El Padre Artur Migas le
realizó una entrevista al padre Adam Skwarczynski, un sacerdote polaco carismático,
sobre sus visiones sobre el aviso y la parusía (segunda venida de Cristo). Este
extenso reportaje estaba originalmente en polaco y luego fue traducido al
inglés, pero nunca hubo una traducción al español, resultando que una buena
parte de los cristianos se quedaron sin conocer estas importantes revelaciones.
Fue así que Pilar Zarama,
experta en los tiempos finales, decidió hacer la traducción en audio y por
escrito, e incluso escribió un artículo para hacer más digerible la
presentación.
De
modo que en este artículo se encuentra un resumen de la entrevista, el video
completo en polaco con la traducción al inglés y el link al texto de la
traducción completa de la entrevista al español.
El reportaje del Padre Artur
Migas al Padre Adam Skwarczynski es especialmente importante por el momento
histórico que estamos viviendo, debido a los acontecimientos de la Iglesia
Católica, a los sucesos económicos y políticos del mundo y a las señales en la
naturaleza, que parecieran colocarnos en la recta final frente al tan esperado
Retorno del Señor y sus precuelas.
Buena
parte de los cristianos piensa que estamos viendo ante nuestros ojos los signos
previos a lo anunciado en las Sagradas Escrituras, en las Manifestaciones
y Apariciones de Jesús y de María y en las revelaciones dadas a los santos de
la Iglesia en todas las edades.
El contenido de este artículo es para discernir y compararlo con otras
visiones e informes que hay sobre los hipotéticos eventos del aviso y la
pausía.
QUIEN ES EL PADRE ADAM
El padre Adam Skwarczynski es
un sacerdote carismático doctorado en Teología, quien además ha sido escogido
por Dios para recibir visiones proféticas sobre los acontecimientos por los que
tendrá que pasar el mundo para llegar al Nuevo Reino de la Paz, como ha sido
descrito en la Biblia en el libro profético por excelencia, del Apocalipsis
escrito por San Juan.
El sacerdote polaco Adam Skwarczynski, quien ronda en el momento por los 70 años de
edad, ha recibido visiones desde
pequeño, que él inicialmente no entendió de qué se trataban.
Con el pasar del tiempo vio que algunas de estas
visiones se cumplían exactamente como él las había vivido en el pasado.
Entonces comprendió que se trataba de visiones
proféticas. La mayoría se referían a los acontecimientos ligados a la Parusía o Segunda Venida de Nuestro Señor, también llamada Venida Intermedia.
Su
padre
perteneció a las fuerzas militares polacas. En el transcurso de la segunda
guerra mundial fue recluido como
prisionero de guerra en Alemania, durante cinco años, en los cuales oró por la
conversión de su patria.
Recibió revelaciones de que tras treinta años de
sufrimientos y persecuciones, un gran corazón haría el milagro por sí mismo. Este gran corazón fue el santo Papa Juan
Pablo II.
EL PADRE GOBBI Y GARABANDAL
Cuando
el padre Adam asistió a una reunión del Movimiento Sacerdotal Mariano (fundado por el
padre Gobbi) en San Marino, Italia, recibió de otro sacerdote, un libro sobre
las apariciones de la Santísima Virgen
en San Sebastián de Garbandal, España.
Al leer el libro, este sacerdote encontró con
sorpresa, que algunas de sus visiones
correspondían a los hechos profetizados por Nuestra Señora de
Garabandal.
Incluso él
mismo había experimentado un anticipo de lo que sería el juicio o iluminación
de consciencias como parte del “Aviso”,
anunciado por primera vez en la época actual en
Garabandal.
El padre Adam Skwarczynski nos
revela que la Parusía de Cristo se dará por etapas, y que el llamado “Aviso” de
Garabandal, ya es parte de esta Parusía o segunda venida de Cristo.
La
primera etapa
de esta parusía se dará tomándonos a
todos por sorpresa: como un relámpago que brilla en el este y al mismo
tiempo aparece en el oeste, así será la venida del Hijo del Hombre.
Aparecerá con gran poder sobre las nubes rodeado
por ángeles y santos y entonces se dará el
juicio anunciado en Garabandal. En este momento, dice el Padre Adam, comenzará la venida del Reino de Cristo sobre
la Tierra.
Aquellos
que estén espiritualmente preparados, en una relación cercana con Cristo, viviendo en
su gracia, no tendrán nada que temer.
TRES TIPOS DE HOMBRES SOBRE LA
TIERRA
Según este sacerdote carismático, en el momento del
Aviso, la humanidad estará dividida en
tres grupos: los que están esperando el regreso de Cristo y están orando
y haciendo penitencia –a los cuales llama “penitentes”-,
los
que ahora son tibios y no creen
en estos mensajes y revelaciones, y los muy
egoístas y satanizados.
Lo que asombra es el destino final de estos grupos.
Los tibios del segundo grupo,
se asustarán con el juicio del Aviso, y se harán un propósito inicial de
cambiar, pero cuando vean las dificultades asociadas al cambio, se unirán al
grupo del Anticristo, quedarán infestados de demonios al máximo grado y saldrán
a perseguir a los penitentes del primer grupo.
Aquí se cumplirá lo dicho en el Apocalipsis en las
Cartas a las Iglesias: “A los tibios
los vomitaré de mi boca”.
Los
egoístas y satanizados del tercer grupo morirán porque no aceptarán el juicio de Dios. Ellos ven a
Dios como frío, distante, despiadado, porque Satanás distorsiona la imagen de
Dios en aquellos a quienes él mismo tiene atrapados en sus redes a causa del
pecado.
El padre Adam tuvo una visión sobre un grandísimo sacudón, un terremoto que
partía las escaleras del sótano de su casa.
Probablemente se trataba del terremoto que ocurrirá
después de la iluminación de las consciencias en el “Aviso”. Quizá esto se
refiera a los sucesos que se desprendan de la parte física del Aviso: los efectos del choque del meteorito que
caerá sobre la Tierra.
JUAN PABLO II Y LA DIVISIÓN DE
LA IGLESIA
El sacerdote polaco también nos habla de la entrevista que los periodistas hicieron a San
Juan Pablo II en Fulda, Alemania.
Este santo Papa dice que el
tercer secreto de Fátima tiene que ver con que millones de personas perderán
sus vidas de minuto en minuto y que los vivos envidiarían a los muertos, y que
por ser esto tan aterrador, no era el momento de revelar este secreto.
Y dijo su santidad al periodista, “si quiere saber más, rece el rosario, esta es
la clave para entender estos asuntos”.
El teólogo P. Adam Skwarczynski, nos recuerda así
las palabras de S. S. Juan Pablo II en el año 2000: “Juan Pablo
II habló de la aproximación de una
nueva primavera para la Iglesia y sobre un Nuevo Pentecostés, el descendimiento
del Espíritu Santo. Palabras que han sido ocultadas e ignoradas”.
Y comenta el padre Adam que la
Iglesia está dividida en su parte jerárquica entre los que esperan sólo el Juicio
Final, y los que esperan la Parusía de Cristo, la cual tendrá lugar en los
sucesos del Aviso, el Milagro y el Castigo, y la instauración del reinado de
Cristo sobre la Tierra: el Reino de la Paz.
Sólo
una minoría de la Iglesia está abierta a aceptar la Segunda Venida de Cristo
como parte separada de la última o final venida, la del juicio final.
Pinos de Garabandal donde se daría un milagro
EL MILAGRO ANUNCIADO EN
GARABANDAL
También nos habla el padre Adam sobre el “Milagro” mencionado en
Garabandal y predicho de manera similar en Medjugore.
El Milagro será parecido a la
nube que caía sobre la Tierra durante el día, bajo la cual los israelitas
vagaron por el desierto por cuarenta años. En la noche la columna de nube
parecía una columna de fuego, similar a la columna de fuego predicha en
Garabandal.
Será como el dedo de Dios señalando sobre la Tierra
y proclamando al pueblo: les he dado
una oportunidad final para arrepentirse y reconocer mi autoridad paterna sobre
ustedes mostrándoles mi amor. Y esto será de alguna manera un ultimátum
a la humanidad.
EL CASTIGO QUE VENDRÁ DESPUÉS
El
Castigo vendrá después de la persecución a aquellos que permanezcan fieles a
Dios,
por parte de quienes prefieran el bienestar y la comodidad que les ofrece el grupo dominante encabezado por el
Anticristo.
Dice el sacerdote polaco que el
tiempo de la persecución no será muy largo. Habrá una purificación para los
destinados a habitar la Tierra Renovada; y para algunos escogidos por Dios
habrá un martirio, un derramamiento de su sangre, por medio de la cual, la
Iglesia será también purificada.
Así que el tercer momento final antes de la
instauración del Nuevo Reino será el Castigo. El “Castigo”, también
anunciado en Garabandal y en Medjugore,
completará la limpieza y purificación de la Tierra.
En una oportunidad el sacerdote polaco fue levantado al cielo y vio un meteoro
enorme que golpeaba la Tierra después de que le habían disparado dos misiles
que fueron apartados por alguna mano, perdiendo así el objetivo.
Recuerda el susto precedente, algo como un conteo
regresivo de los minutos y segundos y el
golpe causando un terremoto.
Una hermana religiosa, amiga del padre Adam, le
relata las visiones que ella tuvo de los tres días de oscuridad que se darán en el Castigo.
Los describe como días en que
los demonios serán soltados del infierno y tomarán forma visible. Vendrán a
atrapar a todos aquellos que les pertenecen. Así es como la Tierra será
limpiada de los seguidores de Satán.
El padre Adam tuvo las visiones referentes al
Castigo siendo todavía un niño, por lo cual sólo recuerda una atmósfera de espíritus infernales
lloviendo sobre la Tierra que ha sido sometida a terroríficas convulsiones,
sometida a alguna clase de guerra y
explosiones posiblemente nucleares, que tuvo la impresión de que dejaría
de existir, que simplemente la Tierra se partiría.
LUEGO DEL CASTIGO
Él observaba la Tierra desde una gran altura y así pudo tomar en una sola mirada el hemisferio
norte cubierto con nieve.
Cuando
vino la primavera, todo fue transformado en un instante. La gente se
llenó de alegría, salió cantando himnos al Señor, en agradecimiento por
haberlos preservado y haberlos llevado hasta los umbrales del Nuevo Mundo.
La esencia de este nuevo mundo
será como materia iluminada por el Espíritu. Un Espíritu tan poderoso que
irradia la materia, tan luminiscente, tan lleno de color, levantándonos hacia
Dios, llenándonos con alegría, como si todo brillara con una nueva iluminación,
es difícil de describir, no hay nada que se le parezca. Será un mundo
magnífico, un mundo que adora a Dios.
LA ESPIRITUALIDAD DE LA CRUZ
PARA SALVAR A LA HUMANIDAD
El padre Adam Skwarczynski ha trabajado en el
seguimiento de la que él llama “Espiritualidad
de la Cruz”, por la cual, las personas debemos aceptar completamente la cruz que Dios ha puesto en
nuestras vidas y ofrecer todos los sufrimientos que tengamos por nuestra propia
purificación y por la salvación de todos aquellos que se encuentran al
borde del abismo de la condenación eterna, especialmente para aquellos que en
el momento del Aviso tendrán que dar ese paso final: caer en el abismo o pasar
al otro lado del que él llama “el puente
del Aviso”.
Nos recuerda que la Santísima
Virgen en Fátima dijo a los pastorcitos que las almas caían al infierno porque
no había nadie que orara por ellos y ofreciera sacrificios por su salvación. La
salvación de la humanidad entonces es algo en lo cual todos debemos sentirnos
involucrados y debemos trabajar por ello.
El mismo sacerdote, consciente de la necesidad de
ayudar a los millones de almas que se encuentran en peligro de perderse, ha ofrecido su propia vida a Dios, para
ayudar a pasar a otros ese puente del Aviso.
El
padre Adam ha visto en visiones el momento de su sacrificio final en el cual su
vida le va a ser arrebatada y también ha presenciado el momento dichoso en que
es llevado por la Santísima Virgen ante la Divina Trinidad.
LA PREPARACIÓN PARA LOS
MOMENTOS DE TRIBULACIÓN
El padre Artur Migas, muy acertadamente pregunta al
sacerdote carismático, vidente, y además teólogo, padre Adam, sobre la forma como debemos prepararnos para responder a lo
que Dios quiere de nosotros en este momento.
La respuesta del padre Adam es que debemos empezar
por examinar todos los aspectos de nuestra vida a la luz de los requerimientos
de Cristo. Nos sugiere realizar una
confesión general, de toda nuestra vida.
Para ello nos recomienda tomar
una hoja de papel y un lápiz y orar primero al Espíritu Santo y a nuestro ángel
guardián y permanecer con este papel hasta que venga todo a nuestra mente y lo
anotemos todo allí, y que este examen escrito de consciencia lo llevemos para
confesarnos ante un sacerdote.
Es muy importante hacer esto porque hay unas condiciones sin las cuales los
pecados confesados no serán absueltos así el sacerdote diga “yo te
absuelvo”.
Estas condiciones son:
Primero, que tengamos la firme resolución de no pecar
más.
Segundo, que el pecado sea confesado de manera
precisa.
Tercero, que sintamos dolor por los pecados,
esto es, que contemplemos los sufrimientos que hemos causado en Nuestro Señor a
causa de nuestros pecados, lo mejor es que realicemos una profunda inmersión en
la pasión de Cristo.
Cuarto, que hagamos reparación. Si hemos
robado, tenemos que devolver lo robado. Si hemos causado daños, tenemos que
reparar.
Quinto, debemos reconciliarnos con nuestros hermanos
si tenemos alguna contienda con ellos.
Hay que pedir perdón y también hay que perdonar. Perdonamos al otro si
lo tratamos como a un amigo y no como a un enemigo, si le hablamos con amor. Si
he ofendido al otro, tengo que pedir perdón.
Sin las condiciones anteriores, no se obtiene la absolución de los pecados
por parte de Dios, quien es El que finalmente absuelve.
Y el peligro es que las personas estén recibiendo la comunión de manera sacrílega,
por no cumplir estos requisitos y hacer malas confesiones.
Nos recomienda este sacerdote
carismático, que los feligreses deben formar grupos de oración en las
parroquias, para rezar el rosario todos los días, día y noche, con el fin de
proteger a las parroquias y a los párrocos: de la destrucción de los templos y
de la muerte de los ministros, porque en el tiempo que se viene, será muy
difícil encontrar a un sacerdote.
“NO PIDAS A DIOS POR MUCHO, PÍDELE POR TODO”
Todos
estamos llamados a trabajar no solamente en nuestra propia salvación sino
también en la salvación de los demás. Esto se hace por medio de la aceptación personal
de nuestras propias cruces y en el ofrecimiento generoso de ellas por la
salvación de nuestros hermanos.
El
padre Adam nos hace un llamado para vivir la cruz diaria de nuestras vidas en
unión con el sacrificio de Cristo por todos aquellos que muy pronto
experimentarán el juicio particular en el “Aviso”:
es toda la gente del mundo que lo tendrá que vivir.
Muchas almas podrán ser salvadas en el último momento por estos ofrecimientos.
La Santísima Virgen le ha
dicho al padre Adam. “No pidas a Dios por mucho, pídele por todo”. No
pidamos por nuestros seres queridos o nuestros conocidos solamente, pidamos por
los varios miles de millones de personas presentes en la Tierra porque Dios no
es limitado en sus regalos.
Las almas sacrificiales que el padre Adam asesora
espiritualmente aceptan ofrecer sus sacrificios, ayunos y oraciones para la
salvación de muchos. Sin esta
espiritualidad de la cruz nadie podrá entrar al Cielo asegura este sacerdote
polaco.
DOS LIBROS DEL PADRE ADAM
El padre Adam ha recogido toda la información sobre
las apariciones marianas y de Nuestro Señor, los mensajes de manifestaciones
carismáticas auténticas sobre estos últimos tiempos, la información contenida
en las Sagradas Escrituras y en particular en el Apocalipsis, tanto como sus
propias visiones que Dios le ha concedido, para escribir dos novelas que narran cómo serán los sucesos que nos llevarán a entrar en el
Nuevo Mundo.
El
primer libro titulado “Into a New
World with an Angel” fue escrito bajo el pseudónimo de “Ivan Novotny” para evitar
campañas negativas en su tierra natal que habrían impedido la difusión de la
novela.
El
segundo libro, continuación del primero, se llamó “Entrando
en la alegría”.
Con
estos libros el padre Adam quiere ser una especie de testigo de esa
transformación que sufrirá la Tierra para entrar en el Nuevo Mundo en el cual no habrá
más dolor ni sufrimiento pero donde tampoco habrá pecado porque los hombres se
habrán sometido completamente a la Voluntad de Dios.
CÓMO SERÁ TRANSFORMADA LA
TIERRA
Este Nuevo Mundo será la
Tierra transformada, renovada por el Espíritu de Dios, donde los hombres,
también espiritualizados por acción del Espíritu Santo, vivirán una vida más
simple, más primitiva, sin todas esas cosas tecnológicas que están en la actualidad
copando nuestra atención, como los celulares, el internet, los computadores,
los vehículos, etc…
Los
hombres cultivarán la tierra con sus propias manos y no habrá
almacenes, ni tiendas, ni supermercados. Pero todo será compartido. Todo será hecho con las manos, sin la
utilización de máquinas sofisticadas.
Hasta
aquí se han resaltado los principales lineamientos de esta extensa
y enriquecedora entrevista a un ser humano excepcional que ha sido escogido por
Dios para una misión de importancia trascendental en este fin de los tiempos:
ser testigo de una realidad, por la cual todos los seres humanos vivos en esta
época de la historia, tendremos que transitar.
Como sacerdote y teólogo, el padre Adam nos está
dando los consejos que debemos seguir
para alcanzar el premio de una dichosa eternidad.
Recomendamos
escuchar o leer la entrevista completa que va a proporcionar más detalles que ayudarían a
mejorar la comprensión del tema tratado.
La
entrevista está dividida en varios audios que los puedes escuchar haciendo
click en cada link:
Pilar Zarama, M.A. en
Psicología, es una colombiana experta en temas del Anticristo y Últimos
Tiempos.
Foros de la
Virgen María
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