El Arzobispo de Arequipa, en el sur del Perú, Mons. Javier del Río Alba, afirmó que los candidatos para las próximas elecciones presidenciales y congresales del 11 de abril deben ser honestos, humildes y tener espíritu de servicio, para poder afrontar juntos las crisis sanitaria, económica y política que sufre el país.
“Nos acercamos a las elecciones generales del
Bicentenario en medio de una de las peores crisis de nuestra vida republicana.
Tal vez sea la peor porque confluyen tres crisis: sanitaria, económica y
política, que combinadas están afectando gravemente nuestro presente y pueden
afectar más gravemente aún nuestro futuro como nación”, escribió el Prelado en su artículo “La buena
política”, publicado el 9 de marzo en el Diario Viral y en la página
de Facebook del
Arzobispado de Arequipa.
La crisis de salud es por el aumento de casos de COVID19 que han
colapsado el sistema hospitalario en el país, agravado por la escasez de
oxígeno o su alto costo. Aunque la Iglesia Católica promueve iniciativas como “Respira Perú” para ayudar a las familias y
colaborar con el Estado, no es suficiente ante las necesidades actuales.
La crisis económica es consecuencia de la cuarentena, impuesta primero
por el gobierno del expresidente Martín Vizcarra, dimitido por incapacidad
moral en 2020 e involucrado en el escándalo del “Vacunagate”,
y luego aplicada también por el presidente Francisco Sagasti en febrero
de 2021.
Una de las consecuencias más graves ha sido que millones de personas han
perdido sus empleos por la quiebra de miles de empresas.
La crisis política se agravó en noviembre de 2020 con la vacancia de
Vizcarra, aprobada por el Congreso aplicando la Constitución. Sin embargo, el
congresista Manuel Merino duró como presidente encargado solo una semana. Tras
su destitución, luego de las protestas callejeras, asumió la conducción del
Poder Ejecutivo el también congresista Francisco Sagasti.
Durante el gobierno de transición de Sagasti -que durará hasta el 28 de
julio- salió a la luz el escándalo del “Vacunagate”,
que consiste en que autoridades y personas con influencia recibieron
irregularmente la vacuna contra el coronavirus.
En su artículo, el Arzobispo de Arequipa dijo que “ante esta realidad, quienes postulan como candidatos en
este proceso electoral tienen una responsabilidad mayor que quienes los
precedieron en elecciones pasadas”.
Mons. Del Río dijo que esto se debe “no solo
porque un buen grupo de ellos tendrá la tarea de guiar el destino inmediato del
país desde el Poder Ejecutivo y el Congreso, sino porque todos, salgan elegidos
o no, tienen hoy la posibilidad de rehabilitar la política cuya fama está muy
venida a menos”.
Según las últimas encuestas, lideran la intención de voto Yonhy Lescano
de Acción Popular, Rafael López Aliaga de Renovación Popular, George Forsyth de
Victoria Nacional, y Keiko Fujimori de Fuerza Popular. Ninguno supera el 20% de
las preferencias y los indecisos, dependiendo del sondeo, están entre 20% y
40%.
Para el Arzobispo, la política está venida a menos debido al “alto nivel de corrupción que se ha puesto de manifiesto
en los últimos años y a los enfrentamientos estériles entre ambos poderes del
Estado (Ejecutivo y Legislativo), entre las diversas bancadas e, incluso, al
interior de los mismos partidos políticos”.
El Prelado peruano subrayó que la corrupción y la polarización, unidas “a los intentos de introducir en nuestro Perú de
ideologías extranjeras contrarias a la familia y la vida, reflejan que la clase
política, salvo algunas excepciones, vive de espaldas al pueblo”.
“Ante esta situación es fundamental evitar que los
peruanos perdamos la esperanza y caigamos en una depresión colectiva respecto a
la política. No hace falta tener estudios de alto nivel para saber que la
magnitud de la crisis que aflige al país es tan grande que ningún candidato o
partido podrá sacarnos de ella por sí solo”.
Para Mons. Del Río, “de esta triple crisis
salimos juntos o no salimos. Y para salir debemos comenzar desde ahora,
desterrando de las campañas electorales los insultos y golpes bajos, y
priorizando la presentación de propuestas no demagógicas sino serias y
viables”.
“Quienes tenemos algunos años sabemos que el
mesianismo en la política siempre es una mentira condenada a llevar a la
frustración a quienes creen en su engaño. Una buena política requiere
candidatos honestos, humildes, con espíritu de servicio, capaces de dialogar y
de tender puentes a favor del bien común, que es el bien de todos y de cada uno
de los que formamos parte de este Perú”.
Tras afirmar que es posible que la política llegue a ser “el grado más alto de la caridad, como la han calificado
los papas desde Pío XII hasta nuestros días”, el Arzobispo de Arequipa
resaltó que esto exige “líderes que vivan con
pasión su vocación de servir al pueblo al que representan”.
Finalmente hizo votos para que, “además de
contar con la debida preparación para el alto cargo al que aspiran”, los
candidatos “sean capaces de promover una cultura
del encuentro y la amistad social, poniendo en el centro a la persona humana,
la familia y la comunidad”.
Redacción ACI Prensa








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