El sacerdote salesiano perteneciente a la comunidad
indígena brasileña Tuyuka y que participa en el Sínodo de la Amazonía, P.
Justino Sarmento Rezende, afirmó que con oración y esfuerzo, cualquier
persona de cualquier cultura del mundo puede vivir el celibato, también los
indígenas.
Durante su intervención ante los medios de comunicación acreditados ante
el Vaticano en el briefing informativo celebrado este jueves 17 de octubre
en la Oficina de Prensa de la Santa Sede para informar de los avances de los
trabajos sinodales, el P. Sarmento afirmó que “es
importante que la gente viva el celibato con esfuerzo, con oración y con la
ayuda de las personas. Vivirlo de la forma más equilibrada posible”.
En contra de lo que afirmó el Obispo Emérito de Xingu (Brasil), Mons.
Erwin Kräutler, quien ante los medios de comunicación aseguró, el pasado 9 de
octubre, que “los pueblos
indígenas no entienden el celibato”, el P. Sarmento señaló
que “el celibato es una virtud que puede ser
vivida por cualquier persona, hombre o mujer”.
El presbítero indígena insistió en que “el
día que yo pensara que vivir el celibato no es para mí, yo dejaría el
sacerdocio. Porque si un día de mi vida yo veo que estoy sufriendo mucho con
eso y que ya no estoy siendo más testimonio de vida para las personas de mi
comunidad, de mi Iglesia, ya no tendría ningún sentido para mí”.
“El celibato no es algo que nazca con la
persona humana, es algo que se establece a lo largo de la historia”, continuó.
“Ninguno de nosotros que estamos aquí, ni yo ni
ustedes, estamos preparados para vivir el celibato. Por eso, yo ya escribí
artículos en donde hablo de que el celibato es un don de Dios”, señaló.
Aseguró que “personas de cualquier cultura
que existe en el mundo pueden conseguir vivir el celibato desde el momento en
que libremente, no forzadamente, se diga ‘yo quiero asumir ese estilo de
vida’”.
“Lo digo por mi propia experiencia. Mi madre no me
dijo ‘vas a ser sacerdote, vive el celibato’. Por el contrario, cuando entré en
el seminario ella lloró porque ella quería tener un hijo casado para tener la
alegría de criar a sus nietos. Mi abuelo, que era maestro de grandes ceremonias
tuyuka también me dijo: ‘Ser sacerdote no es para nosotros, los tuyuka. ¿De
dónde has sacado esa idea?’”.
Recordó que “para nosotros, también para mí,
los únicos capaces de ser sacerdotes eran los blancos, y no nosotros (los
tuyuka). Cuando los indígenas nos hacemos sacerdotes entonces llegan las
preguntas, o dudas. Se dice: los indígenas tienen mucha dificultad para vivir
el celibato. Sí, yo tengo porque soy una persona normal. Quizás otras
personas no tengan eso”.
Sin embargo, a pesar de las dificultades que puedan haber, “el celibato es una virtud que puede ser vivida por
cualquier persona, hombre o mujer”.
Redacción ACI
Prensa








No hay comentarios.:
Publicar un comentario