La Delegación de Familia y Vida de la Archidiócesis
de Toledo (España) ha lanzado un decálogo de “supervivencia” para las familias
católicas “recluidas” por el coronavirus uniéndose a la campaña
#YoMeQuedoEnCasa, en el que también animan a rezar el rosario en familia.
Según explican en un vídeo, inician esta campaña de oración por el fin
del coronavirus con la propuesta de “rezar el
rosario en familia porque estamos preocupados, no sabemos qué va a pasar,
tenemos miedo nos sentimos superados”.
“Acudimos a Ti Señor por intercesión de tu madre
porque tú lo puedes todo porque nos amas y no nos dejas solos, nos han
invitado a rezar con confianza porque eres el dueño de la vida y el amigo que
nunca falla”, precisan.
Por eso piden al Señor que “acabe la
pandemia, que ilumines a nuestros gobernantes, que seamos portadores de
esperanza, caritativos con los enfermos y ancianos. Que levantemos la mirada a
tu corazón, que todo esto sirva para nuestra conversión”.
Ante esta situación tan difícil, la Delegación de Familia y Vida explica
que el Señor puede esperar de nosotros “que nos
volvamos a Él de corazón, que seamos humildes, que realicemos una buena
confesión y que reconozcamos que Él es nuestro Rey, que realmente le
necesitamos porque sin Dios nada podemos”.
Además de seguir las indicaciones de las autoridades sanitarias, también
recomiendan “estar atentos de los enfermos y sus
cuidadores” y especialmente animan a “rezar
el rosario en familia, entorno a la imagen del sagrado corazón y la Virgen, con
confianza cada día y con mucho amor”.
Y por eso proponen
rezar también esta oración:
“Oremos: Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confiamos,
protégenos de todos los males, ilumina a nuestras autoridades, ayuda a los que
socorren a los contagiados sana a los enfermos. Dulce corazón de María, se
nuestra salvación. San José ruega por nosotros. Amen”.
DECÁLOGO PARA LA
FAMILIAS
Además desde la Delegación de Familia y Vida también proponen 10 puntos
para vivir en familia y superar el confinamiento que en España está previsto
para, al menos, 15 días.
Proponen al matrimonio cuidar con delicadeza “el
amor de esposos, ya que el sacramento del matrimonio es fuente de salvación
para toda la familia” y animan a diseñar “una
estrategia, a la luz del Señor, que os ayude a aprovechar este tiempo de gracia
que nos ofrece estar en casa para evitar el contagio del coronavirus”.
Animan a tener una reunión familiar en la que se explique a los hijos
qué está sucediendo y que “debemos cuidar nuestro
cuerpo porque es templo del Espíritu Santo, sabiendo que debemos cuidar
principalmente nuestra alma”.
“Aclarad que Dios no es el origen de esta epidemia,
sino que la causa última es el pecado original”, “Dio es providente y es capaz
de sacar bienes de todo”, “habladles sin miedo del Cielo, nuestra verdadera
Patria. Todo esto es una prueba para crecer en el amor verdadero. Y ante esta
situación nos hemos de preguntar: ¿Qué espera el Señor de cada uno y de cada
familia?”.
También proponen a que nuestro hogar sea Betania para Cristo vivo,
recordar el sentido de la renuncia y el sacrificio porque “en estos días de estar tanto tiempo juntos “encerrados” en
casa no ofrecen múltiples ocasiones de obedecer, de vencer nuestro orgullo, por
lo que son muchos los pequeños sacrificios que podemos hacer a lo largo del día
y es fundamental darle un sentido”.
Este decálogo incluye la idea de fijar un horario en el que se combine
el tiempo de ocio y de cumplir obligaciones y cuidar el tiempo en familia para
el Señor que debe estar fijado en el oración, y que puede ser un rato de
oración en familia quizás comentando el Evangelio de cada día o dando gracias
por lo bueno que hemos vivido.
Recomiendan un uso ordenado de la televisión y de internet y hacer
actividades de ocio en familia como juegos de mesa, ejercicio. Y recuerdan la
importancia de aprovechar este tiempo para escuchar a los hijos y la
importancia del perdón porque habrá roces y por eso recomiendan que en los
momentos de oración familiar se le pida perdón al Señor por haberle ofendido y
también a los demás miembros de la familia.
Redacción ACI Prensa








No hay comentarios:
Publicar un comentario