Muchos
critican al gobierno por no haber tomado las medidas de ahora hace mucho más
tiempo; aunque nadie precise, en realidad, cuándo deberían haberse tomado. Es una crítica
errada. En eso, les defiendo.
Si se
hubieran tomado estas medidas, cuando había mil o cinco mil casos en España, al
acabar el confinamiento nacional, con solo un caso que apareciera (incluso
venido del extranjero), los contagios hubieran recomenzado. ¿Paramos la sociedad cada mes o cada dos meses?
DOS
PICOS DEL GRÁFICO
Si se
confina a la sociedad, cuando ya el 10% de la población está infectada, los
contagios continúan en casa, con los miembros de la familia encerrados. Y
también, en cierta medida, continúan los contagios provenientes de fuera de
casa.
Es decir,
si el confinamiento se produce muy al principio, no sirve para nada: todo
volverá a empezar cuando la gente salga. Si el confinamiento se produce cuando
ya hay muchos contagiados, ya tampoco tiene mucho sentido dejar que la curva
del gráfico siguiera subiendo hasta que se acabara la gripe de un modo natural:
que es lo que
pienso que ha sucedido en China. Recordemos que una gripe no pasa,
cada año, hasta que el nivel de inmunizados es tal que el virus ya no encuentra
anfitriones para saltar a otros. Así pasa todos los inviernos.
Hasta que
no se alcance ese nivel de obstáculo, los contagios masivos volverán a
reactivarse una y otra vez.
Si un
gobierno tomara la medida del confinamiento nacional en el momento justo y
perfecto, ni muy tarde ni muy pronto,
y con un confinamiento perfecto, se lograría un gráfico con dos picos: el del
número máximo durante el confinamiento y el del número máximo tras el
confinamiento con la nueva oleada de contagios. Los dos picos no tienen por qué
ser iguales en número.
Dado el
costo económico de escalonar el acceso a los hospitales de los contagiados, me
pregunto (y no tengo la respuesta segura) si no hubiera sido más barato y más
efectivo poner todos los recursos disponibles para aislar, dentro de sus casas
o en centros especiales, a las personas con factores de riesgo por edad,
inmunodeficiencia o problemas pulmonares. Solo planteo la pregunta. No estoy
seguro de la respuesta.
¿Hubiera sido más barato y efectivo dedicar cientos de millones de euros
a organizar un ambicioso plan nacional de aislamiento de las personas con
riesgo? ¿Ellas hubieran estado más protegidas y la economía solo hubiera
sufrido un aumento del déficit?
Alguien
alegará que cómo se aísla dentro de sus casas (o en centros, los que quieran
libremente) a un millón de ancianos y enfermos o, incluso, al doble. Parece
imposible, pero más imposible parece que debería ser aislar a toda la
población.
CONCLUSIÓN
La deuda inasumible en la que van a entrar las
empresas no
se arreglan con ayudas. Es muy probable que parte de la economía
tenga que ser nacionalizada. Tengo miedo de que la quiebra de la economía nos
haga entrar a todos en toda una nueva etapa social de bolivarianización de la
economía. Yo solo planteo esa posibilidad.








No hay comentarios:
Publicar un comentario