domingo, 30 de abril de 2017

UN MENSAJE NUEVO: ¡CRISTO HA RESUCITADO!


Si creen mi palabra de hoy, si de verdad toman en serio lo que hoy les voy a decir... su vida será nueva.

Por: Catholic.net | Fuente: Catholic.net

Lo que tengo que decirles lo han oído otras veces, pero me gustaría que no pareciera lo de siempre. Es necesario que les suene a nuevo, que les de la impresión de que no lo han oído nunca.

Olviden un momento la rutina: esas reflexiones a veces tan monótonas que apenas les rozan la piel.

Olviden un momento la vida diaria: las discusiones caseras, los huesos que duelen, las jaquecas, las rabietas de los niños, los pelmazos que no dejan vivir.

Hoy quisiera que mis palabras sonaran a nuevas.

Si creen mi palabra de hoy, si de verdad toman en serio lo que hoy les voy a decir... su vida será nueva, empezarán a vivir de una forma distinta, la rutina diaria tendrá una profundidad desconocida, las
celebraciones religiosas les traspasará el alma, la alegría que nadie puede quitar será su huésped, incluso la muerte será una puerta llena de posibilidades, la vida será una ruta acompañada por la esperanza, la misma enfermedad tendrá una cara desconocida. Para que entiendan bien lo que voy a decirles, es necesario que el Señor esté con ustedes... que levantemos el corazón... que demos gracias al Señor nuestro Dios...

Hermanos, esto es lo que hoy tengo que decirles: Jesús de Nazaret, el hijo de José y de María, el muerto injustamente y sepultado, ¡¡Ha resucitado y vive para siempre!!! La muerte ha sido vencida: el muro impenetrable, la oscuridad existencial, el mal constante que nos envuelve, la queja permanente... no son verdad del todo.

Alguien ha roto el misterio, ha trocado la noche en aurora luminosa, ha iniciado una nueva creación.
Óiganlo todos: ¡Cristo ha resucitado!

Ustedes jóvenes, que les asusta la dureza de la vida: Cristo resucitado fortalece su rebeldía contra la injusticia.

Ustedes padres y madres de familia, Cristo vivo resplandece en el amor fiel que se tienen, ilumina y sostiene la entrega generosa a los hijos.

Solteros y solteras, Cristo resucitado los hace fecundos, pone en sus manos otro modo de crear vida, construye otra familia no según la carne y la sangre, sino en el Espíritu de hijos y hermanos.

Hombres y mujeres de la tercera edad, Cristo resucitado vive con ustedes, no permite que se reseque su alma, con Él hasta el final llegarán llenos de vida.

Ustedes, enfermos, Cristo vivo está con ustedes en la cruz de su dolor, con ustedes se pone en las manos del Padre, con ustedes cruza la frontera de la vida sin fin.

Ustedes, pobres de la tierra, únanse a Cristo resucitado, Él está animando su lucha por salir de la miseria, por lograr que los respeten y los escuchen; Él está dentro de ustedes y se identifica con ustedes.

Ustedes, los que luchan por la justicia, libertad, amor, y dignidad de todo ser humano, sepan que Cristo resucitado los está sosteniendo, les patrocina la tarea, les asegura que resucitarán y su vida será todo un éxito.

Hermanos: Cristo, el amigo de los niños, el que perdona a la adúltera, el cercano a los enfermos, el que se sienta con los pecadores, el que quiere a las prostitutas, el que acepta a todo hombre... resucitado, sigue haciendo lo mismo. No dejen de acercarse a su presencia; crean en él, enciendan las velas en su vida resucitada. Vengan y vean, experimenten una vida nueva.

¿CREER EN LOS MILAGROS?


Son eventos imposibles, si no fuese así no serían milagros, porque lo que es imposible para el hombre es posible para Dios

Por: José Luis Rubio | Fuente: Religion en Libertad
Una de los problemas que surgen en la clase de religión cuando vemos la lectura de algún milagro de Jesús es la racionalidad ante estos. Siempre hay alguien que salta con lo de
- Pues yo no me lo creo
- Eso es imposible
- ¿Cómo va a salir el Lázaro ese de la tumba después de varios días muerto por qué se lo diga Jesús?

Y es que ciertamente es imposible, nadie sale de la tumba por que otro se lo ordene, ni camina sobre las aguas sin hundirse, ni es capaz de alimentar a 5000 personas con 5 panes y 2 peces y que además al final sobre mucha más comida de la que había en un principio. Lo más curioso es que precisamente en eso consiste el milagro, si no fuese imposible no sería tal, porque lo que es imposible para el hombre es posible para Dios (Lc 18,17).
Es cierto que algunos estudiosos han tratado de racionalizar los milagros negando su existencia real y dándole un carácter metafórico lo que en realidad sucedió es que… en un ejercicio de soberbia queriendo reinterpretar lo que únicamente sería posible si el autor tuviera una máquina del tiempo con la que viajar al momento y lugar en que sucedieron los hechos.
En algunos casos incluso tratando de racionalizar el milagro lo que hacen es reafirmarlo a su pesar. Como cuando tratan de explicar que las supuestas posesiones demoníacas que curaba Jesús eran en realidad ataques epilépticos, cosa comprensible si alguien en el siglo I viese a otra persona retorciéndose y echando espumarajos por la boca, pero que en el fondo lo que hacen es afirmar que Jesús era capaz de curar una epilepsia con una simple orden, es decir, de hacer milagros.
Pero volviendo a los alumnos lo primero que se me ocurre cuando plantean la incredulidad es darles la razón. No se puede creer en los milagros por sí, antes hay que pasar el test de las 3 preguntas con respuesta afirmativa:
  • ¿Crees que existe Dios todopoderoso, autor de todo lo creado incluido el hombre?
  • ¿Crees que ese mismo Dios es un ser que se preocupa y ama a sus criaturas?
  • ¿Crees que ese mismo amor lleva a Dios a que en un momento determinado de la historia y para la salvación del hombre asume su propia naturaleza haciéndose uno más de nosotros?
Si las tres respuestas son sí, la existencia de los milagros es una consecuencia más de esta historia de la salvación, no algo que deriva de unos superpoderes al estilo Marvel. Dios mismo es capaz de alterar las leyes de la naturaleza que el mismo ha creado, aunque lo hace en ocasiones muy muy contadas. Pero si no crees en Dios todopoderoso creador, hecho hombre para nuestra salvación, todo lo que te cuenten de Él serán simples pamplinas.


Y de paso recuerdo a los chicos que milagro en latín se dice signum porque no son nada más y nada menos que eso, signos del amor y la presencia de Dios entre los hombres.

sábado, 29 de abril de 2017

LA MUCHACHA QUE CORRIGIÓ AL PAPA


Hace pocas fechas, Juan Pablo II viajó a Siena, la ciudad de una de las mujeres más importantes en la historia de la Iglesia: un acto de reconocimiento a aquella joven que devolvió al papado la sede y el prestigio perdidos tras los controvertidos años de Aviñón.
1376. Palacio de los Papas de Aviñón. Una joven dominica se presenta a las puertas exigiendo ver al Papa. Se había hecho preceder por cartas en las que pedía, con un dulce descaro, al Santo Padre que regresara a la diócesis de Pedro, a Roma. Nunca se sabrá por qué, pero curiosamente el Papa devoraba las cartas de aquella muchacha de Siena. La religiosa reprochaba al Sumo Pontífice que mantuviera el Papado en el exilio. Lo hacía con la fuerza contagiante de la ternura: «Yo os digo, dulce Cristo en la tierra, de parte de Cristo en el Cielo…» Así comenzaba siempre sus misivas en las que exigía a Gregorio XI el mayor sacrificio que podría pedirle en su vida: regresar a Roma.
Aviñón era residencia de los Papas desde hacía 67 años. Las guerras intestinas en Europa, y especialmente en Italia, llevaron al pontífice a huir de Roma para pedir protección al rey de Francia. Cuando, a la muerte de Gregorio XI, fue elegido Urbano VI, los cardenales huyeron de Roma. Se reunieron de nuevo en cónclave y eligieron por unanimidad antipapa al cardenal Roberto de Ginebra, primo del rey de Francia. Tomó el nombre de Clemente VII y partió para Aviñón.
Europa se dividió en la obediencia a dos Papas. La gente no sabía a quién de los dos obedecer. Incluso algunos santos, como san Vicente Ferrer, se adhirieron a Aviñón.
Catalina de Siena fue entonces el único nexo de diálogo entre todas las partes. Desde la cátedra de sus innumerables cartas exigió a unos y a otros la unidad por encima de todo. Su actividad no se detuvo ante el Papa, a quien le pidió moderar su carácter: «Vuestro peso, que es tan grave, el amor lo hará ser ligero…» Escribió al cardenal español Pedro de Luna, quien llegaría a ser el antipapa Benedicto XIII: «Quiero pues, dulce padre mío, que os enamoréis de la verdad». Escribió varias cartas a la reina Juana de Nápoles. «Considero mía vuestra alma…», le decía en señal de cariño.
Cuando murió Catalina de Siena en 1380, la Iglesia seguía desgajada. Sin embargo, el diálogo que emprendió culminaría más tarde con la reunificación. Eran tiempos de profundo machismo, donde las mujeres, incluidas las religiosas, eran analfabetas. Catalina, con la fuerza del amor, demostró que la grandeza de la mujer no está en administrar el poder temporal, sino en mover los corazones hacia Dios. Hoy día nadie se acuerda de la larga lista de Papas y antiPapas que se sucedieron en aquellos años. Sin embargo, todo el mundo conoce a aquella muchacha que murió a los 33 años, Catalina de Siena, Doctora de la Iglesia.

Jesús Colina. Roma

LA ORACIÓN


La oración no siempre se facilita, y con frecuencia no sabemos hacerla. Aquí encontrarás tipos de oración, oración vocal, oración meditada, oración contemplativa, el combate en la oración.
Oración y vida cristiana son inseparables porque se trata del mismo amor y de la misma renuncia que procede del amor. “Orad continuamente” (1 Tesalonicenses 5, 17). Orar es siempre posible. Es incluso una necesidad vital.

Tipos de Oración
La Iglesia invita a los fieles a una oración regulada: oraciones diarias, Liturgia de las Horas, Eucaristía dominical, fiestas del año litúrgico.
La tradición cristiana contiene tres importantes expresiones de la vida de oración. Las tres tienen en común el recogimiento del corazón:
• Oración vocal
Fundada en la unión del cuerpo con el espíritu en la naturaleza humana, asocia el cuerpo a la oración interior del corazón a ejemplo de Cristo que ora a su Padre y enseña el “Padre Nuestro” a sus discípulos.
• Meditación
Es una búsqueda orante, que hace intervenir al pensamiento, la imaginación, la emoción, el deseo. Tiene por objeto la apropiación creyente de la realidad considerada, que es confrontada con la realidad de nuestra vida.
• Oración contemplativa[2]
La oración contemplativa es la expresión sencilla del misterio de la oración. Es una mirada de fe, fijada en Jesús, una escucha de la Palabra de Dios, un silencioso amor. Realiza la unión con la oración de Cristo en la medida en que nos hace participar de su misterio.

Recordad lo que, de Jesús, nos narran los Evangelios. A veces, pasaba la noche entera ocupado en coloquio íntimo con su Padre. ¡Cómo enamoró a los primeros discípulos la figura de Cristo orante!

San Lucas, con una pincelada, retrata la manera de obrar de los primeros fieles: animados de un mismo espíritu, perseveraban juntos en oración.

El temple del buen cristiano se adquiere, con la gracia, en la forja de la oración. Y este alimento de la plegaria, por ser vida, no se desarrolla en un cauce único. El corazón se desahogará habitualmente con palabras, en esas oraciones vocales que nos ha enseñado el mismo Dios, Padre nuestro, o sus ángeles, Ave María. Otras veces utilizaremos oraciones acrisoladas por el tiempo, en las que se ha vertido la piedad de millones de hermanos en la fe: las de la liturgia —lex orandi—, las que han nacido de la pasión de un corazón enamorado, como tantas antífonas marianas: Sub tuum praesidium…, Memorare…, Salve Regina…

En otras ocasiones nos bastarán dos o tres expresiones, lanzadas al Señor como saeta, iaculata: jaculatorias, que aprendemos en la lectura atenta de la historia de Cristo: Domine, si vis, potes me mundare, Señor, si quieres, puedes curarme; Domine, tu omnia nosti, tu scis quia amo te, Señor, Tú lo sabes todo, Tú sabes que te amo; Credo, Domine, sed adiuva incredulitatem meam, creo, Señor, pero ayuda mi incredulidad, fortalece mi fe; Domine, non sum dignus, ¡Señor, no soy digno!; Dominus meus et Deus meus, ¡Señor mío y Dios mío!… U otras frases, breves y afectuosas, que brotan del fervor íntimo del alma, y responden a una circunstancia concreta.
Gracias a esos ratos de meditación, a las oraciones vocales, a las jaculatorias, sabremos convertir nuestra jornada, con naturalidad y sin espectáculo, en una alabanza continua a Dios. Nos mantendremos en su presencia, como los enamorados dirigen continuamente su pensamiento, a la persona que aman, y todas nuestras acciones —aun las más pequeñas— se llenarán de eficacia espiritual.

Por eso, cuando un cristiano se mete por este camino del trato ininterrumpido con el Señor —y es un camino para todos, no una senda para privilegiados—, la vida interior crece, segura y firme; y se afianza en el hombre esa lucha, amable y exigente a la vez, por realizar hasta el fondo la voluntad de Dios.

Orar en los acontecimientos de cada día y de cada instante es uno de los secretos del Reino revelados a los “pequeños”, a los servidores de Cristo, a los pobres de las bienaventuranzas. Es justo y bueno orar para que la venida del Reino de justicia y de paz influya en la marcha de la historia, pero también es importante impregnar de oración las humildes situaciones cotidianas. Todas las formas de oración pueden ser la levadura con la que el Señor compara el Reino (cf. Lucas 13, 20-21).

El Combate de la Oración
La oración supone un esfuerzo y una lucha contra nosotros mismos y contra las astucias del tentador. El combate de la oración es inseparable del “combate espiritual” necesario para actuar habitualmente según el espíritu de Cristo: Se ora como se vive porque se vive como se ora.
• Dificultades principales que encontraremos en el ejercicio de la oración:
— La distracción.
— La sequedad.
El remedio está en la fe, la conversión y la vigilancia del corazón.
• Tentaciones frecuentes que amenazan la oración:
— La falta de fe.
— La acedía que es una forma de depresión o de pereza debida al relajamiento de la ascesis y que lleva al desaliento.
—Debemos también hacer frente a concepciones erróneas, a diversas corrientes de mentalidad, a la experiencia de nuestros fracasos.

A estas tentaciones que ponen en duda la utilidad o la posibilidad misma de la oración conviene responder con humildad, confianza y perseverancia.

[1] Cf. CEC, 720-1724; 2752-2755; 2760;

[2] Cf. FG, 119.

DÍAS DE PENITENCIA


Los días más apropiados para los ejercicios espirituales, las liturgias penitenciales, las peregrinaciones como signo de penitencia, las privaciones voluntarias como el ayuno y la limosna, la comunicación cristiana de bienes (obras caritativas y misioneras).
“La conversión se realiza en la vida cotidiana mediante gestos de reconciliación, la atención a los pobres, el ejercicio y la defensa de la justicia y del derecho, por el reconocimiento de nuestras faltas ante los hermanos, la corrección fraterna, la revisión de vida, el examen de conciencia, la dirección espiritual, la aceptación de los sufrimientos, el padecer la persecución a causa de la justicia. Tomar la cruz cada día y seguir a Jesús es el camino más seguro de la penitencia”.
Los tiempos y los días de penitencia a lo largo del año litúrgico (el tiempo de Cuaresma, cada viernes en memoria de la muerte del Señor), son momentos fuertes de la práctica penitencial de la Iglesia. Estos tiempos son particularmente apropiados para los ejercicios espirituales, las liturgias penitenciales, las peregrinaciones como signo de penitencia, las privaciones voluntarias como el ayuno y la limosna, la comunicación cristiana de bienes (obras caritativas y misioneras).
Todos los fieles, cada uno a su modo, están obligados por ley divina a hacer penitencia; sin embargo, para que todos se unan en alguna práctica común de penitencia, se han fijado unos días penitenciales, en los que se dediquen los fieles de manera especial a la oración, realicen obras de piedad y de caridad y se nieguen a sí mismos, cumpliendo con mayor fidelidad sus propias obligaciones y, sobre todo, observando el ayuno y la abstinencia…[2]
En la Iglesia universal, son días y tiempos penitenciales todos los viernes del año y el tiempo de cuaresma.
Debe guardarse:
• Abstinencia de comer carne
— Todos los viernes, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarse la abstinencia de carne. La Conferencia Episcopal puede sustituirlo por otro sacrificio.
• Ayuno y abstinencia
— El Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.
La ley eclesiástica obliga a guardar abstinencia a los que han cumplido catorce años de edad y a practicar el ayuno, a todos los mayores de edad (18 años), hasta que hayan cumplido 60 años.
Los pastores de almas y los padres cuidarán de que también se formen en un auténtico espíritu de penitencia quienes, por no haber alcanzado la edad, no están obligados al ayuno o a la abstinencia.
Los Obispos diocesanos pueden señalar especiales días de fiesta o de penitencia para sus diócesis o lugares, pero sólo a modo de acto (en ocasiones especiales).
La Conferencia Episcopal puede determinar con más detalle el modo de observar el ayuno y la abstinencia, así como sustituirlos en todo o en parte por otras formas de penitencia, sobre todo por obras de caridad y prácticas de piedad.

[1] CEC, 1435, 1438; cf. Amós 5,24, Isaías 1,17, Lucas 9:23.

[2] Cf. Codex Iuris Canonici (=CIC), 1244-1245, 1249-1253

RUEDA DE PRENSA DEL PAPA FRANCISCO AL REGRESO DE SU VIAJE A EGIPTO

ROMA, 29 Abr. 17 / 03:31 pm (ACI).- Como ya es habitual al concluir sus viajes internacionales, el Papa Francisco concedió una rueda de prensa en el vuelo de retorno a Roma tras su viaje al país africano de Egipto.
En diálogo con los periodistas, el Santo Padre trató diversos temas como la forma en la que se realizan las audiencias privadas que concede, la situación actual de Francia y Europa, entre otros.
A continuación el texto completo de la rueda de prensa:
Greg Burke (Director de la Sala de Prensa del Vaticano): Aquí hay periodistas que hacen el viaje por primera vez y también quienes llevan ya casi cien viajes, o más de cien creo. No sé si usted -se dirige al Papa- sabe cuántos viajes internacionales ha hecho.
Papa Francisco: 18
Greg Burke: Ah,18. ¡Bien! Los 19 están a la vuelta de la esquina, así que también usted tiene un buen número de viajes papales ahora. Gracias por este momento, que es siempre un momento fuerte para nosotros. Comenzamos con el grupo italiano. Paolo Rodari, bueno, no sé si usted quiere decir primero algo.
Papa Francisco: Sí. Buenas tardes. Les doy las gracias por el trabajo, porque han sido 27 horas, creo, de mucho trabajo. Muchas gracias por todo lo que han hecho. Estoy a vuestra disposición.
Paolo Rodari (Diario italiano La Repubblica): Quiero preguntarle sobre el propósito del encuentro con el Presidente (egipcio) Al Sisi. ¿De qué han hablado? ¿Se ha tratado el tema de los derechos humanos? Y más concretamente, ¿han hablado del caso de Giulio Regeni?
(ndt: Regeni era un italiano de 28 años que estaba estudiando un doctorado, que fue torturado y asesinado en El Cairo en enero de 2016, un caso por el que el gobierno de Egipto ha recibido diversas acusaciones porque aún no ha sido dilucidado).
Papa Francisco: Sobre esto, voy a dar una respuesta general para luego llegar a lo particular. Generalmente, cuando estoy con un jefe de estado en diálogo privado, eso permanece en privado, a menos que, en acuerdo, digamos ‘este punto lo haremos público’. He mantenido 4 diálogos privados allá: con el gran imán de Al Azhar, con Al Sisi, con el Patriarca Tawadros y con el Patriarca Ibrahim. Creo que deben mantenerse en privado. Por respeto, se deben mantener reservados.
Sobre la pregunta de Regeni yo estoy preocupado. Desde la Santa Sede me han movido en este tema, porque los padres también me lo han pedido, la Santa Sede se ha movido. No diré cómo ni dónde, pero la Santa Sede se ha movido.
Darío Menor de Correo español: Ayer usted dijo que la paz, la prosperidad y el desarrollo merecen cada sacrificio, y luego ha subrayado el respeto a los derechos inalienables del hombre. ¿Significa esto un respaldo al gobierno egipcio, un reconocimiento de su papel en Oriente Medio como, por ejemplo, la defensa de los cristianos, a pesar de la falta de garantías democráticas de este gobierno?
Papa Francisco: No. Se deben interpretar literalmente como valores en sí mismos. Dije aquello de que defender la paz, defender la armonía de los pueblos, defender la igualdad de los ciudadanos, sea cual sea la religión que profesan, son valores. Yo hablé de los valores. Si un gobernante defiende uno o defiende el otro, ese es otro problema. He hecho 18 visitas. En cada uno de los países he escuchado: ‘El Papa respalda a aquel Gobierno’, porque siempre un gobierno tiene sus debilidades o tiene sus adversarios políticos que dicen unas cosas u otras. Yo no me inmiscuyo. Yo hablo de los valores, y que cada uno vea y juzgue si este gobierno, este Estado o aquel otro, llevan adelante esos valores.
Darío Menor: ¿Le ha faltado visitar las pirámides?
Papa Francisco: Pero, ¿tú sabes que hoy a las seis de la mañana mis dos asistentes acudieron a visitar las pirámides?
Darío Menor: ¿Pero le habría gustado ir con ellos?
Papa Francisco: Sí.
Greg Burke: Si podemos continuar sobre el tema del viaje… ¿A quién le toca? Virginie Viva del grupo francés Europe One.
Virginie: Santo Padre, una pregunta quizás partiendo del viaje para llegar hasta Francia, si acepta. Usted ha hablado en al Azhar, en la universidad, de los populismos demagógicos. Los católicos franceses en este momento son tentados por el voto populista o por el extremo, están divididos y desorientados. ¿Cuáles pueden ser los elementos de discernimiento que usted podría dar a estos electores católicos?
Papa Francisco: Muy bien. Hay una dimensión de los “populismos” –entre comillas porque ustedes saben que esta palabra la he tenido que volver a aprender en Europa, porque en América Latina tiene otro significado–. Está el problema de Europa y de la Unión Europea detrás. Lo que he dicho sobre Europa no lo voy a repetir aquí, pero creo que sobre eso he hablado cuatro veces: dos en Estrasburgo, uno en el Premio Carlomagno y en el comienzo de la conmemoración del sexagésimo (el 60 aniversario de los Tratados de Roma con los que se creó la Unión Europea). Ahí está todo lo que he dicho sobre Europa.
Cada país es libre de hacer las elecciones que crea convenientes frente a esto. Yo no puedo juzgar si esta decisión la hace por este motivo, o por este otro, porque no conozco la política interna. Es verdad que Europa está en peligro de desunión. ¡Esto es verdad! Lo he dicho suavemente en Estrasburgo, lo he dicho más fuertemente en el Carlomagno, y últimamente sin matices.
Tenemos que meditar sobre eso. La Europa que va desde el Atlántico a los Urales… Hay un problema que asusta en Europa y quizás lo alimenta: el problema de la inmigración. Esto es verdad. Pero no olvidemos que Europa ha sido hecha por los inmigrantes. Siglos y siglos de inmigrantes… Somos nosotros. Pero, es un problema que se debe estudiar bien, también respetar las opiniones, pero las opiniones honestas que una discusión política –con la mayúscula, grande, con la gran Política no con la pequeña política de un país que al final termina cayendo.
Sobre Francia yo digo la verdad, no entiendo la política interna francesa. No la entiendo. He buscado tener buenas relaciones, también con el presidente actual, con el cual hubo un conflicto una vez, pero después pude hablar claramente las cosas. Respetando su opinión.
De los candidatos políticos, no sé la historia, no sé de dónde vienen, ni tampoco –sí sé que uno de ellos representa a la derecha fuerte, pero el otro de verdad no se donde viene– por eso no puedo dar una opinión clara sobre Francia.
Pero hablando de los católicos. Aquí, en una de las reuniones, mientras saludaba gente, uno me ha dicho: ‘¿Pero por qué no piensa en la política a lo grande?’ ¿Qué quiere decir? Bien, me lo ha dicho como pidiendo ayuda. ‘Hacer un partido para los católicos’. Este señor es bueno, pero vive en el siglo pasado. Por eso, los populismos tienen relación con los inmigrantes, pero esto no tiene nada que ver con el viaje. Si hay tiempo después puedo volver sobre este asunto.
Corresponsal de TASS: Santo Padre, le agradezco antes de nada su bendición. Usted me ha bendecido, yo me puse de rodillas un minuto antes aquí delante. Soy ortodoxa, y no veo ninguna contradicción. En resumen, quería preguntarle: ¿Cuáles son las perspectivas de las relaciones con los ortodoxos, obviamente rusos, pero también ayer en la declaración común el Patriarca copto, la fecha en común de la Pascua y que hablan del reconocimiento del bautismo… ¿dónde estamos en este momento? ¿Cómo valora Usted las relaciones entre el Vaticano y Rusia como estado, también a la luz de la defensa de los valores de los cristianos en Oriente Medio y sobre todo en Siria? Gracias.
Greg Burke: Esta es Vera Sherbokova, de la agencia TASS, la agencia rusa.
Papa Francisco: ¡Cristo ha resucitado! Yo con los ortodoxos siempre he tenido una gran amistad, desde Buenos Aires. Por ejemplo, cada 6 de enero iba a vísperas, a las lecturas completas, a la catedral vuestra del Patriarca Platón que ahora está de arzobispo en una zona de Ucrania, ¿no? Y él –dos horas y cuarenta (minutos) de oración en una lengua que no entiendo, pero se podía rezar bien… y después la cena con la comunidad, 300 personas, una cena en la víspera de Navidad, no la cena de Navidad, todavía no se podían comer lácteos ni carne, pero era una hermosa cena, y después la tómbola, la lotería… amistad.
También los otros ortodoxos, también algunas veces tenían necesidad de ayuda legal, venían a la curia católica, porque son una comunidad pequeña, e iban a los abogados, entraban, salían… pero siempre he tenido una relación filial, de hermanos, ¡Somos Iglesias hermanas!
Con Tawadros II tengo una amistad especial, para mí es un gran hombre de Dios. Y Tawadros es un Patriarca, un Papa que llevará la Iglesia adelante, el nombre de Jesús adelante, tiene un celo apostólico grande.
Él es uno de los más -permítanme la palabra, entre comillas– “fanáticos” por encontrar la fecha fija de la Pascua. También yo. Buscamos el modo. Pero él dice: ¡Hagámoslo! Es un hombre de Dios. Es un hombre que cuando era obispo, lejos de Egipto, iba a dar de comer a los discapacitados, un hombre que ha sido enviado a una diócesis con cinco iglesias y ha dejado 25. No sé cuántas familias cristianas con el celo apostólico. Después tú sabes cómo se hace la elección entre ellos… se buscan tres, y después se ponen los nombres en una bolsa. Se llama a un niño, se le tapan los ojos y el niño elige un nombre. El Señor está ahí, y claramente es un gran Patriarca.
La unidad del bautismo va adelante. La culpa del bautismo es algo histórico, porque en los primeros concilios era el mismo, después como los cristianos coptos bautizaban a los niños en los santuarios, cuando querían casarse venían a nosotros, se casaban con una católica, le pedían la fe, no la tenían y se hacía el bautismo bajo condición… ha comenzado con nosotros, no con ellos, pero la puerta se ha abierto ahora, y estamos en un buen camino para superar este problema, la puerta. En la Declaración Común, el penúltimo párrafo habla de esto.
Los ortodoxos rusos reconocen nuestro bautismo y yo reconozco su bautismo. Era muy amigo siendo obispo en Buenos Aires, también con los georgianos por ejemplo. Pero el Patriarca de los Georgianos es un hombre de Dios, Ilia II, ¡es un místico! Nosotros los católicos tenemos que aprender también de esta tradición mística de las Iglesias ortodoxas.
En este viaje hemos hecho este encuentro ecuménico, estaba el Patriarca Bartolomé también, estaba el obispo greco ortodoxo, y después estaban otros cristianos –anglicanos, también el secretario de la Unión de las Iglesias de Ginebra– pero todo lo que hace el ecumenismo está en camino.
El ecumenismo se hace en camino, con las obras de la caridad, con las obras de ayudar, hacer las cosas juntos cuando se pueden hacer juntos ¡No existe un ecumenismo estático! Es verdad que los teólogos deben estudiar, y ponerse de acuerdo, pero esto no será posible que termine bien si no se camina.
¿Qué podemos hacer ahora? Hacemos cosas que podemos hacer juntos: Orar juntos, trabajar juntos, hacer las obras de caridad juntos… pero juntos. E ir hacia adelante. Las relaciones con el Patriarca Kirill son buenas, son buenas también con el Arzobispo Metropolita Hilarión, que ha venido varias veces a hablar conmigo y tenemos una buena relación.
Greg Burke: Ha preguntado sobre el Estado…
Papa Francisco: ¡Ah, con el Estado! Yo sé que el estado habla de esto, de la defensa de los cristianos en Oriente Medio, esto lo sé y creo que es una cosa buena luchar y hablar contra la persecución. Hoy hay más mártires que en los primeros siglos, sobre todo en Oriente Medio.
Greg Burke: Phil Pulella… esta pregunta hablará del viaje, después veremos dónde termina.
Phil Pulella (Reuters): Yo, si puedo, quiero hablar de otra cosa, si me permite. Parto del viaje para satisfacer a Greg. Usted ha hablado en su primer discurso del peligro de las acciones unilaterales, y que todos deben ser constructores de la paz, en el primer discurso de ayer. Ahora ha hablado mucho de la tercera guerra mundial en pedazos, pero parece que hoy ese miedo y ansia está concentrada en lo que está ocurriendo en Corea del Norte.
Papa Francisco: Sí, es el lugar donde se concentra.
Pulella: Exacto, es el punto en el que se concentra. El Presidente Trump ha mandado una flota militar a lo largo de la costa de Corea del Norte, el líder de Corea del Norte ha amenazado con bombardear Corea del Sur, Japón, incluso los Estados Unidos si consiguen construir misiles de largo alcance. La gente tiene miedo y se está hablando de la posibilidad de una guerra nuclear como si nada. Usted, si ve al presidente Trump pero también a otras personas, ¿qué diría a estos líderes que tienen la responsabilidad del futuro de la humanidad?, porque estamos en un momento bastante crítico.  
Papa Francisco: Pero yo les llamo, les llamo y les llamaré como les he llamado a los líderes en diversos puestos para trabajar en la resolución de los problemas en el camino de la diplomacia, y tenemos a los facilitadores, tantos en el mundo. Hay mediadores que se ofrecen, hay países como Noruega, por ejemplo, nadie puede acusar a Noruega de ser un país dictatorial, y siempre está dispuesto a ayudar, a dar ejemplo, pero ahí hay tantos
El camino es el camino de la negociación, el camino de la solución diplomática. Esta guerra mundial a pedazos, de la cual vengo hablando desde hace más o menos dos años, es a pedazos, pero los pedazos se están estirando, se están concentrando, se están concentrando en puntos que ya estaban calientes, porque esto de los misiles de Corea viene de un año largo que se está preparando, pero ahora parece que la cosa se ha calentado mucho.
Yo llamo siempre a resolver los problemas por el camino de la vía diplomática, de la negociación. Porque el futuro de la humanidad, hoy una guerra alargada destruye, no digo la mitad de la humanidad, pero una buena parte de la humanidad y de la cultura, todo, todo. Sería terrible. Creo que hoy la humanidad no es capaz de soportarlo.
Esperemos que aquellos países que están sufriendo una guerra interna, dentro de ellos, donde se están produciendo fuego de guerra, en Oriente Medio, por ejemplo, pero también en África, o en Yemen. ¡Parémoslos! ¡Busquemos una solución diplomática! Y en eso creo que las Naciones Unidas tienen el deber de reprender un poco a su liderazgo, porque se ha aguado un poco.
Pulella: ¿Desea encontrarse con el Presidente Trump cuando venga a Europa? ¿Se le ha formulado una petición para este encuentro?
Papa Francisco: No se me ha informado desde la Secretaría de Estado de que haya una petición en se sentido, pero yo recibo a todos los Jefes de Estado que soliciten una audiencia.
Greg Burke: Creo que las preguntas sobre el viaje ya han terminado. Se puede hacer aún otra, luego podemos ir a cenar a las seis y media… Ahí Antonio Pelayo, de Antena 3, que usted conoce.
Antonio Pelayo: Bien Gracias. Santo Padre, la situación en Venezuela ha degenerado últimamente de modo muy grave y ha habido muchas muertes. Quisiera preguntarle si la Santa Sede y usted personalmente piensan relanzar esa acción, esa intervención pacificadora y qué formas podría asumir esa acción.
Papa Francisco: Hubo una intervención de la Santa Sede bajo pedido fuerte de los cuatro Presidentes que estaban trabajando como facilitadores. Y la cosa no resultó. Y quedó ahí.
No resultó porque las propuestas no eran aceptadas, o se diluían, era un sí-sí, pero no-no. Todos conocemos la difícil situación de Venezuela, que es un país al que yo quiero mucho. Y sé que ahora están insistiendo, no sé bien de dónde, creo que de los cuatro presidentes, para relanzar esta facilitación y están buscando el lugar. Yo creo que tiene que ser con condiciones ya, condiciones muy claras. Parte de la oposición no quiere esto. Es curioso, la misma oposición está dividida, y por otro lado parece que lo conflictos se agudizan cada vez más. Pero hay algo en movimiento. Estuve informado de eso, pero está muy en el aire todavía. Pero, todo lo que se puede hacer por Venezuela hay que hacerlo, con las garantías necesarias, sino jugamos al “tin tin pirulero”, y no va la cosa.
Greg Burke: Gracias Santo Padre.
Corresponsal alemán: Usted, hace algún día, ha hablado del tema de los refugiados en Grecia, en Lesbos, y usó esa expresión de “campo de concentración” porque había mucha gente. Pero para nosotros, los alemanes, esa expresión, obviamente, es muy grave, es muy cercana al “campo de exterminio”. Hay gente que dice que se trató de un lapsus lingüístico. ¿Qué quiso usted decir?
Papa Francisco: Deben leer bien todo lo que dije. Dije que los más generosos de Europa eran Italia y Grecia. Es cierto. Son los más cercanos a Libia, a Siria. De Alemania siempre he admirado su capacidad de integración. Cuando yo estudiaba allí, había muchos turcos integrados en Frankfurt. Integrados, y hacían una vida normal.
No fue un lapsus lingüe: hay campos de concentración, perdón, campos de refugiados que son verdaderos campos de concentración. Hay alguno quizás en Italia, quizás en otra parte…, en Alemania no, seguro…, pero usted piense qué hace la gente encerrada en un campo del que no puede salir. Usted piense qué ha sucedido en el norte de Europa cuando querían cruzar el mar para ir a Inglaterra. Estaban encerrados dentro.
Me ha hecho reír, y es un poco la cultura italiana, me ha hecho reír lo que ocurrió en un campo de refugiados en Sicilia. Me lo contó el delegado de Acción Católica, uno de los delegados de la diócesis de Agrigento. Hay uno o dos en la zona, no sé en qué diócesis. El jefe de esa ciudad, donde se encuentra el campo, habló con la gente del campo de refugiados y les dijo: vosotros, aquí dentro, tendréis problemas de salud mental, debéis salir, pero por favor, no hagáis cosas malas. Nosotros no podemos abrir la puerta, pero hacemos un agujero por la zona de atrás, salís, os dais un bonito paseo y, por lo que han contado los habitantes de aquel pueblo, que contaron cosas buenas, no se ha producido delincuencia, criminalidad. El solo hecho de estar encerrados sin haber hecho nada es un lager (campo de concentración, en alemán) pero no tiene nada que ver con Alemania.
Greg Burke: Gracias a Usted Santo Padre.
Papa Francisco: Gracias a ustedes por el trabajo que hacen y que ayuda a mucha gente. Ustedes no saben el bien que pueden hacer con sus crónicas, con sus artículos, con sus pensamientos.

Tenemos que ayudar a la gente y ayudar también a la comunicación, para que la comunicación, también la prensa, nos lleve a cosas buenas, y no nos lleve a desorientaciones que no nos ayudan. ¡Muchas gracias! ¡Y buena cena! ¡Recen por mí!