domingo, 13 de noviembre de 2016

LA CIENCIA DA FUERTE APOYO A LA VERACIDAD DE LAS APARICIONES [DE MEDJUGORJE]


¿Las apariciones son genuinas o son simples manifestaciones de histeria de los videntes?
¿Es posible que los videntes se comuniquen con algo sobrenatural, o son simples epilépticos o fabuladores?
Muchos científicos descartan, prejuiciosamente, la posibilidad de estos fenómenos sobrenaturales.
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Pero es el mismo método científico por primera vez en la historia ha demostrado que hay algo que trasciende lo natural.
Las apariciones de Medjugorje han sido el laboratorio de estos estudios que trataremos de resumir en este artículo.
Numerosos grupos de científicos han hecho investigaciones sobre los videntes de Medjugorje en estas más de tres décadas
Este material no tiene la intención de entrar en la polémica de la validez de las apariciones de Medjugorje sino que se refiere a la validez de las apariciones en general.
Se toma el caso de Medjugorje porque es una aparición que se ha estudiado científicamente.
Las implicaciones de Medjugorje, constituyen un avance impresionante para el estudio de las experiencias místicas.
A través de los siglos innumerables cristianos han reportado haber experimentado fenómenos místicos, tanto corporales como espirituales.
Sin embargo estos fenómenos son descartados y ridiculizados por la mayoría de los académicos hoy.
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LA NEGACIÓN DE AUTENTICIDAD DE LAS EXPERIENCIAS MÍSTICAS
Las afirmaciones referidas a experiencias místicas generalmente se reducen a los prejuicios de la credibilidad  medieval para los pensadores contemporáneos.
Sidney Callahan, profesora y psicóloga, explica: “Las sospechas de que las creencias y las experiencias religiosas fervientes son una forma de patología mental todavía prevalecen en nuestro mundo“.
A menudo el misticismo, y por lo tanto la experiencia mística, en particular, es denigrada por los eruditos escépticos a través de categorías psicoanalíticas como de histeria, entre otros posibles trastornos naturales.
El historiador religioso Moshe Sluhovsky, señala que los numerosos diagnósticos “naturales” empleados por muchos estudiosos modernos para descartar la validez de experiencias místicas incluyen “demencia, histeria, parálisis, imbecilidad o epilepsia.”
Y acertadamente explica que estereotipar a los cristianos de los siglos pasados como ignorantes de las causas médicas o psicológicas para el comportamiento anormal constituye un enfoque erróneo y arrogante que obstruye el estudio serio de tales casos.
La histeria y la epilepsia eran “todas clasificaciones de aflicciones que no eran desconocidas para los primeros pueblos modernos“.
TODO CAMBIA CON MEDJUGORJE
Ahora, con Medjugorje, los escépticos necesitan lidiar con evidencia empírica científica concreta, en lugar de simplemente proponer teorías reduccionistas preconcebidas acerca de la experiencia mística.
Como explicó el autor y periodista Randall Sullivan: “Las apariciones en Medjugorje han sido sometidas a más exámenes médicos y científicos que cualquier supuesto suceso sobrenatural en la historia de la raza humana”.
De manera similar, Andrew Newberg, radiólogo de la Universidad de Pennsylvania Medical y Eugene D’Aquili, profesor de psiquiatría en Pensilvania, han afirmado que: “Es posible que con el advenimiento de tecnologías mejoradas para estudiar el cerebro, las experiencias místicas puedan finalmente diferenciarse de cualquier tipo de psicopatología”.
La mayoría de los estudios llevados a cabo sobre los jóvenes videntes de Medjugorje, han ido desde polígrafos a exámenes neurológicos, exámenes psiquiátricos, electrocardiograma, presión arterial y ritmo cardíaco, y pruebas de electroencefalograma que miden las ondas cerebrales durante los éxtasis.
Las pruebas han demostrado que los videntes no están mintiendo ni alucinando, ni están en estado epiléptico o hipnótico durante sus éxtasis cotidianos.
Sino experimentando algo inexplicable, más allá de los límites de la comprensión científica.
Además, en Medjugorje se han reportado numerosas curaciones milagrosas, muchas de ellas copiosamente documentadas con abundantes pruebas médicas que apoyan las afirmaciones.
Así, en Medjugorje, por primera vez en la historia de la humanidad, la neurociencia y el examen médico han desempeñado un papel instrumental al penetrar en el interior del misticismo, con el examen empírico de los éxtasis de los videntes.
Como explicó el médico francés Henri Joyeux, médico de renombre internacional y catedrático en la Facultad de Medicina de la Universidad de Montpellier, respecto al significado oportuno de las apariciones: “El éxtasis es visto como una percepción sensorial de realidades que son perceptibles y visibles para los videntes pero invisibles e imperceptibles para todos los demás y, en particular, para aquellos que buscan entender.
Por primera vez en la historia, la ciencia puede estudiar estos hechos a medida que se desarrollan en Medjugorje y no meramente a posteriori.
Las técnicas médicas más avanzadas y las técnicas fotográficas y cinematográficas más modernas nos ayudan a alcanzar el núcleo de estos eventos para intentar comprenderlos”.
Esto es muy diferente del reduccionismo neurológico de Oliver Sacks, que no aplicó ningún empirismo al estudio del misticismo.
Sino simplemente postuló que la experiencia mística no puede ser auténtica, ofreciendo eufemismos neurológicos para las experiencias de los videntes medievales.
Los videntes de Medjugorje, han sido sometidos a pruebas de todos los síntomas naturales que suelen aplicar los escépticos para desacreditar la experiencia mística, y han socavado las teorías reduccionistas contra las apariciones.
ESTUDIOS DEL DR. JOYEUX
El doctor Henri Joyeux dirigió un equipo de médicos franceses de la Universidad de Montpelier para examinar a los videntes de Medjugorje en éxtasis durante sus apariciones diarias de la Virgen.
Estudiaron cuando los videntes caen de rodillas simultáneamente y entran en un estado de éxtasis que tiene la apariencia de un trance.
Este fenómeno ocurría diariamente a la misma hora (5:45 pm en el invierno y 6:45 pm en el verano) en los primeros años de las apariciones.
El informe final del Dr. Joyeux, publicado en la primavera de 1985, declaró: “Los éxtasis no son patológicos, ni hay ningún elemento de engaño. Ninguna disciplina científica parece capaz de describir estos fenómenos.
Explicó que, “estos jóvenes están sanos y no hay signos de epilepsia, ni es un estado de sueño o ilusión.
No es un caso de alucinación patológica ni de alucinación en las facultades auditivas o visuales…
No puede ser un estado cataléptico, ya que durante el éxtasis los músculos faciales funcionan de manera normal”.
Se utilizaron pruebas de electroencefalograma, medición de las ondas cerebrales.
Indicando así los ritmos de la actividad cerebral a través de electrodos conectados a ocho partes diferentes del cráneo, y se registraron los resultados antes, durante y después de las apariciones.
Los electroencefalogramas confirmaron que los síntomas patológicos no estaban presentes antes, durante o después del éxtasis.
Excluyendo así la posibilidad de epilepsia, alucinación paroxística o cualquier estado de sueño o ilusión que pudiera desencadenar alucinaciones observables en casos de trastorno mental extremo o en el transcurso de demencia atrófica.
Los estudios clínicos demostraron que los videntes eran completamente sanos, mental y físicamente.
Y los electroencefalogramas indicaron la presencia de ritmos tipo alpha (receptivos) en su actividad cerebral durante los éxtasis, que muestran la “actividad eléctrica normal asociada con la vigilia”.
Lo más fascinante es que, en la neurociencia, los estados de conciencia se identifican mediante una combinación de impulsos alfa (receptivos) y beta (reactivos).
Caer en un estado de sueño o trance disminuiría el número de ciclos alfa al tiempo que aumentaría la beta.
Sin embargo, sorprendentemente, sucedió exactamente lo contrario durante las apariciones.
Los impulsos beta de los videntes cesaron completamente, mostrando que estaban en un estado que no sólo era despierto, sino hiper-despierto.
Un estado similar del ritmo alfa ha sido previamente observado sólo en monjes trapistas o budistas.
Pero los monjes, explicó el doctor Joyeux, sólo podían llegar a tal estado con los ojos cerrados en meditación y después de participar en varias horas de profunda oración.
Mientras los videntes de Medjugorje llegaban instantáneamente, al comenzar la aparición, con los ojos bien abiertos y durante todo el tiempo de los éxtasis.
En suma, los resultados contradicen especialmente las afirmaciones de un estado epiléptico o cualquier sueño alucinatorio o estado onírico, ya sea colectivo o individual.
ESTUDIOS DEL DR. PHILIPPOT
El oftalmólogo Dr. Jacques Philippot, emprendió el estudio de las funciones oculares y visuales sobre los videntes, examinando; la parte posterior de sus ojos; reflejos fotomotor y parpadeantes; frecuencia de parpadeo antes, durante y después del éxtasis; estudio de la movilidad de los globos oculares, etc…
Y utilizó grabaciones electro oculográficas antes, durante y después del éxtasis.
Los exámenes en la parte posterior de los ojos de los videntes eran normales y eran idénticos antes y después del éxtasis.
“Estas pruebas excluyeron cualquier anomalía orgánica (ya sea ocular o cerebral, ya sea debido a hinchazón o no).
Y, además, excluyeron la posibilidad de alucinaciones visuales, ya que el sistema ocular es anatómicamente y funcionalmente normal”.
El reflejo de parpadear, curiosamente, estuvo ausente de los ojos durante el éxtasis cuando luces muy fuertes brillaron frente a los videntes, sin tener ningún efecto sobre ellos.
Pero el parpadeo reflexivo estaba presente antes y después del éxtasis ante las deslumbrantes luces.
Además, durante el éxtasis, el número de movimientos de párpados, parpadeo, era significativamente menor que el observable antes o después de la aparición.
Dos de los videntes no tuvieron ningún movimiento del párpado durante el éxtasis.
Además, de acuerdo con las pruebas de electro-oculograma, a medida que empiezan los éxtasis, los ojos de los videntes se vuelven inmóviles, “sus movimientos oculares cesan simultáneamente casi al segundo”.
Esta grabación gráfica de la extraña sincronización en los movimientos simultáneos de los globos oculares indica, “simultaneidad con el segundo de la cesación del movimiento al principio del éxtasis y, de nuevo, simultaneidad con el segundo del retorno del movimiento al final del éxtasis”.
Las grabaciones del electro-ocuolograma mostraron que los ojos de los videntes convergen en el mismo punto, un punto arriba de sus cabezas donde dicen ver a la Virgen.
Los movimientos del globo ocular apoyan el hecho de que durante “el éxtasis hay una reunión cara a cara, por así decirlo, entre los videntes y una persona que no vemos”.
ESTUDIOS DEL DR. PANDARAKALAM
James Paul Pandarakalam, miembro del Departamento de Psiquiatría de Soho House en Inglaterra, llegó a la misma conclusión:
“Los movimientos oculares de una persona mirando a un objeto en movimiento real son diferentes de los de una persona mirando un objeto imaginario en movimiento.
Los movimientos oculares de los videntes al final de la aparición corresponden a los primeros, como tuve la ocasión de presenciar en persona en Medjugorje”.
Pandarakalam explicó que esto se define como una actividad voluntaria, que es más observable cuando la aparición termina y todos los videntes miran simultáneamente dentro del mismo segundo, alegando que la Virgen desaparece hacia arriba.
Pandarakalam, que presenció a los videntes experimentando sus apariciones en 21 ocasiones diferentes, también descartó la posibilidad de la hipnosis.
Señaló que los patrones de movimiento de los ojos humanos difieren cuando una persona está visualizando o recordando algo, que cuando la secuencia de los ojos de una persona se centran en un objeto externo.
La última secuencia no implica aleatoriedad, sino que ambos globos oculares convergen en un punto del objeto como cuando miran algo en un espacio tridimensional.
Este patrón es notable en los videntes.
La combinación del hecho de que las apariciones comienzan espontáneamente (y no a petición de los visionarios), y el hecho de que no hay evidencia de ninguna concentración intensa, o preparación, por los videntes antes de la experiencia de la aparición, socava la hipnosis como una posible explicación.
El estado mental sano de los videntes, antes y después de las apariciones, según lo determinado por los estudios clínicos realizados por el equipo francés, excluye además la posibilidad de hipnosis.
Además están los electroencefalogramas, que descartaban cualquier sueño inducido o estado de ilusión durante los éxtasis.
Desde que las apariciones continúan hasta el día de hoy, es improbable que una manipulación hipnótica pueda tener lugar consistentemente diariamente, a un grupo colectivo, durante un período de más de 30 años.
Por lo tanto, las pruebas realizadas, oculares, visuales y mentales, socavan la posibilidad de fraude y engaño.
Y excluyen la alucinación visual, la hipnosis o cualquier anomalía orgánica como posibles explicaciones de las apariciones.
ESTUDIOS DEL DR. ROUQUEROL
El Dr. Francois Rouquerol, otro miembro del equipo francés, realizó pruebas de medición de las funciones auditivas de los videntes para determinar si se está produciendo una alucinación auditiva.
El médico concluyó que durante el éxtasis hay una ausencia de reacciones clínicas objetivas normales en presencia de ruido violento.
Un sonido de 90 decibeles – el equivalente al ruido de un motor de combustión a gran velocidad – fue introducido en la oreja derecha de Ivan Dragicevic, uno de los videntes, durante el éxtasis sin una sola reacción de sorpresa del mismo; “al final del éxtasis, Iván confirmó que no había oído nada”.
Este fue un fascinante contraste de su reacción pre-éxtasis, en la que la inyección de un sonido de 70 decibeles sorprendió visiblemente al vidente.
Se concluye entonces que existe una clara desconexión de las vías auditivas durante el éxtasis, haciendo que los videntes sean impermeables al ruido exterior
Así como a fuertes ráfagas de luz.
Y, de la misma manera ” [se concluyó] que los videntes no sienten pellizcos, pinchazos, u otras intervenciones“, siendo así impermeable al dolor también.
Los resultados del Dr. Rouquerol mostraron además que, “la prueba del potencial auditivo, que estudia el flujo nervioso desde la periferia (la cóclea, parte del oído interno) hasta el núcleo de la arteria cerebral, indica que las diversas vías al cerebro son normales.
La forma regular y redondeada del gráfico elimina la alucinación auditiva de un tipo epiléptico”.
Así se eliminó otra explicación alternativa para las apariciones.
El Dr. Rouquerol también realizó experimentos de la función vocal (fonación) de los videntes.
Es interesante señalar que durante sus éxtasis las voces de los videntes se vuelven inaudibles mientras sus labios siguen moviéndose como si estuvieran conversando con la Virgen.
Esta es una de las sincronizaciones claves experimentadas por los videntes durante sus éxtasis.
A medida que comienza la aparición, los videntes caen de rodillas y sus voces inmediatamente (y simultáneamente) se callan sin ni siquiera una fracción de segundo de distinción, además de los movimientos sincrónicos de sus globos oculares.
Las pruebas del Dr. Rouquerol demostraron que durante el éxtasis, mientras sus labios y los músculos faciales están móviles, la laringe de cada vidente (donde están presentes las cuerdas vocales) se detiene.
Curiosamente, esto significa que mientras sus labios se mueven normalmente, como en la comunicación, el acto de exhalar no vibra las cuerdas vocales de los videntes, presentando una paradoja inexplicable.
El movimiento de los labios, y en consecuencia, los músculos que controlan la gesticulación en la cara, proporcionan “un argumento adicional contra la catalepsia”, ya que un estado cataléptico constituiría rigidez e inmovilidad de los músculos.
Así se eliminó otra explicación natural de las apariciones.
PRUEBAS PSICOLÓGICAS, PSIQUIÁTRICAS Y NEUROLÓGICAS
Los videntes, además del escrutinio médico, fueron sometidos a inmensas pruebas psicológicas y psiquiátricas.
Los resultados mostraron un grupo de jóvenes perfectamente sanos.
Según el informe del Dr. Joyeux:
“Los videntes no tienen síntomas de ansiedad o neurosis obsesiva, neurosis fóbica o histérica, hipocondría / o neurosis psicosomática, y no hay indicios de ninguna psicosis.
Podemos hacer estas declaraciones formales a la luz de exámenes clínicos detallados”.
En sus exámenes anteriores, el Dr. Stopar alcanzó los mismos resultados: “Pruebas científicas y sociológicas, incluyendo (respectivamente) neuropsiquiatría, medico-psicológica, somática, los perfiles de adolescentes y jóvenes adultos, las características de estilo de vida e inteligencia y los estándares educativos, muestran que los niños son absolutamente normales y libres de toda reacción psicopatológica”.
Del mismo modo, el Dr. Philippe Loron, jefe de la Clínica de Neurología del Hospital La Salpietre de París, quien examinó él mismo a los videntes en 1989, coincidió en que, “es la primera vez que la ciencia médica ha participado hasta tal punto en la evaluación del fenómeno del éxtasis.
Y, en el proceso, lo que se confirmó de varias maneras fue la integridad moral y psicológica de los videntes“.
Después de tomar en consideración todas las pruebas y resultados reunidos por el equipo francés, el Dr. Joyeux tuvo que admitir, en su análisis final, que el “fenómeno de la aparición en Medjugorje, que fue estudiado durante cinco períodos diferentes de 1984 con cinco videntes como sujetos, es científicamente inexplicable“.
Reconoció que se está produciendo un acontecimiento extraordinario y, en una entrevista posterior dijo que,
“teniendo en cuenta todas las posibles explicaciones naturales que fueron eliminadas por las investigaciones, las experiencias de los niños no pertenecen a ninguna denominación científica“.
Por otra parte, el doctor Luigi Frigerio, otro miembro del equipo italiano, explicó que los resultados combinados con pruebas neurológicas presentaron una paradoja que “no se pueden explicar de forma natural, y por lo tanto pueden ser sólo preternatural o sobrenatural”.
Curiosamente, incluso el Dr. Stopar llegó a la misma conclusión años antes, admitiendo: “Tuve la impresión de entrar en contacto con una realidad sobrenatural en Medjugorje“.
Tales hechos han llevado a muchas conversiones espirituales, especialmente de escépticos científicos.
EL CONVENCIMIENTO DEL ESCÉPTICO DR. MARGNELLI
Randall Sullivan relata la historia del Dr. Marco Margnelli, un eminente neurofisiólogo italiano y un ateo ardiente que llegó a Medjugorje en el verano de 1988 decidido a exponer las apariciones como un fraude.
Margnelli tenía una historia bien conocida de dudar de la validez del misticismo cristiano y de los fenómenos sobrenaturales.
Fue notoriamente conocido en su escepticismo hacia los estigmas del fraile franciscano Padre Pío, posiblemente el místico más prominente del siglo XX.
Un experto en estados alterados de conciencia, Margnelli llevó a cabo una serie de pruebas médicas sobre los videntes de Medjugorje, en las cuales tuvo que concluir que durante sus apariciones diarias los videntes, de hecho, entraron en “un verdadero estado de éxtasis; ciertamente estábamos en presencia de un fenómeno extraordinario”.
Las observaciones del Dr. Margnelli abarcan desde la realización de investigaciones médicas sobre los videntes hasta el testimonio personal de sanaciones milagrosas y extraños sucesos que, por cierto, lo dejaron desconcertado y profundamente sacudido.
Sullivan relata una secuencia de acontecimientos de los que el Dr. Margnelli había sido testigo en Medjugorje:
“que va desde los movimientos sincrónicos de los videntes [durante las apariciones] hasta la curación aparentemente milagrosa de una mujer con leucemia”.
Lo que más profundamente le había afectado fueron los pájaros.
“Durante la tarde se reunían en los árboles fuera de la rectoría, chirriando, arrullando y llamando a centenares, a veces ensordecedoramente fuerte, hasta que repentinamente y simultáneamente todos se callan tan pronto como comienza la aparición.
Este silencio absoluto de los pájaros lo obsesionó, admitió el médico”.
Así, unas semanas después de regresar a Milán, el Dr. Margnelli se convirtió en católico practicante.
LAS INVESTIGACIONES RESPALDAN LA EXISTENCIA DE LO SOBRENATURAL
La posibilidad misma de lo sobrenatural en la sociedad moderna desafía a una inmensa gama de pensadores influenciados por la Ilustración, que han negado la posibilidad de tales fenómenos.
Como se ha señalado, muchos estudiosos modernos han utilizado las teorías de la neurología y la psicología para proporcionar explicaciones alternativas, suponiendo que la gente medieval y temprana moderna, con su falta de conocimiento científico, no era lo suficientemente sofisticada como para entender.
Irónicamente e inversamente, el mismo proceso está ocurriendo hoy en día, pero a la inversa.
Se han utilizado disciplinas como la ciencia médica, la neurociencia y la psicología para refutar las preconcepciones racionalistas y naturalistas de muchos pensadores posteriores a la Ilustración.
Las investigaciones científicas prestan un fuerte apoyo a las apariciones de Medjugorje como un fenómeno sobrenatural legítimo, que socava numerosas preconcepciones de la cosmovisión racionalista.
Desafía sus presuposiciones y proporciona un apoyo significativo a la posibilidad de la experiencia mística y la intervención divina.
Sin embargo, si uno elige creer en el contenido espiritual detrás del fenómeno – que la Virgen María está apareciendo -, todavía constituyen y requiere un acto de fe.
Pero dado que se ofrece tanta evidencia para la posibilidad, excluyendo todas las otras explicaciones científicas alternativas, entonces las afirmaciones de los videntes deben tener una oportunidad justa.

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