martes 14 de julio de 2009

EL DÍA QUE ASALTARON A MATEO HENRY


Mateo Henry, el famoso autor del comentario que lleva su nombre, fue asaltado por unos ladrones que le robaron su cartera.

Entonces él escribió lo siguiente en su diario:
-Señor, ayúdame a estar agradecido:
§ Primero, porque nunca antes he sido robado.
§ Segundo, porque aunque se llevaron la cartera, no me quitaron la vida.
§ Tercero, por que aunque se llevaron todo lo que yo tenía, no era mucho.
§ Y Cuarto, porque fui yo quien fue robado y no quien robó”

He encontrado en la vida gente que le cuesta ser agradecida y en lugar del agradecimiento su boca está llena de lamento, quejas y sus ojos listos sólo para encontrar lo negativo. Agradecimiento es una hermosa joya que nunca debemos perder en el camino.

§ ¿Cuándo fue la última vez que expresó agradecimiento a Dios?
§ ¿Cuándo fue la última vez que fue agradecido con alguien?
Pruébelo… la Palabra Gracias hace que la gente sonría.

Ni se mostraron agradecidos con la casa de Jerobaal, el cual es Gedeón, conforme a todo el bien que él había hecho a Israel. Jueces 8:35

Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. Colosenses 3:15

EL CARÍSMA DE DISRAELI


Durante la segunda mitad del siglo XIX, dos hombres fuertes compitieron por el liderazgo del gobierno de Gran Bretaña: William Gladstone y Benjamín Disraeli.

Los dos políticos eran rivales formidables. El siguiente comentario de Disraeli te permitirá entender cómo se sentía uno respecto del otro:
-“¿La diferencia entre una desgracia y un desastre? Si Gladstone se cayera al río Támesis, sería una desgracia; pero si alguien lo sacara, sería un desastre

Mucha gente cree que Gladstone, líder del Partido Liberal por tres décadas, personificaba las mejores cualidades de la Inglaterra victoriana. Era un servidor público profesional, un gran orador, especialista en finanzas y un hombre de moral intachable.

Fue Primer Ministro del Reino Unido por cuatro períodos diferentes, la única persona en la historia de la nación en lograr tal honor. Bajo su liderazgo, Gran Bretaña estableció un sistema de educación nacional, instituyó reformas parlamentarias, y vio cómo se permitía votar a un número importante de gente de las clases obreras.

Benjamín Disraeli, quien sirvió dos veces como Primer Ministro tenía un trasfondo diferente. Entró a la política cuando tenía unos treinta años, haciéndose de una reputación como diplomático y reformador social. Pero su más grande logro fue dirigir la compra por parte de Inglaterra de acciones en el canal de Suez.

Aunque ambos hombres hicieron mucho por Gran Bretaña, lo que los separaba realmente como líderes era su acercamiento a la gente.

La diferencia puede ser ilustrada por una historia contada por una joven que cenó con cada uno de ellos en dos noches consecutivas. Cuando se le preguntó su impresión de ellos, dijo:
-Cuando salí del salón después de haber estado sentada cerca del señor Gladstone, creía que él era el hombre más inteligente de Inglaterra. Pero después de haber estado sentada cerca del señor Disraeli, creía que yo era la mujer más inteligente de Inglaterra

Disraeli poseía la cualidad de atraer a la gente hacia él y hacer que quisieran seguirlo. Tenía carisma.

La mayoría de la gente piensa que el carisma es algo místico, casi indefinible. Que es una cualidad que se trae de nacimiento y que, por lo tanto, no se puede adquirir. Pero eso no es cierto.
Maxwell, J. C.

El carisma, dicho claramente, es la habilidad de atraer a la gente hacia sí mismo. Y como otras características del carácter, se puede desarrollar. El verdadero carisma lo da Dios a través de su gracia y de su Espíritu. El Carisma del Espíritu podrás tocar vidas.

Mas el Señor estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio. Génesis 39:2

Así halló José gracia en sus ojos, y le servía; y él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía. Génesis 39:4

EL ASUNTO DE ESCOGER


Al inicio de mi clase de las 8:00 a.m. un lunes en la Universidad de Nevada en Las Vegas (UNLV), alegremente les pregunté a mis estudiantes cómo habían pasado su fin de semana.

Un joven me dijo que su fin de semana no había sido muy bueno. Le habían extraído su muela del juicio. El joven procedió a preguntarme por qué siempre parecía tan feliz.

Su pregunta me recordó algo que había leído en algún lado antes: Cada mañana que nos levantamos, podemos escoger cómo queremos enfrentar la vida ese día.
Le dije al joven:
-“Escojo estarlo. Déjeme darle un ejemplo – continué. Los otros sesenta estudiantes en la clase dejaron su tertulia y comenzaron a escuchar nuestra conversación - Además de enseñar aquí en la UNLV, también lo hago en la universidad comunitaria en Henderson, a unas diecisiete millas de donde vivo, por la autopista. Un día, hace algunas semanas, conduje esas diecisiete millas hasta Henderson. Salí de la autopista y me dirigí hacia la calle de la universidad. Sólo tenía que conducir otro cuarto de milla por esa calle para llegar a la Universidad. Pero justo entonces, se me paró el auto. Intenté darle ignición de nuevo, pero el motor no arrancó. Así que puse mis luces tintineantes, tomé mis libros y me encaminé hacia la universidad. Tan pronto como llegué, llamé a la Asociación de Automovilistas de los EUA (AAA) y les pedí que me enviase una grúa. La secretaria en la oficina del director me preguntó qué había pasado. Este es mi día de suerte, contesté sonreído.
-Su auto se descompone y ¿hoy es su día de suerte? - Ella estaba sorprendida -¿Qué quiere decir?”
-Yo vivo a diecisiete millas de aquí - le contesté - Mi auto pudo haberse descompuesto en cualquier lugar de la autopista. No lo hizo. En vez de eso, se descompuso en el lugar perfecto: a la salida de la autopista, a una distancia que yo pudiera caminar hasta aquí. Todavía puedo dictar mi clase, y he podido hacer los arreglos para que la grúa me encuentre después de clases. Si mi auto debía dañarse hoy, no pudo haber pasado de mejor manera

Los ojos de la secretaria se abrieron por completo y luego sonrió. Le sonreí de vuelta y me dirigí hacia el salón. Así terminó mi historia a los estudiantes de mi clase de Economía en UNLV.

Observé los sesenta rostros en el salón. A pesar de lo temprano de la hora, nadie se había dormido. De alguna manera, mi historia los había tocado. O tal vez no fue la historia en absoluto. De hecho, todo había comenzado con el comentario del estudiante de que me veía alegre.

Un sabio dijo una vez: Quienes somos habla más alto que cualquier cosa que podamos decir. Supongo que así debe ser. Lee Ryan Miller

Es asunto de decidir y saber que escoger. Cuando escogemos mirar el lado bueno de la vida, siempre encontraremos una chispa encendida para sonreír e impactar a otros.

Siete días celebrarás fiesta solemne a Él Señor tu Dios en el lugar que Dios escogiere; porque te habrá bendecido tu Dios en todos tus frutos, y en toda la obra de tus manos, y estarás verdaderamente alegre. Deuteronomio 16:15.

Grandes cosas ha hecho El Señor con nosotros; Estaremos alegres. Salmo 126:3

CON POCO PESO


Mientras me preparaba para correr, me costó decidir qué debía ponerme.

Había sol, pero el viento era helado. El cielo estaba claro, pero el pronóstico del tiempo anunciaba lluvia. ¿Una capa o una casaca? El explorador que tengo dentro prevaleció. Me puse ambas cosas.

Tomé mi radiocasete portátil pero no pude decidir qué cinta iba a llevar. ¿Sermón o música? Sí, adivinó; llevé ambas cintas. Para mantenerme en contacto con mis hijos llevé un celular.

Para que nadie me robara el auto, puse las llaves en el bolsillo. Como precaución por si me daba sed, eché unas cuantas monedas también en el bolsillo. Ahora parecía más una mula de carga que un corredor. Había corrido unos ochocientos metros (más o menos media milla) cuando tuve que sacarme la casaca y la escondí en un arbusto.

Esa clase de peso le reduce la velocidad.

Lo que ocurre cuando uno sale a correr vale también para la fe. Dios tiene una gran carrera para que usted la corra. Bajo su cuidado, irá donde nunca ha estado y servirá de un modo que nunca soñó. Pero tiene que deshacerse de todo peso.

§ ¿Cómo podría difundir gracia si está lleno de culpa?
§ ¿Cómo ofrecer consuelo si está desalentado?
§ ¿Cómo puede levantar la carga de otro si sus brazos están cargados con su propia carga?

§ Por amor a los que ama, aligere su equipaje.
§ Por amor al Dios que sirve, aligere su equipaje.
§ Por amor a su propio gozo, aligere su equipaje.

En la vida hay pesos que usted simplemente no puede llevar. Su Señor le pide que baje su carga y confíe en Él. Él es el padre en el lugar donde se reclama el equipaje. Cuando un padre ve a su hijo de cinco años que trata de arrastrar y sacar del carrusel el baúl de la familia, ¿qué dice? El padre dirá a su hijo lo que Dios le dice a usted.
-Deja, hijo mío. Yo lo llevaré

¿Qué le parece si le tomamos a Dios su palabra en esta oferta? Podríamos encontrarnos más livianos en nuestro viaje.

Digamos de paso que he exagerado mis problemas con el equipaje.

«Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros» (1 Pedro 5.7).
Lucado, M.

TÚ PUEDES ELEGIR


Cuando debes hacer una elección y no la haces, esto es ya una elección
William James

Vivir la vida es algo muy sencillo pero nosotros la hemos hecho muy complicada. Como seres creados por Dios con múltiples capacidades nos cuesta madurar, relacionarnos y lo que más no cuesta es poder elegir. Tú puedes observar los animales y el resto de la creación, y ninguno se complica, no se preocupan por su pasado ni se afanan por el mañana. Sólo nosotros somos capaces de convertir un si hasta que la muerte nos separe" en un "me quiero divorciar, no aguanto mas".

Igual pasa en las relaciones, en los negocios, en el trabajo y en el ministerio. Nuestra tendencia es a complicar las cosas en vez de buscar soluciones. Si nos equivocamos fue por nuestra elección, Dios te dio esa capacidad de elegir y siempre nos lleva a elegir. La vida es una constante elección y mi elección es la que me hace libre o esclavo.

Hay una teoría de restricción conocida como el eslabón más débil, es un concepto revolucionario en el liderazgo que debemos aplicar a nuestra vida: Una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil. En pocas palabras, la cadena soporta lo que resiste el eslabón más débil, no el más fuerte. Una cadena con 30 eslabones de 20 cms y uno solo de 3 cms, ¿por dónde se romperá?

Ese eslabón débil es lo que te está impidiendo avanzar, crecer y alcanzar tus sueños. ¿Cuál es tu eslabón más débil? Mayormente no es el que piensas, no es tu mal carácter, tú falta de perdón, tu incredulidad, tu orgullo, tu apatía o indiferencia, eso puede ser un causal pero tú lo puedes cambiar. Tu eslabón más débil es tu capacidad de elegir. Tú puedes elegir vivir en libertad o vivir en esclavitud, vivir en bendición o maldición. De toda la creación al único ser que Dios le dio la capacidad de elegir es al hombre. Tu puedes estudiar Génesis y encontraras que Dios le dio un mandato: «Puedes comer de todos los árboles del jardín, pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no deberás comer. El día que de él comas, ciertamente morirás» Génesis 2.16b, 17 NVI. Tú ya conoces como termina la historia y sabes que hoy muchos viven las consecuencias de la elección de Adán. La elección de Adán trajo muerte, esclavitud y maldición.

Tu ya no puedes cambiar tu pasado, pero si puedes cambiar tu futuro a partir de hoy con tan solamente elegir bien. Si tu eliges bien te ira bien en la vida. Siempre estamos eligiendo.

Hoy te doy a elegir entre la vida y la muerte, entre el bien y el mal Deuteronomio 30:15 NVI

¿Cuál va a ser tu elección hoy? ¿Te vas a dejar llevar por las circunstancias? ¿Te vas a dejar llevar por tus emociones o sentimientos? ¿Vas a seguir buscando culpables en el pasado de tu situación? ¿Vas a seguir excusándote en tus debilidades para no cambiar? ¿Vas a seguir pensando que algún día todo cambiará? ¿Vas a seguir siendo victima o te convertirás en el protagonista de tu vida?

Elegir bien es ser libre, es ser consciente de mis decisiones. Si no estás consciente de tus decisiones el eslabón más débil de tu cadena se rompe y pierdes la libertad. Y sin libertad olvidas tu verdadera identidad como hijo de Dios y te pierdes del maravilloso destino de la vida.

Si aun te equivocaste en tus decisiones, si la elección que hiciste un día consideras que fue la peor porque no estas disfrutando nada, hoy es el mejor día para cambiar tu realidad, todo tiene solución, comienza a elegir bien y ve tras esa vida extraordinaria. ¿Cuál es tu anhelo?
En amor y liderazgo.
Pedro Sifontes

POR AMOR AL JUEGO... Y NO AL DINERO


Nació en 1945 a bordo del tren que recorría la ruta de Colón a Panamá. De ahí que recibiera el nombre del médico, Rodney Cline, que ayudó en el parto a su madre Olga.

Era tal su pasión por el béisbol desde su infancia que su tío Joseph French contaba que «con un palo de escoba le pegaba sin fallar a más de cien pelotas de tenis».

A los quince años de edad, se mudó de Panamá a Nueva York, donde pronto fue descubierto como un pelotero con un futuro prometedor. Ascendió rápidamente a las Ligas Menores, y firmó en 1964 con el equipo de Minnesota de la Liga Americana por cinco mil dólares. En cuestión de tres años no sólo debutó como titular de los Mellizos, sino que en esa temporada de 1967 conquistó el título de Novato del Año, luego de haber sido elegido para jugar segunda base en el Partido de las Estrellas a mediados de año. Jamás olvidaría ese partido, en el que jugó junto a astros de la talla de Willie Mays, Mickey Mantle, Hank Aaron, Juan Marichal, Orlando Cepeda y Roberto Clemente. A Clemente lo admiraba mucho desde su niñez. Ese fue el primero de dieciocho Partidos de las Estrellas consecutivos en que participaría hasta 1984, año previo a su retiro como jugador activo.

Rod Carew nunca pudo jugar en una Serie Mundial, pero a lo largo de sus diecinueve temporadas en las Ligas Mayores, doce con los Mellizos de Minnesota y siete con los Angelinos de California, se destacó en casi todos los aspectos del juego. Se coronó siete veces campeón de bateo y tres veces bateador con más hits o imparables. Fue elegido el «Jugador más valioso» de la Liga Americana en 1977. Ese año terminó la temporada a sólo ocho hits de la marca de .400, con un promedio de .388, 50 puntos superior al segundo lugar, siendo ésa la diferencia más amplia en la historia del béisbol. Batió récord al robarse el plato siete veces en 1969. En su carrera acumuló en total diecisiete robos del plato y conectó 3.053 hits, el histórico hit número 3.000 con los Angelinos cuando jugaban contra su antiguo equipo de los Mellizos. A la postre, ambos equipos retirarían el número 29 de la camiseta con que jugó. Y terminó su carrera con un promedio acumulado de .328, promediando más de .300 durante quince años consecutivos.

De ahí que fuera elegido lo más pronto posible al Salón de la Fama en 1991; que fuera seleccionado como uno de los cien mejores peloteros del siglo veinte; que en 1977 la revista Time le dedicara su portada, calificándolo como un genuino héroe panameño, y que la revista Sports Illustrated lo comparara con Picasso, diciendo que Carew «maneja el bate como Picasso su brocha».

«Nosotros jugamos por amor al juego, y lo hicimos con pasión porque fue un sueño de niño jugar ante cincuenta mil personas - dijo Carew en una entrevista en noviembre de 2008 - Hoy es muy diferente; se está jugando por dinero, por el cheque grande», señaló. Más vale que las nuevas generaciones de peloteros recobren esa pasión de antaño. «Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males - nos advierte el apóstol Pablo -. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores».
Por: Carlos Rey

¿Y SI EL CÍNICO DOCTOR HOUSE FUERA BUENO?... SE PREGUNTA EL DIARIO DEL VATICANO SOBRE LA EXITOSA SERIE DE TELEVISIÓN.


«PROPONE UN ITINERARIO ÉTICO BUENO USANDO LAS DEBIILDADES HUMANAS»

El «doctor Houze» podría no ser un personaje tan malo, cínico y devastador, como en ocasiones se ha dicho. Es la tesis de un libro en el que se destaca que en la serie televisiva da un mensaje favorable a la vida y contrario a la corrección política de nuestro tiempo. Así lo destaca el diario de El Vaticano.

(Rafael Beltrán/ReL) En un artículo titulado «¿Y si el cínico Doctor House fuera buenoque recoge la introducción del libro «Dr. House: Locura y fascinación de una serie de culto», L'Osservatore Romano da cuenta de algunos aspectos de esta serie televisiva en donde a partir de un personaje «malo» se puede dar un mensaje positivo favorable a la vida y en contra de una corriente negativa de nuestro tiempo: la corrección política.

En la introducción, los autores señalan que «es sabido que en la TV se filtran poquísimos programas fuera del coro de lo políticamente correcto que pregona e imprime en las mentes poca cultura y dos valores solitarios: la autodeterminación (que culmina con la conversión en soledad) y la separación.

Los autores del mencionado libro, Carlo Bellieni y Andrea Bechi, explican que resulta sorprendente que «el protagonista (el héroe) de la ficción es un tipo decididamente cínico» de esta popular serie estrenada en el año 2004 y que el año pasado fue vista por 82 millones de personas en 66 países, siendo una de las más populares en Estados Unidos e Hispanoamérica, informa ACI.

Itinerario ético
«Aquí está la genialidad de quien ha creado la serie de House: no darlo por descontado sino proponer un itinerario ético bueno usando las palabras, las imágenes, e incluso las debilidades humanas que normalmente suelen llevar otro tipo de mensaje», comentan Bellieni y Bechi.

«Con sus aforismos, sus disculpas, con sus idioteces y los chistes de los colegas de House, esta serie reafirma valores fuertes y firmes, pese a sus contradicciones, su cinismo y su ateísmo (que aparece, muy probablemente, solo para darle un 'tono', continúan.

Seguidamente precisan que «en el fondo la moral no es solo escatología, sino también reafirmar la verdad sobre el hombre. Sin embargo, ha de prestarse atención: House es 'malo' y cínico. Se nos ha exigido así un esfuerzo por superar el impacto de estos comportamientos negativos, para llegar a entender el mensaje principal de la ficción y no cerrarnos a lo que se ve, sino fijar el punto decisivo: el cambio y el estupor de una mente cínica.

Luego de precisar que la Iglesia siempre busca «salvar al hombre del ataque a la razón» y que su Magisterio social, en particular los temas bioéticos, lo ayudan a vivir su dinámica real «mirándose en el otro para luego cooperar con él habiendo comprendido sus propios deseos y limites», los escritores resaltan que las «novedades deslumbrantes en el campo bioético hacen lo opuesto: parten del concepto de que cada hombre es una especia de caballo encerrado en un recinto y que en ese recinto goza su supuesta libertad».

La construcción de los «nuevos» derechos
Estos avances bioéticos, prosiguen, «tienen como ideal el aislamiento y la llamada 'autodeterminación'. Muestran un uso restrictivo de la razón: ya no están en capacidad de llamar 'niño' a un niño (solo porque todavía no ha nacido) o les aterra la supuesta 'agresividad de la cura', que con frecuencia solo es un intento por salvar una vida».

«No por gusto – continúan - el aborto y la eutanasia como 'derechos' nacen de la idea que de nadie debe interferir con las decisiones que tal vez en un momento de soledad o de desesperación se ha tomado. ¡Incluso House pasa por eso, cuando ha querido salvar a un paciente, pese a su testamento biológico

Tras comentar que estas decisiones personales que escogen la muerte no siempre son «elecciones libres» sino que suelen tener una intensa presión externa, los autores advierten que «el ataque a la razón y al encuentro entre las personas es perpetrado detrás de una particular pantalla constituida por la falsa idea de que a través de las 'ventajas' de esta agresión destructiva se originan para los pueblos 'derechos' nuevos, los llamados 'derechos civiles', muchos de los cuales, si vemos bien, no necesitamos».

«Estas alegres 'concesiones' de derechos para algunos nos dejan ver la otra cara de la moneda: pese a que aparecen nuevos derechos, aquellas categorías que no pueden reclamar su 'autodeterminación'; es decir, niños, ancianos y discapacitados, son los que terminan perdiendo los suyos».

«En resumen – alertan - se da así siempre más 'derechos artificiales' para menos personas: quien no sabe o no puede hacerse escuchar, se queda sin derecho de ciudadanía, sin la posibilidad de definirse 'persona', según lo que dicen muchos filósofos de moda».

Este libro «nace de la fascinación de un personaje de una fábula televisiva, conociéndolo mejor hemos descubierto que en las historias que son contadas por él emerge y nos sorprende grandemente el modo positivo de ver la realidad», afirman.

Esta manera de ver las cosas, consideran, «es propio de lo que está en la base de la comunicación del mensaje cristiano y que todo, en la sociedad de hoy, quiere esconder: el uso potente y que nunca cesa de la razón y la fuerza del contacto humano (que en este caso, muestra su potencia terapéutica incluso cuando el protagonista quiere rechazarlo, pero, dentro de sí, resplandece algo que se lo impide.

Por ello, concluyen, «que estos mensajes positivos nazcan de un personaje 'malo' nos place: sirve para dar menos espacios al sentimentalismo y más confianza en nuestro ser falibles (pero redimibles) como seres humanos».
Publicado el 13 Julio 2009

lunes 13 de julio de 2009

SANACIÓN DE UN HOGAR


¿Cómo hacerlo si todo está en contra?

Visitamos la casa de Mateíto, un niño con una enfermedad muy rara al cerebro que comenzó hace poco más de un mes y ya lo tiene prácticamente anulado.

Lo normal es que en un hogar católico, al entrar, encuentres aunque sea, una imagen del Corazón de Jesús o de María Santísima. ¿Qué fue lo que encontramos? Imágenes de dioses y diosas chinas, egipcias, todo tipo de amuletos esotéricos: búhos, elefantes, pirámides, etc., todo para la buena suerte, pero de católicos… nada.

La casa cargada de todo menos de Dios, no ofrecía garantías para la sanación de Mateíto. A penas nos acercamos empezó a llorar sin parar sin querer salir del espacio en que se encontraba.

Los pocos parientes que ahí se encontraban, estaban más preocupado en que les roben algo que en colaborar calmando al niño.

En los más de 20 años que visitamos enfermos nunca nadie ha robado nada, pocas casas nos han recibido como enemigos, siendo nuestra intención el pedir a Dios por esa pobre criatura encerrada en un ambiente no definido con ninguna religión.

Cabe señalar que nosotros no llegamos a solicitud de la familia, sino a solicitud de un amigo de la familia. Hemos tratado por todos los medios de conectarnos con el solicitante para saber como está evolucionando la enfermedad, ya que nosotros seguimos orando por él, inclusive lo he agregado en el Evangelio Diario que envío y en nuestras oraciones de grupo de los viernes, pero no recibimos respuesta.

El viernes pasado recibimos un mensaje de la Virgen a través de uno de los instrumentos, en la advocación de La Rosa Mística, en que nos pedía que nos dieran acceso para ir nuevamente a ver al niño, lo cual comunicamos a quienes nos contactaron… hasta hoy estoy esperando la respuesta. Nosotros seguimos orando.

Si eres católico y en tu casa hay de todo menos el Sacratísimo Corazón de Jesús y el Santísimo Corazón de María, anda pensando en las trabas que puedes tener para la limpieza espiritual de tu hogar, sobre todo, bota a la basura sin temor todo lo que no es de Dios, todos los amuletos, estatuas para la buena suerte, sábilas colgadas en la puerta, herraduras, y tantas cosas que muchos tienen, que en vez de pedirle a Dios, le soban la panza al gordito (que nada tiene que ver con Buda – Buda no era así y yo lo respeto… fue un gran profeta); se roban las manitas de una diosa china; tienen un gato que mueve la manito etc., para que les traigan suerte,… o sea que Dios pasa a un segundo plano… nuestro Dios es celoso, no lo olviden.

¿Dónde aprenden toda esa basura? En la televisión mayormente, y luego, de los mismos parientes o amigos que regalan esas cosas pensando que están haciendo un gran bien.

Pidan por favor por Mateo Gonzáles Rodríguez.
José Miguel Pajares Clausen

AMOR A LA MEXICANA


En una reunión de esposas sube al estrado una francesa y cuenta su historia:
Una vez yo llegue a casa y le dije a mi esposo: Yo vengo muy cansada del trabajo y a partir de hoy no voy a volver a cocinar… - El primer día no vi nada, el segundo día no vi nada, el tercer día lo vi cocinando y desde ese día es el quien se encarga de la comida
-“¡Bravo, hurra!” - gritaban y aplaudían las mujeres…

Le toca el turno a una Americana que cuenta su historia:
-Una vez yo llegué a casa y le dije a mi esposo: Yo vengo muy cansada del trabajo y a partir de hoy no voy a volver a lavar ropa… - El primer día no vi nada, el segundo día no vi nada, el tercer día lo vi en la lavandería y desde ese día es el quien se encarga de lavar su ropa y la mía
-“¡Bravo, hurra!” - gritaban y aplaudían las mujeres…

Le toca el turno a una Mexicana que cuenta su historia:
-Una vez yo llegue a casa y le dije a mi esposo: Yo vengo muy cansada del trabajo y a partir de hoy no voy a volver ni a cocinar ni a lavar ropa… - El primer día no vi nada, el segundo día no vi nada, el tercer día ya veía un poquito por el ojo izquierdo…”

Es muy jocosa la anécdota, pero en medio de las risas que puedan producir, se ve los dos extremos que han proliferado… un movimiento feminista y un típico espíritu machista. La Biblia no presenta ninguno de los dos, sino un modelo sano y edificante.

El modelo de una pareja colocada en el Edén para mutuamente complementarse. El matrimonio no es un Ring de boxeo para ver cuál puede más, sino una mesa de dialogo y un campo de equipo. Hagamos de nuestro matrimonio verdaderos equipos mutuos de crecimiento y proyección.

Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada. En todo caso, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo, y que la mujer respete a su marido. Efesios 5:22-25

NADA EN MI VIDA... SE PIERDE


Encuentro lo que busco en la gente. Si busco a Dios, lo encuentro. Si busco malas cualidades, las encuentro.

En cierto sentido, escojo lo que espero, y lo recibo. Una vida sin desafíos sería como ir al colegio sin lecciones que aprender.

Los desafíos vienen no para deprimirnos y acabarnos, sino para dominarlos, crecer y desarrollarnos a través de ellos.

En el sabio y maravilloso plan del Padre para mí, ninguna carga puede caerme, ninguna emergencia surgir, ninguna tristeza sobrecogerme, antes de que reciba la gracia y fortaleza para enfrentarlas.

Una vida rica y plena no es determinada por las circunstancias y relaciones externas. Estas pueden contribuir pero no pueden ser la fuente. Soy feliz o no por lo que pienso y siento.

Nunca puedo perder algo que me pertenece, ni poseer lo que no es realmente mío.
Nunca huyo de un problema ya que este me perseguirá o estaré en camino hacia otro igualito pero con un rostro o nombre distinto.

No nos preocupemos por mañana; hoy es el ayer por el que nos preocupamos.

Nunca forcemos la puerta; esperemos que se abra y entonces podremos entrar.

Toda persona que ha llegado a mi vida tiene ya sea algo que enseñarme o aprender de mí.

Perdemos tiempo maravilloso llorando lo que nos pasa, en vez de encontrar las joyas en el lodo.

Por el Dios de tu padre, el cual te ayudará, Por el Dios Omnipotente, el cual te bendecirá con bendiciones de los cielos de arriba, con bendiciones del abismo que está abajo, con bendiciones de los pechos y del vientre. Génesis 49:25.

Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de tu Dios. Deuteronomio 28:2.

LA CONDENA DEL HOMBRE Y LA "CONDENA" DE DIOS


Cuando Dios condena, cuando Dios señala el pecado y la maldad de los corazones, tiende la mano, ofrece el perdón, invita al arrepentimiento.

El hombre condena. Porque no soporta el mal. Porque busca la justicia. Porque desea reparar daños. Porque cree ser capaz de emitir sentencias y condenas justas.

Pero a veces la condena del hombre es errónea. Inocentes son declarados culpables por los tribunales, por la prensa, por la anónima y misteriosa opinión pública, por los familiares, por los amigos.

Otras veces, los culpables viven sin molestias. Eluden las condenas humanas, pasan desapercibidos, reciben incluso alabanzas. Sus delitos permanecen ocultos ante los ojos del mundo.

Dios también condena. Pero lo hace con la justicia verdadera, con la justicia perfecta. Porque ve los corazones. Porque distingue entre el verdugo y la víctima. Porque nada está oculto a sus ojos. Porque lo sabe todo, lo conoce todo, lo ve todo, hasta lo más íntimo del hombre (cf. Ap 2,23).

Junto a la condena, los hombres pueden perdonar, pueden ayudar, pueden tender la mano a los culpables (verdaderos o falsos).

Otras veces, por desgracia, el condenado se queda prácticamente solo, sin ayudas. Va a la cárcel, entre el desprecio general, la crítica, o simplemente el olvido más oscuro.

Cuando Dios condena, cuando Dios denuncia, cuando Dios señala el pecado y la maldad de los corazones, tiende la mano, ofrece el perdón, invita al arrepentimiento, da fuerzas al pecador para que pueda iniciar un camino de conversión y de cambio.

En cada confesión se produce el juicio más decisivo, más profundo, más importante de la vida humana. Un pecador, desde el arrepentimiento, desde la pena, desde las lágrimas sinceras, reconoce su culpa, se autoacusa. Pues mi delito yo lo reconozco, mi pecado sin cesar está ante mí; contra ti, contra ti solo he pecado, lo malo a tus ojos cometí (Sal 51,5-6).

Dios emite su sentencia: perdona, limpia, sana, devuelve la dignidad, restaura fuerzas. La condenade Dios se convierte en un torrente de bendiciones. Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia (Rm 5,20).

Dios escogió un camino particular, único, para llegar a esa sentencia. El Padre no perdonó ni a su propio Hijo, antes bien lo entregó por todos nosotros... Por eso, san Pablo pregunta: “¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Dios es quien justifica. ¿Quién condenará? ¿Acaso Cristo Jesús, el que murió; más aún, el que resucitó, el que está a la diestra de Dios, y que intercede por nosotros?” (cf. Rm 8,31-34).

Esa es la gran diferencia entre las condenas de los hombres y la condena de Dios.

Los hombres llegan a un cierto nivel de justicia, otras veces cometen graves errores. Dios opta por ofrecer su Amor, hasta el extremo de condenar a su Hijo, para que el hombre culpable sea rescatado, sea salvado, sea perdonado.

Desde entonces cada pecador tiene ante sí, al alcance de la mano, los tesoros de la inmensa misericordia divina, el amor eterno del Padre bueno.
Autor: P. Fernando Pascual LC

LA "ADORACIÓN" A MARÍA


Hay algunos que piensan que los católicos "adoramos" a María ¿Es eso cierto?

Primero que nada, hay que decir que los católicos no adoramos a la Virgen María. El culto que le profesamos no es adoración, puesto que ésta corresponde únicamente a Dios. Los católicos veneramos a Santa María, porque Ella es la mujer a quien Dios escogió para que fuera la Madre de Cristo. Es decir, María no es una persona cualquiera, es la Madre del mismo Dios.

María es bienaventurada por el hecho de haber sido escogida por Dios para llevar al Salvador en su seno, y por ello los católicos la hemos llamado así durante "todas las generaciones". El respeto y veneración que le profesamos los católicos a la Santísima Virgen tiene, por lo tanto, bases bíblicas sólidas.

1. Desde el designio divino.
Dios manda alabar a María. El ángel Gabriel enviado por Dios saludó a María con estas palabras: "Alégrate, llena de gracia, el Señor es contigo" (Lc 1,28). Dios Padre ha querido asociar a María a la realización de su Plan de Reconciliación. Es así que María está asociada a la obra de su Hijo, el Señor Jesús. No es un simple capricho o exageración el reconocer la maternidad divina de María. El misterio de María está íntimamente unido al misterio de su Hijo. En Ella "todo está referido a Cristo", subordinado a Él. María no tiene naturaleza divina y todos sus dones le vienen por los méritos de su Hijo, y no por ello deja de ser una mujer única, con dones únicos para una misión muy particular en la historia.

La cooperación de María en la obra de la Reconciliación. Para ser la Madre del Salvador, María fue dotada por Dios con dones a la medida de su importante misión; ella es la "Llena de gracia". Sin esta gracia única, María no hubiera podido responder a tan grande llamado. Ella es Inmaculada, libre de todo pecado original, en virtud de los méritos de su Hijo (LG 53).

Los relatos evangélicos presentan la concepción virginal como una obra divina que sobrepasa toda comprensión y posibilidad humanas (Catecismo de la Iglesia Católica n. 497). María es, pues, una mujer muy especial, dotada por Dios para ser Madre del Redentor, Madre de Dios.

2. Testimonio de las Escrituras.
Los Evangelios nos la presentan como activa colaboradora en la misión de su Hijo. En Belén da a luz a Jesús, lo presenta a los pastores, a los Magos y en el Templo; convive con Él treinta años en Nazareth; intercede en Caná; sufre al pie de la cruz; ora en el Cenáculo. Por tanto, hacer a un lado a María, separarla de Cristo, no es lo que la revelación enseña. Si los Reyes Magos adoraron a Jesús en brazos de María, ¿será idolatría imitar su ejemplo?

3. En la vida de la Iglesia.
La Iglesia nos presenta a María como Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora. "Pero todo esto ha de entenderse de tal manera que no reste ni añada nada a la dignidad y eficacia de Cristo, único Mediador" (S. Ambrosio). La luna brilla porque refleja la luz del sol. La luz de la luna no quita ni añade nada a la luz del sol, sino manifiesta su resplandor. De la misma manera, la mediación de María depende de la de Cristo, único Mediador.

El culto a María está basado en estas palabras proféticas: "Todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi maravillas el Poderoso" (Lc 1, 48-49). Ella será llamada bienaventurada, no porque su naturaleza sea divina, sino por las maravillas que el Poderoso hizo en ella. Así como María presentó a los pastores al Salvador, a los Magos al Rey, para que lo adoraran, le presentaran dones y se alegraran con el gozo de su venida, así el culto a la Madre hace que el Hijo sea mejor conocido, amado, glorificado y que, a la vez, sean mejor cumplidos sus mandamientos. María nunca busca reducir la gloria de su propio Hijo; todo lo contrario, y así es como lo ha entendido la Iglesia desde los primeros siglos, cuando oraban al Señor los discípulos en el Cenáculo en compañía de la Virgen Madre (Hch 1,14).
Autor: Aci Digital