viernes, 19 de julio de 2019

EL DIARIO PERÚ 21 ELIMINA EL HORÓSCOPO Y EL ESOTERISMO DE SUS CONTENIDOS


El diario Perú 21 ha decidido renunciar a la publicación del horóscopo, tanto en su edición impresa como en la digital. En un artículo en el que el rotativo explica esta medida, se refiere al horóscopo como algo “anacrónico” y que “no tiene lugar en nuestro diario por los principios éticos” que implican un “compromiso con la veracidad.
No sólo eso, sino que los responsables de Perú 21 aseguran que han tomado “la necesaria decisión de eliminar todo rastro de esoterismo del diario, al igual que no prestan su espacio informativo a videntes o chamanes.
Una decisión importante y de agradecer, y que se alza así como referencia para otros muchos medios de comunicación en todo el mundo. Tan sólo hace unos días nos hicimos eco de la polémica que generó en Chile un vidente que “predijo” en la televisión pública la muerte de medio millón de personas en un desastre natural.
Por su interés, reproducimos a continuación el artículo que ha publicado Perú 21 en el Blog de la Redacción explicando su decisión. Con el deseo, reiteramos, de que sea un ejemplo a seguir.
ADIÓS A TODO RASTRO DE ESOTERISMO
Hace muchos años —en épocas más oscuras— era común que la humanidad se maravillara por la posición y el movimiento de los astros, llegando incluso a creer que afectaban en alguna manera su destino. Pero, ahora, en pleno siglo XXI, sabemos que la astrología es una creencia que jamás revelará los misterios del universo como lo hace la precisa y científica astronomía.
Es por eso que no solo debemos reconocer al horóscopo como anacrónico, sino también como una pieza que no tiene lugar en nuestro diario por los principios éticos que rigen a la hora de informar a nuestros lectores y nuestro compromiso con la veracidad.

Es cierto que durante muchos años el horóscopo ha sido pieza clave de la sección de entretenimiento de los diarios y un segmento especial en los medios de comunicación. De hecho, es un material que nuestros lectores han solicitado, tanto en nuestra web como en el diario impreso.
Sin embargo, en Perú 21 decidimos empezar este 2017 sin ningún tipo de predicción o carta astral, sino con hechos y el análisis crítico de los mismos, tal y como demanda nuestra profesión y vocación. Así como no entrevistamos a videntes ni damos espacio a chamanes, hemos decidido comenzar este nuevo año con la necesaria decisión de eliminar todo rastro de esoterismo del diario.
Tras una amplia reflexión, Perú 21 empieza el 2017 sin el horóscopo y nos sentimos contentos de anunciarlo pues sabemos que nuestra audiencia también nos solicita, y reclama, cada vez más rigor, cada vez más periodismo.
ASTRONOMÍA, NO ASTROLOGÍA
El artículo que acabamos de reproducir iba seguido por esta postdata: “Y si queremos seguir profundizando en el tema de los horóscopos les recomendamos leer esta nota sobre la NASA, los signos zodiacales y las constelaciones, una buena explicación para entender lo que pasa más allá de la buena o mala suerte”.
Se refería a un artículo firmado por Diego Pereira y publicado en Perú 21 el pasado 28 de diciembre, en el que explicaba que en septiembre una nota de la revista Cosmopolitan causó revuelo en el mundo esotérico al asegurar que la NASA había decidido actualizar las fechas de los signos zodiacales y agregar uno nuevo: Ofiuco.
Por supuesto, esto fue una total imprecisión que la agencia espacial no demoró en corregir, pues ellos no se encargan de los horóscopos ni de tus números de suerte para el día de hoy: “Aquí en la NASA estudiamos astronomía, no astrología. No cambiamos ningún signo zodiacal, solo hicimos la matemática. La astronomía es el estudio científico de todo lo que está en el espacio exterior. (…) La astrología es otra cosa, no es ciencia.
Entonces, ¿qué es lo que tiene que decir la NASA sobre lo que te depara el destino? Sobre eso nada, pero sí sobre lo que creías saber sobre las constelaciones, pues no son solo 12. No es cierto que la NASA haya agregado a Ofiuco a los horóscopos del mundo, solo la reconocieron como una constelación ignorada por todos. Siempre estuvo ahí y siempre supimos que ahí estaba.
Pero primero aclaremos cómo es que se decide ‘bajo qué signo naciste’ y para eso tienes que imaginar una línea recta que atraviesa el sol y apunta a las estrellas, más allá de nuestro sistema solar. Algo así:
La Tierra gira alrededor del sol, lo que significa que esta línea imaginaria —en su recorrido de 365 días— apuntará a distintos grupos de estrellas (llamadas ‘constelaciones’) determinando si eres Aries, Tauro, Géminis y demás.
Ahora, ¿por qué nunca supimos de Ofiuco? Sucede que hace muchos, muchos años —alrededor de 3.000—, los antiguos babilonios decidieron que el zodiaco tenía que encajar con su calendario de doce meses (construido en base a los ciclos lunares).
Es en esa repartija de meses con estrellas Ofiuco se quedó flotando en el espacio. Y no es que no supieran de su existencia, solo no les encajaban las fechas y decidieron hacer como que no estaba ahí.
Así lo explicó la NASA: “las constelaciones son de diferentes tamaños y formas, por lo que el Sol pasa diferentes cantidades de tiempo alineados con cada una. La línea desde la Tierra a través del Sol apunta a Virgo por 45 días, pero a Escorpio por solo 7. Para hacer que encaje con su calendario de 12 meses, los babilonios ignoraron el hecho de que el Sol realmente se mueve a través de 13 constelaciones, no 12.
De nuevo, no es que la NASA quiera actualizar el horóscopo, solo quieren que sepas que el tiempo ha pasado y que el eje de la Tierra ya no apunta a la misma dirección como hace 3.000 años. Esto, en concreto, significa que nuestro planeta recorre el Sol apuntando a las constelaciones en fechas muy distintas a las que en principio plantearon los babilonios.
No se trata de 13 signos zodiacales, sino de 13 constelaciones. Vale la aclaración para que no vayas a decirle a tu brujita o brujito favorito que ahora requieres de un baño de florecimiento especial porque eres de Ofiuco. Diciéndole eso solo los vas a confundir.
Secretaría RIES

LA JUSTICIA ESPAÑOLA SE PONE SERIA CON LAS ESTAFAS DE LOS VIDENTES


“De la tarotista Pepita al chamán Anastasio: la justicia irrumpe en la jungla de los videntes”. Así se titula el reportaje que ha publicado el medio digital español El Confidencial, firmado por Rafael Méndez, después de la detención de la vidente barcelonesa Pepita Vilallonga, de la que dimos cuenta en InfoRIES. Recogemos a continuación lo publicado por Méndez sobre “el millonario negocio de la superchería”.
ANASTASIO: 4.500 EUROS POR MATAR UN CONEJO
Anastasio, Anas para los amigos, es un tipo con iniciativa. En 2009 olió que el tarot por teléfono podía ser buen negocio y abrió entonces el Tarot de Saray. Lo manejaban su madre, su esposa y él mismo desde un chalé a las afueras de Cardenete (520 habitantes, Cuenca).
El negocio iba bien. Los vecinos lo escuchaban dar carrete a los incautos sentado en una hamaca junto a su piscina mientras su tren de vida crecía. Ahora una caravana, otro día un Mercedes, viajes a Disneylandia, luego un apartamento en la costa de Almería… Llamaba la atención para una comarca acostumbrada al despoblamiento y al letargo económico. De ese chalé a las afueras iban y venían mensajeros de Seur desde los que Anastasio mandaba sus instrumentos llenos de poderes mágicos a toda España.
“Se hacía llamar Pablo cuando actuaba de chamán. Llenaba la sala de humo, se vestía de blanco y quemaba alcohol. A una mujer le cobró 4.500 euros por matar un conejo delante de ella y decir que era un conjuro, cuenta una vecina de Cardenete.

El pueblo es pequeño, de calles retorcidas, pero tiene de todo: farmacia, banco, centro de salud, Guardia Civil. Todo el pueblo conoce a Anastasio Ferrero Gil y sus negocios. Aunque a la puerta del chalé una placa lo bautiza como Casa del Canalejas, en el pueblo todos la llaman “la casa de los líos”. Los vecinos se han acostumbrado a ver por allí al cobrador del frac o al torero del moroso y salir de allí de vacío. Cuentan que él y su mujer han sido amigos del sargento de la Guardia Civil del pueblo.
SE HIZO PASAR POR SACERDOTE: BODAS FALSAS
Entre esos líos el más recordado es el de las bodas simuladas. Anastasio pedía a menudo la llave de la ermita de San Antonio de Padua, a tres kilómetros a las afueras del pueblo. “Decía que iba a hacer un ofrecimiento, o que tenía que rezar una novena y se iba”, recuerda una vecina que pide el anonimato. Ateridos por el frío del temporal, los consultados cuentan la historia de Anastasio entre risas pero no quieren dar su nombre.
Un día una vecina subió a la ermita y vio que estaba llena de centros de flores para bodas. El misterio se desveló poco después. “Una noche que llovía a cántaros aparecieron dos paquistaníes preguntando por el cura del pueblo. Enseñaban una foto en la que Anastasio salía vestido con una casulla blanca celebrando una boda.
Anastasio nunca fue cura, pero a cambio de una cantidad que según algunos rondaba los 6.000 euros, las simulaba para ciudadanos paquistaníes. No todos los matrimonios llegaron a ser inscritos en el registro y los paquistaníes buscaban a Anastasio. El caso se cerró sin responsabilidades penales.
COCHES, MOTOS… Y HASTA UN PISO
En 2010, más o menos cuando el lío de las bodas falsas, María E. A., una anciana de Tenerife, llamó al Tarot de Saray. Llegaba gente de toda España porque se anunciaba en el teletexto. La madre de Anastasio la atendió en el teléfono 806 de facturación galopante y le recomendó a su hijo como curandero. Durante año y medio Anastasio viajó a Tenerife y María a Cardenete a someterse a sus tratamientos. “Se decía que la untaba en miel”, explica una persona allegada.
María creía firmemente en el tarot y en las cosas que le contaban y empezó a aflojar el dinero. Anastasio le pedía cada vez más y luego le reclamó “que adquiriera diversos bienes que supuestamente iban a ser transmitidos a diversos curanderos del extranjero”, según una sentencia posterior. Entre ellos, un Volkswagen Touareg, un Mercedes y una moto Suzuki.
La relación llegó a un punto en el que el 10 de noviembre de 2010, “Anastasio convenció a María para que le otorgase un poder que le autorizaba para la venta del domicilio”. Con la venta del piso, Anastasio se llevó un cheque de 51.878 euros. En total, la justicia ha calculado que le sacó 109.527 euros.
CONDENA POR ESTAFA
María padece un “trastorno de ideas delirantes”, un “delirio bien sistematizado y monotemático” que se suma a “un conjunto de creencias muy arraigadas (ciencias ocultas, brujería)”, lo que aprovechó el chamán Anastasio. La Audiencia de Tenerife lo condenó por estafa a dos años de cárcel en diciembre de 2015. Tuvo suerte porque sin antecedentes con esa pena se suele suspender el ingreso en prisión.
En esa época ya había aparcado el tarot y emprendido nuevos negocios, como una empresa de leña o un criadero de perros —puesto a nombre de su hija—. Pero la mujer y la fiscalía recurrieron, y el pasado noviembre el Supremo endureció la condena a tres años de cárcel al considerar que era una estafa agravada por la cuantía.
La sentencia del Supremo delimita la línea que separa la creencia del fraude. El fallo destaca que las primeras entregas de dinero “no provienen de engaños generados por el acusado sino que son determinadas por las previas creencias de la víctima. […] Atiende a la víctima en la forma que esta demanda y percibe sus retribuciones. No hay estafa”.
Sin embargo Anastasio siguió y “consciente de la fragilidad psíquica de la misma y de sus falsas y arraigadas creencias, las aprovecha para ir más allá y obtener un lucro adicional urdiendo sus engaños específicos: decirle que necesitaba valerse de otros curanderos y que había que pagarle con la compra de vehículos”. Eso, según el Supremo, sí es “una estafa en su sentido más prístino”.
Anastasio ingresó hace unos días en prisión tras demorarlo un tiempo. Su mujer responde al teléfono e intenta negarlo todo: “No sé de lo que me habla. Mi marido es camionero. No entiendo qué quiere decir”. Su abogado admitía hace unos días que el ingreso en prisión era inminente. Se ha comprado un camión y en el pueblo ha dicho que está viajando por Europa.
LA DETENCIÓN DE PEPITA VILALLONGA
Su caso recuerda mucho al de la vidente Pepita Vilallonga, una famosa tarotista de televisión, de esos programas de madrugada que han proliferado con la TDT y que suponen un pingüe negocio. Fue detenida por la Policía Nacional hace unos días después de que una mujer de 77 años denunciara una estafa de 300.000 euros.
Como en el caso de Anastasio, le pidió dinero con el argumento de que era necesario para comprar en Brasil un muñequito que no se podía tocar y que más tarde había que enterrar en tierra santa en Israel. El viaje nunca se produjo. El precedente de Anastasio, probablemente el primer vidente/estafador en prisión, demuestra que Pepita —que no ha contestado a las llamadas de este diario— no se enfrenta a un problema menor.
LA TRAMA DEL “PROFESOR KUNATE”
Otros han corrido suerte similar, como el ‘profesor Kunate’, un nigeriano juzgado en Salamanca hace un año después de pasar cinco años prófugo de la justicia. Kunate se anunciaba mediante flyers y carteles a mano pegados en las cabinas de teléfono como “un auténtico vidente africano”: “Él tiene el espíritu mágico para resolver cualquier problema”.
La suya era una trama que comenzaba como algo modesto. Inicialmente pedía 30 o 40 euros por visita (como en los casos anteriores, ahí no hay estafa), pero luego pedía 6.000 euros para sacrificar cocodrilos en el Nilo para un conjuro. Los cocodrilos, claro, nunca supieron de Kunate. Cinco personas denunciaron que así les había sacado 121.000 euros. Kunate aceptó en conformidad la expulsión de territorio europeo, según la sentencia. También tenía que devolver el dinero, pero de eso nunca se supo.
Elías Carcedo fue el abogado de Kunate, y explica la distinción entre la estafa y la creencia en la superchería: “La discusión es ver el grado de preparación de los supuestos estafados, si son susceptibles de ser engañados o no. No es igual que alguien con estudios diga que le han engañado con un conjuro que alguien de bajo nivel cultural. Pasa un poco como con las preferentes, que los jueces valoraban si el que las firmaba con los bancos entendía o no el producto financiero”.
Carcedo detalla que no en todos los casos se puede denunciar a un vidente: “Si te hace un conjuro para que vuelva tu novia y ella no regresa, eso no es una estafa. Otra cosa es coger dinero para sacrificios de animales que no se llevan a cabo”. Es evidente que la justicia no puede entrar en las creencias de cada uno, igual que hay gente que da dinero a la Iglesia para que se celebren Misas con un fin.
Después del caso Anastasio un vidente debería repasar la jurisprudencia para saber que puede enredar lo que quiera a los incautos —fingir rituales mágicos, leer el futuro en cartas astrales o en la palma de la mano…—, pero no deberían traspasar la línea de la estafa. Porque la justicia empieza a irrumpir en la jungla de los videntes. Tiene trabajo.
Secretaría RIES

PAPA FRANCISCO: IR A LOS VIDENTES ES IDOLATRÍA Y UNA ESTUPIDEZ


Recientemente hemos informado de varios casos en torno al fraude que suponen los videntes y astrólogos. Y no sólo por el engaño y la estafa económica que suelen traer consigo a las personas que caen en sus garras, sino también por el daño espiritual que pueden hacer, al situar a sus víctimas en el ámbito de la superstición y de la idolatría, tal como señala con nitidez el Catecismo de la Iglesia Católica en sus números 2111-2117.
Recordamos que hace unos días la Policía detuvo en Barcelona a la vidente Pepita Vilallonga y a algunos integrantes de su equipo, acusados de estafar 300.000 euros a una anciana. Ayer publicábamos un reportaje sobre la consideración legal de la estafa en este campo de la videncia por parte de la Justicia española. Y el mes pasado contábamos cómo hubo una gran polémica en Chile por un vidente que predijo medio millón de muertos en un desastre natural.
ATENCIÓN A LAS FALSAS ESPERANZAS
En su audiencia general del pasado 11 de enero, el papa Francisco afirmó que “esperar es una necesidad primaria del hombre: esperar en el futuro, creer en la vida”. Pero subrayó que la esperanza humana debe ponerse “en lo que verdaderamente puede ayudar a vivir y a dar sentido a nuestra existencia. Es por esto que la Sagrada Escritura nos pone en guardia contra las falsas esperanzas que el mundo nos presenta, desenmascarando su inutilidad y mostrando la insensatez”.
Y el pontífice se refirió en concreto a “la falsedad de los ídolos en los que el hombre está continuamente tentado de poner su confianza, haciéndoles el objeto de su esperanza”. Porque aunque el creyente tenga fe en Dios y se fíe de Él, “viene el momento en el que, encontrándose con las dificultades de la vida, el hombre experimenta la fragilidad de esa confianza y siente la necesidad de certezas diferentes, de seguridades tangibles, concretas.
Hay muchas formas de hacerlo, señaló Francisco. Y se refirió al dinero, el poder, la mundanidad y las falsas ideologías. Porque “a nosotros nos gustan los ídolos, ¡nos gustan mucho!”.
¿ESTO TE DA SEGURIDAD?
El Papa contó entonces una anécdota personal que le sucedió en Buenos Aires, cuando pasó por un parque en el que “había pequeñas mesas, pero muchas, muchas, donde estaban sentados los videntes. Estaba lleno de gente, que también hacía cola. Tú le dabas la mano y él empezaba, pero el discurso era siempre el mismo: hay una mujer en tu vida, hay una sombra que viene, pero todo irá bien… Y después pagabas.
Y continuó diciendo: “¿Y esto te da seguridad? Es la seguridad de una –permitidme la palabra– de una estupidez. Ir al vidente o a la vidente que leen las cartas: ¡esto es un ídolo! Esto es un ídolo, y cuando nosotros estamos muy apegados: compramos falsas esperanzas. Mientras que de la que es la esperanza de la gratuidad, que nos ha traído Jesucristo, gratuitamente dando la vida por nosotros, de esa a veces no nos fiamos tanto”.
Secretaría RIES

EL CONSUMO DE AYAHUASCA EN ESPAÑA: INTERIORIDAD, DROGA Y NEGOCIO


España se ha convertido en uno de los centros neurálgicos para el consumo de este alucinógeno, que finalmente es legal en nuestro país. Los que acuden a estos retiros pagan casi 600 euros por tres días. Intentaron organizar la introducción a uno de ellos en una parroquia de Vitoria. Todo esto lo cuenta en su reportaje Belén V. Conquero en el diario La Razón.
«Un encuentro íntimo con la profundidad del ser, expandiendo la consciencia, sanando el cuerpo y alma y abriendo nuestro corazón a la comprensión y la reconciliación». Así es como se describen los encuentros que, cada mes, se realizan en diferentes puntos de España. Durante 72 horas, un grupo de entre 25-30 personas se reúnen en una casa para tomar ayahuasca y experimentar ese proceso de «expansión de la conciencia».
“AHONDAR EN EL INTERIOR”
La Razón se ha puesto en contacto con uno de los organizadores para conocer qué experimentarán estos días los que decidan desplazarse a Fuente del Saz, a una media hora del centro de Madrid. «Gracias a la ayahuasca puedes ahondar en información que tienes guardada en tu interior, en tu inconsciente y que te va absorbiendo sin que te des cuenta. La ayahuasca te permite ver el problema desde arriba, como si vieras un atasco desde un helicóptero», explica. Pero no todo es tan bonito como parece.
También conocida como «yagé», es una bebida alucinógena que se prepara a partir de dos plantas del Amazonas (la vid «Banisteriopsis caapi» y las hojas de la planta chacruna). Y aunque sus efectos pueden ser similares a los de otras drogas, no está prohibido en la mayoría de países europeos, salvo Francia y Bélgica. Es más, en Estados Unidos, España, Italia o Suiza su uso no ha dejado de extenderse. Sobre todo en los últimos años cuando han surgido figuras como la del psicoterapueta holístico o el facilitador que, según explican en los programas de estos retiros, «ayudan» a «moverte interiormente».

El coste de estos retiros oscilan entre los 120 euros, por «acudir cuatro horas y recibir una minidosis, similar a una cucharada de jarabe», a los 590 euros que debes desembolsar si quieres pasar allí los tres días. Eso sí, dan la opción de probar o no este alucinógeno. «La gente suele venir por un motivo y, al final, salen a la luz otras cosas. La mayoría se plantea esta experiencia como una prueba para ver qué sale. En realidad no tienen ni idea de lo que va a ocurrir», afirma una de las organizadoras a este diario. «Es un camino hacia el autoconocimiento –insiste–. Como si sacudieras una alfombra y expulsaras toda la suciedad».
VÓMITOS Y SITUACIONES EXTREMAS
En las imágenes que distribuye a través de YouTube Inner Mastery, la empresa que organiza todos estos retiros, se pueden apreciar los procesos por los que pasan los participantes que, en algún caso, les pueden llevar incluso a vomitar, aunque la organizadora asegura que «no existen efectos secundarios por su consumo, aunque depende de cada persona y de su energía».
«¡Aguanta el castigo, te lo mereces! ¡Mereces morir!». Son las frases que grita una joven a la que agarran de manos y pies en una de estas sesiones. Cuando termina se echa a llorar y abraza a sus familiares. «Tomar yagé hace que te abras, sacas todo lo que se te mueve interiormente. Nosotros ayudamos a dirigir esos sentimientos», afirma Óscar Gómez, uno de los responsables de estos retiros y que afirma ser un psicoterapeuta holístico. «Es como viajar al otro lado y regresar», afirma el fundador de Inner Mastery, Alberto Varela. También se escuchan otras voces. «Era mi primera toma y se me removió todo. Tenía pensamientos incontrolables y la barriga también», cuenta otra joven.
UNA PARROQUIA SUSPENDIÓ LA ACTIVIDAD
Además de en Madrid y Valencia, los organizadores también anunciaban otro retiro en el País Vasco, en una parroquia de Vitoria concretamente. El encuentro se ha realizado, pero fuera de las instalaciones de la Iglesia de Santa Clara donde se había anunciado, tal como publicamos en InfoRIES.
Su párroco, Koldo Montoya, explica a este diario lo ocurrido: «Tenemos salas en la parroquia que dejamos a vecinos y amigos que nos las piden para poder reunirse. Uno de estos amigos me llamó pidiéndome una de ella para reunirse este fin de semana. Yo le dije que sí, sin preguntar más».
Poco después, el sacerdote recibió una llamada de la responsable de medios del Obispado alertándole de un anuncio que circulaba en redes sociales sobre un «retiro de evolución interior con uso psicoterapéutico de ayahuasca» que, presumiblemente, se iba a celebrar en la Parroquia de Santa Clara. «En cuanto me lo dijeron llamé a la persona que me lo pidió. Lo que querían hacer es un poco sectario, raya la drogadicción y eso no se puede consentir», dice con cierta indignación.
«Se quisieron aprovechar de mi amistad y bondad para consumir alucinógenos aquí», añade. Tras lo ocurrido, «ya les he dicho al resto de vecinos que cuando me soliciten el uso de una sala, tendrán que especificarme para qué la quieren». No quiere que algo similar vuelva a ocurrir.
ENCUENTROS… CON NIÑOS INCLUIDOS
Además de los retiros de fin de semana, los organizadores también proponen talleres formativos de unas ocho horas para entrar en contacto con esta droga. Tras una breve entrevista, a los participantes se les hace una «preparación psicoemocional para sacar el estado real en que se encuentra el individuo», explican.
A estos encuentros se puede acudir de manera individual o acompañados, pero no deja de sorprender ver en los vídeos promocionales de estas actividades a niños, e incluso bebés, a los que llevan sus padres. «Nosotros no damos ayahuasca a los menores, aunque en las zonas del Amazonas lo toman desde que tienen tres años», afirma la organizadora.
En internet, la polémica también tiene cabida, ya que no todos los que participan en estos encuentros salen satisfechos. «He acudido a un par de retiros con esta gente y mi única experiencia ha sido tener diarrea», explica un joven en Facebook. Inner Mastery se promociona en más de 50 páginas de esta red social. Además de las decenas de retiros, los «facilitadores» se preparan durante seis meses en su propia Escuela Europea Ayahuasquera. Un negocio muy bien montado.
LAS CLAVES
Esta bebida se utiliza desde hace años en los pueblos indígenas amazónicos y se elabora a partir de la combinación desconocida de dos plantas. Los rituales los llevan a cabo los chamanes que buscan modificar el estado de la conciencia para producir visiones y procesos de catarsis a los que las tradiciones amazónicas reconocen un valor sanador.
Según las personas que han probado esta bebida, describen experiencias reveladoras, renovadoras y de un alto beneficio tanto físico como psicológico. Acuden a este tipo de terapias personas con problemas de estrés, duelos e, incluso, adicciones, así como personas con trastornos alimentarios que aseguran que los superan.
Una de las principales características de esta planta es que contiene el alucinógeno DMT (dimetiltriptamina), es la responsable de las alucinaciones y puede ser peligrosa para las personas que padecen crisis de ansiedad. También puede desestabilizar a las personas con esquizofrenia o trastorno bipolar.
Secretaría RIES

ASTRONAUTA DEL APOLO 16: MI EXPERIENCIA VITAL EN LA LUNA ES "PRUEBA CIENTÍFICA" DE QUE DIOS EXISTE


El astronauta del Apolo 16, Charlie Duke, ha afirmado este miércoles que su experiencia vital es la "prueba científica" de que Dios existe ya que se encontró con él durante el intento de suicidio de su esposa en 1975, seis años después de pisar la Luna.
En una conferencia titulada 'La cara oculta de la Luna' incluida en el Festival Starmus, ha señalado que cuando subió a la nave "no era cristiano" ni hizo un "viaje espiritual", pero vio la "fuerza de Dios" cuando su mujer "cambió de vida hacia la alegría".
Así, ha dicho que empezó a leer la Biblia pese a las quejas de los científicos, ha apoyado que los hombres no pueden ser "enemigos" de Dios. "Hay libertad de creencia, y he visto muchas veces a Dios desde que tengo 42 años", ha comentado.
En esa línea, ha comentado que su vida ha sido "un milagro" como cuando el cerebro "procesa" lo que ven los ojos, y no cree que haya "conflicto" entre la comunidad científica y el cristianismo. Además, ha señalado que hacen un trabajo "excelente" y les da su "apoyo", y ha incidido en que su gran "privilegio" es ser uno de los hombres que ha caminado por la Luna, en su caso además, "en compañía de Dios".
Sobre el alunizaje del Apolo 16, ha apuntado que se hizo con seis horas de retraso y en un centro muy bajo con el fin de evitar los cráteres, y ha calificado de "espeluznante" la sensación de que se ponga el Sol desde la Luna.
Duke ha señalado que la nave medía 110 metros de longitud y 10 metros de diámetro. "No era fácil el lanzamiento y se movía mucho la nave, estaba un poco nervioso y el corazón iba muy rápido", ha subrayado, al tiempo que ha descrito la Tierra como una "bola suspendida en la oscuridad del espacio".
El astronauta ha apuntado que tras alunizar fue "complicado" dormir por la excitación hasta el punto de "tomar pastillas", y ha señalado que es "agradable" caminar por la Luna, que "está cubierta de polvo fino, como harina", si bien desprende "muchísimo brillo".
Como homenaje al apoyo de su familia durante la fase de entrenamiento, dejó una foto en la Luna, y ha apuntado que otro de los momentos felices del viaje fue el amerizaje en el Pacífico. "Si no se abren los paracaídas se hubiera roto la carrocería del cohete", ha comentado.
Redacción ACI Prensa/Europa Press

LA SORPRENDENTE RELACIÓN ENTRE LA VIRGEN Y LOS ASTRONAUTAS QUE LLEGARON A LA LUNA


El 20 de julio se cumplen 50 años de la llegada del hombre a la Luna. Sin embargo, pocos saben de la especial relación que tuvieron los astronautas de la misión del Apolo XI con la Virgen de Luna, patrona de las localidades de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba (España).
La relación entre la Virgen de Luna y los astronautas de la misión del Apolo XI tuvo lugar gracias a la grandísima devoción que Felipe Sánchez, secretario de la Cofradía de la Virgen de Luna de Córdoba tenía a esta advocación.
“Mi padre era una persona sencilla, empleado de una droguería, él no era el propietario. (…) Su prioridad era la Virgen de Luna y llevar a la Virgen de Luna a todos los sitios. Y trabajaba denodadamente por todas estas cosas”, recuerda su hijo Rafael Sánchez.
En una entrevista concedida a la Cadena COPE dijo que su padre Felipe Sánchez, que falleció en 1997, vio una relación clara entre esta advocación de la Virgen y la llegada del hombre a la Luna y por eso decidió escribir una carta a los astronautas Armstrong, Collin y Aldrin “dándoles la enhorabuena por la gesta que habían conseguido”.
“Con mucha ilusión y con mucha humildad escribe unas cartas y las envía al embajador de Estados Unidos en España pidiéndole el favor de que se las hiciera llegar a la NASA y les adjuntó unas estampas de la Virgen de Luna”, precisó Rafael Sánchez.
Las cartas se escribieron a finales de julio de 1969 y llegaron a la embajada a principios del mes de agosto de ese mismo año.
“La sorpresa es que a finales de septiembre a casa llega un sobre de la NASA que contiene  una carta con las firmas originales de los astronautas Armstrong, Collins y Aldrin, agradeciendo el gesto que se ha tenido con ellos de enviarles esa estampa de la Virgen, confirmando que han recibido y al mismo tiempo les remiten una foto firmada y un tarjetón con la firma de ellos”, explicó Rafael.
Estas cartas se conservan en el Santuario de la Jara, en donde está la Virgen de la Luna, en Córdoba 
Además, Rafael aseguró que esas cartas fueron “el inicio de una bonita historia”, ya que el intercambio de correspondencia siguió con las siguientes misiones espaciales y “se tiene constancia de que hasta el Apolo XVII los astronautas remiten una carta firmada a mi padre”.
Redacción ACI Prensa

LXII. LOS CONSEJOS EVANGÉLICOS


699. –¿POR QUÉ, DESPUÉS DE LA EXPOSICIÓN DE LOS DIEZ MANDAMIENTOS, EL AQUINATE SE OCUPA, EN LA «SUMA CONTRA LOS GENTILES», DE LOS LLAMADOS CONSEJOS EVANGÉLICOS?
–Comienza el capítulo de inicio del estudio de los consejos evangélicos, con la siguiente justificación de su existencia: «Lo mejor para el hombre es unirse con la mente a Dios y a las cosas divinas, y es imposible que se ocupe con intensidad en diversas cosas, por ello, para que con mayor desembarazo vuele su mente hacia Dios se dan, en la ley divina, consejos».
Gracias a estos consejos divinos: «los hombres se apartan de las ocupaciones de la vida presente, en cuanto es posible al que vive una vida terrena». Sin embargo, su cumplimiento no es imprescindible como lo es el de los mandamientos. El alejamiento que supone un consejo divino: «no es tan necesario para su justicia, que sin eso no la tenga, porque no se pierde ni la virtud ni la justicia, por usar conforme al orden de la razón de las cosas corporales y terrenas». Ello explica que: «esas advertencias de la ley divina se llamen consejos y no preceptos, por persuadir al hombre a que deje lo menos bueno por lo mejor» [1].
En la Suma teológica, explica Santo Tomás que, en primer lugar: «La diferencia entre consejo y precepto está en que el precepto implica necesidad; en cambio, el consejo se deja a la elección de aquel a quien se da». En segundo lugar, los preceptos: «versan acerca de las cosas necesarias para conseguir el fin de la eterna bienaventuranza (…) en cambo, los consejos versan acerca de aquellas cosas mediante las cuales el hombre puede mejor y más fácilmente conseguir ese fin» [2].

700. –¿POR QUÉ ES PRECISO TENER UNA MAYOR Y MEJOR FACILIDAD PARA PODER CONSEGUIR EL FIN TRASCENDENTE?
– Explica Santo Tomás, en el capítulo citado de la Suma contra los gentiles: «Esta ocupada la humana solicitud, según el común modo de la vida humana, en tres cosas». En primer lugar: «en la propia persona, viendo lo que ha de hacer y cómo ha de vivir». En segundo lugar, el cuidado por: «las personas unidas, principalmente con la mujer y con los hijos». Por último, y en tercer lugar, la atención: «en procurar las cosas exteriores de que el hombre ha menester para sustentar la vida».
Así se comprende que: «para cortar la solicitud de las cosas exteriores se da en la ley divina el consejo de la pobreza, con que abandone las cosas de este mundo, cuya solicitud puede enredar su ánimo». De manera parecida: «para quitar la solicitud de mujer y de hijos se da el consejo de la virginidad o continencia». También, finalmente: «para que el hombre pierda la solicitud de sí mismo, se da el consejo de la obediencia, con el cual descarga en el superior la disposición de sus acciones» [3].
701. –¿POR QUÉ SE ACONSEJA ELUDIR ESTA TRIPLE SOLICITUD HUMANA?
–-Esta cuestión queda resuelta con esta explicación del artículo citado de la Suma teológica: «El hombre se halla colocado entre las cosas de este mundo y los bienes espirituales, en los que consiste la eterna bienaventuranza, de tal modo que cuanto más se adhiera a uno de ellos, tanto más se aparta del otro y recíprocamente. Por esto, el que totalmente se apega y adhiere a las cosas de este mundo, poniendo en ellas su fin y teniéndolas como normas y reglas de sus obras, se aparta del todo de los bienes espirituales». Con ello, se comprende la necesidad de los mandamientos de la ley, porque: «tal desorden se rectifica mediante los mandamientos».
No obstante, advierte Santo Tomás que: «para llegar a ese fin último no es necesario desechar en absoluto las cosas del mundo, ya que, usando el hombre de ellas, puede aun llegar a la bienaventuranza eterna, con tal de no poner en ellas su último fin». Con la guarda de los mandamientos, se consigue la salvación.
Sin embargo, hay muchos obstáculos para la observancia de tales preceptos y la consecución de la salvación. Por tanto, a la vida eterna: «se llegará más fácilmente abandonando totalmente los bienes de este mundo». Se revela así la utilidad de la guarda de los consejos, ya que: «el Evangelio propone ciertos consejos acerca de este particular».
702. –¿POR QUÉ LOS CONSEJOS EVANGÉLICOS SON TRES, POBREZA, CASTIDAD Y OBEDIENCIA?
–Continúa explicando Santo Tomás que: «los bienes de este mundo que sirven para la vida humana son de tres clases. Unos pertenecen a la «concupiscencia de los ojos» y son las riquezas; otros a la «concupiscencia de la carne» y son los deleites carnales; y otros a la «soberbia de la vida», que son los honores, como se lee en San Juan Apóstol (1 Jn 2, 16)» [4]. Según esta triple concupiscencia, o deseo: «todas las cosas mundanas pueden reducirse a tres clases: los honores, las riquezas y los placeres» [5].
Los tres objetos de esta triple apetición, cuyo desorden lleva a los pecados capitales de la soberbia, de la avaricia y vanidad, y de la gula y lujuria, respectivamente, son renunciables, aunque en distinto grado; y «abandonar del todo estas tres cosas, en lo posible, es propio de los que siguen los consejos evangélicos».
Además: «en ellos también se funda el estado religioso, que profesa vida de perfección, pues las riquezas se renuncian por el voto de pobreza; los deleites de la carne, por la perpetua castidad; y la soberbia de la vida, por la sujeción a la obediencia» [6].
703. –JESÚS RESPONDIÓ A LA PREGUNTA DEL JOVEN RICO, SOBRE CÓMO ALCANZAR LA VIDA ETERNA: «SI QUIERES ENTRAR EN LA VIDA, GUARDA LOS MANDAMIENTOS (…) SI QUIERES SER PERFECTO, VE, VENDE, CUANTO TIENES, DÁSELO A LOS POBRES Y TENDRÁS UN TESORO EN EL CIELO Y VEN, SÍGUEME»[7]. PARECE SEGUIRSE, DE ESTAS PALABRAS EVANGÉLICAS, QUE ES SUFICIENTE GUARDAR LOS MANDAMIENTOS PARA SALVARSE Y QUE LOS CONSEJOS SON PARA LA PERFECCIÓN. ¿LA PERFECCIÓN CRISTIANA, QUE SERÍA UNA INVITACIÓN, ESTARÍA EN VIVIR SEGÚN LOS CONSEJOS?
–La consecuencia, que pretende inferirse de las palabras citadas de Jesús, es errónea, y, por ello, no da lugar a esta pregunta. Debe tenerse en cuenta, por una parte, que la concepción de la perfección cristiana es la de Dios, según la enseñanza de Cristo: «Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto» [8]. De una manera más cercana a la condición del hombre y concreta es la de Cristo: «Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón» [9].
Todavía dirá San Pablo, por ser imitador de Cristo: «Sed imitadores míos, como yo lo soy de Cristo» [10]. Los demás, como los santos, pueden y deben ser imitados en cuanto, como San Pablo, son imitadores de Cristo, pero, tal como indica Santo Tomás, al comentar este último versículo: «los súbditos sólo han de imitar a los prelados en lo que ellos imitan a Cristo, que es la regla infalible de la verdad» [11].
Por otra, que: «la caridad es el medio que nos une a Dios, fin último del alma humana, pues, como dice San Juan: «el que permanece en la caridad, permanece en Dios, y Dios en él» (Jn 4, 16). Por tanto, la perfección de la vida cristiana consiste especialmente en la caridad» [12].
Para realizar este ideal hay que observar los mandamientos, que se sintetizan en la caridad, porque: «La caridad es la plenitud de la ley» [13]. La caridad es cumplir la ley entera, porque, como dice Santo Tomás, al comentar esta última afirmación de San Pablo: «por el amor se cumple y se realiza perfectamente la ley» [14].
Puede así sostenerse que: «la perfección de la vida presente consiste en la observancia de los mandamientos» [15]. Además, como argumenta Santo Tomás, se llega asimismo a esta conclusión, si se tiene en cuenta, por un lado, que: «Está escrito: «Amarás a tu Dios con todo tu corazón (Dt 6, 5); y «Amarás al prójimo como a ti mismo» (Lv 19, 18). Estos son los dos mandamientos de los que dice el Señor: «de estos dos mandamientos penden la ley y los profetas» (Mt 22, 409». Por otro, que: «la perfección de la caridad, de la que se toma la perfección de la vida cristiana, consiste en amar a Dios con todo el corazón y al prójimo como a nosotros mismos». Por consiguiente: «la perfección consiste en la observancia de los mandamientos» [16].
704. –¿CON LA OBSERVANCIA DE LOS CONSEJOS, TAL COMO PARECE SEGUIRSE DEL TEXTO EVANGÉLICO, NO SE CONSEGUIRÍA TAMBIÉN LA PERFECCIÓN?
–La perfección consiste en la observancia de los mandamientos, o preceptos divinos, y la de los consejos, pero de un modo distinto, porque: «en dos sentidos se puede decir que la perfección consiste en algo; primero, por sí misma y esencialmente; segundo, secundaria y accidentalmente».
Se dice que la perfección consiste por sí misma y esencialmente en los mandamientos, porque: «por sí misma y esencialmente, la perfección de la vida cristiana consiste en la caridad, en el amor a Dios primordialmente, y en segundo lugar, en el amor al prójimo, que son el objeto principal de los preceptos de la ley divina». Además: «el amor a Dios y al prójimo no caen bajo un precepto según alguna limitación». de manera que: «lo que es más quede bajo consejo».
No hay más o menos en ningún mandamiento: «como se ve por la forma misma del precepto, que exige perfección. Así se dice: «Amarás a tu Dios con todo tu corazón; y según Aristóteles: «el todo y lo perfecto se identifican» (Física, III, c. 6, 9)», debe amarse a Dios, por tanto, de manera perfecta.
También se dice: ««amarás a tu prójimo como a ti mismo», y cada uno se ama a sí mismo con todas sus fuerzas. Ello es así, porque como se dice en la Escritura: «el fin del precepto es la caridad» (I Tm 1, 5); y para el fin no se señala medida, sino sólo para los medios, como dice Aristóteles (Pol. I, c. 3, 17). Así, por ejemplo, el médico no pone medida a la salud, sino a la medicina, o la dieta que se ha de emplear para curar».
Por consiguiente: «la perfección consiste esencialmente en la observancia de los mandamientos. Por eso dice San Agustín: «¿Por qué no se ha de exigir esta perfección al hombre, aunque nadie la alcance en esta vida?» (La perfección de la justicia del hombre, c. 8)».
Igualmente hay que afirmar que: «secundaria e instrumentalmente la perfección consiste en el cumplimiento de los consejos, todos los cuales, como los mandamientos, se ordenan a la caridad, pero de distinta manera»; porque: «los mandamientos se ordenan a apartar lo que es contrario a la caridad, es decir, aquello con lo que la caridad es incompatible», tal como lo es el pecado. En cambio: «los consejos se ordenan a remover los obstáculos de los actos de la caridad, que, sin embargo, no la contrarían, como el matrimonio, la ocupación en los negocios seculares, etc.» [17].
Esta doctrina de Santo Tomas está recogida en el nuevo Catecismo, porque se afirma, en el mismo, que: «Los preceptos están destinados a apartar lo que es incompatible con la caridad. Los consejos tienen por fin apartar lo que, incluso sin serle contrario, puede constituir un impedimento al desarrollo de la caridad» [18].
Considera Santo Tomás que estos dos modos de perfección se encuentran indicados en la respuesta de Jesús citada al joven rico. «En esas palabras del Señor hay que distinguir dos elementos: el camino para llegar a la perfección, expresado en la frase: «Ve, vende, cuanto tienes, dáselo a los pobres», y la perfección misma: «Y sígueme». Por eso dice San Jerónimo que «puesto que no basta abandonarlo todo, San Pedro añade lo que constituye la perfección misma: `Te hemos seguido` (Mt 19, 27) (Com. Mt, 2, sobre 19, 27)». Y comentando este mismo pasaje del Evangelio, dice San Ambrosio: «Manda seguirle, no con pasos materiales, sino con el afecto del alma», que se halla en la caridad».
De ello, se infiere que: «en este modo de hablar se ve que los consejos son ciertos medios para llegar a la perfección, pues se dice: «Si quieres ser perfecto, ve, vende, cuanto tienes…», como si dijera: «Haciendo esto, llegarás a ese fin» [19]. Le indica, por tanto, los medios para llegar a la perfección.
En la Suma contra gentiles, nota Santo Tomás que la pobreza, al igual que la obediencia y la castidad, son medios muy útiles para alcanzar la perfección. «La suma perfección de la vida humana consiste en que la mente del hombre esté libre para Dios, esas tres cosas grandemente disponen a esa dedicación y parece que pertenecen convenientemente al estado de perfección; no como que ellas sean perfecciones, sino porque son ciertas disposiciones para la perfección, que consiste en eso: en estar libre para Dios» [20].
705. –SI COMO SE DICE, EN EL ÚLTIMO TEXTO, LOS CONSEJOS NO SON PERFECCIONES, PERO DISPONEN O PREPARAN A LA PERFECCIÓN ¿SON TAMBIÉN NECESARIOS PARA ALCANZARLA?
–Los consejos no son perfecciones en sentido primario y esencial, sino que disponen a ella, por eso son perfecciones secundarias y accidentales, aunque permiten una mayor perfección en la observancia de los mandamientos y, por tanto, en la caridad.
Para descubrir su utilidad, debe tenerse en cuenta que: «lo que cae bajo precepto puede ser cumplido de diversas maneras». Por ello, por un lado: «no se quebranta el mandamiento por no cumplirlo del mejor modo; basta que de alguna manera se cumpla». Por otro, que: «la perfección del amor divino cae bajo precepto en toda su extensión, de modo que no excluye de él la perfección del cielo».
Respecto a lo primero debe observarse que: «el grado ínfimo del amor de Dios consiste en no amar nada con más intensidad que a Dios, ni tanto como a Él, ni contra él, quien no tenga este grado de perfección, en manera alguna cumple el precepto».
En cuanto al segundo, «el grado de amor perfecto (…) no se puede llegar en esta vida» [21], porque en el mismo: «el amor se dirige a Dios con todas sus fuerzas y siempre de modo actual. Y no es posible esta perfección en la vida presente, sino que lo será en el cielo» [22]. Es patente que: «quien no lo tiene no quebranta el precepto».
En los otros grados, que están entre estos dos extremos ocurre lo mismo, porque: «tampoco lo quebranta el que no llega a los grados intermedios de la perfección, con tal que llegue al ínfimo» [23].
Debe tenerse en cuenta, como indica Royo Marín, al comentar este texto de Santo Tomás, que: «La perfección de la caridad está preceptuada como fin al que hay que tender, no como materia inmediata que haya de ejercitarse en seguida. La diferencia es enorme. Si la perfección de la caridad estuviese preceptuada como materia inmediata, todos los no perfectos estarían en pecado mortal (por la trasgresión del precepto grave como es el del amor). En cambio, estando preceptuada únicamente como fin, no es trasgresor del precepto el que no ha logrado todavía su plena perfección, con tal de que camine hacia ella y posea la caridad al menos en su ínfimo grado, que consiste en no amar cosa alguna más que a Dios, ni contra Dios, ni tanto como a Dios. Sólo el que no ha alcanzado este grado ínfimo quebranta gravemente el precepto de la perfección».
Es importante también la siguiente advertencia del tomista dominico: «Del hecho de que no se quebrante el precepto, con tal de poseer la perfección substancial de la caridad en su grado ínfimo, no se sigue en modo alguno que no estemos obligados a caminar incesantemente hacia la plena perfección de la caridad, puesto que la finalidad del precepto se refiere a esta perfección plena, no ciertamente como materia inmediata, pero sí como fin al que hay que tender. De manera que el que de un modo consciente y deliberado tomase la determinación de no progresar más, contentándose con la perfección ínfima (simple estado de gracia) quebrantarla, sin duda alguna, el precepto de la perfección» [24].
Con ayuda de los consejos se consiguen los grados intermedios superiores, porque, respecto a estas perfecciones, los tres consejos: «pueden también llamarse efectos y señales de la perfección. Pues cuando la mente se aficiona apasionadamente, con amor y con deseo, a alguna cosa, en consecuencia pospone lo demás. De aquí que por el hecho de que la mente del hombre tienda fervorosamente con amor y con deseo a lo divino, en lo cual claramente está la perfección, se sigue que arroje de sí todo lo que le sirve de rémora en levantarse hasta Dios, no sólo el cuidado de las cosas y la afición a la mujer y a los hijos, sino aun la preocupación de sí mismo».
Como los tres consejos son, según lo explicado: «disposiciones para la perfección y efectos y señales de ella, bien se dice que quienes las prometen a Dios están en «estado de perfección». Además, puesto que tal estado lleva: «la mente a Dios, por lo cual los que profesan las cosas dichas se llaman «religiosos», como quienes se dedican a Dios a sí mismos y lo suyo a modo de sacrificio; en cuanto a las cosas, por la pobreza; en cuanto al cuerpo, por la continencia; y en cuanto a la voluntad, por la obediencia; pues la religión consiste en el culto divino» [25].
706. –¿QUIÉN SE ENCUENTRA EN EL ESTADO DE PERFECCIÓN ES YA PERFECTO?
Explica Santo Tomás que: «se dice hallarse uno en estado de perfección, no porque tenga ya el acto de caridad perfecta, sino porque se obliga perfectamente y con alguna solemnidad a las cosas que dicen relación con la perfección».
La perfección puede estar en quien se halla en estado de perfección, pero también en los que no se encuentran en el mismo. De manera que: «puede darse el caso de unos que se obligan a lo que no cumplen y de otros que cumplen aquello a que no se han obligado».
Ocurre, añade, como: «en los dos hijos de que habla el Evangelio (Mt 21, 28), uno de los cuales, al decirle su padre: «Trabaja en la viña», contestó: «No quiero; pero luego fue». El otro respondió: «Voy, pero después no fue». Por lo tanto, no hay inconveniente en que algunos sean perfectos, sin estar en estado de perfección, y en que otros, que están en estado de perfección, no sean perfectos» [26].
707. –¿LOS CONSEJOS EVANGÉLICOS SÓLO ESTÁN DIRIGIDOS LOS RELIGIOSOS?
–Aunque no obligan a los que no han adoptado el estado religioso, afirma Santo Tomás que: «Estos consejos de suyo son útiles a todos, pero ocurre que, por indisposición de algunos, a ésos no les conviene, no sintiendo su afecto inclinado a ellos» [27].
Al comentar este pasaje de la Suma teológica, el escritor dominico Niceto Blázquez, advierte que: «Los consejos evangélicos, según Santo Tomás, no son para todos. De hecho hay personas mal dispuestas para abrazar libre y generosamente los consejos evangélicos. Hay otras que son incapaces de asumir las responsabilidades que los consejos llevan consigo. La experiencia enseña que la aceptación libre y responsable de los consejos requiere, además de buena disposición espiritual, algún golpe de gracia actual primero, y habitual después. En cualquier caso, esa aceptación ha de ser siempre una opción libre y responsable» [28].
Añade Santo Tomás que: «Y por eso el Señor al proponer los consejos evangélicos, siempre hace mención de la idoneidad de los hombres para cumplirlos. Por ejemplo, al dar el consejo de perpetua pobreza, dice antes: «si quieres ser perfecto», y luego añade: «Vende todo lo que tienes» (Mt 19, 21)» [29].
En cambio, los mandamientos no son consejos, sino preceptos y, por tanto, obligan a todos. Explica Royo Marín: «Los consejos son los que no nos obligan a todos. Nadie está estrictamente obligado a abrazar la vida religiosa, donde se practican de una manera oficial y como profesionalmente los conceptos evangélicos». Sin embargo: «También los no religiosos pueden y deben santificarse con el cumplimiento estricto de los preceptos y con la práctica afectiva de los consejos, o sea con el espíritu de los mismos. Porque es preciso distinguir entre la práctica efectiva o material de los consejos evangélicos (pobreza, castidad y obediencia), que no es universalmente obligatoria, y la práctica afectiva, o sea del espíritu de los consejos, que obliga absolutamente a todos. La primera suele sancionarse con los votos públicos (estado religioso); la segunda afecta a todos los cristianos, cualquiera que sea su estado o condición de vida. Nadie está obligado a hacer voto de pobreza, de obediencia o de castidad, pero todos lo estamos a practicar esas tres virtudes en la medida y grado compatible con el estado de vida de cada uno en particular».
Es importante asimismo tener en cuenta esta observación del tomista español: «Al margen de estos consejos evangélicos existen otros muchos consejos particulares o privados, procedentes de inspiraciones interiores del Espíritu Santo, acerca obras de superegoración (v.gr., más oración, más espíritu de sacrificio, mayor desprendimiento de todas las cosas de la tierra, etc., etc., ), que, sin constituir propiamente un verdadero precepto, representan una invitación particular, una manifestación concreta de la voluntad de Dios sobre un alma determinada, que no puede descuidarse sin cometer una verdadera infidelidad a la gracia, difícilmente conciliable con el concepto completo e integral de la perfección cristiana» [30].
Se desprende igualmente de la doctrina de Santo Tomás que, respecto a los laicos: «También ellos están obligados a tender a la perfección cristiana (…) Pero no en virtud de una obligación especial –como el religioso en virtud de sus votos, o el sacerdote, en virtud de su ordenación–, sino únicamente por la obligación general contenida en el primer mandamiento del decálogo y en las exigencias de su bautismo» [31].
708. –¿TODO CRISTIANO, INDEPENDIENTEMENTE DE SU CONDICIÓN, DEBE ASPIRAR COMO META A LA PERFECCIÓN O SANTIDAD?
–Santo Tomás no separó salvación y santidad, de manera que se pueda optar por la mera salvación y renunciar a llegar a la santidad. Como explicó Garrigou-Lagrange: «Todos los fieles deben tender a la perfección de la caridad, cada cual según su condición y género de vida; y que no es posible conseguir esta perfección cristiana sin poseer el espíritu de los consejos evangélicos, que es el mismo espíritu de desasimiento de que nos habla San Pablo, al advertirnos que debemos usar los bienes de este mundo «como si no los usásemos», es decir sin detenernos en ellos, sin instalarnos en la tierra como si en ella debiéramos permanecer eternamente; no nos es permitido olvidar que somos todos peregrinos que vamos camino de la eternidad, y que tenemos la obligación de crecer en la caridad hasta el término de nuestro viaje. Es ésta una obligación general que deriva del precepto fundamental».
Los consejos evangélicos, aplicados según las propias circunstancias, son los que permiten que el camino de la salvación sea el del progreso hacia la perfección. Los consejos son así necesarios en cuanto al desasimiento o desprendimiento de lo terreno, que implican. Son obligatorios para todos, en este sentido, pero, «además tienen algunos, como consecuencia de su vocación, obligación especial de aspirar a la perfección según un género de vida particular; por ejemplo el sacerdote para ser digno ministro de Nuestro Señor, los religiosos, aun los que no son sacerdotes, y la religiosas, en razón de sus votos; todos éstos han de vivir, no sólo según el espíritu de los consejos, sino en la práctica efectiva de la pobreza, castidad absoluta y obediencia» [32].
Si el espíritu de los consejos, o «práctica afectiva» [33] –como le llamaba Royo Marín–, es obligatorio, en cambio: «la práctica efectiva de los tres consejos evangélicos no es obligatoria ni indispensable para llegar a la perfección a la cual todos debemos aspirar; pero es un medio muy conveniente para conseguir más seguro y rápidamente el fin, y no exponernos a quedarnos a mitad del camino».
De manera que: «no es posible alcanzar la perfección sin tener el espíritu de los consejos, o sea el espíritu de desasimiento. Pero es difícil adquirir tal espíritu sin la práctica efectiva de ese desasimiento, que tan duro pareció al joven del evangelio». No obstante: «Es posible alcanzar la santidad en el estado matrimonial, como Santa Clotilde, San Luis, la beata Ana María Taigi, pero es más difícil llegar a ella por ese camino».
Debe reconocerse que: «es difícil estar poseído del espíritu de desprendimiento de los bienes terrenos, de los placeres no pecaminosos, y de la propia voluntad, si de hecho, no nos separamos de esas cosas. El cristiano que vive en el mundo está expuesto a dejarse absorber desmesuradamente por la preocupación de adquirir una situación o conservarla para sí o para los suyos, y olvidarse un tanto de que va camino de otra patria, que no está en la tierra; y que para conquistarla se necesita, no precisamente talento en los negocios, sino la ayuda divina que obtenemos por la oración y el fruto de la gracia que son los méritos» [34].
709. –¿HA SIDO RECONOCIDA ESTA TESIS CAPITAL DE LA ESPIRITUALIDAD DE SANTO TOMÁS?
–En su encíclica dedicada a Santo Tomás, el papa Pío XI destacó esta enseñanza, frecuentemente olvidada, con estas palabras: «Para él (Santo Tomás) era doctrina certísima que el amor de Dios debe crecer siempre en nosotros (…) Y esta es la causa por la cual la perfección de la caridad cae bajo precepto; porque ella es el fin al cual todos deben tender según su condición» [35].
Idéntica doctrina había profesado San Francisco de Sales, que escribía: «los amigos de Dios (…) deben crecer mediante las buenas obras en la justicia, que han recibido por la gracia, y se santifican cada vez más (…) Permanecer en un mismo estado durante mucho tiempo es imposible; el que no gana en este negocio, pierde; el que por esta escalera no sube, baja; el que no vence en el combate, vencido queda. Vivimos entre los azares de las batallas que nuestros enemigos nos presentan; si no resistimos, perecemos; y no podemos resistir sin llevar ventaja, y no podemos llevar ventaja sin alcanzar victoria» [36].
También el nuevo Catecismo se recoge esta doctrina de Santo Tomás, al afirmar que: «Mas allá de sus preceptos, la Ley nueva contiene los consejos evangélicos». Mandamientos y consejos evangélicos se distinguen en cuanto: «los preceptos están destinados a apartar lo que es incompatible con la caridad. Los consejos tienen por fin apartar lo que, incluso sin serle contrario, puede constituir un impedimento al desarrollo de la caridad» [37].
Más adelante se precisa que: «El seguimiento de Jesucristo implica cumplir los mandamientos. La ley no es abolida (Cf. Mt 5, 17), sino que el hombre es invitado a encontrarla en la Persona de su Maestro, que es quien le da la plenitud perfecta. En los tres evangelios sinópticos, la llamada de Jesús dirigida al joven rico, para seguirle en la obediencia del discípulo y en la observancia de los preceptos, es relacionada con el llamamiento a la pobreza y a la caridad (Cf. Mt 19, 6-12; 21, 23-29). Los consejos evangélicos son inseparables de los mandamientos» [38].
Por ello, se lee, en otro párrafo anterior, que: «La santa Iglesia se alegra de que haya en su seno muchos hombres y mujeres que siguen más de cerca y muestran más claramente el anonadamiento de Cristo, escogiendo la pobreza con la libertad de los hijos de Dios y renunciando a su voluntad propia. Estos, pues, se someten a los hombres por Dios en la búsqueda de la perfección más allá de lo que está mandado, para parecerse más a Cristo obediente» [39].
Además, en el Concilio Vaticano II, se exhortó a que: «tengan todos bien entendido que la profesión de los consejos evangélicos, aunque lleva consigo la renuncia de bienes que indudablemente han de ser estimados en mucho, sin embargo, no es un impedimento para el enriquecimiento de la persona humana, sino que, por su misma naturaleza, la favorece grandemente. Porque los consejos, abrazados voluntariamente según la personal vocación de cada uno, contribuyen no poco a la purificación del corazón y a la libertad de espíritu» [40].
También proclamó, como consecuencia, que: «todos los fieles, de cualquier estado o régimen de vida están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad, que es una forma de santidad que promueve aun en la sociedad terrena un nivel de vida más humano» [41].
710.¿EN EL PROGRESO EN LA CARIDAD, POR LAS GRACIAS ACTUALES, QUE SE RECIBEN PARA PODER LLEGAR AL FIN DE LA PERFECCIÓN O SANTIDAD, HAY ALGÚN ORDEN O LEY?
–Como han notado todos los comentaristas, Santo Tomás distingue: «Tres etapas en la vida espiritual por comparación con la vida física, y según las actuaciones, que la caridad va provocando en el hombre. Empezando de bajo hacia arriba, el primer grado de la caridad determina el ser de los incipientes o niños, cuyo esfuerzo principal se dirige a resistir a las pasiones desordenadas y a evitar el pecado. El segundo es propio de los proficientes o aprovechados en la vida espiritual, cuya tarea más señalada es hacer progresos en ella, mediante el acrecentamiento de la caridad. Y el tercero corresponde a los perfectos, cuyo principal anhelo es el de abandonar este mundo para unirse a Dios y gozar de él, según el decir de san Pablo: «deseo morir para estar con Cristo» (Flp 1, 23)» [42].
Además, como advirtió Garrigou-Lagrange, sobre el progreso de la caridad había dicho Santo Tomás: «Puesto que el movimiento natural cuanto más se acerca a su término más se acrecienta. Lo contrario sucede con el movimiento violento. La gracia sigue en esto el modo de la naturaleza; luego los que están en gracia, cuanto más se acercan al fin, más deben crecer» [43].
Comenta el tomista francés: «Hoy diríamos: La caída de un cuerpo es uniformemente acelerada, mientras que el movimiento inverso, de una piedra lanzada al aire verticalmente es uniformemente retardado». Además, afirma Santo Tomás que: «la gracia perfecciona e inclina al bien al modo de la naturaleza (como una segunda naturaleza)». De todo ello se sigue: «que los que están en estado de gracia deben crecer más en la caridad cuanto más se acercan a su último fin (que son más atraídos por él)».
Nota seguidamente que: «Santo Tomás hizo esta observación profunda de una manera bien sencilla, antes del descubrimiento de la ley de la gravitación universal, cuando todavía no se conocía más que de modo muy imperfecto, pues no se había medido, la aceleración de la caída de los cuerpos, vio al momento un símbolo de lo que debía ser la aceleración del progreso del amor de Dios» [44].
De manera que: «Nos enseña la física moderna que si la rapidez de la caída de un cuerpo es de veinte en el primer segundo, en el segundo será de cuarenta, en el tercero de sesenta, en el cuarto de ochenta y en el quinto de cien. Es el movimiento uniformemente acelerado, símbolo espiritual, en un alma, del progreso de la caridad, a la que nada retarda y que va tanto más rápido hacia él cuanto más se le acerca, cuanto más atraído es por Él. Así, pues, en esta alma, cada comunión espiritual o sacramental es normalmente más fervorosa, con un fervor de voluntad, que la anterior y más fructuosa por lo tanto».
Considera, por último, que: «siendo, por el contrario, el movimiento de una piedra lanzada al aire verticalmente, uniformemente retardado hasta que inicia su caída, simboliza el progreso de un alma tibia, sobre todo, si por su apego progresivo al pecado venial, sus comuniones son menos fervorosa poco a poco, o se hacen con una menor devoción substancial de voluntad y que va disminuyendo cada día» [45].

Eudaldo Forment

[1] Santo Tomás de Aquino, Suma contra los gentiles, III, c. 130.
[2] ÍDEM, Suma teológica, I-II, q. 108, a. 4, in c.
[3] ÍDEM, Suma contra los gentiles, III, c. 130.
[4] ÍDEM, Suma teológica, I-II, q. 108, a. 4, in c.
[5] Ibíd., I-II, q. 108, a. 3, ad 4
[6] Ibíd., Suma teológica, I-II, q. 108, a. 4, in c.
[7] Mt 19, 17-21.
[8] Mt 5, 48.
[9] Mt 11, 29.
[10] 1 Cor 4, 16.  Igualmente repite más adelante: «Sed imitadores míos, como yo también lo soy de Cristo» (1 Cor, 11, 1). 
[11] Santo Tomás de Aquino, Comentario a la primera epístola a los Corintios, c. IV, Lec. 3. Asimismo advierte Santo Tomás: «los súbditos no han de imitar en todo a sus prelados, sino sólo en aquellas cosas en las que ellos imitan a Cristo, que es el dechado indeficiente de santidad» (Ibíd.,  c. XI, lec. 1).
[12] ÍDEM, Suma teológica, II-II, q. 184, a. 1, in c.
[13] Rm 13, 10.
[14] Santo Tomás de Aquino, Comentario a la epístola a los romanos, c. XIII, lec. 2.
[15] ÍDEM, Suma teológica, II-II, q. 184, a. 3, ob. 3.
[16] ÍDEM, Suma teológica, II-II, q. 184, a. 3, sed c.
[17] Ibíd., II-II, q. 184, a. 3, in c.
[18] Catecismo de la Iglesia, n. 1973.
[19] ÍDEM, Suma teológica, II-II, q. 184, a. 3, ad 1.
[20] ÍDEM, Suma contra los gentiles, III, c. 130.
[21] ÍDEM, Suma teológica, II-II, q. 184, a. 3, ad 2.
[22] Ibíd., II-II, q. 184, a. 2, in c.
[23] Ibíd., II-II, q. 184, a. 3, ad 2.
[24] Antonio Royo Marín, Teología de la perfección cristiana, Madrid, BAC, 1968, p. 205.
[25] Santo Tomás de Aquino, Suma contra los gentiles, III, c. 130.
[26] ÍDEM, Suma teológica., II-II, q. 184, a. 4, in c.
[27] Ibíd.,  I-II, q. 108, a. 4, ad 1.
[28] Niceto Blázquez Fernández, O.P., Introducción y notas a las cuestiones 98-108 de la I-II de la Suma teológica, Tratado de la ley antigua y nueva, en Santo Tomás de Aquino, Suma de Teología, III, Madrid, BAC, 1989, pp. 761-900, p. 898, nota f.
[29] Santo Tomás de Aquino, Suma teológica, I-II, q. 108, a. 4, ad 1.
[30] Antonio Royo Marín, Teología de la perfección cristiana, Madrid, BAC, 1968, 5ª ed., p. 201.
[31] Ibíd. p. 207.
[32] R. Garrigou-Lagrange, Las tres edades de la vida interior, Madrid, Palabra, 1995, 1ª ed. I, p. 237.
[33] Antonio Royo Marín, Teología de la perfección cristiana, p. 201.
[34] R. Garrigou-Lagrange, Las tres edades de la vida interior, op. cit., p. 238.
[35] Pío XI, Studiorum duce, encíclica, 29 de junio de 1923, 8.
[36] San Francisco de Sales, Tratado del amor de Dios, Madrid, BAC, 1995, III, c. 1, pp. 199-200.
[37] Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1973.
[38] Ibíd., n. 2053.
[39] Ibíd., n. 2103.
[40] Lumen gentium, c. VI, 46.
[41] Ibíd., n. 40.
[42] Vicente Cudeiro, OP., Sacramentos, espiritualidad y escatología, en A. Lobato (Ed.), El pensamiento de Santo Tomás de Aquino para el hombre de hoy, III. El hombre, Jesucristo y la Iglesia, Valencia, Edicep, 2003, pp. 741-1075, p. 922. Cf. Santo Tomás de Aquino, Suma teológica, II-II, q. 24, a. 9, in c.
[43] Santo tomás de Aquino, Comentario a la epístola de San Pablo a los Hebreos, c. X, lec. 2.
[44] REGINALD Garrigou-Lagrange, La Madre del Salvador y nuestra vida interior, Buenos Aires, Ediciones Desclée de Brouwer., 1954, 3ª ed., p. 82.
[45]Ibíd., p. 83.