viernes, 20 de octubre de 2017

¿CÓMO MANTUVIERON LA FE LOS CRISTIANOS JAPONESES 240 AÑOS SIN CURAS? CON UNA PROFECÍA Y UNA ORACIÓN


Comunidades laicas basadas en cofradías y una oración de contrición constante.

El Papa Francisco ha alabado en muchas ocasiones el papel de los laicos japoneses, que mantuvieron su fe sin clero ni sacerdotes durante más de dos siglos de persecución.

En 1865 unos misioneros abrieron la primera iglesia católica en Japón después de 240 años de persecución. Acudieron unos japoneses, cristianos escondidos, que habían mantenido la fe en secreto durante dos siglos y medio, sin sacerdotes, sin Eucaristía, sin confesarse y sin Biblias.

Se descubrió que quedaban unos 50.000 cristianos escondidos. Sin embargo, la mitad de ellos vivían en regiones que habían mezclado tanto su fe con tradiciones paganas que ya no eran ni monoteístas, y se negaron a aceptar a los sacerdotes católicos. No se integraron a la iglesia universal. Pero otra mitad, localizada en otras regiones, se integró enseguida. La mitad que se mantuvo católica era de regiones que habían transmitido 3 cosas que los otros perdieron: una catequesis sobre la confesión, una oración memorizada de contrición y arrepentimiento (que recitaban en casa cada vez que se veían forzados a participar en actos paganos o de apostasía) y una profecía de 1660 llamada "del catequista Sebastián", que avisaba que en 7 generaciones llegarían barcos con confesores "y os podréis confesar incluso cada semana". Esta profecía daba esperanza a los cristianos ocultos. También enseñaba como reconocer a esos "confesores", por 3 datos.

Lo explica con detalle esta ponencia del jesuita japonés Shinzo Kawamura, de la Sophia University, la universidad jesuita de Tokio.

CRONOLOGÍA EN 7 FECHAS
1587:
Prohibición de misioneros extranjeros en Japón. Los cristianos japoneses son unos 220.000.

1614: El cristianismo queda prohibido en todo Japón.

1643: Últimos 4 misioneros extranjeros detenidos y torturados; no llegarán más (la novela y película "Silencio" se inspira en esta época).

1660: Martirio del catequista Sebastián: profetiza que en 7 generaciones llegarán confesores en barco

1853: Vapores blindados norteamericanos fuerzan a Japón a romper su aislamiento.

1865: El padre Petitjean abre una iglesia católica en Nagasaki. Los cristianos escondidos acuden a él. Las autoridades japonesas reprimen a los cristianos con multas y confiscaciones.

1873: Por las presiones de Occidente, se despenaliza el cristianismo y se retiran los carteles públicos que recordaban su prohibición.

EL PAPA PÍO IX Y JAPÓN. LA HISTORIA DE UN MILAGRO ORIENTAL
por Shinzo Kawamura, S.J., Sophia University, Tokio
12 de octubre de 2017, Roma, Pontificia Universidad Gregoriana
Simposio con ocasión del 75 aniversario de las Relaciones Diplomáticas entre Japón y la Santa
Sede

PRÓLOGO
El 8 de enero de 1867, el Papa Pío IX envió un mensaje especial al padre Bernard Petitjean, de la Sociedad de las Misiones Extranjeras de París, que en esa época desarrollaba su labor misionera en la ciudad de Nagasaki. La intención del Santo Padre era dar su bendición especial a un acontecimiento que él definió con énfasis el "Milagro de Oriente".

Lo que él llamó el "Milagro de Oriente" era el acontecimiento que, tres años antes de enviar este mensaje, el 17 de marzo de 1865, se había verificado en una de las iglesias más antiguas de Japón, la "Oura Tenshudo de Nagasaki", conocida también como la Basílica de los Veintiséis Santos Mártires de Japón (www.26martyrs.com).

Éste fue el descubrimiento de los denominados "cristianos ocultos". Para todos los católicos del mundo este acontecimiento fue realmente un milagro.
Es decir, una comunidad de cristianos, cuyos antepasados se remontaban al siglo XVII y que sufrieron una cruel persecución debido a la prohibición del cristianismo en Japón, había conseguido sobrevivir durante un periodo de 250 años, incluso sin sacerdotes que se ocuparan de ella.

Estos cristianos ocultos no fueron los únicos en ser descubiertos. Hemos verificado el hecho que los cristianos que el padre Petitjean descubrió pertenecían a la misma fe que los cristianos que habían poblado Japón 400 años antes. En consecuencia, estas personas, tras ser descubiertas, volvieron a la Iglesia Católica.

En otras palabras, este acontecimiento fue un doble milagro: un milagro de descubrimiento y un milagro de resurrección.

En la segunda mitad del siglo XIX, Japón empezó a seguir el camino emprendido por otras naciones de Occidente e intentó transformarse en un estado moderno. El shogunato Tokugawa, en la ciudad de Edo, que en esa época era la autoridad central, había reducido hasta lo más mínimo, durante un periodo de casi 250 años, todo contacto con las potencias extranjeras.

Sin embargo, en 1854, basándose en la Convención Kanagawa que había sido formulada entre los EE.UU. y el shogunato Tokugawa, Japón se dio cuenta que había llegado el momento de terminar este tipo de política cerrada y el país declaró estar abierto de nuevo a los extranjeros.
Sin embargo, a pesar de esta nueva orientación, el shogunato Tokugawa decidió seguir imponiendo sobre el hombre común las prohibiciones que había impuesto hasta la fecha sobre el cristianismo.

Mientras tanto, asentamientos occidentales empezaban a aparecer de manera firme en los mayores puertos de Japón, como Yokohama y Nagasaki, y la gente también empezó a reclamar la libertad de culto y, en consecuencia, se empezaron a construir iglesias católicas dentro de los municipios y asentamientos de la nación.

A pesar de dichas limitaciones, empezó un renacimiento dentro de la Iglesia Católica de Japón, que causó sentimientos de esperanza en el corazón de Su Santidad el Papa Pío IX, que decidió canonizar a los veintiséis mártires de Nagasaki. Estas veintiséis personas habían sufrido el martirio unos 400 años antes y habían sido beatificadas a principios del siglo XVII.

Acto seguido Japón se transformó en el centro de atención del mundo, y la gente empezó a dar señales de interés en la nueva Iglesia Católica de la nación, una Iglesia cuya historia, por así decir, acababa de empezar.

Fue en este ambiente de serenidad y calma que el renacimiento de la Iglesia Católica empezó en Japón. Pero en 1865 este renacimiento tuvo un impulso añadido con el descubrimiento repentino de los cristianos ocultos. Este descubrimiento cautivó a los cristianos de todo el mundo. A esto es a lo que me he referido antes como "Milagro de Oriente".

Un grupo de unas quince personas, descendientes de los cristianos ocultos de Nagasaki Urakami, visitaron la Oura Tenshudo, construida poco tiempo antes, e iniciaron un diálogo con el padre Petitjean.

Hablando con él le dijeron: "Pertenecemos a su misma fe. ¿Dónde podemos encontrar la imagen de Santa María?".
El padre Petitjean se conmovió profundamente y su corazón se llenó de alegría cuando oyó estas palabras.

En cuanto estos cristianos ocultos supieron que habían entrado en Japón sacerdotes católicos, un número cada vez mayor de ellos dejó de ocultarse en lugares como Nagasaki y sus alrededores, y en áreas como Goto, y al cabo de un tiempo su número superó los diez mil. Tras haber verificado que la fe de estos sacerdotes era la misma que profesaban sus antepasados 400 años antes, estos cristianos ocultos volvieron a la Iglesia católica.

Algunas cuestiones fundamentales y tres palabras clave
Con ocasión de este simposio deseo hablar sobre este "Milagro de Oriente". Deseo plantear algunas cuestiones fundamentales en relación a este tema, y mi intención es responderlas.

Estos cristianos ocultos habían soportado casi 250 años de persecución  a causa de las prohibiciones que les había impuesto el shogunato Tokugawa. Sin embargo, siguieron preservando fielmente su fe y cuando juzgaron que había llegado el tiempo adecuado para hacerlo, volvieron a la Iglesia católica. Realmente fue un milagro, pero mi pregunta es la siguiente: ¿qué hizo posible este milagro? ¿Qué hizo posible que estas comunidades cristianas vivieran, durante tantos años, esta vida "oculta"? ¿Por qué nunca rechazaron su fe católica? Hablando concretamente, ¿qué posibilitó que protegieran y preservaran su fe?
Tres elementos clave
Me gustaría indicar tres palabras clave que considero son las más decisivas en lo que concierne a este "Milagro de Oriente".

La primera palabra clave es "confraternidad", o "confraria". Esto ha sido lo que les permitió descubrir un método sistemático para preservar su fe durante ese largo periodo de tiempo.

La segunda palabra clave puede resumirse en la expresión: "Profecía del catequista Sebastián". Sebastián era el nombre de un catequista que sufrió el martirio durante el periodo de las persecuciones, casi doscientos años antes. Conservamos una obra suya titulada: "Profecías de la futura resurrección de la Iglesia de Cristo". Esta obra fue fuente de esperanza para los cristianos ocultos, y fue aceptada y transmitida de generación en generación. Para los cristianos ocultos era un mensaje para el futuro.

La tercera palabra clave se refiere a un opúsculo titulado: "Libro de contrición y oración". Este pequeño volumen está formado por las memorias o recuerdos de sus antepasados, amorosamente custodiados por los cristianos ocultos, para los que era su fuerza motriz. Servía también para autentificar su conocimiento sobre los sacramentos que habían sido celebrados en el periodo de la cristianización.

Proporciono ahora una explicación elemental de cada una de estas palabras clave, y así haciendo espero obtener una visión de la génesis de este drama, un drama que concierne a los milagros del descubrimiento y el resurgimiento.

COFRADÍA O CONFRATERNIDAD: COMUNIDAD SIN SACERDOTE
La estructura de su fe firme: el modo de pensar revelado en la 'Confraria', que permitió que los miembros vivieran una vida cristiana a pesar de estar privados de sacerdotes
La primera cuestión que tenemos que afrontar tiene que ver con la "Confraria", o comunidades de laicos.
A pesar de no tener sacerdotes ni misioneros, las comunidades de los cristianos ocultos consiguieron sobrevivir durante un periodo de más de 250 años. Durante este periodo, sus comunidades fueron dirigidas sólo por laicos. Éste es un punto que tiene un valor crucial.

Desde los tiempos de San Francisco Javier existían comunidades que eran gobernadas y supervisadas sólo por laicos, como organizaciones territoriales, en distintas regiones del país.

Estas comunidades de cristianos ocultos no eran grupos que se habían formado precipitadamente. No se habían formado a causa de una brusca reacción negativa, como sentimientos de pánico que hubieran surgido de repente entre los cristianos debido a las prohibiciones y persecuciones iniciadas por el shogunato Tokugawa.

Más bien, tenemos que tener en cuenta que estas comunidades ya pre-existían y que se habían formado cincuenta años antes del inicio de las persecuciones.
Se formaron imitando el sistema de confraternidades de Europa, donde en cada región existían comunidades formadas sólo por laicos. Eran organizaciones autónomas, por lo que cuando las persecuciones empezaron en serio y los misioneros fueron obligados a irse, eran capaces de seguir solas debido a los vínculos que existían entre los líderes laicos y los miembros de la comunidad.

En 1550, es decir, justo después de la actividad misionera de San Francisco Javier, había muchas regiones que eran atendidas sólo por cuatro misioneros. Eran misiones que no podían ni siquiera ser consideradas parroquias u organizaciones eclesiales.

Cincuenta años más tarde empezaron a aparecer episcopados y obispados, y durante ese periodo sólo los jesuitas tenían misiones que incluían iglesias y parroquias.

Los jesuitas incluso llegaron a tener hospitales gracias a su concepto occidental de ciencia médica. Las comunidades cristianas que ayudaron a administrar estos hospitales fueron de las primeras comunidades eclesiales de Japón.

La primera comunidad eclesial de Japón estaba constituida por cristianos laicos, que adoptaron como modelo la Confraria da Misericordia portuguesa.

Esta confraternidad se creó en el siglo XIII en Italia. En el siglo XVI, un periodo en el que una gran cantidad de grupos católicos de laicos se difundieron por distintas regiones de Europa, la Confraria da Misericordia, que solía centrarse casi exclusivamente en obras de caridad, tuvo un gran desarrollo en Portugal. Cuando Europa empezó a atreverse a ir cada vez más lejos durante el periodo de las grandes navegaciones, también esta "Confraria" se extendió a distintas regiones de la tierra y, al cabo de un tiempo, penetró también en Japón donde, entre otras actividades, se dedicaba a la gestión de hospitales.

Era un hecho ampliamente conocido que la "Confraria" estaba gestionada sólo por laicos. En principio, los sacerdotes y las personas vinculadas con el clero no estaban directamente implicados en la gestión.
Incluso más tarde, cuando se crearon comunidades regionales en distintas áreas, siguieron el mismo modelo organizativo.

En cualquier área, además de las visitas periódicas de los misioneros, el mantenimiento y el gobierno de la comunidad estaba en manos de los jefes laicos y los miembros del grupo. Los líderes eran elegidos y el cargo tenía una duración definida. Tenemos razones para creer que las comunidades tenían reglas y normas que había que respetar.

Según las estadísticas del último decenio del siglo XVI, el número total de creyentes cristianos era de 220.000 y los sacerdotes eran apenas cuarenta misioneros jesuitas.

Incluso cuando las más de doscientas comunidades cristianas diseminadas por la nación no tenían sacerdotes, contaban con organizaciones administrativas formadas sólo por laicos, que eran capaces de llevar a cabo las tareas de gobierno y supervisión.

La razón de esto la encontramos en el hecho que estas comunidades se basaban, fundamentalmente, en el concepto de confraternidad.

Expulsión de misioneros... pero quedan líderes laicos
En 1587, Hideyoshi promulgó el Bateren tsuihō-rei, una ley que expulsaba a los misioneros, marcando el inicio de la primera persecución. Era una medida destinada a prohibir la presencia de todos los misioneros jesuitas en el país.

Obviamente, los cristianos japoneses se preocuparon muchísimo por esta situación. Sin embargo, en lo que concierne a la estructura de su sociedad, en cada región se daba por sentado que incluso sin sacerdotes los líderes laicos podrían seguir llevando a cabo sus tareas de gobierno y supervisión. Por consiguiente, el impacto de esta orden de expulsión no tuvo efectos muy severos sobre sus comunidades.

La razón del escaso impacto que tuvo esta orden fue que en cada región los líderes de las comunidades cumplían adecuadamente con su responsabilidad hacia su gente, llevando a cabo las tareas que les habían sido asignadas.
Uno de los resultados de esta ley de expulsión fue el hecho que estas comunidades laicas, que hasta ese momento estaban vinculadas entre sí por su implicación en actividades caritativas en distintas regiones, al cabo de poco tiempo empezaron activamente a prepararse para afrontar la persecución y, en consecuencia, su estructura cambió. Se transformaron en comunidades de apoyo y de ayuda recíproca.

Esto, a su debido tiempo, dio origen a confraternidades, únicas en Japón. En otras palabras, renacieron como comunidades de cristianos ocultos, dispuestas a enfrentarse a la persecución en marcha. Empezando por Nagasaki, en múltiples áreas de la nación iniciaron a crearse estas comunidades de confraternidades, que sobrevivieron.

Los líderes laicos continuaron con su vida oculta mientras llevaban a cabo las tareas que les habían sido asignadas. Los jefes laicos celebraban los bautismos y transmitían las enseñanzas de Cristo a los miembros de sus comunidades, utilizando agua, opúsculos, etcétera.

Es decir, estas comunidades de cristianos ocultos, totalmente privadas de sacerdotes, constituyeron un secreto que permaneció oculto a las autoridades, un secreto que duró 250 años. El motivo principal es que durante todo el periodo de la cristianización estas comunidades, cuya estructura seguía el modelo de la "Confraria", eran grupos profundamente arraigados en suelo japonés.

UNA TRANSMISIÓN DE ESPERANZA: LA PROFECÍA DEL CATEQUISTA SEBASTIÁN
Un segundo factor relacionado con la resistencia de estas comunidades cristianas fue el hecho que los laicos católicos que estaban vinculados a ellas eran capaces de perseverar y mantener la esperanza que necesitaban para su continúa supervivencia.

Existía una tradición oral titulada "Profecía del catequista Sebastián", que proporcionaba a estas comunidades cristianas la esperanza de una futura resurrección.

En determinadas zonas, estos cristianos ocultos recibieron y transmitieron esta tradición durante 250 años. El hombre llamado Sebastián era un catequista. Sufrió el martirio en Omura, cerca de Nagasaki, alrededor del siglo XVII, durante los últimos días de la persecución.

Se dice que había sido discípulo de un tal Joao. En 1657 fue capturado por los agentes del magistrado de Nagasaki y fue decapitado tras tres años y tres meses de encarcelamiento.

Se cree que en dicha ocasión dijo una profecía que fue fuente de esperanza para los miembros de las comunidades cristianas.

La parta más relevante de esta profecía es la siguiente: "Cuando hayan pasado siete generaciones llegará una nave negra, en la que habrá algunos confesores. Y entonces las personas podrán confesarse, incluso cada semana".

En otras palabras, si la gente era capaz de esperar pacientemente durante siete generaciones, las prohibiciones religiosas en acto y las persecuciones cesarían. Esto iría acompañado por una época de paz. Con esta profecía Sebastián quería consolar a los miembros de las comunidades cristianas, hundidos en un estado de total desesperación.

Esta profecía se cumplió al cabo de 250 años. Al examinar la Biblia con detalle, observamos que era costumbre considerar que una generación abarcaba 30 años. Por lo tanto, siete generaciones abarcarían 210 años. En otras palabras, lo que la profecía pretendía revelar es que 210 años después de la muerte de Sebastián, martirizado en 1657, las persecuciones cesarían.

Cuando hacemos el cálculo matemático total, el resultado es el año 1865, año en el que fueron descubiertos por primera vez los cristianos ocultos.

En Nagasaki y las aldeas de sus alrededores, junto al mar abierto, como también en Goto, se descubrió que la profecía de Sebastián existió como transmisión oral. Es una verdad que fue verificada por los historiadores del periodo Meji, cuando llevaron a cabo investigación de campo en esas zonas.

El hecho que Sebastián profetizara que volverían "algunos confesores" es un punto que tiene un valor fundamental.
Al examinar las palabras de la transmisión oral, nos damos cuenta que no declaran sólo que volverán los misioneros, o los sacerdotes. Más bien afirman que volverán los "confesores".

Personalmente soy de la opinión que esto constituye el punto más importante de este "Milagro de Oriente". Estos cristianos ocultos no eran sólo clérigos cristianos o ministros de la Iglesia, sino que eran personas obsesionadas con la idea de tener a alguien con la autoridad de perdonar los pecados.

Observamos aquí que la sabiduría de Sebastián es revelada y ocultada al mismo tiempo. En otras palabras, para estos cristianos ocultos era absolutamente crucial que las personas que llegaran a Japón en un futuro fueran sacerdotes católicos o ministros de la Iglesia.

TRES PREGUNTAS PARA RECONOCER A LOS QUE ESPERAN
Para poder verificar que los confesores que llegaran fueran realmente sacerdotes, Sebastián les dijo a los miembros de la comunidad cristiana que tenían que plantearles tres preguntas, para saber si eran capaces de dar las respuestas justas. Las preguntas eran:

Primera: "¿Es usted célibe?".
Segunda: ¿Cuál es el nombre de su jefe en Roma?".
Tercera: "¿Venera usted a la Santísima Virgen María?".

Estas eran las preguntas que Sebastián aconsejó que plantearan. Cuando los cristianos ocultos salieron al descubierto la primera vez, la pregunta que le plantearon al padre Petitjean fue: "¿Dónde está la estatua de Santa María?". Esta pregunta, dirigida al padre Petitjean dentro de la Oura Tenshuda, prácticamente ha entrado en la leyenda, pero gracias precisamente a la transmisión oral de la "Profecía del catequista Sebastián" ahora somos capaces, por primera vez en la historia del cristianismo japonés, de captar su significado.

Con anterioridad, los cristianos ocultos de Urakami habían entrado en una iglesia protestante, en Nagasaki. Pero cuando la esposa del pastor los recibió y les ofreció un té inglés, abandonaron rápidamente ese lugar.

Se les había enseñado a averiguar si la fe era o no realmente la misma que la suya; éste era un tema que se incluía en la profecía de Sebastián.

¿Por qué esperaban estos cristianos ocultos la llegada de los confesores? ¿Qué tipo de misterio hay detrás? Se ha especulado que la clave para resolver este enigma fue publicada en 1608. Sin embargo, lo que queda de la publicación son sólo determinados manuscritos, concretamente un panfleto titulado Konchirisanoriyaku y un resumen de éste titulado Orasho. La clave a este misterio tal vez se puedan encontrar en ellos.

RECUERDOS DE LOS SIGNOS DE AMOR: EL PAPEL DEL KONCHIRISANORIYAKU, QUE TRANSMITE LA MEMORIA DE LOS SACRAMENTOS
Al hablar acerca de grupos de cristianos ocultos, me di cuenta de que la cuestión principal que dominaba mi mente era la siguiente: en el arco de estos 250 años de su historia, ¿cómo afrontaron cuestiones como la celebración de la Santa Misa y la administración de los sacramentos, si no tenían sacerdotes?

Esta misma pregunta pueda, tal vez, plantearse así: la Santa Misa y la Confesión son dos sacramentos que necesitan un sacerdote. Además de esta cuestión, ¿cómo consiguieron estos cristianos ocultos transmitir su fe católica durante un periodo de 250 años?

Asumiendo que el recuerdo de los sacramentos se haya desvanecido totalmente de la mente de estos cristianos ocultos, entonces, 250 años más tarde, incluso si se encontraban de nuevo con misioneros que habían vuelto a Japón, estos cristianos nunca hubieran sido capaces de verificar si estos misioneros y ellos mismos habían arraigado en la misma fe católica. Ésta es, ciertamente, una posibilidad.

Sin embargo, el hecho es que la investigación histórica revela exactamente lo opuesto. Es decir, que estos cristianos ocultos eran claramente capaces de verificar el hecho que en algún momento del pasado, ellos y los misioneros habían estado indudablemente arraigados en la misma fe católica.

Esto indica una verdad histórica que tiene vínculos estrechos con el Konchirisanoriyaku.

En 1590, año en que empezó la persecución de la fe católica en Japón, los sacerdotes católicos o bien fueron expulsados de Japón o se les negó la entrada en el país, y la comunidad de creyentes, que entonces era de aproximadamente 300.000 fieles, tuvo que enfrentarse repentinamente a una crisis de proporciones gigantes. Lo que resultó ser particularmente problemático fue el hecho que el número de sacerdotes que podía administrar los sacramentos a los creyentes había disminuido considerablemente.

El Concilio de Trento, concluido en 1563, estableció que por lo menos una vez al año todos los fieles tenían que acercarse al sacramento de la penitencia, es decir, de la confesión, porque morir en estado de pecado mortal significaba ir al infierno.

En especial, las personas que estaban enfermas o agonizantes tenían miedo de morir sin recibir el perdón de sus pecados. En respuesta a este miedo que sentían los creyentes cristianos, los misioneros jesuitas de esa época empezaron a introducir medidas dirigidas a aliviar sus penas.

LA VERDADERA CONTRICIÓN, ANTES DE MORIR
En los casos en que no hubiera sacerdotes disponibles, permitieron a las comunidades de cristianos los siguientes procedimientos excepcionales: si el pecador había experimentado una verdadera contrición, es decir, si se había arrepentido sinceramente de su pecado, entonces la efectiva confesión del pecado podría posponerse hasta el momento en que hubiera un sacerdote disponible.

Esto era algo que grupos como los "contricionistas" habían evidenciado desde la Edad Media y era, además, una interpretación amplia de las siguientes palabras del Concilio de Trento: "La reconciliación entre el individuo y Dios puede obtenerse con una verdadera contrición".

En otras palabras, significaba que si una persona en su lecho de muerte sentía verdadera contrición del corazón, esta contrición podía servir como sustituta del Sacramento de la Penitencia o Confesión. Sin embargo, ésta era sólo una medida excepcional, un recurso debido a la persecución.

Los misioneros jesuitas eran tal vez conscientes del hecho que esta "verdadera contrición del corazón" y "aplazamiento de la confesión" eran medios que no serían muy bien acogidos en la Iglesia Católica. Por consiguiente, recurrieron a ellos sólo como medida excepcional. En consecuencia, experimentaron un poco de ansiedad cuando las implementaron.

Al final, en 1593, con ocasión del encuentro de los representantes jesuitas en Roma, el misionero jesuita que fue enviado a Roma como representante de Japón llevó una lista de excepciones a la regla general, en vista de las circunstancias especiales por las que atravesaba el país.
Cuando este jesuita misionero que sirvió como representante de Japón llegó a Europa, dirigió algunas preguntas a Gabriel Vasquez, que en esa época era un experto en Teología Ética muy respetado y altamente cualificado. Sus preguntas abordaban estas cuestiones, es decir, el aplazamiento de la confesión y la necesidad vital de adoptar medidas especiales en el caso de Japón. Vazquez, tras escucharle, respondió afirmando que si la contrición por parte del penitente era suficiente, entonces su confesión podía claramente posponerse en el tiempo.

Sobre esta base se publicó e imprimió en Japón un opúsculo titulado Konchirisanoriyaku. La palabra "Konchirisan" calca la palabra portuguesa "contrição", contrición, pronunciada en la lengua japonesa.

El Konchirisanoriyaku explica el significado decisivo de la "verdadera contrición". Dice, además, que cuando nos embarcamos en viajes largos, o cuando estamos en situación de guerra, de conflictos, etc., si no hay sacerdotes disponibles entonces tenemos que reconciliarnos predisponiéndonos a llevar a cabo nuestra confesión en un segundo momento.

Para utilizarla en dichas circunstancias, los miembros de las comunidades cristianas compusieron una oración conocida como Orasho, y se estableció la práctica para los creyentes cristianos de recitar esta oración a diario.

Esta oración conocida como Orasho fue un gran consuelo para los miembros de las comunidades cristianas que, a causa de la persecución, no podían entrar en contacto con sacerdotes católicos.

Por ejemplo, en las ocasiones en las que los funcionarios del shogunato Tokugawa obligaban a los cristianos a pisar el "Fumie", la imagen de Jesús, como signo de abjuración, había creyentes que lo hacían sin dudarlo. Sin embargo, estos mismos creyentes, de vuelta ya en sus casas, recitaban repetidamente la Orasho para expiar lo que acababan de hacer. Lo hacían con la conciencia que, en un futuro, aparecería un sacerdote al que podrían confesar su pecado. Se dice que esta Orasho era recitada por los cristianos tal vez cientos, o incluso miles, de veces.

Esta regla, que ha permitido a los cristianos ocultos posponer sus confesiones a un futuro sucesivo, a cuando hubiera sacerdotes disponibles, sirvió también para infundir en sus corazones la firme convicción que la Iglesia, al cabo de un tiempo, resurgiría. Era una esperanza que surgía en sus corazones gracias a los recuerdos que habían custodiado celosamente en relación con los sacramentos.

La declaración de Sebastián que he mencionado antes, es decir, su profecía sobre el retorno de los confesores tras siete generaciones, es algo que no hubiéramos sido capaces de comprender sin la transmisión del Konchirisanoriyaku.
Durante un periodo de 210 años estos cristianos habían repetida y clandestinamente salmodiado el Orasho de Konchirisan, pero sus esperanzas con el tiempo se cumplieron y, por fin, pudieron tener un sacerdote.

Soy de la opinión que la razón por la que la fe de estos cristianos de los siglos XVI y XVII fue tan meticulosamente transmitida durante tantos años se debe a que el recuerdo de los sacramentos había sido cuidadosamente preservado en sus corazones. Por esta misma razón esta fe resurgió con prontitud tras un intervalo de 250 años y, una vez que hubo resurgido, no perdieron tiempo en volver a la Iglesia Católica.

Los sacramentos son signos visibles de la obra salvífica de Jesucristo. Son signos que, por así decir, han sido sellados en lo más profundo de nuestros corazones, por lo que estos cristianos ocultos anhelaban que llegaría el día en que la Iglesia Católica, el organismo que administraba estos sacramentos a los creyentes, volviera a resurgir.

En otras palabras, podemos afirmar que se debe en gran parte a la memoria que habían conservado de los sacramentos si estos cristianos ocultos fueron capaces de sobrevivir durante tanto tiempo como una comunidad de fe.

Alternativamente, también podamos tal vez decir que el "milagro" de los cristianos ocultos tuvo sus frutos gracias a los recuerdos que ellos cuidadosamente habían custodiado con respecto a los sacramentos de la Iglesia Católica.

Hay que admitir que toda esta historia es sumamente "católica": de hecho, habría que preguntarse si dicho milagro hubiera tenido realmente lugar si en Japón, hace 400 años, hubiera habido, en cambio, iglesias protestantes durante el periodo cristiano.

CONCLUSIÓN
La Profecía de Sebastián y la Orasho de Konchirisanoriyaku se transmitieron en los alrededores de Nagasaki, en áreas abiertas al mar, y en la región de Goto.

Funcionaban como medio para despertar en nosotros una conciencia clara de los vínculos que poseíamos con la fe católica de esos cristianos ocultos.

De ahí que se diga que, tras la Restauración Meiji, el hecho que la Iglesia Católica en esa parte del país reviviera de nuevo sin casi resistencia fuera debido a estas dos transmisiones, muy difundidas en esas zonas, a saber: la Profecía de Sebastian y la Orasho de Konchirisanoriyaku.

DONDE NO SE GUARDARON ESAS TRADICIONES
Hay que observar también que en las regiones de Hirado y Ikitsuki, ambas conocidas por la existencia de cristianos ocultos, estas transmisiones no sobrevivieron. Por consiguiente, aunque la gente en esas regiones encontraron a sacerdotes de la Sociedad de las Misiones Extranjeras de París, no tuvieron razones para volver a la Iglesia Católica.
El motivo es que aunque su fe se había arraigado en el catolicismo 400 años antes, durante el Periodo Edo se había vuelto cada vez más indígena, transformándose con el tiempo en una religión popular.

Así fue como tuvo lugar el "Milagro de Oriente" y esto fue posible gracias a la metódica transmisión de la fe, la esperanza y el amor de esos cristianos ocultos.
Más que cualquier otra cosa, lo que hizo posible este milagro fueron ciertos objetos que son de suprema importancia para la Iglesia Católica, a saber: los recuerdos de esos cristianos ocultos. Recuerdos que tienen que ver con los Sacramentos de la Iglesia y que estos cristianos ocultos preservaron meticulosamente. Y con este respaldo deseo concluir mi conferencia.

(Publicado originariamente en el blog Settimo Cielo de Sandro Magister; traducción de Helena Faccia Serrano)

LOS CONSEJOS DE SANTA TERESITA DE LISIEUX PARA SOPORTAR A LA GENTE ANTIPÁTICA


COMO ELLA MISMA FUE UNA PERSONA DIFÍCIL, LA “PEQUEÑA FLOR” DOMINABA EL ARTE DE LA EMPATÍA.
Santa Teresa de Lisieux tiene reputación de haber sido una mujer tranquila y modesta. Esta descripción se ajusta perfectamente a ella: después de todo, no se apoda “pequeña flor” a alguien que difunde insultos por Twitter o que reparte críticas con ligereza contra los demás.
No, santa Teresita desarrolló la habilidad de tratar con gente desagradable con tanta dulzura que estas personas pensaban, erróneamente, que ella les tenía un cariño especial. Todos tenemos personas antipáticas en nuestras vidas con las que, sencillamente, no nos llevamos bien, que quizás nos dan la impresión de que solo existen para molestarnos o que nos hacen rechinar los dientes.
Siempre está esa persona que nos hace resoplar cuando nos enteramos de que estará en la misma fiesta que nosotros o con quien evitamos cualquier contacto visual cuando nos cruzamos con ella y sacamos de repente nuestro teléfono para fingir que miramos unos mensajes importantísimos.
No podemos escapar completamente de esas personas porque, como muestra la experiencia de santa Teresa, están por todas partes, incluso en conventos llenos de monjas. Santa Teresa dominó rápidamente el arte de tratar con estas personas difíciles y aprendió a mostrar empatía por ellas. Tal vez fue porque la propia Teresita fue una persona difícil en su juventud.
Contrariamente a su reputación, santa Teresa de Lisieux nació con una naturaleza violenta. Su madre decía de ella: “coge unas rabietas terribles cuando las cosas no salen a su gusto y se revuelca por el suelo como una desesperada pensando que todo está perdido. Hay momentos en que es más fuerte que ella, y se le corta la respiración”.
Ella misma asegura en su autobiografía Historia de un alma que, de no haber tenido unos padres tan buenos que la ayudaron a remediar este defecto de carácter, fácilmente podría “salido muy mala”.
Cuando hacía poco que era religiosa, escribió: “Todo en este convento me ha encantado”, pero rápidamente aprendió que, al igual que tenía tendencias antipáticas y debía progresar, pasaba lo mismo con las otras mujeres con las que vivía.
Sobre todo, tuvo problemas con su nueva superiora, la priora, que era severa con ella. “No podía cruzarme con ella sin tener que besar el suelo”, cuenta Teresa, que afirma que el simple acto de hacer la limpieza se convertía en una ocasión para ser humillada: “Una vez, recuerdo que había dejado en el claustro una telaraña y me dijo delante de toda la comunidad: ‘¡Pensaba que nuestros claustros los había barrido una niña de quince años!’”.
Esta humillación pública es parte de una larga serie de acusaciones de pereza, y la priora a menudo proclamaba: “¡Esta niña no hace absolutamente nada!”. Sin embargo, Teresa tuvo que aprender a vivir con la priora porque, para bien o para mal, pasaron la mayor parte de sus vidas la una junto a la otra. Antes de que la situación mejorara, empeoró, y santa Teresa dice que las cosas empeoraron tanto que le preocupaba tener un problema imposible de resolver. Con el tiempo, se dio cuenta de que el problema no era su culpa y que tendría que aprender a vivir con una persona antipática en su vida. Aquí están sus consejos.
BUSCA TU AUTÉNTICA VALÍA
Las personas antipáticas son incansablemente negativas. Encuentran algo que no les gusta, sea cierto o no, y se concentran en ello. La priora, por ejemplo, había decretado que Teresa era perezosa y se lo recordaba continuamente. Después de algún tiempo, es imposible no preguntarse si todas estas críticas estarán justificadas, porque se repiten todo el tiempo, y aunque sean totalmente falsas, eres víctima de este constante torrente de negatividad. Teresa resolvió este problema dejando de dar importancia a lo que su detractora pensara y buscando su verdadera valía interior.
Decidió hacer su trabajo silenciosamente y sin llamar la atención, para satisfacer su propia estima y honrar a Dios. En realidad, a menudo daba el crédito de su trabajo a otros porque sabía que les alegraría. Cuando dejó de preocuparse por si la priora había apreciado su trabajo o si la había calificado de vaga, de repente se liberó de la negatividad.
NO DESPERDICIES TU ENERGÍA EN VANO
Con esto, Teresa no quiere decir que debamos ser indolentes, sino que cuando nos acusan o encasillan erróneamente, no debemos dejarnos atrapar en la batalla. Cuando la priora constantemente acusaba a Teresita de ser perezosa, ella podría haber contestado y comenzado un altercado verbal, pero sabía que nada de lo que podría haber dicho cambiaría la situación.
Por ejemplo, cuenta la anécdota de que apareció un vaso roto en el convento y que se le acusó erróneamente de no haber recogido los pedazos. Se dio cuenta de que no importaba quién lo había dejado allí en realidad y que no valía la pena el esfuerzo de probar su inocencia por un vaso roto, así que no dijo nada y lo recogió. Con el tiempo, las acciones dicen más que las palabras, e incluso las personas antipáticas quedan persuadidas por la consistencia de una persona que despliega su energía para desafiar las expectativas.
PERFECCIONA TU CAPACIDAD PARA AMAR
Es fácil amar a tu familia y amigos, pero es difícil amar pase lo que pase a una persona que no parece tener ninguna capacidad de redención. Teresa habla de una monja por la que sentía una aversión natural y de cómo se dio cuenta de que, porque el amor es un acto y no un sentimiento, esta monja iba a enseñarle a amar mejor. Recuerda, Teresa misma había cambiado gracias al amor y la paciencia de sus padres, así que ella conocía el poder de amar a alguien que parecía detestable.
Según dijo: “Trataba de prestarle todos los servicios que podía; y cuando sentía la tentación de contestarle de manera desagradable, me limitaba a dirigirle la más encantadora de mis sonrisas”. Después de cierto tiempo, confiesa que sus sentimientos comenzaron a cambiar de verdad. En definitiva, una persona difícil únicamente puede hacernos daño si nosotros se lo permitimos. Como ha demostrado Teresa, siempre hay una alternativa. Quizás sea difícil e incluso puede parecer imposible, pero su propio ejemplo nos revela que incluso la persona más antipática tiene el potencial de convertirse en santa.

PAPA FRANCISCO: ¿RESPONDES CON OBRAS AL PERDÓN DE JESÚS O BUSCAS LA “SANTIDAD DE IMAGEN”?


VATICANO, 20 Oct. 17 / 04:21 am (ACI).- Frente a la justificación de la “santidad de imagen”, propia de los hipócritas, el Papa Francisco propuso la justificación traída por Jesús, que es la que hace “que Dios nos perdone”.
Esa justificación de Jesús, exige obras, porque “nuestras obras son la respuesta al amor gratuito de Dios, que nos ha justificado y que nos perdona siempre. Nuestra santidad es recibir siempre ese perdón”.
“El Señor es el que nos ha perdonado el pecado original y el que nos perdona cada vez que vamos donde Él. No podemos perdonarnos nuestros pecados con nuestras obras, porque solo Él perdona. Sin embargo, sí que podemos responder con nuestras obras a ese perdón”, explicó el Santo Padre.
El Papa se remitió al Evangelio del día, de San Lucas, para citar “otra forma de buscar la justificación”, una muy diferente a la explicada por Jesús, al ofrecer la imagen de “aquellos que se creen justos de apariencia”, que “saben poner caras como si fuesen santos”.
Francisco se refirió a ellos como “los hipócritas en cuyo interior todo está sucio, pero que externamente pretenden aparentar justos y buenos, haciéndose notar cuando ayunan, rezan o dan limosna”. Esos hipócritas “en cuyo corazón no hay nada, no hay sustancia, su verdad es nula”.
Esos hipócritas “disfrazan el alma, viven una farsa, para ellos la santidad no es más que un disfraz. Jesús siempre nos pide que seamos verdaderos, pero verdaderos de corazón. Por eso da este consejo: cuando reces, hazlo en secreto; cuando ayunes, pon buena cara para que nadie vea la debilidad del ayuno; cuando des limosna, que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha, hazlo escondido”.
“Jesús nos pide coherencia de vida –subrayó el Pontífice–. Coherencia entre aquello que hacemos y aquello que vivimos dentro. La falsedad hace mucho mal, la hipocresía hace mucho mal, es un modo de vivir”.

El Papa concluyó su homilía pidiendo que ante Dios “la verdad siempre por delante, siempre. Y esa verdad ante Dios es la que genera el espacio para que Dios nos perdone”.

¿LOS BEATLES ERAN SATANISTAS?

Principio del formulario
Es innegable que los Beatles cambiaron la música en el mundo. También que hay muchas cosas contradictorias en su historia. Algunas de ellas siniestras y algunas otras no tanto.
La pregunta inicial es ¿los Beatles fueron una banda claramente anticristiana o simplemente sumamente contradictoria?
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¿Y hubo un componente ocultista y satanista en ellos?
Tal vez se pueda hablar de varias etapas por las que pasaron los Beatles. Y quizás no haya habido una total coincidencia entre todos los integrantes del cuarteto. Pero mirando en algunos de sus álbumes se pueden descubrir algunas pautas alarmantes.

¿ERAN LOS BEATLES UNA BANDA ANTI CRISTIANA?
La mayoría de la gente piensa que sí según las declaraciones públicas de John Lennon acerca de la iglesia, la canción “Imagine” y el famoso “más grande que Jesús”. Sin embargo, una entrevista recientemente desenterrada con Lennon de 1969, sugiere que John Lennon y los Beatles no eran tan hostiles al cristianismo como se ha pensado.
Lo que surge de la entrevista es una fascinación por la persona de Jesús, junto con la ira hacia hipocresía percibida de la iglesia.
Refiriéndose a la expresión de “más grande que Jesús”, John dijo que “es sólo una expresión que significa que los Beatles me parece que tienen más influencia sobre la juventud que Cristo”. “Ahora yo no estaba diciendo que fuera buena idea, porque yo soy uno de los mayores fans de Cristo. Y si puedo cambiar el enfoque de los Beatles hacia el mensaje de Cristo, entonces eso es lo que vamos a hacerlo aquí.”
No mucha gente sabe que John Lennon conoció a Paul McCartney en una en la iglesia, o de que John era monaguillo.
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Pero es probable que sepan que en el apogeo de su fama en el año 1965, los cuatro Beatles profesaban ser ateos.
Sin embargo, en 1980, John había cambiado su orgullo de afirmar que eran más populares que Jesús, y decía humildemente: “Yo soy un tipo muy religioso… Me crié como un cristiano, y sólo ahora entiendo algunas de las cosas que Cristo estuvo diciendo en esas parábolas”.
Cuando era joven, George Harrison escribió: “Quiero encontrar a Dios. No estoy interesado en las cosas materiales de este mundo, la fama. Voy por el verdadero objetivo”.
Más tarde en la vida, Ringo dijo: “Para mí, Dios está en mi vida. No oculto eso”.
En la década de 1990, Paul dijo: “Yo no soy religioso, pero soy muy espiritual”. Él oró por su esposa cuando ella estaba teniendo problemas para dar a luz a su hija, y en su canción de 2001 “Libertad”, habló de la libertad como “un derecho dado por Dios”. También dijo: “Dios no nos hubiera dado el llanto si Él no quería que lloráramos“. En los años anteriores otros informes emergieron de que Lennon había pasado los últimos años de su vida leyendo libros religiosos y viendo programación religiosa. Parece que el lanzamiento de televisión de 1977 en todo el mundo de Jesús de Nazaret tuvo un efecto tremendo en el ex Beatle. Un ex asistente de Lennon informó de que Lennon se metió en una pelea a gritos con el padre del asistente, quien era un socialista. Lennon le dijo que el Gran Gobierno no funcionaba, y la fe es la llave de la felicidad no el gobierno.
En el apogeo de la Beatlemanía, eran agnósticos y no ocultaban esta creencia.
Sin embargo, más tarde esta seguridad en el no-ser de Dios sería sacudida por su primer encuentro con el LSD. Todos sus sueños materiales se habían realizado de manera dramática, pero a una edad tan temprana, se estaban empezando a preguntar que podían esperar. Desde sus años de adolescencia habían estado motivados por la posibilidad de riqueza, fama, sexo, pero ahora que tenían estas cosas, requerían un nuevo propósito. Las drogas parece que les ofrecieron nuevas posibilidades.
“Los cuatro hemos tenido una vida muy agitada”, dijo Ringo. “Tenemos casi todo el dinero para comprar todo. Pero cuando se puede hacer eso, las cosas que compras no significan nada después de un tiempo. Buscas algo más, una nueva experiencia”. George estaba diciendo que el único ejercicio que vale la pena es la búsqueda de las respuestas a las preguntas, ¿Quién soy yo? ¿Por qué estoy aquí? y ¿A dónde voy?
“Hicimos nuestro dinero y fama, pero para mí eso no es cierto”, dijo.
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“Fue divertido por un tiempo, pero sin duda no era la respuesta a lo que es la vida”.
Cuando John llegó a ser reconocido como un líder, comenzó a sentir empatía con los cristianos y se preguntó si Cristo, al igual que los Beatles, habían tenido el empuje de divinidad. John admiraba las enseñanzas centrales de Jesús sobre el amor, la justicia y buscar el reino de los cielos, pero sentía que Jesús había sido cooptado por personas con una agenda diferente. El especuló que la afirmación de Jesús era el Hijo de Dios podría haber sido una manera de decirnos que todos somos divinos, pero que la mayoría de nosotros no lo reconocemos. Cuando se le pidió nominar a sus héroes para la portada de Sgt. Pepper, John incluyó a Jesús, pero finalmente se decidió no utilizar esta imagen. En entrevistas con regularidad John aludía a acontecimientos bíblicos y parafraseaba versos de memoria. Cuando se le preguntó sobre el origen del nombre “The Beatles” en 1961, escribió: “Llegó en una visión, un hombre apareció en una empanada llameante y les dijo: ‘De hoy en adelante eres Beatles con una A’. Gracias, señor, dijeron, dándole las gracias”. Esto alude en parte a la visión de San Pedro, como se registra en Hechos 10. En 1980, cuando se le preguntó por qué los Beatles nunca iban a retornar, su respuesta alude a por lo menos tres historias del Evangelio. “¿Tenemos que dividir los peces y los panes para la multitud otra vez?”, dijo. “¿Tenemos que ser crucificados otra vez? ¿Tenemos que caminar sobre el agua otra vez, porque un montón de muñecos no lo vieron por primera vez o no lo creyeron cuando lo vieron? Eso es lo que están pidiendo. ‘Baja de la cruz’. Yo no lo entendí la primera vez. ¿Puedes hacerlo otra vez? De ninguna manera. Usted no puede hacer las cosas dos veces”. De vez en cuando esta empatía lo consumía mucho, como él admitió más tarde, cuando estaba bajo la influencia de drogas “pensé, ‘Oh, tengo que ser Cristo.’” Su amigo de la infancia Pete Shotton habló de una reunión que John solicitó en mayo de 1968 para decirle a Paul, George y Ringo que era Jesucristo reencarnado y quería una declaración autorizada a tal efecto.
No estamos sugiriendo que The Beatles fueran asiduos a misa, comulgaran, se confesaran o siguieran los 10 mandamientos, o si quiera entendieran la doctrina cristiana, porque por lo visto tienen muchas cosas de la New Age.
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Pero hay elementos que nos podrían hacer pensar que no eran tan anticristianos como los pintaron.
Lo que podría suceder es que la historia de la banda haya sido manipulada para hacerlos aparecer como un emblema más sólido y sin contradicción del anticristianismo y de la reingeniería social que eclosionó en los 60s.
Pero ahora veamos una cara siniestra de la banda.

 LA CUBIERTA DE SGT PEPPER’S LONELY HEARST CLUB BAND
Una mirada en “quién es quién” de la carátula de Sgt. Pepper, y una puede quedar horrorizado.
Aquí hay una lista de quién está en la portada.
Previamente hay que informar que Adolf Hitler, que aparece en este original de caratula, fue retirado de la caratula en el último momento debido a la protesta de la discográfica.

FILA SUPERIOR
Sri Yukteswar Giri (gurú hindú)
Aleister Crowley (satanista, pansexual y ocultista)
Mae West (ocultista, actriz, ídolo sexual)
Lenny Bruce (cómico, obsceno, adicto a las drogas)
Karlheinz Stockhausen (compositor, socialista, new age)
WC Fields (comediante / actor, alcoholico)
Carl Gustav Jung (ocultista, psiquiatra)
Edgar Allan Poe (escritor oscuro)
Fred Astaire (actor / bailarín)
Richard Merkin (artista)
The Girl Vargas (pintura erótica del artista Alberto Vargas)
Huntz Hall (actor)
Simon Rodia (diseñador y constructor de las Watts Towers)
Bob Dylan (cantante / compositor, ocultista, convertido al cristianismo luego)

SEGUNDA FILA
Aubrey Beardsley (ilustrador)
Sir Robert Peel (el primer ministro británico siglo XIX)
Aldous Huxley (escritor, eugenista)
Dylan Thomas (poeta)
Terry Southern (escritor)
Dion DiMucci (cantante / compositor)
Tony Curtis (actor)
Wallace Berman (artista)
Tommy Handley (comediante)
Marilyn Monroe (ídolo sexual)
William S. Burroughs (homosexual, mató a su esposa, promotor de narcóticos)
Sri Mahavatar Babaji (gurú hindú)
Stan Laurel (actor / comediante)
Richard Lindner (artista)
Oliver Hardy (actor / comediante )
Karl Marx (ateo, fundador del comunismo)
HG Wells (socialista, eugenista, autor, defensor del “Estado mundial”, crítico abierto de la Iglesia Católica)
Sri Paramahansa Yogananda (gurú hindú)
James Joyce (poeta y novelista irlandés, auto proclamado “enemigo del catolicismo”
Anónimo (peluquero)

TERCERA FILA
Stuart Sutcliffe (ex Beatle fallecido, acusado de ser homosexual)
Anónimo (peluquero)
Max Miller (cómico obsceno)
Una “Petty Girl” (erótica imagen del artista George Petty)
Marlon Brando (homosexual, actor)
Tom Mix (actor)
Oscar Wilde (homosexual, escritor)
Tyrone Power (actor)
Larry Bell (escultor moderno, artista)
Dr. David Livingstone (misionero / explorador)
Johnny Weissmuller (nadador olímpico. actor de Tarzán)
Stephen Crane (autor de Red Badge of Courage ) – apenas visible entre la cabeza Issy Bonn y el brazo levantado
Issy Bonn (cómico)
George Bernard Shaw (ateo, socialista, eugenista)
HC Westermann (escultor)
Albert Stubbins (futbolista inglés)
Sri Lahiri Mahasaya (gurú hindú)
Lewis Carroll (autor, presunto pedófilo)
T.E. Lawrence (“Lawrence de Arabia”)

FILA DEL FRENTE
Modelo de cera de Sonny Liston (boxeador)
Una “Petty Girl” (erótica imagen de George Petty)
Modelo de cera de George Harrison
Modelo de cera de John Lennon
Shirley Temple (actriz infantil) – apenas visible detrás de los modelos de cera de John y Ringo, en primeras tres apariciones en la cubierta
Modelo de cera de Ringo Starr
Modelo de cera de Paul McCartney
Albert Einstein (físico)
John Lennon sostiene un cuerno francés
Ringo Starr sosteniendo una trompeta
Paul McCartney sostiene una Corno Anglais
George Harrison sostiene un flautín
Bobby Breen (cantante)
Marlene Dietrich (bisexual, actriz, cantante)
Un legionario americano
Modelo de cera de Diana Dors (símbolo sexual británico, actriz)
Shirley Temple (actriz infantil) – segunda aparición en la portada
Después de estudiar formalmente la portada del álbum se puede concluir que es un collage de veneno intelectual.
¿Aleister Crowley? Es uno de los principales satanistas que existieron.
El collage de Sgt. Pepper es sobre todo un conjunto de ocultistas, socialistas políticos, eugenistas, homosexuales y provocadores sexuales, más cuatro gurús hindúes.

UNA PORTADA MÁS SINIESTRA DE UN ÁLBUM 
Yesterday and Today publicado el 20 de junio de 1966.  Sólo un año antes de Sgt Pepper, que fue lanzado el 1 de junio de 1967. Échale un vistazo. Los cuatro Beatles están usando batas blancas de médicos cubiertos de carne y bebés decapitados. John se ve ligeramente complacido. Y Paul se ve feliz, incluso encantado. Ringo parece deprimido (“¿De verdad estoy haciendo esto?”). George Harrison vira hacia el mal. ¿Qué representaba esto en 1966? John Lennon dijo que era un comentario sobre la guerra de Vietnam.  Pero es difícil suponer que batas de médico con bebés muertos tengan que ver con la guerra. Sí, la gente está muriendo en las dos situaciones, pero aún así. Un poco raro.
Por si sirve de algo, el Parlamento legalizó el aborto en el Reino Unido con la Ley del Aborto de 1967, el 27 de octubre de 1967.
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En 1966 el aborto estaba siendo objeto de acalorados debates en el Reino Unido cuando se tomó esta foto.

UNA VISIÓN CONSPIRATIVISTA
En su libro, El Comité de los 300, el ex oficial del MI6 John Coleman revela que los Beatles fueron una operación psicológica dirigida por el Instituto Tavistock de Relaciones Humanas. Naturalmente hay que tener extremo cuidado con estas visiones que ven en cada cosa una conspiración, pero vale la pena conocerlas. Según Coleman los Beatles fueron creados para avanzar en la formación de una población esclava de estilo Brave New World. Este programa se inició a lo grande durante los años 60, con grupos de rock que actúan como agitadores sociales.  Fueron promovidos el amor libre, las drogas y el rock.
Para sustituir al cristianismo, los Illuminati presentaron el Movimiento de la Nueva Era: las doctrinas espirituales que no requieren que el individuo siga la Ley Moral. 
Los Beatles se presentaron como anti-establishment, pero recibieron interminable atención de los medios convencionales. En 1965, recibieron MBE (miembros de la Excelentísima Orden del Imperio Británico) de la Reina.

REFERENCIAS OCULTISTAS
Las referencias ocultas en los Beatles demuestran que podrían haber sido marionetas Illuminati. Una fotografía de promoción para el álbum Yellow Submarine muestra a John Lennon haciendo los cuernos del diablo.  Paul McCartney hace un ‘666’ / Ojo de Horus con la mano.  La portada del álbum With The Beatles muestra la mitad la cara en sombra. Este es el “One Eye of Horus ‘que es una epidemia en la industria de la música hoy en día. La dualidad blanco negro es la doctrina masónica para equilibrar el bien y el mal.
En la compilación de los Beatles lanzada en 1988 titulada “Past Masters” eligieron un título, Past Master, que es un término masónico usado para describir al ex Venerable Maestro de la Logia Masónica.
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El álbum contiene exactamente 33 canciones.

¿JOHN LENNON HIZO UN PACTO CON SATANÁS?
Un libro de Joseph Niezgoda – La Profecía de Lennon, maneja una serie de pistas para afirmar que John Lennon hizo un pacto con satanás a cambio de fama y fortuna. Parte de la cita la conocida frase que Lennon hizo a su amigo Tony Sheridan a mediados de los años 1960:
“He vendido mi alma al diablo”.
¿Cuándo se hizo el pacto? Niezgoda señala la fecha del 27 de diciembre de 1960.
La noche en que los Beatles tocaron en el Ayuntamiento en Litherland, Inglaterra. En ese momento Lennon era aspirante a estrella de rock de 20 años de edad, en una banda mediocre, no tan diferente a tantas en el momento. Estaba desesperado por “ser más famoso que Elvis”. Suficientemente desesperado por vender su alma al diablo, sostiene Niezgoda. Durante ese show, informa Niezgoda que “los Beatles provocaron una respuesta notablemente diferente de cualquier cosa en su pasado”. A medida que tocaban, la multitud inesperadamente subió al escenario y las chicas comenzaron a gritar. Nunca había ocurrido antes, pero en adelante siempre iba a pasar. Fue el nacimiento de la Beatlemanía. Los cuatro han tomaron nota de esta noche como el punto de inflexión en su carrera. Niezgoda también dice que este concierto marca el inicio de la conducta declaradamente anticristiana de Lennon. Veinte años más tarde, el 9 de diciembre de 1980, Mark David Chapman disparó cinco tiros de revólver a Lennon frente al edificio Dakota en Nueva York, donde Yoko Ono y John tenían un apartamento. En la misma planta, por cierto, fue rodada La semilla del diabloLennon murió poco después. Si John había entrado en un pacto de 20 años con el diablo por riqueza y fama mundial, el contrato terminó ese día con su muerte violenta. 
Mark Chapman declararía más tarde que una voz en su cabeza le instruyó matar a Lennon; seguía insistiendo en “Hazlo, hazlo, hazlo”.
Chapman, después de asesinar a Lennon, le dijo a los entrevistadores que podía sentir la presencia de los demonios de satanás en torno a él: “Puedo sentir sus pensamientos escucho sus pensamientos puedo oírlos hablar, pero no desde el exterior, desde el interior…” Cinco años más tarde en la prisión estatal de Attica, Chapman pidió un exorcismo por un cura. Y dijo que fue liberado de cinco o seis demonios. Las pistas dejadas por los propios Beatles en portadas de sus discos y en la música apuntan a las relaciones con el ocultismo. Y a la teoría de que Lennon sabía el tiempo y lugar de su muerte.  Hay un sendero bien documentado de relación con la magia, el misticismo, la numerología, enmascaramiento de las canciones pasadas al revés, etc. El autor también encuentra muchas pistas en letras que revelan la misteriosa predicción de la muerte de Lennon y sus conexiones con el diablo. Hay que considerar que Lennon afirmaba que sus canciones a menudo le llegaban en sueños y por lo general se convertían en grandes éxitos. Es por eso que siempre tenía un bloc de papel y un lápiz cerca.
Una de las últimas canciones de Lennon, Ayúdame a ayudarme a mí mismo, bien podría haber la revelación de cuando se dio cuenta de que su tiempo se estaba acabando. 
La canción comienza: “Bueno, he intentado muy duro mantenerme con vida, pero el ángel de la destrucción sigue rondando a mí alrededor. Pero sé en mi corazón que en realidad nunca nos separamos, por supuesto que no”. En los momentos finales de la canción, se escucha a Lennon hablar en un hilo de voz que dice: “Lo veo. Ya veo. Así es como se va a hacer. Hum, OK.”  Antes de asesinato de John Lennon, y después de la ruptura los Beatles, utilizó métodos de música inversa. “Double Fantasy”, el último disco, registra que él iba a ser asesinado.  Yoko Ono cantó la canción, “Kiss Kiss Kiss”. Cuando se toca a la inversa, dicen los expertos que se oye una voz fantasmal cantar,
“Satanás está viniendo…. seis seis seis….” y, finalmente “¡Nosotros mataremos a John Lennon!” 
Los demonios que anunciaban la muerte de Lennon sabían lo que iban a hacer. Ya estaba en el registro. Poco después del lanzamiento del disco, Lennon fue asesinado como se predijo. Todo esto le da credibilidad a la historia de Mark Chapman que le fue ordenado por el diablo matar a John Lennon. Probablemente Lennon y Yoko Ono lo supieran también. Ambos consultaron a mediums, astrólogos, numerólogos, psíquicos, etc. y tenían vínculos con el ocultismo.  Uno de los últimos discos de Ono se titula “Sí, soy una bruja”.

CONCLUSIÓN
Hay algo muy oscuro sobre los Beatles con facetas no tan oscuras. No es sólo un cuarteto feliz que canta “Ob-La-Di, Ob-La-Da Life Goes On”, hay algo espiritualmente fuerte que en muchos momentos tomó caminos muy equivocados.
Hay toda un corriente católica que piensa que tal vez la mayor bola de demolición de la cultura occidental podría haber estado descansando en la colección de discos de John, Paul, Ringo y George.
“El cristianismo se irá. Se desvanecerá y reducirá.  No necesito discutir sobre eso, estoy en lo cierto y será probado que tengo la razón.  Somos más populares que Jesús ahora, yo no sé quién se va a ir primero el rock ‘n’ roll o el cristianismo.  Jesús estaba bien, pero sus discípulos eran gruesos y ordinarios”, John Lennon, el 4 de marzo 1966 (alrededor de 3 meses antes de la portada del álbum de la “carnicería bebés”.
Sin embargo ¿eso fue un signo de contradicción de los Beatles, una cosa firmemente establecida que nacía de ellos, o una manipulación de los medios de comunicación?
¿Y qué hay de los signos satanistas? Cada uno puede dar su respuesta.

Fuentes: