jueves, 30 de abril de 2009

UN FENÓMENO POSITIVO... A PESAR DE LO NEGATIVO


¿Qué está sucediendo en las familias con el problema de la
"Gripe A H1N1"?
(Nuevo nombre de la Influenza Porcina)

A pesar de la pena por el contagio y el fallecimiento de cientos de personas por la epidemia de la Gripe A H1N1en 10 países, y estando al borde del la FACE 6, lo cual convertiría la "epidemia" en "pandemia", se está generando un fenómeno positivo: Las familias se están uniendo. "El perdón se está actualizando".

Muchos padres están volviendo a sus hogares; hijos se están comunicando con sus padres; amigos alejados se están perdonando; la gente se está preocupando por difundir a los que no tienen alcance, las precauciones para prevenir la epidemia que ya está en FACE 5. Esta epidemia está moviendo corazones, y como siempre sucede en estos casos, la gente se está acordando de Dios. ¿Los ateos también? La Misericordia de Dios es para todos, no importa el credo, ni la raza ni la religión... para los ateos también... porque es un Dios de todos. ¡Qué bueno sería que la epidemia sea signo de conversión!

-La Central Telefónica del Cielo debe estar saturada.
-Los ángeles de la guarda están en emergencia total tratando de cuidar las almas a su cargo.
-Nuestra Madre del Cielo, debe estar de rodillas y con lágrimas en sus benditos ojos, intercediendo por sus hijos pecadores en peligro de muerte.
-Jesús debe estar con su Sacratísimo Corazón abierto, recibiendo a esas almas que han partido sin aviso previo e intercediendo ante el Padre por ellos.
-El Padre debe estar evaluando la situación, si usa o no, su Bendita Misericordia.

Nos toca a nosotros saturar al tope con nuestras oraciones, esa Central Telefónica Celestial, que debe estar informando al Padre segundo a segundo el flujo de oraciones que están recibiendo.

No esperemos entrar a “FACE 6” para acordarnos:
§ Que la Voluntad de Dios puede acabar inmediatamente con esta epidemia.
§ Qué la intercesión de nuestra Madre del Cielo y las súplicas del Sacratísimo Corazón de nuestro hermano Jesús, pueden salvarnos en la Tierra y en el Cielo.

Donde hay dos o más reunidos en mi nombre Yo estoy” “Todo lo que pidáis con fe a mi Padre en mi nombre Él se lo concederá – dijo Jesús… y su Palabra es Vida.
José Miguel Pajares Clausen
30 de Abrl 2009
Lima-Perú

CAMBIO DE DIRECCIÓN


Mucho ha cambiado en un año. Julie se graduó de la universidad, se mudó a la Florida para trabajar como maestra, y se casó.

Ese es un cambio bastante drástico. Pero nada comparado con el de Melissa. Melissa se graduó para el cielo. El último día de clases de su penúltimo año de secundaria, murió en un accidente de auto.

¡Qué cambio ha producido en nuestra familia la muerte de Melissa! Esperábamos que este año fuera un año de gozo y expectación, pues ella terminaría sus años de secundaria.

Estaría en la casa con su hermano Steve un año más. Jugaría voleibol, softball y tomaría el examen de ingreso a la universidad. Escogería una universidad y le daría la fiebre del último año. Se divertiría mucho con sus amigos y haría un viaje de fin de curso a Colorado. Caminaría por la plataforma para recibir su diploma de secundaria. Y su madre y yo la observaríamos orgullosos.

Pero Dios tenía otros planes. En su misterioso y soberano diseño le dio la bienvenida a su magnífico hogar eterno el 6 de junio de 2002, y ahora el Señor disfruta de la amplia sonrisa y enérgica personalidad que nosotros extrañamos.

¡Qué cambio de dirección para Melissa! De una vida fantástica aquí en Michigan a una vida indescriptiblemente asombrosa en el cielo. A pesar de nuestra tristeza, entendemos que éste es el cambio de dirección culminante y que ahora disfruta del fruto de su fe.

¿Estás listo para ese cambio de dirección?
JDB
Nota:
¿Estaban listos los que recientemente han muerto a causa de la "INFLUENZA PORCINA"?

Si mi vida fuera a terminar hoy, ¿cuál sería mi nueva dirección? ¿Cómo se comparan las glorias del cielo con las mejores cosas que ocurren en esta vida?

911


En algunos países avanzados el servicio de emergencia 911 es todo un arte. Todo lo que tú necesitas hacer es solo marcar el 911 y estarás conectado en el acto con un operador.

Frente al operador está una pantalla que refleja el número que marcaste, la dirección de tu casa y tu nombre. La llamada esta ligada con el departamento de policía, el departamento de bomberos y los paramédicos.

Casi no tienes que decir nada. Si no puedes hablar porque te tienen amenazado o fuera de control porque un ser querido sufrió un ataque al corazón, no hay problema, el operador no necesita que des detalles, ya con sólo llamar, estará en camino la ayuda necesaria.

Reflexión: Así es la oración la oración es una línea de emergencia. Sólo conéctate con el Creador si no puedes hablar porque estás quebrantado, ni siquiera tienes que dar detalles… ya el operador celestial recibió la llamada y tienen tu nombre, tu dirección y un servicio secreto de investigación que conoce los detalles… no te angusties… ya la ayuda está en camino. Espera en Él y Él hará.
Leith Anderson

Salmos 46:1: Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

A PRISA


Cierta vez, un conductor se desplazaba por una autopista a una velocidad excesivamente alta, cuando, de repente justo después de una curva aparece un hombre parado en medio de la vía, haciendo señal de parada con los brazos y de una forma desesperante.

El conductor, sorprendido y a la vez asustado, toca insistentemente la bocina para ver si así el individuo se quitaba del camino. Pero fue inútil, el hombre seguía haciendo señal de pare con sus brazos.

Debe de estar loco, dijo el conductor mientras pisaba el freno provocando un fuerte chillido y dejando dos largas marcas negras en el pavimento, logrando así detener el auto antes de chocar a aquel hombre. Muy enojado, se desmonta del carro y, estrellando la puerta, se dirige hacia el hombre y le dice:
-“¿Acaso no tienes ojos? ¿No ves lo peligrosa que es esta carretera y te atraviesas en ella como si nada? ¿O acaso eres loco para no ver el peligro que corres?”
-No, señor, no estoy loco - le contesto el individuo - lo que pasa es que el puente que esta en la próxima curva acaba de desplomarse; y sabía que, si no hacia algo, usted, en este momento, ya estaría muerto. Tuve que arriesgar mi vida para ver si podía salvar la suya

Reflexión: Quizás, en la carretera de tu vida algún loco, te ha obstaculizado el paso para hablarte del Amor de Dios y te has enojado sobremanera porque vas MUY A PRISA.

Quizás hoy yo esté obstaculizando tu camino quitándote unos minutos; pero, ¿qué habría pasado si el conductor hace caso omiso al individuo del camino?, ¿qué crees que pasará a los que oyen la advertencia de la palabra de Dios y la ignoran?

Mateo 13:9: Quien tiene oídos para oír, oiga.

EL VIOLINISTA


Una mujer se acercó a toda prisa al violinista Fritz Kreisler después de un concierto y le dijo efusivamente:
-Oh, ¡yo daría la vida por tocar como usted!”
Él le contestó serenamente:
-Eso es exactamente lo que hice yo

¡Qué gran ejemplo el de este violinista! Si hay personas en este mundo que dedican sus vidas enteras para dominar un arte o una disciplina, cuanto más nosotros como hijos de Dios deberíamos presentarle una vida cristiana de excelencia y demostrarle así, que Él no solo vale la pena, ¡vale la vida!

EL PERRO


Leslie Dunkin contó de un perro que tenía cuando era muchacho.

Su padre, de vez en cuando, probaba la obediencia del perro. Colocaba un tentador trozo de carne en el piso y daba esta orden:
-“¡No!”
El perro, que debe haber tenido una fuerte urgencia de tomar la carne, terminaba en una posición muy difícil: obedecer o desobedecer la orden de su amo.

Dunkin dijo:
-El perro nunca miraba la carne. Parecía que pensaba que si lo hacía, la tentación de desobedecer sería demasiado grande. Así que miraba fijamente a la cara de mi padre
Dunkin, entonces, hizo esta aplicación espiritual:
-Hay una lección en eso para todos nosotros. Siempre mira el rostro del Maestro

Reflexión: Este es un gran ejemplo. Dios, nunca nos tentará a hacer lo malo. Sin embargo encontraremos muchas tentaciones en la vida, pero si mantenemos la vista fija en nuestro Señor Jesucristo, podremos sobreponernos a ellas.
Leslie E. Dunkin

Santiago 1:12: Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que le aman.

CUARTO PARA LAS DOCE


¿Has observado que el panorama suele verse más negro poco antes de ocurrir un viraje positivo?

El hombre de negocios afirma que justo antes de hacer su fortuna, estaba a punto de claudicar. Le llegaba el agua al cuello cuando, de repente, todo empezó a cambiar. A punto de renunciar, se mantuvo firme justo lo necesario para dar a su trayectoria un giro de ciento ochenta grados y cosechar los frutos.

Reflexión: Quizá te haya ocurrido que cuando sientes que no vale la pena vivir, aparece una persona en tu vida que eleva tu ánimo hasta las nubes. La vida es así porque existe el principio del cuarto para las doce, siempre hace más frío y esta más oscuro antes del amanecer. Si resistimos lo suficiente, recibiremos nuestra recompensa.

En el acto de dar a luz, este principio entra en acción. Justo antes del gran milagro de la vida, la resistencia de la futura madre es sometida a una prueba de fuego, por medio de intensos dolores y gran angustia. (¡Dice mi mama que valió la pena!).

En cuanto reconocemos la existencia del cuarto para las doce, la vida pierde mucho de su carácter traumático. En efecto, la creación parece someternos a prueba todo el tiempo, para ver si en verdad tomamos en serio nuestras metas. Si resistimos ese poquito más… ¡oh alegría!

Conocer este principio es tener una buena ventaja, cuando todo es un caos, podemos decirnos: “¿de modo que todo marcha mal? Eso quiere decir que aquello por lo que tanto he luchado puede estar a la vuelta de la esquina. Por lo tanto, deberíamos sentirnos mejor.

Generalmente estaremos a prueba, en alguna forma, antes de recibir algo valioso. Si estamos conscientes del principio del cuarto para las doce y enfrentamos las dificultades conscientes de que son parte del proceso de lograr el éxito, en primer lugar no seremos desertores y, en segundo, obtendremos lo que queremos en la vida.

Cuando todo se ve color de hormigapuede ser el momento de celebrar. Quizá ya estés cerca de la meta.

Amigos, que esta semana sea el cuarto para las doce de sus mas caros anhelos.
Andrew Mathews

COMO UN PAPALOTE


Los ingenieros contratados para construir un puente de suspensión sobre el río Niágara enfrentaron un serio problema: cómo llevar el primer cable de un lado del río hasta el otro. El río era demasiado ancho como para tirar un cable al otro lado y excesivamente rápido para ser cruzado en bote.

¡Al final un ingeniero trajo una solución! Con un viento calmado y favorable, se alzó un papalote y se le dejó ir río arriba y aterrizar en el lado opuesto. Atado al papalote había un cordel muy liviano, ensartado a la punta de modo que ambos extremos del hilo estaban en las manos del que volaba el papalote. Una vez que este estuvo en las manos de los ingenieros del otro lado, ellos quitaron el papalote del cordel e hicieron una polea. Una soga fina estaba atada a una de las puntas del cordel original del papalote y fue tirada del otro lado del río. Al final de ella, había una pieza de soga que también fue tirada al otro lado y así continuó hasta que un cable lo suficiente fuerte como para aguantar el cable de hierro que sostendría el puente, pudo ser arrastrado a través de las aguas.

¡Deja que tu fe se remonte como un papalote! Déjaselo a Dios, creyendo que él podrá y te ayudará. Cuando vinculas tu fe desatada con paciencia y persistencia, tendrás lo necesario para enfrentar potencialmente cualquier problema.
Tomado de: El libro devocionario de Dios para jóvenes.

ANUNCIO COMERCIAL


El texto es de un comercial creado por Washington Olivetto que fue exhibido en los cines recientemente.
En el film la pantalla queda toda blanca y la narración dice lo siguiente:
Este comercial… No tiene una mujer en biquini, no tiene cachorros, no tiene niños, no tiene un bebito.
Este comercial no tiene una pareja, no tiene besos, no tiene una familia tomando el café de la mañana.
Este comercial no tiene música pegajosa, no tiene efectos especiales, no tiene una tortuga jugando con una pelota.
Este comercial no tiene gente famosa, ni modelos publicitarios.

¡Porque este comercial es para vender un producto que todos quieren comprar!, sin que nadie los convenza. Que usted adora consumir… y tal vez hasta ya lo haya comprado…sólo que no se lo han entregando.

Es un producto que no tiene marca, no tiene slogan, no tiene envoltorio, ni hace promoción del tipo lleve 3 y pague 2.

Este comercial es todo blanco. Y de esta manera… puede ser entendido aquí y en el mundo entero.

Además, sería muy bueno si este comercial…se pudiera pasar en el mundo entero.

Porque el producto que este comercial quiere vender es… ¡PAZ! Y mientras las personas que necesitan comprar la PAZ no la compren, usted puede… Tomar un poco de la PAZ que todavía tiene en casa… y usarla en el tránsito, en la fila del banco, en el ascensor o… cuando mira un partido de fútbol.

¡La PAZ es un producto interesante! Porque cuanto usted más la usa… ¡Más PAZ tiene! Y si todo el mundo la usara… tal vez llegaría el día… en que nadie más… Tendría que hacer un comercial… ¡Para vender la PAZ!

Juan 14:27: La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
Jazmín Ceron Sarmiento

AMOR EN CAJITA DE LECHE


Dos hermanitos en puros harapos, uno de cinco años y el otro de diez, iban pidiendo un poco de comida por las casas de la calle que rodea la colina.

Estaban hambrientos: vaya a trabajar y no molesten, se oía detrás de la puerta; aquí no hay nada, pordiosero…”, decía otro… Las múltiples tentativas frustradas entristecían a los niños…

Por fin, una señora muy atenta les dijo:
-Voy a ver si tengo algo para ustedes… ¡Pobrecitos!”
Y volvió con una cajita de leche.

¡Que fiesta! Ambos se sentaron en la acera. El más pequeño le dijo al de diez años:
-Tú eres el mayor, toma primero…” - y lo miraba con sus dientes blancos, con la boca medio abierta, relamiéndose.

Yo contemplaba la escena como tonto… ¡Si vieran al mayor mirando de reojo al pequeñito…! Se lleva la cajita a la boca y, haciendo de cuenta que bebía, apretaba los labios fuertemente para que no le entre ni una sola gota de leche.

Después, extendiéndole la lata, decía al hermano:
-Ahora es tu turno. Sólo un poquito
Y el hermanito, dando un trago exclamaba:
-“¡Está sabrosa!”
-Ahora yo - dice el mayor. Y llevándose a la boca la cajita, ya medio vacía, no bebía nada.
-Ahora tú”, “Ahora yo”, “Ahora tú”, “Ahora yo”…
Y, después de tres, cuatro, cinco o seis tragos, el menorcito, de cabello ondulado, barrigudito, con la camisa afuera, se acababa toda la leche… él solito.

Esos ahora tú”, “ahora yome llenaron los ojos de lágrimas… Y entonces, sucedió algo que me pareció extraordinario.

El mayor comenzó a cantar, a danzar, a jugar fútbol con la caja vacía de leche. Estaba radiante, con el estómago vacío, pero con el corazón rebosante de alegría.Brincaba con la naturalidad de quien no hace nada extraordinario, o aún mejor, con la naturalidad de quien está habituado a hacer cosas extraordinarias sin darles la mayor importancia.

De aquél muchacho podemos aprender una gran lección:
-Quien da es más feliz que quien recibe

Es así que debemos amar. Sacrificándonos con tanta naturalidad, con tal elegancia, con tal discreción, que los demás ni siquiera puedan agradecernos el servicio que les prestamos.

¿Cómo podrías hoy encontrar un poco de esta felicidad y hacer la vida de alguien mejor, con más gusto de ser vivida”?
¡Adelante, levántate y haz lo que sea necesario!

Cerca de nosotros puede haber un amigo que necesita de nuestro hombro, de nuestro consuelo y, quizá aún más, de un poco de nuestra paz…

Hechos 20:35: Más bienaventurada cosa es dar que recibir.

DÍA DEL NIÑO: EL MIEDO DE TRAER HIJOS AL MUNDO


La decisión de formar, si Dios quiere, una familia numerosa, es algo muy grato al Señor. Las familias numerosas son una excelente manifestación de fe y amor, y una escuela de virtudes para padres y hermanos.

Desde hace más de medio siglo, se ha venido sembrando un miedo por traer hijos a la tierra. Mejor dicho, una especie de psicosis que raya en el terror o pavor histérico contra la vida humana.

Hay un sistemático bombardeo a través de los medios de comunicación (periódicos, revistas, radio, televisión, cine…) para alarmar a la población sobre el crecimiento demográfico, como en décadas anteriores se asustaba a cierta clase de gente con el mito de que el día menos pensado nos iban a invadir los marcianos.

Ahora suena de risa, pero había personas que se lo creían firmemente. Hoy ocurre lo mismo. Esta mentalidad antinatalista ha permeado en forma notable en nuestra sociedad. Parecería que estar a la moda es tener cuando más un solo hijo, o bien, tener un par de perros gordos.

También hay matrimonios jóvenes que prefieren invertir su dinero, en vez de tener descendencia, en comprar un buen departamento, una casa de campo, coches costosos, computadoras de vanguardia, aparatos eléctricos, joyas, ir a buenos restaurantes, o quizá, realizar largos viajes por el mundo…

En definitiva, se trata de pasarla lo mejor posible, en una vida de derroche y de placeres sensibles, y tal vez, a los treinta y muchos o a los cuarenta y tantos, plantearse el tener un hijo. Es común que cuando esto ocurre, los cónyuges han perdido su fertilidad o el médico les comenta que sería un embarazo de alto riesgo… ¡y se les fue la vida sin tener hijos!

Un importante papel lo juegan algunos médicos sin ética que, casi de inmediato, al nacer el primer hijo, les recomienda al nuevo matrimonio que ella se ligue las trompas, o bien, que él se haga la vasectomía. También es común que se les asuste y se les diga que las paredes de la matriz probablemente no resistirán otro embarazo y se podría poner en grave riesgo la salud de la madre.

Se les presenta toda una novela trágica para que, a fin de cuentas, acepten que la mujer sea operada y se le extirpe la matriz, en la mayoría de los casos sin una fundamentación científica y verificable; utilizando la mentira y el engaño, y aprovechándose de la ignorancia del matrimonio en esta materia.

Ese dinero sucio va, en buena medida, a parar a los bolsillos de esos doctores que se dedican a la Medicina con fines mercantilistas, y no me explico por qué muchos de ellos no han sido demandados como delincuentes profesionales y puestos en la cárcel.

Un joven ginecólogo que trabajaba en un dispensario médico rural me comentaba que desde la Secretaría de Salud y sus diversas dependencias, venían indicaciones muy precisas. En resumen se les señalaba más o menos lo siguiente:
-En esta clínica se deben practicar tal número de ligaduras, tantas vasectomías, colocar tal número de dispositivos intrauterinos, distribuir tantos miles de preservativos y píldoras anticonceptivas o microabortivas, etc.”.

Pero el asunto no terminaba allí, también recibían instrucciones para que, después de los partos, a las mujeres indígenas o de bajos recursos, se les ligaran las trompas sin su consentimiento ni el de su marido. Con tal atropello a la dignidad y a los derechos humanos, le pareció conveniente, además de enviar una carta de queja formal a los directivos de la clínica, presentar su renuncia.

No hace mucho tiempo, Lourdes, esposa de mi amigo Ricardo, quienes son muy felices con sus seis hijos, me comentaba que - en no pocas ocasiones - en plena calle y a la luz del día, en la Ciudad de México, cuando va en la camioneta con todos los hijos, se le emparejan otros automóviles, con algunas mujeres adentro, y le comienzan a gritar: “¡Cochina! ¡Irresponsable!”. En plan de soez reclamo por tener muchos hijos, y en una actitud de delirante fanatismo.

Lourdes, como es una persona con buena educación, nunca les contesta. Pero me decía que lo primero que le viene a la cabeza es que son esas mismas mujeres que la insultan en la calle, las que se envilecen dándole un uso perverso a su matrimonio; buscando únicamente el placer sexual y rechazando el tener hijos. Naturalmente, muchas de ellas terminan divorciándose, siendo infieles o viviendo en unión libre.

Cada hijo es un maravilloso tesoro, un increíble regalo, una prueba de confianza del mismo Dios que continúa, a través de los padres, con su portentosa obra creadora. El Papa Juan Pablo II afirmaba con mucha razón:
-No tengáis miedo a los hijos que puedan venir; ellos son el don más precioso del matrimonio. No os neguéis a traer invitados al Banquete de la Vida Eterna.

Una familia numerosa es el resultado de una generosidad a veces heroica, fruto de una magnanimidad que lleva a valorar en tanto el don de la vida, que cualquier sacrificio parece proporcionalmente pequeño comparado con el infinito valor de un ser humano y su destino eterno.

El hombre está constituido por una parte corporal y otra espiritual. La imagen de Dios está presente en todo hombre porque está hecho a imagen y semejanza de su Creador (Cfr. Génesis 1, 27) y dotado de un alma que es espiritual e inmortal. Por lo tanto, tiene una gran dignidad como persona y, por vocación, todo ser humano está llamado a la bienaventuranza divina. ¡Muchas veces se pierde de vista esta maravillosa realidad!

La decisión de formar, si Dios quiere, una familia numerosa, es algo muy grato al Señor. Las familias numerosas son una excelente manifestación de fe y amor, y una escuela de virtudes para padres y hermanos.

Además, la sociedad - incluso en aspectos materiales, como las energías para el trabajo o la equitativa distribución de la riqueza - es de ordinario beneficiada inmediatamente por el bien de la natalidad.

La restricción de los nacimientos - como atestigua la historia - ha llevado a muchos pueblos a la decadencia moral y a la extinción física.

En conclusión, el tema de la natalidad, como cualquier otro referente a la vida humana, hay que considerarlo por encima de las perspectivas parciales de orden biológico, psicológico, demográfico o sociológico. Más bien, hay que considerarlo a la luz de una visión integral del hombre y de su vocación, que no es únicamente natural y terrena, sino también sobrenatural y eterna.
Autor: Raúl Espinoza Aguilera

EL AMOR Y LA PRESIÓN


Llegar a casa y recibir el abrazo del hombre o la mujer que uno ama reduce la presión arterial precipitada por una jornada laboral estresante, señala un nuevo estudio.

La investigación realizada por la Universidad de Toronto y dada a conocer durante una reunión de la Asociación Estadounidense del Corazón, monitoreó a 216 hombres y mujeres a lo largo de un año.

Todos tenían entre 40 y 65 años y habían estado viviendo en pareja durante los últimos seis meses. Al comienzo del estudio, se monitoreó la presión sanguínea de los participantes a lo largo de 24 horas, durante un día laboral.

También se asesoró el nivel de stress que cada uno enfrentaba en su trabajo. Y a través de otra prueba se evaluó la cohesión marital de los mismos.

El estudio encontró que aquellos que tenían trabajos demandantes, pero también tenían contención conyugal, vieron decaer levemente su nivel de presión arterial.
Mientras que aquellos con trabajos estresantes que no contaban con apoyo en casa, padecieron el esperado aumento de presión.

Los científicos a cargo del estudio señalaron que estos resultados son significativos, en vista de que la presión sanguínea suele subir naturalmente con el paso de los años.
Fuente: BBC. Redacción: ACPress.net


Reflexión: La Biblia siempre tiene la razón y habla continuamente de la importancia de amar. EL amor si tiene efecto en todas las áreas de nuestra vida. Muchos males que hoy aquejan a la humanidad están enraizadas en la amargura, el odio y el resentimiento. ¿Que te parece si hoy, cuando llegue a casa, le estabilizas la presión arterial a aquellos que viven contigo, un cálido abrazo? Pruébalo, es buen remedio.

El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue, mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y el de conocimiento desaparecerá. I Cor 13:4-8

OBRERAS - CON ANGUSTIA Y PREOCUPACIÓN


Comunicado con motivo del 1º de Mayo
Movimientos Obreros de Acción Católica,
encuadramiento@hoac.es
España

ECLESALIA.- Los movimientos especializados de Acción Católica para la evangelización del mundo obrero, MTC (Mujeres Trabajadoras Cristianas), HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica) y JOC (Juventud Obrera Cristiana), en esta celebración del 1º de mayo, día Internacional de la Clase Obrera, nos sentimos cercanos a tantos compañeros y compañeras de trabajo, junto con los cuales vivimos con angustia y preocupación este momento de incertidumbre laboral, acentuado por la crisis económica mundial.

Hace unos meses sufrí en mis carnes la experiencia laboral más precaria que he vivido, y la verdad que he vivido unas cuantas. Esta vez no fue porque tuviera un contrato basura, ni porque me pagaran un sueldo de mileurista. Sencillamente dejaron de pagarme mi sueldo en la empresa había compañeros a los que no se les debía 2 meses, como a mí, sino 3 y 4. Fue muy duro. (Óscar)

En este contexto de crisis queremos denunciar la destrucción de miles de puestos de trabajo y cómo se está exigiendo por parte de las organizaciones empresariales una mayor flexibilización del mercado laboral: abaratamiento de despidos, mayor precarización de las condiciones laborales, etc.; en definitiva, cargar con el mayor peso de la crisis a los trabajadores y trabajadoras, mientras se ayuda con suculentas inyecciones de dinero a los que sí son causantes de ella.

Una crisis producida por un sistema económico mundial injusto e insolidario, regido por el ciclo: consumir, producir, consumir, que tanta desigualdad y pobreza genera, especialmente en los más débiles. Esta crisis pone en cuestión la civilización montada sobre el macro-consumo, el derroche de recursos naturales, el capricho, las modas, la búsqueda desenfrenada del beneficio inmediato y a costa de lo que sea. Nunca ha sido más evidente la necesidad de un cambio radical que trastoque las reglas del sistema y el sistema mismo.

Es necesario denunciar la existencia de unos mecanismos económicos, financieros y sociales, los cuales, aunque manejados por la voluntad de los hombres, funcionan de modo casi automático, haciendo más rígida las situaciones de riqueza de los unos y de pobreza de los otros. (Juan Pablo II, en SRS, 16)

Llevamos años viendo cómo miles de trabajadores y trabajadoras son despedidos. Hay en nuestro país más de 3,6 millones de parados que se ven empujados hacia la pobreza y la exclusión. Cáritas denuncia que en 2008 aumentaron un 54% el número medio de las demandas de ayudas económicas, centradas principalmente en ayudas para vivienda y alimentos; y que el 60% de quienes acuden son familias jóvenes, con dos o tres hijos en edad escolar, de los cuales la mitad son inmigrantes y la otra mitad españoles.

Cifras no menos preocupantes tienen que ver con los ERE (Expedientes de Regulación de Empleo) que en España, en el 2008, crecieron un 163%. Así mismo, la desigualdad de género permanece en el mercado laboral, pues las mujeres perciben un salario 17,6% menor que los hombres y sufren el paro un 16,3% frente al 14,8% de los hombres.

Como trabajadores y trabajadoras cristianos, seguidores de Jesucristo, modelo de amor, caridad y esperanza, nos duele y preocupa esta situación. Nos sentimos interpelados por la realidad y llamados, desde el evangelio, a vivir más comprometidos. La esperanza cristiana es la que debe movernos a trabajar sin desmayo por un nuevo modelo de sociedad que sea más justo, más humano y más solidario.

Por eso, debemos romper la inercia social de no corresponsabilizarnos con nada porque no depende de nosotros. Todos tenemos responsabilidad de lo que pasa. Nuestra indiferencia también genera dolor y sufrimiento. Es el momento del compromiso: vivir nuestra vida priorizando nuestra solidaridad con los empobrecidos, poniendo nuestra economía a su servicio, compartiendo de nuestro salario con los que no lo tienen (y ya hay experiencias de ello en numerosos lugares del país), desarrollar un compromiso social y político con otros, para hacer posible una transformación de nuestra sociedad; replantearnos nuestros ahorros en la banca alternativa; indagar en el comercio justo; llevar una vida respetuosa con el medio ambiente, austera y no consumista; estar organizados y preocupados por nuestros vecinos y compañeros de trabajo, etc.

Así mismo, exigimos a los poderes políticos y financieros, la construcción de una política económica donde se coloque en el centro de las respuestas la vida de todas las personas, pues es urgente no sólo refundar la vida social y económica, sino nuestra propia humanidad.

Tenemos muchos motivos para participar, reivindicar y celebrar este 1º de Mayo día Internacional de la Clase Obrera.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

AUNAR


ECLESALIA.- Cuando entre los primeros cristianos comenzaron los conflictos y disensiones entre grupos y líderes diferentes, alguien sintió la necesidad de recordar que, en la comunidad de Jesús, sólo Él es el Pastor bueno. No un pastor más, sino el auténtico, el verdadero, el modelo a seguir por todos.

Esta bella imagen de Jesús, Pastor bueno, es una llamada a la conversión, dirigida a quienes pueden reivindicar el título de «pastores» en la comunidad cristiana. El pastor que se parece a Jesús, sólo piensa en sus ovejas, no «huye» ante los problemas, no las «abandona». Al contrario, está junto a ellas, las defiende, se desvive por ellas, «expone su vida» buscando su bien.

Al mismo tiempo, esta imagen es una llamada a la comunión fraterna entre todos. El Buen Pastor «conoce» a sus ovejas y las ovejas le «conocen» a él. Sólo desde esta cercanía estrecha, desde este conocimiento mutuo y esta comunión de corazón, el Buen Pastor comparte su vida con las ovejas. Hacia esta comunión y mutuo conocimiento hemos de caminar también hoy en la Iglesia.

En estos momentos no fáciles para la fe, necesitamos como nunca aunar fuerzas, buscar juntos criterios evangélicos y líneas maestras de actuación para saber en qué dirección hemos de caminar de manera creativa hacia el futuro.

Sin embargo, no es esto lo que está sucediendo. Se hacen algunas llamadas convencionales a vivir en comunión, pero no estamos dando pasos para crear un clima de escucha mutua y diálogo. Al contrario, crecen las descalificaciones y disensiones entre obispos y teólogos; entre teólogos de diferentes tendencias; entre movimientos y comunidades de diverso signo; entre grupos y «blogs» de todo género…

Pero, tal vez, lo más triste es ver cómo sigue creciendo el distanciamiento entre la jerarquía y el pueblo cristiano. Se diría que viven dos mundos diferentes. En muchos lugares los «pastores» y las «ovejas» apenas se conocen. A muchos obispos no les resulta fácil sintonizar con las necesidades reales de los creyentes, para ofrecerles la orientación y el aliento que necesitan. A muchos fieles les resulta difícil sentir afecto e interés hacia unos pastores a los que ven alejados de sus problemas.

Sólo creyentes, llenos del Espíritu del Buen Pastor, pueden ayudarnos a crear el clima de acercamiento, mutua escucha, respeto recíproco y diálogo humilde que tanto necesitamos.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

PELÍCULAS PROHIBIDAS


En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima autorizándonos a que la citáramos.

«Tengo un hijo de diecisiete. He tratado de protegerlo de todo. Hubo una etapa de mi vida en la que no sentía deseos de estar con mi esposo sexualmente. Él trajo a casa unas películas prohibidas y las puso en nuestra habitación. Mi hijo entró y las tomó, sin saber lo que eran. Lo peor es que yo vine a darme cuenta un año después. Aunque (mi hijo) dice que no las vio, su actitud cambió. Yo me sentí devastada... ¿Cómo le explico por qué teníamos esto en casa

Este es el consejo que le dimos:

Estimada amiga:
¡Qué triste que haya tantas lecciones que aprendemos cuando ya es muy tarde! Esperamos que su caso les sirva a otros padres no sólo de advertencia sino también de estímulo para librar su hogar, sus automóviles y sus oficinas de todo lo que no quieran que vean sus hijos.

En el caso suyo, hay dos asuntos diferentes que debemos considerar. En primer lugar, su hijo ya tiene edad suficiente como para comprender que es normal y saludable que los cónyuges disfruten de intimidad sexual. Si bien esa intimidad no es un tema que se trate con toda la familia, eso no quiere decir que sea motivo para avergonzarse. Es un tema privado, pero no un secreto.

En cambio, los videos sí eran un secreto. La forma en que nos hizo la pregunta nos indica que usted comprende lo destructiva que es la pornografía, y que, además del peligro que representa para su hijo, a él lo pone en una situación embarazosa saber que su padre tiene tales videos.

La mejor solución es que su esposo tenga una conversación, de hombre a hombre, con su hijo, no para hablar acerca de la vida íntima de ustedes como pareja, sino para decirle en confianza que lamentablemente cedió a la tentación durante una etapa difícil de su vida, y a eso se debió que él llevara esos videos a su hogar. Ahora se arrepiente de haberlos llevado y ha decidido no volver a caer en esa tentación.

Le aseguramos que, habiendo cumplido los diecisiete años, su hijo ya comprende muy bien lo que es la tentación sexual, de modo que va a entender lo que le diga su papá. Así su esposo tendrá la oportunidad de hablar con su hijo acerca del peligro de la pornografía y de cómo puede convertirse en un vicio con la posibilidad de destruir relaciones normales y saludables. Y podrá también aprovechar la oportunidad para abordar el tema de la pureza sexual de su hijo así como la función positiva que tiene el acto sexual dentro de la relación conyugal.

Nuestros hijos saben que no somos perfectos. Por eso nos respetan más cuando reconocemos nuestros errores y nos valemos de la oportunidad para contarles las lecciones que hemos aprendido a causa de esos errores. Si, por el contrario, la pena o la vergüenza que sentimos nos lleva a mentirles, tarde o temprano nuestros hijos perderán parte del respeto que nos han tenido.

¡Aproveche al máximo esta oportunidad para relacionarse con su hijo y enseñarle valores morales!
Por: Linda y Carlos Rey

miércoles, 29 de abril de 2009

TEORÍA DE LAS VENTANAS ROTAS


En 1969, en la Universidad de Stanford (EEUU), el Prof. Phillip Zimbardo realizó un experimento de psicología social.

Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y hasta color. Uno lo dejó en el Bronx, por entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York y el otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. Dos autos idénticos abandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes y un equipo de especialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cada sitio.

Resultó que el auto abandonado en el Bronx comenzó a ser vandalizado en pocas horas. Perdió las llantas, el motor, los espejos, el radio, etc. Todo lo aprovechable se lo llevaron, y lo que no, lo destruyeron. En cambio el auto abandonado en Palo Alto se mantuvo intacto.

Es común atribuir a la pobreza las causas del delito. Atribución en la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras, (de derecha y de izquierda). Sin embargo, el experimento en cuestión no finalizó ahí, cuando el auto abandonado en el Bronx ya estaba deshecho y el de Palo Alto llevaba una semana impecable, los investigadores rompieron un vidrio del automóvil de Palo Alto.

El resultado fue que se desató el mismo proceso que en el Bronx, y el robo, la violencia y el vandalismo redujeron el vehículo al mismo estado que el del barrio pobre. ¿Por qué el vidrio roto en el auto abandonado en un vecindario supuestamente seguro es capaz de disparar todo un proceso delictivo?

No se trata de pobreza. Evidentemente es algo que tiene que ver con la psicología humana y con las relaciones sociales. Un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, de desinterés, de despreocupación que va rompiendo códigos de convivencia, como de ausencia de ley, de normas, de reglas, como que vale todo. Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada de actos cada vez peores se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.

En experimentos posteriores (James Q. Wilson y George Kelling) desarrollaron la TEORÍA DE LAS VENTANAS ROTAS, misma que desde un punto de vista criminológico concluye que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.

Si se rompe un vidrio de una ventana de un edificio y nadie lo repara, pronto estarán rotos todos los demás. Si una comunidad exhibe signos de deterioro y esto parece no importarle a nadie, entonces allí se generará el delito. Si se cometen pequeñas faltas (estacionarse en lugar prohibido, exceder el límite de velocidad o pasarse una luz roja) y las mismas no son sancionadas, entonces comenzarán faltas mayores y luego delitos cada vez más graves".

Si los parques y otros espacios públicos deteriorados son progresivamente abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a las pandillas), esos mismos espacios abandonados por la gente son progresivamente ocupados por los delincuentes.

La teoría de las ventanas rotas fue aplicada por primera vez a mediados de la década de los 80 en el metro de Nueva York, el cual se había convertido en el punto más peligroso de la ciudad. Se comenzó por combatir las pequeñas transgresiones: graffitis deteriorando el lugar, suciedad de las estaciones, ebriedad entre el público, evasiones del pago del pasaje, pequeños robos y desórdenes. Los resultados fueron evidentes. Comenzando por lo pequeño se logró hacer del metro un lugar seguro.

Posteriormente, en 1994, Rudolph Giuliani, alcalde de Nueva York, basado en la teoría de las ventanas rotas y en la experiencia del metro, impulsó una política de TOLERANCIA CERO. La estrategia consistía en crear comunidades limpias y ordenadas, no permitiendo transgresiones a la ley y a las normas de convivencia urbana.

El resultado práctico fue un enorme abatimiento de todos los índices criminales de la ciudad de Nueva York.

La expresión TOLERANCIA CERO suena a una especie de solución autoritaria y represiva, pero su concepto principal es más bien la prevención y promoción de condiciones sociales de seguridad.

No se trata de linchar al delincuente, ni de la prepotencia de la policía, de hecho, respecto de los abusos de autoridad debe también aplicarse la TOLERANCIA CERO. No es TOLERANCIA CERO frente a la persona que comete el delito, sino tolerancia cero frente al delito mismo.

Se trata de crear comunidades limpias, ordenadas, respetuosas de la ley y de los códigos básicos de la convivencia social humana.

Nota: Puedes hacer una prueba: En un lugar de tu cuadra, donde nunca se dejó basura, deja varias bolsas con basura. Al poco tiempo, ese espacio, estará lleno de basura. Todos tus vecinos harán lo mismo que tú hiciste.
Otro ejemplo: La calle donde yo vivo es de un sólo sentido, pero por falta de vigilancia, ahora se ha convertido en calle de doble sentido. Un día, alguien cuadró su carro a la inversa y actualmente muchos lo están haciendo. La policía de vigilancia nunca les ha llamado la atención a los infractores.
Hay un dicho muy antiguo: "Todo el mundo corre caramba... yo corro también".
Esta no es una teoría... es una realidad de siempre. Todo lo que no se corta de raíz, se propaga sin remedio. Y esto se aplica en todo sentido. Llega a pasar que lo malo se convierte en bueno... aparentemente, porque el mal sigue latente.
José Miguel Pajares Clausen

UN EJEMPLO INTERESANTE


Este ejemplo me obliga a seguir difundiendo artículos reflexivos, sobre todo ahora que sé a donde van a parar.

Oscar Freitas es un profesor muy dedicado. Sus alumnos han ganado varios años consecutivos premios nacionales de matemáticas. Esta considerado en el Perú, como uno de los mejores profesores en esa materia.

Antes que me decidiera a difundir artículos de reflexión a través de mi blogspot por Internet, ya los difundía en cuadernillos semanales entre nuestro grupo de oración, los que a su vez, sacaban copias y se los daban a sus amigos más cercanos, y así se armó una pequeña cadena que esperaba ansiosamente cada semana dichos cuadernillos.

Uno de los que los recibía era el profe, como cariñosamente le dicen sus alumnos y amigos a Oscar. Él se los leía a sus alumnos y luego se producía un debate entre preguntas y respuestas sobre los temas leídos. Pero cuando dejé de publicarlos en cuadernillos y empecé a hacerlo por Internet, quedó un vacío que había que llenar.

El profé me solicitó le proporcionara copia de todas las publicaciones que él no había recibido desde hace varios años atrás. Así lo hice y ahora el vacío se ha vuelto a llenar. Todos los días, luego de la oración al inicio de clases, se toma un momento para la lectura y comentarios de las reflexiones con sus alumnos. Espero que pronto, en su nuevo colegio, implemente Internet, porque esas hojitas algún día se le acabaran, aunque tiene material por lo menos para un par de años.

En una de las últimas conversaciones que tuve con él, me manifestó que estaba sintiendo un cambio en su persona, gracias a esos artículos… la verdad es que mi corazón latía de alegría, porque nunca pensé que le importaran tanto a alguien.

Esto mi hizo recordar a Laura una jovencita de Ventanilla - donde ejercí mi ministerio varios años - que se me acercó un día llorando. Le pregunté por qué lloraba y me dijo:
-Hermano José se me perdieron las hojitas ¿podría darme otra copia?”

Esto, para mí, es algo muy importante, porque sé que no he arado en vano, sembré y estoy cosechando. Qué uno, aunque sea uno, aproveche mi trabajo es más que suficiente.

Gracias amigo Oscar y siga usted siendo un gran profe. ¡Qué Dios y su Santísima Madre bendigan su labor!
José Miguel Pajares Clausen

HONRADO


En un centro comercial en un lugar de los Estados Unidos una pareja se acercó a comprar un artículo.

La dependiente les atendió solícita y no se percató que al darles el cambio, se le fue la mano y les dio mucho dinero de más. Ellos, que tenían prisa, tampoco se dieron cuenta del error.

Ya fuera del centro comercial fueron a un restaurante. Al revisar su billetera, el hombre se percata de que había recibido mucho dinero como cambio; ¡Unas cincuenta veces más de lo que pagó! Se había dado una confusión de la denominación de los billetes. El dijo a su pareja que debían ir de inmediato a devolver lo que no era suyo, y retornaron al centro comercial enseguida.

Al acercarse hacia la dependiente, la llamaron aparte para no avergonzarla ante otros ni complicarle la vida.
-Señorita, usted me dio dinero de más como cambio de la compra que le hice hace unos minutos. Aquí le devuelvo su dinero y déme lo que es correcto y tenga más cuidado la próxima vez
La mujer se quedó boquiabierta y, siendo responsable, llamó a su jefe de sección y le explicó de qué se trataba.

El hombre se acercó presto a la pareja, asombrado también, y le explicó al honrado caballero:
-Señor, ¿ve esa cámara de TV? Allí se ha grabado todo, desde que usted hizo la compra, cuando se le dio cambio de más y ahora que usted ha retornado ese dinero que por error se le dio. Nuestra compañía quiere honrarle y pedirle que nos permita publicar este hecho ejemplar que ya casi no se da en estos días
Un tanto nervioso, el aludido tomó del brazo al jefe de sección de ese centro comercial y, en voz baja le dijo:
-Señor, olvídese de lo ofrecido; si usted hace eso me pondría en problemasYo soy casado, y la mujer que está conmigo no es mi esposa!”
Sí, se trataba de un caso extraordinario de honradez; pero no había integridad en aquel hombre.

Puede haber honradez sin integridad, pero nunca integridad sin honradez. Dios quiere que tú y yo seamos íntegros; luego la honradez y los demás valores vendrán como lenguaje natural del corazón limpio. Los que somos de Cristo, ¡hagamos la diferencia!

Salmos 25:21: Integridad y rectitud me guarden; Porque en ti he esperado.

NUNCA ES TARDE


En 1977 pensaba que era una persona con éxito.

Después de todo, poseía el 50% de un negocio muy exitoso. Tenía un doctorado. Estaba casado y tenía tres hijos. Pensaba que había hecho todo esto con mi propia capacidad y sabiduría. Parecía como si podría lograr hacer cualquier cosa si solamente trabajaba suficientemente duro. Mi conocimiento y la fortaleza de mi voluntad propia, mis títulos y mis éxitos en los negocios eran cosas muy importantes para mí, y los puse delante de cualquier otra cosa.

Pero mi hijo de 20 años tenía otras prioridades. Alan trató de compartir conmigo acerca de lo que Jesucristo significaba para él, pero yo estaba convencido que no necesitaba a Jesús. Como ingeniero químico, trato de probar o desaprobar la existencia de Dios, de la igual forma como pruebo reacciones químicas en el laboratorio. La conclusión de este examen había salido sin resultados, así es que ignoré a Dios.

Fue entonces cuando Alan se enfermó seriamente y fue llevado al hospital. Su corazón había cesado de latir. Me paré fuera de la sala de emergencia, luchando con el dolor y la angustia que estaba sintiendo, y el sentimiento de ser incapaz de hacer algo. Me di cuenta que no podía hacer nada. Mi hijo estaba luchando entre la vida y la muerte, y no había nada que pudiera hacer al respecto. Ni siquiera sabía cómo rezar.

Alan sobrevivió a un arresto cardíaco, pero se quedó en el hospital por un largo tiempo, sufriendo de una infección seria en la cabeza. Me dijo muy dulcemente:
-Sé que es el Plan de Dios. Si el propósito de Dios es que mi sufrimiento te lleve a conocerlo, entonces todo lo que estoy experimentando vale la pena

¡Estaba asombrado! Junto a su cama, cada día me pedía que le leyera su Biblia. Por primera vez, empecé a aprender lo que la Biblia realmente era. Y empecé a aprender acerca de Jesús. La fe de Alan en Jesús, junto con lo que había leído en la Biblia me hizo entender que Jesús es real.

Un mes más tarde, le abrí el corazón a Cristo. Sabía que Dios quería que tuviera una vida con más significado. ¡Alan estaba muy contento cuando le conté acerca de mi nueva experiencia con Jesús! Había orado por mucho tiempo para que su padre pudiera saber acerca de la vida eterna.

Tres semanas después Alan entró en coma. Por tres días casi nunca abandoné mi lugar al lado de su cama, hasta que finalmente dejó su vida aquí en el mundo para estar con el Señor. Había esperado con ansia la oportunidad de compartir mi nueva vida con mi hijo. Sé que lo voy a ver de nuevo algún día. A pesar de que estamos apenados, Dios nos dio a mi esposa y a mí una paz y esperanza que sobrepasa todo entendimiento humano.

Las cosas viejas han pasado, y las nuevas han llegado. Esto es ahora la verdad de mi vida. Ahora, Dios es primero, en todo. Los principios con los cuales tomo decisiones también han cambiado completamente. Le pido a Dios que me ayude a hacer decisiones correctas en mis negocios y ya no dependo solamente de mi conocimiento.

EL DUQUE


Se dice que en una batalla que dirigía el Duque de Wellington, una parte de su ejército estaba cediendo ante el enemigo, cuando de pronto un soldado vio al Duque entre sus propios combatientes, y el soldado gritó con voz estentórea y jubilosa:
-“¡Aquí está el Duque! ¡Dios lo bendiga!”
Y el mismo soldado, dirigiendo la palabra a uno de sus compañeros, le gritó a éste:
-“¡Más me gusta ver la cara del Duque, que a toda una brigada!”

Los demás soldados, al oír todo esto, volvieron sus rostros hacia el lugar donde estaba el Duque de Wellington: al verlo se reanimaron, recobraron la serenidad y el valor, y decían:
-“¡El que nunca ha sido derrotado ni lo será está con nosotros!”
Y pronto derrotaron al enemigo.

Jesucristo, nuestro General, siempre está con su pueblo: Siempre está con nosotros: Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo- dijo Él. (Mat. 28:20).

Sigamos luchando por conquistar: ¡El Señor Jesús está con nosotros!

EL ARCA


He aquí algunas cosas que aprendí del Arca de Noé.

Uno: No pierdas el barco.
Dos: Recuerda que todos estamos en el mismo barco.
Tres: Planifica previamente. No estaba lloviendo cuando Noé construyó el arca.
Cuatro: Mantente en forma. Cuando tengas 60 años, alguien puede pedirte que hagas algo realmente grande.
Cinco: No escuches las críticas; sólo continúa con el trabajo que debe ser realizado.
Seis: Construye tu futuro en tierras altas.
Siete: Por razones de seguridad: ¡viaja en pares! (trabaja en equipo)
Ocho: La velocidad no es siempre una ventaja. Los caracoles estaban a bordo con los chitas.
Nueve: Cuando estés estresado, flota por un tiempo.
Diez: Recuerda, el arca fue construida por principiantes; el Titanic por profesionales.
Once: no importa la tormenta, cuando estás con Dios, siempre hay un arco iris esperando.

Isaías 43:2: Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo: y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

EL ABETO INCONFORME


Había un abeto, joven y elegante, que vivía infeliz en el bosque.

Los niños pensaban que era muy bello y les encantaba jugar con él, pero el abeto sólo pensaba en crecer rápido; quería ser un árbol grande para que lo convirtieran en el mástil de un barco y así recorrer el mundo y visitar muchos países. Después, si se cansaba, le gustaría ser un gigantesco árbol de navidad que lleno de colorido y luces, colocarían en una plaza grandiosa para que todo el mundo lo admirara.

Siempre insatisfecho, era incapaz de escuchar las canciones de los pájaros y no lograba disfrutar con las caricias de la brisa, del sol y de la lluvia. Sólo deseaba que lo cortaran y se lo llevaran, para así huir de esa monotonía. ¡Cómo sufría el infeliz cuando veía que se llevaban a otros árboles del bosque, sin duda menos hermosos y esbeltos que él!

Por fin, un día, llegó un hombre con un hacha, se fijó en él, asintió con la cabeza, lo cortó y se lo llevó a su casa. Era navidad y allí lo adornaron con luces y bambalinas, y él se moría de las ganas de que anocheciera para relucir, y luego que fuera de día para que los niños vinieran a recoger sus regalos...

Cuando estaba ya fastidiadísimo de esa monotonía de días iguales donde ya nadie alababa su belleza, sintió que un día lo desnudaban de todos los adornos y su corazón empezó a latir de la emoción porque pensaba que lo iban a llevar a conocer otros lugares. Para su tristeza y decepción, lo retiraron de la casa y lo llevaron a un desván.

Le costó mucho aceptar que lo habían abandonado y lloraba desconsoladamente de rabia y de impotencia. Unos ratones intentaron consolarlo, le propusieron ser sus amigos y le invitaron a jugar y a divertirse, pero el abeto infeliz pensaba que él había nacido para algo mucho más importante que jugar con unos pobres ratones y vivía en solitario su desencanto.

Cuando por fin, alguien entró a buscarlo, pensó que lo iban a plantar de nuevo o que lo llevarían a recorrer el mundo, pero lo picaron en pedazos e hicieron con él leña.
-Se acabó, se acabó - pudo quejarse antes de morir - ¡Si me hubiera alegrado cuando aún podía!”
Versión libre de un cuento de Christian Andersen

Reflexión: Con frecuencia, nos pasa como al abeto del cuento. Ansiosos de vivir el futuro, agotados en planes y más planes, somos incapaces de vivir el presente que es lo único que tenemos. El afán de la eficiencia, de amontonar dinero, de sobresalir y llamar la atención, nos impide disfrutar la vida. Vivimos siempre en función del mañana, del futuro, posponiendo la intensidad del momento.

Queremos que los niños crezcan pronto y, cuando son jóvenes, les obligamos a actuar como mayores. Nos la pasamos haciendo planes y posponiendo el gozo pleno del momento presente: cuando me gradúe, cuando tenga casa, cuando vengan los niños, cuando crezcan, cuando se gradúen, cuando se casen... En definitiva, la vida se nos escapa sin empezar a vivirla.

Vive y disfruta el presente. Esto no es irresponsabilidad. Todo lo contrario: nada recogerás en el futuro que no hayas sembrado en el presente. Si te propones vivir a plenitud cada presente, irá siendo pleno tu futuro. Quien no es capaz de vivir el presente, no puede vivir el futuro.

Busca la plenitud en todo lo que haces. No seas un eterno campeón de la fuga. Vive intensamente cada día, proponiéndote que nada ni nadie te va a preocupar, ni va a empañar tu alegría. Si te surge algún problema o la angustia te lanza sus dentelladas, dile que, durante el día de hoy, no va a lograr su cometido, no le vas a hacer caso. Y así cada día, pero sólo el día.

Cuando le preguntaron a Santa Teresita de Jesús cómo podía vivir tan alegre en medio de tantos problemas y sufrimientos, la santa respondió con sencillez:
-Es que yo sólo vivo un día cada día. Y no hace falta ningún heroísmo para vivir con alegría y en paz las pocas horas que tiene el día

Semejante fue la respuesta de San Felipe Neri cuando le preguntaron cómo hacía para estar siempre contento y de buen humor en medio de tantos peligros y sufrimientos:
-Es que yo cargo sobre los hombros sólo el peso del momento presente

Los antiguos romanos eran sumamente prácticos y tenían dos lemas que repetían continuamente: Carpe diem, que significa, aprovecha o vive el día presente y age quod agis, es decir, haz bien lo que tienes que hacer, sin distraerte en otras cosas...

Trata desde que te levantas, de vivir el día en total gozo y plenitud, de ser un regalo para todos los que vas a encontrar en tu camino. Bríndales tu mejor sonrisa, una palabra de aliento, un saludo cariñoso. Vive la vida derramándote sobre los demás. Vive el presente en toda tu intensidad, pues es lo único que tienes.

SOLUCIONES INTELIGENTES


Ideas positivas o negativas, estados emocionales favorables o desfavorables, argumentos alentadores o depresivos.

Ya hemos dicho en otras ocasiones que, por lo general, el problema de la mayoría de las personas no es que carezcan de recursos. Su principal dificultad suele ser que carecen del necesario control sobre los recursos personales que ya poseen.

Acudamos a una comparación. El director de una película, o de un reportaje televisivo, puede obtener efectos muy distintos de una misma realidad que está filmando. El ángulo y el movimiento de la cámara, el tipo de música de fondo y su volumen, el color y la calidad de la imagen, etc., pueden crear en el espectador impresiones enormemente diferentes. Hay todo un conjunto de detalles que influye mucho en los sentimientos que una misma realidad puede generar en quien la vive o la presencia.

Algo parecido sucede con el mundo interior de cualquier persona. Dependiendo de cómo se utiliza la cámara con que observamos lo que nos sucede, o la música con la que acompañamos esa mirada, o los diálogos que establecemos en nuestro interior, una misma situación objetiva puede generar en nosotros efectos subjetivos muy diversos. Puede ponernos en pantalla ideas positivas o negativas, estados emocionales favorables o desfavorables, argumentos alentadores o depresivos.

Usar la inteligencia: Aunque quizá sea simplificar un poco, puede decirse que cabe vivir de dos maneras. O bien se deja que la mente siga su curso al son de lo que espontáneamente surja ante lo que nos sucede, o bien se opta por dirigir conscientemente nuestra actividad mental. Esos dos estilos corresponden, por decirlo de modo sencillo, a dos niveles de uso de la inteligencia: la inteligencia simple y la inteligencia guiada inteligentemente. Lo verdaderamente inteligente -pido disculpas por la redundancia - es lo segundo: implantar en nuestro interior los estilos intelectuales y emocionales que consideremos mejores. (o más adecuados a nuestra situación).

Controlar los sentimientos: Todos tenemos experiencia de cómo el simple hecho de dar vueltas a un pensamiento negativo (ya sea de envidia, rencor, victimismo, crítica exacerbada, tristeza, etc.), acentúa y amplifica nuestras percepciones negativas sobre la realidad en cuestión. Si se sigue así un poco de tiempo, ese diálogo interior nos acaba llevando, por su propia dinámica, a una situación en la que probablemente el asunto quede fuera de toda proporción sensata. ¿A qué se debe? Sin duda, en gran parte a la fuerza de nuestras imágenes mentales. Y esas imágenes mentales no estaban al principio, las hemos aportado nosotros. Nos hemos ido haciendo una película en la que la imagen, la música y los diálogos nos han conducido a un estado emocional muy negativo, muy poco real y que nos puede perjudicar mucho. ¿Cuál es la solución? Llegar a ser el director de esa película, no un simple espectador.

Tomar el mando: ¿Te has visto alguna vez atormentado por un diálogo interior incesante, por una de esas situaciones en las que la mente gira a gran velocidad y parece casi imposible de parar? Muchas veces nuestra mente dialoga consigo mismo de modo interminable, sopesando pros y contras de una decisión intrascendente, buscando un nuevo argumento para darnos la razón en una antigua discusión sin importancia, o acumulando agravios sobre determinada persona a la que deberíamos tratar con afecto y comprensión.

Haz un esfuerzo por hacerte con el mando de esa voz, de esa música y de esas imágenes. No dejes que se te llene la cabeza de ideas recurrentes sobre tus grandes cualidades advertidas o inadvertidas por todos, ni sobre tus grandes limitaciones igualmente advertidas o inadvertidas por todos, ni sobre los grandes defectos o cualidades de los demás, lo que te han hecho o dicho o dejado de decir.

¿Te hablas a ti mismo constantemente con un tono de voz quejoso, o triste, o amargo? Prueba a hacerlo con un tono más cordial, alegre y positivo. Piensa también si te hablas con un tono de voz crispado o estimulante. Piensa si te tratas con el afecto y la comprensión, y también la exigencia, con que debes tratar a cualquier amigo al que aprecias de verdad y quieres ayudar a mejorar.
Autor: Alfonso Aguiló