miércoles, 29 de abril de 2015

EL GENOCIDIO ARMENIO NO LO PLANEARON FUNDAMENTALISTAS RELIGIOSOS: «ERAN MASONES PROTO-FASCISTAS»


El historiador Michael Hesemann leyó los documentos de 1915.

¿Por qué el Papa Francisco hizo esos comprometidos comentarios sobre el Genocidio Armenio que causaron tanto furor en Turquía? Para ayudar a comprender la verdadera historia detrás de las atrocidades de 1915 y 1916, Aleteia entrevistó al historiador y escritor alemán Michael Hesemann, quien estuvo en la misa en San Pedro por la conmemoración del centenario del genocidio, también conocido como Metz Yeghern [el Gran Mal].

La atrocidad implicó el exterminio sistemático, por parte del gobierno otomano, de sus súbditos armenios, minoritarios dentro de su patria histórica, que se encuentra dentro del territorio que constituye la actual Turquía. El número total de personas muertas en lo que también se conoce como el Holocausto armenio se estima entre 1 y 1,5 millones.

En un nuevo libro, titulado El Genocidio Armenio (Völkermord an den Armeniern), Hesemann revela por primera vez el contenido de documentos nunca antes publicados sobre "el mayor crimen de la Primera Guerra Mundial", y cómo el Papa Benedicto XV y la diplomacia vaticana trataron de detener las deportaciones de los armenios al desierto de Siria, salvar a las víctimas y evitar la masacre de todo un pueblo.

En esta entrevista, Hesemann comparte sus hallazgos, que incluyen pruebas de la participación masónica, y expresa tanto su admiración por Francisco por llamar la atención sobre el genocidio de los cristianos y las minorías étnicas, y su decepción por la ausencia del embajador de Alemania ante la Santa Sede en la misa conmemorativa.

- DR. HESEMANN, ¿QUE LE LLEVÓ A ESCRIBIR UN LIBRO SOBRE LO QUE LOS DOCUMENTOS CONTENIDOS EN LOS ARCHIVOS DEL VATICANO REVELAN SOBRE EL GENOCIDIO ARMENIO?
-En realidad fue una especie de coincidencia. Yo trabajo como historiador de la "Pave the Way Foundation" (www.ptwf.org), en una importante investigación de todos los aspectos de la vida de Eugenio Pacelli, el hombre que finalmente se convirtió en el Papa Pío XII.

»Desde 1917-1925, Pacelli fue nuncio en Munich, así que navegué por los archivos de la Nunciatura Apostólica en Munich, sólo para descubrir una carpeta con el título "La persecución de los armenios" .

»Lo abrí y encontré una carta del entonces arzobispo de Colonia, el cardenal von Hartmann, al Canciller alemán, Graf (conde) Härtling, en el que califica la persecución de los armenios como "no menos brutal que la persecución de los cristianos en los primeros siglos del cristianismo". El arzobispo solicitaba una intervención alemán urgente, por desgracia, en vano.

»En la misma carpeta encontré una copia de una carta escrita por el Papa Benedicto XV al sultán, pidiendo misericordia para los armenios inocentes. Estos documentos me tocaron mucho y despertaron mi curiosidad. Sentí que sólo había tocado la punta de un iceberg, y estaba seguro de que iba a encontrar más datos, y de hecho lo hice: he encontrado unas 2.500 páginas hasta ahora.

»Pronto me di cuenta de que ningún historiador había trabajado aún con la mayoría de estos documentos, y que toda esta información era obviamente desconocida incluso para los principales expertos en el Armenocidio.

»Dada la importancia de su contenido, me decidí a escribir un libro, poniendo los documentos en el contexto de lo que ya sabemos acerca de los acontecimientos de 1915-1918.

- ¿CUÁL FUE EL DESCUBRIMIENTO MÁS SORPRENDENTE E INESPERADO EN LOS ARCHIVOS DEL VATICANO SOBRE EL GENOCIDIO ARMENIO?
-El descubrimiento más sorprendente fue que el genocidio armenio era, de hecho, sólo una parte de un plan más grande: el exterminio de todas las minorías no musulmanas en el Imperio Otomano.

»El movimiento "Jóvenes Turcos" gobernante entró en contacto con las ideas europeas sobre el nacionalismo, y con el concepto de que sólo un estado homogéneo puede ser un Estado fuerte.

»Ellos creían que la debilidad del Imperio Otomano estaba causada por su carácter multirreligioso y multiétnico. Querían "curar" esta "debilidad" mediante la eliminación de todos los elementos “extranjeros”, lo que significaba primero a los cristianos, que sumaban el 19% de la población a principios de 1914. Además de los armenios, también arameos y cristianos asirios, grecocatólicos y grecoortodoxos, fueron perseguidos y asesinados.

»La pretensión de Turquía de una conspiración entre Rusia y algunos líderes armenios no era más que una mentira para justificar esas medidas. Si ese fuera realmente el caso, ¿por qué mataron a mujeres y niños inocentes, también? Y ¿por qué no se perdonó a los demás grupos cristianos, que nunca estuvieron bajo sospecha?

»De hecho, el Secretario de Interior de Turquía, Talaat Bey, dijo francamente a Johann Mordtmann, de la Embajada de Alemania, según un informe de éste a Berlín: "El gobierno (turco) usa la guerra para deshacerse de los enemigos internos – los cristianos indígenas de todas las denominaciones – sin intervenciones diplomáticas de naciones extranjeras ".

»Esto también es lo que leemos en algunos de los documentos del Vaticano, por ejemplo, un informe escrito por el P. Michael Liebl, misionero capuchino austriaco, que descubrió en Samsun : "No los armenios, sino los cristianos fueron condenados (a muerte) en una reunión secreta de los Jóvenes Turcos hace 5 o 6 años en Salónica".


- ¿QUÉ MEDIDAS ADOPTÓ BENEDICTO XV A NIVEL DIPLOMÁTICO PARA AYUDAR A SALVAR A LOS ARMENIOS DE LA DEPORTACIÓN AL DESIERTO DE SIRIA ?
-Ya en junio de 1915, el Vaticano tenía una vaga idea de lo que había ocurrido en el este de Anatolia. Un mes más tarde, no había ninguna duda acerca de las horribles masacres llevadas a cabo contra la mayoría de la población masculina armenia. Durante todo el mes de agosto de 1915, Mons. Dolci – el Delegado Apostólico en Constantinopla – hizo todo lo humanamente posible para interferir diplomáticamente – sin ningún éxito .

»Cuando los drásticos informes llegaron al Vaticano en septiembre de 1915, el Papa Benedicto XV no perdió más tiempo y decidió actuar. Envió una carta autógrafa al Sultán Mehmet V, pidiendo misericordia para los armenios. Los turcos se negaron incluso a recibirla. Durante dos meses, Mons. Dolci intentó de todo para entregarla a su destinatario, pero no fue recibido por el Sultán.

»Sólo cuando pidió ayuda tanto al embajador alemán como al de Austria, [las dos potencias europeas aliadas de Turquía durante la Primera Guerra Mundial, nota de ReL] se le concedió una audiencia. Cuando después de otras cuatro semanas, el sultán respondió, la mayoría de las deportaciones ya se había realizado. Todas las promesas de los turcos de poner fin a las masacres o de salvar a un grupo u otro – o de hacerles regresar a casa – resultaron ser mentiras.

»En diciembre, el Papa Benedicto habló del fracaso de todas las intervenciones diplomáticas en su alocución a los Cardenales en el consistorio del 6 de diciembre de 1915. En ella, habló del "afligido pueblo armenio, ya casi completamente llevado al exterminio".

»En junio de 1916, el Patriarca armenio católico tuvo que informar a la Santa Sede: "El proyecto de exterminación de los armenios en Turquía sigue en marcha. ( ... ) Los armenios exiliados ... son expulsados ​​continuamente al desierto y despojados de todos los recursos vitales. Ellos perecen miserablemente por el hambre, las enfermedades y el clima extremo. ( ... ) Es cierto que el gobierno otomano ha decidido eliminar el cristianismo de Turquía antes de que la guerra llegue a su fin. Y todo esto sucede en la cara del mundo cristiano".

- ¿POR QUÉ ES ESTO ESTÁ SALIENDO SÓLO AHORA A LA LUZ?
-Sí, buena pregunta. Por supuesto, los archivos del pontificado de Benedicto XV sólo se han abierto desde la década de los 90. Además de esto, no muchos historiadores tienen acceso a ellos. Y tal vez nadie tenía ni idea de lo que iba a encontrar allí - es sólo una suposición.

- ENTRE LOS DOCUMENTOS CONTENIDOS EN SU LIBRO, SE INCLUYE UNA CARTA ESCRITA POR EL SUPERIOR DE LOS CAPUCHINOS EN EZRURUM, P. NORBERT HOFER, AL VATICANO, EN OCTUBRE DE 1915, QUE AFIRMA: "EL CASTIGO DE LA NACIÓN ARMENIA (POR SUPUESTAS REVUELTAS) NO ES MÁS QUE UN PRETEXTO UTILIZADO POR EL GOBIERNO TURCO MASÓNICO PARA EXTERMINAR A TODOS LOS ELEMENTOS CRISTIANOS EN ESTE PAÍS".
MUCHOS LECTORES PUEDEN SORPRENDERSE AL ESCUCHAR MENCIONAR A LOS MASONES EN RELACIÓN CON EL GENOCIDIO ARMENIO, PARTICULARMENTE A LA LUZ DE LA VOLUNTAD DE UNIR A TURQUÍA CON EL ISLAM SUNNÍ COMO RELIGIÓN DE ESTADO. ¿PUEDE EXPLICAR LA RELACIÓN DE LOS MASONES CON EL GENOCIDIO ARMENIO, Y QUIÉNES ERAN LOS "JÓVENES TURCOS" A LOS QUE HA HECHO REFERENCIA ANTERIORMENTE?
-Sí, por supuesto. Hubiera sido fácil y más bien populista culpar al Islam del genocidio armenio, especialmente ahora que nos enfrentamos a horribles acontecimientos de nuestro tiempo en la misma región, como la masacre del ISIS contra cristianos y yezidíes en el norte de Siria y e Irak.

»Pero ninguno de los responsables políticos del genocidio, ni Talaat ni Enver ni Kemal Pasha, era un musulmán fanático. Los jóvenes turcos eran muy distintos de los fundamentalistas. Eran un movimiento joven, revolucionario, iniciado por académicos turcos que habían estudiado, en la mayoría de los casos, en París, donde entraron en contacto con los ideales de la masonería y del nacionalismo europeo. Muchos de ellos fueron aceptados por las logias masónicas y, de hecho, la Logia de Tesalónica se convirtió en una especie de cuartel nacional para ellos.

Talaat Bey, también llamado Talaat Pashá, era masón, Gran Maestro del Gran Oriente en Turquía, formado en Francia y su ideología homogeneizadora: su nacionalismo implicaba exterminar las minorías; asesinado en Alemania después de la guerra por un terrorista armenio, los nazis entregaron su cuerpo con honores a Turquía en 1941

»Talaat Bey - el principal responsable del Genocidio Armenio – fue incluso Gran Maestro del Gran Oriente de la Masonería Turca. Eso es un hecho histórico. La ideología de los Jóvenes Turcos se puede describir como "proto-fascismo". Sólo que la raza no jugó un papel como elemento unificador, ya que no existe una "raza pura" turca . Más bien, fue sustituido por la religión, en este caso, el Islam sunní.

»Por lo tanto, el Islam fue instrumentalizado por razones políticas. Se dio a todos los que participaron en los asesinatos una razón de ser, una justificación para sus actos. Pero detrás de esto estaba el plan maestro de una ideología política, que utilizaba la religión para sus fines, buscando la homogeneización de la nación turca.

- COMO HISTORIADOR QUE HA ESTUDIADO EN PROFUNDIDAD LOS HECHOS Y CIRCUNSTANCIAS QUE RODEAN EL GENOCIDIO ARMENIO, EN PARTICULAR LOS DOCUMENTADOS EN LOS ARCHIVOS DEL VATICANO, ¿QUÉ PIENSA USTED DE LA REACCIÓN DE TURQUÍA A LAS DECLARACIONES DEL PAPA FRANCISCO DEL DOMINGO, EN LAS QUE CALIFICÓ LA MASACRE ARMENIA DE “GENOCIDIO"?
-Estoy muy agradecido al Santo Padre. El domingo, no sólo vimos una hermosa, digna y solemne conmemoración del martirio armenio, sino que también experimentamos la victoria de la verdad sobre la diplomacia.

»Si uno sabe cómo Turquía intenta, fanáticamente, por todos los medios, desacreditar los acontecimientos de 1915-1916, si uno sigue la cronología de sus amenazas contra países mucho más grandes y más poderosos que el Vaticano – naciones como Francia, Alemania y los EE.UU. – uno se hace una idea de lo que se necesita para levantarse y llamar "genocidio" a lo que, de hecho, fue el primer genocidio del siglo XX.

»¡Gracias, Papa Francisco! ¡Qué grande, maravilloso y político Papa, que actuó como conciencia moral del mundo, enseñándonos que, como cristianos, no debemos tener miedo de la verdad!

»La reacción turca a su valiente afirmación era de esperar. Siempre es lo mismo. Afirman que el Papa está mal informado, a pesar de que sabe la verdad por sus propios archivos. Por cierto, ¿cuándo van los turcos a abrir los suyos?

»Los turcos incluso llegan a hablar de racismo. ¿Deberíamos ahora aceptar que, desde el punto de vista de Turquía, no es nada racista matar casi toda una nación, un grupo religioso y étnico, pero sí que es racista para llamar a esto un genocidio?

»Es muy triste que los turcos no se den cuenta cómo se excluyen a sí mismos de la comunidad de naciones civilizadas por tales actos. Quiero decir, yo soy alemán y mi nación cometió el crimen más horrible en la historia, el Holocausto. Pero por lo menos, admitimos lo que hicimos, lo lamentamos profundamente y hemos intentado todo lo posible por la reconciliación y la indemnización.

»Como católico, creo que todo pecado y todos los crímenes pueden ser perdonados, pero sólo si hay confesión y arrepentimiento. Pero lo que no se arrepiente ni se confiesa tampoco puede ser perdonado. ¡Turquía sólo tiene un modo de superar el trauma y la culpa del capítulo más oscuro de su historia, y que es el de confesarlo y pedir perdón! Y todos vamos a perdonar. Si no, estas heridas quedarán siempre abiertas, incluso después de 100 años.

- ¿QUÉ LECCIONES DE LA HISTORIA DEL GENOCIDIO ARMENIO PODEMOS APRENDER NOSOTROS HOY, PARTICULARMENTE A LA LUZ DE LA ACTUAL PERSECUCIÓN DE LOS CRISTIANOS EN ÁFRICA Y ORIENTE MEDIO?
-Si hay una lección que debemos aprender del genocidio armenio, es esta: Nunca volver la cabeza, nunca mirar hacia otro lado cuando un hermano sufre persecución.

»Todos nosotros, todas las naciones del mundo civilizado y en primer lugar Alemania – el aliado de Turquía – compartimos su culpa, porque permitimos que esto sucediera. Por oportunismo, dando prioridad a otros temas, por lo que Francisco llama con razón "la globalización de la indiferencia", que es tan mala. "Caín, ¿dónde está tu hermano Abel?". Por esto, nadie puede nunca decir que no tiene nada que ver con el genocidio armenio, el holocausto o el destino de nuestros hermanos cristianos en Siria e Irak.

»Ignorar su suerte y su sufrimiento nos hace culpables, también. No evitar un crimen que ocurre ante tus propios ojos te hace cómplice del agresor. Nunca debemos ignorar, no debemos ser indiferentes, tenemos que aprender a actuar de manera responsable.

Annette Schavan, embajadora alemana en la Santa Sede, no acudió a la oración especial del Papa Francisco por
el centenario del genocidio armenio


»Por esto me avergüenza que, entre todos los diplomáticos presentes en la Basílica de San Pedro en la mañana en la conmemoración de los mártires armenios, la que faltaba era Annette Schavan, la embajadora alemana ante la Santa Sede. Sobre todo porque, como ya he explicado antes, Alemania, aliada de Turquía, tiene una responsabilidad especial ante este martirio. En su caso, el oportunismo ganó a la verdad. Y eso es una pena. Sólo podemos mirar al futuro si no tenemos miedo del pasado.

LABORIOSIDAD


Trabajar es solo el primer paso, hacerlo bien y con cuidado en los pequeños detalles es cuando se convierte en un valor.


Alguna vez un cómico dijo “Tan terrible es el trabajo que hasta pagan por hacerlo”, sin embargo el trabajo es un valor fundamental.

Cuando alguien se refiere a nosotros por “ser muy trabajadores” nos sentimos distinguidos y halagados: los demás ven en nosotros la capacidad de estar horas y horas en la escuela, en la casa o en la oficina haciendo “muchas cosas importantes”. Efectivamente esa puede ser la razón, pero existe la posibilidad de carecer de un sistema de trabajo que nos lleva a “trabajar” más tiempo de lo previsto. Esto se identifica con claridad cuando iniciamos varias tareas y sólo terminamos algunas, generalmente las menos importantes (las que más nos gustan o se nos facilitan), además de ir acumulando labores que después se convertirán en urgentes.

La laboriosidad significa hacer con cuidado y esmero las tareas, labores y deberes que son propios de nuestras circunstancias. El estudiante va a la escuela, el ama de casa se preocupa por los miles de detalles que implican que un hogar sea acogedor, los profesionistas dirigen su actividad a los servicios que prestan. Pero laboriosidad no significa únicamente “cumplir” nuestro trabajo. También implica el ayudar a quienes nos rodean en el trabajo, la escuela, e incluso durante nuestro tiempo de descanso; los padres velan por el bienestar de toda la familia y el cuidado material de sus bienes; los hijos además del estudio proporcionan ayuda en los quehaceres domésticos.

Podemos, fácilmente, dar una apariencia de laboriosidad cuando adquirimos demasiadas obligaciones para quedar bien, aún sabiendo que no podremos cumplir oportunamente; también puede tomarse como pretexto el pasar demasiado tiempo en la oficina o la escuela para dejar de hacer otras cosas, como evitar llegar temprano a casa y así no ayudar a la esposa o a los padres.

Al crear una imagen de mucha actividad pero con pocos resultados se le llama activismo, popularmente expresado con un “mucho ruido y pocas nueces”. Es entonces cuando se hace necesario analizar con valentía los verdaderos motivos por los que actuamos, para no engañarnos, ni pretender engañar a los demás cubriendo nuestra falta de responsabilidad.

La pereza es la manera común de entender la falta de laboriosidad; las máquinas cuando no se usan pueden quedar inservibles o funcionar de manera inadecuada, de igual forma sucede con las personas: quien con el pretexto de descansar de su intensa actividad -cualquier día y a cualquier hora- pasa demasiado tiempo en el sofá o en la cama viendo televisión “hasta que el cuerpo reclame movimiento”, poco a poco perderá su capacidad de esfuerzo hasta ser incapaz de permanecer mucho tiempo trabajando o estudiando en lo que no le gusta o no le llama la atención.

Para ser laborioso se necesita estar activo, hacer cosas que traigan un beneficio a nuestra persona, o mejor aún, a quienes nos rodean: dedicar tiempo a buena lectura, pintar, hacer pequeños arreglos en casa, ayudar a los hijos con sus deberes, ofrecerse a cortar el pasto… No hace falta pensar en grandes trabajos “extras”, sobre todo para los fines de semana, pues el descanso es necesario para reponer fuerzas y trabajar más y mejor. El descanso no significa “no hacer nada”, sino dedicarse a actividades que requieren menor esfuerzo y diferentes a las que usualmente realizamos.

Podemos establecer pequeñas acciones que poco a poco y con constancia, nos ayudarán a trabajar mejor y a cultivar el valor de la laboriosidad:

– Comenzar y terminar de trabajar en las horas previstas. Generalmente cuesta mucho trabajo, pero nos garantiza orden para poder cubrir más actividades.

– Establecer un horario y una agenda de actividades para casa, en donde se contempla el estudio, el descanso, el tiempo para cultivar las aficiones, el tiempo familiar y el de cumplir las obligaciones domésticas o encargos.

– Terminar en orden y de acuerdo a su importancia todo lo empezado: encargos, trabajos, reparaciones, etc.

– Cumplir con todos nuestros deberes, aunque no nos gusten o impliquen un poco más de esfuerzo.

– Tener ordenado y dispuesto nuestro material y equipo de trabajo antes de iniciar cualquier actividad. Evitando así poner pretextos para buscar lo necesario y la consabida pérdida de tiempo e interés.

– Esmerarnos por presentar nuestro trabajo limpio y ordenado.

Cuando nos decidimos a vivir el valor de la laboriosidad adquirimos la capacidad de esfuerzo, tan necesaria en estos tiempos para contrarrestar la idea ficticia de que la felicidad sólo es posible alcanzarla por el placer y comodidad, logrando trabajar mejor poniendo empeño en todo lo que se haga.

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IGLESIA, SERVIDORA DE LOS POBRES


Los obispos españoles analizan la grave crisis económica, social y moral y ofrecen su propuesta desde la fe

Por: Resumen CEE | Fuente: www.conferenciaepiscopal.es

La reunión de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española se clausuró el pasado viernes, 24 de abril, en Ávila con la aprobación de la Instrucción Pastoral "Iglesia, servidora de los pobres". En este documento, los obispos quieren compartir, con los fieles y con quienes deseen escuchar su voz, su preocupación ante el sufrimiento generado por la grave crisis económica, social y moral que afecta a la sociedad española y su esperanza por el testimonio de tantos miembros de la Iglesia que han ofrecido lo mejor de sus vidas para atender a quienes más sufrían las consecuencias de la crisis.

Estructurada en cuatro partes, la Instrucción pastoral comienza analizando la situación social actual y los factores que están en su origen y lo explican. Seguidamente enumeran los principios de la Doctrina social de la Iglesia que iluminan la realidad y ofrecen su propuesta desde la fe.

EN LA PRIMERA PARTE, DEDICADA A DESCRIBIR LA SITUACIÓN SOCIAL, LOS OBISPOS SE FIJAN EN LOS NUEVOS POBRES Y LAS NUEVAS POBREZAS, DE MANERA ESPECIAL LA QUE SUFREN EN PRIMER LUGAR, LAS FAMILIAS GOLPEADAS POR LA CRISIS.

En ellas no es difícil encontrar muchos jóvenes sin trabajo y con grave riesgo de caer en situaciones desesperadas, ámbitos en que se da la pobreza infantil, ancianos olvidados o mujeres afectadas por la penuria económica. Además de las carencias económicas y sociales en las familias, los obispos señalan también la pobreza en el mundo rural y en quienes se dedican al mar, y acentúan la pobreza originada por la emigración que, haciendo visible el derecho a encontrar mejores condiciones de vida, hoy significa la pobreza de los más pobres.

Los inmigrantes sufren más que nadie la crisis que ellos no han provocado y los países que los reciben recortan sus derechos y limitan, también para ellos, los servicios sociales básicos. Los obispos piden en este ámbito a las autoridades nacionales y de la Unión Europea actitudes de generosa acogida y cooperación con los países de origen que permitan su desarrollo.

Además de las nuevas pobrezas, la Instrucción Pastoral señala como rasgo de la sociedad actual la corrupción, a la que define como un mal moral y cuyo origen es, según los obispos, la codicia financiera y la avaricia personal. Estas situaciones de corrupción provocan alarma social, alteran el funcionamiento de la economía, impiden la competencia leal y encarecen los servicios. La corrupción es una grave afrenta a nuestra sociedad, es una conducta éticamente reprobable y es un grave pecado. La necesaria regeneración personal y social vendrá por un mayor aprecio al bien común, que se origina en las virtudes morales y sociales, se fortalece con la fe y se hace visible en el amor al prójimo.

Tanto las nuevas pobrezas como la corrupción están facilitadas por el empobrecimiento espiritual. El talante personal y el comportamiento moral de las personas están dañados por la indiferencia religiosa, el olvido de Dios o la despreocupación por la cuestión sobre el destino trascendente del ser humano. No se puede olvidar, dicen los obispos, que la personalidad del hombre se enriquece con el reconocimiento de Dios que sostiene nuestra dimensión ética, nos impulsa al amor a todo hombre, haciendo de la caridad fraterna la señal distintiva.

EN LA SEGUNDA PARTE, LA INSTRUCCIÓN PASTORAL SEÑALA CUATRO FACTORES QUE EXPLICAN LA SITUACIÓN SOCIAL ACTUAL.

El primero de ellos es la negación de la primacía del ser humano que se apoya en la dignidad que Dios le otorga.

El segundo es el dominio de lo inmediato y lo técnico en la cultura actual. En ésta, el primer lugar lo ocupa lo exterior, lo inmediato, lo visible, lo rápido. La técnica parece ser la razón última de todo lo que nos rodea y su desarrollo se presenta como la panacea para resolver todos los males del hombre.

El modelo social centrado en la economía es el tercer factor que explica esta situación de crisis: la burbuja inmobiliaria, el excesivo endeudamiento, la falta de regulación y supervisión de los mercados han ocasionado una época de recesión, para la que la única solución presentada es la lógica del crecimiento, como si “más” fuera igual a “mejor”.

Por último, en cuarto lugar, encontramos, como consecuencia de la lógica del crecimiento, una cierta idolatría de los mercados, cuando en realidad, la actividad económica, por sí sola, no puede resolver todos los problemas sociales; su recta ordenación al bien común es incumbencia, sobre todo, de la comunidad política, la que cual no debe eludir su responsabilidad en esta materia.

LA TERCERA PARTE DE LA INSTRUCCIÓN CONSISTE EN UNA EXPLICACIÓN DE LOS PRINCIPIOS DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA QUE ILUMINAN LA REALIDAD Y PUEDEN AYUDAR A LA SOLUCIÓN DE LOS GRAVES PROBLEMAS QUE LE AFECTAN.

El primero de ellos es la primacía de la dignidad de la persona : el ser humano es la medida de todas las cosas, no un instrumento al servicio de la producción y del lucro. Los obispos instan a un modelo de desarrollo que ponga en el centro a la persona. Si la economía no está al servicio del hombre, se convierte en un factor de injusticia y exclusión.

El segundo principio es que los bienes tienen una dimensión social y un destino universal , como se vivía ya en el Antiguo Testamento y enseñaron los Padres de la Iglesia. La acumulación de los bienes en pocas manos es una grave injusticia, pues la propiedad privada está orientada al bien común. Por eso, dice la Iglesia, Dios ha destinado la tierra y cuanto ella contiene para uso de todos los hombres y pueblos. En consecuencia, los bienes creados deben llegar a todos de forma equitativa, según los principios de la justicia y de la caridad.

En la vida social, otro principio ineludible es el de la solidaridad y el equilibrio entre los derechos y los deberes. La solidaridad es el empeño firme y perseverante por el bien común, es decir por el bien de todos y cada uno. La convivencia implica que los derechos de unos generan deberes en otros y que la satisfacción de unos depende de la diligencia de los otros. Los derechos económico-sociales no pueden realizarse si todos y cada uno de nosotros no colaboramos y aceptamos las cargas que nos corresponden; de igual modo que el derecho a los bienes materiales conlleva el deber del trabajo diligente del hombre. El bien común es el bien de ese “todos nosotros”, formado por individuos, familias y grupos intermedios que se unen en una comunidad o sociedad. Desear el bien común y esforzarse por él es exigencia de justicia y caridad.

El principio de subsidiariedad señala las funciones y responsabilidades que corresponden a las personas individuales en el desarrollo de la sociedad a través de comunidades y asociaciones de orden familiar, educativo, cultural, etc. Al mismo tiempo, regula las funciones que corresponden al Estado y a los cuerpos sociales intermedios, para impedir la tendencia totalitaria de los estados. El principio de subsidiariedad permite un justo equilibrio entre la esfera pública y la privada; reclama del Estado el aprecio y apoyo a las organizaciones intermedias y el fomento de su participación en la vida social.

Por último, entre los principios de la Doctrina Social se señala el derecho a un trabajo digno y estable que permite la integración y la cohesión social, por lo que cualquier política económica debe estar al servicio del trabajo digno.

LA CUARTA PARTE DE LA IGLESIA, SERVIDORA DE LOS POBRES, OFRECE OCHO PROPUESTAS ESPERANZADORAS DESDE LA FE PARA VIVIR EL COMPROMISO CARITATIVO, SOCIAL Y POLÍTICO.

- Promover una actitud de renovación y conversión, que nos identifique con Cristo y que salga al encuentro de los pobres, siendo instrumentos para su liberación, promoción e integración en la sociedad.

- Cultivar una espiritualidad que impulse al compromiso social. Sólo el encuentro con el Amor de Dios, puede transformar y purificar los corazones de los discípulos, cambiándolos de egoístas y cobardes en generosos y valientes; de estrechos y calculadores, en abiertos y desprendidos.

- Apoyarse en la fuerza transformadora de la evangelización, porque el anuncio del Evangelio, fermento de libertad y de fraternidad, ha ido acompañado siempre de la promoción humana y social de aquellos a los que se anuncia.

- Como consecuencia de lo anterior, profundizar en la dimensión evangelizadora de la caridad y de la acción social, desde el testimonio personal y sin olvidar el anuncio explícito de Jesús. Tenemos, además, el reto de ejercer una caridad más profética. No podemos callar cuando no se reconocen ni respetan los derechos de las personas, cuando se permite que los seres humanos no vivan con la dignidad que merecen.

- Promover el desarrollo integral de la persona y afrontar las raíces de las pobrezas. Además de atender a las necesidades más urgentes, el acompañamiento de las personas es la base de la acción caritativa: No se trata sólo de asistir y dar desde fuera, sino de participar en sus problemas y tratar de solucionarlos desde dentro.

- Defender la vida y la familia como bienes sociales fundamentales.

- Afrontar el reto de una economía inclusiva y de comunión. La reducción de las desigualdades debe ser uno de los objetivos prioritarios de una sociedad que quiera poner a las personas, y también a los pueblos, por delante de otros intereses.

- Fortalecer la animación comunitaria. Es necesario que la comunidad cristiana sea el verdadero sujeto eclesial de la caridad.

EN SU CONCLUSIÓN, los obispos alientan una vez más la esperanza de los que sufren las consecuencias de la grave crisis actual y se ponen junto a ellos: “Estamos con vosotros; juntos en el dolor y en la esperanza; juntos en el esfuerzo comunitario por superar esta situación difícil”. Al mismo tiempo, agradecen el esfuerzo de quienes viven la caridad con el prójimo y animan a imitarlos, no sólo en las relaciones cotidianas sino también en las relaciones sociales, económicas y políticas.

martes, 28 de abril de 2015

ABORTO, EUTANASIA, MATRIMONIO GAY... SON LEYES «PREPARADAS EN LAS LOGIAS», AFIRMA UN EX MASÓN


Serge Abad-Gallardo estuvo en la masonería 24 años.

Muchas personas abandonan la masonería, pero muy pocas lo cuentan. Es el caso de Serge Abad-Gallardo, arquitecto francés que tiene ahora 60 años y pasó 24 como miembro de una de las obediencias más importantes de Francia, Derecho Humano. Su libro Por qué dejé de ser masón (LibrosLibres), publicado ahora en español, relata su apasionante experiencia. Tras su conversión al cristianismo (estaba bautizado, pero alejado de la Iglesia), percibió la incompatibilidad entre la religión católica y la ideología masónica y decidió irse. El proceso de vuelta a la fe resultó largo.

-¿POR QUÉ INGRESÓ EN LA MASONERÍA?
-Tenía la edad y la situación social ideales para la masonería: tenía 33 años y era alto funcionario municipal como director de urbanismo. Estaba alejado de la Iglesia y mi fe era bastante tibia. Un amigo que yo no sabía que era masón me propuso entrar. Me atrajo la curiosidad por los secretos que la masonería dice tener.

-¿CUÁNDO EMPEZÓ A VER O SABER COSAS QUE LE DESAGRADABAN?
-Al principio algunas palabras del ritual masónico (Rito Escocés Antiguo y Aceptado) me sugirieron una relación entre la masonería y la Iglesia. Por ejemplo, en la iniciación hay frases como “busca y encontrarás” o “llama y se te abrirá” que se encuentran en los Evangelios. Pero poco a poco me di cuenta de que su sentido no era el mismo. También escuché expresiones muy anticlericales. Eso no me gustó, pero me adapté, porque yo me encontraba lejos de la Iglesia. Además, en la masonería se hablaba mucho de fraternidad, pero me di cuenta de que detrás de esa “fraternidad” se encontraban algunos “arreglos” y luchas por el poder dentro de la misma masonería. Por último, cuando volví a la fe, comprendí las incompatibilidades entre el catolicismo y la masonería.

-¿CÓMO FUE ESE PROCESO DE CONVERSIÓN?
-¡Duró unos 9 años! Creo que Dios me dejó pasar tanto tiempo en el error de la masonería (24 años, hasta ser venerable maestro e ingresar en los altos grados) para que hoy ningún masón pueda decirme –como algunos lo han intentado, con mucha mala fe- que no comprendí nada. Pasé por varios estadios. Primero, como explico en el libro, tuve conciencia de la presencia de Cristo a mi lado. Esto empezó en 2002, cuando conocí a un padre franciscano cerca de Aix-en-Provence. Sus palabras al principio me parecieron masónicas y me gustaron porque pensaba que había una relación entre masonería y catolicismo, pero a medida que le iba escuchando comprendí que el sentido de esas palabras era fundamentalmente distinto.

-¿POR EJEMPLO?
-Cuando la masonería habla de “Luz”, habla de un “Conocimiento”, un saber esotérico, hermético y oculto. Mientras que aquel franciscano me hablaba de “Luz” como el amor de Dios por nosotros. Otro ejemplo: cuando la masonería dice “busca y encontrarás”, se trata de buscar por uno mismo y encontrar en uno mismo, es la palabra hermética masónica “V.I.T.R.I.O.L.” (Visita Interiorem Terrae Rectificando Invenies Occultum Lapidem: Visita el interior de la tierra y rectificando encontrarás la piedra oculta). Pero las palabras del Evangelio no significan nada de eso: significan que Dios nos busca antes incluso de que nosotros pensemos en buscarle a Él. Es Dios quien da el Amor al hombre, más que al revés. El amor del hombre es una imagen del Amor de Dios, Dios nos ha hecho a su imagen. ¡Todo esto no tiene nada que ver con la magia, el ocultismo o fórmulas simbólicas! Salí de este encuentro con el franciscano totalmente conmovido, y sentí la presencia de Cristo a mi lado. No podía imaginar que Él me amaba con ese Amor inmenso que ahora sí sentía. No hay palabras para expresarlo.

-PERO AÚN NO SE CONVIRTIÓ DEL TODO…
-Empecé de nuevo a rezar, aunque no a ir a misa. Un día de 2005, en una época mala de mi vida, estaba en la capilla cuando Cristo me contestó. Fue una experiencia tremenda, casi me caigo del banco. Aun así, seguía resistiendo y no comprendía lo que Cristo esperaba de mí.

-¿QUÉ PASÓ DESPUÉS?
-En 2012 experimenté lo que podríamos llamar “el Mal”. Me encontré de frente a lo más negro del alma humana y ante la presencia del diablo en nuestras vidas con embrujos y magia. Puede parecer increíble, pero no tengo más remedio que contar las cosas como pasaron. El mundo se cerró para mí. En unos meses perdí mi empleo, mi buen sueldo, el chalet donde vivíamos, mi velero de doce metros, mi coche deportivo, mis amigos… Me sentía totalmente perdido y no hallaba respuestas en la masonería, que no podía contestar a la pregunta de por qué existe el mal en el mundo. Se me ocurrió pasar unos días de retiro en la abadía de Lagrasse, y allí, ante Cristo en la cruz, me puse a llorar y me di cuenta de que aquel Cristo lloraba conmigo. Ese amor fue como una luz. Pasé una semana con los monjes, y mi corazón se abrió ya totalmente al Amor de Cristo.

-Y ENTONCES SE FUE DE LA MASONERÍA DEFINITIVAMENTE…
-Todo lo que vivía en ella me pareció falso, o por lo menos tibio. No pude quedarme, porque además, comprendí que la masonería es totalmente incompatible con la fe católica.

-¿TIENE TANTO PODER COMO DICE SU LEYENDA?
-Sí, lo tiene. En Francia, desde 2012, muchos ministros son masones. Y los grandes maestros del Gran Oriente, de Derecho o de la Gran Logia Femenina quieren cambiar la sociedad. Leyes como el aborto, la eutanasia o el matrimonio del mismo sexo vienen de ideas masónicas. Un gran maestro de la Gran Logia de Francia, Pierre Simon, ha confesado que todas esas leyes estaban ya preparadas en las logias antes de ser votadas por los diputados.

-¿Y ES CONSPIRADORA?
-La masonería cree en la “utopía”: es decir, que todo lo que resulta posible para un ser humano debe y puede permitirse: no hay límite en una ley natural que venga de Dios, la moral sólo proviene del pacto social. Luego no hay otro modo de vivir que el hedonismo: el placer y la felicidad en la vida son el único objetivo, no hay salvación eterna, hay que gozar de la vida. La masonería conspira, entonces, contra toda forma diferente de pensar a la suya.

SOBREPROTECCIÓN: AMORES QUE ASFIXIAN


Padres sobreprotectores piensan que a mayor cantidad de cuidados, mayor es el afecto que entregan a sus hijos. ¡Gran error! El exceso de preocupación les dificulta el desarrollo de su personalidad.
Por instinto los papás tienden a proteger a sus hijos. Los ven pequeños, dependientes e indefensos y sienten la necesidad de abrazarlos cuando lloran, de prevenirlos de los peligros, de mostrarles lo que pueden y no pueden hacer, de atender a sus problemas cuando están tristes.

También se preocupan de que les pueda ocurrir algo: cuando duermen, especialmente si es recién nacido, se acercan a comprobar si respira bien; ante una fiebre, consultan al médico y curan sus heridas cuando caen. Es lo normal de un padre hacia su hijo.

PROTEGER MÁS DE LA CUENTA

Muchas veces, sin embargo, la atención normal se transforma en aprensión y algunos padres demuestran una preocupación excesiva. y más que proteger a los hijos los sobreprotegen.

¿CÓMO? CUIDÁNDOLOS MÁS DE LA CUENTA

Viven pendientes minuto a minuto de las necesidades del niño: si tiene hambre, si el clima está muy frío para él, si es hora de vestirlo, si se puede caer, si le toca bañarse…

Se desvelan al verlo triste o enfermo. No entienden que a veces prefiera estar solo en su pieza.

Cuando llega la edad de las obligaciones escolares, son los primeros en sentarse a hacerle las tareas. El resultado: niños caprichosos, habituados a una vida hecha, siempre protegidos, llenos de límites y recomendaciones. No llegan a conocer lo que es frustrarse ni tener contratiempos. Las responsabilidades, si las tienen, son compartidas.

¿MAL NACIONAL?

Con mayor o menor intensidad es acertado decir que en Chile se tiende a sobreproteger a los hijos. “Casi como parte de nuestra idiosincrasia”, afirman algunos. Muy distinto a otras culturas, como la norteamericana, donde la educación incentiva a los niños la autonomía des- de sus primeros años de vida. Basta recordar la sorpresa de algunas mamás locales cuando vuelve la amiga chilena que partió becada con el marido y cuyo hijo de dos años ya sabe comer solo, no usa pañales, toma la leche en vaso, y en general participa mucho más de los quehaceres diarios.

En nuestro país, en cambio, las mamás y muchas veces también las empleadas, exageran en atenciones y mimos, mucho más allá de lo conveniente para el desarrollo de la madurez e independencia de los niños.

“Uno lo puede ver en los colegios- asegura la educadora de párvulos M. Clara Valencia: Hay una tendencia generalizada a empequeñecer a los niños. Los padres exigen a sus hijos menos de lo que corresponde a su edad; no los dejan asumir responsabilidades para que vayan adquiriendo autonomía. Y los ven como niños aunque hayan entrado a la universidad”.

ASÍ LLEGAMOS A ESTA REALIDAD:

– Niños de seis años que hay que vestir todas las mañanas para que no lleguen tarde al colegio.

– Muchos a los siete años todavía toman la leche en biberón.

– Niños que nunca ordenan sus cosas porque “para eso está la mamá”. Escolares de diez años que esperan a la mamá para hacer juntos las tareas.

– Niños que almuerzan sólo lo que les gusta comer.

“Y los padres contemplan estas situaciones sintiendo que es lo normal en hijos que reciben mucho cariño”, explica la psicóloga infantil Carmen Birke. Agrega: “Para ellos, amor y mimo son proporcionales, ya mayor cantidad de cuidados, mayor es el afecto que creen expresarle a sus hijos. No saben que al sobreprotegerlos de esa manera no les están ayudando a ser niños fuertes, seguros e independientes. Por el contrario, le están impidiendo un desarrollo armónico e ideal de su personalidad”.

CARIÑO IMPRUDENTE

Si se analiza las actitudes en que caen los padres sobreprotectores, éstas se pueden resumir en las siguientes premisas:

– No exigen a sus hijos de acuerdo a la edad que tienen.

Entre los 0 y los 6 años se deberían vivir una serie de etapas de crecimiento, desde caminar, dejar el chupete, comer solo, sacarse los pañales, hasta pasar de biberón a taza… Son avances que los padres sobreprotectores no alientan a sus hijos, a veces por comodidad, pero también por no exigirles. “Pobrecitos, si son tan chicos todavía”, se les oye decir. Y dejan huella: porque el niño que no tuvo la necesidad de esforzarse de chico tiene dificultades para hacerlo cuando es mayor.

– Impiden que los niños asuman sus responsabilidades.

“Mamá es hora de que me vistas”, “hoy me tienes que bañar”, ” ¿quién me va a ordenar mis juguetes?”…

Cuando los padres acostumbran a los hijos a hacerles todo, los niños se acostumbran a no hacer nada. Para la mamá puede ser más rápido y cómodo porque se asegura que las cosas quedan bien hechas -según ella-, pero es necesario irle traspasando responsabilidades al niño de a poco, dejarlo que se equivoque. Sólo con la práctica de hacer cosas va a poder desarrollar habilidades y adquirir hábitos.

– No educan hijos autónomos.

A los seis años, los niños adquieren sus primeras responsabilidades escolares. Importante es que se involucre. Hay que enseñarles desde el principio que es su responsabilidad y no de los padres el que lo cumpla.

OTRO ERROR FRECUENTE

– Quieren solucionarle todos sus problemas. Los padres sobreprotectores no soportan la idea de que sus hijos sufran o experimenten frustraciones. Y si se les pierde un juguete, la mamá puede pasar la tarde buscándolo, mientras el “pobrecito” pasa la pena viendo televisión. Después, cuando pelean con algún amigo, es la mamá nuevamente la que hace de árbitro para enmendar la relación.

Así es difícil que el niño aprenda a reaccionar correctamente frente a situaciones de conflicto. Además, hay que recordar que en esta edad son los juguetes y los amigos, pero después los problemas son más complicados.

– Frenar los ímpetus de independencia. Para los niños de esta edad -sobre todo a los dos años cuando les viene una arremetida de independencia-, la vida es una aventura y si constantemente se les está mostrando el peligro y los riesgos que supone el salir a explorar, van adquiriendo una actitud temerosa y negativa frente al mundo. “Abríguese, que se puede resfriar”, “cuidado con el perro que lo va a morder”, “no se suba ahí que se puede caer”. El freno permanente sobre los hijos los lleva a ir perdiendo confianza en sí mismos.

CAUSAS FRECUENTES

Son varias las causas que pueden motivar a los padres sobreprotectores. Las más frecuentes son enumeradas por la psicóloga Carmen Birke:

– Los padres que han tenido un modelo de padres sobreprotectores, en cierta medida tienden a repetirlo porque es el único que conocen.

– Los padres no quieren repetir la falta de cariño que les tocó experimentar a ellos y se van al extremo opuesto de darlo todo y no exigir nada.

– Padres con alguna experiencia traumática previa que los hace adoptar una actitud sobreprotectora para evitar una repetición.

– El caso de padres adoptivos que buscan compensar la falta de paternidad biológica desviviéndose por el niño.

– Padres mayores que cumplen la tarea de abuelos regaladores más que educadores.

– Padres de un hijo único en quien concentran atenciones, cuidados, mimos, y todo el tiempo del que disponen.

– Padres con sentimiento de culpa: cuando el trabajo los mantiene gran parte del día lejos de la casa, compensan la ausencia con mimos excesivos, “pobrecito cómo lo voy a retar cuando estoy con él, si apenas lo veo”.

Todos ellos son malcriadores. No asumen la educación del niño como un fierro que hay que forjar.

EL OTRO EXTREMO

¿Cómo saber cuánto se le puede exigir a los niños y cuándo hacerlo?

Así como se cae en sobreproteger a los hijos y se les asfixia con atenciones, la balanza puede irse al otro extremo donde los padres aceleran el proceso de crecimiento más allá de lo que les corresponde.

Ellos los impulsan a realizar las cosas solos y si los ven tímidos reaccionan fuerte: “Tienes que aprender a nadar antes que los demás”, “vamos, salta sin miedo”.

Ni tanto ni tan poco. Para educar no hay reglas ni recetas. Todo depende del niño, de su ambiente familiar, su personalidad, si tiene hermanos, su ubicación entre ellos…

Hay que observar… Saber si son felices o no, lo que pueden hacer, qué les cuesta más, qué les gusta.

Cada hijo es distinto y por ende hay que exigirle a su medida. Al que es más regalón y está siempre pidiendo ayuda o que le hagan las cosas, hay que ir enseñándole a hacer por sí mismo, de a poco y con paciencia, para que vaya adquiriendo autonomía.

Al hijo independiente, en cambio, que dice que es grande y puede hacer sus cosas solo, dejarlo crecer, proporcionándole también la seguridad que siempre necesita.

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EL BUEN PASTOR


¡MI ESTANDARTE MARIANO ES PODEROSA ARMADURA PARA ESTE FINAL DE LOS TIEMPOS!

ABRIL 26 DE 2015 – 2:20 P.M.

LLAMADO DE MARÍA SANTIFICADORA A LOS HIJOS DE DIOS

Hijitos, que la paz de Dios permanezca en vosotros y mi protección maternal os acompañe siempre.

Hijitos, izad el Estandarte de Nuestros Dos Corazones en vuestros hogares y llevadlo junto con mi rosario en vuestro cuello, porque éste será el emblema de victoria sobre las fuerzas del mal. Mi Estandarte Mariano debéis tener listo hijitos míos, esta es la bandera de victoria para estos últimos tiempos; todos los hogares donde esté mi estandarte, serán protegidos y ninguna fuerza del mal podrá hacerles daño. Mi estandarte mariano es poderosa armadura para este final de los tiempos.

Quiero hijitos que el estandarte mariano sea la bandera del pueblo de Dios; izadlo cada que entréis en oración, porque es escudo protector contra las fuerzas del mal. Todos los hogares y todos aquellos que lleven junto con mi rosario el estandarte mariano, serán protegidos por los Ejércitos Celestiales y en la hora de su muerte los asistiré y no dejaré perder. Hacedlo bendecir por uno de mis predilectos para que estéis protegidos de día y de noche y mi adversario no pueda tocaros, ni haceros ningún daño; mi estandarte mariano os dará protección a todo instante, especialmente en las horas de descanso nocturno. También podéis colocar mi estandarte mariano junto con el Ictus en la puerta de entrada de vuestros hogares; os brindará protección y será señal y salvoconducto para que cuando pase por vuestra ciudad el Ángel de la Justicia Divina, pase de largo y no toque con su espada justiciera vuestros hogares y vuestras familias.

Preparaos pues mi Ejército Militante, enarbolad mi Estandarte Mariano en todas vuestras batallas espirituales y la victoria de cada día os daré. No temáis mis niños, esta Madre no os abandonará; acatad mis instrucciones que os hago llegar a través de los instrumentos de estos últimos tiempos; no desechéis los mensajes porque son la voz del cielo que os está guiando en estos tiempos de oscuridad y batalla espiritual.

Os ama vuestra Madre, María Santificadora.

Dad a conocer mis mensajes a toda la humanidad.