miércoles, 16 de noviembre de 2016

¿QUÉ PIENSA EL PAPA FRANCISCO SOBRE DONALD TRUMP?


NUEVA ENTREVISTA CONCEDIDA AL DIARIO "LA REPUBBLICA": NO JUZGA, PIENSA SÓLO EN SUFRIMIENTO DE EXCLUIDOS

La última entrevista entre el papa Francisco y el ex director, fundador, del periódico italiano La Repubblica, Eugenio Scalfari, ha iniciado con una pregunta sobre qué piensa sobre Donald Trump, futuro 45 presidente de los Estados Unidos.

“Yo no doy juicios sobre las personas y sobre los hombres políticos, sólo quiero entender cuáles son los sufrimientos que su modo de proceder causa a los pobres y los excluidos”, dijo el Papa en la entrevista, publicada este 11 de noviembre y realizada en la Casa Santa Marta del Vaticano el 7 de noviembre de 2016.

El Obispo de Roma está preocupado principalmente por “la angustia y el sufrimiento” de los “refugiados y de los inmigrantes”, una parte de ellos cristianos. Pero el Papa no hace diferencias.

La problemática tiene muchas “causas” y lamenta que “hacen todo lo posible para eliminarlos”. “Por desgracia, muchas veces, son sólo medidas opuestas de las poblaciones que tienen miedo de que se les quite el trabajo y se les reduzcan los salarios”, admite.

El Pontífice de nuevo denuncia la divinización del dinero. “El dinero está en contra de los pobres, además de contra los inmigrantes y refugiados, pero también están las personas pobres en los países ricos que temen la recepción de sus símiles de los países pobres”.

Un bienestar que el Papa espera llegue a todos para evitar la guerra entre pobres del sur y del norte.

“Es un círculo vicioso y debe ser detenido. Hay que derribar los muros que dividen: intentar aumentar el bienestar y hacerlo más extenso, pero para lograr esto necesitamos romper esos muros y construir puentes que permitan disminuir la desigualdad y aumentar la libertad y los derechos. Más derechos y más libertad”, indica Francisco.

Con la actualidad de las elecciones en los Estados Unidos, en Roma no se olvidan las palabras de Francisco -en respuesta a las que Donald Trump dijo en tiempo de campaña electoral- durante su regreso del viaje a México en febrero de 2016, cuando interpelado por un periodista sostuvo que “hacer muros no es cristiano”, en referencia a la construcción del muro de 3.000 kilómetros en la frontera con México.

El periodista Scalfari ha preguntado al Papa sobre las razones que empujan a las personas a emigrar y si este flagelo terminará antes o después.

Le ha presentado la dificultad de entender por qué un hombre, una familia y enteras comunidades y pueblos quieren abandonar su propia tierra, los lugares donde nacieron, su propio lenguaje.

“Uno de los fenómenos que fomentan las desigualdades es el movimiento de muchos pueblos de un país a otro, de un continente a otro. Después de dos, tres, cuatro generaciones estos pueblos se integran y su diversidad tiende a desaparecer por completo”, dijo Francisco.

Sfalcafari sintetiza el fenómeno de la emigración con el concepto de “mestizaje universal” en el sentido más amable del concepto, dice. La palabra es bien recibida por el Papa. “No sé si va a ser universal, sin embargo, será más frecuente que hoy en día. Lo que queremos es la lucha contra la desigualdad, este es el mayor mal que existe en el mundo”.

De esta manera, denuncia que “el dinero” crea esta desigualdad, que “es el mal mayor que existe en el mundo” porque está en contra “de las medidas que tienden a nivelar el bienestar y favorecer, por ende, la igualdad”.

ES CRISTIANISMO, NO MARXISMO NI COMUNISMO

Respecto a una sociedad dominada por la igualdad presente en el programa del socialismo marxista y luego en el comunismo, el Papa se aleja de la concepción de una sociedad marxista y reitera que son los comunistas los que se adueñan del pensamiento cristiano.

“Cristo habló de una sociedad donde los pobres, los débiles, los marginados, los excluidos, sean ellos los que decidan. No los demagogos, no los Barrabás, sino el pueblo, los pobres, que tienen fe en el Dios trascendente o no, es a ellos a quienes debemos ayudar para conseguir la “igualdad y la libertad”.

¿Francisco quiere a los pobres en política? “Sí, es así”, sostiene el Papa, pero no como entiende la política el que entra para buscar poder y dinero. Por ello, habla del “llamado politichese (palabra italiana que indica palabrería de los políticos)”, “disputas por el poder, el ‘egoísmo, la demagogia, el dinero”. En contraposición, insta a entrar a hacer “alta política”, “creativa”, hecha de “grandes visiones políticas, lo que Aristóteles escribió en su obra”.

Como ya lo hizo en su discurso a los, admitió su admiración por Martin Luther King, promotor de los derechos civiles de los afroamericanos en Estados Unidos, líder de la no violencia.

LA SANGRE DE LOS MÁRTIRES CRISTIANOS

El Papa explica que “nosotros los cristianos siempre hemos sido mártires, y a pesar de ello, en el curso de los siglos, nuestra fe ha conquistado gran parte del mundo. Claro, ha habido guerras apoyadas por la Iglesia en contra de otras religiones y ha habido incluso guerras dentro de nuestra religión”.

Con espíritu pragmático destaca que de esas guerras religiosas, “la más cruel fue la masacre de San Bartolomé, y desgraciadamente muchas otras parecidas”. Esto sucedió por una forma violenta de reiterar las diferencias religiosas, las cuales se “anteponían el poder temporal, a la fe y a la misericordia”.

Entretanto, señaló que los cristianos han “difundido la fe tomando como ejemplo a Jesucristo. Él fue el mártir de mártires y ha dado a la humanidad la semilla de la fe”.

“Pero me cuido mucho de pedir el martirio a quienes se cimienten en una política orientada hacia los pobres, por la igualdad y por la libertad”, añade.

“Esta política -continúa- es diferente de la fe y son muchos los pobres que no tienen fe. Pero tienen necesidades urgentes y vitales, y nosotros debemos apoyarlos como apoyaríamos a todos los demás. Como podamos y como sepamos”.


Al final, Scalfari le preguntó al Papa sobre su actitud ante los “adversarios dentro de la Iglesia”. “Adversarios, adversarios, no diría. La fe nos unifica a todos. Naturalmente cada uno de nosotros, individuos, ve las mismas cosas de manera diferente; el cuadro, objetivamente, es el mismo, pero, subjetivamente, diferente”, sostuvo Francisco.