miércoles, 16 de noviembre de 2016

ORACIÓN DE LOS ESPOSOS A SAN ANTONIO PARA LA RESTAURACIÓN DEL MATRIMONIO


El santo no sólo puede ayudar a encontrar objetos perdidos...

San Antonio de Padua es uno de los santos más famosos en todo el mundo, es mejor conocido como el santo que ayuda a encontrar objetos perdidos: artículos de uso diario, documentos importantes, incluso puede encontrar la fe perdida, el amor extraviado, los sentimientos olvidados y muchos asuntos importantes que en el transcurso de nuestra vida, se han apartado de nosotros por nuestro propio descuido personal.

San Antonio, nació en Lisboa en 1195, se llamaba Fernando y era el hijo mayor de una familia muy influyente de la localidad. Sus padres tenían grandes planes para él, y así lo arreglaron para una buena educación. Estaban pensando en una carrera eclesiástica o burocrática, pero Fernando terminó decepcionándolos a ellos por la elección de una vida dedicada más directamente al servicio del Señor.

San Antonio fue bien conocido por su práctica de la piedad y el fervor en la oración. De hecho, una de las primeras leyendas que se ciernen sobre él, es que en una oportunidad, mientras se encontraba en profunda oración, fue molestado por un demonio, entonces él persiguió ese demonio a lo largo del camino haciendo una señal de la cruz en el suelo.

La oración que sigue invoca la ayuda a San Antonio de Padua para recuperar y restaurar la gracia del matrimonio que en algún momento pudo haberse perdido.

ORACIÓN A SAN ANTONIO PARA LA RESTAURACIÓN MATRIMONIAL

Glorioso San Antonio, tú que has ejercido el poder divino de encontrar todo aquello estaba perdido, ayúdame a recuperar la gracia de Dios que recibí en el sacramento del Matrimonio
Que mi pareja y al igual que yo, podamos volver a sentir la fortaleza, el ánimo, la esperanza y la fe, que un día nos tuvimos y que hoy se ha visto debilitada debido a los rumbos y decisiones equivocadas que hemos tomado en la vida.

Ayúdanos a encontrar nuevamente ese amor servicial en el que nos desvivíamos el uno por el otro para hacer feliz al otro. Que esa caridad vuelva a encenderse como una llama inextinguible para que una y alegre los corazones de ambos.

Que podamos encontrar momentos para donarnos el uno al otro en la intimidad de nuestra relación y hacer sentir al otro cuánto apreciamos su presencia y el tiempo compartido.

Oh San Antonio, ayúdanos a encontrar nuevamente el deseo de amarnos sin medidas. Que podamos encontrar el perdón para las situaciones dolorosas que hemos vivido y sanar todas las heridas que nos hayamos podido causar en momentos de inmadurez e indiferencia.

Ven y fortalece nuestro espíritu para que podamos, cada uno de nosotros, amar más a Dios por sobre todas las cosas, dedicarle un tiempo personal y volver a encontrar formas de reconciliación, a medida que nos reconciliamos con Él.

Oh estimado San Antonio, bendice y protege a mi familia; mantenla unida en el amor, ese amor que nos sostiene en cada una de nuestras necesidades cotidianas, y mantenla libre del mal.

Bendice a mi cónyuge (nómbralo) y a mí. Ayúdanos a vivir con dignidad a través de los frutos de nuestro trabajo para que podamos tener la oportunidad de criar y educar a los hijos que el Señor nos ha dado y que vendrán si así Él lo desea.

Bendice a nuestros hijos, que puedan mantenerse sanos y con bondad en el corazón. Ayúdalos a que nunca se pierdan por el camino, y si esto pasase, ayúdales a encontrar el camino de regreso al amor. Ayúdalos además, a concentrarse en sus estudios y a ser personas preparadas para el futuro. No permitas que pierdan su fe y su pureza en medio de las muchas ocasiones que el mal les tentará en su crecimiento espiritual y personal.

Ayúdanos a comprender a nuestros hijos y a guiarlos a través de nuestras palabras y nuestro ejemplo de modo que siempre puedan aspirar a los más nobles ideales de la vida y ser capaces de poner en práctica su vocación humana y cristiana.
Amén.

ORACIÓN PARA ENCONTRAR LA GRACIA


Amado San Antonio, glorioso sirviente de Dios, famoso por tus méritos y milagros poderosos, ayúdanos a encontrar todo esto que perdimos. Asístenos con tu ayuda en los momentos de tentación; e ilumina nuestras mentes en la búsqueda de la voluntad de Dios. Ayúdanos a encontrar de nuevo la vida de la gracia, esa gracia que una vez destruyó nuestro pecado, y que nos lleva a la posesión de la gloria que nos ha prometido el Salvador. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.