martes, 10 de julio de 2018

SAN CRISTÓBAL, MÁRTIR.


Del gigantón del cielo.
San Cristóbal, mártir. 10 y 25 de julio, 16 de noviembre y 9 de mayo.

Paso por alto la leyenda, ampliamente conocida por todos al menos en sus aspectos generales: soldado, búsqueda de la fe, "cruzapersonas", el Niño en el río, martirio lleno de prodigios y castigos a los verdugos...

El Martirologio Romano recoge que padeció el martirio en Lycia, siendo emperador Decio pero ni esto es certero. La verdad es que salvo su leyenda y culto posterior, no se sabe nada de él. Las "Actas" no rebasan más allá del siglo VIII, que, aunque antiguas, son totalmente ficticias y lejanas del santo. Sin embargo, se conoce una inscripción del siglo V, que habla de una basílica dedicada a su memoria en Bitina, por tanto, ya en esta época era venerado; así que no se trata de un invento medieval, como muchas veces se dice cuando no se sabe que responder. Otra referencia importante: entre los firmantes del Concilio de Constantinopla hay un tal Potino, del monasterio de San Cristóbal, monasterio no identificado, pero existente, evidentemente. Y, por último, San Gregorio Magno (12 de marzo y 3 de septiembre), habla de su basílica y monasterio en Taormina.

En cuanto a su celebración, el martirologio atribuido a San Jerónimo (30 de septiembre y 8 de mayo) pone que en Samon (?) se celebra su memoria el 25 de julio, fiesta que conserva el martirologio romano, aunque en la práctica se haya trasladado al 10 del mismo mes, por la coincidencia con Santiago Apóstol. La Habana, por ejemplo, lo celebra a 16 de noviembre, día de la fundación de la ciudad. Y la iglesia oriental lo recuerda el 9 de mayo.

Es en la fuerza de su culto donde radica su importancia en la espiritualidad y el arte: Sobre todo en la Edad Media, San Cristóbal fue considerado como el santo patrono contra la muerte súbita, la muerte fuera de estado de gracia (que impediría la entrada al cielo). Su imagen se ponía en lugares altos, sobre las puertas de catedrales, ciudades, hospitales y edificios importantes y era creencia popular que con mirarla durante el día, uno quedaba libre del peligro de morir sin sacramentos. Es uno de los 14 Santos Auxiliares, de tantísima devoción, ya sea juntos o por separado.

Es patrón de peregrinos, viajeros, motoristas, transportistas en general. Protector de los deportes de motor, las fortificaciones, los balseros. Se le invoca contra las inundaciones, las tormentas eléctricas y el granizo. Era llamado auxiliador contra la peste, el hambre, las heridas y hasta el dolor de muelas. Es protector de los niños y las embarazadas, los paisajistas y jardineros, los vendedores de fruta, los encuadernadores y tapiceros, y también de carpinteros, pintores y modistas.

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