martes, 1 de marzo de 2011

COSAS QUE NO SON COMO SI FUERAN


Mira la situación a través de la fe y verás como tu espíritu se levanta y comienzas a ser transformado.

Dios tiene un método especial para producir cosas y resultados y se trata de llamar lo que NO ES como si fuera. Esta divina forma de actuar debe ser también nuestra forma normal, porque lo que es normal para Dios debe serlo para nosotros también. Lo normal para Dios es que veamos los resultados terminados y hablemos y tratemos las cosas como tal. Por ejemplo si tenemos problemas emocionales y espirituales debemos ver, sentir y declarar que esos problemas emocionales serán sanados y seremos liberados, cuando creemos que no hay salida y que no tenemos solución estamos actuando de forma anormal para Dios, porque según él siempre hay salida. Todo lo que para Dios es normal, para el pensamiento humano parece anormal, parece locura. Pero la realidad y la verdad la tiene Dios y no la incredulidad.

A lo que parece que no tiene salida, nosotros lo vemos en fe y declaramos la salida, esta fe se hace parte esencial de nosotros y se nos quitan las dudas y miedos. Nuestra batalla continua es si nos mantenemos creyendo en victoria o nos flaqueamos para estar en derrota.

Cuando Dios creo el universo dice la Biblia que de la nada lo creo, esta es la naturaleza omnipotente de Dios. Cuando Dios llamó a Gedeón le dijo: Varón esforzado y valiente (Jue. 6:12) Luego Gedeón dijo No, si yo soy el menor, mi familia es pobre…”, para Dios es normal lo que no es como si fuera y luego eso que no es se trasforma en lo que Dios declaró, por eso la Biblia dice que su palabra no vuelve a él vacía, sino que su palabra declarada va, trasforma, crea y cumple su propósito.

Si hoy estás en medio de esa situación que parece NO ES lo que quisieras, comienza a ponerte de acuerdo con Dios, para verla, hablarla y actuar como si esto fuera a cambiar. Llama a las cosas que no son como si fueran, esto es poder de Dios, la fe es como un golpe a las circunstancias, es una batalla que debemos afrontar cada día. No bajes los brazos actúa como tu Padre Celestial, actúa como Jesús, porque tenemos su sangre, somos participantes de la naturaleza divina.

Comienza a verte de forma diferente, si algo te cuesta, cambia la perspectiva de temor, de vergüenza, de fracaso por la perspectiva de Dios.

Gedeón se transformo en un varón esforzado y valiente por causa de lo que Dios creía de él, luego el se puso de acuerdo con Dios y avanzó. Decide hoy no ponerte los lentes de la incredulidad y temor y cámbialos por una fe superior. Poco a poco nos vamos transformando a imagen de Jesús, fuertes, obedientes, pacientes, compasivos. Nuestros sentimientos van siendo pulidos a medida que andamos en fe. No te desalientes porque aunque te sientas desanimado y sin fuerzas hoy Dios te dice:esforzado y valiente usa tu imaginación, tus pensamientos y tus palabras para verte transformado según lo que quieres lograr, mira la situación a través de la fe y verás como tu espíritu se levanta y comienzas a ser transformado.

Cuando Dios miró al Saulo de Tarso vio a uno de los apóstoles más usados de todos los tiempos, que escribió gran parte del nuevo testamento, porque llamo lo que no es como si fuese, lo mismo con David, un simple y olvidado pastorcito de ovejas el Señor lo vio como el más prominente de los reyes de su pueblo y así fue, por que vio lo que no es como si fuese.

Donde hay enfermedad... Dios ve sanidad.
Donde hay pobreza ... Dios ve prosperidad.
Donde hay vacío... Dios produce vida y gozo.
Donde hay confusión... Dios ve claridad.
Donde hay soledad... Dios de compañía.
Donde hay fracaso... Dios lo torna en éxito.
Donde hay heridas... Dios produce sanidad emocional
Donde hay opresión... Dios ejecuta liberación.
Donde hay pleitos... Dios desata paz

Recuerda que somos nosotros lo que tenemos que hacer este acuerdo con Dios, porque en el momento que decido seguir sus consejos y ver y hablar lo mismo que el Señor ve y habla las cosas cambian.

Este es tu día de ponerte de acuerdo con Dios y llamar todo lo que no es como si fuera. No hagas acuerdos con las tinieblas y no aceptes las derrotas, lo negativo, solo debes aceptar lo que pertenece a tu herencia, a todo lo que nos dejo Jesús en la cruz, todas las promesas de Dios en la Biblia son nuestra única herencia y son las que tenemos que creer, pedir y esperar.
Por: Estevan Correa