sábado, 8 de agosto de 2009

CUANDO MIRAS A MARÍA


Podemos estar absolutamente seguros de que estamos mirando a Dios, al Niño Dios que está con Ella, siempre.

Imágenes de María en todas sus advocaciones, vestida de acuerdo al lugar y las costumbres del pueblo que rodeó cada una de sus manifestaciones, y con rasgos en su rostro que reflejan también quienes son los corazones que Ella quiere enamorar en cada caso. ¡María se adapta, como una Madre que busca de todas las formas posibles el educar y formar a sus hijos!

¡Las imágenes de María!. Mirar a la Madre de Dios en los altares, esplendorosa y llena del amor que se derrama sobre nosotros, es mirar mucho más allá de la pequeña Mujer de Galilea que dos mil años atrás dio un humilde y escondido sí a un celestial visitante. Muchas veces nos ocurre a los enamorados de la Santa Madre de Dios que se nos pregunta u objeta tanto amor por la Virgen, como un posible olvido o error respecto del Dios Verdadero. ¿Y que decimos nosotros?

Miren a la Virgen: ¿qué ven? Se pueden observar muchos signos, porque Ella también manifiesta sus mensajes a través de la simbología de los pequeños detalles que rodean sus imágenes. Sin embargo, un dato en particular debe capturar nuestra atención: si observan bien, verán que la Virgen siempre tiene al Niño Jesús consigo. En muchas advocaciones el Niño está en sus brazos, mientras en otras se encuentra en su vientre: la cinta que María tiene sobre su vestido indica que estáen cinta, que tiene a su Niño consigo, para traerlo a este mundo.

De tal modo, cuando miramos a María podemos estar absolutamente seguros de que estamos mirando a Dios, al Niño Dios que está con Ella, siempre. Es que la misión de la Virgen es una y clara: ¡traernos a Jesús! No se puede separar a ésta pequeña Mujer de Galilea de lo que es el motivo de su existencia: traernos al Niño Dios a nuestro mundo primero, y a nuestros corazones ahora, en nuestro tiempo. Y Jesús está muy contento de que sea Su Madre la que nos viene a buscar, a rescatarnos. El se siente feliz de estar en los brazos de Mamá o en su Seno Virginal cuando la envía a socorrernos.

Jesucristo, el único Salvador, Dios Verdadero y Hombre Verdadero, ha elegido a la Criatura más perfecta para que sea Su Cuna, Su Tabernáculo, Su Cáliz. Las imágenes de la Virgen, de este modo, reflejan la unión indisoluble entre Dios y Criatura, entre Madre e Hijo, entre naturaleza Divina y humana, entre el Cielo y la tierra. No podemos mirar a la Virgen sin estar mirando a Dios al mismo tiempo, porque Ella es el Envase perfecto en el que Dios eligió venir a nosotros, Ella es la portadora de la Buena Nueva. María, la Esclava de Dios, es la primera en invitarnos a hacernos pequeños, hasta desaparecer, para que Cristo resplandezca a través nuestro. Ella nos enseña a negar nuestro ego, a negarnos a nosotros mismos, porque sólo El es, sólo Cristo es.

Cuando miras a la Madre, entonces, ves en realidad al Hijo. Porque el Hijo hizo a la Madre, para que la carne de la Madre forme la Carne del Hijo. Y si miras al Hijo, sin dudas también verás a la Madre, porque en Ella se resumen las virtudes que Dios, su Hijo, quiso infundirle a la Criatura más perfecta de la Creación, Su Madre. ¿Comprendes nuestro amor por la Madre, entonces, como un reflejo de nuestro amor por el Hijo, verdadero motivo de nuestra existencia y Dueño de nuestros corazones?.
Autor: Oscar Schmidt

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Aqui quiero compartir mi comentario, desde que fui al grupo y María me dio ese mensaje, no hago mas que rezar el Rosario y pensar en la Virgen María mi Madre, y yo digo a veces... Jesus no se sentira algo celoso de ello??? pues creo que no porque estoy viendo a ELLA y a la vez viendo a EL como dicen a traves de su carne. Yo perdi a mis dos mamas terranales, digo dos porque mi tia era como una madre mas para mi, asi la considero, pero ahora ellas estan arriba bien, pero que tal regalo de Dios, me ha mandado a una MADRE Pura, Buena, Castisima, Celestial, Reina del Cielo y del Universo, a quien sigo y seguire todos los dias de mi vida, al estar escribiendo esto me caen unas cuantas lagrimas por el recuerdo de mis mamas terrenales, pero a la vez una sonrisa por el encuentro con mi MADRE María, la que me guiara y estara conmigo hasta el ultimo dia de mi existencia. TE QUIERO MUCHO MAMITA MIA, GRACIAS POR VENIR HACIA MI.-
Jose Antonio

Hermano José dijo...

AYYYY... NUESTRA MADRE ESLO MÁXIMO
BENDICIONES POR CASA