jueves, 15 de enero de 2009

LAS TRES BARDAS


Un discípulo llego muy agitado a la casa de Sócrates y empezó a hablar de esta manera:
§ Maestro, quiero contarte cómo un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia...”
Sócrates lo interrumpió diciendo:
§ “¡Espera! ¿Ya hiciste pasar a través de las Tres Bardas lo que me vas a decir?”
§ “¿Las Tres Bardas?”
§ Si - replico Sócrates - La primera es la VERDAD. ¿Ya examinaste cuidadosamente si lo que me quieres decir es verdadero? ¿en todos sus puntos?”
§ No... lo oí decir a unos vecinos...”
§ Pero al menos lo habrás hecho pasar por la segunda Barda que es la BONDAD. ¿Lo que me quieres decir es por lo menos bueno?”
§ No, en realidad no; al contrario...”
§ “¡Ah! - interrumpió Sócrates - Entonces vamos a la Ultima Barda. ¿Es NECESARIO que me cuentes eso?”
§ Para ser sincero, no; necesario no es…”
Entonces, sonrió el sabio.
§ Si no es verdadero, ni bueno, ni necesario... sepultémoslo en el Olvido...”

Reflexión: ¡Qué difícil es borrar la imagen negativa que gratuitamente te crean ciertas personas! ¡No juzgues!... ¡Júzgate primero! JMPC