jueves, 27 de diciembre de 2018

LA POLICÍA DE COSTA RICA ADVIERTE SOBRE LOS TIMOS DE BRUJOS, SANTEROS Y CHAMANES


Pese a que es un timo añejo y harto conocido, hay personas que –una y otra vez– continúan cayendo en las garras de los brujos, santeros o chamanes, según informa Pablo Rojas en el medio costarricense CR Hoy.
Al igual que en otras ocasiones, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica advirtió sobre las estafas cometidas contra clientes que buscan este tipo de servicios para “resolver” algún inconveniente económico, personal o familiar.
Según datos de la Sección de Fraudes de esa policía, entre 2017 y 2018 se han reportado 8 casos en San José de personas que fueron víctimas de este tipo de delitos. Sin embargo, la cantidad podría ser superior debido a que no todos se atreven a denunciar. En algunos casos, los clientes pierden dinero en efectivo u otros bienes.
“El timo de la brujería consiste en acudir ante un ‘brujo’, un ‘santero’ u otra designación ante una  necesidad propia o de un familiar para resolver un problema económico, de salud o de otra índole. Se recomienda no acudir a ningún tipo de brujo o santero para resolver algún tipo de problema, señaló Pamela Fonseca, investigadora de la Sección de Fraudes del OIJ, quien recordó que por estos hechos se pueden interponer denuncias ante la policía judicial.
¿CÓMO OPERAN ESTOS SUJETOS?
La experiencia y las investigaciones policiales determinan que, en ocasiones, los brujos o los santeros acceden a la casa de las víctimas y utilizan mensajes como: “tengo que hacerte una limpia, ocupo tu anillo de matrimonio, tus alhajas”. Y luego dicen: “te lo traigo mañana porque hay que limpiarlo”. Pero después lo que mandan es una foto de una bolsa quemada y aseguran que en la “limpia” todo se “quemó” porque estaba con espíritus malignos y –al final de cuentas– es para evitar devolver todas tus alhajas.
Según testimonios de personas afectadas, los brujos extorsionan a las víctimas con la misma información personal que ellos brindaron cuando llegaron a la “consulta”. Por ejemplo, le mencionan: “¿Usted tiene una relación fuera de su matrimonio?. La persona responde: “Sí, yo tengo una relación”. Esa misma información después la utilizan para coaccionarla o hasta para acceder carnalmente hasta las propias personas bajo la terminología de limpia, abusos en realidad. Por ello, la policía judicial pide presentar denuncias ante estos hechos, pues en muchas ocasiones se quedan callados por vergüenza.
ADVERTENCIAS QUE VIENEN DE ATRÁS
Ya en el año 2015 el OIJ advertía de este tipo de estafa, según leemos también en CR Hoy. Y es que muchas veces, las personas cuando están en situaciones personales de desesperación, acuden a ese tipo de “consultorios” a veces invirtiendo mucho dinero, sin tener mayores resultados.
Precisamente aquel año se conocía la acción emprendida por un ciudadano ante la Oficina de Iniciativa Popular de la Asamblea Legislativa. El señor Morales, preocupado por lo que percibía en Limón, donde residía,  presentó un proyecto de ley para regular entre otras cosas lo que él denomina “práctica de brujería”.
Morales dijo a CR Hoy que en su barrio, una vecina que venía sintiendo dolor de cabeza y pesadez en su cuerpo, visitó a un conocido brujo de la zona. El brujo le dijo que la iba a curar, porque “ella tenía un maleficio que le había hecho un hombre”. El supuesto brujo le dio unos brebajes y le cobró.
Morales refirió que su vecina terminó sanándose de sus males físicos tras visitar a un médico certificado que le dio medicamentos legales, y aunque se tomó los brebajes que le recetaron, no sabe qué ingirió, pero tampoco cree que le hubiesen ayudado en algo. Morales también dijo que en Limón había varias tiendas que venden artículos curativos para “males de amor y otras cosas”, de ahí que presentara la iniciativa en cuestión.
La psicoanalista Luz Tobón acotó que muchas veces cuando las personas están vulnerables, sobre todo en épocas como las actuales donde se sufren muchas angustias y depresiones, piensan en acudir a esos lugares en donde supuestamente hay “soluciones o curas rápidas”. La profesional recordó que ninguna enfermedad de orden físico o psicológico se resuelve tan rápido, sino que se debe llevar un proceso. Es mejor, aseguró, pensar en acudir a un profesional.
Secretaría RIES

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