viernes, 28 de febrero de 2014

PARÁBOLA 20


Se me mostró un insecto que había caído al agua en un riachuelo. El pobre se debatía para no hundirse en la corriente. Cuando todo hacía creer que no se salvaría, una pequeña hoja llegó a su lado, arrastrada por la corriente, y, el insecto, pudo encaramarse a ella y salvarse. Y escuché estas palabras:

- No te desesperes ante el peligro. Sólo cuando estamos perdidos podemos aprender algo sobre Dios. Entonces descubrimos su sencillez. Que se nos presente como una simple hoja.

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