Para avanzar en la implantación del aborto, los derechos LGTBI
Un informe del
Grupo Bridgespan insta a los magnates filántropos a invertir más de 6.000
millones de dólares en organizaciones feministas hasta 2026, aproximadamente
1.500 millones de dólares al año, como forma de «realizar el cambio
transformador que buscan» dichos donantes. Para demostrar que esa inversión
sería eficaz, el informe cita la reciente liberalización de las leyes sobre el
aborto en Argentina, Irlanda y México.
(C-Fam/InfoCatólcia) El informe caracteriza las recientes leyes proabortistas como «victorias concretas»
de los movimientos feministas, de los que
dice «que aguantan activamente el
ataque coordinado de los movimientos antiderechos que están haciendo retroceder victorias ganadas
con mucho esfuerzo, ya sea en Texas, en Estados Unidos, en Polonia, en Austria
o en Ghana».
El estado de Texas se menciona
específicamente en el informe por su ley que prohibe el aborto a partir de que se detecte el
latido del feto. Y además pueden cambiar radicalmente las
cosas en EE.UU si se confirma la derogación de la sentencia Roe v
Wade.
Según
Devex,
organización globalista, esta noticia «envió ondas de choque a la comunidad del
derecho al aborto» y provocó nuevos llamamientos
para financiar causas feministas en todo el mundo, dada la amplia influencia
mundial de Estados Unidos.
Como ejemplo de la
«erosión de los derechos y la política progresista», el informe menciona la Declaración del Consenso de Ginebra,
en la que más de 30 países reafirmaron que el aborto no es un derecho humano y
que la familia es la «unidad de grupo natural y
fundamental de la sociedad». La declaración conjunta fue liderada por
Estados Unidos bajo la administración Trump, hasta que el presidente Joe Biden rescindió el apoyo estadounidense.
A la coalición del Consenso de Ginebra, que el informe feminista denuncia como «fuerzas antiderechos», se le atribuye haber
impedido «nuevos avances en los compromisos sobre
educación sexual integral, derechos sexuales y derechos LGBTQI+.»
Aparte del aborto, el informe
deja claro que los miles de millones que pide se destinarían a
promover la ideología de género.
Según su lista de definiciones, «las mujeres, las
niñas y las personas no binarias es una categoría inclusiva que se refiere a
las mujeres y niñas cis y transgénero y a las personas que se identifican como
no binarias».
Para contrarrestar el sufrimiento causado por el patriarcado, el capitalismo y otras causas, los autores escriben que «los líderes y los esfuerzos feministas deben contar con
recursos abundantes».
El informe indica que las
organizaciones feministas están «significativamente
infrafinanciadas», según la investigación de AWID, un grupo feminista,
que cuenta entre sus propios donantes con la Fundación Ford, la Fundación Open
Society y la Agencia Sueca de Desarrollo Internacional.
El
informe fue publicado por el Grupo Bridgespan, que asesora
a donantes y organizaciones sin ánimo de lucro para promover el cambio social,
y Shake the Table, antes conocido como Feminist Imaginations, que busca dirigir
la financiación hacia la «justicia racial, de
género y económica».
La
elaboración del informe contó con el apoyo de la Fundación Bill y Melinda Gates, que prometió 2.100 millones
de dólares a lo largo de cinco años para la igualdad de género el año pasado en
el Foro sobre la Igualdad de Género de ONU Mujeres celebrado en París. A pesar
de los primeros intentos de eludir la cuestión del aborto, la Fundación Gates
tiene un largo historial de financiación de grupos que promueven el aborto en
todo el mundo.
En respuesta al borrador de
sentencia filtrado de la Corte Suprema de EE.UU, Bill Gates tuiteó que la revocación de Roe contra Wade «nos haría retroceder 50 años». Su ex esposa
Melinda denunció igualmente «la restricción del
acceso a los servicios de salud reproductiva».








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