Hoy estaba mirando algunas escenas sueltas de La novia de Frankenstein (1974). Debe ser una de las películas con más tomas falsas de la historia: los protagonistas tenían que interrumpir continuamente sus interpretaciones porque no se podían aguantar la risa. Hay escenas que quedaron en la película en la que se nota que uno u otro está a punto de estallar en carcajadas.
Sobre
todo, cada vez que el jorobado Igor interviene,
los demás tienen que hacer un verdadero esfuerzo para poder seguir
interpretando. Hay que reconocer que el encapuchado Igor hace una actuación
insuperable. Podéis ver la escena que va a partir del minuto 1:38. Se nota que
se rieron los cámaras, los de la iluminación, todos los presentes:
https://www.youtube.com/watch?v=tOjH-yoEJe0
Cuando en
una película apenas puedes evitar que se rían hasta los maquilladores, sabes
que vas hacia el éxito asegurado. Todo lo contrario que el primer protagonista
de Regreso al futuro, que hubo que
sustituirlo tras una semana. El director reconoció que era poco gracioso. El jorobado Igor es todo lo contrario, rebosaba
gracia por sus cuatro costados. No necesita ni hablar, te hace reír incluso
cuando solo mira.
Murió a
los 48 años por una intoxicación de marisco mientras filmaba una película en
México. Compraron a un vendedor callejero y de los varios intoxicados él solo
murió. Algo que fue esencial para que muriera era que a veces se fumaba medio
cartón de cigarrillos al día. Como curiosidad diré que se alimentaba con una
dieta basada en una cantidad impresionante de huevos y leche.
♣ ♣ ♣
Las
películas que más me gustan son las de humor. Entre los momentos más felices de
vida están unos cuantos en los que me reí mucho con los amigos, charlando,
haciendo el tonto, haciendo imitaciones imbéciles.
Putin
tiene toda la pinta de ser un aburrido. Mientras que Berlusconi sí que tenía
pinta de ser la alegría de la fiesta. Biden tampoco creo que sea de los que se
suben a la mesa para bailar. Pero Boris Johnson sí que es de los que lo mismo
te echa un pulso que se pone a imitar a Winston Churchill.
P. FORTEA








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