El Papa Francisco alentó a los abuelos y a las personas mayores a impulsar una “revolución de la ternura” que consiste en protagonizar “una revolución espiritual y pacífica”.
“Pidamos a la
Virgen, Madre de la Ternura, que nos haga a todos artífices de la revolución de
la ternura, para liberar juntos al mundo de la sombra de la soledad y del demonio de la guerra”, escribió el Santo Padre en su
Mensaje para la II Jornada Mundial de los Abuelos y de las personas mayores
difundido por el Vaticano este 10 de mayo.
La II Jornada Mundial de los
Abuelos y de las personas mayores se celebrará el 24 de julio de 2022.
El título del Mensaje del
Papa, “En la vejez seguirán dando fruto”, se basa en el versículo 15 del
salmo 92 que consiste en “una buena noticia, un
verdadero “evangelio”, que podemos anunciar al mundo y que va “contracorriente” respecto a lo muchas personas en
el mundo piensan de la vejez.
“Queridas
abuelas y queridos abuelos, queridas ancianas y queridos ancianos, en este
mundo nuestro estamos llamados a ser artífices de la revolución de la
ternura. Hagámoslo, aprendiendo a utilizar cada vez más y mejor el instrumento más valioso que tenemos, y que es
el más apropiado para nuestra edad: el de la oración”, invitó el Papa.
En esta línea, el Santo Padre
alentó a convertirse en “poetas de la oración:
cultivemos el gusto de buscar palabras nuestras, volvamos a apropiarnos de las
que nos enseña la Palabra de Dios” para que la invocación confiada
acompañe “el grito de dolor del que sufre” y
pueda “contribuir a cambiar los corazones”.
“Podemos ser el ‘coro’ permanente de un gran santuario espiritual, donde la oración de súplica y el canto de
alabanza sostienen a la comunidad que trabaja y lucha en el campo de la vida”, indicó el Papa.
De este modo, el Pontífice
dijo a las personas mayores que se trata de aportar “a
la revolución de la ternura, una revolución espiritual y pacífica” a
la que “los invito a ustedes, queridos abuelos y
personas mayores, a ser protagonistas”.
“El mundo vive
un tiempo de dura prueba, marcado primero por la tempestad inesperada y furiosa
de la pandemia, luego, por una guerra que afecta la paz y el desarrollo a
escala mundial. No es casual que la guerra haya vuelto a Europa en el momento
en que la generación que la vivió en el siglo pasado está desapareciendo”, lamentó el Papa.
Por ello, el Santo Padre
alentó a realizar “un cambio
profundo, una conversión que desmilitarice los corazones, permitiendo que cada uno reconozca en el otro a un
hermano”.
“Nosotros,
abuelos y mayores, tenemos una gran responsabilidad: enseñar a las mujeres y a
los hombres de nuestro tiempo a ver a los demás con la misma mirada comprensiva y tierna que dirigimos a
nuestros nietos”, afirmó.
Por último, el Papa Francisco
destacó que la próxima Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores “es una ocasión para decir una vez más, con alegría,
que la Iglesia quiere festejar con aquellos a los que el Señor -como dice
la Biblia- les ha concedido una edad avanzada”.
“¡Celebrémosla
juntos! Los invito a anunciar esta Jornada en sus parroquias y
comunidades, a ir a visitar a los ancianos que están más solos, en sus casas
o en las residencias donde viven. Tratemos de que nadie viva este día en
soledad” porque “la visita a los ancianos
que están solos es una obra de misericordia de nuestro tiempo”, concluyó
el Papa.
JORNADA MUNDIAL DE LOS ABUELOS Y PERSONAS MAYORES
El 31 de enero de 2021 el Papa
Francisco instituyó la Jornada Mundial de los abuelos y de las personas
mayores, que se celebrará en toda la Iglesia el cuarto domingo de julio, “cerca de la conmemoración de San Joaquín y Santa Ana,
los abuelos de Jesús”.
En aquella ocasión, el Santo
Padre explicó que el objetivo de esta Jornada Mundial es promover el encuentro
entre generaciones, de los nietos con los abuelos y de los abuelos con los
nietos, para “custodiar las raíces y
transmitirlas”.
POR MERCEDES DE LA
TORRE | ACI Prensa








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