La editorial Desclée de Brouwer, que publica la Biblia de Jerusalén, cambió la palabra “hombre” por “persona” en su nueva edición, lo que suscitó polémica en las redes sociales.
La Biblia de Jerusalén es una de las más conocidas publicaciones de la
Biblia en todo el mundo. Es una versión de las Sagradas Escrituras que la
editorial Desclée de Brouwer publica en español desde 1967.
El extracto compartido por varios usuarios en Twitter se refiere al
Evangelio de Mateo 4,19, en el que Jesús dice a sus discípulos: “Os haré pescadores de hombres”, que en la nueva
edición dice “Os haré pescadores de personas”.
Vista en la última edición de La Biblia de
Jerusalén de @EdDesclee
“pescadores de personas”. ¿Lenguaje inclusivo en la Biblia? Nos están cambiando
el agua… @patergongora @elpadrejesus_ @PatxiBronchalo @JaumeVivesVives @antoniomariamcr @francescogiosue pic.twitter.com/aNA25qT6Dg
— Jesus Mora (@jesusaudiologo) May 11, 2022
Jesús Mora
cuestiona al respecto: “¿Lenguaje inclusivo en la Biblia? Nos están cambiando el agua”,
mientras que el Pater Rural
asegura que “no
recomendará que se compre esta Biblia (de Jerusalén). Basta ya de tergiversar
la Sagrada Escritura para adaptarse a las reglas mundanas”.
“Gracias a Dios mi Biblia de Jerusalén no es de las
actualizadas”, comenta Giancarlo
Valle Calderón.
“No me parece bien, pero creo que tiene la
importancia que le demos. Si leyéramos todos los días la Sagrada Escritura,
hace tiempo que nos habríamos dado cuenta que la traducción de la Biblia de
Jerusalén no es la mejor opción”, comentó
el P. Antonio María
Domenech Guillén, sacerdote de la diócesis española de
Cuenca.
Consultado por ACI Prensa sobre el cambio en la más reciente versión de
la Biblia de Jerusalén, Javier Gogeaskoetxea, Consejero Delegado de la
Editorial Desclée De Brouwer, se refirió a la polémica.
“El cambio se debe a que la Escuela Bíblica y
Arqueológica de Jerusalén busca ante todo la fidelidad a los textos originales.
Ocurre que en el texto ‘griego’ original la palabra que se usa no incluye el género.
Por lo tanto las posibilidades de traducción tampoco deben incluirlo: persona o
ser humano”, indicó.
En ese sentido, continuó, “si pusiese
‘hombre’ estaríamos faltando a la fidelidad del texto original pues la palabra
griega no es hombre, ni mujer”.
“Entiendo que hay un intento de ‘polemizar’
atribuyendo un lenguaje ‘inclusivo’ a la traducción. Pero nada más lejos
de la realidad, la razón es la fidelidad al texto original”, aseguró.
“La norma básica que sigue la Escuela Bíblica y
Arqueológica de Jerusalén es que ‘el texto más antiguo es siempre el más
veraz’. Si ahora se cambian las palabras para que sean ‘amables con el género’
nada tiene que ver con la decisión de la Escuela Bíblica y Arqueológica de
Jerusalén”, señaló.
“Las traducciones Bíblicas no se amoldan a los
tiempos modernos, sino que intentan ser fieles a los textos antiguos”,
concluyó el Consejero Delegado de la Editorial
Desclée De Brouwer.
LA EXPLICACIÓN DE UN
SACERDOTE
El sacerdote español Jesús Silva, licenciado en Teología Patrística,
hizo una explicación
detallada en Twitter sobre lo que sería la mejor
traducción de la palabra ánthropos, el texto griego traducido en la
Biblia de Jerusalén primero por “hombres” y
ahora por “personas”.
“El término que traduce, ánthropos, se
refiere a ‘ser humano’ al margen de su sexo. Sin embargo la traducción como ‘personas’
tiene sus problemas. ¿A qué personas se refería Jesús: humanas,
angélicas o divinas? Pues en el texto, así traducido, no se excluye que Jesús
esté llamando a los discípulos a que evangelicen a los ángeles o al mismo
Dios”, escribió el sacerdote que también lleva adelante el proyecto “Un minuto
para pensar”, en redes sociales.
El P. Silva dijo entonces que “al ser ‘personas’
un término equívoco, habrá que buscar otro que no lo sea. Podemos
entonces traducirlo como ‘personas humanas’ o ‘seres humanos’. A su vez esta
traducción tiene un punto equívoco, ya que, ¿qué hace humano a un humano?”.
“Pongamos que es ‘ser racional’, como dice la RAE
(Real Academia de la Lengua Española). Sin embargo, si existieran
extraterrestres inteligentes, habría que dilucidar si el término ‘humano’ se
puede aplicar a ellos o no. Mientras eso no se aclare, el concepto personas humanas’
es también equívoco”.
En ese sentido, continuó el sacerdote, “quizá
la traducción más apropiada –siempre que queramos evitar traducir la palabra ánthropos
como ‘hombre’– podría ser ‘terrícola’; aunque según la RAE cualquier habitante
de la tierra lo es, por lo cual habría que decir más bien ‘pescadores de
terrícolas humanos’”.
Sobre el término humano, el sacerdote recordó que la RAE lo define como “’propio del hombre’. Es decir, que literalmente
hablando, lo humano es lo propio del hombre (sic): los hombres terrícolas.
Pero, ¿qué significa ‘hombre’?”.
“La RAE acude de nuevo en nuestra ayuda. La palabra
‘hombre’ significa ‘ser animado racional, varón o mujer’. Pongamos pues que con
la palabra ‘ánthropos’ Jesús le quería decir a los Doce que serían ‘pescadores
de seres animados racionales, varones o mujeres’”.
Entonces, resumió el sacerdote, “con ese
circunloquio tan acertado, para evitar equívocos que se dan con palabras como
‘persona’, ‘ser humano’ o ‘terrícola humano’, y adoptando el principio de la
economía de lenguaje, podríamos traducir la palabra ánthropos como ‘hombre’, que recoge
todo lo anterior”.
Para concluir y con algo de ironía, el P. Silva propuso que “en esta nueva traducción de la Biblia, más adaptada a
nuestro tiempo, y guiada por un principio de inclusión, a la par que a la
fidelidad al texto y a la intención de Jesús, traduzcamos novedosamente la
frase como ‘os haré pescador de hombres’. De nada”.
Colaboró con esta nota David Ramos,
Editor en Jefe de ACI Prensa
POR WALTER SÁNCHEZ
SILVA | ACI Prensa








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