Un sacerdote católico en Ucrania asegura que el ecumenismo se ha fortalecido en medio del sufrimiento de la guerra contra Rusia, pues católicos y ortodoxos ucranianos están unidos por “el amor a Dios y a la Patria”
Entrevistado por ACI Prensa, el P. Antonio Vatseba, Provincial del
Instituto del Verbo Encarnado (IVE) en Ucrania, aseguró que a los católicos y
ortodoxos ucranianos “nos unen el amor a Dios y a
la Patria en este tiempo difícil de guerra”.
Sin embargo, lamentó que eso “no sucede con
la Iglesia Ortodoxa perteneciente al Patriarcado de Moscú”.
Las tensiones entre Ucrania y Rusia escalaron desde marzo de 2021. El 24
de febrero de este año, Vladimir Putin, presidente ruso, ordenó el inicio de la
invasión de Ucrania.
De acuerdo a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos
de las Naciones Unidas, al 17 de mayo de este año suman 3.752 muertos, entre
ellos 250 menores de edad.
Además, ya son 4.062 heridos, entre ellos 365
menores.
ACNUR, la agencia de Naciones Unidas para refugiados, estima que más de
6 millones de personas han huido de Ucrania a países vecinos desde el 24 de
febrero, y al menos 2,9 millones necesitan asistencia dentro del país.
Sin embargo, las tensiones entre ambos países han estado presentes
durante muchos años, pero un punto crítico reciente ocurrió en 2014, con la
toma de la península de Crimea, hasta entonces parte de Ucrania, a manos de
Rusia.
El P. Antonio Vatseba dijo que “después de
la anexión de Crimea por Rusia, los que más sufrieron fueron los habitantes de
Crimea”, pues “se vieron obligados a
abandonar la península debido a la persecución política, religiosa o étnica”.
Además, señaló que “el pueblo tártaro en
Crimea, que es el pueblo originario de la península, está siendo oprimido en
sus derechos”.
Algo similar, dijo, le ocurrió a la Iglesia Greco Católica Ucraniana y a
la Iglesia Ortodoxa Ucraniana, las que “no tuvieron
la posibilidad de trabajar libremente en el territorio de la península”,
estando a punto “de suspender allí sus actividades
religiosas”.
Para el sacerdote, a pesar de los conflictos, los cristianos en la
región “son un buen ejemplo de fidelidad a Cristo,
sobre todo en estas circunstancias tan difíciles”.
El P. Vatseba destacó que en lo que va de la guerra se han recibido
refugiados en las parroquias tanto de la Iglesia Católica como de la Iglesia
Ortodoxa. “Algunos solo llegan a pernoctar por una
noche y luego continúan su viaje al extranjero, o hacia la parte occidental del
país, otros se quedan por tiempo indeterminado”.
Además, señaló que las parroquias “son
puntos de recogida de ayuda humanitaria”.
El sacerdote católico resaltó que el comienzo de la guerra, el 24 de
febrero, coincidió con el inicio de la Cuaresma, el 2 de marzo.
“Es evidente que el estar especialmente unidos a
Dios en este tiempo por la oración intensa, la penitencia y las obras de
caridad nos ayudará a sobrellevar esta situación que estamos viviendo”, dijo.
El P. Vatseba resaltó también que “mucha
gente ahora se acerca al sacramento de la Penitencia y de la Eucaristía, porque
son el perdón y el amor de Cristo los que nos dan la paz interior que ahora
falta debido a la amenaza externa de la guerra”.
Por Ana Paula
Morales
Redacción ACI Prensa








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