jueves, 29 de noviembre de 2007

TESTIMONIO DE CARMEN VENEGAS


Es la primera vez que doy este testimonio, porque hasta hace una semana pensaba que éstos son regalos que Dios nos da, pero muy pocas veces lo compartí, porque sentía que era el tesoro más grande que guardaba en mi corazón.

Les quiero contar que el Señor me premió desde el día que nací, porque me dio un hogar donde sólo recibí cariño y amor. Crecí escuchando a diario las oraciones de mi madre al CORAZÓN DE JESÚS y a la VIRGEN MARÍA; ella tenía un altar en el que, cuando dejaba de rezar, yo me acercaba y veía que la Virgen me sonreía. Entones aprendí que cada vez que tenía que enfrentar cualquier situación, primero pasaba por el altar y si la Virgen me sonreía era porque todo iba a ir bien, y sino, pues me ponía muy triste.

Al frente de mi casa, mi padre cuidaba una pequeña huerta en la que sembraba frutas y al centro había un árbol muy grande de Nueces y, mientras que él trabajaba la tierra, yo me sentaba debajo del árbol y escribía poemas de todo lo que me pasaba.

En mi pueblo, Huaral (40 minutos norte al norte de Lima) se acostumbraba, que cuando uno acababa la secundaria inmediatamente se venía uno a Lima a estudiar, y eso me pasó a mí; yo tenía 15 años y tuve que dejar mi casa para estudiar; nunca nadie se entero del dolor tan grande que sentí al dejar mis muñecas, mis amigos y alejarme de mis queridos padres; les confieso que hasta el día de hoy esa herida no se ha cerrado.

Entonces le pedí a Dios que me guiara y no me haga sentir sola; estudié y trabajé, y el Señor guió mis pasos. Un día, después de varias penas de amor, le pedí que me diera un esposo y que Él me guiara hacia él, entonces ese mismo día una amiga me invitó a la ciudad de Ica (3 horas al sur de Lima), y al primer lugar que me llevó esta amiga fue al SANTUARIO DEL SEÑOR DE LUREN. NUNCA OLVIDARÉ lo que sentí, mi corazón se emocionó tanto que empecé a llorar; me impresionó tanto la imagen del SEÑOR CRUCIFICADO que no quería levantarme; cuando empecé a orar sentí que el Señor abría sus ojos y me miraba con una mirada dulce, ese color de ojos y esa mirada que siempre yo había visto en mis sueños; le pedí tantas cosas y, entre ellas le dije: “Señor, dame un hogar que me siento sola”, y esa noche conocí al que hoy es mi esposo y que comparto con él una vida llena de felicidad; le prometí casarme en su Iglesia con su bendición, y sólo como testigo su mirada maravillosa… y así se cumplió; exactamente al año me casé en ese lugar.

Pasaron seis años y me di cuenta que no podía tener hijos… fue cuando decidí ir a un médico; me dijo que tenía que empezar un tratamiento largo y muy costoso. Un día le dije al Señor: “Si Tú crees que debo ser madre, tócame, y si no… dame la resignación y guíame para poder adoptar un niño que complete mi felicidad”.

Era un 31 de Agosto del año 1994 cuando regresé de Ica a Lima; el 1 de septiembre al levantarme para ir a trabajar no pude hacerlo, me sentí muy mal; mi esposo se preocupó y me llevó a todo médico que se presentaba; el 20 de septiembre una amiga me dice: “Vamos para que mi hermano te vea”, y acepté; el médico me revisó en 10 minutos y me dijo: “Ya hija… sé lo que tienes”; mi corazón dio un vuelco, pensé que era algo malo y me dijo: “Tienes cuatro semanas de embarazo”, salí del consultorio, miré al cielo y me puse a llorar; no podía creer que el Señor me amara tanto, tanto, y así fue… tuve una linda niña que estoy segura que ha venido con una misión especial a este mundo.

Cuando mi hija nació, recuerdo las palabras de mi médico: “LA CIENCIA NO SE EXPLICA COMO HAS PODIDO TENER A ESTA NIÑA… ESTO SÓLO ES LA MANO DE DIOS. Cuando tu hija cumpla un año debes someterte a una operación un poco riesgosa, ya no puedes pedir más, porque tu útero está en malas condiciones… y así fue que tuve que someterme a una operación más.

Cuando mi hija tenía un año y ocho meses, jugando con ella me golpeó a la altura del vientre y me dio tanto dolor que acudí al médico al otro día, y sólo con palpar descubrió que tenía un tumor muy grande en el ovario izquierdo; me alarmó un poco porque me dijo: “Tenemos que hacer una operación tan rápida, que si por mí fuera la haría mañana mismo”; hicimos todos los tramites… estaba con mucho miedo, fue en ese momento en que el Señor envió a sus ángeles en mi auxilio.

Un amigo del trabajo (Patrick) me vio llorando y me preguntó por qué lloraba; le conté lo que me pasaba y me dijo: “Yo la voy a llevar a mi Grupo de Oración”. Y allí fue que conocí al hno. José; nunca olvidaré ese momento mezclado de angustia, y en una de las sesiones de oración le dijo a mi esposo: “¿Quieres que ella se sane?”… él dijo “Sí… claro que sí…” “Entonces se sanará”… y así fue; al otro día, cuando estaba todo listo para la operación, el médico revisó todos los exámenes que había ordenado previos a la operación y con voz muy preocupada me dice: “Hija, no puedo operarte, tienes que ir al INEM porque el examen de riesgo de cáncer ha salido muy elevado”, entonces sentí que el mundo se acababa y le decía al Señor “¿Por qué me has dado tanto… y a ahora… qué voy a hacer?”, no quiero morir… ; tuve que ser trasladada al Hospital de Enfermedades Neoplasicas y la primera persona que se cruzó por mi camino, fue un hombre de blanco; era un médico internista que me preguntó por qué estaba allí; le conté y me dijo: “No llores hija, yo te voy a ayudar, no te preocupes”; y de la mano me llevó a hacer todos los tramites y los análisis hasta que me interné; él me visitaba todas las noches antes de irse y en las mañanas al llegar; yo lloraba mucho y siempre encontraba consuelo en sus palabras.

El día anterior a mi operación me dieron el resultado de los análisis hechos en el hospital y el código del cáncer salió muy elevado; el médico me dijo: “No te preocupes que estás en las mejores manos”, Ese día me visitó el hno. José con un grupo de hermanos y oramos mucho, a lo que se sumaron todas la que estábamos en ese pabellón, que también iban a ser operadas. Éramos seis hospitalizadas y entre ellas había una señorita Adventista que terminó rezando el Rosario.

Recuerdo mucho que estaba en la preparación, me dieron agua horrible que no pasaba; el hno José le hecho agua bendita y pude tomarla; cuando me dejaron, mis amigos, entro mi médico, ángel, mi amigo, y me dijo:Mañana a las 6 am. Pero no temas… yo estaré cerca de ti- Le dije al doctor – “Cualquiera que fuere el resultado quiero que usted me lo dé. No te preocupes puesme dijocuando despiertes yo estaré cerca de ti.

Un 16 de diciembre me operaron, después de muchas postergaciones, porque, no había doctor o no había sala. (Creo que Dios se toma su tiempo) Mi operación duró como cinco horas, no recuerdo nada, sólo que la enfermera no encontraba mi vena, y cuando desperté en una sala donde todos se quejaban, pensé que todavía no me operaban; cuando abrí los ojos, mi doctor, tomándome de la mano me dijo: “NO TE PREOCUPES, TODO ESTÁ BIEN, TU TUMOR FUE BENIGNO, SÓLO FUE FUNCIONAL” - y me sonrió. Yo empecé a llorar y sólo resonaba en mi mente esa canción que dice: “CÓMO NO CREER EN DIOS, SI ME HA DADO LOS HIJOS Y LA VIDA…”, no sentí dolor, sólo sentí agradecimiento y entendí una vez más que la MISERICORDIA DEL SEÑOR es infinita, por eso, desde ese día, le prometí a mi Señor que esa oportunidad de vida que me estaba dando se la iba a dedicar sólo a Él, a amarlo, a bendecirlo, a ponerme en sus manos y a enseñar a mis hermanos que sólo Él es omnipresente y omnipotente, y que la Madre María está cerca de mí, de mi hija y de mi familia, y como si fuera poco, el Señor bendijo a todas las internas, pues a toda les salió benigno antes de la operación.

SI JESÚS, MARÍA Y MI ÁNGEL DE LA GUARDA ESTÁN CONMIGO… ¡QUIÉN CONTRA MÍ!”

No sé si es muy largo lo que hay que leer, pero he querido compartir con ustedes hermanos, este testimonio de amor, por el cual fui bendecida, y mediante el cual quiero pedirles que no pierdan su fe, que a pesar que las cosas parezcan contrarias, es la Mano de Dios que está sobe nosotros y que siempre bendiga a mi guía espiritual, mi amigo, el hno. José. Los quiero mucho: Carmen Venegas.

Nota: Un día te dije, que tú eras mi regalo - fue un día que celebramos mi cumpleaños en tu casa - bueno… uno de mis regalos; no sé si me entendiste o no, pero cada sanación es un regalo para mí y para el grupo. Quiero aclarar que las cinco personas que estaban en el mismo pabellón con Carmen para ser operadas, salieron limpias al día siguiente, o sea que el Señor las sanó a todas antes de ser operadas. Todas ellas, incluyendo a una hermana evangelista, se unieron la tarde previa en la oración. La hermana evangélica aceptó una estampa de la Virgen María, que se la ofreció una de las hermanas del grupo, sin saber que ellos no aceptan a la Virgen como nosotros la aceptamos… pero ella la acepto y también se sanó. Dios es para todos…equivocados o no. Los caminos de conversión del Señor nadie los puede entender… pero todo lo que Él quiere lo logra.

José Miguel Pajares Clausen

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Soy un amigo de Huaral, realmente lo que comenta la Sra Carmen Venegas es muy emocionante, pero tambien es muy loable que esa dura y dificil experiencia que le ha tocado vivir en su vida sea compartida con todos. Creo que su experiencia es la mejor prueba que Jesús esta pendiente de cada uno de nosotros. Con el señor bendiga a ella y a su familia por el valor de compartir sus experiencia.
(Tambien me toco salir de Huaral en el año 1976 para estudiar en Lima y doy fe de ese desprenderse de la familia, quizas en mi vida no tuve las pruebas que sufrio la Sra. Carmen Venegas, pero creo que su cercania a Jesus es su mejor premio)
Francisco Salguero

Hermano José dijo...

Gracias Francisco por tus palabras... sigue con nosotros y verás muchos testimonios reales sobre mi apostolado en el ministerio de sanación.
¡Qué Dios y su Santísima Madre te bendigan!

Anónimo dijo...

HOLA SOY GABRIEL DE ARGENTINA,ESTOY PASANDO MOMENTOS DUROS DE MI VIDA, HACE AÑOS QUE ESTOY CON PROBLEMAS Y ACTUALMENTE ESTOY TRISTE , REZO PERO NO SE POR QUE DIOS NO ME ESCUCHA, AVECES LO HAGO CON POCAS GANAS POR QUE LOS PROBLEMAS ME LLEGAN A HACER DUDAR DEL SEÑOR, AYUDEME A PODER LIBERARME DE TODOS LOS MALES QUE TENGO Y PODER CONSEGUIR LO QUE TANTO ANHELO EN LA VIDA, FORMAR UNA FLIA CON QUIEN ME AME Y AMARLA PARA ALABAR AL SEÑOR, GRACIAS

Hermano José dijo...

Las pruebas que nos pne el Señor a veces son duras... paciencia hermano, dile a Dios que ya soportas lo que te está sucediendo y dale gracias por tus males... al menos ya sabes lo que otros, como tú, sufren... ël nunca nos pone pruebas que no podamos superar.
En las buenas y en las malas, siempre con Él.
Bendiciones.

Unknown dijo...

hola hermano josè le quiero pedir que ore por mi ya que en mi casa hay muchos problemas estoy muy delicada de salud con diabetes, hiipotiroides alergias y por si fuera poco muchas deudas que no sè como podre pagarlas y mis hijas beben mucho y nos e como ayudarlas a dejar el vicio al igual que los hijos varones por favor le ruego sus oraciones e intersesion yo estoy en Venezuela por eso no puedo reunirme cn ustedes peero por favor ayudenme desde allà pidiendo para que sanemos y paguemos todas las deudas que el Señor me conceda una ayudiita para salir de este atolladero, gracias

Unknown dijo...

hermano josè ruegue por mi y para que la celebracion de la virgen del carmen me quede bonita y tambien que supere mis dificultades econòmicas cuanto antes

Hermano José dijo...

NO ME DAS TU NOMBRE... FAVOR DE COMUNICARTE CONMIGO A TRAVÉS DE MI CORREO SI LO QUIERES HACER EN PRIVADO
BENDICIONES POR CASA

Unknown dijo...

hola hermano Josè mi nombre es albina margarita y quiero contarle que las fiestas de la virgen del carmen que celebramos el diaaaa 25 y 26 de julio nos quedaron muy bonitas hasta celebrò la misa Monseñor y les impuso el escapulario del Carmen a a quellas personas que no lo habian recibido les suplico sus oraciones por mi salud y la cancelacion de deudas que pueda recibir un apoyo econòmico enmi vida ya que lo necesito no para lujops ni vicios sino para mi salud y hoogar, gracias hermano Josè por atenderme
DIOS LO CUIDE Y LO BENDIGA

Hermano José dijo...

ME ALEGRO QUE TODO HAYA SALIDO COMO TÚ LO ESPERABAS...
YA TE CONTESTÉ TU CORREO
BENDICIONES POR CASA