domingo, 27 de diciembre de 2015

SAGRADA FAMILIA


"Los padres de Jesús iban cada año a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Y así, cuando Jesús cumplió doce años, fueron todos allá, como era costumbre en esa fiesta. Pero pasados aquellos días, cuando volvían a casa, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres se dieran cuenta. Pensando que Jesús iba entre la gente hicieron un día de camino; pero luego, al buscarlo entre los parientes y conocidos, no lo encontraron. Así que regresaron a Jerusalén para buscarlo allí.

Al cabo de tres días lo encontraron en el templo, sentado entre los maestros de la ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Y todos los que le oían se admiraban de su inteligencia y de sus respuestas. Cuando sus padres le vieron, se sorprendieron. Y su madre le dijo:

– Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia.

Jesús les contestó:

– ¿Por qué me buscabais? ¿No sabéis que tengo que ocuparme en las cosas de mi Padre?

Pero ellos no entendieron lo que les decía.

Jesús volvió con ellos a Nazaret, donde vivió obedeciéndolos en todo. Su madre guardaba todo esto en el corazón. Y Jesús seguía creciendo en cuerpo y mente, y gozaba del favor de Dios y de los hombres."

Este evangelio es un poco extraño, hasta el punto de que a algunos exégetas les parece que es un añadido posterior. Sin embargo es muy interesante lo que nos dice. Nos presenta a un Jesús consciente de quién es su Padre y un Jesús entregado a Él. Jesús va descubriendo su misión con el paso de los año. No lo hace de repente en el Bautismo en el Jordán. Tampoco es el niño de las antiguas estampas, en el que se le representa fabricando crucecitas, como si supiera cómo moriría. Jesús es un niño y un adolescente,que se entrega totalmente a la voluntad de Dios y se deja conducir. Los doctores se admiran de su sabiduría. Hay que tener en cuenta que para los judíos, el termino sabiduría no expresaba solamente los conocimientos, sino que se aplicaba a toda la persona. Un sabio era aquel en que toda su conducta era sabia. Era alguien que transparentaba a Dios.
Jesús es consciente de que tiene una misión a realizar en este mundo, de que es el Hijo de Dios, pero permanece fiel y obediente a sus padres terrenos.
La Iglesia celebra la Festividad de la Sagrada Familia. Esa familia de Nazaret formada por tres personas de vida sencilla. Un padre carpintero que seguramente enseñó el oficio a su hijo y una madre que guardaba todas las cosas en su corazón.
La familia cristiana no tiene nada que ver con el número de hijos ni con otras cosas que algunos se esfuerzan en resaltar. La familia cristiana es una familia sencilla, trabajadora, alegre...y sobre todo una familia que reposa en las manos de Dios. Una familia con sus problemas, con sus dificultades, pero una familia que confía en el Padre que la preside.Una familia cristiana es la que reposa sobre el Amor.

No hay comentarios: