miércoles, 24 de octubre de 2012

ENFOCARSE, UNA BUENA COSTUMBRE



Quitar distracciones inútiles y cosas superfluas en tu agenda, te permitirá enfocarte en los sueños y destino que Dios tiene para ti.

“El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará”. Eclesiastés 11:4

Estar enfocado es un principio que nos dará muchos resultados positivos en la vida.

Aunque todos tenemos responsabilidades y actividades inevitables, aun así es posible enfocarse en lo más importante que debamos hacer.

Para graficarlo, se me ocurrió escribir esta breve reflexión:

El solitario árbol de damascos

“Resulta que un árbol de damascos se encontraba en medio de un bosque de árboles de manzanas. Su gran frustración era sentirse diferente, él quería ser como todos los árboles de manzana que lo rodeaban en el gran bosque. Éste lugar era frecuentado por lugareños en busca de manzanas, y cada vez que el árbol de damascos escuchaba que la gente rondaba cerca para llevarse manzanas, se sentía muy avergonzado de que lo descubrieran.

Incluso en muchas temporadas de frutos su enorme tristeza le había impedido dar damascos. Pero hubo un día en que un grupo de cosechadores decidió penetrar más adentro en el bosque, en busca de mejores manzanas, y se toparon con el árbol de damascos. Él árbol sintiéndose tan desubicado solo esperaba ser discriminado y aun talado, pero que grande que fue su sorpresa cuando la gente que lo vio, gritó de alegría y entusiasmo al descubrirlo. Ellos estaban hartos de comer manzanas, y terminaron comiendo todos los damascos del árbol, ahi se dio cuenta que debía dejar fluir lo mejor que podía hacer, dar los mejores damascos. Al tiempo lo trasplantaron a la mejor tierra de la zona, lo cuidaron como a ningún otro árbol, y usaron sus semillas para crear un grandísimo y hermoso nuevo bosque de damascos, siendo éste el padre de todos y el más admirado.

Así pasa cuando nos queremos copiar a otros, o hacer todo lo mismo que hace el montón de gente, pero en realidad nuestro destino es diferente. Cuando descubrimos aquellas cosas únicas que solo nosotros podríamos hacer, cuando damos rienda suelta a los dones y talentos que están en nuestro interior y que nos apasiona realizar, es cuando podremos hacer la diferencia, siendo originales y destacados". Por Esteban Correa.

Lo mismo que lo pasó al damasco, le pasa a mucha gente que no se enfoca en aquellas cosas que les gustaría realizar, siempre están buscando acá y allá que cursos hacer, que estudiar, inician un proyecto hoy y otro mañana. Saben un poquito de esto y un poquito de lo otro, sin embargo no se destacan ni se especializan en nada. Este es un principio aplicable en cualquier ámbito y disciplina. Tu verdadero talento, tu original destino de Dios, tu misión verdadera, te esta esperando.

“Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará”. Salmos 145:19

Si lo que te apasiona hacer no te esta dando resultados aún, no importa, debes seguir ese camino, porque es el correcto, pronto dará resultado. Todo lo demás que hagas debes tomarlo como algo temporal, una preparación para lo que realmente quieres lograr. Hazte esta pregunta: ¿A que quiero llegar en la vida?, ¿Hacia donde estoy yendo con lo que hago cada día? Debes conectarte con el deseo más profundo de tu corazón, debes quitarte todas las “costumbres heredadas” o las imposiciones de la tradición, que te encuadran y te meten dentro de un molde que no te deja expandirte, ni ver un horizonte más amplio.

Es probable que no lo tengas claro, que por años hayas pensado como piensa la mayoría, y no puedes romper tus cercos emocionales, mentales y espirituales. En lo que hagas debes ver un amplio horizonte y enfocarte en ello.

Por ejemplo, si alguien en su corazón desea ser un gran pintor de cuadros, o un dibujante destacado, pero se conforma con encontrar algún trabajo donde pueda ganar algo de dinero y vivir de ello, y al poco tiempo encuentra otro trabajo y se mete en una actividad tras otra, desviándose por un montón de tangentes vinculadas o no, solo por que necesita dinero, o porque espera lo “seguro”, o porque piensa que no puede más que hacer eso, entonces acabará abortando su verdadero sueño. Pero si sabe a lo que quiere llegar, sabrá que todo lo que haga mientras tanto, es temporal, si se mantiene enfocado, podrá cumplir con algún trabajo, pero buscará tiempo para llegar a la verdadera meta, que es ser un pintor destacado, que deje una colección de cuadros sin precedentes, con un estilo único e innovador, y trascienda las barreras de los tiempos, de las naciones y glorifique a Dios con la excelencia de sus pinturas. Esto último sería tener una visión grande, y para llegar, es imprescindible enfocarse, e ir haciéndose del tiempo para dar pasos más grandes.

“La esperanza que se demora es tormento del corazón; Pero árbol de vida es el deseo cumplido”. Proverbios 13:12

Muchos que son emprendedores o comerciantes pueden ver el potencial en muchos negocios, de hecho están siempre viendo “el negocio” de todas las cosas. Pero incluso si alguien le gustaría ser empresario o desarrollarse dentro de una empresa, necesita ser puntual y enfocarse en aquello que le apasiona, en aquello que puede manejar con habilidad, no se trata de meterse en cuanta cosa se nos cruce por el camino.

Si nuestro corazón y pasión no están metidos en el plan, si no tenemos un sentido noble de lo que hacemos, y simplemente estamos dispuestas a hacer cualquier cosa como para tener éxito, o solo por ganar algo de dinero, dalo por hecho que eso no durará mucho tiempo, se caerá solo. Las cosas cuando se hacen con verdadera fe y sinceridad de corazón, con pasión, con el ímpetu de nuestro espíritu, se notan, y las que se hacen superficialmente, también se notan.

“Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”. Filipenses 2:13

En estos tiempos he tenido que replantearme muchas cosas que me encontraba haciendo, renunciando a muchos “pequeños planes” que no me hacían más que desenfocarme de lo grande. Cuando lo hice, sentí una gran liberación interior, me sentí enormemente feliz, de hecho, me di cuenta que estaba enviciado en un circulo rutinario, que no me dejaba enfocarme en aquello que en verdad me gustaría tener concluido cuando me toque partir a la presencia del Señor. Dios estará contento si nos decidimos a hacer lo que hay en lo profundo de nuestro corazón con su ayuda sobrenatural. ¡Las cosas sucederán cuando te decidas, cuando te enfoques y avances!. Dios hará lo que tú no puedes.

Consejos prácticos para enfocarnos:

1. Tomarnos un tiempo para aclarar a donde está yendo nuestra vida y hacer un plan a largo plazo.

2. No descuidar lo importante, que es tu vida espiritual y no albergar emociones negativas en el corazón. Ocúpate de amar, cuidar a tu familia y respetar a tus semejantes. No dejar de depender de Dios en fe y oración.



“Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están tus caminos”. Salmos 84:5

3. Pensar en el fin. Recordar periódicamente como nos gustaría concluir nuestra vida en este mundo, imagínate ya anciano y mirando hacia atrás en lo que pasó en tu vida. ¿Cómo te gustaría que fuera ese momento?

4. Recortar distracciones superfluas. Un poco de noticieros y entretenimiento esta bien, pero no te excedas, porque en el mundo informatizado de hoy, hay una sobrecarga de información y publicidad que te desvía. Hoy en día las redes sociales son una gran distracción y nos desenfocan bastante, es bueno cerrar todo y enfocarte en lo que te bendice, en el trabajo importante. Al final te dará más satisfacción que no saber ni que andas haciendo por Internet. Cuando sepas que quieres, buscarás solo lo necesario.

5. Actividades vacías. Resígnate y renuncia a todo aquello que sabes que no te suma ni aporta nada a tu meta. Aunque me gusta mirar buenas peliculas, pienso que hay que ser muy selectivo con la televisipon, porque en general los programas actuales estan cada día más degradantes. No llenes tus ojos de porquería, ni tus oídos de basura, porque todo quedará dando vueltas en tu mente. El rey David cuando debía haberse enfocado en la batalla, decidió quedarse, y salió a pasear por el terrado de la casa, y ahi fue cuando codició a Betsabé, acto que desato una enorme cantidad de problemas (2 Samuel 11:1)

6. Huye de las personas que te consumen demasiado tiempo en cosas inútiles, o que simplemente quieren algo tuyo sin respetar tus tiempos ni responsabilidades.

7. Delega responsabilidades. Es bueno delegar aquello que otro puede hacer por nosotros, si podemos acceder a esos servicios. De esta forma crecerás y avanzarás solo en tu meta principal para no agotarte demasiado.

8. No te estreses. No nos vallamos a los extremos de estar todo el día obsesionados con nuestras actividades. Es imprescindible descansar bien, y tener algún hobby o cosa que te desconecte un poco de la carga de las responsabilidades, que pueden traernos problemas de salud, ansiedad y malestar general.

Dios te creo para trascender, para dejar una huella, mientras disfrutas la vida y todo lo bello que te ofrece. Así que, ¡¡créelo!! con Dios nada es imposible.

Por Esteban Correa

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