lunes, 25 de junio de 2012

EN BUSCA DE LA FELICIDAD


Si supiera levantarme a cada llamada y andar siguiéndote por las rutas del mundo...encontraría la felicidad.

Si supiera pararme, abrir mi tiempo y mi corazón a los que pasan buscando fraternidad...encontraría la felicidad.

Si supiera escuchar aquellas palabras que no se dicen porque el dolor tiene el peso de la soledad...encontraría la felicidad.

Si supiera acercarme sin un gesto, sin una palabra, como una luz que despierta la mañana...encontraría la felicidad.

Si supiera desde el alba ocuparme en amar, yo sería caridad, Dios mío...encontraría la felicidad.

Si supiera amar con la humildad que tu me enseñas lavando los pies...encontraría la felicidad.

Si supiera amar sin exigir nada, sin retener nada, sin esperar nada...encontraría la felicidad.

Si supiera amar las cruces cotidianas que tú me presentas y ofrecerte mi vida como se ofrece el pan en la mesa santa...encontraría la felicidad.

Si yo fuese amor y caridad "en memoria tuya", antes que este día no se apague...encontraría la felicidad.

(Traducido de una oración realizada en La Salle Bonanova, la víspera de San Juan)

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