El
cardenal Barbarin fue absuelto de haberle encubierto
El excura
francés Bernard Preynat, culpable de pederastia entre 1971 y 1991 en el entorno
de campamentos infantiles, ha sido condenado este lunes a cinco años de prisión
firme por agresión sexual a menores.
(Agencias/InfoCatólica) El excura francés Bernard
Preynat, protagonista del caso de pederastia que ha creado el mayor escándalo
respecto a los casos de abusos por sacerdotes y religiosos y a su posible
encubrimiento por la jerarquía eclesiástica, fue condenado este lunes a cinco
años de prisión firme por agresión sexual a menores.
La pena es inferior a la que
pedía la Fiscalía, que había solicitado en el juicio ocho años de prisión.
Durante el proceso, el fiscal Dominique Sauves señaló ante el tribunal que
Preynat había «puesto en marcha un método para dar
respuesta a sus pulsiones».
Preynat, de 75 años, acudió
este lunes al Palacio de Justicia de Lyon donde la sentencia del Tribunal
Correccional se comunicó a puerta cerrada por la epidemia del coronavirus, que
ha llevado al Ministerio de Justicia a pedir que se anulen o retrasen los
procesos en la medida de la posible y a cerrar los juicios al público.
François Devaux, presidente de
la asociación que agrupa a varias víctimas y que llevó al arzobispo de Lyon,
arzobispo de Lyon, Philippe Barbarin ante los tribunales, consideró en
declaraciones a EFE que la condena es «ejemplar», no
tanto por el número de años sino por haber impuesto prisión firme.
«No tengo
competencias para saber si es lo suficientemente dura pero en paralelo a la
decisión del juez, creemos que la respuesta de la sociedad no está a la
altura», indicó
Devaux.
El exsacerdote, que solía
dirigir campamentos infantiles entre 1971 y 1991, período durante el cual abusó
de numerosos jóvenes de entre 7 y 15 años, siguió trabajando en el seno de la
diócesis de Lyon hasta 2015 pese a las numerosas denuncias y llamadas de
atención que habían llegado en su contra.
El arzobispo de Lyon, Philippe
Barbarin, fue condenado en primera instancia por encubrir a Preynat y absuelto
en enero en apelación. Había presentado su dimisión al Pontífice el 19 de marzo
de 2019. El Papa la rechazó hasta que fuera juzgado y la aceptó finalmente a
principios de marzo de este año.
Devaux, una de las víctimas de
Preynat, declaro que la pederastia no se cura con cárcel sino con tratamientos
y apuntó que las sentencias de la Justicia civil son incoherentes y poco
fiables por la divergencia de las decisiones en el caso de Preynat y de Barbarin.
Informó además que su
asociación ha decidido apelar la decisión sobre Barbarin ante el Tribunal
Supremo.








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