viernes, 30 de abril de 2021

ADIVINANZAS (CON RESPUESTA) PARA NIÑOS EN EL CATECISMO

PARA QUE LOS NIÑOS SE APRENDAN LOS OBJETOS DE LA MISA, CORTAS ADIVINANZAS. 


Fuente: Catholic.net

1.- Soy blanca como la nieve, redonda sin principio ni fin, parezco luna y mas bien soy como el sol, doy luz y vida, aunque soy cuerpo no me ves, adivíname qué es.

2.- Soy copa mas no de bar y me regocijo tanto, cuando en
el vino van a consagrar.

3.- Platillo metálico y no platillo volador, en mí deposita la hostia, tanto antes como
después de ser consagrada. ¿Cómo me llamo yo?

4.- Es todo de frente que tu ves, en el templo donde estés, desde el primer escalón, toda el área del altar, sede presidencial, ambón, credencia, todo lo tiene y muy buen cristiano vas a ser
si me dices qué es.

5.- De diferentes formas puedo ser, de metal o de madera, con imágenes o lisa, guardo celosamente a Jesús Sacramentado, para que sea adorado, en esta sagrada cajita. ¿Cómo lo ves, qué es?

6.- Vivo en el Sagrario guardando las hostias que comerán a diario.

7.- Soy de lienzo apoyado en un cartón, sirvo para cubrir el cáliz durante la
celebración. ¿Cómo me llamo yo?

8.- Canto de alegría cuando llega Jesús, aviso que su presencia merece nuestra atención, tilín, tilán, incate y adorémosle que aquí está en el pan, tilín, talán, en el cáliz está, tres veces cantamos cuando llega el rey y en las procesiones también me oyen cantar.

9.- Somos dos hermanitas muy inseparables, estamos en la credencia listas para servir agua y vino. ¿Cómo crees que nos llaman?

10.- Es un objeto metálico hermoso, alto de diversas formas que se utiliza para exponer el Santísimo Sacramento. ¿Con qué nombre me conoces?

11.- Soy como un mantel individual de lino a la hora de la consagración, en mí coloca el sacerdote el
cáliz, copón y patena. También estoy dispuesto a recibir la custodia en la hora de adoración. ¿Puedes decir quién soy?

12.- Canasta no soy, chimenea tampoco soy hecho humo y pipa tampoco soy, traigo brazas y ardiendo estoy. ¿Adivina qué soy?

13.- Parece rebozo y no lo es, sobre los hombros del sacerdote lo ves, abraza a Jesús y no se cree. ¿Quién crees que es?

14.- Parece capa, pero está cerrada y siempre va muy bien acompañada, Pero está cerrada y siempre va muy bien acompañada, pues con el sacerdote es con quien siempre va, se pinta de algunos colores verde, morado, blanca, rojo y hasta azul y rosa podría estar. ¿Sabes qué es?

15.- Soy libro que en el altar siempre estoy, oraciones , lecturas, salmos, bendiciones, el poder de las palabras de Jesús que lee el sacerdote para transformar el pan y vino en el cuerpo y sangre de Jesús, gracias y bendiciones si me dices quién soy.

16.- Apaciento y pastor del rebaño soy, de la mano de Jesús voy, hijo del Padre soy, con el Espíritu Santo voy y con la Madre estoy ¿Quién crees que soy?


RESPUESTAS

1.- HOSTIA
2.- CALIZ
3.- PATENA
4.- PRESBITERIO
5.- SAGRARIO
6.- COPÓN
7.- PALIA
8.- CAMPANAS
9.- VINAJERAS
10.- CUSTODIA
11.- CORPORAL
12.- INCENSARIO
13.- PAÑO DE HOMBROS O HUMERAL
14.- CASULLA
15.- MISAL ROMANO.
16.- EL PAPA

¿QUÉ ESCUCHA TU ALMA?

Son muchos los mensajes que intentan transmitir las canciones.

Por: José María Sosa | Fuente: New Fire

La música va de copiloto en el carro, ameniza las horas que me encuentro frente a una computadora y, a veces, me susurra ideas al oído que luego transcribo, convirtiéndolas en historias. Pero, lo cierto es que siempre -o casi siempre- está ahí.

Es versátil, pues se adapta perfectamente a cualquier situación. Por ende, varía sus estilos conforme lo deseen mis oídos. Desde un jazz improvisado, pasando por un flamenco hondo y sentido, los clásicos vallenatos, las denominadas llaneritas o el reggaeton, todos son parte de mi playlist diario. Como verás, son muchos los mensajes que intentan transmitir las canciones y puede que alguno de ellos se aloje en mis pensamientos durante el día.

¡Comprobado!

Paola Bahamón, reconocida socióloga y poeta colombiana, dice:

    “…la música en general es un objeto simbólico, pero aquellas melodías con letra tienen una transmisión de discursos que son determinantes en la conformación de la personalidad, la identidad, la memoria y la visión del mundo que conforman los adolescentes y jóvenes…”

CABE DESTACAR QUE LA MÚSICA ES UNA HERRAMIENTA DE IMPLANTACIÓN DE VALORES Y GENERADORA DE CONDUCTAS. POR ELLO, TIENE UN ALTO IMPACTO PSICOLÓGICO.

Ahora bien, ¿nuestros temas preferidos o las canciones que están de moda se reproducen solo en la mente? ¿Acaso pueden tocar también lo más profundo de nuestro ser?

Dime qué escuchas y te diré quién eres

Muchas veces nos encontramos en la ducha repitiendo como loros la letra de una canción, sin darnos cuenta de lo que realmente dice. Pareciera que pasamos por alto -en el caso del reggaeton- su lenguaje obsceno y la degradación constante hacia la mujer. Lo mismo ocurre con las frases de índole destructivo y violento que ofrece, por ejemplo, el heavy metal. De esta manera, somos transmisores de un mensaje que nos perjudica como individuos y al mismo tiempo, empobrece nuestro lenguaje, limitando nuestra capacidad de raciocinio.

Por el contrario, existen una infinidad de temas que denotan calidad en cada estrofa. Letras que cuentan historias y voces que no se olvidan. Géneros como el jazz y el flamenco se conciben desde la necesidad del artista por expresar sus sentimientos, transmitir pasiones, alegrías y desventuras a través de su voz e instrumentos. Aquí, la creatividad se hace presente, combinando sonidos y ritmos que dan forma a una auténtica obra de arte. Se puede decir entonces, que aportan valor agregado tanto al individuo como a la sociedad.

Lo que no sabemos o no nos damos cuenta es que las canciones pueden influenciar nuestro actuar y, en cierta forma, moldear el alma. Es decir, esta pasa a ser una especie de cofre que atesora todo aquello que depositamos dentro. Por consiguiente, deberíamos -sí, me incluyo- ampliar nuestro abanico musical y educar los oídos con piezas que nos nutren culturalmente, que transmiten armonía lírica y rítmica y que, en consecuencia, elevan el intelecto.

En mi caso, suelo acompañar cada momento del día con un estilo de música en particular. Por ejemplo: un buen flamenco para empezar la semana. Este se caracteriza por transmitir fuerza y sentimiento y me brinda el empuje necesario para arrancar a tope. A mitad de semana bajo un poco el tempo y el exquisito jazz entra en escena. Así pues, suelo escuchar temas con gran profundidad lírica que me inspiren a escribir historias (en este caso, las canciones de Jorge Drexler son ideales). Llegado el fin de semana, el vallenato y las llaneritas toman protagonismo, dando paso a música más tranquila como el reggae.

¿Y dónde quedó el reggaeton?, te preguntarás. Pues sí, admito que de vez en cuando se cuela en mi lista. Incluso, coincidiremos en que su ritmo es pegajoso y parece indispensable en las fiestas que organizan nuestros amigos. Ahora bien, si sabes que su mensaje va en contra de tus valores, no pierdas más el tiempo y escucha canciones que realmente aporten algo a tu vida.

jueves, 29 de abril de 2021

OBISPOS DE COLOMBIA Y VENEZUELA PREOCUPADOS POR MUERTES Y DESPLAZADOS EN FRONTERA

En un comunicado conjunto, las conferencias episcopales de Colombia y Venezuela expresaron su preocupación por el conflicto armado ocurrido en la frontera entre ambos países y que ha provocado decenas de muertes y el desplazamiento forzado de numerosas personas.

“Los obispos católicos de Venezuela y Colombia, en profunda comunión fraterna de pastores de la Iglesia, manifestamos nuestra preocupación por la situación que está afrontando un crecido número de hermanos y hermanas de ambos países, a lo largo de la frontera que comparten, y especialmente la que se extiende entre el estado venezolano de Apure y el departamento colombiano de Arauca, por el desplazamiento transnacional que se ha presentado por diversas causas y circunstancias”, señalaron los obispos el 28 de abril.

Desde marzo del 2021 la frontera entre Venezuela y Colombia es escenario de enfrentamientos entre el ejército venezolano y grupos presuntamente disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El 28 de abril el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino, informó de la muerte de ocho militares, elevando a 16 el número de bajas desde el inicio del conflicto.

Como consecuencia de la violencia hay un desplazamiento masivo de migrantes venezolanos a Arauca.

En el comunicado del 28 de abril, las conferencias episcopales de ambos países resaltaron su preocupación por el “conflicto armado que lamentablemente se está dando y cuyas consecuencias, además de poner en peligro la paz y convivencia ciudadana, se hacen sentir en la población más vulnerable”.

Señalaron que “es necesidad apremiante que las autoridades de ambos países avancen hacia soluciones de fondo, eficaces, dialogadas y concertadas, frente a la problemática que se vive a lo largo de la frontera, siempre anteponiendo a cualquier otro interés el respeto de la dignidad humana y de los derechos de las personas”.

Respecto a la situación específica que se vive en Apure y Arauca, expresaron su “solidaridad y cercano acompañamiento a las personas que han debido atravesar la frontera”. “Hacemos un llamado para que se propicien las condiciones que permitan a las personas permanecer en su territorio o regresar a él”, añadieron.

Los obispos también ratificaron su “solidaridad con las diócesis de Arauca y Guasdualito”, y resaltaron el trabajo del clero y los fieles en favor de quienes más sufren por esta situación.

“Invitamos a continuar las muestras de efectiva solidaridad con estos hermanos y hermanas, recordando que el Papa Francisco ha exhortado a toda la humanidad a acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes y desplazados, como una muestra concreta del empeño de todos para lograr la fraternidad, la paz y el desarrollo integral de los pueblos”, comentaron.

En el comunicado, también reconocieron y agradecieron los esfuerzos de diversas instituciones, organizaciones de ayuda humanitaria, de personas individuales, de comunidades católicas y de otras confesiones “para acompañar y asistir a los migrantes”.

“Renovamos el llamado a la comunidad internacional a proseguir la tarea de unir esfuerzos y articular acciones en favor de las poblaciones migrantes y desplazadas”, añadieron.

Al final de su mensaje, pidieron “que la luz de Cristo resucitado ilumine este momento de nuestra historia y nos ilumine a todos el camino que nos lleva a superar las dificultades”.

“Seguimos confiando a la intercesión de Nuestra Madre del cielo, invocada por nuestros pueblos como Nuestra Señora de Coromoto o como Virgen del Rosario de Chiquinquirá, para que todos, especialmente los migrantes y desplazados, encuentren condiciones de vida digna y de desarrollo humano integral”, concluyeron.

POR DIEGO LÓPEZ MARINA | ACI Prensa

LA MISERICORDIA ES UN DON DEL CIELO Y NO UN ASUNTO DE TÉCNICAS HUMANAS, AFIRMA CARDENAL

 “La misericordia no es asunto de técnicas humanas, sino un don del Cielo”, expresó el Arzobispo de Santiago de Chile, Cardenal Celestino Aós, en el primer encuentro online de la recién creada Vicaría Pastoral de la Misericordia.

La creación de la Vicaría de la Misericordia se realizó el 20 de marzo, como una respuesta concreta en este tiempo de pandemia, y será guiada por el P. Pablo García Huidobro.

El 22 de abril se concretó el primer encuentro con la participación de unos cien agentes pastorales y fieles que desarrollan un servicio de ayuda y acompañamiento a los “enfermos, familiares de fallecidos, privados de libertad y personas que sufren agudas crisis en sus vidas”, describe una nota de prensa del arzobispado.

El Cardenal Aós recordó las palabras de Jesús e invitó a los presentes a ser “misericordiosos, porque el Padre del Cielo es misericordioso”, “tenemos que vivir relacionándonos como hermanos en la misericordia”.

En ese sentido, el Cardenal Aós pidió que la vicaría “sea como un faro, un punto de referencia, un estímulo para animar a que toda nuestra acción pastoral esté siempre imbuida de este estilo de la misericordia”.

“Les pido que con ilusión y alegría comiencen este camino y recen, porque la misericordia no es asunto de técnicas humanas, sino un don del Cielo”, agregó.

A su turno, el P. García recordó que la misión de la vicaría es fortalecer la atención y el servicio espiritual a los enfermos con el apoyo de capellanes, diáconos, religiosas y laicos.

También acompañar a las familias en el dolor ante la pérdida de un ser querido en los cementerios, apoyar en la sanación humana y espiritual de personas que han perdido el sentido de la vida, acompañar y servir a los adultos mayores, mostrándoles el rostro misericordioso del Señor y la cercanía de la Iglesia en sus vidas.

Asimismo, manifestar preocupación y solidaridad hacia los niños abandonados y vulnerables en hogares de menores y dar acompañamiento humano y espiritual a los privados de libertad.

Divididos en grupos de trabajo, los participantes dialogaron sobre la reorganización de las capellanías y el voluntariado de la pastoral de la salud en el contexto de pandemia del coronavirus.

También, intercambiaron ideas respecto al ingreso a los hospitales, la perseverancia en la oración, la participación de los jóvenes y el acceso de los sacramentos al personal hospitalario.

POR GISELLE VARGAS | ACI Prensa

¿QUÉ ES EL ACOMPAÑAMIENTO ESPIRITUAL Y CÓMO DEBE DARSE? ¡TODO LO QUE NECESITAS SABER ESTÁ AQUÍ!

 El acompañamiento espiritual personal es la ciencia y el arte de conducir a los cristianos hacia la santidad. Y se realiza por medio de los consejos que un guía u orientador espiritual ofrece a la persona aconsejada. Esta realidad ha estado constantemente presente en la vida de la Iglesia durante toda su historia.

Tiene como objetivo ayudar a que cada uno armonice, según su propia personalidad, libremente, los diversos aspectos de su comportamiento, para alcanzar la unidad de vida en las circunstancias ordinarias.

San Juan de la Cruz ponía un ejemplo gráfico para animar a que las personas siempre cuenten con alguien en su camino espiritual. En sus «Dichos de luz y de amor», remarcaba que:

«El alma a solas, sin maestro que tiene virtud, será como el carbón encendido que está solo. Antes se irá enfriando que encendiendo».

Este medio de santidad ha existido siempre, con diversas modalidades, y ha sido ampliamente aconsejado en la tradición ascética. Tenemos experiencia abundante de los santos (san Jerónimo, san Vicente Ferrer, santa Teresa, san Josemaría…).

Por ejemplo, san Pedro de Alcántara escribió: «Una de las cosas más arduas y dificultosas que hay en esta vida es saber ir a Dios y tratar familiarmente con Él. Y por esto no se puede en este camino andar sin alguna buena guía» .

UN EJEMPLO CONTAGIOSO DE ACOMPAÑAMIENTO ESPIRITUAL

Turín en el siglo XIX fue una ciudad que miraba con ilusión el futuro y con sorpresa lo que pasaba en sus calles. Es llamativa la concentración de hombres de Dios que, por metro cuadrado, se dio en aquella ciudad.

Y, casi todos, con un elemento común que los unía a pesar de sus múltiples diferencias: su orientador espiritual, un sacerdote ejemplar llamado san José Cafasso.

Por eso a su despacho llegaban continuamente obispos, comerciantes, sacerdotes, obreros, militares, y toda clase de personas necesitadas de un buen consejo. Y volvían a su casa con el alma en paz y llena de buenas ideas para santificarse.

Las grandes cualidades que hicieron muy popular a Cafasso fueron su calma y su serenidad. Algo encorvado (desde joven) y pequeño de estatura, pero en el rostro siempre una sonrisa amable.

Su voz sonora y encantadora. De su conversación irradiaba una alegría contagiosa. Todos elogiaban su tranquilidad inmutable.

La gente decía: «Es pequeño de cuerpo, pero gigante de espíritu». A sus dirigidos les repetía: «Nuestro Señor quiere que lo imitemos en su mansedumbre».

Este humilde sacerdote fue quizás el más grande amigo y benefactor de san Juan Bosco, y de muchos seminaristas pobres más, uno de los mejores formadores del siglo XIX.

¿CÓMO APROVECHAR LA ORIENTACIÓN?

Dios también se vale de la personalidad del orientador espiritual para ayudar al dirigido: talentos, conocimiento, experiencia, vida de oración. Pero también junto con debilidades, prejuicios, falta de experiencia… todo, todo entra en juego. 

DEJAMOS ALGUNAS IDEAS PARA APROVECHAR MEJOR ESTE MEDIO:

¿Quién? Lo primero es seleccionar bien con quién hablar, puede ser un sacerdote o un laico. Vale la pena hacer una cuidadosa búsqueda antes de elegir un acompañante espiritual.

Después de todo, se está buscando una persona a la que, en parte, se le confía la salvación y la santificación de la propia alma.

¿Cuándo? También hay que tratar de hacerla periódicamente, al principio puede ser mensual. Luego se pasa cada quince días y algunas personas que tienen una vida interior muy rica llegan a buscarla cada semana. 

¿Cuánto tiempo? A pesar de que las necesidades varían, normalmente una sesión bien preparada no necesita más de veinte minutos o máximo media hora.

Cuando se hace con mucha frecuencia baja el tiempo de cada encuentro. Un consejo: trata de no dejar nunca tu encuentro sin fijar la próxima cita.

¿Disposiciones? darse a conocer con sencillez, sin reservas. Como un enfermo que acude al médico para curarse. Evitar ser complicados, retorcidos, enmarañados.

Ser sencillos y objetivos, contando todo lo que vale la pena contar. Si no quisiéramos que algo se supiera, habría que decirlo corriendo. La sinceridad es la mejor arma contra la tibieza.

¿Propósitos? Es bueno concretar las resoluciones tomadas de las normalmente pocas palabras del consejo dado. Estas resoluciones deben ser llevadas a la oración y acción y luego hablar sobre ellas si es posible, en el próximo encuentro. Hacer propios los consejos. 

¿Dé que hablar? Ciertamente la calidad y cantidad de la oración, lectura espiritual y vida sacramental siempre deberían ser tratadas.

La lucha por vivir como cristiano en el matrimonio y familia, trabajo, amistades y vida social, debe normalmente ser considerada específicamente. Compensa profundizar en los defectos o fallas que impiden hacer progresos más rápidos hacia la santidad. 

¿Y el apostolado? Con el tiempo, los esfuerzos para compartir la fe de un modo natural con aquellos que nos rodean pueden ser también un tópico de discusión.

Estos esfuerzos pueden tener buenos resultados en gracias de Dios, en reconciliaciones, conversiones y vocaciones. 

Como hemos visto, el acompañamiento espiritual es un importante paso para ayudarnos a identificarnos con Cristo para que podamos ayudarnos a construir, a través de nuestra oración y sacrificio, la civilización del amor y la verdad.

En definitiva, es escoger a alguien que te ayudará a llegar al cielo. Esta meditación puede ayudarte a profundizar si quieres saber más sobre este tema. ¡Y estos dos recursos seguro te van a encantar!

Escrito por Padre Juan Carlos Vásconez

¿CÓMO MANIFESTAR LA GLORIA DE LA RESURRECCIÓN DE CRISTO EN NUESTRAS VIDAS?

 ¡Cristo ha resucitado, verdaderamente ha resucitado! Con esta aclamación nos hemos alegrado los cristianos a lo largo de los siglos, conmemorando anualmente el misterio de Cristo que le da razón a nuestra fe.

Que subyugó el poder que tenía el pecado sobre la humanidad, y con su resurrección, nos ha traído una nueva vida. En Cristo podemos alegrarnos, aunque sigamos viviendo en este mundo marcado por el sufrimiento.

Si permitimos que su gloriosa resurrección habite y crezca en nuestros corazones, entonces podemos ser luz en las tinieblas.

Alegría en un mundo que padece tristeza, esperanza en medio de situaciones que nos desmoralizan, vida en una cultura que promueve la muerte y ser testigos del amor.

¡La Resurrección de Cristo partió la historia en dos y nosotros podemos llevar esta alegría a otros!

¿CÓMO PODEMOS HACER REAL ESA VICTORIA EN NUESTRAS VIDAS?

En primer lugar, saber que es un regalo que percibimos en el bautismo. Por simple gracia, estamos incorporados en Cristo. No hemos hecho nada para merecer esa reconciliación.

Es un don gratuito y amoroso de Dios. El bautizo significa sumergirnos en el agua para luego, salir a la vida, participando así de la Resurrección.

Estamos unidos a la Santísima Trinidad, y como nos dice san Pablo en su carta a los Romanos: «Por el Bautismo estamos unidos a la Vida Nueva, donde ya no hay ningún resquicio de oscuridad. Ya la muerte, el pecado y cualquier tipo de sufrimiento no tienen la última palabra».

¿CÓMO VIVIR SIENDO TESTIGOS DE ESA RESURRECCIÓN?

Aunque pueda parecer algo obvio, la Resurrección de Cristo es una realidad histórica que transformó la humanidad. Se trata de una revolución cultural.

Actualmente, ya estamos «acostumbrados» y diría yo, «rutinizados» con esa realidad. Pero en el tiempo de Cristo, la Resurrección ha sido un hecho —del que muchos fueron testigos oculares— sin precedentes.

Creo que no llegamos a comprender los alcances del hecho. No es fácil para nosotros, que ya tenemos una historia de más de 2000 años, comprender lo impactante que ha sido eso en la vida de los Apóstoles y la Iglesia, recién naciente.

Por eso, lo primero que debemos hacer es agradecer, contemplar, maravillarnos, adorar. Más que «hacer», se trata de abrir los ojos, abrir el corazón, abrir nuestro espíritu a algo tan fuera de lo común.

En segundo lugar, tener fe. Creer… nada más. Lo hermoso es que Cristo mismo se encarga de que creamos en Él. Lo vemos en distintos pasajes de la Escritura.

Por ejemplo, con los Apóstoles, cuando están reunidos en el Cenáculo. La aparición a los conocidísimos discípulos que se dirigían a Emaús y a Tomás, que recién ve a Jesús ocho días después de la primera aparición a los apóstoles.

¿CUÁLES SON ESOS SIGNOS DE LA RESURRECCIÓN?

En el tiempo de Jesús, podemos apreciar en Juan 20, cómo Magdalena no encuentra a Jesús en el sepulcro, y vuelve corriendo, llamando a Juan y Pedro.

Ambos se van a ver qué pasó. Juan llega primero, pero es Pedro quien entra al sepulcro, seguido de Juan. Cuando Juan ve el Santo Sudario y el sepulcro vacío exclama: «¡Ha resucitado!».

Después, vemos en Juan 21, el relato de la pesca milagrosa. Los discípulos se habían pasado toda la noche bregando, y no habían pescado nada.

Pero se aparece Jesús, quien todavía no había sido reconocido, y les dice que tiren las redes a la derecha, y luego, pescan abundantemente.

El pasaje es hermoso, sucede al amanecer. De la oscuridad a la luz, de la escasez, a la fecundidad de una pesca abundante, de la tristeza de una noche infecunda de trabajo, a la alegría de tantos frutos.

Nosotros actualmente lo vemos en la Creación. Sea el agua del Bautismo, la luz y el fuego de Cristo reflejado en el cirio pascual, el amanecer con el sol de justicia, que es símbolo de Cristo Resucitado.

La misma historia de salvación que no es solamente un hecho histórico, sino la acción de Dios en nuestras vidas, lo que se conoce como la providencia.

Los mismos misterios de Cristo, que conocemos gracias a los Evangelios. Y por supuesto, nuestra propia historia personal, que amerita de nuestra parte, hacer memoria, y tomar consciencia de la acción de Dios en la vida cotidiana.

«Recordar» es volver el corazón —en este caso— a la Salvación de Dios en nuestra vida. Por último, descubrimos los signos de Cristo resucitado, gracias a la oración y los Sacramentos.

EL APOSTOLADO COMO TERMÓMETRO DE NUESTRA FE

No quería terminar este artículo sin antes mencionar el llamado que tenemos todos los cristianos a evangelizar. Las últimas palabras de Cristo, antes de su Ascensión a los cielos fueron: «Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación» (Mc 16, 9-15).

Si realmente llevamos a Cristo en nuestros corazones, no podemos dejar de llevar y transmitir a los demás esa alegría y luz que aleja la tristeza e ilumina las oscuridades de nuestras vidas.

No podemos permanecer pasivos, cuando vemos morir al mundo, como un paciente que no tiene la medicina que necesita para salvarse.

¡Te invito a que no tengas miedo, a que la Resurrección de Cristo te llene de gozo! ¡Qué proclames a diestra y siniestra que Jesús está vivo, que ha resucitado! ¡Qué su amor nos trae la verdadera felicidad!

Escrito por Pablo Perazzo

LA POBLACIÓN DE CHINA DESCIENDE POR PRIMERA VEZ DESDE LA HAMBRUNA PROVOCADA POR MAO TSE TUNG

La política del «hijo único» empieza a causar estragos

El Financial Times ha dado a conocer los datos del nuevo censo nacional de China, que las autoridades de la dictadura se demoran en publicar. Es la primera vez que desciende la población desde que en 1960-61 tuvo lugar una gran hambruna debido a la desastrosa política económica de Mao Tse Tung. La política del hijo único va a producir estragos demográficos en el gigante asiático.

(Asia News/InfoCatólica) La población de China ha descendido y actualmente se ubica por debajo de los 1.400 millones de habitantes, marcando la primera caída en 60 años. Así lo reveló ayer el Financial Times a partir de los datos oficiales del censo nacional, que llegaron a su poder. Según los expertos, el gobierno chino pospone la publicación del documento por temor al efecto que podría tener en la opinión pública.

La última vez que China registró un descenso demográfico fue en 1960-61, debido a la hambruna provocada por el «Gran Salto Adelante», la desastrosa política económica de Mao Tse Tung. Según las cifras oficiales, el país perdió 13,4 millones de habitantes en ese momento, pero podrían haber sido muchos más.

El gobierno debía publicar el nuevo censo a principios de abril. La Oficina Nacional de Estadística justificó el retraso -criticado abiertamente en las redes sociales- con la necesidad de preparar con más cuidado el documento. Los analistas leen en estas palabras la torpeza del régimen, con sus diferentes tendencias internas teniendo que consultarse para establecer una línea común sobre cómo manejar datos tan sensibles y presentar soluciones para invertir la tendencia negativa.

La disminución de la población tendrá un fuerte impacto económico y social en el gigante asiático. El envejecimiento de la población exigirá un mayor gasto en pensiones; con ello, se frenará el crecimiento económico, debido a la pérdida de millones de personas en edad de trabajar.

Que China tiene un problema demográfico es algo que se sabe con claridad desde hace tiempo, señalan muchos observadores. Las autoridades tendrían miedo de publicar los nuevos datos porque saben que una parte de la población está dispuesta a criticar al régimen por la lentitud en la abolición de la política del hijo único. El fracaso del gobierno también se explica por la falta de transparencia y la ineficacia que caracteriza la reunión de datos estadísticos. Es bien sabido que los gobiernos locales suelen inflar las cifras referidas a la población para hacerse de mayores recursos.

El Banco Central de China recomendó recientemente al gobierno que abandone las políticas de control de la natalidad: sin esta medida, el país perderá su ventaja económica sobre Estados Unidos. Los investigadores del instituto confirman esencialmente el fracaso de la política del hijo único. Pese a que hubo una flexibilización en 2016, y se permitió la posibilidad de tener dos hijos por familia, la situación no ha cambiado.

Para reducir el gasto en pensiones, Li Keqiang dijo que el gobierno aumentará gradualmente la edad de jubilación. El primer ministro hizo el anuncio en marzo, durante la sesión anual de la Asamblea Nacional del Pueblo. En comparación con las mayores economías del mundo, donde la edad de jubilación ronda los 65 años, el umbral en China es mucho más bajo: entre 50 y 60 años. Sin embargo, con una economía en desaceleración, la decisión no favorece la entrada de los jóvenes en el mundo laboral, especialmente de aquellos que acaban de graduarse, un sector que bien podría transformarse en una bomba social.

HOY ES FIESTA DE SANTA CATALINA DE SIENA, DE ANALFABETA A DOCTORA DE LA IGLESIA

“Si somos lo que debemos ser, prenderemos fuego al mundo entero”, escribió alguna vez Santa Catalina de Siena, Doctora de la Iglesia. Catalina fue integrante de la Tercera Orden de Santo Domingo, gran defensora del Papado y Copatrona de Europa.

Catalina nació en Siena (Italia) en 1347. Sus padres eran personas muy piadosas y, por eso, ella empezó a entablar una relación personal muy peculiar con Dios desde pequeña. El calor de la vida familiar fue para Catalina el inicio del conocimiento de ese “calor” con el que Dios enciende de amor los corazones de sus hijos. Gustaba mucho de la oración y aprender las cosas de Dios. A los siete años, le prometió a Cristo que permanecería virgen toda la vida, porque quería vivir solo para Él. Años más tarde, en contra de su deseo, su padres intentaron comprometerla para casarla, pero ella mantuvo la promesa hecha al Señor. A pesar de su juventud, entendía muy bien que para algo especial la había destinado Dios.

Una expresión clave de su vida consagrada fue su compromiso con los que sufren. Aprendió a ver en cada persona sufriente el rostro de Cristo, y a animar a que otros también se pongan al servicio de los demás. La vida entera de Catalina, por eso, quedó vinculada a los pobres y enfermos para siempre. Ella no dejó que crecieran en su corazón los conflictos entre la oración mística y la acción. Jesús se había convertido en su maestro en darle a cada cosa su tiempo.

A los 18 años, Catalina recibió el hábito de la tercera orden de Santo Domingo. Asumió como tarea encarnar la espiritualidad dominica en la vida secular. En ese esfuerzo, Catalina sufrió numerosas dificultades y tentaciones. Muchas veces los ataques del demonio arreciaron, y no pocas veces eso fue causa de dolor y confusión. Pero también Catalina se sabía frágil, así que aprendió a reconocer que toda fortaleza viene de lo alto.

En 1366, Santa Catalina experimentó el “matrimonio místico” con Cristo. Estaba en su habitación orando cuando vio al Señor Jesús acompañado de su Madre y un cortejo celestial frente a sí. La Virgen María tomó su mano y la condujo hacia la de su Hijo, quien le puso un anillo, haciéndola su esposa y le manifestó que estaría bajo su cuidado y protección el resto de sus días, ya que el camino que le tocaba a la joven era el de Cruz.

Posteriormente llegarían tiempos muy duros. Brotó una gran peste en Europa y decenas de miles murieron. La Santa siempre se mantuvo a lado de los enfermos, la mayoría de veces, preparándolos para la muerte. En esos días aciagos, Catalina no le mezquinó nada a Dios, incluso cuando alguno entre los que atendía la ofendió o trató mal. La paciencia y dulzura de Catalina logró derribar muchas murallas -de esas que aíslan los corazones- de manera que Cristo pudo ingresar en ellos y dar su salvación. El trabajo de Dios no le resultaba sencillo, pero ella se refugiaba cada vez que podía en la oración, de la que se nutría y fortalecía.

Otros grandes retos tuvo que enfrentar la Santa en su vida. Catalina tenía el don de reconciliar hasta a los peores enemigos, sea a fuerza de persuasión, sea a fuerza de oración. Tenía la profundidad de quien reconoce el interior del que tiene enfrente y penetra el alma. Por eso, Dios le encomendó la tarea que la haría una de las mujeres más célebres de la historia.

Su misión se desarrolló en la época de los Papas de Avignon (Francia). Su virtud y santidad la convirtieron en protectora de la Sede de Pedro. En tiempos de Papas y antipapas, ella fue la que devolvió personalmente el orden a la Iglesia: allí cuando el Papa titubeaba, por miedo a las conspiraciones políticas o a los juegos de poder, la voz de la Santa se alzaba para encenderlo todo. Así, Catalina trabajó incansablemente por años y años procurando la unidad de la Iglesia en tiempos en los que la amenaza de un nuevo cisma asolaba al Cuerpo místico de Cristo.

El Papa Gregorio XI hizo una promesa en secreto a Dios de que abandonaría Avignon y regresaría a Roma. Sin embargo, nuevas dudas y temores le apagaron el corazón. Al recurrir a Catalina en busca de consejo, ella le dijo: “Cumpla con su promesa hecha a Dios”. El Pontífice se quedó sorprendido porque no le había dicho nada a nadie sobre lo prometido a Dios. Más adelante, el Santo Padre, impulsado por la fuerza arrolladora de Catalina, llegaría a cumplir su promesa y volver a la Ciudad Eterna.

Posteriormente, durante el pontificado de Urbano VI, los cardenales se distanciaron del Papa por su mal temperamento y declararon nula su elección, designando a Clemente VII como su reemplazo. El procedimiento seguido con él estuvo lleno de vicios e injusticia, y las cosas se pusieron aún peor cuando Clemente decidió residir en Avignon. Santa Catalina envió cartas a los cardenales rechazando su conducta y los obligó a reconocer al auténtico Pontífice.

La Santa también escribió a Urbano VI exhortándolo a llevar con temple y gozo las dificultades que acarrea el gobierno de la Iglesia. Santa Catalina luego visitaría Roma, a pedido del Papa, quien siguió cada una de sus instrucciones. La Santa también escribió a los reyes de Francia y Hungría para que dejen de conspirar y apoyar el cisma. Santa Catalina se había convertido en la gran defensora del papado.

Otra visión tuvo lugar. Jesús, de pie frente a ella, le mostró dos coronas, una de oro y otra de espinas, para que escoja. Ella le dijo: "Yo deseo, oh Señor, vivir aquí siempre conforme a tu pasión, y encontrar en el dolor y en el sufrimiento mi reposo y deleite". Luego tomó la corona de espinas y se la puso sobre la cabeza.

Santa Catalina murió súbitamente el 29 de abril de 1380 en Roma, con tan solo 33 años. El Papa Pablo VI la nombró Doctora de la Iglesia en 1970 y fue proclamada Copatrona de Europa por San Juan Pablo II en 1999, al lado de Santa Brígida de Suecia y Santa Teresa Benedicta de la Cruz. Su fiesta se celebra cada 29 de abril.

"Aunque era hija de artesanos y analfabeta por no haber tenido estudios ni instrucción, comprendió, sin embargo, las necesidades del mundo de su tiempo con tal inteligencia que superó con mucho los límites del lugar donde vivía, hasta el punto de extender su acción hacia toda la sociedad de los hombres; no había ya modo de detener su valentía, ni su ansia por la salvación de las almas", escribió San Juan Pablo II sobre Catalina en 1980, con motivo del VI centenario de su muerte.

Redacción ACI Prensa