sábado, 31 de octubre de 2015

TESTIMONIO DE UN EX SATANISTA SOBRE HALLOWEEN


 

Una celebración de brujas a la que se agregaron elementos satánicos.

El 31 de octubre es la cada vez más celebrada en occidente fiesta de Halloween, probablemente por influjo de que representa una gran oportunidad de negocios para los comercios, que hacen su propaganda en los medios de comunicación y esto atrae a niños y madres para su celebración.

Pero también es “Vigilia de Samhain” de los druidas, antiguos sacerdotes paganos celtas. En esta noche, tenían la superstición de que aplacaban al Señor de la Muerte, que liberaba las almas de los muertos para que ronden y engañen a sus familiares y visiten sus antiguos hogares. Las brujas y los demonios también salían de su escondite en esta noche.

Mientras esto es leyenda o la base de la religiosidad de los druidas, traemos aquí el testimonio de una persona que estuvo en el mundo satánico, que nos cuenta en un video como es que los satanistas viven esta celebración de Halloween.

El 31 de octubre coincide con el final de la cosecha y el comienzo del nuevo año para estos adoradores druidas de Samhain (numerosas ortografías son correctas), el ángel de la muerte, que requiere un sacrificios humanos. Y veremos cómo los satanistas se apropiaron de él incluyendo elementos originales de ellos.

ADQUIERE AUGE CON EL CRECIMIENTO DEL SATANISMO

Esta fiesta nunca fue muy popular en occidente, pero adquirió fuerza por la promoción de los satanistas, y más específicamente por la propaganda de Anton LaVey, quien escribió la biblia satánica y fundó la iglesia de satán. Estos satanistas convirtieron la fiesta brujeril de los druidas en satánica.

Sobre Hallowen la Iglesia de satán dice actualmente: Halloween es tradicionalmente un momento en que el portal oscuro de los reinos de la oscuridad, la muerte y lo sobrenatural se abre de golpe. Los demonios y espíritus tienen vía libre por una noche, retozando, incitándonos a sus juergas y revelando atisbos hacia el futuro. Da incluso a las personas más mundanas la oportunidad de degustar la maldad por una noche. Tienen la oportunidad de bailar con el diablo, ya sea tropezarse con risitas nerviosas en los brazos del Príncipe Negro, o con valentía, compartir la voracidad en los excesos sensuales y el susto de otros sobre esta mágica noche impía.

Cuando Anton LaVey formó la Iglesia de Satán en la mitad del siglo XX – la primera religión organizada con la etiqueta satánica -, estipuló tres días centrales de fiesta para su versión del satanismo.

El primero y más importante fue su propio cumpleaños. Los otros dos son el Walpurgisnacht (30 de abril) y Halloween (31 de octubre).

Ambas fechas se consideran a menudo “fiestas de brujas” en la cultura popular y por lo tanto fácilmente podrían ser vinculadas con el satanismo.

Se dice que LaVey adoptó Halloween menos por el significado satánico inherente a la fecha sino más bien como una broma a los que supersticiosos.

LAS LEYENDAS DE LOS DRUIDAS

Numerosas leyendas rodearon la fiesta, pero hay dos cosas importantes que supuestamente ocurrían en esa noche.

En primer lugar, se creía que los muertos se levantaban de sus tumbas y vagaban por el campo, tratando de volver a las casas donde antes vivían.

Aldeanos asustados trataban de apaciguar a los espíritus errantes, ofreciéndoles regalos de frutas y frutos secos.

Si no eran aplacados, los pobladores temían que los espíritus matarían a sus rebaños o destruirían su propiedad.

Este es el origen del actual “trick-or-treat”. Es una costumbre nacida de la superstición y de la superstición pagana.

Ésta es una perversión blasfema de la creencia cristiana de la resurrección. En el cristianismo, los muertos justos son resucitados en un cuerpo inmortal glorificado. En el druidismo, los muertos resucitan como criaturas de la noche, monstruos horribles, esqueletos en descomposición, vampiros, etc. Recibían no los cuerpos glorificados, sino grotescos cuerpos inmortales, pero los inhumanos.

En segundo lugar, Samhain era la noche suprema de júbilo demoníaco. Esta era una celebración del comienzo del invierno y la oscuridad, en la medida que la luz diurna se hacía notablemente más corta y las noches más largas.

La idea era que las hordas del infierno salían entonces a vagar por la tierra en una fiesta salvaje de oscuridad y muerte, todo en honor a Samhain.

¡Pobre el mortal que se viera obligado a viajar en una noche tan fatídica! La única cosa que la gente supersticiosa sabía hacer para protegerse en tal ocasión era hacerse pasar por uno de los seres demoníacos, a la espera de mezclarse y pasar desapercibido entre ellos. Este el origen de los disfraces de Halloween de demonios, duendes, ogros y otras criaturas.

HALLOWEEN ES EL DÍA MÁS IMPORTANTE DEL AÑO PARA LA SECTA DE MAYOR CRECIMIENTO, LA WICCA

Si eres una bruja, Halloween es tu día de fiesta.

Para los Wiccans, el festival conocido como “Samhain” es el momento en que el velo entre los vivos y los muertos es más delgado, por lo que la comunicación con el otro lado es el más fácil.

El 31 de octubre es el punto medio entre el equinoccio de otoño y el solsticio de invierno. Como tal, es considerado el fin de la época de la cosecha, cuando todo ha parado de crecer y la tierra se vuelve a dormir.

En el calendario Wicca, conocido como la “rueda del año” es también el día en que dios muere para renacer de nuevo en el solsticio de invierno.

Por lo tanto, Samhain es el día en que el velo entre los vivos y los muertos se considera más delgado, y es un momento para recordar a las personas en nuestras vidas que han fallecido.

Es un intervalo mágico cuando las leyes mundanas del tiempo y el espacio están temporalmente suspendidas y el fino velo entre los mundos es levantado.

La comunicación con los antepasados y difuntos queridos es fácil en este momento.

Es también un tiempo para estudiar los misterios oscuros y honrar a la Madre Oscura y el Padre Oscuro, simbolizado por la Bruja y su consorte.

Originalmente, la “Fiesta de los Muertos” se celebraba en los países celtas dejando ofrendas de comida en los altares y los umbrales para los “muertos que vagaban”.

Hoy en día una gran cantidad de practicantes todavía llevan a cabo esa tradición. Se encendían velas y se dejan en una ventana para ayudar a guiar a los espíritus de los antepasados y seres queridos en casa.

Sillas adicionales se ponían en la mesa en el hogar para el invitado invisible. Manzanas eran enterradas junto a los caminos y senderos de los espíritus que se perdieron o tuvieron descendencia, para proveerlos.

Los nabos eran tallados para parecerse a espíritus protectores y para que esto fuera una noche de magia y el caos.

Las hadas, duendes, brujas se volvían muy activos, tirando bromas a seres humanos inocentes. Las personas vestidas de blanco (como fantasmas), llevaban disfraces de paja, o vestido como el sexo opuesto con el fin de engañar a los espíritus de la naturaleza.

EL TESTIMONIO DE UN EX SATANISTA

Lo que dijimos antes es el sustrato religioso detrás de Halloween. ¿Pero cuáles son las prácticas de los satánicos?

Wilson López, ex satánico, advierte del peligro de la Fiesta Pagana de Halloween. Es atrapante lo que dice en el video de su testimonio.

En el mes de junio del año 1993 Wilson Fernando era un joven de escasos 17 años, tímido y callado; sus padres habían cambiado de residencia y él tuvo que hacer nuevos amigos en el barrio; aunque le costaba relacionarse con los demás, quería encontrar un grupo de jóvenes que compartieran su mundo.

“Cierto día de junio de 1993 conocí a una hermosa joven de ojos verdes claros, bellísima, con un rostro de inocencia casi angelical”.

Ella, a quien sólo llamaremos Ana, lo presentó al grupo de jóvenes que ella frecuentaba; en realidad, los organizadores y fundadores de una secta satánica denominada ‘Los Doce del Zodíaco’.

“Viendo que Ana tenía tantos amigos, comencé a salir y hablar con ellos; me dijeron que me estaban esperando desde hacía mucho tiempo pues yo completaría el círculo perfecto de la estrella de 12 puntas, la ‘estrella de satán’. Yo era el número 12”.

Fuentes:

PAPA FRANCISCO: EL DIABLO NO ES UN MITO Y DEBEMOS COMBATIRLO


VATICANO, 30 Oct. 14 / 08:06 pm (ACI).- En la Misa de este jueves que presidió en la capilla de la Casa Santa Marta en donde reside, el Papa Francisco explicó que el diablo sí existe, no es un mito y debemos luchar contra él con las armas de la verdad y la fe.

En su homilía de esta mañana, señala Radio Vaticano, el Santo Padre reflexionó en las palabras del Apóstol San Pablo que, en la Carta a los Efesios, “desarrolla en un lenguaje militar la vida cristiana”.

Tras indicar que “la vida en Dios se debe defender, se debe luchar para llevarla adelante», resaltó que se necesita fortaleza y valentía “para resistir y anunciar”. Para “ir adelante en la vida espiritual se debe combatir. No es una simple lucha, sino un combate continuo”.

El Papa explicó asimismo que los enemigos de la vida cristiana son el demonio, el mundo y la carne. A continuación cuestionó. Entonces “¿de qué me tengo que defender? ¿Qué tengo que hacer? ‘Revístanse con la armadura de Dios’ nos dice Pablo. Es decir que lo que es de Dios nos defiende, para resistir a las insidias del diablo. ¿Está claro? Claro. No se puede pensar en una vida espiritual, en una vida cristiana, sin revestirse de esta armadura de Dios, que nos da fuerza y nos defiende”.

San Pablo subraya que esta lucha no es contra las cosas pequeñas, “sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal. Es decir, contra el diablo y los suyos”.

Sin embargo, continuó el Papa, “a esta generación y a muchas otras se les ha hecho creer que el diablo era un mito, una figura, una idea, la idea del mal ¡pero el diablo existe y nosotros debemos combatir contra él! ¡Lo dice San Pablo, no lo digo yo! ¡Lo dice la Palabra de Dios! Aunque no estamos muy convencidos de ello”.

Además “San Pablo dice cómo es la armadura de Dios, cuáles son las diversas armaduras, que conforman esta armadura de Dios. Y señala: ‘Permanezcan de pie, ceñidos con el cinturón de la verdad y vistiendo la justicia como coraza’. Ésta es la armadura de Dios: la verdad”.

Luego de recordar que “el diablo es mentiroso, es el padre de los mentirosos, el padre de la mentira” y reiterando con San Pablo, que hay que estar “ceñidos con el cinturón de la verdad y vistiendo la justicia como coraza”, el Santo Padre volvió a destacar que “no se puede ser cristianos, sin trabajar continuamente para ser justos. No se puede”.

“Nos ayudaría mucho preguntarnos ¿creo o no creo? ¿creo un poco sí y un poco no? ¿soy un poco mundano y un poco creyente? Sin fe no se puede ir adelante, no se puede defender la salvación de Jesús”, insistió el Papa.

“Necesitamos el escudo de la fe, porque el diablo no nos tira flores, sino flechas encendidas, para asesinarnos”. Por ello, exhortó a “tomar el casco de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios y a “elevar constantemente toda clase de oraciones y súplicas, animadas por el Espíritu”.

“La vida cristiana es una lucha, una lucha bellísima, porque cuando el Señor vence en cada paso de nuestra vida, nos da una alegría, una felicidad grande: esa alegría que el Señor ha vencido en nosotros, con la gratuidad de su salvación”.

“Pero sí –concluyó el Pontífice– todos somos un poco perezosos, no, en la lucha, y nos dejamos llevar por las pasiones, por algunas tentaciones. Es porque somos pecadores ¡todos! Pero no se desalienten. Ánimo, valentía y fortaleza, porque el Señor está con nosotros”.

13 COSAS QUE TAL VEZ NO SABÍAS DEL DIABLO Y SUS DEMONIOS, SEGÚN EXORCISTA FORTEA


REDACCIÓN CENTRAL, 30 Oct. 15 / 07:03 pm (ACI).-El reconocido exorcista P. José Antonio Fortea en su “Summa Daemoniaca” menciona un gran conjunto de cuestiones relativas al demonio que es importante que todo cristiano lo tome en cuenta para el combate espiritual por alcanzar el cielo. Aquí 13 cosas que tal vez no sabías del diablo y sus demonios.

1.- El enemigo tiene varios nombres

En el Antiguo Testamento se le llama “Satán” que significaría “adversario, enemigo, opositor”. Asimismo, en el Nuevo Testamento se le nombra como “Diablo”, que viene del verbo griego “diaballo” (acusar). En cambio la palabra demonio, del griego “daimon” (genio), es usado para designar a seres espirituales malignos.

Lucifer es un nombre que no está en las Sagradas Escrituras y que significa “estrella de la mañana” o “el que lleva la luz”. Lo cual “recuerda la pena tan grande que es que siendo tan bello, cayera”, indica el P, Fortea. Sin embargo, el presbítero sigue la misma idea de otro renombrado exorcista, P. Gabriele Amorth, quien considera que Lucifer es el nombre propio del segundo demonio en importancia en la jerarquía demoníaca.

2.- La gran prueba

Todos los ángeles al ser creaos por Dios, sabían que Él era su creador, pero pasaron por una prueba “antes de la visión de la esencia de la Divinidad”. A modo de comparación, el sacerdote explica que sería como decir que “veían a Dios como una luz, que le oían como una voz majestuosa y santa, pero que su rostro seguía sin desvelarse”.

“En esa prueba unos obedecieron, otros desobedecieron. Los que desobedecieron de forma irreversible se transformaron en demonios. Ellos mismos se transformaron en lo que son. Nadie les hizo así”.

3.- La batalla en el cielo fue intelectual

Al respecto, el exorcista indica que los ángeles desobedientes empezaron a odiar a Dios y a verlo como una cadena que oprimía su libertad. La batalla entre Miguel y Lucifer, cada uno con sus ángeles, no fue con armas, ya que no tienen cuerpo, “las únicas armas que pueden blandir son los argumentos intelectuales”, explica.

“Unos se hicieron más soberbios, otros no tanto. Cada ángel rebelde fue deformándose más y más, cada uno en unos pecados específicos. Así como, por el contrario, los ángeles fieles se fueron santificando progresivamente. Unos ángeles se santificaron más en una virtud otros en otra… los ángeles fueron admitidos a la presencia divina, y a los demonios se les dejó que se alejaran”.

4.- La razón de su rebeldía

Sólo en este punto se toma como referencia el libro “Historia del Mundo Angélico”, también del P. Fortea. Allí sugiere, a modo de novela, que la prueba por la que habrían pasado los ángeles es la revelación que les hizo Dios sobre crear el mundo material con la humanidad, que Él se haría hombre para salvar a los pecadores y que nacería de una mujer, la cual sería la reina de los ángeles.

Lucifer no pudo soportar esta idea, creía que él debería engendrarlo al ser la “obra maestra” del Creador. Más adelante con otros ángeles acusaron que Dios estaba equivocado y se rebelaron por completo. Los ángeles que acataron la voluntad de Dios se postraron a adorar a su creador, aún sin ver todavía su esencia. Mientras que los rebeldes se alejaron del amor de Dios.

5.- Son seres espirituales

“Un demonio es un ser espiritual de naturaleza angélica condenado eternamente”. Es decir, no tienen cuerpo, no sienten inclinación a ningún pecado que se cometa con el cuerpo, pero pueden tentar a los hombres a pecar en esas materias. Comprenden esos pecados de un modo meramente intelectual y sus faltas son sólo espirituales.

En este sentido el exorcista precisa que Satán “sigue siendo un bellísimo ángel en su naturaleza, aunque repugnante en su aspecto moral… Su ser personal se ha deformado, pero su naturaleza permanece y permanecerá intacta haga lo que haga. Dado que ambas cosas son inseparables, él auténticamente es un monstruo, un ser deforme, alguien que produce repugnancia y aversión”.

6.- Entre los demonios también hay tiempo

Su tiempo no es material como el de los humanos, sino que es un tiempo propio de los espíritus, que es llamado “evo” (“aevum” en latín) y que es la sucesión de actos de entendimiento y voluntad en un ser espiritual.

El Creador, en cambio, vive en un eterno presente. “Sólo en Él no hay sucesión de tiempo de ninguna clase. En Él no ha transcurrido nunca ni un solo segundo, ni un solo antes ni después. La eternidad de Dios es cualitativamente distinta de la eternidad del tiempo material (con un principio, pero sin final) y de la eternidad del evo (también con un principio, también sin final)”, puntualiza Fortea.

7.- Sufren al considerar a Dios

Cada ángel caído “en el conocer encuentra placer, pero también sufrimiento. Sufre cada vez que ese conocimiento le lleva a considerar a Dios. Y el demonio percibe continuamente el orden y la gloria del Creador en todas las cosas. Hasta en las cosas aparentemente más neutras, él encuentra el reflejo y el recuerdo de los atributos divinos”.

Sin embargo, el exorcista plantea que “el demonio no está siempre en cada instante sufriendo. Muchas veces simplemente piensa. Sólo sufre en ciertos momentos, cuando se acuerda de Dios, cuando se vuelve a hacer consciente de su miserable estado, de su separación de Dios”.

8.- No conocen el futuro, ni pueden leer los pensamientos

Los demonios no ven el futuro, pero con su inteligencia muy superior a la del ser humano pueden deducir por sus causas algunas cosas que sucederán. No saben lo que uno decidirá porque “la libertad humana es el gran factor de indeterminación en sus previsiones”, sostiene el P. Fortea.

“Los demonios pueden tentarnos pero no pueden leer nuestros pensamientos. Aunque dada su gran inteligencia pueden conjeturar lo que pensamos. Al ser seres más inteligentes que nosotros, deducen muchas más cosas y con más seguridad con muy pocos signos externos que lo que deduciríamos nosotros. Pero siempre hay que recordar que ellos están fuera de nuestra alma, sólo Dios puede leer nuestra alma”.

9.- Cuidado con las tentaciones

“El demonio nos puede introducir pensamientos, imágenes o recuerdos, pero no puede introducirse en nuestra voluntad. Podemos ser tentados, pero al final hacemos lo que queremos. Ni todos los poderes del infierno pueden forzar a alguien a cometer ni el más pequeño pecado”, sostiene el sacerdote.

De igual manera puntualiza que “si uno es tentado y ora, la tentación desaparece. Es incompatible la tentación con la oración. La oración crea primero una barrera contra la tentación, pues nuestra voluntad y nuestra inteligencia se centran en Dios. Y si insistimos un poco más, el demonio no puede resistirla y huye”.

10.- Odian más a los ascetas

El exorcista Fortea afirma con seguridad que de todos los cristianos que están en la Iglesia, al que más odia el demonio es al que se dedica a la ascesis (disciplina, ayuno, meditación, oración, sacrificios, etc. para alcanzar la virtud).

“El demonio odia mucho más al asceta que a la jerarquía eclesiástica o a los mismos exorcistas. El exorcista expulsa a uno, dos, una docena de demonios... El hombre que se mortifica, quebranta de un modo mucho más poderoso la influencia demoníaca en este mundo por el mero hecho de sobrellevar sobre su cuerpo y su espíritu la pasión cotidiana de su vida crucificada”.

11.- El significado de la cruz para los demonios

El presbítero describe que “todos y cada uno de los demonios estaban allí, rodeando la Cruz, contemplando con delectación su triunfo”. No obstante, ellos no podían imaginar que era la mayor victoria del Reino de los Cielos que los dejó “sin habla” con la Resurrección.

“Dios Padre no había perdonado la Pasión ni a su mismo Hijo… La Pasión en la Cruz suponía la prueba palpable de que la Justicia Divina no era trasgredida en vano. Fue en ese momento cuando se hicieron plenamente conscientes todos los demonios de que su condenación no tendría indulto alguno por los siglos de los siglos”.

“Por eso ellos de estar contemplando la Cruz con la alegría de su victoria maligna, pasaron a entender que para ellos sería para siempre el recuerdo terrible de la Justicia Divina. Y por eso por encima de todo, los demonios odian la imagen de la cruz, más que la imagen de la Santísima Virgen María o la imagen de cualquier otro santo o la representación de otro misterio sagrado”.

12.- Los objetos que atormentan a los demonios

“La Iglesia con el poder que ha recibido de Cristo puede unir un efecto espiritual a un objeto”, explica el P. Fortea. Cuenta que en una ocasión no había agua durante un exorcismo y bendijo el contenido de una botella de limonada, pero el efecto que producía era mucho menor.

“Al cabo de unos minutos ordené en el nombre de Jesús al demonio que me dijera por qué era eso así. Se resistió, pero al final dijo que el agua era símbolo de pureza y limpieza. Si bien, dijo que aquel otro líquido bendito también le producía algún efecto, pero menos”.

Otros objetos que atormentan a los demonios son las reliquias de los santos y la cruz. Asimismo, las imágenes religiosas también los atormentan, más si están bendecidas, y con mayor fuerza “si en la bendición expresamente se pidió a Dios que repelieran a los demonios”.

13.- No es el 666

El exorcista afirma que identificar la figura bíblica del Anticristo con la del diablo es un error ya que el “666” que menciona el Apocalipsis es número de un ser humano. Por lo tanto es un hombre que propaga el odio, la guerra y el mal. “Nerón, Napoleón, y especialmente Hitler, son figura y bosquejo del Anticristo definitivo y perfecto”, señala.

“También nos aclara mucho la figura del Anticristo su mismo nombre ANTI-CRISTO. Es decir, se trata de la figura contraria a Cristo. Cristo era un hombre, el Anticristo también. Cristo extendió el amor, la paz, la misericordia. El Anticristo extenderá el odio, la guerra, la venganza”.

DE UN GAY FRANCÉS Y EL CAMBIO CLIMÁTICO


Vds. sin duda, no han oído hablar de él. En Francia sí, y mucho. Phillipe Verdier es (o era) el hombre del tiempo de la cadena pública France 2. Es también el primer hombre “público” francés “que “salió del armario”, entendido aquí como el primero que anunció que se casaría cuando la ley estableció en Francia que el matrimonio dejaba de ser la unión de un hombre y una mujer que da sentido y explicación a su etimología y a su definición, para pasar a ser la unión de dos personas cualesquiera (y esperemos que en el futuro, a la progresía no le dé por seguir “ampliando” su significado). Entonces todo el mundo habló de lo valiente que era Verdier, de lo arriesgado, de lo temerario…

Ahora Phillipe Verdier ha escrito un libro. Un libro titulado “Climat Investigation” que, como su propio título anticipa, se refiere al cambio climático. En él Verdier ni siquiera niega, como otros autores sí, que esté aconteciendo un cambio climático antropogénico debido al CO2 que producen las emisiones lanzadas por el hombre al ambiente. Ni siquiera. Pero sí afirma que el aumento de temperaturas también podría tener efectos positivos de los que no se habla, y desde luego, denuncia el complot de gobiernos, organizaciones ecologistas, científicos y medios de comunicación para promocionar el alarmismo. Pues bien, ahora sí, Philippe Verdier, ha sido suspendido de su trabajo y se halla sometido a la pública ignominia en su país. “Es todo por mi libro. Nadie puede contradecir la doctrina oficial”, asegura compungido quien ayer era uno de los “héroes oficiales” del sistema.

¿Se dan Vds. cuenta? Aunque la propaganda oficial sostenga lo contrario, aunque todos los medios insistan en ello y todos lo repitamos como papagayos, en la sociedad actual no hace falta ninguna valentía especial, no existe nada de arrojado, no hay el menor riesgo ni el menor peligro, en declararse gay o en decir que uno se casa con otra persona de su mismo sexo. Uno no pierde su trabajo, uno no es atacado por la calle, uno no recibe ningún reproche… antes al contrario, se gana unas portadas que a nadie le vienen mal y los elogios generalizados de todos a su paso, la promoción en el trabajo, ¡y que no se le ocurra a nadie reprocharle ni media! Sin haber puesto nada en peligro, sin haber arriesgado lo más mínimo… ¡se gana uno la medalla del héroe…! ¡si se lo hubieran puesto tan fácil a nuestro Cascorro!

Ahora bien, no toque uno las vacas sagradas de nuestra sociedad… Cásese Vd. con otro señor, ponga a parir a la Iglesia si le place (no digo que Verdier lo haya hecho), llame Vd. fascista a todo aquél que le haga la menor carantoña, haga Vd. lo que quiera… pero el cambio climático, amigo Verdier, el cambio climático… ese ni se toca ¿eh? ¡Que lo pongo a Vd. en la calle y no vuelve Vd. a asomar cabeza! ¡Hasta ahí podíamos llegar!

Más allá de la hipocresía implícita en cuanto les relato, el “caso Verdier” ilustra a las mil maravillas una teoría que sostengo desde hace mucho tiempo. Pero como por hoy ya les he aburrido bastante y no conviene que los artículos se excedan en demasía y terminen convirtiéndose en discursos de Fidel Castro ante la ONU (cosa a la que, por demás, tengo cierta propensión), se la cuento mañana. Por hoy, que hagan Vds. mucho bien y que no reciban menos. Y no dejen de visitarme, así les cuento.

Luis Antequera

¿EXORCISMO EN DIRECTO EN TV EN HALLOWEEN EN LA CASA QUE INSPIRÓ «EL EXORCISTA»? SÍ, PERO MÁS BIEN NO


El lugar del caso real de 1949 en San Luis, EEUU.

Con alzacuellos, aunque no es católico, James Long, junto con unos fornidos cazafantasmas del canal Destination America, ante la casa de los hechos.

En la noche de Halloween, el canal de TV por cable Destination America, un canal no muy exitoso perteneciente a la red Discovery, ha emitido un “exorcismo en directo”, "el primero en la historia", en una casa en San Luis (Missouri) que fue escenario de los exorcismos reales que unos jesuitas de la universidad católica de la ciudad celebraron sobre un joven en 1949, en un caso que dio origen a "El Exorcista", la novela de 1971 de William Peter Blatty y a la película de 1973 de William Friedkin.

El canal de TV anunció que en la “noche más peligrosa” filmarían en directo un exorcismo en esa casa, presentándolo como una experiencia televisiva paranormal y en directo. El programa se tituló "Exorcism Live!": pueden verse escenas aquí, pero hay cierto consenso en la crítica televisiva en considerar que no vale la pena.

LA DIÓCESIS, EN CONTRA
El obispo auxiliar de San Luis, Robert Hermann, enseguida dejó claro que la diócesis no daba permiso a ningún católico, y menos a ningún sacerdote, para participar en una actividad que con ánimo de entretenimiento “trivializa el antiguo ritual de la Iglesia Católica Romana y el peligro muy real del mal”.

“
Cualquier intento de usar el solemne ritual de exorcismo como entretenimiento expone a todos los participantes al peligro de futuros ataques satánicos ocultos”, declaró el obispo Hermann el 29 de octubre.

No queda claro si este peligro que dice el obispo se aplica a películas de ficción que usan frases enteras del ritual de exorcismos con el objetivo, obviamente, de entretener a su público, aunque sea desde el respeto a la fe y la Iglesia, como es el caso de la clásica de Friedkin de 1973, El exorcismo de Emily Rose (2005) y Líbranos del mal (2014) de Scott Derrickson o El Rito (2011), con Anthony Hopkins, inspirada en el libro de divulgación de Matt Baglio.

Tampoco está clara en muchos productos la frontera entre entretenimiento, divulgación y educación incluso edificante. En el cine el entretenimiento no suele ser sólo entretenimiento.

UN "OBISPO VETEROCATÓLICO"
Como la Iglesia se negó a participar en el programa en directo, los responsables acudieron a un exseminarista católico, James Long, que hoy es “obispo” de su propia pequeña iglesia, la “United States Old Catholic Church”, lejos de la comunión con Roma.

Pese al uso de alzacuellos o vestimentas litúrgicas, las distintas iglesias “old catholic” (veterocatólicas), que nacieron en un cisma tras el Concilio Vaticano I, han ido asumiendo la teología liberal del episcopalianismo: sacerdotes casados, sacerdotisas, admisión del divorcio, bendición de uniones del mismo sexo, etc… Eso no ha impedido que se hayan dividido entre ellas más y más y sumen sólo unos pocos miles de fieles entre Europa y EEUU.

Además del “obispo” veterocatólico, el programa de televisión decidió llevar a una médium espiritista y al musculoso equipo de su programa televisivo de “cazafantasmas” Ghost Asylum.

ESCENAS RECREADAS, EN VEZ DE INVESTIGACIÓN
El programa, de dos horas, tenía el aliciente de ser en directo y en un lugar con una historia especial en una noche especial, pero
según Brian Lowry, el columnista de TV de Variety.com resultó muy aburrido.

En vez de intentar explicar los hechos reales de 1949 con expertos o testimonios, el programa trató de recrearlos con escenas exorcísticas teatralizadas… pero como el espectador tiene en mente la película de 1973, mucho más impactante, las recreaciones no quedaban a la altura.

Para colmo, el programa no intentó ni siquiera explicar o profundizar bien en el caso real de 1949, que podría haber sido de verdad interesante. Por ejemplo, los tres jesuitas implicados en el caso de 1949 eran novatos en temas exorcísticos, y aunque estaban convencidos de que era un caso real de posesión un repaso a la evidencia del chico afectado (que aún vive, 65 años después) podría hacer pensar más bien en un tema patológico, como propone la investigación de Mark Opsasnick de 1998.

En 1993, Thomas B. Allen publicó Possessed: The True Story Of An Exorcism, analizando el caso real, aunque la investigación de Opsasnick cree que se equivoca de persona. La cadena de TV se puso en contacto con Allen pero no quiso participar en el programa.

Brian Lowry, el columnista de TV de Variety.com, lamenta que el programa de dos horas se limite a introducir a los cazafantasmas en la casa, que repiten una y otra vez “qué frío hace aquí” (“como si fueran de camping”, comenta Lowry), con mensajes de espectadores bajo la pantalla que repiten “qué miedo tengo” (“de forma cómica”, matiza Lowry) y el recitado por parte de James Long de un exorcismo menor para edificios y luego una hora de espiritismo con silencios rellenados de música de miedo, sin que pase nada. “Relleno blando e inofensivo de noche de Halloween”, sentencia el crítico televisivo.

Por supuesto, anunciar como "el primer exorcismo en directo" a una ceremonia donde ni siquiera hay poseídos, que es básicamente recitar una oración en un edificio vacío y a cargo de un señor que ni siquiera es realmente sacerdote católico es estafar al público.

EL CASO REAL QUE INSPIRÓ LA NOVELA
Lo que desencadenó la imaginación del novelista Peter Blatty fue el artículo del The Washington Post del 20 de agosto de 1949, firmado por Bill Brinkley, titulado "Un sacerdote libra a un joven de Mount Rainier de las garras del demonio".

En 1993, Thomas B. Allen publicó Possessed: The True Story Of An Exorcism, que analiza el caso real de 1949, a partir (dice el autor) de un diario de 1949 que los sacerdotes implicados realizaron como guía para futuros exorcismos y que le cedió el padre Halloran, uno de los ayudantes de Bowdern en el caso. La mayoría de las webs que hablan de "el caso real que inspiró El Exorcista" se remiten a este libro.

En 1998 (con copia en Internet en 1999), el periodista Mark Opsasnick puso en duda muchos datos del libro de Allen en un artículo en "Strange Magazine" que puede leerse en www.strangemag.com/exorcistpage1.htm.

Para empezar, el joven protagonista, un chico de 13 años, no sería de Mount Rainier, Maryland, sino de un pueblecito cercano, Cottage City. Opsasnick explica que no encontró a nadie en Mount Rainier que hubiera conocido el caso de cerca, y sí lo hizo en Cottage City, llegando hasta un chico (entonces ya un hombre de más de 50 años) cuyos problemas, en su opinión, pueden explicarse desde la mera psiquiatría. Los curas implicados, además, eran todos "novatos" en temas exorcísticos. Habló con el padre Halloran, quien dijo que había quemado su copia del diario de 1949. Y Allen se negó a colaborar o comentar nada con Opsasnick.

Sí se confirmaron en su investigación cosas que de alguna manera aún se vislumbran incluso en la película: una familia luterana alemana religiosa (que se convierte al catolicismo tras el suceso); un padre poco implicado; un hijo solo, que practicaba espiritismo con una tía...

El padre Walter H. Halloran, que participó en el exorcismo de 1949, murió en 2005; fue capellán de paracaidistas, condecorado con dos estrellas de bronce

El padre Walter H. Halloran fue el sacerdote implicado en el exorcismo que murió más recientemente, el 1 de marzo en 2005, a los 83 años (fue
un hombre valiente: capellán de los paracaidistas en Vietnam hasta 1971, con dos estrellas de bronce).

El principal exorcista fue el padre William Bowdern, pastor de la parroquia de San Francisco, en San Luis, con la ayuda del padre Raymond Bishop (director entonces del departamento de educación de la Universidad de Saint Louis)
y permiso formal del arzobispo Joseph E. Ritter.

El padre Bowdern murió en 1983 con 86 años y Bishop en 1978 con 72.
Las sesiones del exorcismo tuvieron lugar del 16 de marzo al 18 de abril de 1949 en el Alexian Brothers Hospital de San Luis, en una rectoría cercana y en casa de unos parientes del chico en Normandy, Missouri.