martes, 1 de agosto de 2023

EL TRIGO Y LA CIZAÑA

La coexistenica del bien y del mal en el mundo.

Por: P. Jesús Martí Ballester | Fuente: Catholic.net

La pequeñez del grano de mostaza y el puñado de levaudra

1. Después de la parábola del sembrador que esparce la semilla buena en tierras diferentes en la que Jesús destaca el anuncio del gozo de la abundante cosecha, es lógico que apareciera el otro sembrador, el de la cizaña.

En la meditación de las Dos Banderas de los Ejercicios Espirituales, San Ignacio presenta a dos caudillos disputándose el dominio de las gentes de toda la tierra, y arengando con sus promesas y condiciones a sus moradores todos. Cuando los discípulos piden a Jesús que les explique la parábola, personaliza el trigo y la cizaña, cosa que no hizo en la parábola del sembrador: la buena semilla son los hijos del reino; la cizaña son los hijos del maligno.

Si la siembra es abundante en ambos sentidos, y el campo donde se siembra es el mundo, Jesús está describiendo con realismo la coexistencia de los buenos y de los malos hasta la consumación del mundo, donde va a aparecer su justicia. De donde se deduce que la enseñanza principal de la parábola es que en el mundo coexistirán siempre santos y pecadores, justos e injustos. Y cuando envía a sus discípulos como corderos entre lobos, les previene que sean prudentes y precavidos, pero también que traten de aceptarse y de dar tal luz que consigan hacer corderos a los lobos. Y si tienen que convivir corderos entre lobos, cuánto más hombres de etnias diferentes. Ya dijo San Agustín que el malo existe en el mundo para que pruebe al bueno y para darle la oportunidad de que se haga bueno y se convierta.


La mala hierba acompañará durante mucho tiempo al buen trigo; y si se intenta arrancar la cizaña, se puede arrancar también el trigo, porque están enraizados y además porque se le quita a la cizaña la oportunidad de convertirse en trigo. Sólo cuando llegue la hora de la cosecha, la cizaña contumaz será cizaña y el trigo será trigo. Mientras dura el tiempo no son los cosechadores quienes deben decidir arrancar la cizaña.

2. Jesús quiere que sus discípulos eviten el celo intempestivo, y la condena impetuosa de los malos, porque él quiere que los hombres cambien. Sólo en la última hora se hará la selección: serán enviados al horno encendido y al llanto y crujir de dientes los que obran la iniquidad, y los justos brillarán como el sol. Jesús no separa la misericordia de la justicia.

3. Jesús propuso otra parábola: la del grano de mostaza, que nos sugiere que la vida más que de cosas grandes, está sembrada de cosas y acontecimientos pequeños. Decía Teresita del Niño Jesús que Dios no necesita grandes obras, sino nuestro amor. La grandeza no está en la espectacularidad, sino en la vida misma, con su mosaico de actos pequeños realizados minuto a minuto, (“sufro por minutos” -decía Teresita-), con amor intenso, verdadero y profundo. Jesús aparece en el evangelio observador y enamorado de lo ordinario y de lo menudo, y se sirve para su predicación, de las flores, de los pájaros, de la siembra de la semilla, del grano de la mostaza, del puñado de levadura que había visto en manos de su Madre, de la pesca, de los amigos, del comerciante en perlas, de los niños y de los lirios del campo.


Creía en la grandeza y en la fecundidad de lo pequeño. Y así nos dice: “El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza, que un hombre sembró en su campo”. Esa semilla diminuta, llega a ser más alta que las hortalizas, hasta convertirse en un arbusto que llega a medir hasta cuatro metros de altura, donde los pájaros anidan.

4. 
Y siguiendo con lo pequeño: “El reino de los cielos se parece a un puñado de levadura” que mezclado y perdido en la harina, se convierte en el pan de cada día. Como la levadura necesita agua para obrar, necesita agua la semilla para germinar y granar.

Esta mañana veía yo la siembra de petunias realizada en mi huerto y me he dado cuenta de que los arriates que habían sido regados, habían germinado, crecido y florecido, y los que no habían sido regados o poco, se han retrasado. Y he pensado en las palabras de la Virgen a Santo Domingo de Guzmán, cuando predicaba intentando convertir a los albigenses: “Domingo, siembras mucho y riegas poco”. Y he reafirmado y renovado mi convicción de que hay que regar más para que la semilla arraigue, germine y florezca.

5. “No hay más Dios que tú, que cuidas de todo para demostrar que no juzgas injustamente” Sabiduría 12,13. En el admirable orden del universo brilla la justicia distributiva de Dios. El, que ha destinado a cada ser una naturaleza y una misión para conseguir el fin último, que es la manifestación de su bondad infinita, de su sabiduría insondable, y de su belleza inmensa, ha otorgado a cada uno las propiedades de su naturaleza, y lo ha situado en su jerarquía, y ha repartido sus dones y sus gracias, ministerios y carismas, con la riqueza que corresponde a su fin, para que todos puedan dar su nota propia en el universo, que construya la armonía y la felicidad. Y todo ello, no porque Dios deba nada a las cosas creadas, sino porque lo debe a su propia justicia que, por ser una perfección, ha de estar en Dios, que es la perfección absoluta, e infinita.

Así lo testifica San Dionisio: “Se comprueba que la justicia de Dios es verdadera, cuando se ve que da a todos los seres lo que les corresponde según la dignidad de cada uno, y que conserva la naturaleza de cada cosa en su propio sitio y con su propia fuerza”.

6. La Revelación nos dice:
“En sus días se salvará Judá, Israel vivirá en paz, y le darán el título ‘Señor, justicia nuestra’” (Jr 23,6).
“Lo que has hecho con nosotros está justificado, todas tus obras son justas, tus caminos son rectos, tus sentencias son justas” (Dn 3,27).
“Porque el Señor es justo y ama la justicia: los honrados verán su rostro” (Sal 11,7).
“En la siega... se revelará el justo juicio de Dios, que pagará a cada uno según sus obras” (Rm 2,5).
“Mía es la venganza, yo daré lo merecido” (Rm 12,9).
Y pudo decir San Pablo: “Ahora ya me aguarda la merecida corona con la que el Señor, juez justo, me premiará el último día” (2 Tim 4,8).

7. Porque es justo y eterno y además es amor que no quiere que nadie perezca, sino que todos se salven (Tim 2,3), espera pacientemente a que sus criaturas se realicen y lleguen a su madurez, y a que los pecadores se conviertan.

Entre tanto les rodea de oportunidades de salvación, les prodiga abundantemente su palabra, les edifica y les llama por medio de los ejemplos de los buenos, les envía sus gracias y toques por los méritos de la oración de su pueblo consagrado y por los innumerables medios que tiene su poder infinito, desconocidos para nosotros, pobres hombres.

  8- “Él es grande y hace 8.maravillas” Salmo 85. Las mayores maravillas del Señor las ha obrado y las está obrando en los hombres, en los que, con su gran sabiduría, va realizando siempre y ahora y mañana, la conversión y liberación de sus corazones. Y el establecimiento de su reino de verdad y de vida, de santidad y de gracia, de justicia, de amor y de paz. Porque “es clemente y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad y leal”.

9. Pidámosle que nos mire y que tenga compasión de nosotros. Él ha sembrado la buena semilla de su Palabra, que es él. Y se ha sembrado en el surco de la tierra esperando el fruto bueno de toda la creación para entregarla a su Padre. Pero el enemigo sembró la cizaña.

La impaciencia de los buenos, que siempre se creen los mejores y juzgan a los demás como cizaña, quiere precipitar el desenlace. Esa actitud impediría la verdadera selección, porque él ha dado a su pueblo, a sus hijos, la dulce esperanza de que da lugar a que los pecadores se arrepientan.

Tengamos paciencia, tanto si la cizaña brota en nuestro corazón y, aunque luchamos sin cesar, ahí está tozuda la raiz, como, y mucho más, si crece a nuestro lado. Dejemos obrar al tiempo y a la gracia, hasta la hora de la siega.

10. Por lo demás, el Reino pide una gran paciencia. La que se necesita para que el grano de mostaza se convierta en un árbol (Mc 4,31), y que un puñado de levadura fermente toda la masa (Mt 13,13). Y una gran vigilancia, porque la vida del hombre es una contínua milicia.

El que no quiera luchar será vencido. No soñemos con un mundo paradisíaco, que no es de este mundo. En éste debemos llevar la cruz con constancia, huir las ocasiones, orar, mortificar las obras de la carne, y ayudar a nuestros hermanos a luchar y a vencerse.

En el mundo actual se respira un ambiente infectado de cizaña, el permisivismo, que todo lo tolera, el relativismo, que propaga la inmoralidad y justifica la injusticia y difunde una actitud muelle que invita a la ley del menor esfuerzo, de la comodidad y de disfrutar a tope de la vida.

Para ser buena semilla debemos luchar sin desfallecer y ser mártires sobre el asfalto: Escribía San Pablo “Muchos viven como os dije tantas veces, y os lo repito con lágrimas, como enemigos de la cruz de Cristo, cuyo final es la perdición, cuyo Dios es el vientre, y cuya gloria está en sus vergüenzas, que no piensan más que en las cosas de la tierra” (Fil 3,18)

11. “Obrando así enseñaste a tu pueblo que el justo debe ser humano”. Si él tiene paciencia y espera culminar la obra de sus manos con éxito; si tanto nos ha esperado y espera, debemos nosotros acompasar nuestro paso al de Dios y ser tolerantes y respetuosos con el ritmo de los hermanos, esperando que todo saldrá bien el día de la siega.

La incomprensión, el ritmo de los tiempos, la intemperancia e impaciencia, la inhumanidad en el trato con las almas, la exigencia quejumbrosa siempre atenta a ver la paja en el ojo de los demás, no son notas del Reino de Dios, que es paz y serenidad en la vida. Ante todo, humanos.

12. Ahora, consagrado el cuerpo y la sangre de Cristo por el ministerio del sacerdote que obra in persona Cristi, en su propia representación, apresurémonos a comer de ese pan, que Él siembra en nuestro ser personal para que demos mucho fruto. Fruto de vida eterna (Jn 4,36).
 

Jesús Martí Ballester

MANANTIALES

En Dios encontramos la fuente verdadera

Por: P.Fernando Pascual, L.C. | Fuente: Catholic.net

El manantial tiene una belleza única, la que corresponde a un inicio limpio, fresco y prometedor.

El manantial, desde ese inicio, sostiene una corriente de agua. Con más o menos fuerza, avanza entre rocas y bosques, desciende hacia los valles, en busca de la mar.

Los manantiales hablan de sencillez, de transparencia, de pureza, de vida. Animan la existencia de quienes dependen de su fuerza y de sus riquezas.

En el mundo del espíritu hay manantiales que generan esperanza, que renuevan amores, que mantienen viva esa fe que salva.

Son manantiales que alimentan corazones, que lavan ideas engañosas, que elevan las mentes al recuerdo de los orígenes y las impulsan hacia la meta eterna.

 En Dios encontramos la fuente verdadera. Su Amor se difunde como una corriente que regenera, que perdona, que fortalece, que impulsa.

"Si alguno tiene sed, venga a mí, y beba el que crea en mí, como dice la Escritura: de su seno correrán ríos de agua viva" (Jn 7,37 38; cf. Jn 4).

"A orillas del torrente, a uno y otro margen, crecerán toda clase de árboles frutales cuyo follaje no se marchitará y cuyos frutos no se agotarán: producirán todos los meses frutos nuevos, porque este agua viene del santuario. Sus frutos servirán de alimento, y sus hojas de medicina" (Ez 47,12 13).

En un mundo enturbiado y oscurecido por tantas ideas engañosas, por tantas pasiones egoístas, por tantas avaricias y tantas envidias, necesitamos abrirnos a los manantiales del espíritu, a las aguas que ofrecen vida verdadera.

Tras los largos días del invierno, un manantial ha empezado a brotar en las alturas. Agua nueva sale de la tierra porque antes vino del cielo. Ese agua simboliza la vida que mana del costado de Cristo en el Calvario para limpiar pecados y para hacernos hijos en el Hijo...

LA SOLIDARIDAD HUMANA

La solidaridad se manifiesta en primer lugar en la distribución de bienes y la remuneración del trabajo.

Por: Catecismo de la Iglecia | Fuente: Catecismo de la Iglecia

El principio de solidaridad, expresado también con el nombre de ‘amistad’ o ‘caridad social’, es una exigencia directa de la fraternidad humana y cristiana :

Un error, ‘hoy ampliamente extendido, es el olvido de esta ley de solidaridad humana y de caridad, dictada e impuesta tanto por la comunidad de origen y la igualdad de la naturaleza racional en todos los hombres, cualquiera que sea el pueblo a que pertenezca, como por el sacrificio de redención ofrecido por Jesucristo en el altar de la cruz a su Padre del cielo, en favor de la humanidad pecadora’ .

La solidaridad se manifiesta en primer lugar en la distribución de bienes y la remuneración del trabajo. Supone también el esfuerzo en favor de un orden social más justo en el que las tensiones puedan ser mejor resueltas, y donde los conflictos encuentren más fácilmente su solución negociada.

Los problemas socioeconómicos sólo pueden ser resueltos con la ayuda de todas las formas de solidaridad: solidaridad de los pobres entre sí, de los ricos y los pobres, de los trabajadores entre sí, de los empresarios y los empleados, solidaridad entre las naciones y entre los pueblos. La solidaridad internacional es una exigencia del orden moral. En buena medida, la paz del mundo depende de ella.

La virtud de la solidaridad va más allá de los bienes materiales. Difundiendo los bienes espirituales de la fe, la Iglesia ha favorecido a la vez el desarrollo de los bienes temporales, al cual con frecuencia ha abierto vías nuevas. Así se han verificado a lo largo de los siglos las palabras del Señor: ‘Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura’ (Mt 6, 33):

Desde hace dos mil años vive y persevera en el alma de la Iglesia ese sentimiento que ha impulsado e impulsa todavía a las almas hasta el heroísmo caritativo de los monjes agricultores, de los libertadores de esclavos, de los que atienden enfermos, de los mensajeros de fe, de civilización, de ciencia, a todas las generaciones y a todos los pueblos con el fin de crear condiciones sociales capaces de hacer posible a todos una vida digna del hombre y del cristiano

 (Pío XII, discurso de 1 junio 1941).

«TRAS AÑOS EN SILLA DE RUEDAS, SE PUSO DE PIE Y CAMINÓ»: EL «PODER DE DIOS», VISTO POR UN EXORCISTA

 EL SACERDOTE Y EXORCISTA FABIÁN BARRERA ATESTIGUA "EL PODER DE DIOS" FRENTE AL MAL A TRAVÉS DE SUS EXPERIENCIAS DE SANACIÓN Y LIBERACIÓN.

En sus 23 años como sacerdote y exorcista, el bonaerense Fabián Barrera ha visto cosas verdaderamente "extraordinarias". Desde víctimas de posesiones liberadas hasta sanaciones de personas que llevaban más de una década en silla de ruedas. Parte de estas experiencias las ha plasmado en su último libro, Mi último exorcismo. Otras las relata en retiros y ponencias y algunas están a la espera de ser descubiertas, como las que pudieron darse en las últimas jornadas de evangelización impartidas el pasado fin de semana en el Santuario argentino de La Consolata.

Entrevistado por el diario argentino Puntal, el sacerdote exorcista detalló que estas jornadas se centran en la sanación interior, del alma, y también en la corporal. Se imparten bendiciones de sacramentales, se celebra la Santa Misa y tienen lugar adoraciones de la cruz y al Santísimo. Todo tiene lugar para buscar "un momento de gracia" en el que, según sus propias palabras, "Dios va transformando los corazones, los abre hacia la verdad y transforma nuestra vida a través de la oración y la fuerza de su palabra".

El sacerdote incardinado en Buenos Aires y dedicado a los ministerios de sanación y liberación, explica que lo que la gente busca en estas jornadas es "consuelo, sanación y alivio". Frente a los escépticos, afirma tener "la certeza de que Dios, cuando pasa por la vida de alguna persona en circunstancias complejas, se produce el encuentro" y "te regala una mirada nueva de la vida".

"LEVÁNTATE, TOMA TU CAMILLA Y CAMINA"

"Dios empieza a regalarte algo que no se consigue en ningún lado, que es el don de la paz. La paz que transforma los corazones y la paz que empieza a sanar verdaderamente el alma. Y sanando el alma muchas veces pasa algo extraordinario, también empieza a sanarse el cuerpo", asegura.

Pero si sus palabras no bastan, Barrera tiene ejemplos y experiencias que muestran "la acción y el poder de Dios" en cosas "verdaderamente extraordinarias".

Cuenta el caso de una mujer de Hurlingham (Buenos Aires) que llevaba 12 años en silla de ruedas. "En la Eucaristía, esa mujer se puso de pie en el nombre de Jesús y empezó a caminar". Esta es "una de tantas" experiencias que puede compartir y que muestran que "Dios asombra al que cree".

Como sacerdote entregado al ministerio de oración por los enfermos y de liberación, ha plasmado algunos de estos casos en el que es su segundo libro, Mi último exorcismo. Memorias de un sacerdote (Editorial Guadalupe), donde relata algunos episodios concretos de liberación durante su estancia en la Archidiócesis de Montevideo (Uruguay).

Puedes adquirir "Mi último exorcismo" (Editorial Guadaluoe) de Fabián Barrera.

"CUANDO DIOS MANDA HASTA EL DIABLO OBEDECE"

Tras años en este ministerio, Barrera admite que ha visto "fortalecida la fe", especialmente al poder "descubrir la bondad y el poder de Dios frente al mal".

Como exorcista, afirma que "el mal existe, pero el poder de Dios es mucho más grande".  

"El que libera es el Señor, yo no libero nada. Yo soy solamente un instrumento del poder de Dios. Cuando Dios manda hasta el diablo obedece. Es imponente. Ver la acción del mal es terrorífica. Pero a la vez ves la acción maravillosa de Dios sanando a los enfermos y liberando a los oprimidos por el mal", agrega.

Antes de concluir, Barrera invita a los católicos a dar un cambio de enfoque en torno a la sanación y liberación. Y es que, si "Jesús está vivo y es el mismo siempre", los cristianos no deberían sorprenderse de que su poder sea efectivo, sino todo lo contrario. 

"Los católicos, los cristianos, tendríamos que asombrarnos de que Jesús no estuviera sanando y liberando, porque significaría que Jesús está muerto y Jesús no está muerto: está vivo y es el mismo ayer, hoy y siempre", concluye.

J.M.C.

CATALINA LEÓN: JANE AUSTEN FUE UNA «BUENA CRISTIANA» QUE SE REÍA DE LOS CLÉRIGOS SIN VOCACIÓN

 HA ESCRITO «LAS MUJERES EN AUSTEN», UN COMPLETO ACERCAMIENTO LITERARIO A SU OBRA

Por las obras de Jane Austen (1775-1817) no pasa el tiempo. Son clásicos de la literatura que han reforzado su popularidad gracias a buenas -y no tan buenas- adaptaciones para el cine y la televisión.

Aunque su lectura gusta por igual -como todo lo sustancioso- a hombres y mujeres, no cabe duda de que las novelas de la escritora inglesa giran en torno a personajes femeninos. Y a esos personajes acaba de consagrarles un libro Catalina León, profesora de Historia y analista cultural (libros, cine, televisión, flamenco, arte) a través de su blog Una isla de papel.

Se trata de Las mujeres en Austen (Rialp), donde se profundiza en la tipología de sus heroínas, en la propia vida de la genial creadora y en la sociedad de su tiempo, que retrató fielmente y con un ojo crítico pero sin amarguras, y con una independencia y personalidad que impiden encasillarla o etiquetarla.

-A Jane Austen se le han atribuido adjetivos tan distantes como romántica o victoriana...

-Es muy fácil rebatir la idea extendida de que Jane Austen es una escritora victoriana. Tan fácil como recordar que la época victoriana no comenzó hasta 1837, cuando la reina Victoria sube al trono. El tiempo en que vive Jane Austen, desde 1775 hasta 1817, corresponde a los reinados de los Georges, y por eso se llama georgiana. La publicación de sus obras se realizó entre 1811 y 1817, es decir, en lo que se llama época Regencia.

»Pero, además, dentro de la historia de la literatura inglesa ella aparece en una encrucijada. Perviven las novelas góticas, triunfan los autores de novela picaresca, abundan las escritoras de novela sentimental, pero ella se erige como una escritora diferente, realista, centrada en la vida cotidiana, con personajes de la vida normal, sin fantasías ni exageraciones. Y sin desgarros, ni crónica social o política, como luego sucederá con las siguientes autoras. Lo que no quiere decir que no ofrezca reflexiones y muestras del más vivo interés vital. 

-Jane Austen nunca juzga ni sermonea, pero en cada novela "triunfa" un determinado tipo de comportamiento. ¿Hay un objetivo moral en sus obras?

-No creo que el concepto “objetivo moral” sea el adecuado aquí. Más bien ella es una persona con un talento literario fuera de lo común y también una persona con sus principios y valores. Estos, como es natural, se deslizan en su obra de una manera o de otra. Los personajes, que son el medio por el cual las historias se desarrollan, ofrecen caracteres diferentes y todos actúan según esa forma de ser, pero la muestra que ofrece es tan variada como la sociedad.

»Y da la impresión de que el bien vence al mal y que lo bello predomina sobre lo bueno. Esto es una actitud ética y también estética. Sin embargo, ella mira con compasión a los que se desvían del recto proceder y a los que no son capaces de actuar o de pesar adecuadamente. No es una juez, es una observadora.

Catalina León ofrece en 'Las mujeres en Austen' una de las más completas aproximaciones a la escritora inglesa publicadas en los últimos años. Un eficaz aliento a su lectura.

-¿Cuál era la actitud de Jane Austen ante la religión desde el punto de vista personal?

-Ella se educó en una familia anglicana y en una clase social que tenía unas creencias, principios, valores y modelos determinados. Eso es muy claro. En ese conjunto están las creencias superiores y también las que se refieren a la vida cotidiana, al trato con los demás, a la relación con la familia, etc.

»De ella se ha dicho por parte de su familia que era devota, amable, generosa y que ayudaba a los demás. Y por sus cartas podemos deducir que tenía una cierta vocación de servicio con su familia. Lo demuestra hasta en su testamento, cuando lega cincuenta libras a su necesitado hermano Henry y otras cincuenta a su ama de llaves de Londres para cubrir la deuda que su hermano tenía con ella. Quiso ser justa hasta el final y era consciente de quién precisaba ayuda. Toda su vida estuvo yendo de un lado a otro atendiendo a sus cuñadas en los partos, a sus sobrinos en la infancia, a sus hermanos en la enfermedad. Si esto no es ser una buena cristiana, entonces no sé yo cómo llamarlo.

-Ella era hija de un pastor, él fue un buen padre y le quería. ¿Por qué entonces los clérigos no quedan muy bien -sin ser tampoco unos malvados- en sus novelas?

-Se ríe, con cierto cariño, de los clérigos, a pesar de que su padre lo era y ella lo amaba tiernamente. Pues sí, se ríe de los clérigos que no tienen vocación, que viven de sus beneficios sin verdadero amor al prójimo, que se casan por interés y que presumen de sus sermones. Pone de manifiesto que existían este tipo de clérigos y nosotros sabemos, por los datos históricos, que era así y que supusieron un verdadero problema para la iglesia anglicana. Los segundos hijos de las familias, que no tenían tierras, se dedicaban a la iglesia. Eso iba en contra del sentido de entrega que un pastor ha de tener.

-Según Joseph Pearce, Austen, en su "Historia de Inglaterra", critica el anti-papismo de la historiografía oficial británica, y es en cierto sentido precursora del anglo-catolicismo posterior. ¿Comparte esta opinión?

-Es muy interesante la opinión de Pearce y también la visión que ella tiene de la historia de Inglaterra en ese texto tan curioso que escribió tan joven. Yo diría que ella era capaz de ver los defectos y las virtudes de cualquiera, que tenía un cierto sentido ecuménico de la religión y que se compadeció de la pobre María Tudor y de sus desgracias. No podría afirmar con total seguridad de si esto significaba un acercamiento al catolicismo por su parte pero sí sabemos que no le gustaba nada el modo de vida de los reyes Georges, tan disoluto que la Corte era un lugar que le parecía muy poco digno.

-¿Cuáles fueron las lecturas de Jane Austen?

-La biblioteca de su padre, unos quinientos volúmenes, estaba llena de clásicos y en ellos hubo de tener mucha de su formación lectora, porque sabemos que tuvo poco colegio. Y, por otro lado, frecuentaba las enormes bibliotecas de las casas de su hermano Edward, muy completas y que contenían toda la literatura del momento, tanto ensayos, cartas, poesía, teatro y novela. Y lo dice así cuando se hace socia de una biblioteca circulante: esta es una familia de lectores de novelas. Creo que su formación fue eminentemente lectora y ella misma se quejaba de que podía leer menos de lo que quisiera por su problema con los ojos, esa conjuntivitis crónica que padecía y que la dejaba sin poder leer y escribir durante semanas.

-Escribir sobre las mujeres en Jane Austen le ha obligado a abordar el perfil de sus modelos masculinos: el coronel Brandon, el señor Darcy, el caballero Knightley... ¿Eran tipos humanos existentes o idealizaciones del hombre con quien habría querido casarse?

-Todos los escritores escriben de lo que ven, de lo que son y de lo que imaginan, ese es el cóctel y también estaba en ella. Imaginación y Verdad. Escribía de su mundo, en tiempo real, tomando de aquí y de allí las ideas y los personajes. Eso lo dejó muy claro en sus cartas a sus sobrinas aficionadas a escribir. Esos hombres quizá son una mezcla de lo que conoció, de lo que leyó y de lo que imaginó. Como ocurre con toda la literatura, por otra parte. En cuanto a casarse, siempre he pensado que el matrimonio no le interesaba demasiado. 

-¿Cómo debería ser una joven de hoy día para parecerse a las heroínas de Jane Austen?

-Las heroínas de Austen son alegres, algunas más sensatas que otras, sencillas, andarinas, les gusta el ejercicio de andar de un lado a otro, les gusta conversar y enterarse de chismes, son resistentes a los errores y a los desprecios de los demás, sienten orgullo de sí mismas en el mejor sentido y también son conscientes de que no son perfectas. Así que cualquier chica de ahora podría tener su voluntad de ser libres a la hora de elegir, su respeto a los demás, su sentido del humor, su alegría intrínseca y su afición por disfrutar de la vida, del baile, el paseo o la charla. No es difícil.

-¿Cómo valora las adaptaciones de sus novelas a la pequeña y a la gran pantalla? 

-Las adaptaciones cinematográficas o televisivas han sido muchas pero la mayoría, a mi juicio, no son buenas. Yo siempre destaco las que me parecen mejores: Sentido y sensibilidad, de Ang Lee; Orgullo y prejuicio, la serie de la BBC; Emma, la serie de la BBC; Emma, la película de Gwyneth Paltrow. Y pare usted de contar.

-¿Qué nos perdemos si nos quedamos en ellas en vez de leer los originales?

-Ninguna de esas adaptaciones se acerca a la fortaleza, belleza, calidad, claridad y encanto que tiene el libro. Ninguna sustituye la lectura de la obra. Es más, hay que verlas como cosa independiente. Yo creo que si uno no se ha leído toda la obra de Austen, y más de una vez, se está perdiendo uno de los hitos de la literatura universal. Se está perdiendo algo que no tiene comparación con nada. Por eso hay que leerla. Y la intención de mi libro es esa: que la gente vaya y lea sus libros.

Carmelo López-Arias

LOS 18 PECADOS DE LOS PEREGRINOS EN LA JMJ: EXCUSAS CLÁSICAS PARA REFUNFUÑAR CONTRA LOS JÓVENES

 RETOMAMOS QUEJAS ANTICLERICALES DE OTRAS JMJS Y LAS VOLVEMOS A REFUTAR

Llegó la JMJ de Lisboa, mucha gente gruñona va a ver a cientos de miles de jóvenes alegres y con fe en televisión o en Internet y se va a enfadar.

Es razonable sospechar que la mitad de ese enfado es mera envidia: son jóvenes y alegres y el gruñón, por lo general, no es ni una cosa ni la otra.

Hay algunas modalidades. Católicos muy puritanos y rigoristas criticarán a los jóvenes peregrinos por no ser suficientemente puritanos o rigoristas ("mira qué pantalones", "seguro que no rezan").

Católicos laxos que parecen estar interesados única y exclusivamente en temas sociales (a menudo hostiles a la doctrina católica sobre vida y familia), se quejarán de que "esos jóvenes seguro que rezan todo el día, pero no ayudan a los pobres" (aunque el sondeo de Gad3 dice que la mitad participa en voluntariados).

Y los anticatólicos les acusarán de todo, desde estar alegres a causar el hambre en África.

Vamos a repasar las argumentaciones de los que refunfuñaban en 2011 en la JMJ de Madrid. Aunque hay que reconocer que la JMJ de 2011 en Madrid fue especialmente hostil contra los peregrinos, quizá la peor de la Historia, y la situación en Lisboa parece mucho más razonable.

EL CASO PECULIAR DE MADRID 2011

La JMJ de Madrid llegaba poco después del 15-M, el movimiento callejero que prometía un gran cambio contra la corrupción de "la casta política" y en la práctica se limitó a crear más partidos de izquierda radical (con chalets en Galapagar para sus dirigentes). También se enmarcaba en las campañas de desprestigio continuado contra Benedicto XVI.

En todos los países del mundo hay anticlericales y laicistas groseros, pero en ninguna JMJ ni viaje papal hubo escenas como las de Madrid en julio de 2011 cuando en plena Plaza del Sol la Policía tuvo que crear cordones de seguridad para proteger a monjitas y quinceañeras de muchedumbres de energúmenos vociferantes y gesticulantes (con unos 3.000 anticlericales gritando "vuestro Papa es un nazi" y otras lindezas).

Laicistas radicales y furiosos agreden a chicas y clérigos católicas en la JMJ de 2011 en Madrid. El laicismo agresivo español realizó ataques y escenas furibundas que no se dieron en ninguna otra JMJ del mundo.

[Aquí la demoledora crónica de un periodista de El Mundo que lo vio y describió y aquí el caso de 7 jóvenes atacados con látigos por unos fanáticos].

Con más de 400.000 jóvenes extranjeros (y cientos de miles de españoles) llenando la ciudad y el metro de Madrid, los anticlericales españoles estaban más que rabiosos. Se suponía que la juventud ya no era católica y que nadie seguía a Benedicto XVI, y de repente todo estaba a rebosar de chavales con fe. En blogs, posts y artículos de la prensa de izquierda anticatólica (MediaPro-Público y otros), opinadores y comboxeros soltaron sus quejas, que como veremos eran contradictorias. Las recogimos entonces en un artículo y podemos recordarlas.

Un blog anticristiano típico publicó: "Las hordas católicas se muestran maleducadas, te avasallan a su paso con las banderas que portan sin importarles como y donde te golpean; son ruidosas, molestamente ruidosas, cantando, dando palmas, tocando irritantes instrumentos en cualquier lugar, no importándoles en absoluto molestar, por no comentar los varios escenarios montados en distintos puntos de la ciudad con música enlatada o en directo para entretenerles. También son guarros, muy guarros; las calles están llenas de basura, ensucian a su paso más de lo que las brigadas de limpieza dan abasto, eso que están trabajando en mayor número de lo normal. Comen y beben en la calle, sentados incluso en las aceras dificultando el paso a los peatones, en una especie de botellón católico, prohibido para los demás. Lo peor de todo, en contra de la mentira que nos han contado de los beneficios económicos que van a dejar, es que han echado a madrileños y turistas del centro."

Durante una semana, inquisidores anti-JMJ buscaron los peores pecados de los peregrinos, veinteañeros entusiastas lejos de casa. ¿Qué encontraron? Poca cosa.

1- "SON MALEDUCADOS"

Acusación genérica y abstracta. A algunos les molestaba que los peregrinos africanos hablaban "fuerte" mientras que los peregrinos japoneses hablaban "flojo". Unos podían quejarse de que "me miran fijamente"; otros de lo contrario: "no me miran al hablar". La realidad es que ¡llegaban de todo tipo de países y culturas distintas a la española!

2- "LLEVAN BANDERAS CON LAS QUE QUIZÁ TE PUEDES GOLPEAR"

Es clásico de las JMJ de siempre llevar muchas banderas. Al menos en 2011 ninguna ordenanza en Madrid prohibía llevar banderas y miles de aficionados al fútbol las llevan cada fin de semana sin que nadie se quejara. Acabó la JMJ de Madrid y no se supo de ningún madrileño herido por banderas.

3- "SON RUIDOSOS, CANTAN, DAN PALMAS, TOCAN INSTRUMENTOS"

En realidad quiere decir "son alegres, están felices y eso me fastidia. No son invisibles y eso me fastidia. No son inexistentes y eso me fastidia". Los que se quejan de las canciones de los peregrinos (que son de día; de noche están demasiado cansados) no solían quejarse en sus blogs de que los hinchas de la Selección española de fútbol salieran a la calle a gritar y cantar cuando España ganaba partidos en el Mundial de Sudáfrica.

4- "TIENEN ESCENARIOS CON MÚSICA EN LA CIUDAD PARA ENTRETENERLES"

En Madrid, como hoy en Lisboa y otras ciudades portuguesas, la JMJ fue ocasión para muchos encuentros culturales y musicales, casi todos gratuitos y abiertos al público en general. En la Plaza de España en Madrid, por ejemplo, en tres días actuaron 12 grupos distintos de música ligados a la Renovación Carismática. Había en Madrid -como en Lisboa- festivales de cine, exposición de obras de arte, etc... No es "para entretener a católicos", la mayoría de esos actos son abiertos a cualquiera.

5 - "ENSUCIAN LAS CALLES"

Habría que demostrar si los peregrinos en una JMJ ensucian más o menos que otros tantos turistas o ciudadanos. Nadie lo ha demostrado. En los grandes actos masivos bajo el sol, los servicios de limpieza enseguida limpian las mil botellas de agua necesarias para sobrevivir, abanicos de papel, etc... Y, como admitía hasta el documental de La Sexta, la cadena más anticlerical, en los grandes actos en Madrid no había papeleras por razones de seguridad (precaución contra paquetes bomba, porque en el mundo existen terroristas). Pero muchos madrileños comprobaron que excepto en ciertos momentos, Madrid estaba más o menos tan limpia como de costumbre.

6 - "DIFICULTAN EL PASO A LOS PEATONES / EN EL METRO / EN LAS ACERAS, ETC..."

Resulta que los católicos no son etéreos como los fantasmas. Tienen cuerpo, cientos de miles de cuerpos, no pueden evitarlo. Sí, la gente ocupa espacio.

Lo curioso, es que algunos anticlericales publicaban lo contrario: "casi no había jóvenes, yo no los vi, eran pocos, les dieron una atención pública desproporcionada".

7- "LLENAN MI BAR PREFERIDO Y NO PUEDO COMER EN ÉL"

Esta acusación casa mal con otra muy común en los mismos blogs y foros, la de "han vaciado los bares al espantar la clientela", o la de "nos engañaron y no consumen". O una cosa o la otra, todo junto no puede ser. El caso es criticar.

8- "SON UNOS CONSUMISTAS, COMILONES, LLENAN LOS BARES... ¡CON LA DE HAMBRE QUE HAY EN EL MUNDO!, VAYA FALSEDAD DE CRISTIANOS"

Esta es una acusación que hacen los mismos que dos "posts" después escriben: "han vaciado los bares, no consumen, son tacaños, no es el turismo que gasta generosamente y querríamos tener". El caso es quejarse, de una cosa y la contraria, no describir la realidad: que los seres humanos comemo. En Madrid cientos de miles de peregrinos gastaron sus tickets de JMJ en el comercio local.

Peregrinas españolas en Lisboa 2023 con el ya popular lema "Somos los vecinos de al lado" en la camiseta.

9- "SON UNOS JUERGUISTAS INMADUROS"

Esta acusación es curiosa por dos razones: 1) la formulan tanto laicistas radicales como ultracatólicos rigoristas y gruñones, extraña alianza. 2) Nadie formula la acusación contraria: nadie los acusa de ser torvos y taciturnos. La respuesta es muy sencilla: son jóvenes. Platón decía que hasta los 50 años no se podía ser sabio ni prudente. En realidad, la acusación significa "se lo pasan bien, están alegres, y a mi me fastidia verlo porque soy un gruñón".

10 - "TIENEN TODA LA CIUDAD, QUE NOS DEJEN AL MENOS LA PLAZA DE SOL"

Esta la proclamaban los llamados "indignados", 15-Ms y okupas instalados en esa época en la Plaza de Sol. A estos colectivos minoritarios se les podría responder:

1) "Tenéis esa plaza en vuestra ciudad todo el año, todos los días, todos los años... no os moriréis por compartir la plaza unos días";
2) "Tenéis toda España, todo el mundo, todo agosto... qué casualidad que queráis ahora la Plaza del Sol".
3) "Los peregrinos están aquí invitados por el gobierno local, regional y nacional; no son okupas, son invitados".
4) "Nadie ha cerrado Sol sólo para peregrinos, más bien pasa lo contrario: sólo a ellos, de toda la humanidad, les está prohibida esta plaza por culpa de violentos anticlericales"

Fue grave que la recepción del Papa en Cibeles en 2011 acabara con un mensaje desde megafonía: "no vayáis a Sol por razones de seguridad". Era una zona prohibida y peligrosa para quien llevara una mochila amarilla de peregrino. Fue una vergüenza para España. Por suerte, en Portugal no pasa nada así.

11 - "LOS PEREGRINOS VAN PROVOCANDO"

Por lo general significa "van alegres, y eso me chincha" o "los veo rezar, y eso me chincha". Basta con parecer católico para que algunos anticatólicos te acusen de "ser provocativo". El único católico no provocativo es el invisible, según ellos.

12 - "SON SUCIOS, NO SE LAVAN"

Suelen decirlo los mismos que pocos minutos después se quejan de que gastan muchísima agua del erario público porque no paran de lavarse y ducharse.

13 - "SON UNOS PIJOS DELICADOS Y OPULENTOS"

Lo dicen los mismos que protestan porque los peregrinos se sientan en las calles y les parece un lujo inaceptable que se les cedan espacios en polideportivos para dormir incómodamente en el suelo.

14- "ME HAN OBLIGADO A CAMBIAR MIS PLANES PARA AGOSTO A ÚLTIMA HORA"

Argumento absurdo en 2011 (la JMJ se anunció con 3 años de adelanto) y más en Lisboa en 2023, donde se ha aplazado varias veces por el coronavirus. Si no te gustan las multitudes, no te quedes en Barcelona en verano del 92 y sus Olimpiadas. Organízate: la información ha sido abundante.

15- "CAUSAN GASTOS EN SEGURIDAD"

En realidad, los peregrinos no "causan" gastos en seguridad. Los causan los terroristas, locos y fanáticos que quieren matar al Papa o matar a multitudes cristianas, con bombas o cuchillos. También es necesaria la seguridad porque en España vimos a laicistas radicales agrediendo a niñas de 14 años.

Por otra parte, cualquier concentración de gente (y más con calor) causa gastos en seguridad. Y las visitas de personalidades (Obama, el Rey, líderes de la UE) requieren seguridad. Incluso si un país loco dijera "no cubriremos la seguridad del Papa", las Policías de muchos otros países (empezando por Italia) se ofrecerían, por su nacional prestigio. El país que no ofreciera esa seguridad quedaría marcado para siempre de oprobio.

16 - "LA JMJ CUESTA MUCHO DINERO Y HACE QUE MUERAN DE HAMBRE MUCHOS NIÑOS EN ÁFRICA"

Los fichajes de futbolistas también cuestan millones de euros pero nadie dice que causen la muerte de niños, y no vemos por ello manifestaciones ante el Camp Nou o el Bernabéu. Es demagogia barata. La JMJ genera jóvenes de fe fuerte, lo que a su vez genera misioneros y voluntarios que ayudan a mejorar el mundo: sabemos por el sondeo de Gad3 que la mitad de jóvenes adultos que asiste a la JMJ de Lisboa realizan voluntariados.

17 - "LASEXTA ENCONTRÓ UN PEREGRINO ORINANDO EN UNA FUENTE. HAY UN VÍDEO".

¡Felicidades! ¡La cadena de TV más anticlerical de España, después de una semana de buscarlo, es lo más feo que encontró! Muy mal. Y Shakira se bañaba por esa época en las fuentes de Barcelona, pero ya pidió perdón.

18 - "SON BORRACHOS. HE VISTO UNA FOTO EN QUE UNAS PEREGRINAS ¡MIRAN UNAS BOTELLAS!"

Nadie se emborracha mirando botellas. Ni comprando un licor exótico para la familia u otros regalos. De hecho, incluso el reportaje de La Sexta que hemos comentado, al consultar a los servicios de emergencia pública, constata que en Madrid 2011 nadie fue atendido por exceso de alcohol. Las incidencias de salud se debían al calor o a torceduras, no al alcohol. Compárese con los comas etílicos y peleas por alcohol de otros festejos.

Refutadas estas "argumentaciones", lo que queda de base en los enfados contra los peregrinos parece ser, básicamente, la envidia: son jóvenes, están alegres, y tienen algo "especial". Y quizá, esa cosa especial, es Dios y la alegría, fruto del Espíritu Santo.

Pablo J. Ginés