jueves, 24 de septiembre de 2020

3 MISTERIOS MARAVILLOSOS RELACIONADOS CON LA MUERTE DEL PADRE PÍO

Cada 23 de septiembre celebramos la memoria de un santo muy especial, el Padre Pío de Pietrelcina. Un hombre orante, amante de la Eucaristía, totalmente místico y entregado a su vocación religiosa. 

Muchos lo conoceremos por el testimonio de sus estigmas, pero la verdad es que si bien esto es algo magnífico, la santidad del Padre Pío no se queda allí.

Sus predicaciones, oraciones, testimonios… su infinito amor a Jesús y a su Madre, son un camino que cualquiera de nosotros podría seguir para poco a poco, llegar a la santidad.  

En esta oportunidad quisiera compartir contigo tres misterios sorprendentes sobre la muerte de este santo, para que motivados por su fe y amor, nos enamoremos cada día más del Señor. ¡Empecemos!

1. EL PADRE PÍO CONOCÍA EL MOMENTO EXACTO DE SU MUERTE

A través de diversos testimonios, se ha podido concluir que el Padre Pío conocía el momento exacto de su muerte. Puede que para muchos esta sea considerada una idea poco cómoda, pues es inquietante saber cuándo llegará ese momento para nuestra vida.

Pero para la vida del hombre fe, esta oportunidad es una riqueza en el camino, es el gozo de ansiar el encuentro con el Señor. Si no te has visto la película que narra su historia, te la súper recomiendo. 

En su vida, el Padre Pío, fue un contemplativo que disfrutaba de todas las circunstancias para poder descubrir al Maestro que nos habla en todo momento, es por esto que toda su vida fue una preparación constante para encontrarse con Dios. 

¿Será que estamos viviendo nosotros igual? Te invito a pensar en este momento qué sensación te produce pensar en la muerte. ¿Alegría, miedo, esperanza, confusión?

2. CONCEDIÓ A UNA HIJA ESPIRITUAL EL ASISTIRLE EN SU MUERTE

La oportunidad de vivir el momento de pasar de esta vida a la eterna, es para el hombre de fe, un motivo de fiesta y alegría. Y así fue para el Padre Pío, quien como buen sacerdote tuvo gran cantidad de hijos espirituales, a quienes escuchaba, guiaba y ayudaba a seguir el camino espiritual. 

Al conocer el día de su muerte, el Padre Pío le permitió a una hija espiritual que lo acompañara en ese momento, no físicamente porque sus últimos momentos fueron de clausura, pero sí de la mejor manera, ¡la espiritual!

Vemos a un padre que invita a la fiesta del banquete con el Maestro a uno de sus hijos, ¡qué gran testimonio! ¿Te imaginas haber tenido este privilegio? 

3. LAS HERIDAS DE LOS ESTIGMAS SE SANARON EN EL MOMENTO DE SU PARTIDA

Las heridas de los estigmas marcaron toda la vida del Padre Pío, pero para el momento de su muerte, estas no habían seguido el proceso normal de construir un tejido cicatricial, sino que sanaron por completo, como si no hubiesen estado. 

Este signo nos lleva a pensar en la transformación que como hombres de fe vivimos en el encuentro con Dios. Teológicamente hablamos de un cuerpo glorioso en la resurrección, el testimonio de este gran santo nos permite concluir que la vida en santidad nos permite participar de este gran honor. 

La desaparición de sus estigmas no fue más que un aviso al espíritu de que cuando estemos con Dios finalmente, desaparecerá todo dolor, toda angustia, todo sufrimiento.

Esperamos que el testimonio de este gran santo, sirva de aliciente para seguir adelante en la aventura de caminar con el Maestro. Si te animas a ofrecerla una novena al Padre Pío te recomiendo esta, encuentras la meditación completa de cada día. 

«Haré más ruido muerto que vivo» (Padre Pío).

Escrito por Mauricio Montoya

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