viernes, 31 de diciembre de 2021

LA PROCLAMACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS

Los laicos tenemos el legítimo derecho de proclamar la Palabra de Dios.

Por: Rafael Taveras | Fuente: Periodismocatólico.com

Jesús en su último mandato se dirigió no solamente a los Sacerdotes y diáconos, sino también a nosotros los laicos, que tenemos también el legítimo derecho de proclamar la Palabra de Dios.

Mis hermanos y hermanas, cuando hablamos de proclamar la Palabra de Dios, estamos hablando de comunicar lo que Dios quiere decir a su pueblo, de lo que el Señor, creador y Padre de todos, quiere poner en la mente y el corazón de los que lo escuchan, siempre con la finalidad de que esa Palabra produzca frutos de vida eterna.

La comunicación es un arte a través del cual podemos llevar mensajes a los demás. Pero para que ese mensaje que queremos transmitir llegue, a los que nos oyen en una forma clara y precisa, es necesario que usemos los términos correctos.

A veces, no le damos gran importancia a las palabras que vamos a usar, porque en el común hablar nos entendemos. Sin embargo, así no debe ser, porque los vocablos tienen significados diferentes. Los cristianos católicos muchas veces confundimos la expresión "Decir la Misa" con "Celebrar la Misa", y usamos tanto una como la otra para significar lo mismo.

En realidad "Decir la Misa" no es lo mismo que "Celebrar la Misa", porque "Decir La Misa significa tomar un libro y leer lo que dice, pero "Celebrar la Misa" es algo más. Celebrar la Misa significa fiesta, alegría, participación, Celebrar el Sacrificio de Acción de Gracia al Señor. Por eso, no es adecuado preguntar "¿Quien va a decir la Misa?"; lo correcto será decir "¿Quien va a Celebrar La Santa Misa?".

Otro concepto que debemos entender es Ministerio. En Latín, la Palabra Ministerio significa Servicio. De ahí que un Ministro que ejerce un Ministerio es un servidor de la comunidad.

Cristo resume su vida no en ser servido, sino en servir, y esto nos pone de frente a la importancia que tiene el hecho de servir en cualquier ministerio. El ministerio, el servicio a los demás, nos asemeja a Cristo. El que no vive para servir, no sirve para vivir; en otras palabras, no está haciendo nada vivo. Por eso, todos debemos siempre preguntarnos, ¿Qué Ministerio estoy yo ejerciendo en mi comunidad?.

Claro, que hay diferentes ministerios de servicio, pero no todos podemos servir en todos; no todos tenemos ese don; pero sí que todos podemos y debemos ejercer algún Ministerio. Las
últimas palabras de Cristo que encontramos en Mt. 28,19-20, y que se consideran como el mandato final de Jesús a los apóstoles son: "Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, Bautícenlos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado" (Mt. 28, 19-20).

Estas palabras de Cristo son también para nosotros, y con ellas Cristo nos manda ir por todo el mundo predicando, ejerciendo el Ministerio de la Palabra. San Pablo nos dice también que la fe entra por la Palabra, y ese es el mandato de Cristo para todos nosotros.

San Marcos 16,15 nos dice: "Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda la Creación". Y esa Buena Nueva la anunciamos cuando Predicamos y Proclamamos la Palabra de Dios. Nos sigue diciendo San Marcos 16,16, que "El que crea se Salvará y el que no crea se condenará". Por tanto, la fe viene con la Predicación de la Buena Nueva, por la profecía, recordando que profetizar no es tanto anunciar cosas desconocidas, sino dar a conocer lo que Dios dice a su pueblo, y el profeta lo dice solo por la acción de Espíritu que lo impulsa. Eso es profetizar.

Esta gran verdad lo confirma San Pedro cuando habla del Discurso que pronunció después de la Venida de Pentecostés sobre el Colegio apostólico. En Hechos 2,15, San Pedro nos dice: "No estamos borrachos como ustedes piensan, ya que apenas son las nueve de la mañana. Lo que pasa es que ha llegado lo que proclamó el profeta Joel". Joel anunció que el mismo Dios en Espíritu se derramaría sobre sus hijos e hijas, y todos los profetizaran.

Mis hermanos, Jesús en su
último mandato se dirigió no solamente a los Sacerdotes y diáconos, sino también a nosotros los laicos, que tenemos también el legítimo derecho de proclamar la Palabra de Dios.

El Lector o Proclamador de la Palabra no solo tiene un oficio en la Iglesia; no es digamos un simple predicador o lector y nada más, como quizás mucho lo ven o lo entienden. El Proclamar la Palabra de Dios es una Dignidad, es una Misión Divina, y esa dignidad no la puede ejercer cualquier persona que simplemente lea bien, si antes no ha penetrado en el contenido de esa Palabra, si no vive el Mensaje de esa Palabra.

La Historia de la Iglesia registra en sus páginas del pasado, que el ser un lector, que el proclamar la Palabra de Dios, no era labor de cualquiera ni de quien quisiera hacerlo. El Lector era una de las Órdenes Menores que habían en los Seminarios.

La primera orden eran el Hostiario, que era el que tenía la llave y abría la Iglesia; la segunda orden era el Lector, que era el que le daban el libro; la tercera orden era el exorcista que era una orden para expulsar demonios, y una cuarta orden menor era el acólito, para ayudar en la misa. Luego venían las ordenaciones de subdiácono, de diácono, y finalmente la ordenación de Sacerdote.

Todo esto nos deja ver que para la Iglesia ser un Proclamador de la Palabra ha sido siempre algo muy importante, y tanto era así, que todavía en el año 1951, en Roma solo habían 52 lectores ordenados. Por eso, el lector no es un personaje secundario.

El Concilio Vaticano II, que comenzó en 1962 y terminó en 1965, fue el que abrió las ventanas para renovar el servicio en la Iglesia, y nos dió un lugar a los laicos, en la Proclamación de la Palabra.

Cuando un lector proclama, está ejerciendo un Ministerio tan importante, como el del Sacerdote y el diácono. El Sacerdote no puede comer el Pan de la Eucaristía, si antes no se ha comido el Pan de la Palabra de Dios, porque tiene como oficio transmitir al pueblo los mandatos de Dios.

El Lector o Ministro de la Palabra, con su presencia y con su voz, debe respetar la dignidad de su ministerio. Hay conceptos muy prácticos que nos ayudan a comprender la dignidad del ministerio de la Proclamación de la Palabra. Y esto es algo muy importante, porque quizás sin pensarlo, a veces podemos minimizar o disminuir la dignidad de la Palabra de Dios en muchas, a veces con nuestra forma de vestir, a veces con nuestro comportamiento, a veces con el vocabulario, y otras veces con formas y actitudes que plantean ciertas interrogantes a los que nos observan.

En cualquier ministerio que sea, y digamos que muy especialmente para la Mesa de la Palabra, debemos usar la vestidura que exteriormente nos prepare para ese ministerio.

El altar es algo que se puede considerar como un escenario donde hay velas, manteles, etc. Hay también un personaje que es el Ministro, el Sacerdote, que también y según el tiempo litúrgico que esté viviendo la Iglesia, se viste de un color o de otro. Hay también servidores del altar, Ministros Especiales de la Eucaristía, y todo eso va creando un ambiente.

El Lector es parte de ese conjunto integrado, por lo que siempre debe presentarse con dignidad.

Debemos siempre recordar que aunque el lector es muy importante, es mucho más importante el Mensaje de Dios a su pueblo. La misión del lector no es más que poner su persona, que es algo secundario, y por tanto, debe presentarse con mucha humildad, y siempre listo y preparado en todo lo que el puede, para que la gente reciba el mensaje de Dios.

El lector debe compenetrarse bien del texto que va a leer, de su contenido y del mensaje, antes de proclamarlo. Esto es una responsabilidad del lector. Debe llegar más o menos 15 minutos antes, para leer otra vez el mensaje, para percatarse de nuevo del mensaje y asegurarse de que conoce bien y puede proclamar bien todo lo que hay en el texto, de las palabras en las que debe poner especial cuidado al pronunciarla para que se oiga bien, etc. Además, debe leer muy bien el texto, entenderlo bien, meditarlo, y sobre todo aplicarlo a su vida.

En la Celebración Eucarística hay dos grandes momentos: La Liturgia de la Palabra y la Liturgia de la Eucaristía. Esto no siempre ha sido visto así, porque antes se decía que la Misa tenía cinco grandes momentos, que eran:
1er. Momento: Desde su inicio hasta el final del Credo
2do.Momento: El Ofertorio
3er. Momento La Consagración
4to. Momento: La Comunión, y
5to. Momento: La Oración final.

Pero el Concilio Vaticano II nos enseño que la Misa es más simple, pero más valiosa que lo que antes conocíamos; que solo hay dos grandes momentos:

a) La Liturgia de la Palabra, que va desde el inicio hasta la oración de los fieles, y
b) La Liturgia de la Eucaristía, que va desde la presentación de las ofrendas hasta el final.

Ambas mesas son igualmente importantes. No podemos comer con frutos la comunión, si antes no alimentamos nuestra fe con el Pan de la Palabra de Dios.

Estas dos partes, juntas y equilibradas, forman la celebración dominical, y tan importante es la mesa de la Palabra, como la mesa de la Eucaristía.

Esto nos debe ayudar a comprender lo importante que es este Ministerio de Proclamar la Palabra de Dios. La Liturgia es el servicio que la Iglesia ha aprobado para celebrar dignamente la Palabra de Dios, la Mesa de la Palabra y la Mesa de la Eucaristía.

¡Gracias, hermanos y hermanas, y que el Señor que nos llamó, nos ayude a ser cada día más, mejores Proclamadores de ese Mensaje que nos Salva y nos conduce a la Vida Eterna. Dios los bendiga, y adelante con Cristo!

UNA COMUNIDAD

Cuando un laico me cuenta una mala experiencia que tuvo con un sacerdote —una mala contestación, un enfado, un acto cruel— lejos de mí el defender al sacerdote por ser sacerdote. Dígase lo mismo cuando un sacerdote me ha contado una mala experiencia con su obispo. Esto vale para el papa y para todos.

Me acuerdo de una vez que le conté una historia muy desagradable a una buena amiga, candorosa y muy religiosa. Se la conté porque me insistió mucho. Pero tras escucharla se puso a dar palos de ciego para salvar al otro eclesiástico. “Tal vez... y sí... puede que...”.

Cuando acabé de escuchar todas sus hipótesis, le dije: “Mira de esta historia solo sabes lo que te he resumido, hay otros veinte capítulos previos”. Pero nada, seguía ejerciendo de abogada: hipótesis tras hipótesis. Si ella hubiera sabido todo, se hubiera dado cuenta de lo ridículas que resultaban esos palos de ciego.

Al final le tuve que decir conteniendo mi cólera: “Mira, de todo esto solo sabes lo que te he dicho. Hay más y estás equivocada”. Y aprendí para siempre que, con buena voluntad de excusar a alguien, a veces podemos hacer la más injusta de las defensas de alguien que no conocemos, provocando solo el enfado de la víctima, con toda razón.

Hay ocasiones en que solo se puede escuchar a alguien y no ponerse a hacer de maestro en un tema en el que el otro no es que sepa más, sino que lo sabe todo. La buena voluntad no exime de provocar la cólera al defender lo indefendible.

P. FORTEA

jueves, 30 de diciembre de 2021

29 REFLEXIONES Y VIVENCIAS

No hay mayor desgracia para una personalidad creyente que presiente que Dios es la suprema presencia y el supremo valor, que encontrarse, por el acoso inmediato de lo material, ante el riesgo que Dios termine convirtiéndose en el Gran Ausente.

¡Feliz el hombre que vive la alegría serena de saberse a cubierto ante las dificultades de la vida, porque gusta la sabrosa experiencia de que Dios es su Cobertizo!

«Dios, para mí, estaba siempre presente, lo tenía ahí a mi lado. Dios me ayudaba casi milagrosamente a resolver mi problema inmediato. Siempre he creído que Dios no nos abandona»

(Eva Jardiel Poncel)

¿TE DESPIERTAS DE MADRUGADA?

 Desde hace algunas semanas a TODOS los que trabajamos con la Luz y las personas que están centradas en su evolución espiritual, nos está costando dormir, no logramos descansar como es debido.

A veces nos despertamos entré las 2 y 4 de la madrugada, en este periodo corto de la noche el Cosmos se abre y muchos son despertados para que puedan meditar, conectar con las energías Divinas o con su Guía de Luz.

También estamos experimentando que el tiempo pasa más rápido y esto es porque el sol está más activo que nunca.

Otros síntomas es sentir una intensa energía, esto es porque estas ajustando tu materia y todos tus campos energéticos a una vibración más alta.

Si te sientes desorientado(a), es porque estas abandonando poco a poco el convivir en la tercera dimensión física y terrenal, para adentrarte en la 4ta.D. Que es del Amor, la Percepción y la Intuición.

Los achaques y dolores inusuales en diferentes partes del cuerpo se deben a que estas purificándote y liberando la energía de la 3ra.D.

La pérdida de la memoria a corto plazo, es debido a que estamos en más de una dimensión a la vez; regresar y avanzar es parte de la transición.

Estar en el Ahora es el sistema del Nuevo Mundo y el único espacio-tiempo real.

Una repentina desaparición de amigos, relaciones, actividades, hábitos, esto sucede porque estas evolucionando más allá de lo que solías; ya que el Alma necesita otras energías y ambientes para seguir su expansión. El cambio será mejor y más positivo.

Los días de fatiga extrema, sucede porque tu cuerpo está perdiendo densidad y atravesando una intensa reestructuración. Por lo tanto, a veces el dormir y comer se convierten en tareas importantes para elevar la vibración.

Confía que tu cuerpo sabe lo que está haciendo.

Otros de los síntomas más comunes es experimentar una subida y baja emocional, muchas veces con deseos de reír, llorar, enojarte.

Jorge Velázquez 

UN DÍA COMO HOY HACE MÁS DE 300 AÑOS, LA VIRGEN DE LA NUBE SE APARECIÓ EN ECUADOR

La advocación mariana de Nuestra Señora de la Nube se originó un día como hoy hace más de 300 años en Quito (Ecuador), una devoción que actualmente es venerada por miles de personas en todo el mundo.

La imagen de la Virgen de la Nube representa a la Madre de Dios en el cielo, rodeada por nubes, llevando en su brazo izquierdo al Niño Jesús y en la mano derecha un cetro de azucenas. Si bien se desconoce quién fue el autor del lienzo original, la historia de la devoción sí está registrada y se remonta al siglo XVII.

La tradición señala que a fines de 1696, el entonces Obispo de Quito (Ecuador), D. Sancho de Andrade y Figueroa, estaba “seriamente enfermo”, indicó el sitio web de la Asociación Santo Tomás de Aquino, que promueve la devoción a la Virgen de Fátima en el Perú.

Por eso, “como solía acontecer en graves circunstancias”, se pidió traer a la Catedral de Quito la venerada imagen de Nuestra Señora de Guápulo, que se hallaba custodiada a “un par de leguas de la ciudad” (unos 10 km).

Luego, la imagen mariana fue sacada en “procesión de rogativa”, una práctica devocional que consiste en rezar para suplicar a Dios que aparte calamidades de nosotros o nos conceda gracias especiales, y fue seguida de “unas 500 personas”.

El anda de Nuestra Señora de Guápulo llegó “al final del pretil de San Francisco” cerca “de las 4:45 de la tarde”, cuando los fieles terminaban de rezar la segunda decena del Santo Rosario. Luego, como era tradición, “se hizo la señal con la campanilla para que todos se arrodillasen para entonar el Gloria Patri” (‘Gloria al Padre’ o Gloria); y en ese momento ocurrió el asombroso suceso.

De pronto, en dirección al caserío de Guápulo, “se vio claramente en el cielo” una “figura formada por nubes” que era “de gran tamaño”. En ese momento, el P. José de Ulloa y la Cadena, capellán del Monasterio de la Limpia Concepción de Quito, exclamó: “¡La Virgen, la Virgen!”, y muchos vieron sobre los aires, en el lugar señalado, la figura de la Virgen “dibujada por las nubes”.

Según señaló el P. Fernando Jaramillo en Novena a la Santísima Virgen de la Nube: “Estaba la imagen de pie sobre otra nube más oscura y densa que le servía como pedestal o trono. Llevaba corona en las sienes y en la mano derecha un ramo de azucenas a manera de cetro”.

“Con la izquierda estrechaba al Divino Niño Jesús, hacia quien tenía dulcemente inclinada la cabeza. Sobre los cabellos y espalda flotaba un airoso velo formado igualmente de una nube. Vestía una cándida túnica de sencillos y ondulantes pliegues, media oculta por un manto de amplitud majestuosa y regia”, agregó el sacerdote.

La aparición de María Santísima “duró lo suficiente para que todos pudieran darse cuenta perfectamente de ella”, indicó el sitio web. Cuando la procesión terminó se levantó un acta que es declarada por la máxima autoridad local, el Presidente de la Audiencia, y “otros testigos calificados”, un proceso registrado hasta la actualidad en el Archivo Arzobispal de Quito, agregó.

Según escribió el P. Vargas Ugarte en Historia del Culto de María en Iberoamérica y de sus imágenes y santuarios más celebrados, no todos los presentes lograron ver la aparición, “quizá porque no acertaron a distinguirlo o porque no les fue concedido verlos”. Mientras que otro escritor, el P. Jaramillo, dijo que algunos observaron a los pies de la Virgen “otro bulto formado así mismo de nube, que semejaba a un sacerdote”.

Tras el suceso, el entonces “Obispo de Quito recobró inopinadamente la salud”, y no solo autorizó el culto a Nuestra Señora de la Nube, “sino que mandó erigir un altar” en gratitud a la Madre de Dios y “para conmemorar” su aparición. El Prelado, quien era muy devoto de la Virgen María y del Rosario, falleció seis años después del suceso, en mayo de 1702.

La devoción a la Virgen de la Nube trascendió fronteras y llegó a Lima (Perú), donde la Priora del Monasterio de Madres Nazarenas, Madre Bárbara Josefa de la Santísima Trinidad, incorporó un lienzo de esta advocación mariana en las andas del Señor de los Milagros. El propósito era rendir homenaje a la fundadora del Instituto Nazareno, la Sierva de Dios Madre Antonia Lucía del Espíritu Santo, quien nació en Guayaquil (Ecuador).

La devoción del también llamado “Señor de los Temblores” se originó en el siglo XVII, cuando un fuerte terremoto sacudió Lima y todo se desplomó excepto el muro donde estaba pintada una imagen de Cristo Crucificado. Esta es una de las devociones cristianas más veneradas en el Perú, que reúne cada año a cientos de miles de fieles, que salen en procesión en octubre.

En 1746 ocurrió un fuerte terremoto y maremoto en Lima y Callao que destruyó todo a su paso, dejando 200 sobrevivientes de una población de entre siete u ocho mil personas. Tras el siniestro, la población sacó en procesión por cinco días al Señor de los Milagros, que por primera vez tenía al reverso la imagen de la Virgen de la Nube. Desde entonces la devoción mariana creció en el país.

POR CYNTHIA PÉREZ | ACI Prensa

EL CASO REAL DE «EL EXORCISTA»: UN INGENIERO DE LA NASA QUE MURIÓ EN FORMA RELIGIOSAMENTE MISTERIOSA

 SE DESVELA SU IDENTIDAD: RONALD HUNKELER, EXORCIZADO CUANDO TENÍA 14 AÑOS

Un sacerdote acudió al rescate del joven poseso cuando era un niño. ¿Quién lo hizo cuando estaba a punto de morir?

La película El exorcista, dirigida por William Friedkin en 1973, está basada en el libro del mismo título escrito dos años antes por William Peter Blatty. Éste tomó la idea de un caso real que leyó en un artículo de Bill Brinkley en el Washington Post en agosto de 1949, cuando era estudiante en Georgetown: la posesión diabólica y exorcismo de un niño de 14 años que aparecía en la noticia con el pseudónimo de 'Roland Doe' y vivía en Maryland.

Su identidad real, solo conocida por los sacerdotes que participaron en el exorcismo, había sido descubierta por algunos investigadores en los años 90, pero por motivos legales la mantuvieron en secreto. Tras la muerte  el año pasado de 'Roland Doe' desaparecieron las razones que aconsejaban ocultarlo, y recientemente su nombre fue revelado por otro investigador, JD Sword (por cierto, confeso miembro de la Iglesia de Satán), quien retomó la historia en su blog y la verificó de nuevo.

EL ESPIRITISMO DE LA 'TÍA TILLIE'

Aquel adolescente se llamó Ronald Edwin Hunkeler. Nació el 1 de junio de 1935 y murió el 10 de mayo de 2020, y fue un notable ingeniero de la NASA, donde trabajó durante casi cuarenta años hasta su jubilación en 2001, temeroso siempre de que alguien descubriese su pasado. Patentó una tecnología con la que fabricar paneles resistentes a temperaturas extremas para lanzaderas espaciales y colaboró con las misiones Apolo de los años 60, que entre otros logros permitieron llevar al primer hombre a la Luna en 1969.

Pero mucho tiempo antes de eso, cuando era un adolescente, Ronald había sido instruido en la comunicación con los muertos a través de la ouija por su 'tía Tillie', cultivadora del espiritismo. Al cabo de un tiempo, en enero de 1949, empezaron a suceder en su habitación los fenómenos que la película hizo célebres: su cama se sacudía y elevaba cuando él se acostaba, por el cuarto volaban los objetos y unos ruidos terroríficos se escuchaban desde fuera.

Los Hunkeler eran protestantes, así que, ante estos hechos, la madre de Ronald acudió al pastor de su comunidad, Luther Schulze. Éste les aconsejó visitar a médicos y psicólogos, que no encontraron en el chico nada extraño. Schulze trasladó también el caso al laboratorio de Parapsicología de la Duke University, en Carolina del Norte. Finalmente sugirió a la familia acudir a un sacerdote católico, el jesuita William Bowdern, quien, una vez confirmado el criterio clínico negativo, procedió a los exorcismos. Empezaron en marzo de 1949, fueron veinte durante dos meses, y concluyeron con la liberación completa de Ronald, quien afirmó haber visto al arcángel San Miguel sosteniendo una espada flamígera.

Hasta catorce testigos presenciaron las sesiones, entre ellos los jesuitas Walter HalloranRaymond Bishop y el padre Hughes.

LA INVESTIGACIÓN

El periodista Mark Opsasnick, al comenzar sus pesquisas en el barrio donde se suponía vivía Ronald, conoció a un vecino del barrio que era amigo del padre Hughes y le llevó hasta él. El periodista logró sacarle al religioso dónde había vivido el joven (Cottage City) y el instituto donde había estudiado (Gonzaga High, un centro de la Compañía de Jesús). Calculando las fechas fue posible localizar la calle donde había vivido Ronald y descubrir su nombre. Todo concordaba, incluso la existencia de una hermana de su madre que respondía al perfil del relato: Mathilda Hendricks, la ficticia 'tía Tillie'.

Tanto el padre Bowdern como el padre Bishop llevaron un diario de los acontecimientos, que fueron publicados años después, y algunos detalles encontrados en ellos fueron cruzados con el resultado de la investigación, que quedó así confirmado.

¿Qué se pudo averiguar sobre su vida? Durante su exitosa carrera profesional en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA nadie sospechó esa singularidad de su adolescencia. Pero él sí vivía atemorizado por la hipótesis de ser descubierto. "Tuvo una vida terrible de preocupación" por este motivo, afirma la mujer que fue su pareja durante 29 años. Tanto, que al llegar Halloween se iba de casa, por si acaso alguien aprovechaba esa festividad para presentarse allí, desvelar su secreto y robarle para siempre la paz.

Según esta fuente, que cita el New York Post de forma anónima en un reportaje donde completa esta historia, tuvo dos hijas y un hijo, pero estaba distanciado de ellos y cuando murió y fue incinerado ninguno asistió al funeral.

¿QUIÉN LLAMÓ AL SACERDOTE?

La compañera de Ronald afirma que Ronald nunca creyó haber estado poseído rechazaba la religión. Él decía que todo había sido una invención: "Simplemente, yo era un mal chico", comentaba.

Pero hay un suceso contradictorio con esta teoría, que ella no puede explicar. Poco antes de que Hunkeler muriera a los 86 años, a consecuencia de un derrame cerebral, un sacerdote católico se presentó en la casa para administrarle los últimos sacramentos. Ella no le había llamado: "No tengo ni idea de cómo el padre supo que tenía que venir, pero llevó a Ron al cielo. Ahora Ron está en el cielo con Dios".

C.L. / ReL

MULTIMILLONARIO MORMÓN ABANDONA LA SECTA Y EXPONE PARTE DE SU LADO OSCURO

 El ejecutivo Jeff T. Green, de 44 años de edad, presidente de la firma de tecnología publicitaria The Trade Desk y el hijo nativo de Utah más rico de Estados Unidos (con una fortuna estimada por Forbes en 4.900 millones de dólares), renunció públicamente a su afiliación a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (IJSUD), criticándola fuertemente por su enfoque en la acumulación de riqueza y por su historial en materia de derechos humanos, según informa Univisión.

Green, que actualmente reside en el sur de California, había dejado la secta de los mormones en términos pragmáticos desde hace más de una década, ya que dijo que no creía en ella, ni asistía a sus servicios, ni practicaba sus mandatos.

Recordamos a nuestros lectores que pueden saber más sobre la IJSUD, su historia y actualidad, sus doctrinas y sus ritos (también todo lo que la secta oculta al gran público) en el libro Los mormones. ¿De verdad sabes quiénes son?, escrito por Vicente Jara y Jorge Núñez.

UN GRUPO QUE HACE DAÑO

Green, que se comprometió en noviembre a donar al menos el 90 por ciento de su riqueza, también envió una carta al presidente de la IJSUD, Russell Nelson, en la que explica que si bien cree que la mayoría de los miembros son “buenas personas que intentan hacer lo correcto”, también cree que “la iglesia está activa y actualmente haciendo daño en el mundo”.

La carta de Green acusa al liderazgo de la IJSUD de “no ser honesto acerca de su historia, sus finanzas y sus causas”, agregando que cree que la secta mormona “ha obstaculizado el progreso global en los derechos de las mujeres, los derechos civiles y la igualdad racial, y los derechos LGBTQ +”.

Green dice que donará 600.000 dólares a Equality Utah, y que “casi la mitad del dinero se destinará a un nuevo programa de becas para ayudar a los estudiantes LGBTQ + en Utah”, incluidos los que “puedan necesitar o desear irse”, refiriéndose a la Universidad Brigham Young, y afirma que el único contacto que desea de la IJSUD “es una carta de confirmación para informarme de que ya no estoy en la lista como miembro”.

AUSENCIA DE UNA AYUDA REAL

En su carta al presidente Nelson, Green aclara que “aunque tengo un profundo amor por muchos mormones y gratitud por muchas cosas que han llegado a mi vida a través del mormonismo, no me he considerado miembro durante muchos años, y me gustaría dejarles en claro a ustedes y a los demás que no soy miembro.

En su misiva, Green exige que la IJSUD haga “más para ayudar al mundo y a sus miembros”, explicando que los mormones, “a menudo pobres”, dan dinero a la secta “esperando las bendiciones del cielo”, y agregaó que “en cambio, creo que la iglesia ha explotado a sus miembros y su necesidad de esperanza para construir templos, construir centros comerciales y ranchos ganaderos, en lugar de aliviar el sufrimiento humano dentro o fuera de la iglesia”.

Según un informe de The Washington Post, en 2019 el fondo de inversión de la IJSUD fue objeto de una denuncia ante el Servicio de Impuestos Internos (IRS), que la acusaba de haber acumulado 100.000 millones de dólares en donaciones destinadas a fines benéficos.

EL RECHAZO SUFRIDO POR SU FAMILIA

Green, que tiene tres hijos, deja la secta junto con 11 miembros de su familia y un amigo. Su hermana, Jennifer Gaerte, le dijo a The Salt Lake Tribune que tenía “esa familia mormona perfecta” hasta que murió el hermano de su esposo, lo que la llevó a entrar en “modo de supervivencia”.

Su esposo no asistió a la IJSUD mientras se encontraba en duelo por la muerte de su hermano, lo que provocó que la familia de Gaerte fuera rechazada, y otros niños a veces les arrojaban piedras a los suyos, tal como informa The Independent.

Gaerte fue a ver a un líder de la secta y solicitó que la liberaran de la organización juvenil Mujeres Jóvenes de la IJSUD. El líder de le dijo que se convertiría en una miembro inactiva si la liberaban del grupo. “Si no me libera, yo misma lo haré”, dijo.

Un primo de Green, Doug Whittemore, dijo que su educación había sido “maravillosa”, pero que partes de la IJSUD le molestaban. “Algo no me cuadraba conmigo y mi instinto”, dijo Whittemore. “Fue pragmático, pero nunca pude creer en los conceptos [religiosos], y las enseñanzas eran tan inverosímiles como te las imaginas.

Cuando decidió no convertirse en misionero, su familia lo rechazó“Muchos de ellos no me hablaron durante años y eso aún persiste hasta el día de hoy”. Whittemore ahora vive en Dallas, Texas.

Green también dijo que su infancia había sido buena y su fe había sido importante para él a medida que crecía. “La parte más positiva de nuestra infancia no fue la fuerte conexión que teníamos con nuestros padres, sino con la comunidad”, dijo a The Salt Lake Tribune“Estoy de verdad agradecido con esa comunidad y su gente increíble, incluidos mis antepasados que hicieron grandes sacrificios en el nombre de Dios y de la comunidad”.

Secretaría RIES

EXORCISTA ADVIERTE: SUPERSTICIONES DE AÑO NUEVO SON UNA ESPECIE DE ADULTERIO ESPIRITUAL

El exorcista de la Diócesis de Lamego (Portugal), P. Duarte Lara, indicó que muchas personas empiezan el año con supersticiones, como comer uvas o vestirse de blanco, y advirtió que estos hábitos, lejos de ser inocentes, son “un pecado contra la virtud de la religión”.

El sacerdote señaló en una entrevista a ACI Digital —agencia en portugués del grupo ACI—, que “el pecado de superstición es una especie de adulterio espiritual”, y resaltó que este daño proviene de esperar “la salvación de una fuerza que no viene de Dios”.

“El diablo se aprovecha de la brecha”, remarcó.

El P. Lara recordó que hay maneras católicas de pasar año nuevo y recordó que “la Iglesia da una indulgencia plenaria a todo creyente que reza el Te Deum el último día del año”.

“Esto es algo muy bueno que podemos hacer en la víspera de Año Nuevo, terminar el año dando gracias a Dios”, agregó.

El sacerdote indicó que “en nuestra cultura, la superstición tiene una connotación menos importante que desde un punto de vista teológico. Para muchos, la superstición es incluso una tontería, algo que no tiene mucho sentido y que hacemos para la suerte”.

Sin embargo, remarcó que, desde un punto de vista teológico, “la superstición es un vicio, por lo tanto, lo opuesto a una virtud, y va en contra de la virtud moral de la religión”, que es “una disposición de nuestra voluntad para darle a Dios el culto que le corresponde”.

El P. Lara señaló que “hay fundamentalmente dos grandes vicios que se oponen a la virtud de la religión”, la irreligión y la superstición, donde la primera se refiere a no tratar “lo sagrado con la veneración debida”, como los lugares sagrados, los días santos, la Biblia.

La superstición “es deificar a las criaturas o algo creado, una fuente de conocimiento, etc. que no son Dios. Tiene que ver con prestar un servicio que se le debe a Dios a algo que no es Dios. Esto es un pecado”, remarcó.

Según el exorcista, la superstición se divide en tres grandes formas: idolatría, adivinación y magia. La idolatría es “cuando deifico algo que no es Dios. Hoy en día comienza a crecer la tendencia a la idolatría con las cosas humanas, el trabajo, la salud, el éxito, el dinero. A veces hay personas que hacen de eso su dios”, lamentó.

La adivinación “es cuando deifico una fuente de conocimiento que no proviene de Dios”. Entonces, en lugar de pedir a Dios, rezar, estudiar la Palabra “para ser iluminado”, la persona confía en otras fuentes de conocimiento que no provienen del Señor.

Según el sacerdote, “en nuestra sociedad existen mil y una formas de adivinación”, como la invocación a los muertos, la observación de las estrellas, la lectura de la palma de la mano y varias más.

El P. Lara remarcó que, al recurrir a la adivinación, se espera que esa persona en particular “por alguna inspiración, pueda predecir el futuro". “Eso implica poner mi confianza en esta fuente de iluminación, lo cual es algo imposible”.

El mismo demonio “no conoce el futuro. El diablo puede predecir algunas cosas, sí, como cuando podemos predecir si mañana lloverá. El diablo maneja esto un poco mejor, es decir, logra combinar las causas presentes y ver su dinámica natural y, por lo tanto, trae escenarios probables. El diablo también puede predecir cosas que él mismo puede provocar. Es decir, se mira la palma de la mano y dice ‘vas a tener un problema de salud el próximo jueves’ y, en ocasiones, es la persona quien logra provocar este problema de salud. Entonces, tampoco es un gran adivino, es una especie de truco”, añadió.

Sobre la magia, el sacerdote afirmó que “es la misma lógica de la adivinación”, es decir, “recurrir a alguna fuerza creada para obtener un efecto determinado”.

“Estoy recurriendo a una fuerza que no es Dios y estoy pidiendo ayuda, básicamente, para bien o para mal, y en el último caso es claramente más pecado. La magia negra, además de ser un pecado contra la virtud de la religión, también es contraria a la caridad y la justicia”, remarcó.

Asimismo, el P. Lara cuestionó qué impulsa a una persona a practicar una superstición. Según el sacerdote, “hay quien de verdad cree”, la gente que lo ha hecho en años anteriores piensa que les dio suerte, son “los convencidos”.

Por otro lado, hay personas que lo practican como “una especie de broma” y piensan que “quizás sea incluso suerte”. “La gente mira el rito, el acto y parece bastante inocuo...  no duele. ¿Qué echo de menos? No pierdo nada, mejor arriesgarme”.

Según el P. Lara, “esto ya es pecado, es imprudencia, significa que no está claro en tu corazón ‘dar a Dios lo que es de Dios’”. Además, “está el tema del escándalo, porque estoy animando a otros con mi comportamiento”.

El sacerdote también dijo que algunas personas “incluso están en contra”, pero hacen una cierta superstición de fin de año “porque están con sus amigos y no quieren ser los únicos en no hacerlo”.

“Ahí es donde entra la virtud de la fortaleza, también es un acto de cobardía”, subrayó.

En segundo lugar, el P. Lara remarcó que “la superstición es una especie de virus”.

“Quien come las uvas, salta las olas, también lee el horóscopo ... es un paquete completo, es decir, su disposición moral está abierta a estas fuerzas que se manifiestan de muchas formas, no solo al final del año. Esto muestra una fe débil y poco conocimiento de la Palabra de Dios” señaló.

El sacerdote advirtió que “cuando dejo de poner mi esperanza de salvación en Dios y la pongo en otra fuerza sobrenatural, eso es peligroso y el diablo se aprovecha de mi apertura”.

Como ejemplo, citó el caso de una joven que decía ser católica, pero que no practicaba. Cuando su padre murió, ella fue a ver a los adivinos para ver si estaba bien.

“Ese tipo de curiosidad abre la puerta. Fue una fase de su vida en la que se involucró cada vez más con lo oculto, primero con algo que se sentía bien. Se involucró y luego fue necesario el exorcismo”, lamentó.

El P. Lara afirmó que en esta época del Año Nuevo “la gente normalmente desea a los demás lo que considera necesario para la felicidad”, como la salud, la paz, el amor, la presencia de familiares y amigos.

El sacerdote señaló que esto “expresa lo que llevamos en el corazón, la idea que tenemos de la felicidad”, que, si bien “son cosas muy buenas”, no son “lo más importante”.

“Jesús enseñó que lo más importante en nuestra vida en esta tierra es nuestra comunión con Dios, es vivir en la gracia de Dios, es ser amigo de Dios”, agregó.

“Entonces, ¿cuál es la forma católica de pasar el año? Querido hermano, un 2022 lleno de la Palabra y del amor de Dios”, un “año lleno de Misas, buenas comuniones, buenas confesiones... todo lo que alimenta nuestra comunión con Dios”, concluyó.

Traducido y adaptado por Harumi Suzuki. Publicado originalmente en ACI Digital.

Redacción ACI Prensa

VATICANO PUBLICA LISTA DE LOS MISIONEROS CATÓLICOS ASESINADOS EN 2021

El Vaticano publicó este jueves 30 de diciembre la relación de todos los misioneros católicos asesinados en el mundo en este 2021 que está por concluir.

Según la agencia vaticana Fides, en este año fueron asesinados, en total, 22 misioneros católicos en todo el mundo. De ellos 13 eran sacerdotes, 1 era religioso, 2 eran religiosas y otros 6 eran laicos.

El mayor número de homicidios se registró en África, donde fueron asesinados 11 misioneros (7 sacerdotes, 2 religiosos, 2 laicos); seguido de América, con 7 misioneros asesinados (4 sacerdotes, 1 religioso, 2 laicos); Asia, donde fueron asesinados 3 misioneros (1 sacerdote, 2 laicos); y Europa, donde fue asesinado 1 sacerdote.

En los últimos años, explica Fides, “África y América se han alternado en el primer puesto de este trágico ranking. De 2000 a 2020, según nuestros datos, 536 misioneros fueron asesinados en todo el mundo”.

Fides precisa además que su lista anual “no solo se refiere a misioneros ad gentes en sentido estricto, sino que trata de registrar todos los cristianos católicos comprometidos de alguna manera en la actividad pastoral que murieron violentamente, no expresamente ‘por odio a la fe’”.

“Por eso preferimos no utilizar el término ‘mártires’, salvo en su sentido etimológico de “testigos”, para no entrar en el juicio que la Iglesia pueda dar sobre algunos de ellos”, agrega.

En la Iglesia Católica, un mártir es aquel bautizado católico que ha sido asesinado por odio a la fe y cuyo martirio ha sido reconocido por el Vaticano y finalmente por el Papa a través de un decreto.

Fides señala asimismo que “los misioneros asesinados no destacaron por sus obras, sino que simplemente daban testimonio de su fe en contextos de violencia, de conflicto social, de desigualdad, de explotación y de degradación moral y ambiental, donde la opresión del más fuerte sobre el más débil es una regla única, sin ningún respeto por la vida humana, por los derechos y por cualquier tipo de autoridad”.

La agencia vaticana recuerda luego un extracto de un discurso del Papa Francisco en su viaje a Budapest en septiembre, donde dijo que “cuando todo aconsejaba callar, resguardarse en lugar seguro y no profesar la fe, no podían dejar de dar testimonio”.

A continuación, la lista completa de los misioneros asesinados en 2021 presentada por Fides.

ÁFRICA

En África fueron asesinados 7 sacerdotes, 2 religiosas y 2 laico. 11 misioneros en total.

En Angola, el sacerdote colombiano Manuel Ubaldo Jáuregui Vega, del Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal, fue asesinado en Zango, distrito de Viana en la ciudad de Luanda, el 7 de marzo de 2021, durante una agresión luego de un leve accidente de tránsito.

En Nigeria, el P. John Gbakaan Yaji, párroco en Gulu, en la Diócesis de Mina, fue asesinado el 15 de enero de 2021, por hombres armados que asaltaron el auto en el que viajaba y lo secuestraron. Su cuerpo fue encontrado amarrado a un árbol.

También en Nigeria, el P. Ferdinand Fanen Ngugban, murió en Martes Santo, durante un ataque armado a una iglesia de la Diócesis de Katsina el 30 de marzo, en el que murieron otras 6 personas.

El P. Alphonsus Bello, uno de los dos sacerdotes que fue secuestrado en la Diócesis de Sokoto (Nigeria), fue asesinado el 20 de mayo y su cuerpo hallado en una tierra de cultivo.

El último asesinato de un sacerdote en Nigeria ocurrió en la víspera de Navidad. El sacerdote de la diócesis de Abeokuta, P. Luke Adeleke, de 38 años, fue asesinado la noche del 24 de diciembre cuando regresaba a casa luego de celebrar la Misa de Gallo de Nochebuena.

En Burkina Faso, la Diócesis de Banfora informó que el P. Rodrigue Sanon, que había desaparecido el 19 de enero, fue hallado sin vida el 21 de enero en un bosque ubicado a unos veinte kilómetros de la ciudad del mismo nombre.

En República Centroafricana, Omer Dalyom Dallet, murió tras la explosión de una mina el 5 de mayo, cuando iba a bordo de un automóvil a un hospital local donde se encontraba su hermana enferma.

En Sudán del Sur, las religiosas Mary Daniel Abut y Regina Roba, de la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús, fueron asesinadas por hombres armados en una emboscada, el 16 de agosto en la carretera de Juba-Nimule.

También en ese país, el catequista Peter Bata y otras personas fueron asesinados el 26 de octubre durante el asalto de un grupo armado a la parroquia católica de Mupoi.

En Uganda, el P. Joshephat Kasambula, expárroco de Lwamata en la Diócesis de Kiyinda-Mityana, fue asesinado a sangre fría el 18 de agosto por un drogadicto.

AMÉRICA

En América han sido asesinados 4 sacerdotes, 1 religioso y 2 laicos. 7 misioneros en total.

En Venezuela, el hermano Luigi Manganiello, religioso lasallista, fue asesinado violentamente por ladrones que robaban en la escuela de Barquisimeto, en la noche del 5 al 6 de enero.

En México, el cuerpo sin vida del P. Gumersindo Cortés González fue encontrado la noche del 27 de marzo en la comunidad Cerrito de Guadalupe, en el estado mexicano de Guanajuato. El sacerdote 63 años, de la Diócesis de Celaya, había sido reportado como desaparecido por sus familiares.

El 12 de junio, el sacerdote franciscano Juan Antonio Orozco Alvarado, que era párroco en Santa Lucía de la Sierra, en el estado de Zacatecas, se dirigía a celebrar Misa y fue asesinado tras quedar en medio del fuego cruzado de bandas criminales.

Simón Pedro Pérez López, indígena tzozil y catequista de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, fue asesinado en la mañana del 5 de julio, a manos de un desconocido que desde una motocicleta le disparó en la cabeza.

El P. José Guadalupe Popoca fue asesinado la mañana del 31 de agosto al interior de la parroquia San Nicolás de Bari en el poblado de Galeana, en el estado de Morelos.

En Perú, Nadia de Munari, misionera laica italiana de 50 años que hacía parte de la Operación Mato Grosso (OMG) en Perú, murió el sábado 24 de abril luego de haber sido brutalmente atacada con un machete y una comba durante un robo en su casa.

El 6 de septiembre, un grupo de delincuentes en motocicletas asesinó a tiros al P. André Sylvestre, de 70 años, cuando este salía de un banco en la ciudad de Cap-Haitien, en Haití, sin llevarse el dinero del sacerdote.

ASIA

En Asia fueron asesinados 1 sacerdote y 2 laicos. 3 misioneros en total.

La Diócesis de Malaybalay en Filipinas lamentó la muerte del P. Rene Bayang Regalado, asesinado a tiros por un desconocido el 24 de enero, y pidió justicia por el fallecimiento del sacerdote de 42 años.

En Myanmar, dos jóvenes católicos de 18 años, Alfred Ludo y Patrick Bo Reh, que servían llevando alimentos y ayuda humanitaria a quienes huyen del conflicto armado entre el ejército y las fuerzas populares, fueron asesinados el 27 de mayo.

EUROPA

En Europa fue asesinado 1 sacerdote.

El 9 de agosto el Ministro del Interior de Francia anunció el asesinato de un sacerdote católico. La diócesis de Luçon identificó a la víctima como el Padre Olivier Maire, superior provincial de los Misioneros Monfortianos, también conocidos como Compañía de María.

POR WALTER SÁNCHEZ SILVA | ACI Prensa