domingo, 31 de julio de 2016

PADECERÁS TRIBULACIÓN EN EL ESPÍRITU....


... En la cruz está la Perfección de la Santidad.

Todos alaban la paciencia, pero pocos quieren padecer.

Esta palabra parece dura a muchos:

Niégate a ti mismo, toma tu cruz, y sigue a Jesús.

Pero mucho más duro será oír aquella postrera palabra:

Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno.

Pues los que ahora oyen y siguen de buena voluntad la palabra de la cruz, no temerán entonces oír la palabra de la eterna condenación.

Esta señal de la cruz estará en el cielo, cuando el Señor vendrá a juzgar.

Entonces todos los siervos de la cruz, que se conformaron en la vida con el crucificado, se llegarán a Cristo juez con gran confianza.

Pues que así es, por qué tenéis tomar la cruz, por la cual se va al reino?

En la cruz está la salud, en la cruz la vida, en la cruz está la defensa de los enemigos, en la cruz está la infusión de la suavidad soberana, en la cruz está la fortaleza del corazón, en la cruz está el gozo del espíritu, en la cruz está la suma virtud, en la cruz está la perfección de la santidad.

No está la salud del alma, ni la esperanza de la vida eterna, sino en la cruz.

Toma, pues, tu cruz, y sigue a Jesús, e irás a la vida eterna.

El vino primero, y llevó su cruz y murió en la cruz por ti; porque tú también la lleves, y desees morir en ella.

Porque si murieres juntamente con El, vivirás con El.

Y si fueres compañero de la pena, lo serás también de la gloria.

Mira que todo consiste en la cruz, y todo está en morir en ella.

Y no hay otra vía para la vida, y para la verdadera entrañable paz, sino la vía de la santa cruz y continua mortificación.

Ve donde quisieres, busca lo que quisieres...

...y no hallarás más alto camino en lo alto, ni más seguro en lo bajo, sino la vía de la santa cruz.

Dispón y ordena todas las cosas según tu querer y parecer, y no hallarás sino que has de padecer algo, o de grado o por fuerza: y así siempre hallarás la cruz.

Pues, o sentirás dolor en el cuerpo, o padecerás tribulación en el espíritu.

A veces te dejará Dios, a veces te perseguirá el prójimo: lo que peor es, muchas veces e descontentarás de ti mismo, y no serás aliviado, ni refrigerado con ningún remedio ni consuelo; más conviene que sufras hasta cuando Dios quisiere.

Porque quiere Dios que aprendas a sufrir la tribulación sin consuelo, y que te sujetes del todo a Él, y te hagas más humilde con la tribulación.

Ninguno siente así de corazón la pasión de Cristo, como aquel a quien acaece sufrir cosas semejantes.

Así que la cruz siempre está preparada, y te espera en cualquier lugar; no puedes huir dondequiera que estuvieres, porque dondequiera que huyas, llevas a ti contigo, y siempre hallarás a ti mismo.

Vuélvete arriba, vuélvete abajo, vuélvete fuera, vuélvete dentro, y en todo esto hallarás cruz. Y es necesario que en todo lugar tengas paciencia, si quieres tener paz interior, y merecer perpetua corona.

Si de buena voluntad llevas la cruz, ella te llevará, y guiará al fin deseado, adonde será el fin del padecer, aunque aquí no lo sea.

Si contra tu voluntad la llevas, cargaste, y hácestela más pesada: y sin embargo conviene que sufras.

Si desechas una cruz, sin duda hallarás otra, y puede ser que más grave.

¿Piensas tu escapar de lo que ninguno de los mortales pudo?

¿Quién de los Santos fue en el mundo sin cruz y tribulación?

Nuestro Señor Jesucristo por cierto, en cuanto vivió en este mundo, no estuvo una hora sin dolor de pasión.

Porque convenía, dice, que Cristo padeciese, y resucitase de los muertos, y así entrase en su gloria.

Pues ¿cómo buscas tú otro camino sino este camino real, que es la vida de la santa cruz?

Toda la vida de Cristo fue cruz y martirio, ¿y tú ?buscas para ti holganza y gozo?

Yerras, te engañas si buscas otra cosa sino sufrir tribulaciones; porque toda esta vida mortal está llena de miserias, y de toda parte señalada de cruces.

Y cuanto más altamente alguno aprovecharé en espíritu, tanto más graves cruces hallará muchas veces, porque la pena de su destierro crece más por el amor.

Mas este tal así afligido de tantas maneras, no está sin el alivio de la consolación; porque siente el gran fruto que le crece con llevar su cruz.

Porque cuando se sujeta a ella de su voluntad, toda la carga de la tribulación se convierte en confianza de la divina consolación.

Y cuanto más se quebranta la carne por la aflicción, tanto más se esfuerza el espíritu por la gracia interior.

Y algunas veces tanto es confortado del afecto de la tribulación y adversidad, por el amor y conformidad de la cruz de Cristo, que no quiere estar sin dolor y tribulación: porque se tiene por más acepto a Dios, cuanto mayores y más graves cosas pudiere sufrir por El.

Esto no es virtud humana, sino gracia de Cristo, que tanto puede y hace en la carne flaca, que lo que naturalmente siempre aborrece y huye, lo acometa y acabe con fervor de espíritu.

No es según la condición humana llevar la cruz, amar la cruz, castigar el cuerpo, ponerle en servidumbre; huir las honras, sufrir de grado las injurias, despreciarse a sí mismo, y desear ser despreciado; sufrir toda cosa adversa y dañosa, y no desear cosa de prosperidad en este mundo.

Si miras a ti, no podrás por ti cosa alguna de éstas: mas si confías en Dios, Él te enviará fortaleza del cielo, y hará que te estén sujetos el mundo y la carne.

Y no temerás al diablo tu enemigo, si estuvieses armado de fe, y señalado con la cruz de Cristo.

Disponte, pues, como buen y fiel siervo de Cristo, para llevar varonilmente la cruz de tu Señor crucificado por tu amor.

Prepárate a sufrir muchas adversidades y diversas incomodidades en esta miserable vida; porque así estará contigo Jesús adondequiera que fueres; y de verdad que le hallarás en cualquier parte que te escondas.

Así conviene que sea, y no hay otro remedio para evadirse del dolor y de la tribulación de los males, sino sufrir.

Bebe afectuosamente el cáliz del Señor, si quieres ser su amigo, y tener parte con El.

Remite a Dios las consolaciones, para que haga con ellas lo que más le agradaré.

Pero tú disponte a sufrir las tribulaciones, y estímalas por grandes consuelos; porque no son condignas las pasiones de este tiempo para merecer la gloria venidera, aunque tú solo pudieses sufrirlas todas.

Cuando llegares a tanto, que la aflicción te sea dulce y gustosa por amor de Cristo, piensa entonces que te va bien; porque hallaste el paraíso en la tierra.

Cuando te parece grave el padecer, y procuras huirlo, cree que te va mal, y dondequiera que fueres, te seguirá la tribulación.

Si te dispones para hacer lo que debes, es a saber, sufrir y morir, luego te irá mejor, y hallarás paz.

Y aunque fueres arrebatado hasta el tercer cielo con San Pablo, no estarás por eso seguro de no sufrir alguna contrariedad. Yo (dice Jesús) le mostraré cuántas cosas le convendrán padecer por mi nombre.

Debes, pues, padecer, si quieres amar a Jesús, y servirle siempre.

¡Ojalá que fueses digno de padecer algo por el nombre de Jesús! ¡Cuán grande gloria te resultaría! ¡Cuánta alegría a todos los Santos de Dios! ¡Cuánta edificación sería para el prójimo!

Todos alaban la paciencia, pero pocos quieren padecer.

Con razón debieras sufrir algo de buena gana por Cristo; pues hay muchos que sufren graves cosas por el mundo.

Ten por cierto que te conviene morir viviendo; y cuanto más muere cada uno a sí mismo, tanto más comienza vivir para Dios. Ninguno es suficiente para comprender cosas celestiales, si no se humilla a sufrir adversidades por Cristo.

No hay cosa a Dios más acepta, ni para ti en este mundo más saludable, que padecer de buena voluntad por Cristo.

Y si te diesen a escoger, más debieras desear padecer cosas adversas por Cristo, que ser recreado con muchas consolaciones; porque así le serías más semejante, y más conforme a todos los Santos.

No está, pues, nuestro merecimiento ni la perfección de nuestro estado en las muchas suavidades y consuelos sino más bien en sufrir grandes penalidades y tribulaciones.

Porque si alguna cosa fuera mejor y más útil para la salvación de los hombres que el padecer, Cristo lo hubiera declarado con su doctrina y con su ejemplo.

Pues manifiestamente exhorta a sus discípulos, y a todos los que desean seguirle, a que lleven la cruz, y dice: Si alguno quisiera venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, Tome su cruz y sígame.

Así que leídas y bien consideradas todas las cosas, sea esta la postrera conclusión: Que por muchas tribulaciones nos conviene entrar en el reino de Dios.
 

Al copiar este artículo favor conservar o citar la Fuente: EL CAMINO HACIA DIOS

www.iterindeo.blogspot.com

Publicado por Wilson f.

EL BUEN PASTOR

¡HIJITOS, LA DIVISIÓN EN EL INTERIOR DE LA IGLESIA DE MI HIJO, ESTÁ ARDIENDO. EL CISMA SE SIENTE VENIR!
JULIO 25 2016 9:50 AM
 
LLAMADO URGENTE DE MARÍA AUXILIADORA AL PUEBLO DE DIOS
 
Mis niños, la paz de mi Señor esté con todos vosotros. Hijitos, la división en el interior de la Iglesia de mi Hijo, está ardiendo. El cisma se siente venir. La hecatombe espiritual hará que muchos pierdan la fe, el ambiente dentro del Vaticano es caótico; los purpurados están divididos, unos apoyan al Papa, pero otros lo atacan y ya no le obedecen.
 
Orad hijitos por el Papa Francisco, porque son muchos sus detractores y buscan su caída. Las nuevas reformas son el objeto de los ataques, su mala interpretación está creando confusión, división y separación, que llevarán a la Iglesia a padecer el cisma más grande en toda su historia.
 
Mis niños, el cielo llora conmigo al ver como mi Hijo, nuevamente será traicionado y su Iglesia dividida. Este cisma va a ser aprovechado por los emisarios del mal dentro del Vaticano, para tomarse la silla de Pedro y abrirle la puerta a mi adversario, para que éste se siente en ella. El caos y la anarquía se están tomando ya el Vaticano y muchos de mis hijos predilectos fieles, darán su vida a causa del Evangelio de mi Hijo.

Los hijos del Islam y su ejército de muerte, apoyados por los traidores, se tomarán la sede de Pedro y harán correr la sangre en el recinto sagrado. Roma perderá la fe y será motivo de escándalo para el mundo católico. La Iglesia será dividida y parecerá que las fuerzas del mal la derrumbarán. Pero no temáis mis niños, yo vuestra Madre, junto con Miguel y los Ejércitos Celestiales y Terrenales, no permitiremos que las fuerzas del mal prevalezcan contra ella. El Papa huirá en medio de cadáveres y finalmente terminará dando su vida.
 
Por un tiempo la Iglesia de mi Hijo estará en poder de mi adversario y sus emisarios del mal, y el ser de iniquidad se sentará en su trono. Un nuevo Papa será elegido y este será el azote del Pueblo de Dios. Muchos mártires darán su vida y su sangre renovará la Iglesia. El mundo cristiano y católico, será perseguido, pero después de la purificación, renacerá una nueva Iglesia para Gloria de Dios y servicio de su Pueblo. Preparaos hijitos míos, porque están próximos los días de purificación de la Iglesia.
 
El año de la Misericordia está por terminar, aprovechadlo para que ganéis el mayor número de indulgencias, que os servirán para el fortalecimiento de vuestra fe en los días de oscuridad espiritual que se aproximan. Permaneced firmes al Evangelio de mi Hijo y que nada ni nadie os robe la paz. Sabed que todo tiene que cumplirse como está escrito. La Iglesia de mi Hijo está próxima a pasar por una gran prueba que moverá sus cimientos, pero no la derrumbará.
 
Como Madre Auxiliadora de la Iglesia, hago un llamado urgente a mi Ejército Militante, a mis Legionarios y Consagrados y al mundo católico en general, para que este próximo 15 de Agosto, fecha de mi Asunción a los cielos, se lleve a cabo una gran jornada de oración, ayuno y penitencia a nivel mundial. Unidos en oración pidamos al Padre por el Papa Francisco y Benedicto y por el fortalecimiento de la Iglesia, para que ésta pueda salir victoriosa de la prueba que se le avecina. ¡ Cuento con vosotros mis Hijitos!
 
Quedad en la paz de mi Señor, os ama vuestra Madre, María Auxiliadora.
 
Dad a conocer hijitos mis mensajes a toda la humanidad

¿SER POBRE O SER RICO?


La pobreza debe ser llevada con humildad al igual que la riqueza

Por: Oscar Schmidt | Fuente: www.reinadelcielo.org

Un tema delicado, sin dudas. Contradictorio al menos en apariencia, difícil de poner en palabras que conformen a todo el mundo. Para algunos, vale aquello de que “más fácil es que pase un camello por el ojo de una cerradura, de que entre un rico al Reino de los Cielos”. Para otros vale aquello de que “la riqueza o pobreza de un alma está en el aspecto espiritual del término, no en el material”. De una forma u otra las Sagradas Escrituras dan referencias que podrían alimentar variadas interpretaciones, especialmente cuando el interesado tiene algún particular ángulo que desea priorizar.

De tal modo, los que se consideran a mismos como “ricos” tratarán de encontrar en este escrito justificación a su riqueza. Y los que se consideran “pobres” buscarán encontrar aquí consuelo y promesa de “salvación automática”. Ni lo uno, ni lo otro. No es ese el espíritu de las diversas palabras que Jesús nos ha dejado sobre este delicado tema en los Evangelios.

El primer paso es comprender si riqueza material es sinónimo de casi segura condenación del alma. Recordamos el caso del joven rico que quiere seguir al Señor, y Jesús le pone como requisito el dejar atrás bienes y honores, y él tristemente deja alejarse al Salvador, mientras se queda atado a su riqueza. También el caso del rico que no da ni los restos de su comida al pobre que pide en la puerta de su casa. En muchas oportunidades Jesús nos ha marcado el peligro espiritual que acarrean los bienes materiales. Si, pareciera que es un hueco muy estrecho como para que pase el camello famoso.

Pero meditando sobre este asunto recordé a aquellos que fueron los mejores amigos de Jesús en la tierra. Ellos fueron muy probablemente tres hermanos: María Magdalena, Marta y Lázaro, hijos de Teófilo. Quizás la familia más rica de la Palestina de aquella época, en propiedades en Jerusalén, en Betania, y en muchos otros lugares. La casa de Betania era el lugar de descanso preferido de Jesús cuando subía a Jerusalén. A Lázaro y sus hermanas pedía Jesús muchos favores materiales cuando llegaban a El casos desesperantes de gente que necesitaba ayuda. Y los hermanos siempre respondían, fieles al Mesías que ellos habían reconocido en aquel Hombre de Galilea.

Si, los hijos de Teófilo eran ricos, riquísimos, pero supieron merecer la amistad del Señor. Jesús lloró cuando vio la tumba de Lázaro, y de hecho hizo de su resurrección el más impresionante milagro, en fecha ya cercana al Gólgota. Su hermana, María Magdalena, tuvo el honor de ser la primera persona que lo viera Resucitado. Vaya honor, ¿verdad? Nada está narrado por casualidad en los Evangelios, de tal modo que tan particular amistad entre la familia más rica del lugar, y Jesús, tiene que tener un significado profundo.

Leyendo un hermoso libro titulado “La Palabra continúa” encontré esta frase: “El rico que da con amor y caridad verdadera, es el que se hace amar y no envidiar del pobre”. De este modo, aceptar la propia riqueza proveniente de un trabajo honesto de los padres, o del propio digno esfuerzo, no es pecado si se la acepta para hacer buen uso de ella. Por supuesto que la riqueza basada en dinero logrado por malas artes no tiene mucha cabida frente a Dios. Pero la riqueza heredada o lograda con trabajo digno, es una manifestación de la Voluntad de Dios sobre nosotros. El asunto es qué espera Dios que hagamos con esos dones, porque sin dudas que es mucho el bien que, como Lázaro y sus hermanas, se puede hacer desde una buena posición económica y social, adquirida legítimamente.

Vistas así las cosas, el camello puede pasar por el ojo de la cerradura, pero con una responsabilidad y un esfuerzo que hacen la tarea muy difícil. La riqueza parece de esta forma asimilarse a una prueba ciclópea para el alma, más allá de que configura un gran don, una gracia que Dios concede. La gran pregunta de vida que las personas ricas deben hacerse es qué hacer con los bienes que Dios ha puesto en sus manos.

Si la riqueza nos enfrenta a semejantes pruebas espirituales, ¿es acaso la pobreza un don de Dios? Realmente lo es, es una ayuda muy grande que Dios da para encontrar verdadera humildad y sencillez en el corazón, puertas fundamentales para el camino a la santidad. ¿Es entonces pobreza sinónimo de salvación? Sin dudas que no. Un sacerdote amigo me decía que si bien es notable la soberbia de los ricos, es también impactante la soberbia de los pobres.

Me quedé mucho tiempo pensando en sus palabras, hasta que comprendí que se refería al resentimiento y desprecio por aquellos que tienen algo que uno no tiene, sea un bien material, cultural, o incluso espiritual. Ser pobre y vivir amargado por ello, es tan malo espiritualmente como ser rico y no hacer uso de lo recibido para el bien de los demás. En ambos casos se cae en una vida alejada del amor que Dios espera de nosotros.

La pobreza debe ser llevada con humildad también, al igual que la riqueza, haciendo de las carencias un agradecimiento a que Dios no nos somete a la prueba de la abundancia. Difícil tarea, ¿verdad? Suena más difícil que la tarea del rico, de hacer buen uso de lo recibido. Sin embargo, creo yo que, espiritualmente hablando, la tiene más difícil el rico que el pobre. Pero en cualquier caso queda en cada alma el saber cómo hacer de la situación que nos toca vivir, una oportunidad única de honrar a Dios con amor y verdadera humildad de corazón.

Si ser pobre o si ser rico, son cuestiones de este mundo material en que vivimos, cuestiones muy alejadas del destino de verdadera realeza que nos espera. Riquezas en este mundo, caminos que nos alejan de la genuina riqueza, si no sabemos utilizarlas para beneficio de los demás. Pobrezas y miserias en este mundo, un sufrimiento que puede ayudarnos a encontrar la estrecha senda al Reino, si las aceptamos con alegría de corazón y hacemos de ello un motivo de unión a la Pobreza del Resucitado.

Jesús tuvo una unión muy intensa con pobres, enfermos e indefensos, y una amistad profunda con algunos ricos pero bondadosos. Pero, por sobre todas las cosas, no olvidemos que los que lo enviaron a la Cruz fueron los ricos del lugar que no aceptaron que el Señor viniera a alterar su poder y comodidad, sus riquezas materiales, su dominio sobre los pobres. Y tú, rico o pobre, ¿qué haces con ello?

sábado, 30 de julio de 2016

ESTÁ ESCRITO QUIENES SE SALVARÁN DE LA GRAN TRIBULACIÓN ¿QUIÉNES?


En la medida que nos acercamos al año 2017 crece la expectativa que alrededor de ese año se produciría el Gran Aviso, y luego el Milagro – para llevar a la conversión de las almas -, anunciados por la Virgen María en sus apariciones de Garabandal y Medjugorje y profetizados por otros místicos anteriores. Ver aquí y aquí las proyecciones.


La tribulación que estamos palpando, probablemente aumentará y se convertirá en la Gran Tribulación, a partir del Gran Aviso y pasando por el Gran Milagro.

Pero hay algo enigmático que se debate poco.

Hay mensajes que han pasado desapercibidos que sostienen que los apóstoles de los últimos tiempos serán transformados en el Gran Aviso, salvándose de la Gran Tribulación.
El análisis del capítulo siete del Apocalipsis permite aplicar esta afirmación a los 144.000 elegidos, de tal forma que podríamos pensar que habrá un volumen de gente (simbolizado por los 144 mil) que será un remanente transformado que vivirá en la Tierra y hará la Nueva Evangelización.

Para Realizar este análisis Pilar Zarama se basa en un análisis minucioso de los mensajes de dos videntes contemporáneos, J.N.S.R y Alma Pequeña, cotejados con lo que dice la Biblia.

MENSAJES DADOS A J.N.S.R.

Entre los años de 1972 y 1978, ocurre una manifestación de Nuestro Señor Jesucristo a Magdalena Amount en la localidad de Dozulé, en la Bretaña francesa. Ver aquí.

Esta manifestación comienza con la aparición de una Cruz luminosa en el cielo, cuyo resplandor da mayor claridad que la luz del sol, al tiempo que Magdalena escucha la frase en latín “Ecce Crucem Domini”, (He aquí la Cruz del Señor).

El mismo Señor le pide a la vidente ir a la Iglesia los primeros viernes a las seis de la tarde y da por medio de ella, al sacerdote y a las religiosas de Dozulé, cincuenta mensajes en perfecto latín, lengua que Magdalena no conoce.

El mensaje central de la Cruz Gloriosa de Dozulé, es que esta localidad ha sido escogida por Dios Padre para realizar allí el juicio de naciones, por lo tanto esa tierra es sagrada.

La aparición de la Cruz luminosa se ha dado para indicar el tamaño, la posición y el lugar donde Dios quiere que se construya una Cruz de 738 metros de altura, que corresponde a la misma altura del Gólgota, el monte de la crucifixión.

Nuestro Señor ha dicho que si su Iglesia no construye esta Cruz pedida por él, la Cruz aparecerá por sí misma, pero cuando aparezca, será demasiado tarde para obtener los beneficios para los cuales se ha pedido: convertir a los hombres y prepararlos para Su Retorno Glorioso.

Magdalena recibió mensajes hasta 1982.

En el año 1988, el Señor Jesús comienza a dictar mensajes a una de las organizadoras de las peregrinaciones a Dozulé –convertida siete años antes por la sanación milagrosa de su ojo médicamente perdido-, quien toma el pseudónimo J.N.S.R. del francés “Je ne suis rien”: Yo no soy nada (Fernande Navarro). Ver aquí su historia.

Por intermedio de “J.N.S.R.”, nuestro Redentor nos entrega una obra que impresiona por su claridad, su impecable redacción, la profundidad de sus enseñanzas, y por su extensión. La Fundación Jesús de la Misericordia publica estos mensajes – que suman más de una decena de volúmenes – bajo el título general de “Testigos de la Cruz”, cada tomo lleva un subtítulo diferente.

Los mensajes a continuación nos entregan información que complementa lo que la mayoría conoce sobre el mencionado Aviso.

Mensaje del 4 de febrero de 1997

El mundo debe entrar en Mi Verdad pasando por la purificación de los cuerpos y de los espíritus. (…)

Yo os haré tocar Mi Amor con todo vuestro ser, mirándoos tales como sois, desde dentro hacia fuera, recibiréis la purificación: es el Gran Aviso que viene a vosotros (…)”.

Mensaje del 27 de junio de 1997

“Yo he puesto en cada lugar de vuestro mundo “refugios” para que la gracia depositada en ellos sea dada y repartida entre vosotros: son los lugares de las Apariciones Marianas de vuestro tiempo y vosotros habéis tenido la dicha de conocerlas y de recibir espiritualmente su fuerza, el valor y sobre todo el conocimiento de mi Amor (…)”.

La segunda asunción de María será vista por algunos hijos como asistieron los apóstoles a mi adorable Ascensión. Este pentecostés de amor os reunirá para recibir el Fuego de Amor del Espíritu Santo. La Santísima Trinidad envolverá a María Santísima. De esta fusión sublime nacerá el Fuego Divino del Espíritu Santo que envolverá el espíritu de los hombres en una nube luminosa semejante a la que cubrió a Pedro, Santiago y Juan, su hermano durante la Transfiguración de Jesús en la alta Montaña.

Vosotros seréis reunidos y unidos, para no hacer sino Uno en la Voluntad del Padre Santísimo. Vosotros seréis Uno, en el Amor Único y Verdadero de la Santísima Trinidad, por María Santísima Corredentora, Abogada indiscutible, Madre de todos los Hijos de Dios que Le han sido confiados al pie de la Santísima Cruz de Jesús-Cristo.

Apóstoles de Jesús y de María, llenos del Espíritu Santo, delante de vosotros se abrirán todas las puertas para proclamar la Venida de Dios a toda la Tierra. Vosotros tendréis alas en vuestros pies para recorrer regiones enteras y visitar Pueblos. Ligeros como plumas llevadas por el viento. Vosotros tendréis fuerzas para marchar durante horas, durante días. Vosotros tendréis los Siete Dones del Espíritu Santo: utilizaréis los Siete. El don de mi Palabra estará en vosotros como una fuente que nunca se agota.

Dios habrá escogido a los mejores de sus Mensajeros para convertir al Mundo entero.

La evangelización será como un inmenso barco, llevado sobre un mar límpido de olas unidas, audaces, rápidas, porque el Tiempo que empleó Jonás para atravesar a la ciudad de Nínive para convertir a sus habitantes, será el Tiempo que Yo os concederé entonces, y este tiempo será respetado, por ser suficiente”.

Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo del primero de mayo del 2002

(…) Algunos verán la gracia de Dios antes de morir a este mundo, a fin de que de ellos venga a todos sus hermanos la certeza de que Dios EXISTE. Yo quiero conquistar a mis ovejas, aún a las más incrédulas y no hay sino un medio porque el tiempo se precipita demasiado rápido.

Vosotros veréis y creeréis. Vosotros veréis a vuestros seres queridos desaparecidos (fallecidos), bien vivos, a los Santos y a los Ángeles. Y vosotros, los bendecidos de mi Padre, los tocaréis y comprenderéis que no hay sino un solo mundo y que el más bello es el que no se ve todavía.

Yo te hablo para tranquilizarte y para que tú puedas manifestarlo en todas partes: Dios el Eterno, Dios el Viviente está a vuestra puerta. Entonces por qué diferir el llamado cuando yo diré a cada uno: “Ven”.

Vosotros debéis acordaros y pensar: “Dios me llama en Verdad, es mi Padre, mi creador que me quiere con Él en su Casa, yo soy su hijo amado, entonces yo acudo”.

Hija mía, tú no debes ser incrédula sino creyente. Yo te he dicho siempre: para corresponder conmigo, tu Dios, Yo te bendigo y te santifico. Escucha, no tengas miedo y anuncia las maravillas de Dios. ¡No! Nada te causará temor: este paso es una cosa tan dulce, que al encontrarte al otro lado, tú deploras no haber penetrado en él más pronto.

Pero yo te haré volver a la Tierra para anunciar a los otros que Dios viene, y cuando ellos escuchen en su corazón mi llamado, entonces se precipitarán rápido. Como Yo lo hice para el Mar Rojo, Yo separaré con mis manos todas las malas riveras, todo lo que debe venirse abajo después. Entonces, después de esto, nada de malo existirá en vuestra Tierra donde Dios, en su infinita bondad, os depositará de nuevo para terminar de vivir ahí el tiempo que se os concede antes de ser llamados para entrar en el Cielo. (…)”.

MENSAJES DADOS A “ALMA PEQUEÑA” (VIDENTE ESPAÑOL ANTONIO) PUBLICADOS BAJO EL TÍTULO DE “CONFIDENCIAS”

El vidente español “Alma Pequeña”, a quien Nuestro Señor da sus locuciones bajo el título de “Confidencias”, es un profesor de Bellas Artes, casado y padre de familia, quien reside en una ciudad española y recibe estos mensajes desde el año 1998, los cuales son publicados por la Fundación Jesús de la Misericordia, en libros pequeños de 100 a 120 páginas, de los cuales se han publicado más de veinte volúmenes.

Las llamadas extraordinarias del Cielo a esta Alma, comenzaron asistiendo a rezar los cenáculos de oración del Padre Pío en 1984, en los cuales fue recibiendo unos 70 mensajes por medio de diferentes Almas elegidas.

En mayo de 1998 comienza a recibir la primera confidencia de la Santísima Virgen en forma de locución interior. Como ella misma lo expresa en la confidencia número 265: “No eres vidente, pero sí mi confidente, hijo mío”.

Esta “Alma pequeña” como la Santísima Virgen lo llama, desea ser ignorada de los hombres. Su consejero espiritual es un sacerdote católico, tradicional y mariano, preparado y experimentado en la dirección de las almas a las que Dios se manifiesta de manera mística y extraordinaria.

A continuación se copian los mensajes de “Confidencias” que ilustran el tema escogido para este artículo.

Mensaje de María Santísima del 20 de diciembre del 2002

“(…) Los Nuevos Cielos y la Nueva Tierra los verán unos antes que otros. ¿Quiénes son los que los verán primero? Los que están preparados y purificados esperando la Venida Intermedia de Mi Hijo.

Ya están marcados, pero aún pueden ser marcados algunos más que no acaban de entregarse totalmente a Mi Hijo y a Mi Corazón Inmaculado, porque no acaban de negarse a sí mismos de todo corazón. No son ellos los que escogen, sino que es el Padre el que se los presenta al Hijo… Ellos son todos puros de corazón y en sus labios no hay mentira ni maldad, son inocentes, y se han purificado con el sufrimiento callado y unidos y consagrados a Nuestros Dos Corazones.

(…) Pronto llegarán esos momentos y seréis renovados enteramente… Los demás que no se han preparado lo suficiente, y los que no saben nada, y los que pudieron saber y no quisieron… Cada uno pasará por su purificación más o menos larga y dolorosa, según la Justicia y la Misericordia de Dios, hasta alcanzar los Nuevos Cielos y la Nueva Tierra, si es que llegan y quedan para el Reino de la Paz… Y los que mueran antes, cada cual su alma irá al destino eterno que le corresponda según sus obras.

(…) Pero los primeros transformados serán en el Gran Aviso, durante el éxtasis, para que al salir de él prediquen el Reino de Mi Hijo a sus hermanos y den testimonio de lo que han visto y vivido, en la gracia de Dios y el Cielo de los Bienaventurados… Y le den esta esperanza a la humanidad, que estará en la Gran Tribulación espiritual y material, desorientados por la falsa Iglesia, el Antipapa y el Anticristo… Predicarán sin miedos y el Mal no les podrá tocar ya, pues darán su testimonio hasta el gran Milagro, en el cual muchos dudosos se decidirán por Cristo, y después vendrá la persecución de los verdaderos cristianos por los secuaces del Anticristo; pero cuando todo parezca perdido, vendrá el Gran Castigo de los impíos con los Tres Días de Tinieblas donde serán todos destruidos con sus obras”.

¿QUÉ PODEMOS CONCLUIR SOBRE ESTAS DOS SERIES DE MENSAJES?

Podemos analizar los escritos de estos dos mensajeros que los reciben a manera de locuciones, partiendo de las Sagradas Escrituras, las cuales ratifican las afirmaciones de que algunos de los hombres serán transformados sin morir.

Primera Carta de San Pablo a los Corintios 15, 51-57

“Mirad, os voy a declarar un misterio: No todos moriremos, pero todos seremos transformados. En un instante, en un abrir y cerrar de ojos, cuando suene la última trompeta; porque sonará, y los muertos resucitarán incorruptibles, y nosotros seremos transformados.

Porque es preciso que esto que es corruptible se vista de incorrupción, y que esto que es mortal se vista de inmortalidad.

Y cuando esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: La muerte ha sido absorbida en la victoria.

¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está, muerte, tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado, y la fuerza del pecado, la ley. ¡Gracias a Dios que nos da la victoria por medio de Nuestro Señor Jesucristo!”.

Primera Carta de San Pablo a los Tesalonicenses 4, 15-17

Os decimos esto como palabra de Señor: nosotros los que vivamos, los que quedemos hasta la venida del Señor no nos adelantaremos a los que murieron.

El Señor mismo, a la orden dada por la voz de un Arcángel y por la Trompeta de Dios, bajará del Cielo, y los que murieron en Cristo resucitarán en primer lugar. Después nosotros, los que vivamos, los que todavía estemos, nos reuniremos con ellos, llevados en las nubes al encuentro del Señor, allá arriba”.

¿LA TRANSFORMACIÓN SIN HABER MUERTO?

Estos dos pasajes de las cartas de San Pablo, nos aclaran sin lugar a dudas que habrá una transformación que hará pasar a los hombres sin haber muerto antes, a un estado de inmortalidad e incorrupción del cuerpo, estado que nos recuerda al que tenían Adán y Eva, nuestros primeros padres, cuando vivieron en el paraíso terrenal descrito en el Génesis.

Pero también nos dice San Pablo, que antes de ser transformados los vivos, los muertos en Cristo resucitarán primero, entendiéndose con esto que ellos resucitarán en cuerpo inmortal e incorruptible, antes de que los que estén vivos en la Tierra sean alzados a las nubes, al Encuentro del Señor.

EXAMINEMOS OTROS TEXTOS BÍBLICOS QUE NOS AYUDAN A COMPLEMENTAR ESTA INFORMACIÓN

Apocalipsis 7, 2-4

Luego vi a otro Ángel que subía del Oriente, y tenía el sello del Dios vivo; y gritó con fuerte voz a los cuatro Ángeles a quienes se había encomendado causar daño a la tierra y al mar:

No causéis daño a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta que marquemos con el sello la frente de los siervos de nuestro Dios, Y oí el número de los marcados con el sello: ciento cuarenta y cuatro mil sellados, de todas las tribus de los hijos de Israel”.

Apocalipsis 7, 9

“Después miré y había una muchedumbre inmensa, que nadie podía contar, de toda nación, razas, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos”.

Apocalipsis 7, 13-17

“Uno de los ancianos tomó la palabra y me dijo: Esos que están vestidos con vestiduras blancas ¿quiénes son y de dónde han venido? Yo le respondí: Señor mío, tú lo sabes.

Me respondió: Estos son los que vienen de la gran tribulación, han lavado sus vestiduras y las han blanqueado con la sangre del Cordero.

Por eso están delante del trono de Dios, dándole culto día y noche en su Santuario; y el que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos.

Ya no tendrán hambre ni sed; ya no les molestará el sol ni bochorno alguno. Porque el Cordero que está en medio del trono los apacentará y los guiará a los manantiales de las Aguas de la Vida. Y Dios enjugará toda lágrima de sus ojos”.

HAY DOS GRUPOS

En estas citas bíblicas, del capítulo siete del libro del Apocalipsis, nos dejan ver claramente, que existen dos grupos:

1- El grupo de los 144.000 elegidos que serán marcados con el sello del Dios vivo PARA SER PRESERVADOS DEL CASTIGO QUE VENDRÁ A CONTINUACION CON LOS CUATRO ÁNGELES ENCARGADOS DE CAUSAR DAÑO A LA TIERRA Y AL MAR…

Como de lógica se desprende, si ellos son preservados del castigo, es porque ellos no tendrán que sufrir la tribulación que viene a continuación, tribulación que tendrá que pasar el segundo grupo descrito también en el capítulo siete del mismo Apocalipsis.

2 – El grupo de la muchedumbre inmensa de toda raza, lengua y nación, QUE NADIE PODÍA CONTAR Y QUE LLEVABAN VESTIDURAS BLANCAS PORQUE VENÍAN DE LA GRAN TRIBULACIÓN Y HABÍAN LAVADO SUS VESTIDURAS CON LA SANGRE DEL CORDERO, y que según lo descrito también serán transformados, puesto que ya no tendrán más hambre ni sed y ya no les molestará el sol ni bochorno alguno… y Dios enjugará las lágrimas de sus ojos.

LOS MENSAJES RELACIONADOS ARRIBA NOS COMPLEMENTAN EL PANORAMA

J.N.S.R. nos dice que los elegidos del Señor se moverán como si tuvieran “alas” en los pies. Una delicada manera de decir que ellos podrán transportarse a donde quieran ir sin tener que pisar la tierra.

Porque su transformación les permitirá trasladarse de un lugar a otro como lo hizo Jesús resucitado, traspasando paredes, sin obstáculos espacio-temporales, lo que ocurre cuando el cuerpo entra en otra dimensión espiritual.

También nos dice J.S.N.R. que esos elegidos evangelizarán la Tierra en el mismo tiempo que Jonás necesitó para evangelizar a Nínive: en la Biblia dice que son cuarenta días.

Vayamos a “Alma Pequeña” quien nos dice que unos serán transformados antes que otros. Los primeros transformados serán durante el éxtasis del Gran Aviso. También dice que estos transformados serán los que van a evangelizar a sus hermanos porque a ellos se les mostrará primero el Cielo de los Bienaventurados y ellos volverán a la Tierra a evangelizar a sus hermanos y a dar testimonio de lo que han visto y oído.

También encontramos en estos mensajes, que la gran tribulación comenzará con el Gran Aviso, cuando termine el éxtasis de nuestro juicio de vivos, y la Tierra reciba las consecuencias físicas de la perturbación astral que ocurrirá entonces.

Volvamos a la duración de esa evangelización, dada a J.N.S.R.: son cuarenta días, a continuación de los cuales, ocurrirá el Milagro, el cual tendrá la intención de confirmar a los convertidos y terminar de convertir a los incrédulos, porque a continuación vendrá con toda su fuerza la persecución del Anticristo.
La Santísima Virgen le ha dicho a “Alma Pequeña” que el día del Aviso será un viernes de Pascua Judía.

Desde hace varios años, la pascua judía viene coincidiendo con el viernes santo católico, puesto que Nuestro Señor Jesucristo murió el día de la Pascua judía precisamente para confirmarnos que Él es el verdadero Cordero que quita los pecados del mundo y que en adelante ya no necesitaremos sacrificar un cordero, sino sumergirnos en la meditación de su dolorosa inmolación para devolvernos la vida de la gracia.

También podríamos pensar que Dios quiere esta coincidencia, de que tanto el pueblo judío como el cristiano, celebren la pascua o paso de la esclavitud del pecado a la libertad de hijos de Dios, en la misma fecha, porque la advertencia viene para todos los pueblos de la Tierra, pero sólo los dos pueblos, el judío y el cristiano están pendientes de la celebración de esta “Pascua”.

El Aviso será entonces una nueva “Pascua”. Como la ha dicho Nuestra Madre María, las figuras del Antiguo Testamento, se repiten en el nuevo, con nuevas connotaciones.

Vayamos a Garabandal: la Santísima Virgen dijo a Conchita que el Gran Milagro ocurrirá dentro del año siguiente al Gran Aviso, que será antes del año.

La mayoría de las personas interpretan esto como si fuera justo en un año. Pero si lo examinamos con atención, sólo dice que será antes del año, y para esto sirve cualquier número de días, siempre y cuando sean menos de 365.

Si el juicio, como se le dice a “Alma Pequeña” puede durar hasta una semana, entonces la evangelización empezará a partir de esa semana. Podríamos calcular la fecha del Milagro si conociéramos en qué año ocurrirá el Aviso, porque la fecha del viernes santo siempre es diferente de año a año, debido a las reglas litúrgicas que se usan para calcular la fecha de esa celebración.

El Milagro sería cuarenta días más una semana, es decir cuarenta y siete días después del Aviso.

El momento en que ocurrirá esa evangelización y la importancia que tiene en el plan de Dios se encuentra confirmada en Mateo 24, 3-6 y Mateo 24, 14.

“Estaba sentado en el monte de los Olivos y se le acercaron los discípulos en privado y le dijeron: ¿Cuándo sucederán estas cosas y cuál será el signo de tu venida y del fin de los tiempos? Jesús les respondió y dijo:

Estad atentos a que nadie os engañe, porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Mesías y engañaran a muchos. Vais a oír hablar de guerras y rumores de guerra. Cuidado, no os alarméis, porque todo esto ha de suceder, pero todavía no es el final”. (Mateo 24, 3-6)

“Y se anunciará el Evangelio del reino en todo el mundo como testimonio para todas las gentes, y entonces vendrá el fin.” (Mateo 24, 14)

Vayamos a Nuestra Señora en el mensaje de La Salette (1846) quien nos describe el momento en que se darán a conocer los apóstoles y su caracterización.

Roma perderá la fe y se convertirá en la sede del Anticristo.

(…) El Evangelio será predicado por todas partes, todos los pueblos y todas las naciones conocerán la verdad.

(…) llamo a mis hijos a mis verdaderos devotos, a los que se me han consagrado a fin de que los conduzca a mi divino Hijo, los que llevo por decirlo así en mis brazos, los que han vivido de mi espíritu; finalmente llamo a los apóstoles de los últimos tiempos, los fieles discípulos de Jesucristo que han vivido en el menosprecio del mundo y de sí mismos, en la pobreza y en la humildad, en el desprecio y en el silencio, en la oración y en la mortificación, en la castidad y en la unión con Dios, en el sufrimiento y desconocidos del mundo. Ya es hora de que salgan y vengan a iluminar la Tierra. (…) Pelead, hijos de la luz, vosotros pequeño número que ahí veis; pues he aquí el tiempo de los tiempos, el fin de los fines”.

Los aspirantes al privilegio de pasar ilesos la Gran Tribulación que se viene con el Gran Aviso deberán ser verdaderos Apóstoles de Jesús y de María, deberán renunciar al mundo y a sí mismos y trabajar en perfecto sometimiento a la Divina Voluntad.
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Los apóstoles de los últimos tiempos, los 144 mil elegidos de los que habla la Biblia, tendrán una transformación primero en el Gran Aviso.
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Y ellos
recibirán dones especiales para llevar a cabo la nueva evangelización en un corto período.
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Los que van a ser transformados
ya están siendo marcados pero faltan todavía algunos que no han terminado de negarse a sí mismos para ser totalmente guiados por el Espíritu Santo. La marca depende de la inhabitación completa del Espíritu de Dios en ellos.

Fuentes:

  • “Los Profetas del Apocalipsis”, Pilar Zarama de Montenegro, Fundación Jesús de la Misericordia, Quito, Ecuador, Primera, Segunda y Tercera Parte.
  • “Confidencias de Jesús y de la Santísima Virgen María para los últimos Tiempos”, Volumen 1 al 23, Fundación Jesús de la Misericordia, Quito, Ecuador.
  • “Testigos de la Cruz – Serie Completa”, J.N.S.R., Fundación Jesús de la Misericordia, Quito, Ecuador.
  • “Sagrada Biblia”, Versión Oficial de la Conferencia Episcopal Española”, Biblioteca de autores cristianos, Madrid, 2011.



Pilar Zarama, M.A.

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