
Si existe el bien, existe el mal. Lamentablemente, las personas, en vez de recurrir a Dios recurren al brujo. ¿El demonio cura? La respuesta es “Sí”, pero a cambio de tu alma. Explicaré más adelante cómo es que esto funciona.
Si tus hijos están perturbados, le pasan huevo, periódico, etc., y además rezan. El “mal de ojo” es la trasmisión de malos deseos (envidia) de una persona a otra. Los afectados son personas sensible que nosotros las llamamos “esponjas”, porque, debido a su sensibilidad, absorben los deseos negativos de otros. Esto sucede casi siempre en criaturitas, aunque también, en menor proporción, en personas adultas.
En una de mis charlas sobre brujería, una persona se me acercó y me dijo que lo que yo decía era obsoleto, que había un estudio científico que indicaba que el huevo tenía la propiedad de absorber lo negativo de las personas. Yo le respondí:
-“Si usted cree que eso es cierto, échese en una cama y cúbrase de huevos si así lo desea, pero ¿por qué tiene usted que rezar?”
Pasar huevo es como decirle a Dios:
-“Yo creo más en que el huevo va a curar a mi hijo que Tú”
O sea, sacan a Jesús de sus corazones y lo cambian por un huevo. Se imaginan ¿cómo debe sentirse Jesús ante ese cambio? El huevo es un buen alimento y para eso lo creó Dios. Acá tomo como ejemplo al huevo, pero igual sucede con las otras tonterías que pasan, periodicos, cuyes, etc.
¿Qué hacer en el caso que su criatura se sienta perturbada, fastidiada, etc.?
No se le puede quitar a las personas sus costumbres ancestrales, que nunca fueron desmentidas por los representantes de la Iglesia en su momento, si no les damos algo nuevo a que aferrarse. Lo que debe hacer es pasarle la Biblia en vez del huevo y, rezar exactamente como si lo estuvieran pasando, o sea, un Padrenuestro, tres Avemaría y un Gloria. Esto es mas efectivo y duradero que pasar el huevo, sobre todo que así no ofenden a Dios. Si no tuvieran una Biblia, pasar un crucifijo, estampita, etc. con mucha fe en Dios, pidiéndole a María Santísima que interceda.
El “mal de ojo” no se manifiesta con fiebre. Si esto sucediera, lleven a su criatura al médico inmediatamente, es posible que esté con alguna enfermedad. Una vecina, que tenía a su nieta con una fiebre altísima (más de 40º) me tocó la puerta a las 3am. para decirme que le había estado pasando la Biblia a su nieta - como yo le había enseñado - y que esta no mejoraba. Una cosa es “mal de ojo” y otra cosa es una enfermedad. Por supuesto que la envié a la Posta más cercana y le expliqué nuevamente en qué había errado.
El pasar huevo es una forma de brujería tan igual que pasar cuy, gallina negra, etc. La persona se sana pero ¿a cambio de qué?... de su alma. Tendrás que responder ante Dios el haber entregado a tu criatura al demonio. Quizá por ignorancia tu pena no sea tan grave, pero ahora que lo sabes, tendrás que responder por una falta grave.
¿Cómo actúan los brujos? ¿Sanan los brujos?
Primeramente ¿cómo se llega a ellos? Generalmente se llega a ellos por intermedio de algún familiar o amigo que ignora el mal que está haciendo. Sólo ven el resultado, o sea, la curación de la persona sin pensar en las consecuencias que esto le va a traer.
Los brujos no sanan, el que sana es el demonio a través de sus sacerdotes, los brujos. Primeramente, para ser brujo, tiene éste que cumplir con ciertos requerimientos del demonio. Cuanto más poderoso quiera ser, más exigido será por el maligno, incluso llegar hasta el asesinato de sus seres queridos.
Veamos un caso: Una persona se enferma; lo llevan al médico, le hacen todos los exámenes y el resultado es que no tiene nada pero sigue enfermo. ¿Qué es lo que hace la familia?: Lo llevan al brujo porque lo primero que piensan es que le han hecho daño. Vamos a aceptar que sea cierto. Alguien, por alguna “razón”, por ejemplo: quitarle el marido o la esposa a alguien, quedarse con su casa, ganarse su amor, etc., a través de un brujo le ha hecho daño.
¿Qué va a pasar? Si lo llevan al paciente a un brujo cualquiera, que muchas veces ni siquiera es brujo sino estafador, no va a pasar nada, el paciente seguirá mal. Si lo llevan a un brujo poderoso, éste le pedirá a su demonio fuerte, que saque del camino al demonio débil para que el paciente se sane. Ahora, dependiendo de la capacidad monetaria del paciente (porque el brujo cobra fuerte), éste pedirá un tiempo de bienestar para el paciente, luego del cual se volverá a sentir mal y, por ende, tendrá que regresar y volver a pagar para sentirse bien. Esta persona vendió su alma al demonio y dependerá de éste para sentirse bien.
He sido testigo de cómo mueren estas personas... no se lo deseo a nadie.
Dios no te cobra para sanarte y, cuando te sana lo hace para siempre. Morirás de todas maneras, porque ese es nuestro destino, pero no de la enfermedad que te metió un brujo. Lo aconsejable, en esos casos, es recurrir a algún grupo católico especializado en “sanación” para ser liberado. Estos grupos pueden estar formados por sacerdotes o laicos comprometidos dedicados exclusivamente a ver esos casos.
Podría decirte que en mis 18 años consagrado en el ministerio de “sanación”, he visto muchos casos de milagros y prodigios, desde sanaciones de cáncer o sida, hasta casos de conversiones. Gente que ha salido de droga, homosexualismo, alcoholismo y ha reformado su vida para su bien y el de su familia.
José Miguel Pajares Clausen