domingo, 1 de mayo de 2022

PAPA FRANCISCO PIDE REZAR TODOS LOS DÍAS DE MAYO EL ROSARIO POR LA PAZ EN UCRANIA

Tras la oración mariana del Regina Caeli y al iniciarse hoy mayo, Mes de María, el Papa Francisco pidió rezar todos los días el Rosario por la paz, especialmente por Ucrania.

“Hoy comienza el mes dedicado a la Madre de Dios. Quiero invitar a todos los fieles y a las comunidades a rezar todos los días de mayo el Rosario por la paz, alentó el Santo Padre.

“Mi pensamiento va rápidamente a la ciudad ucraniana de Mariupol, ‘Ciudad de María’, bárbaramente bombardeada y destruida”, dijo el Papa Francisco.

“También ahora, también desde aquí, renuevo el pedido para que se dispongan corredores humanitarios seguros para las personas atrapadas en la acería de esa ciudad”, exhortó.

Sufro y lloro, pensando en el sufrimiento de la población ucraniana y en particular por los más débiles, los ancianos y los niños. Llegan noticias terribles de niños expulsados y deportados”, dijo también el Papa Francisco.

Según informa la agencia Efe, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, dijo este sábado 30 de abril, que su gobierno hace “todo lo posible” para evacuar Mariúpol, probablemente la ciudad más afectada por el ejército ruso, desde el inicio de la guerra el pasado 24 de febrero.

De acuerdo a la agencia local Ukrinform, unos mil civiles y militares ucranianos aún están en la acería o planta siderúrgica de Azovstal, incluidos unos 600 heridos. También indicó que ya han salido del lugar unas 20 personas entre mujeres y niños.

El gobierno de Ucrania acusa a los rusos por la catástrofe humanitaria en Mariúpol, específicamente por bombardear a ciudadanos desarmados, bloquear la ayuda humanitaria y deportar a ucranianos a regiones pobres de Rusia.

El Papa Francisco dijo además que “mientras se asiste a un macabro retroceso de la humanidad, me pregunto junto a muchas personas angustiadas, si realmente se está buscando la paz, si hay la voluntad de evitar una continua escalada militar y verbal, si se está haciendo todo lo posible para que callen las armas”.

“Les ruego que no se rindan a la lógica de la violencia, a la perversa espiral de las armas. ¡Que se invoque la vía del diálogo y la paz! Oremos”, concluyó el Papa Francisco.

POR WALTER SÁNCHEZ SILVA | ACI Prensa

HOY ES LA FIESTA DE SAN JOSÉ OBRERO, PATRONO DE LOS TRABAJADORES

Hoy, 1 de mayo, la Iglesia Católica celebra la fiesta de San José Obrero, Padre y Custodio del Señor, a quien hoy recordamos como “patrono de los trabajadores”, en virtud que él conoció muy bien el mundo del trabajo: fue carpintero, y con su sudor procuró el sustento diario a su familia -la Sagrada Familia-. Esta celebración coincide con el Día Mundial del Trabajo. La fiesta de San José Obrero fue instituida en 1955 por el Venerable Papa Pío XII, ante un grupo de obreros reunidos en la Plaza de San Pedro en el Vaticano.

El Santo Padre pidió en esa oportunidad que “el humilde obrero de Nazaret, además de encarnar delante de Dios y de la Iglesia la dignidad del obrero manual, sea también el próvido guardián de vosotros y de vuestras familias”.

Pío XII quiso también que el Custodio de la Sagrada Familia “sea, para todos los obreros del mundo, especial protector ante Dios, y escudo para la tutela y defensa en las penalidades y en los riesgos del trabajo”.

SANTIDAD EN EL TRABAJO

Por su parte, San Juan Pablo II, en su encíclica dedicada a los trabajadores, la “Laborem exercens”, destacaba que “mediante el trabajo el hombre no sólo transforma la naturaleza adaptándola a las propias necesidades, sino que se realiza a sí mismo como hombre, es más, en un cierto sentido ‘se hace más hombre’”. Con estas palabras, el Papa peregrino manifestaba la importancia de San José en la comprensión y santificación del trabajo, es decir, cuán importante es la figura de San José en el camino por el que los seres humanos podemos santificarnos y ser felices a través del trabajo concreto que les toque desempeñar.

Posteriormente, durante el Jubileo de los Trabajadores del año 2000, el Papa polaco añadía: “Queridos trabajadores, empresarios, cooperadores, agentes financieros y comerciantes, unid vuestros brazos, vuestra mente y vuestro corazón para contribuir a construir una sociedad que respete al hombre y su trabajo… El hombre vale más por lo que es que por lo que tiene. Cuanto se realiza al servicio de una justicia mayor, de una fraternidad más vasta y de un orden más humano en las relaciones sociales, cuenta más que cualquier tipo de progreso en el campo técnico”.

PODEROSO INTERCESOR EN LAS DIFICULTADES LABORALES

San José es modelo e inspiración para todo ser humano que desea asumir el trabajo desde una perspectiva espiritual. En ese sentido, el trabajo debe ser siempre una actividad auténticamente humana, que brinde realización y satisfacción al corazón humano y no sea solo medio para producir “cosas”. Sin su sentido sobrenatural el trabajo se convierte en ocasión de nuevas esclavitudes, instrumentalización o manipulación. Por eso, como San José, cada persona que trabaja debe mirar al Cielo y trascender lo puramente material, que siendo importante no lo agota todo. Es Dios quien corona todo esfuerzo en búsqueda del bien común y la plenitud. San José, obrero y trabajador, es poderoso intercesor frente a la injusticia, ayuda para que no falte lo necesario y brinda asistencia a quienes están desempleados o en búsqueda de un nuevo trabajo.

Redacción ACI Prensa

¿POR QUÉ SE DEDICA EL MES DE MAYO A LA VIRGEN MARÍA?

Hoy comienza mayo, un tiempo dedicado por la Iglesia Católica a la Virgen María. Pero, ¿cuándo comenzó exactamente la tradición de este mes mariano?

La hermana Vittorina Marini, profesora de Mariología en Roma y miembro de la Congregación Hermanas de la Santísima Madre de los Dolores, explicó a ACI Prensa que “durante este tiempo se reconoce la obra de María en la historia de la salvación a partir de su Maternidad Divina”. 

También señaló que en la Iglesia Católica Latina este mes es el tiempo que tradicionalmente se dedica a María, aunque “no coincide para todas las iglesias y el mes elegido puede ser diferente”. 

“Durante este período, la piedad del pueblo cristiano expresa su auténtico amor a la Virgen a través de diversas iniciativas de oración, como el rosario, las procesiones, las peregrinaciones a santuarios marianos o las prácticas piadosas especiales que buscan reconocer y honrar el lugar de la Santísima Virgen en la historia de la salvación y destacar su vínculo maternal con Cristo y con los fieles”. 

LA REINA DEL CIELO 

La hermana Vittorina explicó que en la antigua Grecia el mes de mayo estaba consagrado a las divinidades femeninas de la fertilidad o la primavera. 

“En el transcurso de los siglos estos cultos paganos se combinaron con otros rituales y tradiciones populares presentes en Occidente, que se expresaban en homenajes cortesanos de los enamorados a la mujer amada; convirtiendo a mayo en un periodo de fiestas y diversiones, dedicado a la vida y a la maternidad”, explicó a ACI Prensa.  

En un esfuerzo de cristianizar estas fiestas, la Iglesia vinculó a este mes la tradición de rendir homenaje de corazón a la Virgen María, “celebrada como la criatura más elevada y bella entre las mujeres”.  

“En la Iglesia primitiva parece que ya existía una fiesta solemne en honor de la Madre del Señor que se celebraba el 15 de mayo de cada año; sin embargo, el mes completo no se asoció a la Virgen María hasta el siglo XVIII”, apuntó la profesora de Mariología. 

Las primeras prácticas devocionales vinculadas al mes de mayo se encuentran ya en el siglo XVI en Roma con San Felipe Neri, que enseñó a sus jóvenes a adornar la imagen de la Madre de Dios con flores, a cantar sus alabanzas y a ofrecer actos en su honor.  

Además, “a finales del siglo XVII, en el noviciado dominicano de Fiesole (Florencia), el P. Angelo Domenico Guinigi fundó en 1677 una especie de cofradía llamada Comunella, que comenzó a dedicar el mes de mayo a la Virgen con ejercicios de devoción”.  

Según señaló Vittorina, “todavía no era el mes de mayo tal y como lo conocemos hoy, pero tenía en común algunos elementos que todavía encontramos a veces: el canto de las letanías lauretanas o la coronación de María con una corona de rosas” 

De hecho, en la crónica del archivo de Santo Domingo se lee: “Llegada la fiesta de mayo y oyendo la víspera que muchos seglares empezaban a cantar las letanías y a festejar a las criaturas que aman, decidimos que también nosotros queríamos cantárselas a la Santísima Virgen María....”. 

Así, la reina laica de la primavera se contrapone a la reina del cielo”, señaló.  

LOS PAPAS Y MISIONEROS 

El mes de mayo mariano tal y como lo conocemos llegó en 1725 de la mano del P. Annibale Dionisi SJ, con su libro titulado Mes de María, y en el año 1800 la práctica devocional se enriqueció aún más con el rosario, “ligado anteriormente al mes de octubre y que más tarde se extendió al mes de mayo”.

En la primera mitad del siglo XIX, el mes de mayo estaba muy extendido en Europa y América, y poco a poco se fue implantando en diversas partes del mundo gracias a la labor de los misioneros. 

Según indicó Vittorina, “el dogma de la Inmaculada Concepción consolidó en 1854 esta tradición, debido al deseo de los Pontífices y del pueblo cristiano de dar el mayor honor a la Madre del Señor.  Los papas Pío VII, Gregorio XVI y Pío XIX se entregaron a ello y mayo se convirtió en el mes mariano por excelencia y llegó a competir con los momentos álgidos del año litúrgico”. 

“Desde León XIII hasta Pío XII, el Magisterio se interesó por el mes de mayo y lo señaló a los fieles en encíclicas, y a estas recomendaciones se sumaron las cartas pastorales de muchos obispos”.  

LA IMPORTANCIA DE LA DEVOCIÓN MARIANA

“Todos los Papas, hasta el Papa Francisco, han reafirmado la importancia de la devoción mariana, alentando su difusión entre el pueblo cristiano, especialmente en este mes dedicado a ella. De hecho, serán los mismos Pontífices, en momentos de grave dificultad y necesidad en la Iglesia y en la historia, quienes recomendarán la práctica del mes de mayo, invocando la ayuda de la Santísima Virgen María”.  

En esta línea podemos recordar dos gestos importantes y significativos del Papa Francisco: en mayo de 2021 el rezo del Santo Rosario para pedir el fin de la pandemia y el apoyo a los enfermos heridos por el coronavirus y el acto de consagración de Ucrania y Rusia a María para pedir el fin de la guerra en Ucrania.  

“En este momento de especial sufrimiento en el mundo, los cristianos están llamados una vez más a vivir este tiempo mariano: crecer en la escucha de la Palabra de Dios, orientada a un verdadero testimonio evangélico según las bienaventuranzas e invocar la intercesión de María para que proteja y libere a la humanidad de la destrucción de la guerra”, concluyó la Marióloga. 

POR ALMUDENA MARTÍNEZ-BORDIÚ | ACI Prensa

EL MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO EN EL DÍA DEL TRABAJO 2022

Luego de concluir la oración del Regina Caeli (Reina del Cielo) en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, que toda la Iglesia reza en tiempo de Pascua, el Papa Francisco ofreció un mensaje por el Día del Trabajo 2022.

“Hoy es el Día del Trabajo. Que sea estímulo para renovar el esfuerzo para que, en todo lugar y para todos, el trabajo sea digno, dijo el Papa Francisco ante los miles de fieles reunidos en el Vaticano.

“Y que del mundo del trabajo venga la voluntad de hacer crecer una economía de paz”, exhortó el Santo Padre, en el día en que la Iglesia celebra la fiesta de San José Obrero, patrono de los trabajadores.

Finalmente, el Papa Francisco recordó a “los operarios fallecidos en el trabajo: una tragedia muy difundida, tal vez demasiado.

El 1 de mayo de 1886 miles de obreros iniciaros una huelga en las fábricas de Chicago, en Estados Unidos, exigiendo la jornada laboral de ocho horas diarias.

Esto originó que cada 1 de mayo se celebre el Día del Trabajo o Día Internacional de los Trabajadores, que además es festivo o feriado en muchas partes del mundo.

POR WALTER SÁNCHEZ SILVA | ACI Prensa

PAPA FRANCISCO: JESÚS RESUCITADO NOS INVITA A LANZARNOS AL BIEN, SIN MIEDO Y SIN CÁLCULOS

Antes de rezar el Regina Caeli este domingo, ante una multitud de fieles en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, el Papa Francisco afirmó que Jesús resucitado invita a todos a lanzarnos al bien, a volver a empezar con Él especialmente si tenemos las “redes vacías”, y hacerlo con coraje, sin miedo y sin cálculos.

En su reflexión sobre el pasaje del Evangelio de San Juan en el que los discípulos no habían pescado nada y tal vez estaban desmoralizados, el Santo Padre dijo que “también a nosotros nos puede pasar que, por cansancio, desilusión, quizás por pereza, nos olvidemos del Señor y descuidemos las grandes opciones que hemos tomado, para contentarnos con otra cosa”.

“Por ejemplo, no dedicamos tiempo a hablar en familia, y preferimos los pasatiempos personales; nos olvidamos de la oración, dejándonos arrebatar por nuestras necesidades; descuidamos la caridad, con la excusa de las prisas diarias. Pero al hacer esto nos sentimos como Pedro, desmoralizados y con las redes vacías. Es un camino que nos hace retroceder y que no satisface”, explicó el Papa Francisco.

“¿Y qué hace Jesús con Pedro?”, preguntó el Pontífice. “Vuelve de nuevo a la orilla del lago donde había elegido a Pedro, Andrés, Santiago y Juan, a estos cuatro que eligió ahí. No hace reproches, Jesús no reprocha sino que siempre toca el corazón, y llama a los discípulos con ternura: ‘Muchachos’. Luego los invita, come en el pasado, a echar de nuevo las redes con coraje. Y una vez más las redes se llenan hasta lo inverosímil”.

El Papa Francisco resaltó que “cuando en la vida tenemos las redes vacías, no es el momento de autocompadecernos, de divertirnos, de volver a los viejos pasatiempos, no. Es momento de volver a empezar con Jesús, de hallar el valor de recomenzar, de navegar mar adentro con Él. Tres verbos: recomenzar, retomar y volver a empezar el camino”.

“Siempre, ante una desilusión, ante una vida que ha perdido un poco el sentido, ‘hoy siento que voy un poco hacia atrás’, vuelve a empezar con Jesús, vuelve a partir y anda al lago. Él te está esperando y piensa en ti, en mí, en cada uno de nosotros”.

El Papa Francisco destacó que “a Pedro le hacía falta ese sobresalto. Cuando oye a Juan gritar: ‘¡Es el Señor!’, se lanza inmediatamente al agua y nada hasta donde estaba Jesús. Es un gesto de amor, porque el amor va más allá de lo útil, lo conveniente y lo debido; el amor genera asombro, inspira impulsos creativos, gratuitos”.

El Santo Padre subrayó asimismo que “hoy Cristo resucitado nos invita a un nuevo impulso, a todos, a cada uno, a lanzarnos al bien sin miedo a perder algo, sin hacer demasiados cálculos, sin esperar a que empiecen los otros, porque para ir al encuentro de Jesús hay que comprometerse, con coraje. Volver a empezar, arriesgarse”.

“Preguntémonos: ¿soy capaz de un arranque de generosidad o contengo los impulsos del corazón y me cierro en la costumbre, en el miedo? Lanzarse, zambullirse. Esta es la palabra de Jesús”.

El Papa Francisco recordó que, “al final de este episodio, Jesús le hace tres veces a Pedro la pregunta: ‘¿Me amas?’. Hoy el Resucitado nos lo pregunta también a nosotros: ¿Me amas? Porque en la Pascua quiere que resurja también nuestro corazón; porque la fe no es una cuestión de saber, sino de amor”.

“¿Me amas?, te pregunta Jesús a ti, que tienes las redes vacías y miedo de recomenzar; a ti y a mí, a todos nosotros, que no tenemos el valor de lanzarnos y que hemos perdido tal vez el empuje”.

El Papa Francisco resaltó que a la pregunta “¿Me amas?” de Jesús, Pedro responde afirmativamente y “dejó de pescar para siempre y se dedicó al servicio de Dios y de los hermanos, hasta entregar su vida aquí, donde nos encontramos ahora”.

“Y nosotros, ¿queremos amar a Jesús? Que la Virgen, que con prontitud dijo ‘sí’ al Señor, nos ayude a encontrar el impulso del bien”, concluyó.

POR WALTER SÁNCHEZ SILVA | ACI Prensa

¿POR QUÉ Y CÓMO HACER LA BENDICIÓN ANTES DE TOMAR LOS ALIMENTOS?

Es un modo de hacer presente a Dios en medio de la jornada diaria.

Por: P. Evaristo Sada LC | Fuente: La-oracion.com

Uno de los momentos que más disfrutamos cada día es la hora de la comida. En cada comida podemos hacer memoria del amor de Dios que se ocupa de nosotros: “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?” (Mt 6,26) y que hizo criaturas tan bellas, tan variadas y tan sabrosas para que nosotros las disfrutáramos. La comida puede ser un momento de alabanza o de pecado, de egoísmo y presunción o de generosidad, gratitud y de testimonio de la propia fe.

HACER MEMORIA DEL AMOR DE DIOS EN LAS COMIDAS Y BENDECIRLO

Es muy bello ver matrimonios, familias, grupos de amigos o personas solas rezar en un lugar público antes de comer. Para muchas familias o grupos de amigos es la única oportunidad de rezar juntos. Es un modo de hacer presente a Dios en medio de la jornada, de avivar la conciencia de que todos somos hermanos hijos del Padre eterno, de reconocer públicamente su bondad y de proclamar nuestra fe con alegría.

Jesucristo nos enseñó a pedir al Padre que nos dé nuestro pan de cada día. A Dios le pertenece el mundo y todo cuanto contiene (cf Sal 24,1) y como buen Padre provee a sus hijos de lo necesario para su sustento. Nosotros, al sentarnos a la mesa, reconocemos su bondad, le damos gracias, lo bendecimos y le pedimos nos bendiga y bendiga los alimentos que vamos a tomar.

Ojalá que se mantenga viva esta costumbre que ayuda a fundir de manera sencilla el amor humano y el amor divino, lo temporal y lo eterno, las criaturas y el Creador, los deleites de esta vida y el gran banquete que nos espera en la vida eterna.

JESUCRISTO NOS ENSEÑA A BENDECIR AL PADRE AL TOMAR LOS ALIMENTOS

 Para el pueblo judío la bendición antes de la comida es una expresión fundamental de su religiosidad. Jesús mismo nos enseñó a rezar al inicio de la comida; Él oró y dio gracias antes de la multiplicación de los panes: “Tomó Jesús los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los  panes y los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Asimismo repartió los dos peces entre todos.” (Mc 6,41) Y también lo hizo en la última cena: “Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos.” (Mc 26,26)

LA BENDICIÓN VA DIRIGIDA A DIOS

La bendición, antes que a los alimentos, va dirigida sobre todo a Dios. Podemos estar seguros de que Jesús lo haría a diario con José y María, también cuando visitaba a sus amigos en Betania, de camino en las posadas y en el campo con los apóstoles.

La gratitud nos sensibiliza ante los dones recibidos, aún aquellos que han sido resultado de nuestro esfuerzo. Podemos estar sanamente satisfechos de lo que hemos conseguido, pero reconociendo siempre que todo nos viene de Dios, que ha sido Él quien hizo prosperar las obras de nuestras manos. (cf Sal 89)

ORACIONES DE BENDICIÓN ANTES DE TOMAR LOS ALIMENTOS

OFREZCO ESTAS CUATRO ORACIONES DE BENDICIÓN DE DIOS Y DE LOS ALIMENTOS:

1.     Señor Dios, te damos gracias porque nos haces partícipes de tus maravillas; te alabamos por los dones de tu amor y te bendecimos por la amistad que nos concedes vivir en torno a esta mesa. Que esta comida en sencillez de corazón y en alegría sea profecía del banquete del reino. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
 

2.     Bendícenos Señor y bendice estos alimentos que dados por tu bondad vamos a recibir, por Cristo Nuestro Señor.
 

3.     Señor, bendice estos alimentos que recibimos de tu generosidad. Da pan a los que tienen hambre y hambre de Dios a los que tienen pan.
 

4.     Bendícenos Señor, bendice los alimentos que vamos a recibir y a quienes los han preparado, da pan a quienes no lo tienen y concédenos sentarnos contigo en el banquete celestial.

Puede usarse siempre la misa fórmula o decir una oración espontánea. La oración espontánea ayuda a avivar la frescura y la autenticidad del encuentro con Dios y a no caer en la rutina. O primero puede hacerse la oración espontánea y en seguida la bendición ordinaria.

¿CÓMO SE HACE LA BENDICIÓN AL TOMAR LOS ALIMENTOS?

Cualquiera de los comensales puede pronunciar la oración de bendición. Ojalá que muchas veces la haga el papá, transparencia de nuestro Padre del cielo, protector y proveedor, sabiendo que la fuerza del testimonio ante sus hijos es de las lecciones más poderosas que puede dejarles para toda la vida.

En muchos hogares se tiene la costumbre de leer después de la bendición un versículo de la Sagrada Escritura. Para ello, hay mamás que se han dado a la tarea de imprimir 365 tarjetas con frases bíblicas y tenerlas al centro de la mesa, otros tienen una Biblia a la mano y la van leyendo progresivamente, teniendo en cuenta los tiempos litúrgicos para leer pasajes adecuados en Adviento, Cuaresma y Semana Santa, Pascua y Pentecostés.

Al terminar de comer normalmente tenemos un momento de calma, a veces una larga sobremesa… Es buen momento para celebrar la convivencia tenida y el gusto de los alimentos recibidos y bendecir a Dios por ello. Antes de ponerse de pié puede hacerse una breve oración de acción de gracias o simplemente la señal de la cruz.

TREINTA DÍAS DE ORACIÓN A LA REINA DEL CIELO. FLORES DEL 1 AL 5 DE MAYO

Devoción a la Virgen..

Por: Oscar Schmidt | Fuente: Catholic.net

La Iglesia ha dedicado el mes de mayo a María, a la dulce Reina de nuestras vidas, es por eso que comenzando con una simple oración le regalamos nuestro corazón:

Oh María, oh dulcísima, oh dueña mía!. Vengo a entregarte lo poco que poseo yo, pues sólo tuyo soy para que lo pongas en oblación ante el Trono de nuestro Señor. Te doy mi voluntad, para que no exista más y sea siempre la Voluntad del Padre Celestial.

Cada día del mes de mayo tiene que ser una flor para María. Por eso le regalaremos en cada jornada de su mes una meditación, una oración, una decena del Santo Rosario y una florecilla. De este modo iremos formando un ramo de flores para nuestra Reina del Cielo que nuestros ángeles custodios le llevarán en actitud de veneración.


FLOR DEL 1 DE MAYO: SANTA MARÍA
FIESTA DE SAN JOSÉ OBRERO, SU
CASTÍSIMO ESPOSO.

Meditación: “El nombre de la Virgen era María” (Lucas 1,27). Según la tradición cristiana a la Santísima Virgen le impusieron ese nombre por especial designio de Dios, significando en arameo Señora, en hebreo Hermosa y en egipcio Amada de Dios.

Oración: ¡Oh hermosa Señora, nos alegramos en tu Hijo Resucitado ya que Dios te ha amado tanto para hacerte Hija del Padre, Esposa del Espíritu Santo y Madre de Su Hijo!. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Hacer un especial examen de conciencia por la noche, antes de ir a dormir.


FLOR DEL 2 DE MAYO: LIRIO PERFECTO DE DIOS

Meditación: “Hágase en mi según Tu Palabra”. “El que haga la Voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre” (Marcos 3,35). María cumplió como nadie la Voluntad de Dios. Esto vale más que todos los demás dones suyos, sean cualidades humanas o gracias espirituales. Del mismo modo, por cumplir la Voluntad del Padre, Jesús sufre Su Pasión y Muerte, alcanzándonos la Redención.

Oración: ¡Oh María, Preciosísima, Cáliz de Amor!. Te ofrecemos nuestro corazón para que lo guardes junto a vos, uniéndolo al de tu Hijo Dios, como entrega de amor. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Prontitud y alegría para el trabajo, empezando por levantarme sin pereza y agradeciendo a Dios por un nuevo día.
 

FLOR DEL 3 DE MAYO: MADRE DE DIOS
FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DEL VALLE.


Meditación: “Por ser su Hijo Dios, María es Madre de Dios” (Lucas 1,3-5). Dios nos amó tanto que no sólo nos entregó a Su Hijo sino que nos dio a Su Madre. “Cuando llegó la plenitud del tiempo, Dios envió a Su Hijo nacido de Mujer…para que recibiésemos la adopción de Hijos de Dios” (Gálatas 4,5). Este es el maravilloso final del Plan del Padre y el sublime oficio de María, hacernos hijos de Dios, uno en Dios.

Oración: ¡Oh María, te agradecemos el regalo que nos ha hecho nuestro Dios amado, ponernos en tus hermosas manos para hacernos santos. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Examinar mi devoción a la Virgen y cómo la practico.


FLOR DEL 4 DE MAYO: MADRE DE CRISTO

Meditación: “De Ella nació Jesús, llamado el Cristo” (Mateo 1,16). Jesús significa Salvador, y es el Cristo, es decir el Ungido, el Mesías enviado por Dios para la Salvación de Su pueblo. Y Su Madre, Madre de Cristo, del Ungido, ha sido asociada a Su Empresa Redentora. Ella es Corredentora con su amor y su dolor. También Cristo nos llama a cada uno a participar en Su grandiosa Empresa de salvar a todos los hombres.

Oración: ¡Oh Madre de Dios, oh Madre del dolor!. Como Corredentora que sos, imprime en nuestro corazón las Llagas del Señor, para participar de la Fiesta de la Salvación. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día:
Examinar y renovar mi consagración a Cristo y a Su Sagrado Corazón.


FLOR DEL 5 DE MAYO: MADRE DE LA DIVINA GRACIA
FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE LA GRACIA


Meditación: “Mujer, ahí tienes a tu hijo, después dijo al discípulo, he ahí a tu Madre” (Juan 19,26-27). Madre no sólo adoptiva sino que nos da la Vida, nos da a Cristo, más exactamente nos da la gracia santificante, la vida sobrenatural, algo físico y real que consiste en la unión con Cristo.

Oración: ¡Oh Madre de la Divina Gracia, que nos llevas a la Vida!. Muéstranos como Manantial de Gracia el camino hacia la verdadera Patria. Tu, llena de Gracia, sed la Salvación de nuestras pobres almas. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Poner los medios para estar en gracia de Dios.

EL TRABAJO ES UNA COSA SAGRADA

No solamente hay millones de personas desempleadas sino que millones más están también confundidas sobre lo que significa el trabajo y para qué es.

Por: Mons. José H. Gómez | Fuente: ACI

NUESTRO HERMANO CÉSAR CHÁVEZ HABRÍA CUMPLIDO 85 AÑOS ESTE AÑO.

El tiempo se desvanece, los recuerdos se vuelven borrosos y las jóvenes generaciones pueden sentirse muy lejos de las preocupaciones de aquellos que se han ido antes que nosotros. Pero nosotros no deberíamos dejar que eso pase con él.

César fue uno de nuestros pioneros más grandes de los derechos civiles de la nación. Él fue un valiente luchador por la dignidad de nuestra gente hispana, especialmente los pobres y aquellos que trabajaban en los “campos agrícolas.”

Él fue un hombre cuyas convicciones públicas estaban arraigadas en la oración y creadas por su profunda fe católica.

Él dijo una vez, “Yo no pienso que podría basar mi voluntad de lucha en alguna fría economía, o sobre alguna doctrina política. No creo que eso sería suficiente para perdurar. Para
, la base debe ser la fe”.

Igual que otros dos grandes líderes morales de su generación, el Reverendo Martin Luther King y Dorothy Day, fundadora del movimiento de los Trabajadores Católicos, la fe de César lo condujo a luchar contra la injusticia usando la no-violencia como una arma espiritual de la oración, el ayuno, el sacrificio de si mismo y las obras de amor.

A través de la influencia de su fe y de los esfuerzos de algunos sacerdotes heroicos y laicos, su Unión de Campesinos de América fue fundada sobre los principios de la Doctrina Social Católica.

César entendió una verdad que todavía no es ampliamente conocida, que la Iglesia Católica es la primera institución en la historia de la humanidad que respeta la dignidad del trabajo.

En una de sus declaraciones públicas durante la Huelga de la Uva en Delano en 1966, él citó esas fuertes palabras del Papa Leo XIII: “El primer deber de cada uno de nosotros es proteger a los trabajadores de la ambición de los especuladores que usan a los seres humanos como instrumentos de trabajo para ganar dinero para ellos mismos. No es ni justo ni humano oprimir a los hombres y mujeres con trabajo excesivo hasta el punto donde sus mentes se debilitan y sus cuerpos se agotan”.

Hijo de un trabajador migrante que vino a California en los años19 30 y 40, César pasó muchos días en los campos debajo del ardiente sol. Él siempre dijo que estaba trabajando para un diferente sistema que debería tratar a los trabajadores campesinos como a seres humanos importantes.

“Dios sabe que nosotros no somos bestias de carga, no somos instrumentos agrícolas o esclavos rentados, nosotros somos hombres y mujeres”, él siempre dijo.

César todavía tiene un mensaje para nosotros hoy en día sobre la dignidad humana y la santidad del trabajo.

Hoy en día tenemos una crisis de empleo en nuestra sociedad. No solamente hay millones de personas desempleadas sino que millones más están también confundidas sobre lo que significa el trabajo y para qué es.

Nuestra sociedad ha reducido el trabajo a una idea materialista y “funcionalista”. Ya sea que se trate de cuello blanco o de cuello azul, industrial o de servicio, manual o intelectual, nosotros vemos el trabajo nada más que como un medio para un fin material. Un medio para hacer dinero. Un medio para lograr que se hagan las cosas. Por eso, entre aquellos suficientemente afortunados que tienen trabajos, vemos algunos que son “adictos al trabajo” mientras que otros solo tienen trabajo para el fin de semana.

NADA DE ESTO ES LO QUE DIOS QUIERE PARA EL TRABAJO HUMANO.

César lo entendió bien cuando dijo: “El trabajo es una cosa sagrada… Cada individuo esta dotado de dignidad”.

Nuestra actual crisis económica demanda que todos nosotros -trabajadores, dueños de negocios y líderes políticos- nos prometamos a nosotros mismos a trabajar juntos por el bien común.

Nosotros no podemos darnos el lujo solamente de ver por nuestras propias necesidades, o de buscar los intereses solamente de nuestro “grupo”. Demasiada gente está sufriendo. Demasiada gente necesita nuestra ayuda.

Así que otra lección que podemos aprender de César Chávez es buscar orientación de la doctrina social de la Iglesia. En nuestros días, el Papa Benedicto XVI nos ha mostrado “un nuevo camino” para el futuro en su encíclica social “Caridad en la Verdad.”

El Papa dice que la pobreza en nuestra economía global a menudo resulta en una “violación de la dignidad del trabajo humano”. Él nos llama a promover una economía donde el trabajo verdaderamente sirva a nuestros hermanos y hermanas y nos ayude a crecer más unidos a nuestras familias y de Dios.

CÉSAR CHÁVEZ TENÍA LA MISMA PERSPECTIVA. ÉL DIJO:

“Los seres humanos son únicos porque son creativos. Cuando nosotros reprimimos esa creatividad, destruimos el espíritu del individuo… Necesitamos un trabajo que mejora la calidad de vida, porque este tipo de trabajo es la piedra angular de la dignidad humana. Y ya que la gente es tan importante, trabajar por la gente –aun sacrificando un poco por ellos- aporta mucho más sentido a la vida de las personas. Hay mucho trabajo significativo que hacer.”

MANTENGÁMONOS ORANDO UNOS POR OTROS .

Y pidamos a Nuestra Señora de Guadalupe que ayude a quienes trabajan en nuestros campos agrícolas. Pidámosle a Ella más amor, preocupación y solidaridad en nuestra sociedad – empezando con nuestros propios corazones.

SAN JOSÉ, HOMBRE DE TRABAJO

Fiesta de San José Obrero. Todos los trabajadores están invitados hoy a mirar el ejemplo de este.

Por: SS Juan Pablo II | Fuente: Catholic.net

"Lo que hacéis, hacedlo con toda el alma, como para servir al Señor... Servid a Cristo Señor" ( Col 3, 23 s.).

¿Cómo no ver en estas palabras de la liturgia de hoy el programa y la síntesis de toda la existencia de San José, cuyo testimonio de generosa dedicación al trabajo propone la Iglesia a nuestra reflexión en este primer día de mayo? San José, "hombre justo", pasó gran parte de su vida trabajando junto al banco de carpintero, en un humilde pueblo de Palestina. Una existencia aparentemente igual que la de muchos otros hombres de su tiempo, comprometidos, como él, en el mismo duro trabajo. Y, sin embargo, una existencia tan singular y digna de admiración, que llevó a la Iglesia a proponerla como modelo ejemplar para todos los trabajadores del mundo.

¿Cuál es la razón de esta distinción? No resulta difícil reconocerla. Está en la orientación a Cristo, que sostuvo toda la fatiga de San José. La presencia en la casa de Nazaret del Verbo Encarnado, Hijo de Dios e Hijo de su esposa María, ofrecía a José el cotidiano por qué de volver a inclinarse sobre el banco de trabajo, a fin de sacar de su fatiga el sustento necesario para la familia. Realmente "todo lo que hizo", José lo hizo "para el Señor", y lo hizo "de corazón".

Todos los trabajadores están invitados hoy a mirar el ejemplo de este "hombre justo". La experiencia singular de San José se refleja, de algún modo, en la vida de cada uno de ellos. Efectivamente, por muy diverso que sea el trabajo a que se dedican, su actividad tiende siempre a satisfacer alguna necesidad humana, está orientada a servir al hombre. Por otra parte, el creyente sabe bien que Cristo ha querido ocultarse en todo ser humano, afirmando explícitamente que "todo lo que se hace por un hermano, incluso pequeño, es como si se le hiciese a Él mismo" (cf. Mt 25, 40). Por lo tanto, en todo trabajo es posible servir a Cristo, cumpliendo la recomendación de San Pablo e imitando el ejemplo de San José, custodio y servidor del Hijo de Dios.

Al dirigir hoy, primer día de mayo, un saludo cordialísimo a todos vosotros, (...), mi pensamiento va con todo afecto especialmente a los trabajadores presentes y, mediante ellos, a todos los trabajadores del mundo, exhortándoles a tomar renovada conciencia de la dignidad que les es propia: con su fatiga sirven a los hermanos: sirven al hombre y, en el hombre, a Cristo. Que San José les ayude a ver el trabajo en esta perspectiva, para valorar toda su nobleza y para que nunca les falten motivaciones fuertes a las que pueden recurrir en los momentos difíciles.


MAYO, MES CONSAGRADO A LA VIRGEN


Hoy comienza el mes que la piedad popular ha consagrado de modo especial al culto de la Virgen María. Al hablar de San José y de la casa de Nazaret, el pensamiento se dirige espontáneamente a Aquella que, en esa casa, fue durante años la esposa afectuosa y madre tiernísima, ejemplo incomparable de serena fortaleza y de confiado abandono. ¿Cómo no desear que la Virgen Santa entre también en nuestras casas, obteniendo con la fuerza de su intercesión materna -como dije en la Exhortación Apostólica "Familiaris consortio"- que "cada familia cristiana pueda llegar a ser verdaderamente una ´pequeña Iglesia´, en la que se refleje y reviva el misterio de la Iglesia de Cristo" (n. 86)?

Para que esto suceda, es necesario que en las familias florezca de nuevo la devoción a María, especialmente mediante el rezo del Rosario. El mes de mayo, que comienza hoy, puede ser la ocasión oportuna para reanudar esta hermosa práctica que tantos frutos de compromiso generoso y de consuelo espiritual ha dado a las generaciones cristianas, durante siglos. Que vuelva a las manos de los cristianos el rosario y se intensifique, con su ayuda, el diálogo entre la tierra y el cielo, que es garantía de que persevere el diálogo entre los hombres mismos, hermanados bajo la mirada amorosa de la Madre común.

DESCANSE EN PAZ

 He visto la foto del cuerpo presente del cardenal Amigo. Me ha impresionado la faz exánime del purpurado. Él que siempre tuvo tan buen color. Él que fue un ejemplo de elegancia.

Qué diferente es hablar de Dios, pensar acerca de Él, hacer teología, frente a entrar en el Misterio. Si por la gracia de Dios nos salvamos, la sorpresa que nos llevaremos al penetrar en la Presencia. Una cosa son los conceptos, los artículos de fe, la teología, la filosofía, y otra muy distinta la realidad de la Santísima Trinidad.

Cardenales, monjes, budistas, santos y pecadores, todos serán sorprendidos. Será un choque. El impacto de la realidad. Todo quedará claro entonces, todo quedará respondido. La respuesta será lo que veremos.

Es interesante que soy un yo, y Dios es otro yo, aunque en su caso hablemos de un “Yo”. Pero la mayúscula no nos debe despistar, está totalmente justificada; pero, al fin y al cabo, es un “yo”.

Él y mi persona somos dos yoes. Por muy poca cosa que sea mi persona, por poquísima cosa que sea, soy un yo. Por grandioso que sea el Ser Infinito, es un yo. Toda mi poquedad y miseria no me quita el que ahora mi persona sea un yo. Toda su grandeza puede ser infinita, pero es un yo. Lo repito: somos dos yoes.

Esto no peca de falta de respeto, porque es Dios mismo el primero en tomárselo en serio. Si alguien se toma en serio el “yo” que no es Él, es precisamente Dios. El Yo que es el Altísimo jamás anula al yo de la criatura.

Impresionante, con todo lo grande (ontológicamente) que es Él, es un Yo. Y con todo lo pequeño que soy, soy un yo, auténtica y verdaderamente. Y Dios nos asegura en su Palabra que mi yo seguirá existiendo siglo tras siglo, para siempre. El Yo divino no suprimirá mi existencia siendo yo.

P. FORTEA