miércoles, 1 de agosto de 2018

UN GURÚ ARGENTINO DE YOGA, ACUSADO DE ABUSOS SEXUALES Y ESCLAVITUD


Eduardo de Dios Nicosia, conocido como el Swami Vivekayuktananda, fundó una de las primeras escuelas de yoga porteñas en 1965. Hoy, casi 40 años después, un juez federal de Argentina lo procesó por una lista brutal de acusaciones bajo sospechas de haber dejado embarazadas a sus propias hijas. Lo cuenta Federico Fahsbender en Infobae.
UN MOMENTO EXTÁTICO EN LA INDIA
Siempre se trató de momentos de poder. En 1992, el Swami Vivekayuktananda entró vestido apenas con una túnica que lo cubría debajo de la cintura a las aguas heladas del Ganges para unirse cósmicamente a un poderoso yogi llamado Shri Surya Prakash.
Con una barba larga y blanca, sentado con las piernas cruzadas y condecorado con una guirlanda honorífica de crisantemos, Surya Prakash –la imagen de todo lo que cualquier occidental entendería como un sabio de los misterios antiguos de la India– le había ofrecido un asiento a su lado a Vivekayuktananda a orillas del río más sagrado para la cultura hindú, en reconocimiento de su autoridad. Vivekayuktananda rehusó la oferta: decidió ingresar al agua y enfrentar a Surya Prakash cara a cara, o mente a mente.
Un discípulo del Swami que lo acompañaba tomó una foto del momento, escribió una pequeña crónica que publicaría una década después en su sitio web, hoy fuera de línea. El discípulo describió el momento como uno del más alto trance místico posible, una unión divina de seres de nivel espiritual notable, “una escena sin espacio o tiempo” en el pueblo de Muni Ki Reti, cercano a Rishikesh, a donde los Beatles habían peregrinado en 1967 para conocer al célebre Maharishi Mahesh Yogi.

El trance duró unas tres horas, y el taxista que había llevado al Swami y a su discípulo a las orillas del Ganges se negó a cobrarles la vuelta. Decía que era un don divino lo que acababa de presenciar, que, en todo caso, le tendría que pasar la factura a Dios mismo.
LOS ORÍGENES DEL GURÚ
Swami Vivekayuktananda, a pesar de su nombre, no venía de la India. Había nacido en Buenos Aires en 1946, se llamaba Eduardo Augusto de Dios Nicosia y había sido un pionero, el primer gurú del yoga de la historia argentina.
Fundó un instituto para enseñar la disciplina hatha en 1965, 20 años antes de Indra Devi, con un estudio en la calle Viamonte. Luego creó el Instituto de Estudios Yoguísticos Yukteswar en el mismo lugar. Grabó un disco de vinilo, hoy una rareza para coleccionistas, donde daba instrucciones de postura y respiración.
Fundó una comunidad espiritual, un ashram, tomó discípulos que vistieron túnicas. Sus estudiantes lo amaban, le dedicaban poemas devocionales, le tenían una lealtad casi mística. Designó a trece de ellos como sus representantes fidedignos, autorizados a enseñar en su nombre: les dio el cargo de ser swamis tal como él, con nombres en sánscrito y el título de acharya, autoridad, uno de los máximos honores posibles, los empoderó. Algunos permanecerían a su lado durante décadas.
SU “APOSTOLADO” IBEROAMERICANO
Nicosia viajó también por Latinoamérica. El semanario uruguayo Marcha habló de él en un pequeño recuadro en su edición del 14 de julio de 1972. “Llega Swami”, decía el título: el recuadro lo proclamaba como “fundador de la Orden de los Swamis en Argentina” tras haber sido iniciado por su maestro espiritual, el célebre gurú Chidananda, cabeza de la Divine Life Society en Muni Ki Reti, un sabio hindú que combinaba la práctica del yoga con la aplicación de la filosofía hindú. Con el tiempo, Vivekayuktananda llevaría a su culto y a sus discípulos a Venezuela.
Volvió eventualmente a Argentina, primero a una quinta en Moreno y luego a la ciudad de Mar del Plata, para montar su nueva base de operaciones en el City Hotel, un lugar modesto de frente blanco, un poco antiguo, ubicado sobre la diagonal Alberdi.
Sus discípulos anunciaron cursos sobre yoga y misticismo asiático en el hotel desde fines de la década del 90, con ofertas de retiros a Sierra de los Padres, y tomaron el control legal del lugar con una cooperativa conformada en 2005. Algunos de ellos vivirían ahí, ocupando habitaciones.
La cooperativa y el hotel fueron distinguidos en abril de ese año por la Defensoría del Pueblo marplatense con un “diploma de aporte a la identidad” de la ciudad costera por “reunir valores de identidad histórica”. Todo parecía legítimo.
“PÉGATE UN TIRO”
Años después de meterse en el Ganges para enfrentar al maestro cósmico, el swami argentino ejercería su poder de una manera distinta de acuerdo con un fuerte testimonio en su contra recogido por la Justicia federal marplatense. Quizás quería probar un punto, si es que la historia es cierta.
La escena involucraba a su pareja, Silvia Capossiello, y a una niña muy cercana a ella. Eduardo de Dios le entregó una pistola a Silvia. “Pegate un tiro, le dijo, convencido. Silvia disparó con su pistola en la sien frente a la niña, hizo clac con el gatillo, pero no salió ningún disparo.
Hoy no queda mucho de ese swami, al menos no en el cuerpo físico. Con 72 años, Vivekayuktananda está preso en el Hospital del penal de Ezeiza: se mueve en silla de ruedas, apenas se levanta con un bastón según una voz cercana a él, no le quedan muchos dientes, tiene psoriasis en la piel, algunos órganos complicados. La vida se le complica también: el swami argentino enfrenta el riesgo de morir en la cárcel.
ACUSACIONES CONTRA EL GURÚ
El testimonio que detalló la ruleta rusa es solo la punta de un iceberg más escandaloso. El 13 de julio pasado, después de meses de investigación a cargo del fiscal Nicolás Czizik y los relatos de al menos cinco víctimas, el juez Santiago Inchausti lo procesó con prisión preventiva y un embargo de 10 millones de pesos por un rosario brutal de imputaciones: trata de personas con fines de explotación sexual y laboral, reducción a la servidumbre, agravantes como uso de fraude y amenazas y el uso de su autoridad como ministro de culto, torturas y vejaciones, abuso sexual agravado.
Silvia Capossiello fue arrestada en el hotel City como su principal cómplice junto a Sinecio Coronado Acurero, un venezolano que sigue a Vivekayuktananda desde los años 70, señalado como su mano derecha. La división de Unidades Operativas de la Policía Federal encontró a la pareja del swami con gritos e insultos cuando fueron a allanar el lugar, intentando impedirles el paso.
Lo que incautaron en una de las habitaciones del hotel era suficiente como para montar una pequeña batalla: pistolas Glock, entre ellas una de calibre .40, carabinas Marlin con miras ópticas, un fusil Tikka, dos escopetas Remington, visores de visión nocturna, un detector de radio frecuencia con antena, cerca de mil balas.
En su procesamiento firmado el 13 de julio, el juez Inchausti aseguró que Vivekayuktananda se vendía a sí mismo como un “ser superior”, capaz de decirle a sus seguidores que podía conocer sus pensamientos. Vivekayuktananda produjo pocos textos que se conozcan, instrucciones a sus discípulos. En uno de ellos, escrito en India, instaba a sus hermanos swamis a que dejen de pedir plata, que una gran alma “siempre será visible a un buscador sincero”.
Inchausti lo acusó de apropiarse de los bienes de los buscadores que llegaban a sus pies y de hacerlos trabajar por techo y comida en el City, hay al menos cinco víctimas en estas acusaciones de reducción a la servidumbre. El hotel no sería otra cosa que un frente para lavarle la cara al culto.
TUVO HIJOS CON VARIAS ADEPTAS
Inchausti incluso señaló al swami por supuestamente dejar embarazadas a sus fieles y anotar a los hijos que tenía a nombre de otros: se sospecha que el gurú tuvo entre 13 y 15 hijos. También, de obligarlos a tener sexo entre ellos y filmarlos.
Hay varios casos contra Eduardo de Dios, historias que constan en la causa a través de testimonios directos de las víctimas. El de M., cercana a Capossiello, testigo del juego de la ruleta rusa, es particularmente grave. No lleva el apellido Nicosia. Sin embargo, M., hoy de 45 años, cree que Vivekayuktananda es su padre biológico.
La vida era de mudanzas a lo largo de los años 70 para M., una vida algo errante entre el grupo de fieles de su padre y las “esposas” del maestro, entre ellas Capossiello. Llegaron juntos al City Hotel a fines de los 90, comprado por una de las mujeres del jefe del culto, en una estructura de “grupos”, células, “familias”: Vivekayuktananda, de acuerdo con testimonios, dejaba embarazada a una mujer y ordenaba que se casara con un discípulo varón que le daría el apellido al bebé para dar una apariencia de normalidad familiar.
Hay motivos en la Justicia para sospechar que Vivekayuktananda habría abusado de ella desde sus seis años de edad, que la habría inducido a practicarle sexo oral en Venezuela cuando M. tenía 7 años, que habría comenzado a penetrarla vaginalmente a los 13. Otra supuesta hermana también habría sido víctima de los ataques sexuales, todo esto con el supuesto consentimiento de Silvia Capossiello.
ABUSOS FÍSICOS Y SEXUALES
Se habla en el expediente de palizas sufridas por M.: azotes con un cinturón, quemaduras con encendedores. Vivekayuktananda habría intentado abusar a M. por vía anal: su supuesta hija nunca se lo permitió. Debía, también, llevarle comida al cuarto en donde era violada para luego limpiarlo. En una ocasión, de acuerdo con su testimonio en el expediente, intentó forzarla a tener sexo con una joven que era miembro del culto. M. se negó y recibió una paliza.
M. no está sola en su incertidumbre. El juez y el fiscal del caso llegaron a otro hombre, J., que cree también ser hijo biológico de Nicosia a pesar de haber sido anotado como hijo de un discípulo de su padre.
J. efectivamente habló en una larga testimonial. Su historia incluye la misma mecánica: familias falsas, vivir entre mujeres que eran las esposas del swami. Fue a vivir a Venezuela a los 7 años, junto con la mudanza colectiva del culto: allí vio a J., otro niño del ashram, el único supuestamente anotado con el apellido de Nicosia; una vez incendió su cubrecama por error al jugar con fuego. Vivekayuktananda, gurú del amor, le habría quemado las manos y lo habría atado y colgado de una ventana para que aprendiera la lección.
La vuelta a la Argentina a fines de los años 80 sería en una quinta de once mil metros cuadrados en la zona de Francisco Álvarez, partido de Moreno. Allí, J. habló del nacimiento de A. en 1988, otro bebé, también presunto hijo de Vivekayuktananda: la madre fue una adolescente del culto de la que, según su relato, Viveyuktananda abusaba desde los doce años de edad.
A este bebé, de acuerdo a su relato, el gurú lo azotaba con un rebenque con cierta regularidad. J. se convirtió en padre de repente, al menos en los papeles: Nicosia lo inscribió legalmente no como su hijo, sino como de J. mismo.
Tiempo después, ya con casi 18 años, su padre le habría ordenado junto a otros jóvenes del culto que violaran en grupo a una chica. J. se negó a hacerlo. Otro hombre que cree ser hijo biológico del maestro afirmó ante el juez Inchausti que recibió una dieta constante de torturas y afirmó que a sus 17 fue forzado a mantener sexo con una chica mientras era filmado“Lecciones”, dijo. Un aprendizaje.
INICIACIÓN AL SEXO CON MENORES
A., el supuesto hijo de Nicosia anotado como hijo de su hermano, también declaró: su infierno personal fue de un calor intenso. Dijo haber presenciado como Vivekayuktananda les tomaba fotos a dos niñas mientras estaban desnudas, que su presunto padre lo tiraba por las escaleras, que hoy le teme al agua después de que el swami lo ahogara en el inodoro más de una vez, que hasta lo torturó con pinzas electrificadas.
Perdió su virginidad a los 14 años con una mujer a la que identificó como su tía dentro de la secta: su padre le ordenó a la mujer que le pusiera un preservativo y que tuvieran sexo en la alfombra, frente a otros miembros del culto.
A. nunca fue al colegio, la norma para todos los presuntos hijos de Vivekayuktananda. Los discípulos nuevos que se unían debían entregar autos, propiedades: una mujer marplatense, de acuerdo con el expediente, le regaló al culto del gurú un viejo hotel sobre la calle Buenos Aires, cerca del Casino.
Vivekayuktananda, mientras tanto, se paseaba desnudo entre sus fieles que le cantaban en lengua sánscrita a antiguos dioses con un montón de pistolas y balas guardadas en una habitación, un swami de luz torcida, sin que nadie lo toque o lo cuestione a través de más de 40 años.
TRAS LA DETENCIÓN
Vivekayuktananda se negó a declarar ante el juez Inchausti tras ser detenido, tal como Silvia Capossiello y su amigo venezolano. “Desconocía los contenidos de la causa en su contra al no poder verla”, asegura su actual abogado, Pablo Tosco, que asumió su defensa tras la firma del procesamiento: “Todavía no he tenido oportunidad de verla ya que hay secreto de sumario. No poder ver el expediente atenta contra el derecho de defensa”, continúa Tosco.
De vuelta en el Hospital Penitenciario de Ezeiza, con un pedido de excarcelación denegado por Inchausti, el primer gurú del yoga de la historia argentina dice desconocer todos los cargos en su contra“Está imputado de desapoderar a las personas, pero no tiene bienes a su nombre. Los hechos se remontan hace más de 30 años sin pruebas concretas más allá de las testimoniales. ¿Los hechos son graves? Desde luego, pero ponemos en duda la veracidad de los dichos. Las armas estaban todas registradas, a nombre de Acurero y de otro imputado, se dedican a la caza deportiva, dice Tosco.
El procesamiento ya fue recurrido por el defensor. Este 2 de agosto, Tosco y Nicosia buscarán lograr la excarcelación y la prisión domiciliaria en una nueva audiencia en la Cámara Federal de Mar del Plata.
Mientras tanto, el juez Inchausti espera una prueba crucial en el horizonte. El relato de M., la primera supuesta hija de Vivekayuktananda, que tiene una hija adolescente: afirmó bajo juramento que Nicosia mismo es el padre, el mismo hombre del que sospecha es su padre también, una hija-nieta. Nicosia habría intentado abusar de la menor a instancias de Silvia Capossiello al grito de que la nena tenía que “ir con el abuelo”.
La adolescente no es la única: habría también otra hija-nieta engendrada por el maestro. El juez Inchausti, por lo pronto, ordenó estudios de ADN para determinar los parentescos, para saber si efectivamente el hombre que predicaba luz y armonía y unión con Dios envuelto en una túnica rosa pastel abusó sexualmente de su propia familia.
Secretaría RIES

COLOMBIA: PREOCUPACIÓN POR EL HALLAZGO DE RESTOS DE RITUALES


En Bogotá (Colombia), residentes de la calle 127 con avenida Córdoba denunciaron aterrorizados que en la parte alta de los árboles han encontrado bolsas y contenedores con cabellos, figuras religiosas, cruces volteadas, alfileres y muñecos con alfileres. Al parecer, se trataría de redes de brujería o cultos sincretistas afroamericanos que operan en el sector del humedal. Lo cuenta Blu Radio.
“Hace dos días que salía a pasear a los perros me dio por mirar a los árboles y me di cuenta de las cosas que colgaban y que eran bastante extrañas. En el piso también había muñecos y me pareció espeluznante. Todas las personas debemos unirnos y no deberíamos permitir que nos invadan de estas cosas que no sé si sean sectas satánicas, señaló una vecina.
La Policía de Suba ha atendido el llamamiento de la comunidad e investiga la situación. “Decirles que cuenten con las autoridades, especialmente la Policía que va a coordinar con las entidades del Distrito para organizar jornadas de limpieza con ayuda de la comunidad para que en este sector no se vuelvan a ver estos elementos que causan una sensación de intranquilidad en los residentes”, señaló coronel Diego Vásquez.

Las autoridades ya investigan quiénes son los responsables de estos actos y de dejar estos elementos en los árboles de la zona. Según informa Noticias Caracol, los residentes esperan que las autoridades cumplan, pues el noticiero aseguró que en varias ocasiones han pedido ayuda pero nadie les ha prestado atención.
Secretaría RIES

¿QUE LAS TRES RELIGIONES MONOTEÍSTAS TIENEN EL MISMO DIOS? ¡¡¡NO!!!


No es la primera vez que el papa Bergoglio, recibiendo a grupos de varias confesiones o asociaciones, como, por ejemplo, los representantes de la Cruz Verde, el sábado 27 de enero, se niega a impartir la bendición católica pronunciando en cambio una especie de bendición sincretista, no ciertamente en el nombre de Dios “Padre, Hijo y Espíritu Santo” sino en el nombre de un solo Dios “Padre de todos los hombres y de todas las confesiones religiosas”. Que Dios sea padre de todos los hombres, entendidos como creaturas suyas en sentido amplio podría incluso aceptarse, pero que todas las confesiones religiosas crean en un solo mismo Dios es completamente falso, más aún, es la plena negación de una de las verdades más importantes de nuestra fe: la filiación divina que se obtiene solamente con el Sacramento del Bautismo, sello de Dios para sus hijos.
Se ha hecho eco también de esta especie de bendición “urbi et orbi” L’Osservatore Romano, el 31 de enero de 2018, que, en la página 7, dice así: “Una sola casa para tres religiones según el proyecto House of One, que se propone reunir en un único templo las tres religiones monoteístas”. Este proyecto no es sino un sincretismo de las tres religiones así llamadas “monoteístas” para que se realice la “religión universal” proyectada desde hace siglos por la gnosis esotérica y por el “Nuevo Orden Mundial” masónico.

A este proyecto de destrucción de la fe cristiana, que anula en la práctica los dogmas, la doctrina y, en última o en primera instancia, todo el cristianismo, eliminando al mismo Jesús, verdadero hombre y verdadero Dios, se oponen con fuerza, no sólo los católicos, sino también todos los cristianos que no se reconocen en absoluto en esta especie de “globalización del espíritu” y no tienen ninguna intención de orar al mismo tiempo junto a un musulmán, por ejemplo, ni junto a un judío. Junto al primero porque un abismo de diferencias nos distingue del Islam, que no distingue en absoluto entre orden civil y religioso, sólo por citar una diferencia esencial; y junto al segundo, el judío, porque no ha reconocido todavía en Jesucristo al Hijo de Dios, único Salvador del mundo, negándole a Él y todo el Nuevo Testamento.
Como respuesta, aportamos el así llamado “Pensierino della sera” [“Breve pensamiento de la tarde”, ndt] de don Ferdinando Rancan, fallecido en olor de santidad el pasado año, es decir, frases bien examinadas y extrapoladas de algunos libros suyos, elegidas como respuesta al tema que se quiere tratar.
“Dios no ha dejado a los hombres en la ignorancia ni tampoco en la confusión y en la incertidumbre respecto a la verdad primaria y fundamental de nuestra vida. No nos ha dejado a merced de un Dios vago y genérico que apague los deseos de todos. Dios ha querido ir más allá de la naturaleza y con la Revelación nos ha abierto los horizontes ilimitados de su realidad divina y las maravillas realizadas por su amor. Esta Revelación nos hace conocer las dos Verdades fundamentales de nuestra fe: la Unidad y Trinidad de Dios; la Encarnación, la Pasión, la Muerte y la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Esta es la fe cristiana. Una fe que no sólo ilumina nuestra inteligencia, sino que establece entre nosotros y el único Dios verdadero una relación nueva, sobrenatural, divina y humana, en la Persona del Hijo de Dios: Jesús”. Tomado de “Il senso del vivere”. 

Esta Revelación divina cristiana no es algo opcional a lo cual adherirse o no, sino que es firmemente vinculante para quien ha tenido la fortuna de conocer y abrazar la fe cristiana, la cual debe defenderse con todas las fuerzas a costa del martirio. Recordemos recientemente a la heroica mujer Asia Bibi, paquistaní, en una cárcel durísima sin ventanas desde hace nueve años solamente por haber declarado a unas vecinas musulmanas su fe en Jesús. Condenada a morir ahorcada, pero más tarde conmutada la condena por otra a una cárcel durísima. Debemos advertir que dos defensores suyos paquistaníes fueron asesinados precisamente por haber osado defender a una cristiana, y los asesinos fueron protegidos y alabados con motivo de esta su “ideología religiosa”, que los hace ciegos y que nada tiene que ver con el único Dios verdadero. Esto es el Islam, no el extremista, sino el común, oficial, reconocido legalmente. ¿Y tendremos que orar junto a ellos al mismo tiempo? Pero aquí, más aún que perder la dignidad y el bien de la inteligencia, nos estamos jugando el alma para toda la eternidad. El cristiano reconoce ante todo como verdadero Dios y verdadero hombre a Jesucristo, único Salvador, y para conservar y dar testimonio de esta fe en el único Dios verdadero, que es “Padre, Hijo y Espíritu Santo” por Revelación divina, debe estar dispuesto a todo, incluso a la muerte. De otro modo ¿para qué ha servido el sacrificio de la vida de millones de cristianos en todo el mundo que se han negado a abrazar otros “dioses”? Esta vida nuestra en la tierra pasa deprisa… después viene la Vida Eterna, o sea, la felicidad para siempre.
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Judíos, Cristianos y Musulmanes: ¿son todos hijos del mismo Dios? Absolutamente ¡NO! Veamos por qué.

 EL DIOS DEL ISLAM 
La gente está convencida de que el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam derivan del único Patriarca Abrahán, al cual Dios confió la promesa por medio de dos hijos: Isaac, hijo de su mujer Sara, e Ismael, hijo de la esclava Agar, porque Dios habría dado a ambos su bendición haciéndoles jefes de numerosas Naciones. En realidad las bendiciones son múltiples y por varias circunstancias, pero la mesiánica es una sola, para una sola persona, un “elegido”, en cierto sentido, y Dios la dio a Abrahán, el cual la transmitió sólo a Isaac, por mandato de Dios, el cual la transmitió a su hijo Jacob, siempre por voluntad de Dios, y no a Esaú, no obstante fuera éste el primogénito. El mismo Jacob, más tarde, transmitió la bendición mesiánica a uno solo de sus doce hijos (aun amándolos a todos indistintamente), no al primogénito Rubén, ni tampoco al muy conocido José, que llevó al pueblo a Egipto, sino sólo a Judá, por inspiración directa de Dios, para que se cumpliera la Escritura según la cual de esa descendencia habría venido el Rey David y después Jesucristo. 

Se trata, en efecto, de bendiciones particulares, casi una Investidura divina, como las Unciones para los Reyes, que en aquellos tiempos tenían un significado muy especial vinculado también a un mandato muy preciso de proveniencia divina, el mesiánico precisamente. En todos los casos, si consideramos la sucesión desde el punto de vista étnico, esto es, de la descendencia carnal, la genealógica, decimos, los descendientes de Isaac, hijo de la promesa que Dios hizo a Abrahán, son los Judíos, pero los descendientes del otro hijo de Abrahán, Ismael, hijo de la esclava Agar, al cual, sin embargo, Dios prometió protección y larga descendencia, ¿quiénes son? 

Los descendientes de Ismael según la sangre son las diferentes etnias árabes que tenían elementos de religión judía y pagana, mientras que los musulmanes descienden de Mahoma, el fundador del Islam (alrededor del año 570), que creó una fractura irreparable con la religión judía y cristiana presente en aquellos tiempos en Arabia; un guerrero violento y pasional que, con la intención de reconducir a idólatras y paganos al Dios del Islam, Alá, hizo en realidad de su “misión” una guerra continua, una verdadera carnicería, jactándose de haber degollado a las puertas de Medina a más de 700 judíos que se negaban a convertirse, y obligando a sus secuaces a hacer lo mismo por medio de la así llamada “Yihad”, “la guerra santa”, que él mismo quiso estigmatizar en el Corán como indiscutible voluntad de Dios. El mismo Mahoma se jactaba de haber obtenido de Dios el permiso de tener veinte mujeres, mientras que los fieles pueden tener como mucho cuatro. Estos “detalles” y otros semejantes no deben infravalorarse si queremos hacernos una idea del Islam y de Mahoma[i]. 

El mensaje del Islam es transmitido por el Corán, subdividido en 114 capítulos o suras, y por la Sunna, que, junto a los dichos y narraciones de Mahoma, constituyen la sharia islámica, que es la ley, esto es, la constitución de los musulmanes, la única fuente del derecho islámico, religioso, civil, político legislativo; todo lo que se opone a ella es nulo y quien la osa contradecir merece la muerte[ii]. 

El “Dios” de los Musulmanes, del nombre árabe “musliman”, musulmán, esto es, miembro del Islam (Islam a su vez significa sometido) es un “monarca-absoluto”, inaccesible y solitario que exige castigos terribles para quien infringe la ley y tributos de sangre para todos los infieles, un “Dios” que premia a sus creyentes con sensualidad y diversiones de todo tipo en un hipotético paraíso de gozos perennes que sólo la fantasía de Mahoma podía inventar[iii]. 

Por lo tanto, el Dios islámico no es en absoluto el mismo Dios del padre Abrahán. 

Cuando en el Corán se habla de un Dios misericordioso, no tiene nada que ver con la misericordia del Evangelio, la misericordia de un padre que ama a su hijo mucho más allá de sus méritos; incluso cuando peca, lo perdona y espera su vuelta. La misericordia de Alá es la de un emperador que levanta el pulgar en vez de bajarlo para salvar de la muerte al gladiador herido. Todos aplauden su “misericordia”, pero estamos en otro planeta. El Corán, prácticamente incomprensible, es en cambio clarísimo respecto a la guerra que los musulmanes deben librar contra los infieles y presenta como excepción extraordinaria una gran consideración a María, o mejor, a su pureza absoluta, como madre del profeta Jesús, obviamente, y no como Madre de Dios. Se piensa que esta tradición oral haya sido transmitida a Mahoma por los cristianos presentes en aquel tiempo en Arabia y que pueda constituir, como decía recientemente el Obispo de Beirut, un “elemento de unidad” casi milagroso sobre el cual apoyarse para impetrar de ambas partes el auxilio de la Virgen, sobre todo en la dificilísima empresa del diálogo y de la convivencia pacífica. 

EL DIOS DE LOS JUDÍOS 
Visto que nosotros cristianos bebemos todos del Antiguo Testamento, ¿podemos decir que tenemos al menos con los Judíos el mismo Dios de la Alianza? Veámoslo brevemente.
Al pueblo judío, el pueblo de la promesa que vivía en ambientes idólatras, Dios se reveló, por medio de Abrahán, Moisés y los Profetas, proclamándose el Único Dios verdadero, “YO SOY”, y mientras que por un lado le demostraba su predilección protegiéndolo contra sus numerosos enemigos, al mismo tiempo exigía de su pueblo adoración y obediencia, con el fin de una misión especialísima a la cual había sido llamado por voluntad de Dios: ¡la venida del Salvador del mundo, un Judío, hijo de Judíos, de la descendencia de David!
Sabemos por la Historia Sagrada cómo el “pueblo en un tiempo elegido” fue, sin embargo, castigado muchas veces también por el mismo Dios, sobre todo cuando se manchaba del pecado de idolatría, tanto es así que, por motivo de la idolatría, los Judíos sufrieron el castigo más terrible: la deportación a Babilonia, de la cual fueron liberados gracias al rey Ciro. Vueltos a Jerusalén, reconstruyeron el templo y las murallas, a la espera de la realización de la “gran promesa”, esto es, la venida del Mesías, pero no quisieron reconocerlo en Jesús de Nazaret.
En el Evangelio, Jesucristo confirma la bondad de todo el Antiguo Testamento con sus palabras y con su misma vida, citando varias veces a Abrahán, Moisés y los Profetas ante los Fariseos incrédulos, incluso apareciendo ante los Apóstoles en la transfiguración junto a Moisés y Elías, como signo de continuidad con el pasado del pueblo judío. “No penséis que he venido a abolir la Ley o los Profetas; no he venido a abolir sino a dar cumplimiento” (Mt 5, 17). Sin embargo, Jesucristo, al confirmar la continuidad, pone también de relieve con firmeza la distinción, dada por la “novedad absoluta” constituida por su Presencia Divina como Hijo de Dios, totalmente uno con el Padre, de cuyo amor promana el Espíritu Santo: ¡la Santísima Trinidad, esto es, un solo Dios en Tres Personas divinas! Revelación verdaderamente asombrosa y vinculante para la salvación eterna. Antes de subir al cielo, Jesús dijo a los apóstoles: “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. ¡Id, pues, y haced discípulos míos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo!” (Mt 28, 16). Desde ese momento, los Judíos tendrán que adorar al único Dios en Tres Personas porque el Dios del Antiguo Testamento se ha revelado en Cristo y ha hablado de Sí mismo, proclamando su plena unidad con el Padre y el Espíritu Santo: “Yo y el Padre somos uno, el Padre está en mí y yo estoy en el Padre” (Jn 10, 30).
Y cuando los Judíos, incrédulos, para desafiar a Jesús, le recuerdan que ellos descienden de Abrahán y tienen a Dios como padre, Jesús les responde: Si Dios fuera vuestro Padre me amaríais, porque de Dios he salido y vengo. (…) Porque no podéis escuchar mis palabras VOSOTROS QUE TENÉIS POR PADRE AL DIABLO y queréis cumplir los deseos de vuestro padre. (…) Abrahán, vuestro padre, exultó en la esperanza de ver mi día, lo vio y se alegró”. Le dijeron entonces los Judíos: “No tienes todavía cincuenta años y ¿has visto a Abrahán?” Les respondió Jesús: “En verdad, en verdad os digo, antes de que Abrahán existiera, yo soy” (Jn 8, 31-59).
Fuerte y terrible este fragmento de Juan, en el que Jesús aparece en toda su majestuosidad, autoridad y poder. Aun siendo él mismo judío, sin embargo no duda en definir a sus connacionales “hijos del diablo” y no hijos de Abrahán, ¿por qué? Porque con la venida de Jesucristo y sobre todo con su Muerte y Resurrección, el “Dios de Abrahán” está ahora solamente en la fe en Cristo y, por lo tanto, cualquier parentesco o descendencia es sólo de orden espiritual. Se pueden definir como “hijos de Abrahán” sólo aquellos que nacen a la fe en Cristo, por lo tanto también los paganos que se convierten a Cristo, cancelando definitivamente el valor de la sucesión carnal, étnica, para privilegiar sólo la de la fe en Él, abierta a todos los hombres de todas las razas.
“Abrahán vio mi día y se alegró”, afirmó Jesús. ¿Cómo es posible si Abrahán vivió alrededor de dos mil años antes de Cristo? Santo Tomás da esta respuesta: “Era necesario que el misterio de la Encarnación de Cristo de algún modo fuera creído por todos, de manera distinta, según los tiempos y las personas…” (Santo Tomás de Aquino, Summa Theologiae, II, q. 2-7). Por tanto, también Abrahán, Moisés, David y los Profetas del Antiguo Testamento se salvaron, no por las obras de la Ley, ni tan siquiera por la fe en un único Dios, SINO POR LA FE EN CRISTO, que debía venir, esto es, por la fe en el Dios Trinitario. Por lo tanto, aun teniendo las mismas raíces y el mismo Antiguo Testamento, lo que crea la diferencia es el acto de fe en Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, que los Judíos no han realizado todavía como pueblo, sino sólo singularmente como individuos o pequeños grupos desde los tiempos de Cristo hasta hoy. 

EL DIOS DE LOS CRISTIANOS: “PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO”. UN SOLO DIOS EN TRES PERSONAS. 
A la luz de lo dicho se sigue que para los cristianos el único Dios verdadero es Aquél que se manifestó en Jesucristo, Hijo de Dios, alrededor de dos mil años después de Abrahán, y que reveló la esencia más íntima y peculiar de la naturaleza divina: Tres Personas en una sola Naturaleza: Padre, Hijo y Espíritu Santo, esto es, la Santísima Trinidad, inconcebible para los Judíos, blasfemada por los musulmanes. 

Aquel Jesucristo que se encarnó en el seno de la Virgen María, que dio pruebas de su divinidad, que habló de Dios como Padre, que lo dio a conocer como Amor, identificándose con el Hijo hasta tal punto que también el Hijo vino a la tierra por Amor, y sólo por Amor dio su vida por los hombres. Aquel Cristo que resucitó y que prometió también para nosotros la resurrección de entre los muertos es un hecho histórico, real, maravilloso, cuanto menos asombroso, que exige de cada uno de nosotros un preciso y consciente acto de fe, ya que no estamos ante un sistema religioso entre otros que prevé verdades en las que creer y ritos que celebrar, sino que nos encontramos ante una Persona Divina, Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre. 

Por ello, quien adora a Jesucristo adora también a Dios y quien no adora a Jesucristo no adora a Dios en absoluto. 

¡He aquí por qué manipular la figura de Cristo es un “deicidio”, un grave pecado contra el Espíritu Santo, que podría tener consecuencias terribles para toda la humanidad! Si se excluye a Jesucristo, o si se le considera sólo un Profeta, o se confunde con otras divinidades, se hace vana la misma Redención, todo el Nuevo Testamento, el Amor divino, el Espíritu Santo, la Santísima Trinidad, se excluye la Iglesia por Él querida, el Sacerdocio, los Sacramentos, en resumen, se excluye al mismo Dios. Y sin Dios el hombre se pierde a sí mismo. 

Para concluir tomemos como punto de referencia el “Prólogo del Evangelio de San Juan” cap. 1, 9-14, que reproduzco: “El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo. En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció. Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron. Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre. Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios. Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros…” Se evidencia claramente que son hijos de Dos sólo aquellos que “han nacido de Dios” y no de la carne. ¿Cómo? Por medio del Bautismo. ¡¡¡Clarísimo!!!
Ps
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[i]       Robert Spencer, Guida all’Islam e alle crociate. Tutto ciò que sapete sull’Islam e le crociate è falso. Ed. Lindau, 2008.
[ii]      Stanley L. Jaki, Gesù, Islam, Scienza, Ed. Fede & Cultura, 2009.
[iii]     Para ulteriores profundizaciones es útil el opúsculo “Islam e Cristianesimo” de la Conferencia episcopal de Emilia Romagna (Italia), ed. Dehoniane, Bologna.
(Traducido por Marianus el eremita/Adelante la Fe)

ESTA ES LA RAZÓN POR LA QUE DEBERÍAS DORMIR SOBRE EL LADO IZQUIERDO…


Cada uno tiene su forma preferida de dormir. Me parece medio extraño que aunque no me guste dormir de espaldas, a veces me despierto en esa posición. Pero a mi me gusta dormir del lado izquierdo. ¡Y por suerte, de acuerdo a este video de John Douillard, dormir del lado izquierdo es la mejor manera de dormir! Todos sabemos lo importante que es dormir para nuestra salud en general; nos ayuda con todo, desde mejorar la memoria hasta la digestión. Pero si usted está durmiendo del lado derecho o de espalda, aquí veras algunos de los beneficios que se puede estar perdiendo… [googlead]
·         ayuda con la digestión
·         mejora la circulación del corazón
·         ayuda a la función del bazo
·         facilita el drenaje linfático
·         permite que la bilis fluya más libremente