martes, 5 de marzo de 2013

CUANDO EL JOVENCÍSIMO TOM CRUISE FUE SEMINARISTA CON LOS FRANCISCANOS DE OHIO


Tenía fe, pero no era disciplinado.

Ahora es un apasionado cienciólogo, pero en su día fue un devoto católico. Tom Cruise incluso empezó a recibir en un seminario la instrucción necesaria para ser ordenado sacerdote de la Iglesia católica, pero fue expulsado por robar varias botellas de licor del centro.

Según cuenta Daily News, a los 14 años, Tommy Mapother -que es como se daba a conocer por aquel entonces el actor- lo tenía claro: quería ser cura.

La madre de Tom había abandonado a su padre, un electricista maltratador, y se había llevado al introvertido chaval y a sus hermanas de Canadá a los Estados Unidos.

Allí, el padre Ric Schneider, un afable religioso franciscano que estaba reclutando jóvenes para el Seminario San Francisco de Cincinnati, Ohio, convenció al actor para que fuese un candidato a sacerdote más. «Creo que lo que Tom quería era recibir una buena educación, y sus padres estaban pasando por un divorcio», afirma Schneider.

Sus profesores lo recuerdan como un alumno poco comunicativo y mediocre en sus estudios. Cruise sólo salía de su caparazón cuando practicaba deporte con sus compañeros o cuando actuaba en una obra teatral.

Shane Dempler, el compañero más cercano al actor en el seminario, asegura que el actor estaba muy seguro de su intención de ser sacerdote.

«Tenía una fuerte fe católica», dice a Daily News. «Íbamos a misa y pasábamos el tiempo en la capilla, escuchando las historias de los curas. Creíamos que vivían bien, y por eso estábamos muy interesados en ordenarnos. Pero lo cierto es que éramos demasiado jóvenes para tomar esa decisión», cree Dempler.

En cualquier caso, Shane y Tom fueron expulsados del seminario por robar varias de las botellas de licor de los padres franciscanos (y emborracharse con ellas). Confesaron, y los pusieron de patitas en la calle. Después vinieron para Cruise Hollywood y la Cienciología.

ABC / ReL

«MATRIMONIO» HOMOSEXUAL


Seguimos empeñados en defender modelos de sociedad anti-ecológicos, que nos conducen al suicidio como civilización.

Hay ciertos temas que no se pueden tratar. No son políticamente correctos. No se permite a nadie, por ejemplo, oponerse al matrimonio homosexual, pues el que tal cosa hace, resulta sospechoso de homofobia.

La polémica ha surgido porque el ministro del interior, Jorge Fernández, ha participado en un coloquio sobre Religión y Espacio Público celebrado el fin de semana del 2 y 3 de marzo en la Embajada de España ante la Santa Sede en Roma.

En ese contexto, y hablando sobre la independencia de ciencia y fe, el ministro ha dicho que para explicar la oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo no es necesario usar argumentos religiosos, porque existen argumentos racionales que justifican por sí solos que los poderes públicos no otorguen a esa unión la misma protección jurídica que al matrimonio natural. Y ha puesto como soporte de tal afirmación una obviedad indiscutible: Que si la sociedad se basara sólo en relaciones homosexuales, la supervivencia de la especie quedaría comprometida. Porque evidentemente, la unión de dos personas del mismo sexo no es fecunda, y se agota en sí misma. No supone tal afirmación juicio de valor alguno, sino una simple constatación de una realidad evidente: Que solo la unión de un óvulo con un espermatozoide permiten la fecundación de una nueva vida.

Pues bien, a pesar de ello, dos personajes del Partido Popular, Iñaki Oyarzábal (Secretario General del Partido Popular vasco y Secretario de Derechos y Libertades del PP) y Ramón Gómez Ugalde (parlamentario del Partido Popular en el Parlamento Vasco), se han permitido descalificar al ministro de su propio partido y marcar las distancias entre el ministro y ellos mismos. Imagino que debe ser por el temor a las consecuencias que esas palabras puedan tener en posibles pérdidas de votos en su ámbito de influencia.

Pero en el fondo traslucen peligrosos prejuicios ideológicos. Prejuicios que les llevan a tratar de impedir que alguien como el ministro pueda expresar su opinión contraria a que nuestra legislación otorgue los mismos reconocimientos a las uniones homosexuales que a las heterosexuales. Resulta sorprendente, además, que se permita que tal crítica se pueda ejercer sin cortapisas y con la plena aquiescencia de todos.

Oyarzábal ha escrito un tweet en el que dice textualmente: “Las desafortunadas palabras de Fernández Díaz sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo son personales y en nada vinculan al PP”.

A su vez, Gómez Ugalde, dando un paso más, ha escrito en su cuenta de Tweeter lo siguiente: “Lamentable la opinión personal del Ministro de Interior sobre los matrimonios del mismo sexo. Esa NO es la opinión que tenemos los populares”. A este último le he preguntado por medio de la red social si con su afirmación quería decir que el PP piensa que el matrimonio homosexual es igual de válido que el heterosexual para el mantenimiento de la especie. Y él, en seguida me ha contestado “creo que usted se puede responder sólo a la pregunta...”

Pero ya no me ha querido responder cuando le he dicho: “Se necesitan un óvulo y un espermatozoide para concebir. Si no, se acaba la especie. No es discriminación. Es la naturaleza".
Ante estos mensajes tan contrarios a la lógica procedentes de dos de sus dirigentes (aunque sean de segundo nivel), he llamado a la sede del Partido Popular para preguntar si era verdad que la postura de estas dos personas reflejaba el sentimiento oficial del partido. La única respuesta, bien aprendida, de quien me contestó al teléfono, fue: “Referente al tema del matrimonio homosexual, el PP se remite a la sentencia del Tribunal Constitucional al respecto.” De nada ha servido que le insistiera en que esa no era mi pregunta, sino que estaba interesado en saber si de verdad el Partido Popular repudiaba las palabras de su ministro del interior. Animo a mis lectores a que hagan lo mismo: Llamen al número gratuito 900 101 446, del Partido Popular, y a ver si consiguen ustedes que les respondan algo fuera del guión.

Arriesgándome yo ahora a recibir las críticas de los políticamente correctos, me permito opinar que me parece curioso que se monte esta disputa por un tema tan nimio (y evidente). Es obvio que para engendrar a un hijo hacen falta un hombre y una mujer. Y que la ley que legitima el matrimonio homosexual es injusta, por más que el Tribunal Constitucional haya considerado que no ataca a nuestra Constitución. Desde un punto de vista objetivo, resulta injusto discriminar jurídicamente de forma favorable un tipo de unión civil (aquella que se da entre dos personas de un mismo sexo) por meras razones sexuales. Porque la convivencia, por ejemplo de dos hermanos del mismo sexo es, a efectos prácticos, igual a la de dos homosexuales. Con la única y gran diferencia de que entre los primeros no se dan tratos sexuales. Sin embargo, la ley beneficia a la segunda respecto a la primera. Discriminación positiva, y por meras razones sexuales. Y como tal discriminación, injusta.

Además de que, tal y como ha dicho el ministro, promover como modelo válido de sociedad la unión sexual infecunda es contraria al propio beneficio de la sociedad. Porque apoyando tales uniones se pone en compromiso la propia supervivencia de la sociedad. La sociedad necesita familias. Ese es el modelo más estable y que aporta mayores ventajas al individuo. Y además, las familias engendran hijos. Y nuestro bienestar económico depende de que haya suficiente población activa que produzca y sea capaz de soportar la carga de las clases pasivas.

Sin embargo, en lugar de fomentar estos valores, durante demasiados años se ha insistido en el sentido contrario: Favorecer las relaciones no estables, las no fecundas y el aborto de los niños antes de nacer. De manera que hoy faltan en nuestra sociedad 1,2 millones de niños y nuestra pirámide poblacional se asemeja al hongo producido por la explosión de una bomba atómica. Que como ella, tendrá consecuencias funestas para nuestro país en breve, pues no hay ya suficientes jóvenes capaces de soportar el pago de las pensiones de las personas mayores. El desfase es tal, que no lo cubrimos ni apoyándonos en la inmigración.

Aún así, seguimos empeñados en defender modelos de sociedad anti-ecológicos, que nos conducen al suicidio como civilización. Y cuando a alguien se le ocurre decir estas obviedades se le acusa de homófobo y de poner sus principios religiosos por encima de sus obligaciones como servidor público de todos los ciudadanos. Llegando incluso algunos a proponer que los católicos deberían estar excluidos de ocupar cargos públicos.

Todo lo cual, por cierto, no deja de ser paradójico, pues demuestra con mayor claridad si cabe precisamente el punto que el ministro trataba de demostrar: Que para defender la primacía de la razón se recurre con frecuencia a argumentos que no son racionales, sino meramente ideológicos, descalificando las opiniones contrarias, a las que se califica de posturas religiosas. El mundo al revés. Tendría gracia, si no fuera trágico.

Agustín Losada

DE ASPIRANTE A MONJE BUDISTA A SACERDOTE CAMILO: «ME ATRAÍA LA BELLEZA DEL PERDÓN»


Quiere atender enfermos de sida en Sri Lanka.

La cultura de los países asiáticos está impregnada de una profunda espiritualidad y a pesar del trabajo multisecular de los misioneros cristianos muchas veces resulta difícil evangelizar en aquellas tierras.

Sin embargo, Dios no deja de bendecir y llamar a muchos hombres y mujeres del continente asiático a la fe de Cristo cuando Él quiere. Es el caso del Young Nihal, un habitante de Sri Lanka que estuvo a punto de hacerse monje budista, pero para el que Dios tenía un plan diferente: convertirse al catolicismo y ordenarse sacerdote con los padres camilos.

“No sé decir con exactitud qué me llevó al cristianismo desde el budismo –explica–, de alguna manera me siento elegido: instintivamente empecé a orar y la fe, como el amor, nace también sin explicación”.

Young Nihal nació hace medio siglo en Ragama, cerca de Colombo, en el seno de una familia budista muy pobre. Era el quinto de seis hermanos y su padre murió cuando él apenas contaba con sólo 12 años.

DEDICADO AL TRABAJO DOMÉSTICO

Nihal quiso ingresar en un monasterio budista aunque finalmente no lo hizo. Entonces su madre le pidió que fuera a trabajar a una familia como personal doméstico. Con ello podría mantenerse y apoyar a la maltrecha economía familiar. Lo cierto es que el Señor se valió de esto para acercarlo a la fe, pues a la familia en la que entró a trabajar era católica.

De aquella época, Nihal recuerda: “Tuve que trabajar duro y hacer el trabajo doméstico. Se me daba de todo”.

No obstante, cuando podía empezó a hacer amigos que también resultaron ser católicos y que acudían a la parroquia de San Maximiliano: “Me hice amigo de las familias, de los sacerdotes y hermanas, y de los niños de mi edad -explica. Esto fue lo que me atrajo a la Iglesia católica”.

PRIMERO AMISTAD, LUEGO MISA...

“En aquellos momentos Dios obraba en mi vida, como en la conversión de santos como san Ignacio de Loyola, san Francisco Javier e incluso san Camilo”. Dios iba actuando en su vida, a pesar de la aversión al cristianismo que había en su ambiente.

El contacto era de amistad y él nunca pensó en hacerse católico, simplemente fue un encuentro con los católicos de la parroquia de San Maximiliano.

Pero enseguida comenzó a ir a Misa, participar en las celebraciones de Navidad, cantar villancicos… hasta que la familia para la que trabajaba le sugirió que se bautizara. Sin embargo: “Yo no sabía nada del cristianismo –explica Nihal-, así que tuve que aprender algo sobre la Iglesia Católica antes de aprender catecismo”.

Su conocimiento de los cristianos era muy escaso. En su pueblo natal los había, pero él pertenecía a una familia budista y no había tenido mayor interés en profundizar en su relación con ellos. De hecho no distinguía entre católicos, protestantes o, incluso, los evangélicos norteamericanos que acudían allí con mucho dinero. Dinero que facilita el proselitismo.

En cualquier caso, su contacto con cristianos le despertó la curiosidad y “a sentir bienestar cuando estaba entre aquellos muros. Después de algún tiempo me encontré, con estupor, rezando a la Virgen”.

Poco después tuvo que volver a su pueblo natal, en donde también había una parroquia católica, dedicada ésta a San Judas Tadeo. Allí encontró de nuevo un ambiente atractivo en donde fue haciendo amigos y participando en varias actividades parroquiales.

“Incluso me enviaron a estudiar al convento de las Hermanas de la Sagrada Familia durante seis o siete meses. No sabía nada del cristianismo pero recibí la posibilidad de comprender claramente la fe, el misterio del cristianismo”.

EL RECHAZO DE LOS PROPIOS

“Del cristianismo me atraía la belleza del perdón, la alegría de servir a los demás. En el budismo debes buscar solo tu salvación y no tienes garantías de obtenerla, mientras que para nosotros, los cristianos, la salvación es Jesús resucitado. En los momentos de dolor esto te ayuda a tener fuerza”.

Todo este descubrimiento, sin embargo, no era compartido por su familia, y quizá por eso mismo llegaría a valorar más esa presencia de Dios en su vida y la fuerza que de Él recibía. Quien más se opuso a la nueva vida fue su hermano mayor. Las comunidades budistas y católicas conviven juntas, hay respeto, pero también dificultades en la vida diaria.

UN CAMINO CON DIFICULTADES

Tras un tiempo de profundizar y formarse en la fe, Nihal acabó bautizándose, y escogió como nuevo nombre el de Maximiliano, en recuerdo de san Maximiliano Kolbe, el mártir de Auschwitz, y también el titular de la parroquia en la que comenzó a conocer el cristianismo.

Inmediatamente surgió en él la vocación sacerdotal. Dios se empeñó en ir hasta el final con Maximiliano. Pero como también sucede en estos casos, tampoco faltaron los problemas, concretamente de salud. Problemas que frenaron y que podrían haber echado por tierra todo lo recorrido.

Pero como cuando el Señor llama, llama. Así se encontró Maximiliano en Roma en 1992. En San Giovanni Rotondo conoció a los sacerdotes de la Orden de San Camilo (http://camilos.es), los Ministros de los enfermos, congregación fundada en 1582 por san Camilo de Lellis. Fue un “amor a primera vista”: conocerlos y decidirse.

Le impactó su entrega a los más necesitados, a los enfermos. Esa entrega tan difícil de encontrar y comprender hoy en día. Maximiliano se sintió “atraído por la cruz roja que llevan, por el símbolo de la completa dedicación a la asistencia de los enfermos”.

Ingresó en el seminario y como la cruz siempre está presente en el camino de quien ama y se entrega llegó una nueva prueba: tuvo un accidente que le supuso la pérdida de un ojo. Pero pasaron ocho años de estudios y en julio de 2004 se ordenó sacerdote.

El P. Maximiliano no olvidará cómo uno de los recuerdos más bello fue la celebración de su primera misa en Sri Lanka. Fue en la parroquia de su pueblo, en San Judas Tadeo. Acudió toda su familia, incluso su hermano mayor, que había sido el más contrario a su conversión. Igualmente estuvo presente el monje del templo local en un clima de fiesta y de armonía.

PROYECTOS: UN CENTRO CONTRA EL SIDA

El sueño del P. Maximiliano es fundar en su país natal un centro asistencial para enfermos de sida: “Mi sueño es construir un hospital y un centro para enfermos de sida. Ya contamos con unas religiosas. Nuestro obispo y la madre superiora han dicho que sí, pero no sé qué ocurrirá finalmente. Creo que si se está unido a Dios se pueden hacer muchas cosas –confía: “Yo soy la vida, vosotros los sarmientos”. Si estoy unido a Él, los ‘sarmientos’ darán fruto. Quiero estar unido a Él y perderme en Él. Me gusta trabajar con los enfermos”.

SUFRIR CON LOS QUE SUFREN

“El sufrimiento no me ha faltado nunca –explica el P. Maximiliano-, pero en cierto momento, sin que yo sepa aún cómo ni por qué, hallé la alegría y la riqueza de la fe y del sacerdocio”.

Por eso se siente muy a gusto en los camilos. El servicio de estos religiosos busca atender a enfermos de todo el mundo en la globalidad de su ser y se empeñan en la humanización de los servicios asistenciales y sanitarios para que los cuidadores pongan, como repetía San Camilo, “más corazón en las manos”. Su carisma se sintetiza en “cuidar y enseñar a cuidar”.

Fernando de Navascués / ReL

UNA BUENA ORACIÓN DE SANACIÓN PARA CUARESMA


Cuando hagamos oración por las personas que nos resulten pesadas o nos hayan hecho daño, hay que hacerlo poniendo buenos sentimientos.

Ayer me dijo una persona: "No se me ocurre ninguna buena idea para mi sacrificio de cuaresma. ¿Me sugiere algo que usted crea que le agrade a Jesucristo?"

A los sacrificios de cuaresma se les da con frecuencia un enfoque negativo: cosas a las que hay que renunciar. Personalmente prefiero el enfoque positivo: vencer el mal con el bien (Rm 12,21), hacer el bien.

Abstinencia, ayuno, abnegación, renuncia, son palabras que se ponen de moda en cuaresma. Renunciar a cosas agradables es difícil, supone sacrificio. También supone sacrificio ser generoso, salir de sí mismo y pensar en el bien del otro antes que en el propio.

Cuando Jesucristo tenía la cruz delante dijo que él daba su vida voluntariamente: "Nadie me la quita, yo la doy por mí mismo." (Jn 10,18a) Fue un acto de generosidad. El sacrificio de Jesucristo fue poner amor y poner el mayor amor posible.

Si aún no encuentras qué sacrificio de cuaresma puedes ofrecer a Jesucristo, tal vez te interese esta idea: Orar por tus enemigos y por aquellas personas que te han hecho sufrir o te resultan pesadas. La oración de intercesión consiste en una petición en favor de otro. No conoce fronteras y se extiende hasta los enemigos, nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica en el n. 2647.

¿Y por qué lo propongo como sacrificio de cuaresma? Porque cambiar la herida en compasión y purificar la memoria transformando la ofensa en intercesión (cfr. Catecismo 2843) es un camino de conversión.

Es también oración de sanación, porque una oración así sana las heridas del corazón, purifica el rencor, prepara al perdón, ensancha el corazón.

"Interceder, pedir en favor de otro, es, desde Abraham, lo propio de un corazón conforme a la misericordia de Dios. En el tiempo de la Iglesia, la intercesión cristiana participa de la de Cristo: es la expresión de la comunión de los santos. En la intercesión, el que ora busca "no su propio interés sino el de los demás" (Flp 2,4), hasta rogar por los que le hacen mal". (Catecismo 2635)

Lo más difícil de este sacrificio es hacer la oración con un corazón que ha conocido la conversión. Cuando hagamos oración por las personas que nos resulten pesadas o nos hayan hecho daño, hay que hacerlo poniendo buenos sentimientos. No es un: "Te suplico, Señor, que esta persona se muera cuanto antes, pues no la soporto", sino de verdad poner amor, como Jesús: "El cual, habiendo ofrecido en los días de su vida mortal ruegos y súplicas con poderoso clamor y lágrimas al que podía salvarle de la muerte, fue escuchado por su actitud reverente, y aun siendo Hijo, con lo que padeció experimentó la obediencia; y llegado a la perfección, se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen" (Hb 5,7-9).

¿A quién se le ocurre orar por los enemigos, por las personas insoportables, por quienes no nos perdonan, por aquellos que nos han herido, por quienes nos ofenden y hacen daño, por los seres queridos que nos hacen sufrir? A un buen cristiano.

Poner amor como un acto generoso y gratuito es un modo de construir la civilización del amor. La civilización del amor también se construye orando por aquellos a quienes hemos hecho sufrir y por quienes nos han hecho sufrir. Como dice la canción: Si amo la flor, amo también sus espinas. Sólo el amor nos hace grandes, sólo el amor hace ver que es precisamente lo que duele lo que hace al hombre amable entre los seres.

Te propongo que al terminar de leer este artículo pienses en alguien que te cueste tratar, o en alguna persona que te haya hecho daño, o en alguien que se dedique a ofenderte, y que reces por él. Y puedes rezar también por aquellos que sienten lo mismo respecto a ti. Hacerlo todos los días de cuaresma sería lo mejor.

Autor: P Evaristo Sada LC
Fuente: www.la-oracion.com

lunes, 4 de marzo de 2013

EL BUEN PASTOR


¡ESTE MUNDO QUE CONOCÉIS MUY PRONTO SERÁ TRANSFORMADO EN UNA NUEVA CREACIÓN!

3 DE MARZO DE 2013 – 3:30 P.M.

LLAMADO URGENTE DE DIOS PADRE A LA HUMANIDAD

Heredad mía, pueblo mío, paz a vosotros.

Este mundo que conocéis muy pronto será transformado en una nueva creación. Todo cambiará de un momento a otro, nada de esto quedará; todo será renovado y creado de nuevo por mi divina voluntad y misericordia. En mi nueva creación seréis nuevas criaturas, seréis seres espirituales y viviréis con Dios y para Dios. No envejeceréis, ya que no estaréis sujetos al tiempo, sino a la divina voluntad, que es amor, vida y plenitud.

Mi Jerusalén Celestial es el paraíso que tengo reservado a mis hijos que permanecerán fieles a Mí, en la prueba de purificación. En mis nuevos cielos y en mi nueva tierra, la gloria de Dios estará con vosotros. Descubriréis hijos míos, el mundo espiritual donde todo es posible; todo se os dará con sólo pensarlo. Ya no seréis esclavos de la carne, porque el espíritu dominará sobre la materia. Seréis seres espirituales en un mundo espiritual; mi Santo Espíritu estará en comunión con vosotros y la creación, formando una sola esencia de amor, gozo y armonía.

Hijos míos, heredad mía, os digo todo esto para que lo meditéis en vuestro corazón y os sirva mañana de fortaleza y esperanza en los momentos difíciles que pasaréis. Esta promesa de vida os ayudará a tener confianza en Dios y os alentará a seguir adelante en los días de purificación que se os avecinan. Preparaos pues hijos míos, porque mi despertar de conciencias llegará en cualquier momento. Permaneced orantes y vigilantes, para que cuando lleguéis a la presencia de Dios, vuestras lámparas estén encendidas y podáis ser justificados.

Muchas almas no van a poder regresar a este mundo y se van a perder, por no estar preparadas; muchas no van a resistir el paso por la eternidad. Por eso hijos míos, os pido que os preparéis espiritualmente; desgarrad vuestros corazones, arrepentíos y no pequéis más; dejad la terquedad y tomad con seriedad y responsabilidad este gran acontecimiento que cambiará vuestras vidas. El aviso os acercará o alejará del Reino de Dios. ¡Decidíos de una vez, porque el tiempo ya no es tiempo!

Las trompetas de mi justicia divina nuevamente sonarán, anunciando la llegada de mi aviso y el comienzo de la gran tribulación. Estad atentos a las señales del cielo, porque vuestros ojos verán fenómenos espirituales y cósmicos nunca antes vistos. Se acercan los días del Reino de Dios, alegraos y regocijaos en el Señor, porque viene a reinar con justicia todas las naciones. Quedad en mi paz, pueblo mío, heredad mía. Vuestro Padre Yahvé, Señor de las Naciones.

Dad a conocer mis mensajes en todos los confines de la tierra.

DIOS EN LA BIBLIA NO SÓLO HABLÓ DEL AMOR


Cuando escribo en este blog, a veces escribo de las pequeñas cosas que pasan por mi vida o por mi mente. Muchas veces es lo que ha pasado por mi mente, lo que constituye la sustancia de un post.

Pero hay otros post en los que, a pesar de mi carácter optimista, no puedo menos que advertir a los que me leen, de lo mal que están las cosas.

No penséis de ninguna manera que es que creo en las profecías de algún visionario o algo así. Simplemente leo la actualidad a la luz de la Biblia. Únicamente me limito a leer la sociedad actual a la luz de los profetas.

Si creemos que la sociedad (otrora cristiana) puede seguir alejándose de Dios año tras año, decenio tras decenio, y que todo seguirá igual, estamos en un error. ¿Es que no recordamos que dijo Nuestra Amada Madre en Fátima acerca de la II Guerra Mundial y Rusia? Sí, lo que hay debajo de todo esto son nuestros pecados. ¿Cuáles? Abortos, fornicación, pecados contra el modo natural de procrear, transexualidad, codicia, destrucción de la familia, abandono de los padres, abandono de la religión, abandono de la fe, drogas, etc, etc, etc, la lista sería larga. ¿Se puede hacer todo esto sin que esto tenga consecuencias? Sólo el aborto ya nos hubiera acarreado terribles castigos divinos. Pero son muchas más pesos los que se han ido colocando en la balanza año tras año.

No, no necesito a ningún vidente, ni a ningún iluminado, ni creerme todas las falsas profecías que van corriendo por Internet. La Biblia es clara y suficiente. Las decisiones de nuestra voluntad tienen repercusiones. Las decisiones de cientos de millones de voluntades tienen grandes repercusiones. Por eso ahora nos acercamos a una gran purificación colectiva. De eso no tengo la menor duda.

Soplad, vientos, soplad. Os han convocado. Pues ahora sed vosotros los heraldos de un mensaje que no son palabras, sino hechos.

PUBLICADO POR PADRE FORTEA

SEGUIMOS RECHAZANDO A JESÚS


"Y siguió diciendo:

– Os aseguro que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra. Verdaderamente había muchas viudas en Israel en tiempos del profeta Elías, cuando no llovió durante tres años y medio y hubo mucha hambre en todo el país. Sin embargo, Elías no fue enviado a ninguna de las viudas israelitas, sino a una de Sarepta, cerca de la ciudad de Sidón. También había en Israel muchos enfermos de lepra en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue sanado, sino Naamán, que era de Siria.

Al oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se llenaron de ira. Se levantaron y echaron del pueblo a Jesús. Lo llevaron a lo alto del monte sobre el que se alzaba el pueblo, para arrojarle abajo. Pero Jesús pasó por en medio de ellos y se fue."

Jesús dice en su pueblo, que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra. Lo que voy a afirmar a continuación puede parecer una exageración: Dónde Jesús es rechazado es entre los cristianos.

No quiero ofender a nadie ni echar piedras sobre mi propio tejado. Pero la realidad es que, aunque los cristianos conocemos el Evangelio, lo leemos y lo meditamos, luego, en nuestra vida, lo ignoramos o lo edulcoramos de tal manera, que en realidad no le hacemos caso alguno. Me diréis que sí hay cristianos que demuestran con sus obras que hacen todo lo posible para seguir a Jesús y hacen vida el Evangelio. Pero también hemos de reconocer, que a esos cristianos intentamos despeñarlos, como a Jesús, por un barranco. ¿Cuándo la Iglesia reconocerá como mártir a Oscar Romero? ¿Por qué los sacerdotes y religiosos que queman su vida junto a los inmigrantes, delincuentes, marginados, nos resultan incómodos y a la mínima los condenamos? Pues, porque no nos gustan los que nos interpelan. Porque no aceptamos que nos remuevan de nuestras seguridades. Porque preferimos un cristianismo que nos dé seguridades, que no nos dé dolores de cabeza, que nos permita seguir sin cambios y sin esfuerzos. Pero eso no es cristianismo. Es mera religión con minúsculas.

En el fondo nos da miedo seguir a Jesús, porque eso nos hará ser incomprendidos. Es mejor edulcorar las cosas, decir que con cuatro oraciones y cinco ceremonias, todo está bien. Pero Jesús a Juan y Santiago les dijo: "¿Estáis dispuestos a beber mi cáliz?". Y nos lo dice a cada uno de los cristianos: ¿Estáis dispuestos a dar vuestra vida por vuestros hermanos, por el Reino?"

Si no lo estamos, simplemente estamos rechazando a Jesús.

Joan Josep Tamburini

JESÚS HABLA


23 FEB SÍ, MI PALABRA ES PARA TODOS, PERO HAY UNA GRAN RESPONSABILIDAD INVOLUCRADA EN LA PROMOCIÓN DE MIS MENSAJES

Sábado, 23 de febrero 2013 a las 11:50 hrs.

Mi amadísima hija, le doy al mundo el Libro de la Verdad para cada alma, en cada nación. Es un regalo para la humanidad, pero sabed esto:

Te doy, hija mía, la autoridad única para decidir cómo va a ser traducido, distribuido y publicado para proteger este trabajo. Todo lo referente a la publicación de estos mensajes sólo se puede hacer bajo tu aprobación personal. Éste es Mi deseo y cualquier persona que no obedece Mis instrucciones a ti, y publica Mis mensajes con fines de lucro no tiene Mi bendición.

Sí, Mi Palabra es para todos, pero hay una gran responsabilidad involucrada en la promoción de Mis mensajes y cómo el Libro de la Verdad es publicado. Las donaciones no son necesarias, ya que las ganancias de los libros deben ser utilizadas para financiar la producción de otros libros y los gastos de publicación en todos los idiomas.

Tú, hija Mía, serás constantemente atacada por obedecerme en este asunto. Se te acusará de tratar de sacar provecho de este trabajo, y sin embargo, sabrás que esto no es cierto y no es posible.

Los que más te atacarán, en este asunto, serán aquéllos que quieren obtener ganancias o utilidades de alguna manera de Mi Palabra y ellos se enojarán cuando no les permitas controlar este trabajo.

Yo, por lo tanto, declaro que a nadie se le ha dado la autoridad para la difusión de Mi Santa Palabra en forma de libro --sólo a ti, Mi hija. Puedes, sin embargo, dar permiso, bajo Mi dirección, a los que piden ayudarte a través de páginas web y documentos impresos. Pero pueden hacerlo sólo cuando busquen y reciban tu permiso para hacerlo.

Mi palabra es sagrada y todo el respeto se debe demostrar para Mis deseos e instrucciones para la humanidad. Vosotros, Mis seguidores, debéis hacer como Mi profeta María os pide y respetar sus deseos en relación con la publicación de Mis mensajes. Atacad a ella, por esta Obra, y me ofendéis a Mí, vuestro Jesús.

Vosotros, Mis seguidores, seréis requeridos para que hagáis Mi Santa Voluntad en todo momento, sin importar cuál sea la situación. Yo guío a Mi hija María. Ella ha sido elegida como la profetisa del final de los tiempos. Hablo a través de ella. Su voz se convierte en Mía. Su tristeza y dolor son Míos. Su amor por los demás es Mi amor. Su alegría viene de Mi Sagrado Corazón. Su mano está siendo guiada por la Mía. Su comprensión de cómo quiero que Mi Palabra sea oída viene de Mí.

A Mi hija se le han dado estos regalos del cielo por una razón. Escuchad lo que ella os dice, para que podáis estar seguros de que eso ha venido de Mí.

Vuestro Jesús

jesushabla.com

JESÚS HABLA


24 FEB 2013 EL MAYOR ERROR QUE PODÉIS COMETER ES SUPONER QUE SÓLO LOS PECADORES EMPEDERNIDOS SON ECHADOS AL FUEGO DEL INFIERNO

Domingo 24 de Febrero, 2013 a las 22:00 hrs.

Mi amadísima hija, cuando el mundo experimente el Gran Aviso será dividido en dos partes.

La primera parte consistirá en aquéllos que han aceptado la Confesión, y cuyas almas han sido envueltas por el Espíritu Santo. Desde ese día, su conversión será completa, y debido a esto, ellos sufrirán a manos de aquellos que rechazan Mi Mano de Misericordia.

La segunda parte se compone de aquellas almas endurecidas cuya lealtad es para la bestia y que se han comprometido en cuerpo y alma a Satanás, deliberadamente y con pleno conocimiento de lo que están haciendo. Pues ellos creen en el así llamadao paraíso que él(Satanás) les ha prometido, que por supuesto no existe. Su destino es el sufrimiento eterno en el fuego del Infierno.

También están aquellas almas que no creen en Dios o en Mí, su Salvador, Jesucristo. Mi Misericordia no será aceptada por muchos de ellos. Estos no se preocuparán por el estado de sus almas, porque creen que no tiene importancia. Estos son los ateos --muchos de los cuales son personas de buen corazón, pero que creen que ellos controlan sus propias vidas y que sus anhelos de los placeres mundanos les mantendrán en esta vida; y que esto será suficiente para traerles paz y satisfacción, que por supuesto, no puede ser, porque es imposible mientras el pecado no sea erradicado.

Su terquedad significa que, a menos que cambien y me acepten, Jesucristo, no pueden ir a Mi Padre. No se les puede dar acceso al paraíso que Él ha creado para todos Sus hijos.

El mayor error que podéis cometer es suponer que sólo los pecadores empedernidos son echados al fuego del Infierno. Lamentablemente todos los que rechazan a Dios, no pueden estar cerca de Dios, ni tampoco pueden ser obligados a aceptarlo. Su libre albedrío (voluntad) es el gran Regalo que les ha sido dado por Dios. Este no puede ser arrebatado por la fuerza de ningún tipo. Será por su propia voluntad, la que dictará su destino. O bien eligen Mi Mano y entran en el Paraíso, o aceptan las mentiras sembradas en sus mentes por Satanás, lo cual sellará su destino.

Vuestro Jesús

25 FEB 2013 ÉL SERÁ UN ALIADO MUY CERCANO DEL FALSO PROFETA, Y ESTÁ MUY CLARO QUIÉN ES ÉL - EL HIJO DE SATANÁ

Lunes 25 de Febrero, 2013 a las 23:00 hrs.

Mi amadísima hija, los tiempos que se avecinan sacudirán al mundo de su adormecimiento, sin importar qué religión, si en su caso existe alguna, la gente sigue, porque la voz del cuerno pequeño dominará la atención de todo el mundo. Sentado en la silla de Pedro, este impostor gritará fuerte y orgullosamente proclamará su solución para unir a todas las iglesias como una sola. Aclamado como un innovador moderno, será aplaudido por el mundo secular porque va a consentir el pecado.

Él traerá nuevas leyes, las que, no sólo contradecirán las Enseñanzas de la Iglesia Católica, sino que irán en contra de todas las leyes Cristianas. Los sacerdotes que se oponen a estos Mensajes se verán obligados a reconsiderarlos cuando la terrible verdad sea revelada. La Verdad de Mi Palabra, dada a ti, hija Mía, poco a poco, al fin les iluminará. ¡Cómo llorarán de pena cuando se den cuenta que soy Yo, Jesucristo, quien --con la Bendición de Mi Padre-- te revela las profecías del fin de los tiempos con todo detalle.

Y luego devorarán cada Palabra de Mis Sagrados Labios a medida que revelo más eventos venideros, para preparar a la humanidad. Es esencial que las personas escuchen y respondan a Mi Llamado, para que pueda salvar a todos de las garras de la bestia.

El falso profeta, que mientras tanto se ocupa de sus grandes ambiciones para impresionar a los Católicos del mundo, será hecho a un lado por un tiempo, porque el anticristo entrará ahora en el escenario mundial, como fue predicho. Cuando escuchéis los informes de los medios de comunicación sobre el nuevo prometedor, hábil, y pacífico negociador, sabréis quién es él. Él será un aliado muy cercano del falso profeta, y está muy claro quién es él --el hijo de Satanás.

Recordad que no importa cuán aterrador pueda ser esto, Yo, Jesucristo, Soy el Rey. Ningún hombre, ningún enemigo, tiene más poder que Dios. Pero la batalla por las almas debe ser peleada, como fue predicho. Mediante la difusión de Mi Palabra, Mis Mensajes y Mis Oraciones, me ayudaréis a salvar las almas que necesito, para que Mi Nuevo Paraíso pueda ser poblado con todos los hijos de Dios.

Confiad siempre en Mí, vuestro Jesús, mientras os guío y protejo durante esta abominación en la tierra. Os prometo que el período será corto.

Vuestro Jesús

jesushabla.com

«ME PLANTEO LA MUERTE COMO ALGO BASTANTE DESEABLE, NOS ABRE A LA VIDA DEFINITIVA»


Expresó ese pensamiento al recordar el adiós ejemplar de Juan Antonio Vallejo-Nágera en aquella célebre entrevista con Jesús Hermida.

“Mi mujer fue la que me recondujo de verdad” a Dios, le confesó José Luis Olaizola a Gonzalo Altozano este sábado en No es bueno que Dios esté solo (Intereconomía TV). El escritor donostiarra, nacido en 1927 y ganador del Premio Planeta en 1983 con La guerra del general Escobar, había perdido a su madre con un año, su padre “no era creyente, aunque murió muy bien”, y sus ocho hermanos –él era el pequeño- vivían despreocupados de la cuestión religiosa.

Pero al principio, cuando conoció a la que luego sería su esposa, madre de sus 9 hijos y abuela de sus 21 nietos, ésta le rechazó, porque andaba algo perdido en la carrera de Derecho y en la vida. Olaizola se puso a estudiar en serio tras la inicial negativa, y además fue así como descubrió su talento para escribir, por el que se ha hecho célebre.

VIVIANO, UN HOMBRE CRUCIAL EN SU VIDA

Conoció el Opus Dei a través de su hermano Viviano, un hombre que hizo tres guerras “y perdió las tres”: la Guerra Civil, porque el Alzamiento le sorprendió en el Madrid rojo y lo alistaron en un batallón comunista; la mini-guerra intracomunista de marzo de 1939, porque su unidad se opuso al golpe del coronel Segismundo Casado, y fue depurado por éste; y por último, la Segunda Guerra Mundial, pues se alistó a la División Azul.

Precisamente en el Lago Volchov fue gravemente alcanzado en una pierna: “Estaba aislado y sintió que se moría. Quiso rezar el Señor mío Jesucristo, y no lo sabía. El Yo pecador, y tampoco lo sabía”. Sin embargo sus compañeros acudieron al rescate y salvó la vida, aunque tuvieron que amputarle el miembro herido. Aun así estudió Medicina y llegó a ser director del Hospital del Niño Jesús, y una persona extraordinariamente querida por todos.

“Él fue el primero que me habló del Opus Dei. Lo que me atrajo fue pensar que el trabajo que estaba haciendo podía ser mi medio de santificación”. Aunque su caso era distinto al de su gran amigo Gregorio López Bravo: al que fuera ministro de Asuntos Exteriores “lo que más le gustaba era trabajar”, así que esa espiritualidad le convenía. Pero a Olaizola, que era el caso contrario (“lo que menos me gusta es trabajar”)... también, pues le daba sentido a la penalidad.

El autor de Volverá a reír la primavera se considera un privilegiado porque ha conocido a San Josemaría Escrivá de Balaguer (quien aparece episódicamente en dicha novela), a Álvaro del Portillo y a Javier Echevarría, los tres prelados ("los tres, referencia constante en mi vida") de una Obra que “compromete a vivir las virtudes evangélicas: austeridad, solidaridad, pensar en los demás...”. Y a un constante estar “en presencia de Dios” mediante la misa y el rosario diarios, las oraciones de la mañana y de la noche, la lectura espiritual, etc.

“Sentirse constantemente en presencia de Dios es maravilloso, saber que Dios está contigo, que no te deja de la mano... ¡Dios no atosiga, conforta!”, proclama Olaizola.

¿UN ESCRITOR CATÓLICO? NO: UN CATÓLICO QUE ESCRIBE

No se considera “un escritor católico” al modo de Graham Green o Evelyn Waugh, “que escriben sobre temas puntuales de nuestra fe”, pero sí “un católico que escribe”, aunque por supuesto Dios esté presente en sus libros: “Es inevitable que hable de algo tan querido y entrañable para mí”.

Desde hace años, Olaizola está comprometido con la ONG fundada por él Somos Uno, que lucha contra la prostitución infantil en Tailandia. Una cuestión a la que dedicó su novela La niña del arrozal. Por eso, cuando la familia banquera Ybarra le pidió que escribiese sobre su antepasada, la Beata Rafaela Ybarra (1843-1900), su “no” inicial se transformó en “sí” al descubrir que aquella mujer, casada con el fundador y presidente de Altos Hornos de Vizcaya, hacía en el Bilbao del siglo XIX lo mismo que él ahora: “Era mi tema y me enamoré del personaje”, y de ahí surgió su novela El jardín de los tilos.

Hablando con Altozano sobre otro vasco, Pío Baroja, Olaizola comentó un dato interesante: “No era tan agnóstico como se cree. Una vez me dijo un sobrino suyo que rezaba el Ángelus, y que experimentaba una gran admiración y ternura por una religión que tiene como Dios a un niño recién nacido”.

LA ENTREVISTA DE HERMIDA

Curiosamente, el más vendido de los libros de José Luis Olaizola es La puerta de la esperanza, el que considera “menos suyo”. Lo escribió en dos meses mano a mano con su protagonista, Juan Antonio Vallejo-Nágera (1926-1990), cuando le detectaron un cáncer de cabeza de páncreas y le diagnosticaron dos meses de vida.

La impactante entrevista que le concedió a Jesús Hermida poco antes de morir –un hito en la historia de la televisión por su sinceridad e impacto masivo- impulsó al célebre psiquiatra a “hacer algo” para llevar a todos el mensaje, que tan claro había dejado ante el periodista, de no temer a la muerte.

Y tampoco Olaizola la teme. Al contrario: “Me planteo la muerte como algo bastante deseable, porque nos abre a una vida definitiva. Tengo una gran confianza en que, a pesar de mi juventud y a pesar de mis muchos defectos, el Señor me recibirá con agrado”.

Como recibió a su hermano Viviano: "José Luis, ponme bien esa estampa", fue lo último que le dijo, para poder mirarla de frente. Murió mirando a la Virgen.

Carmelo López-Arias / ReL

EL CARDENAL O´MALLEY HABLA DE SU «LUNA DE MIEL» Y SU AMOR A LA HERENCIA ESPAÑOLA EN AMÉRICA


Mucho más que firmeza contra los abusos sexuales.

Del cardenal O´Malley, uno de los principales papables, se habla de su lucha contra la pederastia y la limpieza que ha hecho en estas diócesis. Pero es menos conocida su labor durante décadas con los hispanos y su amor por la herencia española en América.

El cardenal estadounidense Sean O´Malley, arzobispo de Boston, aparece en las quinielas como uno de los favoritos para suceder a Benedicto XVI. En Norteamérica aparece tras los cardenales Ouellet y Dolan, en un discreto segundo plano, donde siempre le ha gustado estar.

En los análisis sobre este fraile capuchino se destaca, y con razón, su ejemplar actuación en los escándalos de los abusos sexuales de algunos sacerdotes. Así lo vio y valoró la Santa Sede, que le ha ido trasladando a Diócesis gravemente salpicadas por estos hechos y que ha ido solventando hasta llegar a Boston, epicentro de este problema. Allí se ha ganado a propios y extraños con su buen hacer y sin ceder en los valores no negociables.

MUCHO MÁS QUE UN LUCHADOR CONTRA LOS ABUSOS

Por todo esto, O´Malley es conocido, valorado y analizado durante estos días por su firmeza en estos casos de abusos. Pero su valía va mucho más allá. Su gran implicación en la causa provida, su cercana atención a los fieles o su agudo sentido del humor son sólo algunos aspectos más de este cardenal. Pero lo que es menos conocido y de lo que se habla más bien poco es de su amor a los latinoamericanos y a lo español. De hecho, ha dedicado buena parte de su vida sacerdotal a la atención de los iberoamericanos que emigraron a Estados Unidos. Ha sido testigo de su brutal crecimiento, del papel que juegan en la Iglesia en EEUU y sobre todo de sus sufrimientos y desarraigo.

Este cardenal estadounidense de orígenes irlandeses considera vital para su vida sacerdotal la devoción y la vivencia de la fe de los pueblos hispanos. “Tuve el privilegio de trabajar allí durante veinte años, lo que yo llamo la luna de miel de mi sacerdocio y mi vida como religioso. La fe, la alegría, el sentido de celebración, la centralidad de la familia y la comunidad, el sentido de generosidad y sacrificio, la religiosidad popular y la piedad mariana enriquecieron ciertamente mi vida y mi vocación”, contó monseñor O´Malley durante el congreso Ecclesia in América.

DOCTORADO EN LITERATURA ESPAÑOLA

Su vocación siempre ha sido de servicio al otro. Su lema episcopal así lo dice: “Haced lo que Él os diga”. Y ya como fraile capuchino quiso obedecer a la llamada del Señor a través de su Iglesia. Lo hizo tras el llamamiento de Juan XXIII, que pedía a la Iglesia de EEUU y Canadá el “diezmo”. Es decir, que enviarán el diez por ciento de sus sacerdotes a Latinoamérica. “Aunque yo era sólo un joven seminarista, sentía que el Santo Padre me estaba hablando a mí, y comencé a prepararme para el día que pudiera ir a trabajar a Latinoamérica” así que aprendió español a la perfección. En ese tiempo también estudió alemán, portugués, hebreo y griego.

Sin embargo, su estrecha vinculación al mundo iberoamericano es aún mucho mayor. En la Universidad Católica de Estados Unidos se doctoró en literatura española y portuguesa y pudo estudiar a los místicos españoles.

ENCARGADO DE LOS HISPANOS Y PORTUGUESES

Cuando recibió la ordenación diaconal recibió una carta del padre general pidiendo que cuando fuera ordenado sacerdote iría a la Isla de Pascua a acompañar a un capuchino alemán que llevaba allí 40 años. Pero los planes del Señor eran otros. El arzobispo de Washington le requirió para su Diócesis puesto que sólo tenían allí un sacerdote que hablase español y quería que el hermano Sean se encargase de la creciente comunidad hispana en la capital de EEUU.

Fue en ese momento cuando se convirtió en el director del Centro Católico Hispano, “en el que tratábamos de cubrir las necesidades pastorales y materiales de miles de refugiados que huían de las guerras de América Central”. Veinte años estuvo dedicados a ellos llegando a ser incluso vicario episcopal de la Archidiócesis de Washington para las comunidades hispanas, portuguesas y haitianas.

UNA HISTORIA QUE LE MARCÓ DE POR VIDA

Con respecto a esto el cardenal O´Malley cuenta una historia que refleja lo que se vivía en esos años. “Durante mi primera semana en el Centro Católico Hispano, tuve una experiencia que nunca olvidaré”, cuenta 30 años después. Un campesino salvadoreño entró al centro y pidió ver al sacerdote. Le mostró una carta y rompió a llorar amargamente. Era un papel de su mujer, que le acusaba de haberla abandonado a ella y a sus seis hijos. Que se morían de hambre esperando que les enviase dinero desde EEUU.

Este hombre trabajaba de sol a sol, compartía habitación con otros diez salvadoreños y comía los restos de los platos sucios para no gastar dinero en comida y poder enviar todo a la familia. “Me dijo que cada semana ponía todo el dinero que había ganado en un sobre y se lo enviaba fielmente a su esposa, pero que hasta ahora, seis meses más tarde, ella no había recibido ninguna de sus cartas”. Le preguntó cómo hacía el envío y este campesino explicó que metía el dinero en un sobre, ponía los sellos necesarios y después lo echaba “en ese buzón de correos de la esquina”.

Al escuchar esto, O´Malley se asomó por la ventana para ver el buzón de correos azul. “El problema –cuenta- era que no se trataba de un buzón de correos, sino que era un original cubo de basura”. Por ello, el cardenal arzobispo de Boston afirma que “el triste episodio me hizo ver claro lo difícil que es ser un extranjero en tierra extraña, donde no hablas la lengua, ni conoces las costumbres, donde todo es nuevo y diferente y donde todo el ambiente puede ser muy hostil”. Nunca olvidó ese hecho y por ello ha tenido una especial atención a los inmigrantes iberoamericanos.

EL SENTIDO DEL HUMOR DEL CARDENAL

El cardenal O´Malley tiene un gran sentido del humor y no es difícil escucharle contar anécdotas de su propia vida en intervenciones u homilías. Entre ellas hay una que destaca y donde pagó la “novatada” una vez ordenado.

Poco después de salir del seminario fue nombrado capellán de una cárcel: “yo estaba muy nervioso. No sabía qué decir por lo que agarré un libro que se llamaba ‘Como escribir un sermón’ y que decía que hablara a los horizontes de los oyentes”. Este pasaje le inspiró para hablar a los presos de las grandes escapatorias bíblicas como la de Daniel, San Pedro o San Pablo. Evidentemente consiguió la atención total y absoluta de los presos durante la homilía. Y claro él se fue muy contento y satisfecho a casa. Pero el problema fue cuando a la mañana siguiente le llamaron más que enfadados y le contaron que se habían escapado seis reclusos durante la noche.

Sean O´Malley es un pastor que como ha quedado acreditado conoce la realidad de los más pobres y también de la cultura iberoamericana. Para más inri, fue obispo en las Islas Vírgenes en el Caribe y ha tenido que bailar con la más fea en diócesis podridas por los casos de abusos. Un obispo forjado en la adversidad, plenamente fiel al Magisterio, querido por sus fieles y cercano con sus problemas. Y además, consciente de los problemas y los retos de este mundo. Y también papable.

Puede leer aquí la conferencia íntegra del cardenal O´Malley en Ecclesia in América en la que además habla de los desafíos y problemas de la Iglesia en el mundo de hoy.

Javier Lozano / ReL

CÓNCLAVE: BAJO EL COBIJO DEL ESPÍRITU SANTO


La oración de los fieles católicos y de la Iglesia entera se eleva durante el cónclave para elegir al Sucesor de Pedro.

La responsabilidad de elegir al Sumo Pontífice le toca directamente a los cardenales electores, pero toda la Iglesia, todos los católicos, tenemos la grave obligación de encomendar constantemente a los electores al Espíritu Santo durante el tiempo en que se desarrolle el cónclave.

Es un deber de hijos de Dios pues también somos Iglesia. La fidelidad al Papa se demuestra también, y con mayor razón, durante el proceso de elección del Sucesor de Pedro. Encomendar a los cardenales electores es muestra del amor a la Iglesia y de nuestro compromiso y fidelidad como católicos.

PORMENORES DEL CÓNCLAVE

En la mañana del día fijado para el comienzo del cónclave, reunidos en la Basílica de San Pedro, los cardenales electores celebran la Misa votiva Pro eligendo Papa. Por la tarde, los electores acuden en procesión a la Capilla Sixtina.

El cardenal camarlengo, ayudado desde fuera de la Capilla por el sustituto de la Secretaría de Estado, vigila que la elección se desenvuelva bajo las normas de reserva y discreción previstas.

Antes de la promulgación de la Universi Dominici Gregis había tres modos de elección del Romano Pontífice: per acclamationem seu inspirationem (por aclamación o inspiración), per compromissum (por compromiso) y per scrutinium (por escrutinio).

La elección por escrutinio, el único modo actualmente válido, tiene lugar a través de la votación, individual y secreta, de los Cardenales electores. Está prescrito que se deben realizar dos votaciones cada día, además de una votación la tarde en que comienza el cónclave. Para que sea válida la elección debe contar con dos tercios de los votos. El artículo 74 prevé que, si después de 24 escrutinios los Cardenales no consiguen ponerse de acuerdo sobre el Cardenal elegido, podrán decidir por mayoría absoluta el modo de proceder, pero nunca se deberá prescindir del requisito de exigir mayoría simple para que sea válida la elección.

Después de cada elección se queman las papeletas. La tradición indica que los Cardenales provoquen con paja seca o húmeda que el humo sea negro, si no se ha elegido al Papa, o blanco si se ha elegido al nuevo Romano Pontífice: es la conocida fumata negra o fumata blanca, que suele ver el pueblo romano desde la plaza de San Pedro.

La legislación canónica no impone requisitos para ser elegido Papa: por lo tanto, se deben considerar requisitos los propios del derecho divino para ser Obispo, es decir, ser varón con pleno uso de razón. En la práctica, sin embargo, desde hace muchos siglos el elegido ha sido siempre Cardenal.

Una vez elegido, el Cardenal Decano pregunta al elegido si acepta su elección canónica como Sumo Pontífice. Si el elegido que es Obispo acepta, desde ese momento adquiere de hecho la plena y suprema potestad sobre la Iglesia universal. Una vez que ha aceptado, le pregunta el nombre por el que quiere ser llamado. Si el elegido no es Obispo, se procede inmediatamente a su ordenación episcopal.

Los Cardenales a continuación le rinden homenaje y le prestan obediencia. Después el primero de los Cardenales Diáconos -es decir, el Cardenal Protodiácono- anuncia desde el balcón de la Basílica Vaticana al pueblo reunido en la plaza de San Pedro la elección del nuevo Papa, usando la tradicional fórmula: “Nuntio vobis gaudium magnum: habemus Papam!”. El Romano Pontífice imparte la bendición Urbi et Orbi.

De acuerdo con el artículo 90, si el elegido se encuentra fuera de la Ciudad del Vaticano, “deben observarse las normas del mencionado Ordo rituum Conclavis”

El artículo 92 indica que “el Pontífice, después de la solemne ceremonia de inauguración del pontificado y dentro de un tiempo conveniente, tomará posesión de la Patriarcal Archibasílica Lateranense, según el rito establecido”.

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