domingo, 3 de marzo de 2013

TENER CONCIENCIA DE NUESTRA DEBILIDAD


Tercer Domingo Cuaresma. ¿Por qué en el espíritu a veces nos sentimos tan fuertes, cuando realmente somos tan débiles?

Creo que muchas veces nuestro problema de conversión del corazón, que nos lleva a una falta de identidad, no es otro sino esa especie como de ligereza, de superficialidad con la que, al ver las situaciones que estamos viviendo, pensamos que al fin y al cabo no pasa nada. Sin embargo, pudiera ser que, cuando quisiéramos arreglar las cosas, ya no haya posibilidades de hacerlo.

Cuántas veces vivimos con una superficialidad que nos impide entrar en nuestro interior y darnos cuenta de la gravedad de algunos comportamientos, de algunas actitudes que estamos tomando, o darnos cuenta de la seriedad de algunos movimientos interiores que estamos consintiendo; con lo que nosotros estamos aceptando una forma de vida que puede llegar a apartarnos realmente de Dios, que pueden llegar a endurecer nuestro corazón e impedir que el corazón se convierta y llegue a darse a Dios nuestro Señor.

Cuántas veces este problema sucede en las almas, y cómo, cuando nosotros lo captamos, podríamos decir simplemente: “total es sin importancia, no pasa nada”. Sin embargo, es como si el soldado que estuviese vigilando en su puesto de guardia oyese un ruido y dijese: “no es nada.” Pero, ¿qué pasaría si detrás de ese ruido estuviese alguien?

Ahora bien, para vigilar, no basta no ser indiferentes. Para vigilar auténticamente, es muy importante que nos demos cuenta tanto de la profundidad como de la debilidad del alma. Tenemos que darnos cuenta de que no tenemos garantizada la vida. ¿Quién de nosotros puede poner una mano en el fuego por la propia seguridad, o por la propia salvación? San Pablo dice: “Quién está de pie, tenga cuidado, no sea que caiga”.

Tenemos que ser conscientes de que solamente un alma que se sabe herida, es un alma capaz verdaderamente de vigilar, porque entonces va a tener una especie como de instinto interior que le va a ir llevando a no dejar pasar las cosas sin revisarlas antes. Es como cuando estamos enfermos y no podemos tomar algún tipo de comida, antes de comer algo nos fijamos qué ingredientes tiene esa comida, no vaya a hacer que nos haga daño. ¿Por qué en el espíritu a veces nos sentimos tan fuertes, cuando realmente somos tan débiles?

Sin embargo, esa debilidad no nos debe llevar a una actitud de temor ante la vida, a una angustia interior insoportable. Porque si nos damos cuenta de que lo único que puede sostener nuestra vida, lo único que puede hacernos profundizar realmente en nuestra existencia no es otra cosa sino el amor de Dios, el anhelo de Dios, el deseo de Dios, eso mismo nos llevaría a una auténtica conversión del corazón, a un grandísimo amor a Él.

¿Hay en mi alma ese anhelo de Dios nuestro Señor? ¿Hay en mi alma ese ardiente fuego por amar a Dios, por hacer que Dios realmente sea lo primero en mi vida? Éste es el camino de conversión, es la forma de ver el camino de la salvación. No nos quedemos simplemente en los comportamientos externos.

La Cuaresma, más que un comportamiento externo, tiene que ser un llegar al fondo de nosotros mismos; la mortificación corporal debe dar frutos espirituales.

Vamos a pedirle a Jesucristo en la Eucaristía, que así como Él se nos da en ese don, nos conceda poseer una gran profundidad en nuestra vida para poder tener conciencia de nuestra debilidad, y, sobre todo, nos conceda un gran anhelo de vivir a su lado, porque si algún día en ese camino de conversión del corazón, por ligereza o por superficialidad, caemos, si tenemos el anhelo de amar a Dios, tenemos la certeza de que tarde o temprano, de una forma u otra, acabaremos amando.

Autor: P. Cipriano Sánchez LC

sábado, 2 de marzo de 2013

Y SI FUERA NEGRO EL PRÓXIMO PAPA


El cardenal de Ghana, Peter Turkson, podría ser el primer papa negro. Es el Presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz. No sería nada de extrañar si lo que se vislumbra es una nueva etapa en la historia reciente de la Iglesia, sobre todo teniendo en cuenta el auge que la Fe católica está teniendo en el continente africano. Después de la sorpresa de la renuncia de Benedicto XVI, nada nos va a extrañar. ¿Por qué blanco y no negro, o amarillo? Lo importante es la persona y su aptitud para tal responsabilidad.

Él mismo ha dicho que "si Dios quiere un Papa negro, gracias sean dadas a Dios". Ha sido uno de los cardenales más cercanos a Benedicto XVI.

A sus 64 años, el cardenal de Ghana Peter Turkson es el principal papable africano, y de ser elegido, sería el primer papa negro. En la actualidad, el cardenal Turkson es el jefe de la Oficina de Justicia y Paz del Vaticano. Es uno de los cardenales, además, más joven, lo que podría ser un punto a su favor de cara a una elección, puesto que el Papa Benedicto XVI ha señalado en su escrito de renuncia que se necesita alguien con más vigor para continuar la misión pontificia.

Ordenado cardenal por el papa Juan Pablo II en 2003, el cardenal Turkson nació de madre metodista y padre católico. Participó en el cónclave que eligió a Joseph Ratzinger como Papa en 2005, y ha sido descrito como uno de los líderes africanos de la Iglesia más enérgicos.

Dentro del Vaticano, el cardenal Peter Turkson es también miembro de la Congregación para la Evangelización de las Gentes y de la Educación Católica, y desde 2010, el Papa le nombró miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

El propio cardenal Turkson ha hablado sobre la posibilidad de un papa negro en alguna ocasión: "Si Dios quiere ver a un hombre negro como Papa, gracias sean dadas a Dios".

Además del inglés, el cardenal Turkson habla fluidamente el francés, italiano, alemán y hebreo y entiende el griego y el latín.


Hacen campaña en favor de cardenal africano.

Aseguran que pósters fueron colocados por seguidores del cardenal Peter Turkson o incluso quizás por bromistas, pues a diferencia de las elecciones parlamentarias italianas, los candidatos para el papado no pueden realizar campañas públicas

ROMA (Agencias).— El cardenal ghanés Peter Turkson no está haciendo campaña para convertirse en el próximo Papa, pero claramente tiene partidarios que lo aprecian lo suficiente como para pegar pósters con su fotografía en varias partes de Roma.

“Voten por Peter Kodwo Appiah Turkson en el cónclave”, decía uno de los carteles más osados con la imagen del cardenal, cuyo nombre ha surgido como uno de los favoritos para suceder a Benedicto XVI, quien el jueves pasado se convirtió en el primer pontífice en renunciar en seis siglos. Los pósteres fueron pegados sobre anuncios usados por los candidatos en las elecciones de Italia que se realizaron previamente esta semana.

A diferencia de las elecciones parlamentarias italianas, los candidatos para el papado no pueden realizar campañas públicas, lo que sugiere que los pósters fueron colocados por seguidores de Turkson o incluso quizás por bromistas.

El cardenal africano, de 64 años, que resulta en las quinielas como papable, es presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz y su nombre ya había resonado como papable tras la muerte de Juan Pablo II.

Los cardenales se reunirán en un cónclave a puertas cerradas en la Capilla Sixtina en unos 10 días, un evento que, como se ha dicho, debiese estar inspirado por el Espíritu Santo y no por la política terrenal.

Turkson sería el primer prelado fuera de Europa en liderar la Iglesia Católica en más de un milenio si es elegido. Pero un antiguo dicho romano advierte en contra de hacer campaña para convertirse en pontífice o a hacer pronósticos sobre el resultado de los cónclaves. “Aquel que entra al cónclave como Papa, sale como cardenal”, reza el dicho.

http://www.eluniversal.com.mx/notas/907223.htm

No sabemos lo que el Espíritu Santo “tiene pensado”. Todo es posible, pero en verdad este tipo de campañas no favorecen, ni tampoco condicionan, la libertad de los electores.

Juan García Inza

viernes, 1 de marzo de 2013

MENSAJE DEL CIELO A NUESTRO GRUPO DE ORACION – VIERNES 01 DE MARZO 2013


ROSA DEL CORAZON DEL SANTISIMO: Nos hizo repetir Bendito y Alabado seas mi Jesús Sacramentado.

Buenas noches Grupo Si Señor, soy Rosa del Corazón del Santísimo, alegren sus corazones, alegren sus corazones para recibir el perdón de sus pecados, ustedes que son fieles, ustedes que tienen temor de Dios, que aman la verdad, perseveren, perseveren, las gracias siempre deben darlas al Padre que todo lo tiene, que todo lo ve, al Hijo hermano de ustedes que dio la vida por ustedes, y al Espíritu Santo que los mueve, que les habla, que los conduce, no cierren sus oídos, Él siempre está moviéndote, llevándote, animándote decir siempre gracias en todo lo bueno que tienes, por todo lo bueno que te pasa, no debes decir que suerte, lo logre, simplemente gracias Padre, gracias Padre, gracias a ti, decir gracias en las tribulaciones, porque en esos momentos de angustia en que todo se nubla y que no sabes que hacer, decirle gracias, todo lo pones en sus manos y que Él todo lo puede. Él es el Padre bueno que tiene Misericordia y que ama a sus hijos, si pides algo di gracias… porque ya lo recibiste.

Ponerse todos de rodillas… Tú eres la LUZ del mundo, hijo del hombre, hijo de Dios, otórgales lo que han venido recibir.

NUESTRO SEÑOR JESÚS: Es la hora de la prueba queridos hermanos, es la hora de prepararse, el mundo indiferente sigue adelante, cuando el estado espiritual de este mundo es sombrío, ustedes están pasando pruebas, están reparando por mi pueblo, es una gracia que se les ha dado, es una GRACIA, sepan decir gracias, porque así podrán salvar almas, gracias Padre Bendito por permitirme salvar almas… preparación, la preparación es muy importante, SI a lo que es SI y NO a lo que es NO, ya no es la hora de la tibieza, es la hora de la decisión, los mantendré unidos, solo necesito el corazón limpio y los oídos del Amor abiertos, para saber ser guiados cuando lo necesiten, no teman, no teman, ustedes sabrán que decir┌ cuando sea necesario a los que los rodean y comience la confusión.

NUESTRA MADRE SANTISIMA: Queridos hijitos, quiero pedirle que oren aun con más fuerza, con mayor empeño, pronto tendré que cubrirlos con mi manto y muchos se perderán, pero ustedes hijitos manténganse unidos, sean uno solo, no se preocupen.

Prepárense y agradezcan sus tribulaciones, recuerden que son GRACIAS que se les ha concedido para estos momentos por los que han sido preparados tanto tiempo. Cójanse de los Sacramentos para que su fortaleza sea mayor y recuerden que la Iglesia está dentro de ustedes, el Corazón de mi Hijo late dentro de ustedes, no solo los templos son la parte física, sino del templo de su corazón vive y vivirá mi Hijo, los que asiduamente lo reciben no temerán, porque será más fuerte su presencia, así que hagan el esfuerzo hijitos de recibir lo mas constante que puedan a partir de hoy.

Quedan bendecidos, sanados y perdonados.

Hno. José: La Bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Grupo Católico de Oración por los Enfermos – Sí Señor.

José Miguel Pajares Clausen

APROPIARNOS DE LA VIÑA


"Escuchad otra parábola: El dueño de una finca plantó una viña, le puso una cerca, construyó un lagar y levantó una torre para vigilarla. Luego la arrendó a unos labradores y se fue de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, mandó unos criados a recibir de los labradores la parte de la cosecha que le correspondía. Pero los labradores echaron mano a los criados: golpearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon. El dueño envió otros criados, en mayor número que al principio; pero los labradores los trataron a todos del mismo modo.

Por último mandó a su propio hijo, pensando: Sin duda, respetarán a mi hijo. Pero cuando vieron al hijo, los labradores se dijeron unos a otros: Este es el heredero; matémoslo y nos quedaremos con la viña. Así que le echaron mano, lo sacaron de la viña y lo mataron.

Pues bien, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué creéis que hará con aquellos labradores?

Le contestaron: – Matará sin compasión a esos malvados y dará la viña a otros labradores que le entreguen a su debido tiempo la parte de la cosecha que le corresponde.

Jesús les dijo: – ¿Nunca habéis leído lo que dicen las Escrituras?:

La piedra que despreciaron los constructores es ahora la piedra principal.

Esto lo ha hecho el Señor y nosotros estamos maravillados.

Por eso os digo que a vosotros se os quitará el reino, y se le dará a un pueblo que produzca los frutos debidos.

Los jefes de los sacerdotes y los fariseos, al oír las parábolas que contaba Jesús, comprendieron que se refería a ellos. Quisieron entonces apresarle, pero no se atrevían, porque la gente tenía a Jesús por profeta."

Esta parábola es muy clara. Hay una viña y los cuidadores quieren apropiarse de ella. Para ello no dudan en matar al hijo del dueño. Sacerdotes y fariseos se sintieron directamente aludidos y planean eliminar a Jesús.

Esa viña es la Iglesia. El otro día, Benedicto XVI, en el discurso de su renuncia, utilizando el otro símbolo de la Iglesia, la barca, decía, que esta barca no es de él ni nuestra. Es de Dios. Pero, como los viñadores, nosotros queremos apropiarnos de ella. Utilizamos la Iglesia, no para propagar el Reino, para llegar a Dios, sino en nuestro provecho. Queremos ser los herederos en el lugar del hijo. Y somos viñadores todos los que nos llamamos cristianos. Ciertamente son más culpables aquellos que tienen más responsabilidad en la viña. Pero entre todos hemos matado al Hijo del dueño. Lo crucificamos cada día en la persona de los pobres, los abandonados, los despreciados. Apaleamos a los que quieren ser fieles al Evangelio. Lo crucificamos haciendo del Evangelio letra muerta.

Pero no lo dudemos, el dueño dará la viña al cuidado de otros viñadores. Todos aquellos a los que despreciamos, serán un día las piedras angulares sobre las que se edificará el Reino.

Joan Josep Tamburini

«NO TEMAS; SOLAMENTE TEN FE»....

...Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad». (Mc 5,21-43)

En aquel tiempo, Jesús pasó de nuevo en la barca a la otra orilla y se aglomeró junto a Él mucha gente; Él estaba a la orilla del mar.

Llega uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verle, cae a sus pies, y le suplica con insistencia diciendo: «Mi hija está a punto de morir; ven, impón tus manos sobre ella, para que se salve y viva».

Y se fue con él. Le seguía un gran gentío que le oprimía.

Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, y que había sufrido mucho con muchos médicos y había gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor, habiendo oído lo que se decía de Jesús, se acercó por detrás entre la gente y tocó su manto.

Pues decía: «Si logro tocar aunque sólo sea sus vestidos, me salvaré». Inmediatamente se le secó la fuente de sangre y sintió en su cuerpo que quedaba sana del mal.

Al instante, Jesús, dándose cuenta de la fuerza que había salido de Él, se volvió entre la gente y decía: «¿Quién me ha tocado los vestidos?».

Sus discípulos le contestaron: «Estás viendo que la gente te oprime y preguntas: ‘¿Quién me ha tocado?’».

Pero Él miraba a su alrededor para descubrir a la que lo había hecho. Entonces, la mujer, viendo lo que le había sucedido, se acercó atemorizada y temblorosa, se postró ante Él y le contó toda la verdad. Él le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad».

Mientras estaba hablando llegan de la casa del jefe de la sinagoga unos diciendo: «Tu hija ha muerto; ¿a qué molestar ya al Maestro?».

Jesús que oyó lo que habían dicho, dice al jefe de la sinagoga: «No temas; solamente ten fe».

Y no permitió que nadie le acompañara, a no ser Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.

Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y observa el alboroto, unos que lloraban y otros que daban grandes alaridos.

Entra y les dice: «¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no ha muerto; está dormida».

Y se burlaban de Él. Pero Él después de echar fuera a todos, toma consigo al padre de la niña, a la madre y a los suyos, y entra donde estaba la niña.

Y tomando la mano de la niña, le dice: «Talitá kum», que quiere decir: «Muchacha, a ti te digo, levántate».

La muchacha se levantó al instante y se puso a andar, pues tenía doce años.

Quedaron fuera de sí, llenos de estupor. Y les insistió mucho en que nadie lo supiera; y les dijo que le dieran a ella de comer.

Desde las páginas del Evangelio.

Jairo y la mujer que sufría hemorragias, juntamente con tantos otros, nos hablan de la necesidad de tener una Fe inconmovible.

Hoy, Podemos hacer nuestra aquella bonita exclamación evangélica: «Creo, Señor, ayuda mi incredulidad»

(Mc 9,24).

Revisemos nuestra Vida, pidamos a nuestro Señor, que nos aumente la Fe.

Y así poder ver obrar en nosotros los milagros que a diario acontecen en nuestras Vidas.

Por falta Visión sobre natural y de Fe, no los identificamos ni los agradecemos.

Es hora nuevamente de decir Gracias Señor, por lo Bueno y lo malo que permites que acontezca en nuestras Vidas.

Señor, Tú lo sabes Todo...

Señor, Tú lo puedes Todo...

Señor, Confiamos en Ti.

Gracias Señor...

Al copiar este artículo favor conservar o citar la Fuente: EL CAMINO HACIA DIOS

www.iterindeo.blogspot.com

Publicado por Wilson f.

ERES MÁS QUE VENCEDOR


Lo que te aleja o acerca a Dios, es lo que determina si serás derrotado o más que vencedor.

Date por vencedor.

Jesús, quien nos amó, ha vencido al pecado y a la muerte. Y somos más que vencedores porque Él peleó la batalla y nosotros recibimos el beneficio, sin haber muerto en la cruz.

Es como un boxeador que gana el título y le entrega el cheque del premio a su esposa. Él es vencedor porque derribó al contrincante y recibió los golpes, pero su esposa es más que vencedora porque obtuvo la recompensa sin pelear. O también es como nuestros hijos a quienes hacemos más que vencedores porque les damos la oportunidad de estudiar sin tener que trabajar. Nosotros nos esforzamos por ellos. Peleamos la batalla y obtenemos los recursos para que ellos puedan recibir los beneficios.

Así de generoso y misericordioso es el Señor con Sus hijos.

EL AMOR DE CRISTO NOS DA LA VICTORIA

Romanos 8:35-39 asegura: "¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro".

Nada debe separarnos del amor de Cristo, quien nos ha hecho más que vencedores del mundo. ¿Cómo podemos identificar a alguien más que vencedor? Pues al ver que se toma de la mano del Señor sin importar por lo que esté pasando, sea bueno o malo. Porque algunos se acercan cuando están mal, a punto de divorciarse o en bancarrota, y se alejan cuando comienza a irles mejor. Algunos jóvenes solteros dejan de servir en la iglesia cuando Dios les da la oportunidad de encontrar pareja y casarse. Así que para saber si el noviazgo está respaldado por Dios, evalúa si te acerca más a Él, porque todo lo que te aleje de Su amor te convierte de un ganador en un perdedor. También hay quienes están cerca del Señor y se alejan cuando algo no va bien. Pero, por sobre todas las cosas, nada debe separarnos del amor de Dios que nos hace más que vencedores.

NUESTRA FE ES LA QUE VENCE

1 Juan 2:13-14 dice: Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre. Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.

El Señor nos lo asegura, ¡ya vencimos al maligno! Es fácil vencerlo porque, de hecho, desde antes de enfrentarlo, ya había sido derrotado por Jesús. Entonces, ¿por qué a veces permites que te derrote? Porque realmente no crees que Jesús ya lo venció. Cuando confiamos en Él, las victorias se manifiestan en todas las áreas de nuestra vida, pero si confiamos solo en nuestra fuerza, no logramos vencer. Nuestra fe debe estar puesta en que fue Jesús quien venció al mundo, no nosotros. Si el diablo ya está derrotado, ¡créelo!, no te le acerques a verificarlo. Te cuesta vencer al vencido porque debes reforzar tu fe en la victoria que Dios ya te ha otorgado.

JESÚS RECUPERÓ EL DOMINIO, AUTORIDAD Y VICTORIA

Génesis 1:28 comparte: Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Dios creó a Adán con dominio, autoridad y victoria. Pero al pecar, perdió lo que había recibido. Sin embargo, nosotros ya fuimos redimidos por la sangre de Cristo y gracias a Él recuperamos la autoridad. El problema es que cuando pecamos, sufrimos el daño colateral de la pérdida de confianza en nuestra identidad y capacidad de superar los errores, además de enfrentar los problemas en la familia y en la economía. Porque cuando caemos en tentación, desperdiciamos nuestros recursos y nos alejamos del amor de quienes se preocupan por nosotros. Si tienes algún vicio te gastas tu dinero en mantenerlo y enfrentas dificultades con tu esposa y tus hijos. Esos son daños colaterales. Al sufrir una enfermedad, el daño colateral es el poco rendimiento para trabajar y el gasto que implica comprar medicinas. Si lo vemos desde otro punto de vista. Entregarle nuestra vida a Jesús tiene múltiples beneficios colaterales porque al dejar los vicios podemos ofrecerle una vida más cómoda a nuestra familia y las relaciones mejoran. Cuando pecas, pierdes confianza para actuar, trabajar y relacionarte. Así que confía en el Señor y acepta la redención que te ofrece y que te devuelve el dominio sobre el enemigo.

Mateo 28:18-20 explica: Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Jesús, el segundo Adán vino a salvarnos y nos hizo nacer de nuevo en Su Espíritu. En esa nueva vida, recuperamos la autoridad perdida porque Él tiene toda potestad sobre el cielo y sobre la tierra. Entonces, ahora puedes vencer porque ¡tienes autoridad de nuevo! Date por vencedor, recupera tu confianza en Jesús y Su victoria será la tuya.

TU PELEA ESTÁ ARREGLADA

Josué 6:1–4 relata: Ahora, Jericó estaba cerrada, bien cerrada, a causa de los hijos de Israel; nadie entraba ni salía. Mas Yahvé dijo a Josué: Mira, yo he entregado en tu mano a Jericó y a su rey, con sus varones de guerra. Rodearéis, pues, la ciudad todos los hombres de guerra, yendo alrededor de la ciudad una vez; y esto haréis durante seis días. Y siete sacerdotes llevarán siete bocinas de cuernos de carnero delante del arca; y al séptimo día daréis siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes tocarán su bocinas.

La Palabra nos cuenta que Jericó estaba bien cerrado, pero que Dios le dijo a Josué que ya la había entregado en manos de Su pueblo. Y le dio instrucciones sobre lo que debían hacer. Actualmente hay puertas en tu vida que estaban cerradas, pero el Señor te dice que ¡están por caerse las paredes y entrarás donde no era posible! Las entradas que se encontraban cerradas están por abrirse. Confía y obedece las instrucciones de Dios, porque Él ya arregló tu victoria, así como dispuso todo para que Su pueblo conquistara Jericó.

La instrucción que Josué recibió no era esgrimir las espadas y pelear. Quizá eran indicaciones un poco extrañas para alguien que esperaba luchar por la Tierra Prometida, ya que rodear la ciudad y tocar las trompetas durante siete días no era precisamente la idea de una batalla, pero obedecieron, demostrando que nada los separaba de la fe y el amor que le rendían a Dios. Lo mismo debes hacer tú ahora. Obedece a tu Padre día a día y verás que lograrás en un día los que antes lograbas en siete. A veces crees que tu esfuerzo no vale la pena, te cansas de esforzarte por lograr el bien, piensas que perdonar, amar y bendecir no dan resultado, pero no desmayes, ¡confía un día más! A veces debes hacer siete veces más de lo que piensas que es suficiente para recibir lo que Dios quiere darte. Él está convencido de tu victoria, pero tú también debes estar convencido. Con cada vuelta que los israelitas daban alrededor de Jericó, Dios seguramente decía: "Ya los veo casi convencidos, pero necesito plena certeza". Al séptimo día, cuando les mandó dar siete vueltas, seguro que dijo: "Ahora es el momento, nada los separa de la fe que deseaba ver en ellos, es tiempo de que los muros caigan".

Cuando sabemos que somos más que vencedores y que nada nos separará de Su amor, estamos dispuestos a seguir Sus instrucciones por extrañas que parezcan. Esa fe y obediencia es la que nos da la victoria. Seremos más que vencedores si estamos plenamente convencidos de que ni la vida, ni la muerte, ni el enemigo ni las puertas cerradas nos separarán del amor de Dios y de la fe en nuestra victoria.

NUNCA DESTRUIDOS

2 Corintios 4:7-9 asegura: Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos.

En medio de las dificultades, aprendamos a diferenciar lo externo de lo interno. Claro que podríamos estar atribulados en todo, en apuros, perseguidos y derribados, todo eso es externo, es lo que el mundo podría hacernos sentir. Sin embargo, nuestra fe en la victoria que ya tenemos provoca que a pesar de todo eso negativo, no estemos angustiados, desesperados, desamparados ni destruidos.

Porque la angustia y la falta de paz interior, la desesperación de pensar que no podremos salir del problema y el desamparo de sentirnos abandonados sin ayuda nunca serán una realidad dentro de nuestro corazón, si afirmamos una y otra vez que nada puede destruirnos, aunque seamos derribados.

Lo que vence al mundo es nuestra fe. Si las circunstancias te han derribado, levántate victorioso porque en el Señor, nada puede destruirte. Esfuérzate en obedecerlo, en rodear los muros las veces que sea necesario para que Él haga Su parte y los milagros sucedan en tu vida.

Solo la fe puede darte el valor para hacer lo que Dios te mandará, porque los muros cayeron por el poder del Señor, no por las vueltas que el pueblo dio. Fue la plena confianza en Dios lo que les dio la victoria. Haz lo que Su Palabra dice y deja que Él mueva Su mano. Entrégale tu vida a Jesús, quien por Su gracia te ha dado la vida eterna y la victoria sobre el mundo.

Por Cash Luna

¿PARA QUIÉN SON LAS MANZANAS?


En cierta ocasión, un joven observaba a un hombre que tenía más de ochenta años que estaba sembrando un huerto de manzanos.

El anciano amorosa y cuidadosamente preparó el terreno, plantó los diminutos vástagos y les echó agua. Después de estar mirándolo por un rato, el joven dijo: «Usted no espera que va a comer manzanas de esos árboles, ¿verdad?»

«No —replicó el anciano—, pero alguien lo hará».

Tus acciones ayudarán a esos que te seguirán.

Debido al pacto de Dios con Noé, tenemos la seguridad de que no corremos el riesgo de la destrucción mundial por un diluvio.

Los habitantes de la tierra todavía están recibiendo el beneficio que vino de la vida de un hombre justo.

Asimismo, tú y yo también podemos beneficiar a las generaciones futuras. Cuando sirves a las personas o influyes en ellas de manera positiva, y las animas a pasar por lo que otras recibieron, creas una cadena de impacto que sobrepasará tu vida.

John C Maxwell

No eres un eslabón perdido.

No eres una isla…eres un continente.

Hay alguien detrás de ti y será la prolongación de tu vida, para bien o para mal. Entonces siembra ahora manzanas para él o ella tengan la bendición de comerlas y mientras lo hacen te recordarán y sin duda hablarán muy bien de ti.

Siembra hoy para las generaciones futuras. Recuerda que Moisés lo hizo con Josué, el Profeta Elías con Eliseo y Jesús, nuestro Señor con los doce.

Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero. Y él volvía al campamento; pero el joven Josué hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo. Éxodo 33:11

Y Moisés hizo como Dios le había mandado, pues tomó a Josué y lo puso delante del sacerdote Eleazar, y de toda la congregación. Num 27:22

Josué hijo de Nun, el cual te sirve, él entrará allá; anímale, porque él la hará heredar a Israel. Deut 1:38

ARCO IRIS


Cuando Fernando de Lesseps oyó que Mohamed Said, su amigo de la infancia, había sido nombrado virrey de Egipto, no perdió tiempo en dirigirse al Cairo.

Ambos hombres estaban de buen humor cuando se encontraron en las afueras de Alejandría, el 13 de noviembre de 1854.

De Lesseps había venido a Egipto para hablar con Said acerca de la idea de un canal que él tenía, pero no la expuso inmediatamente.

En su lugar, esperó una señal de Dios. Cuando se levantó a la mañana antes del amanecer, supo que el momento había llegado.

Más tarde escribió: “Los rayos del sol ya iluminaban el horizonte al oriente; al occidente aún todo estaba oscuro y nublado.

Súbitamente vi un arco iris de vívidos colores extendiéndose en el cielo de este a oeste.

Debo admitir que mi corazón golpeaba aceleradamente, por… esta señal de un pacto… parecía presagiar que había llegado el momento de la unión entre el este y el oeste”.

De Lesseps se dirigió inmediatamente a la tienda de Said y, antes de terminar el día, su proposición para la construcción del gran canal de Suez se había aprobado.

Puede ser que Dios no le envíe un arco iris como señal, pero su pacto con usted es seguro.

¿Por qué no mirar hoy hacia Él en busca de respuestas, tanto por las ideas innovadoras que necesita como por el tiempo preciso en el cual hacerlas?

Lo imposible se desvanece cuando un hombre de la mano de Dios se enfrenta a una montaña.

Mateo 19:26

Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; Más para Dios todo es posible.

PERTENECER AL CLUB


Varias niñas adolescentes decidieron formar un club de cosas que no necesitas con el fin de recaudar dinero para misiones. Las chicas decidieron añadir dinero al fondo a través de dar con sacrificio. La mayoría de ellas eran de familias pudientes y con facilidad identificaron maneras de contribuir.

Margie era diferente. Su familia tenía pocos bienes y casi nada les sobraba, por lo tanto, fue difícil para ella identificar con qué contribuir. Cierto día se arrodilló al pie de su cama y le pidió a Dios que le mostrara algo que pudiese dar. Mientras oraba, su perrito mascota lamió sus manos. De pronto recordó que el médico de la familia había ofrecido comprarlo.

Lágrimas brotaron de sus ojos mientras exclamaba:

- ¡Oh Lucero, no me imagino cómo sería tener que despedirme de ti! -entonces pensó en el regalo que Dios le hizo al mundo.

-¡Lo haré! -dijo ella. Se dirigió hacia la casa del médico y vendió a su perro por cincuenta dólares. Y aunque echaba de menos al perrito, aun así estaba muy contenta.

Cuando el médico supo cuál fue la razón por la que Margie vendió su perro, se lo devolvió con una nota amarrada al collar.

La nota decía: Anoche le entregué a Dios lo que sobraba de mi desperdiciada vida. Me encantaría pertenecer a tu club, y deseo comenzar dando a Lucero.

Juan 3:16

Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.

Fuente: El libro devocionario de Dios para Padres

GRAVES OFENSAS A LA MADRE DE DIOS


Que en un medio de comunicación “católico” alguien haga apología de la ordenación sacerdotal de las mujeres, de la supresión del celibato eclesiástico o del aborto produce natural estupefacción entre los creyentes de verdad.

Nada, desgraciadamente en este caso, sucede por casualidad sino en la antesala de un cónclave donde se elegirá al vicario de Cristo en la tierra. Pues bien, con la silla de Pedro aún vacante, los sicarios del demonio no se cansan de lanzar improperios contra la doctrina de Jesucristo. Por eso, hoy más que nunca debemos permanecer ojo avizor para rebatir las injurias esgrimiendo el Evangelio y el Catecismo.

Sin ser apocalípticos, tampoco debemos ser ingenuos, necios o cobardes: y la que se nos viene encima a los católicos que no comulgamos con ruedas de molino no ha hecho más que empezar. No lo digo yo, pobre siervo. Está escrito y ahora, por desgracia insisto, acaba de plasmarse en hechos abominables.

El último zarpazo mediático del demonio ha sido ofender públicamente a la Santísima Virgen cuestionando abiertamente nada menos que el Dogma de su Perpetua Virginidad. ¿Quién, sino el mismo Lucifer, odia tanto a la Virgen María que le aplastará su maldita cabeza para toda la eternidad?

Sí, he leído unas durísimas declaraciones contra Nuestra Madre Santísima con gran dolor de corazón. Para colmo de males, su autor presume de ser católico practicante. Son tan ofensivas sus palabras, que sólo podría inspirarlas el mismísimo diablo y merecerían, de reafirmase en ellas, una sanción por herejía con el Código de Derecho Canónico en la mano y todo lo que ello conlleva, incluida la excomunión (Código de Derecho Canónico, cánones 1.371,1 y 1.364,1).

Es obvio que su autor, tan ligado a Toledo, desconoce la principal obra de san Ildefonso de Toledo, Padre de la Iglesia y patrón de esta ciudad imperial, titulada Sobre la virginidad perpetua de Santa María contra tres infieles (De virginitate Sanctae Mariae contra tres infideles). Si el santo levantase hoy la cabeza, posiblemente añadiría otro hereje más al título de su apreciada obra, en la que defiende contra el hereje Joviniano la virginidad de María en la concepción y en el parto, mantiene contra Elvidio que María fue siempre virgen, e incide en que Jesucristo es Dios con la integridad perpetua de María siempre presente.

No voy a dar publicidad al autor de semejantes dislates ni al medio que los ha publicado, pero tampoco puedo ocultar mi perplejidad ante el clamoroso silencio de quienes compete por su autoridad salir en defensa del dogma mariano, ni mucho menos pasar por alto el hecho insólito de que algunas almas consagradas, cardenales incluidos, colaboren en ese medio como si tal cosa.

Sobre el Dogma de la Perpetua Virginidad de María, me remito al Catecismo de Nuestra Santa Madre Iglesia, que dice:

484. La Anunciación a María inaugura “la plenitud de los tiempos” (Ga 4, 4), es decir, el cumplimiento de las promesas y de los preparativos. María es invitada a concebir a aquel en quien habitará “corporalmente la plenitud de la divinidad” (Col 2, 9). La respuesta divina a su “¿cómo será esto, puesto que no conozco varón?” (Lc 1, 34) se dio mediante el poder del Espíritu: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti” (Lc 1, 35).

485. La misión del Espíritu Santo está siempre unida y ordenada a la del Hijo (cf. Jn 16, 14-15). El Espíritu Santo fue enviado para santificar el seno de la Virgen María y fecundarla por obra divina, él que es “el Señor que da la vida”, haciendo que ella conciba al Hijo eterno del Padre en una humanidad tomada de la suya.

486. El Hijo único del Padre, al ser concebido como hombre en el seno de la Virgen María es “Cristo”, es decir, el ungido por el Espíritu Santo (cf. Mt 1, 20; Lc 1, 35), desde el principio de su existencia humana, aunque su manifestación no tuviera lugar sino progresivamente: a los pastores (cf. Lc 2,8-20), a los magos (cf. Mt 2, 1-12), a Juan Bautista (cf. Jn 1, 31-34), a los discípulos (cf. Jn 2, 11). Por tanto, toda la vida de Jesucristo manifestará “cómo Dios le ungió con el Espíritu Santo y con poder” (Hch 10, 38).

José María Zavala

EL AYUNO, NECESARIO PARA CREER


Tiene que convertirse, para nuestra generación, en algo imprescindible para descubrir lo imprescindible.

Muchos bautizados no comprenden el valor del ayuno, no saben para qué ayunar y por qué ayunar. Algunos, porque ni siquiera conocen qué enseña el Evangelio y la Iglesia sobre el tema. Otros, porque han dejado la propia fe en el armario del pasado. Otros, simplemente, porque ven el ayuno como algo que va contra los propios gustos, contra la "realización personal".

Mientras no se produzca un despertar religioso en muchos corazones, el ayuno seguirá en el olvido. O será vivido, entre quienes desean "cumplir" y obedecer lo que pide la Iglesia, con rutina, con fastidio, como una norma del pasado que se soporta con la esperanza de que pronto termine la Cuaresma y llegue la Pascua.

La fe profunda y el sentido religioso permiten descubrir el porqué del ayuno. Pero si no hay fe, si la religión es una dimensión raquítica, ¿qué hacer?

Lo que hay que hacer es, precisamente, ayunar para abrirnos al mundo de la fe. Porque sólo cuando aprendemos a romper con la esclavitud de la avaricia, del placer, de la gula, del vivir esclavos de la curiosidad malsana y de los caprichos, empezamos a dejar espacio libre a la acción de Dios en las almas.

En otras palabras: la tibieza con la que se ve el ayuno se destruye cuando acogemos el mismo ayuno como camino para romper esa tibieza y para abrirnos al mundo de la fe, de la esperanza, del amor.

El ayuno no sirve sólo para fortalecer al creyente (algo muy importante); sirve, sobre todo, para iniciar el camino de la fe. No sirve sólo para alimentar la esperanza; sirve, especialmente, para alejarnos de seguridades falsas y para confiar en el único Omnipotente. No sirve sólo para que repartamos nuestros bienes y nuestro tiempo con quien lo necesita; sirve, de un modo concreto y profundo, para romper con los engaños de la ambición y del egoísmo, para abrir los ojos ante tantas personas que necesitan amor, compañía, solidaridad, ayudas concretas y urgentes en su cuerpo y en su espíritu.

Como explicaba el Papa Benedicto XVI, la privación del "alimento material que nutre el cuerpo facilita una disposición interior a escuchar a Cristo y a nutrirse de su palabra de salvación. Con el ayuno y la oración Le permitimos que venga a saciar el hambre más profunda que experimentamos en lo íntimo de nuestro corazón: el hambre y la sed de Dios" (Mensaje para la Cuaresma 2009).

El ayuno tiene que convertirse, para nuestra generación, en algo imprescindible para descubrir lo imprescindible. De este modo, podremos vivir según un Evangelio que cura, que salva, que levanta y que cambia el corazón y la vida.

Autor: P. Fernando Pascual

SEDE VACANTE Y DESPEDIDA DE BENEDICTO XVI


¿QUÉ ES LA SEDE VACANTE? ¿QUIÉN GOBIERNA LA IGLESIA EN ESTE PERIODO? ¿CUÁL ES LA FUNCIÓN DE LOS CARDENALES Y LOS DICASTERIOS DE LA CURIA?

El miércoles 27 de febrero, Benedicto XVI tuvo su última audiencia pública como Papa. El jueves 28 se despidió de manera entrañable de los cardenales presentes en Roma. Durante su discurso el Papa manifestó su adhesión y fidelidad hacia su sucesor:

«Entre vosotros, en el Colegio Cardenalicio está el futuro Papa al cual ya desde hoy prometo mi incondicional reverencia y obediencia».

Hoy mismo, jueves 28, Benedicto XVI partió hacia Castel Gandolfo y a las 20.00 horas (tiempo de Roma), inicia la Sede Vacante.

¿QUÉ ES LA SEDE VACANTE?

Se conoce como sede vacante el periodo que hay entre el momento en que se produce la vacante en la sede romana y la elección del siguiente sucesor de San Pedro. Este periodo ha sido regulado con detalle por la legislación canónica, teniendo en cuenta que se trata de un periodo delicado para la vida de la Iglesia.

La vacante de la sede romana se puede producir por fallecimiento del Romano Pontífice y por renuncia. Cuando el Papa fallece se produce en ese momento la vacante; y en cuanto a la renuncia, el canon 332 § 2 da los requisitos para su validez:

«Si el Romano Pontífice renunciase a su oficio, se requiere para la validez que la renuncia sea libre y se manifieste formalmente, pero no que sea aceptada por nadie».

Por lo tanto, la renuncia sería efectiva desde el momento en que se manifiesta formalmente. Obsérvese que no se requiere que se haga por escrito. Sí que se haga de modo formal, pero hay otros modos de expresar formalmente la renuncia.

Desde el momento de producirse la vacante se aplica el principio de nihil innovetur, o que no se innove nada, según declara el canon 335:

«Al quedar vacante o totalmente impedida la sede romana, nada se ha de innovar en el régimen de la Iglesia universal: han de observarse, sin embargo, las leyes especiales dadas para esos casos».

El concepto de sede impedida lo define el canon 412 para una sede diocesana. Nada obsta para que también se aplique a la Sede Romana.

«Se considera impedida la sede episcopal cuando por cautiverio, relegación, destierro o incapacidad, el Obispo diocesano se encuentra totalmente imposibilitado para ejercer su función pastoral en la diócesis, de suerte que ni aun por carta pueda comunicarse con sus diocesanos».

El periodo de sede vacante lo regula actualmente la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis, del 22 de febrero 1996. Como se puede observar, esta Constitución Apostólica se ha aplicado solo una vez, en abril de 2005 a la muerte de Juan Pablo II, en el periodo de sede vacante del que salió elegido Benedicto XVI como Papa y se aplicará nuevamente con la elección de su sucesor aunque el Santo Padre Benedicto XVI, el 22 de febrero de 2013, -unos días antes de dejar el pontificado- establece algunas modificaciones en la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis, a través del Motu Proprio «Normas nonnullas», de cara a su renuncia y al próximo Cónclave.

Hasta el presente no se ha hecho pública ninguna norma para la eventualidad de que la sede romana quede impedida.

POTESTAD DEL COLEGIO DE CARDENALES EN SEDE VACANTE

Durante el periodo de sede vacante -igual que en el caso de sede impedida- el criterio general es el de nihil innovetur: que no se innove nada. Como es sabido, el gobierno de la Iglesia se confía al Colegio de los Cardenales, solamente para el despacho de los asuntos ordinarios o de los inaplazables, y para la preparación de lo necesario para la elección del nuevo Papa. La misión del Colegio de Cardenales en este periodo es la organización del Cónclave, asegurar los derechos de la Sede Apostólica en este periodo y organizar las exequias en caso de que el Papa haya fallecido.

De modo expreso la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis prohibe que el Colegio de Cardenales pueda hacer actos de disposición sobre los derechos de la Sede Apostólica y de la Iglesia Romana, así como modificar las leyes emanadas por los Romanos Pontífices. Al Colegio de Cardenales sí se le concede potestad para interpretar los puntos dudosos de la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis.

ALGUNOS CARGOS DURANTE LA SEDE VACANTE

Por regla general, cesan en el ejercicio de sus cargos quienes ocupen funciones en la Curia Romana. Hay excepciones, al respecto. Este es el artículo 14. 1 de la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis:

Según el art. 6 de la Constitución apostólica Pastor Bonus, a la muerte del Pontífice todos los Jefes de los Dicasterios de la Curia Romana, tanto el Cardenal Secretario de Estado como los Cardenales Prefectos y los Presidentes Arzobispos, así como también los Miembros de los mismos Dicasterios, cesan en el ejercicio de sus cargos. Se exceptúan el Camarlengo de la Santa Iglesia Romana y el Penitenciario Mayor, que siguen ocupándose de los asuntos ordinarios, sometiendo al Colegio de los Cardenales todo lo que debiera ser referido al Sumo Pontífice.

El artículo 14. 2 indica que tampoco cesan en sus funciones el Cardenal Vicario General de la diócesis de Roma ni el Cardenal Arcipreste de la Basílica Vaticana y Vicario General para la Ciudad del Vaticano.

Si estuviera vacante el cargo de Cardenal Camarlengo o el de Penitenciario Mayor -o se produjera la vacante antes de la elección del sucesor del Romano Pontífice-, el artículo 15 establece el procedimiento para que el Colegio de Cardenales elija a otros Cardenales que ocupen estos cargos. En cambio, si la vacante fuera del Cardenal Vicario para la diócesis de Roma, no se elige sustituto: el artículo 16 establece qué persona ejercería sus funciones.

El Cardenal Camarlengo desarrolla amplias funciones en el periodo de sede vacante y en el Cónclave. Sus funciones son precisamente garantizar los derechos de la Sede Apostólica mientras dure la sede vacante. Tiene a su disposición un organismo de la Santa Sede, la Cámara Apostólica, cuyas funciones vienen definidas por la Constitución Apostólica Pastor Bonus en su artículo 171:

«La Cámara Apostólica al frente de la cual está el cardenal Camarlengo de la Santa Iglesia Romana, con la ayuda del Vice-Camarlengo junto con los demás prelados de la Cámara, realiza sobre todo las funciones que le están asignadas por la ley peculiar sobre la Sede Apostólica vacante.

§ 2. Cuando está vacante la Sede Apostólica, es derecho y deber del cardenal Camarlengo de la Santa Iglesia Romana reclamar, también por medio de un delegado suyo, a todas las administraciones dependientes de la Santa Sede las relaciones sobre su estado patrimonial y económico, así como las informaciones sobre los asuntos extraordinarios que estén eventualmente en curso, y a la Prefectura de los Asuntos Económicos de la Santa Sede el balance general del año anterior, así como el presupuesto para el año siguiente. Está obligado a someter esas relaciones y balances al Colegio de Cardenales».

Se comprende, pues, que la legislación establezca las necesarias cautelas para procurar que el Cardenal Camarlengo ejerza plenamente sus funciones en todo caso. En cuanto al Cardenal Penitenciario, sus funciones se extiende a la concesión de absoluciones, dispensas, conmutaciones, sanciones, condonaciones y otras gracias tanto en el fuero interno como en el externo (cfr. Constitución Apostólica Pastor Bonus, artículos 117 y 118). El Legislador, al garantizar que siempre pueda desarrollar plenamente sus funciones ha pretendido asegurar que no se corten las fuentes de la gracia durante la sede vacante.

Tampoco cesan los Legados pontificios -Nuncios Apostólicos, Pronuncios y Delegados Apostólicos- al quedar vacante la Sede Apostólica, «a no ser que se determine otra cosa en las letras pontificias». (canon 367).

POTESTAD DE LOS DICASTERIOS DE LA CURIA ROMANA

Durante el periodo de sede vacante, los Dicasterios de la Curia Romana cesan en aquellas funciones para las que necesitan una especial delegación in articulo mortis. El artículo 25 de la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis establece el procedimiento para resolver estas cuestiones del Santo Padre. Permanecen intactas sus facultades ordinarias. No han de usarlas, sin embargo, sino para conceder gracias de menor importancia, mientras que las cuestiones más graves o discutidas, si pueden diferirse, deben ser reservadas exclusivamente al futuro Pontífice. Un ejemplo de las funciones que pueden ejercer porque no se pueden diferir son las dispensas que suelen concederse.

Dos Dicasterios pueden seguir operando con normalidad: son el Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica y el Tribunal de la Rota Romana, los cuales durante la vacante de la Santa Sede siguen tramitando las causas según sus propias leyes y emiten sentencias válidamente dentro de los límites de su propia competencia. El artículo 18 de la Constitución Apostólica Pastor Bonus garantiza, además, que sus sentencias no requieren la aprobación del nuevo Papa.

Autor: www.iuscanonicum.org