miércoles, 5 de septiembre de 2012

LA VIRGEN MARÍA EN LA SAGRADA ESCRITURA



La Anunciación es el momento en que Nuestra Señora conoce con claridad la vocación a que Dios la había destinado desde siempre.

PRINCIPALES PASAJES EN EL NUEVO TESTAMENTO

LA ANUNCIACIÓN

Lucas 1,26-38.

26. En el sexto mes fue enviado el ángel Gabriel de parte de Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret 27 a una virgen desposada con un varón de nombre José, de la casa de David, y el nombre de la 28 virgen era María. Y habiendo entrado el ángel donde ella estaba, le dijo: Dios te salve, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita tú entre las mujeres. 29 Ella se turbó al oír estas palabras, y consideraba qué significaría esta salutación. 30 Y el ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios: 31 concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le podrás por nombre Jesús. 32 Será grande y será llamado Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, 33 reinará eternamente sobre la casa de Jacob, y su reino no tendrá fin. 34 María dijo al ángel: ¿De qué modo se liará esto, pues no conozco varón? 3,5 Respondió el ángel y le dijo: El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que nacerá de ti, será 36 llamado Hijo de Dios. Y ahí tienes a tu prima Isabel, que en su ancianidad ha concebido también un hijo, y la que era llamada 37 estéril, hoy cuenta ya el sexto mes, porque para Dios no hay nada 38 imposible. María dijo: He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra. Y el ángel se retiró de su presencia.

*COMENTARIOS

N.B. Los números que se anotan a la izquierda y al inicio del comentario corresponden al versículo que se trata.

Con gran sencillez narra San Lucas el magno acontecimiento. Con cuánta atención, reverencia y amor hemos de leer estas palabras del Evangelio, rezar piadosamente el Angelus cada día, siguiendo la extendida devoción cristiana, y contemplar el primer misterio gozoso del santo Rosario.

26. La Anunciación a María y Encarnación del Verbo es el hecho más maravilloso, el misterio más entrañable de las relaciones de Dios con los hombres y el acontecimiento más trascendental de la Historia de la humanidad. ¡Que Dios se haga Hombre y para siempre! ¡Hasta dónde ha llegado la bondad, misericordia y amor de Dios por nosotros, por todos nosotros! Y, sin embargo, el día en que la Segunda Persona de la Santísima Trinidad asumió la débil naturaleza humana de las entrañas purísimas de Santa María, nada extraordinario sucedía, aparentemente, sobre la faz de la tierra.

27. Dios quiso nacer de una madre virgen. Así lo había anunciado siglos antes por medio del profeta Isaías (cfr. Is 7,14; Mt 1,22-23). Dios, «desde toda la eternidad, la eligió y señaló como Madre para que su Unigénito Hijo tomase carne y naciese de Ella en la plenitud dichosa de los tiempos; y en tal grado la amó por encima de todas las criaturas, que sólo en Ella se complació con señaladísima complacencia» (Ineffabilis Deus). Este privilegio de ser virgen y madre al mismo tiempo, concedido a Nuestra Señora, es un don divino, admirable y singular. Dios «tanto engrandeció a la Madre en la concepción y en el nacimiento del Hijo, que le dio fecundidad y la conservó en perpetua virginidad» (Catecismo Romano, 1, 4,8). Pablo VI ha propuesto nuevamente esta verdad de fe: «Creemos que la bienaventurada María, que permaneció siempre Virgen, fue la Madre del Verbo encarnado, Dios y Salvador nuestro Jesucristo» (El Credo del Pueblo de Dios, n.17).

28. «¡Dios te salve!»: Literalmente el texto griego dice: ¡alégrate! Es claro que se trata de una alegría totalmente singular por la noticia que le va a comunicar a continuación.

«Llena de gracia»: El arcángel manifiesta la dignidad y honor de María con este saludo inusitado. Los Padres y Doctores de la Iglesia «enseñaron que con este singular y solemne saludo, jamás oído, se manifestaba que la Madre de Dios era asiento de todas las gracias divinas y que estaba adornada de todos los carismas del Espíritu Santo», por lo que «jamás estuvo sujeta a maldición», es decir, estuvo inmune de todo pecado. Estas palabras del arcángel constituyen uno de los textos en que se revela el dogma de la Inmaculada Concepción de María (cfr. Ineffabilis Deus; El Credo del Pueblo de Dios, n. 14).

«El Señor es contigo»: No tienen estas palabras un mero sentido deprecatorio (el Señor sea contigo), sino afirmativo (el Señor está contigo), y en relación muy estrecha con la Encar¬nación. San Agustín glosa la frase «el Señor es contigo» poniendo en boca del arcángel estas palabras: «Más que conmigo, Él está en tu corazón, se forma en tu vientre, llena tu alma, está en tu seno» (Sermo de Nativitate Domimi, 4).

«Bendita tú entre las mujeres»: Dios la exalta sobre todas las mujeres. Más excelente que Sara, Ana, Débora, Raquel, Judith, etc., por el hecho de que sólo Ella tiene la suprema dignidad de haber sido elegida para ser Madre de Dios.

29-30. Se turbó Nuestra Señora, más que por la presencia del ángel, por la confusión y la sorpresa que producen en las personas verdaderamente humildes las alabanzas dirigidas a ellas. Por eso el Evangelio señala no que se turbó de la presencia del ángel sino «al oír estas palabras».

30. La Anunciación es el momento en que Nuestra Señora conoce con claridad la vocación a que Dios la había destinado desde siempre. Cuando el arcángel la tranquiliza y le dice «no temas María», le está ayudando a superar ese temor inicial que, de ordinario, se presenta en toda vocación divina. El hecho de que le haya ocurrido a la Santísima Virgen nos indica que no hay en ello ni siquiera imperfección: es una reacción natural ante la grandeza de lo sobrenatural. Imperfección sería no superarlo, o no dejarnos aconsejar por quienes, como San Gabriel a Nuestra Señora, pueden ayudarnos.

31-33. El arcángel Gabriel comunica a la Santísima Virgen su maternidad divina, recordando las palabras de Isaías que anunciaban el nacimiento virginal del Mesías y que ahora se cumplen en Santa María (cfr. Mt. 1,22-23; Is. 7,14).

Se revela que el Niño será «grande»: la grandeza le viene por su naturaleza divina, porque es Dios, y tras la Encarnación no deja de serlo, sino que asume la pequeñez de la humanidad. Se revela también, que Jesús será el Rey de la dinastía de David, enviado por Dios según las promesas de Salvación; que su Reino «no tendrá fin»: porque su humanidad permanecerá para siempre indisolublemente unida a su divinidad; que «será llamado Hijo del Altísimo»: indica ser realmente Hijo del Altísimo y ser reconocido públicamente como tal, es decir, el Niño será el Hijo de Dios.

En el anuncio del arcángel se evocan, pues, las antiguas profecías que anunciaban estas prerrogativas. María, que conocía las Escrituras Santas, entendió claramente que iba a ser Madre de Dios. Esto explica la turbación que experimentó la Virgen en el primer momento del anuncio.

34. La fe de María en las palabras del arcángel fue absoluta; no duda como dudó Zacarías (cfr Lc. 1,18). La pregunta de la Virgen «de qué modo se hará esto» expresa su prontitud para cumplir la Voluntad divina ante una situación que pare ce a primera vista contradictoria: por un lado Ella tenía certeza de que Dios le pedía conservar la virginidad; por otro lado, también de parte de Dios, se le anunciaba que iba a ser madre. Las palabras inmediatas del arcángel declaran el misterio del designio divino y lo que parecía imposible, según las leyes de la naturaleza, se aplica por una singularísima intervención de Dios.

El propósito de María de permanecer virgen fue ciertamente algo singular, que rompía el modo ordinario de proceder de los justos del Antiguo Testamento, en el cual, como expone San Agustín, «atendiendo de modo particularísimo a la propagación y crecimiento del pueblo de Dios, que era el que había de profetizar y de donde había de nacer el Príncipe y Salvador del mundo, los santos hubieron de usar del bien del matrimonio» (De bono matrimonii, 9,9). Hubo, sin embargo, en el Antiguo Testamento algunos hombres que por designio de Dios permanecieron célibes, como jeremías, Elías, Eliseo y Juan Bautista. La Virgen Santísima, inspirada de modo muy particular por el Espíritu Santo para vivir plenamente la virginidad, es ya una primicia del Nuevo Testamento, en el que la excelencia de la virginidad sobre el matrimonio cobrará todo su valor, sin menguar la santidad de la unión conyugal que es elevada a la dignidad de sacramento (cfr. Conc. Vat. II, Const. past. Gaudium et spes, n.48).

35. La «sombra» es un símbolo de la presencia de Dios. Cuando Israel caminaba por el desierto, la gloria de Dios llenaba el Tabernáculo y una nube cubría el Arca de la Alianza (Ex. 40, 34-36). De modo semejante cuando Dios entregó a Moisés las tablas de la Ley, una nube cubría la montaña del Sinaí (Ex. 24,15-16), y también en la Transfiguración de Jesús se oye la voz de Dios Padre en medio de una nube (Lc. 9,34).

En el momento de la Encarnación el poder de Dios arropa con su sombra a Nuestra Señora. Es la expresión de la acción omnipotente de Dios. El Espíritu de Dios -que, según el relato del Génesis (1,2), se cernía sobre las aguas dando vida a las cosas- desciende ahora sobre María. Y el fruto de su vientre será obra del Espíritu Santo. La Virgen María, que fue concebida sin mancha de pecado (cfr. Enc. Ineffabilis Deus), queda después de la Encarnación constituida en nuevo Tabernáculo de Dios. Este es el Misterio que recordamos todos los días en el rezo del Ángelus.

38. Una vez conocido el designio divino, Nuestra Señora se entrega a la Voluntad de Dios con obediencia pronta y sin reservas. Se da cuenta de la desproporción entre lo que va a ser -Madre de Dios- y lo que es -una mujer-. Sin embargo, Dios lo quiere y nada es imposible para El, y por esto nadie, es quien para poner dificultades al designio divino. De ahí que, juntándose en María la humildad y la obediencia, pronunciará el sí a la llamada de Dios con esa respuesta perfecta: «He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra».

El Evangelio nos hace contemplar a la Virgen Santísima como ejemplo perfecto de pureza ("no conozco varón"); de humildad ("he aquí la esclava del Señor"); de candor y sencillez ("de qué modo se hará esto"); de obediencia y de fe viva ("hágase en mí según tu palabra"). "Tratemos de aprender, siguiendo su ejemplo en la obediencia a Dios, en esa delicada combinación de esclavitud y de señorío. En María no hay nada de aquella actitud de las vírgenes necias, que obedecen, pero alocada mente. Nuestra Señora oye con atención lo que Dios quiere, pondera lo que no entiende, pregunta lo que no sabe. Luego, se entrega toda al cumplimiento de la Voluntad divina: he aquí la esclava del Señor hágase en mí según tu palabra (Lc. 1, 38). ¿Veis la maravilla? Santa María, maestra de toda nuestra conducta, nos enseña ahora que la obediencia a Dios no es servilismo, no sojuzga la conciencia: nos mueve íntimamente a que descubramos la libertad de los hijos de Dios (cfr. Rom. 8, 21)" (Josemaría Escrivá… Es Cristo que pasa, n. 173).

LA VISITACIÓN

Lucas 1,39-45.

39. Por aquellos días, María se levantó, y marchó deprisa a la montaña, a una ciudad de Judá. 40 y entró en casa de Zacarías y 41 saludó a Isabel. Y en cuanto oyó Isabel el saludo de María, el niño saltó de gozo en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo, 42 y exclamando en voz alta, dijo: Bendita tú entre las mujeres y 43 bendito es el fruto de tu vientre. ¿De dónde a mí tanto bien, que venga la madre de m Señor a visitarme? 44 Pues en cuanto llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. 45 y bienaventurada tú que has creído, porque se cumplirán las cosas que se te han dicho de parte del Señor.

*COMENTARIOS

"Caminarnos apresuradamente hacia las montañas, hasta un pueblo de la tribu de Judá (Lc. 1,39). Llegamos.-Es la casa donde va a nacer Juan, el Bautista. -Isabel aclama, agradecida, a la Madre de su Redentor: ¡Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre! -¿De dónde a mí tanto bien, que venga la Madre de mi Señor a visitarme? (Lc. 1,42-42). El Bautista nonnato se estremece… (Lc. 1,41).-La humildad de María se vierte en el Magníficat…- Y tú y yo, que somos -que éramos- unos soberbios, prometemos que seremos humildes" Josemaría Escrivá de Balaguer, Santo Rosario, segundo misterio gozoso).

39. Nuestra Señora al conocer por la revelación del ángel la necesidad en que se hallaba su prima Santa Isabel, próxima ya al parto, se apresura a prestarle ayuda, movida por la caridad, la Virgen no repara en dificultades. Aunque no sabemos el lugar exacto donde se hallaba Isabel (hoy se supone que es Ayn Karim), en todo caso el trayecto desde Nazaret hasta la montaña de Judea suponía en la antigüedad un viaje de cuatro días.

42. Comenta San Beda que Isabel bendice a María con las mismas palabras usadas por el arcángel «para que se vea que debe ser honrada por los ángeles y por los hombres y que con razón se ha de anteponer a todas las mujeres» (In Lucae expositio, Evangelium in loc.).

En el rezo del Avemaría repetimos estas salutaciones divinas con las cuales «nos alegramos con María Santísima de su excelsa dignidad de madre de Dios y bendecimos al Señor y le damos gracias por habernos dado a Jesucristo por medio de María» (San Pío X, Catecismo Mayor, n.333).

43. Al llamar Isabel, movida por el Espíritu Santo, a María «Madre de mi Señor», manifiesta que la Virgen es Madre de Dios.

44. San Juan Bautista, aunque fue concebido en pecado -el pecado original- como los demás hombres, sin embargo nació sin él porque fue santificado en las entrañas de su madre Santa Isabel ante la presencia de Jesucristo (entonces en el seno de María) y de la Santísima Virgen. Al recibir este beneficio divino San Juan manifiesta su alegría saltando de gozo en el seno materno. Estos hechos fueron el cumplimiento de la profecía del arcángel San Gabriel (cfr. Lc. 1,15).

45. Adelantándose al coro de todas las generaciones venideras, Isabel, movida por el Espíritu Santo, proclama bienaventurada a la Madre del Señor y alaba su fe. No ha habido fe como la de María; en Ella tenemos el modelo más acabado de cuales han de ser las disposiciones de la criatura ante su Creador: sumisión completa, acatamiento pleno. Con su fe, María es el instrumento escogido por el Señor para llevar a cabo la Redención como Mediadora universal de todas las gracias.

Este hecho de la vida de la Virgen tiene una clara enseñanza para los cristianos: hemos de aprender de Ella la solicitud por los demás. "No se puede tratar filialmente a María y pensar sólo en nosotros mismos, en nuestros propios problemas. No se puede tratar a la Virgen y tener egoístas problemas personales" Josemaría Escrivá de Balaguer, Es Cristo que pasa n. 145).

EL MAGNIFICAT

Lc. 1,46-55.

María dijo: Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se alegra en Dios m¡ Salvador: 48 porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava; por eso desde ahora me llamarán bienaven¬turada todas las generaciones . 49 Porque ha hecho en mí cosas gran des el Todopoderoso, cuyo nombre es Santo 50 cuya misericordia se derrama de generación en generación sobre los que le temen. 51 manifestó el poder de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón 52 Derribó a los poderosos de su trono y ensalzó a los humildes. 53 Colmó de bienes a los hambrientos, y a los ricos los despidió sin 54 nada. Acogió a Israel su siervo, recordando su misericordia, 55 según había prometido a nuestros padres, a Abrahán y a su descendencia para siempre.

*COMENTARIOS

El cántico Magnificat que Nuestra Señora pronuncia en casa de Zacarías es de una singular belleza poética. Evoca algunos pasajes de] Antiguo Testamento que la Virgen había meditado (recuerda especialmente 1 Sam. 2,11-10).

En este cántico pueden distinguirse tres estrofas: en la primera (vv.46?50) María glorifica a Dios por haberla hecho Madre del Salvador, hace ver el motivo por el cual la llamarán bienaventurada todas las generaciones y muestra cómo en el misterio de la Encarnación se manifiestan el poder, la santidad y la misericordia de Dios. En la segunda (vv.51-53) la Virgen nos enseña cómo en todo tiempo el Señor ha tenido predilección por los humildes, resistiendo a los soberbios y jactanciosos. En la tercera (vv.54-55) proclama que Dios, según su promesa, ha tenido siempre especial cuidado del pueblo escogido al que le va a dar el mayor título de gloria: la Encarnación de Jesucristo, judío según la carne (cfr. Rom. 1,3).

"Nuestra oración puede acompañar e imitar esa oración de María. Como Ella, sentiremos el deseo de cantar, de proclamar las maravillas de Dios, para que la humanidad entera y los seres todos participen de la felicidad nuestra" Josemaría Escrivá de Balaguer, Es Cristo que pasa, n.144).

46?47. "Los primeros frutos del Espíritu Santo son la paz y la alegría. Y la Santísima Virgen había reunido en sí toda la gracia del Espíritu Santo…" (S. Basilio, In Psalmos homiliae, S.32). Los sentimientos del alma de María se desbordan en el Magnificat. El alma humilde ante los favores de Dios se siente movida al gozo y al agradecimiento. En la Santísima Virgen el beneficio divino sobrepasa toda gracia concedida a criatura alguna. "Virgen Madre de Dios, el que no cabe en los Cielos, hecho hombre, se encerró en tu seno" (Antífona de la Misa del Común de fiestas de Santa María). La Virgen humilde de Nazaret va a ser la Madre de Dios; jamás la omnipotencia del Creador se ha manifestado de un modo tan pleno. Y el Corazón de Nuestra Señora manifiesta incontenible su gratitud y su alegría.

48-49. Ante esta manifestación de humildad de Nuestra Señora, exclama San Beda: "Convenía pues, que así como había entrado la muerte en el mundo por la soberbia de nuestros primeros padres, se manifestase la entrada de la Vida por la humildad de María" (In Lucae Evangelium expositio, in loc.).

Dios premia la humildad de la Virgen con el reconocimiento por parte de todos los hombres de su grandeza: "me llamarán bienaventurada todas las generaciones". Esto se cumple cada vez que alguien pronuncia las palabras del Ave María. Este clamor de Alabanza a Nuestra Madre es ininterrumpido en toda la tierra.

50. “Como si dijera -comenta San Beda-: no sólo ha obrado conmigo grandezas el Todopoderoso, sino con todos aquellos que temen a Dios y obran la justicia" (In Lucae Evangelium expositio, in loc.)

51. "Soberbios de corazón": Son los que quieren aparecer como superiores a los demás, a quienes desprecian. Y también alude a la condición de aquellos que en su arrogancia proyectan planes de ordenación de la sociedad y del mundo a espaldas y en contra de la Ley de Dios. Aunque pueda parecer que de momento tienen éxito, al final se cumplen estas palabras del cántico de la Virgen, pues Dios los dispersará como ya hizo con los que intentaron edificar la torre de Babel, que pretendían llegase hasta el Cielo (cfr. Gén. 11,4).

53. Esta providencia divina se ha manifestado multitud de veces a lo largo de la Historia. Así, Dios alimentó con el maná al pueblo de Israel en su peregrinación por el desierto durante cuarenta años (Ex. 16,4-35); igualmente a Elías por medio de un ángel (1 Reg. 19,5-8); a Daniel en el foso de los leones (Dan. 14,31-40); a la viuda de Sarepta con el aceite que milagrosamente no se agotaba (1 Reg. 17,8 ss.). Así también colmó las ansias de santidad de la Virgen con la Encarnación del Verbo.

Dios había alimentado con su Ley y la predicación de sus profetas al pueblo elegido, pero el resto de la humanidad sentía la necesidad de la palabra de Dios. Ahora, con la En carnación del Verbo, Dios satisface la indigencia de la humanidad entera. Serán los humildes quienes acogerán este ofrecimiento de Dios; los autosuficientes, al no desear los bienes divinos, quedarán privados de ellos (cfr. S. Basilio, In Psalmos homiliae, S. 33).

54. Dios condujo al pueblo israelita como a un niño, como a su hijo a quien amaba tiernamente: "Yahvé, tu Dios, te ha llevado por todo el camino que habéis recorrido, como lleva un hombre a su hijo…" (Dt. 1,31). Esto lo hizo Dios muchas veces, valiéndose de Moisés, de Josué, de Samuel, de David, etc., y ahora conduce a su pueblo de manera definitiva enviando al Mesías. El origen último de este proceder divino es la gran misericordia de Dios que se compadeció de la miseria de Israel y de todo el género humano.

55. La misericordia de Dios fue prometida de antiguo a los Patriarcas. Así, a Adán (Gén. 3,15), a Abrahán (Gén. 22,18), a David (2 Sam. 7,12), etc. La Encarnación de Cristo había sido preparada y decretada por Dios desde la eternidad para la salvación de la humanidad entera. Tal es el amor que Dios tiene a los hombres; el mismo Hijo de Dios Encarnado lo declarará: "Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo Unigénito, para que todo el que crea en El no perezca, sino que tenga la vida eterna" (Jn. 3,16).

LA PROFECÍA DE SIMEÓN

Lucas 2, 34?35.

34 Simeón los bendijo, y dijo a María, su madre: Mira, éste ha sido puesto para ruina y para resurrección de muchos en Israel, y para signo de contradicción 35 -y a tu misma alma la traspasará una espada-, a fin de que se descubran los pensamientos de muchos corazones.

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Simeón, calificado de hombre justo y temeroso de Dios, atento a la voluntad divina, se dirige al Señor en su oración como un vasallo o servidor leal que después de haber estado vigilante durante toda su vida, en espera de la venida del Señor, ve ahora por fin llegado ese momento, que ha dado sentido a su existencia. Al tener al Niño en sus brazos, conoce, no por razón humana sino por gracia especial de Dios, que ese Niño es el Mesías prometido, la Consolación de Israel, la Luz de los pueblos.

Podemos entender el gozo singular de Simeón al considerar que muchos patriarcas, profetas y reyes de Israel anhelaron ver al Mesías y no lo vieron, y él, en cambio, lo tiene en sus brazos (cfr. Lc. 10,24; 1 Pe. 1,10).

34?35. Después de bendecirlos, Simeón, movido por el Espíritu Santo, profetiza de nuevo sobre el futuro del Niño y de su Madre. Las palabras de Simeón se han hecho más claras para nosotros al cumplirse en la Vida y Muerte del Señor.

Jesús, que ha venido para la salvación de todos los hombres, será sin embargo signo de contradicción, porque algunos se obstinarán en rechazarlo, y para éstos Jesús será su ruina. Para otros, en cambio, al aceptarlo con fe, Jesús será su salvación, librándolos del pecado en esta vida y resucitándolos para la vida eterna.

Las palabras dirigidas a la Virgen anuncian que María habría de estar íntimamente unida a la obra redentora de su Hijo. La espada de que habla Simeón expresa la participación de María en los sufrimientos del Hijo; es un dolor inenarrable, que traspasa el alma. El Señor sufrió en la Cruz por nuestros pecados; también son los pecados de cada uno de nosotros los que han forjado la espada de dolor de nuestra Madre. En consecuencia tenemos un deber de desagravio no sólo con Dios, sino también con su Madre y Madre nuestra.

Las últimas palabras de la profecía “a fin de que se des cubran los pensamientos de muchos corazones", enlazan con el versículo 34: en la aceptación o repulsa de Cristo se manifiesta la rectitud o perversión de la intimidad de los corazones.

LAS BODAS DE CANÁ

Juan 2,1-11.

1 Al tercer día se celebraron tinas bodas en Caná de Galilea, y estaba allí la Madre de Jesús. 2 También fueron invitados a la boda Jesús y sus Discípulos .3 Y como faltase el vino, la Madre de Jesús le dijo: No tienen vino 4 Jesús le respondió: Mujer, ¿que nos va a ti y a mí? Todavía no ha llegado mi hora. 5 Dijo su Madre a los sirvientes: Haced lo que él os diga. Había allí seis tinajas de piedra preparadas para las purificaciones de los Judíos, cada tina con capacidad de dos o tres metretas. Jesús les dijo: Llenad de agua las tinajas. Y las llenaron hasta arriba. 8 Entonces les dijo: Sacad ahora y llevad al maestresala. Así lo hicieron. 9 Citando el maestresala probó el agua convertida en vino, sin saber de dónde provenía, aunque los sirvientes que sacaron el agua lo sabían, llamó al esposo 10 y le dijo: Todos sirven primero el mejor vino, y cuando ya han bebido bien, el peor, tú, al contrario, has guardado el vino bueno hasta ahora. 11 Así, en Caná de Galilea hizo Jesús el primero de sus milagros con el que manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él."

*COMENTARIOS

Las fiestas de boda tenían larga duración en Oriente (Gén. 29,27; Jue. 14,19.12.17; Tob. 9,12; 10,1). Durante ellas parientes y amigos iban acudiendo a felicitar a los esposos; en los ban¬quetes podían participar hasta los transeúntes. El vino era considerado elemento indispensable en las comidas y servía además para crear un ambiente festivo. Las mujeres intervenían en las tareas de la casa; la Santísima Virgen prestaría también su ayuda: por eso pudo darse cuenta de que iba a faltar vino.

1. Caná de Galilea parece que debe identificarse con la actual Kef Kenna, situada a 7 kilómetros al Noroeste de Nazareth.

Entre los invitados no se cita a San José, cosa que no se puede atribuir a un olvido de San Juan: este silencio –y otros muchos del evangelio- hace suponer que el Santo Patriarca había muerto ya.

2. -Para demostrar la bondad de todos los estados de vida (…) Jesús se dignó nacer de las entrañas purísimas de la Virgen María; recién nacido recibió la alabanza que salió de los labios proféticos de la viuda Ana e, invitado en su juventud por los novios, honró las bodas con la presencia de su poder" (San Beda, Hom.13, para el 22 Domingo después de la Epif.). Esta presencia de Cristo en las bodas de Caná es señal de que Jesús bendice el amor entre hombre y mujer, sellado con el matrimonio. Dios, en efecto, instituyó el matrimonio al principio de la creación (cfr. Gén. 1,27?28), y Jesucristo lo con firmó y lo elevó a la dignidad de Sacramento (cfr. Mt. 19,6).

3. En el cuarto Evangelio la Madre de Jesús -éste es el título que le da San Juan- aparece solamente dos veces. Una en este episodio, la otra en el Calvario (Jn. 19,25). Con ello se viene a insinuar el cometido de María Virgen en la Redención. Entre los dos acontecimientos, Caná y el Calvario, hay varias analogías. Se sitúan uno al comienzo y el otro al final de la vida pública, como para indicar que toda la obra de Jesús está acompañada por la presencia de María Santísima. Su título de Madre adquiere resonancias especialísimas: María actúa como verdadera Madre de Jesús en esos dos momentos en los que el Señor manifiesta su divinidad. Al mismo tiempo, ambos episodios señalan la especial solicitud de Santa María hacia los hombres: en un caso intercede cuando todavía no ha llegado ""la hora"; en el otro ofrece al Padre la muerte redentora de su Hijo, y acepta la misión que Jesús le confiere de ser Madre de todos los creyentes, representados en el Calvario por el discípulo amado.

En la vida pública de Jesús aparece significativamente su Madre ya desde el principio, cuando, en las bodas de Caná de Galilea, movida por la misericordia, suscitó con su intercesión el comienzo de los milagros de Jesús Mesías (cfr. Jn. 2,1?11). A lo largo de su predicación acogió las palabras con que su Hijo, exaltando el Reino por encima de las condiciones y lazos de la carne y de la sangre, proclamó bienaventurados (cfr. Mc. 3,25; Lc. 11,27?28) a los que escuchan y guardan la palabra de Dios, como ella lo hacía fielmente (cfr. Lc. 2,19.51).

4. "Mujer" es un título respetuoso, que venía a ser equivalente a "señora", una manera de hablar en tono solemne. Este nombre volvió a emplearlo Jesús en la Cruz, con gran afecto y veneración (Jn. 19,26).

La frase "¿qué nos va a ti y a mí?" corresponde a una manera proverbial de hablar en Oriente, que puede ser empleada con diversos matices. La respuesta de Jesús parece indicar que si bien, en principio, no pertenecía al plan divino que Jesús interviniera con poder para resolver las dificultades surgidas en aquellas bodas, la petición de Santa María le mueve a atender esa necesidad. También se puede pensar que en ese plan divino estaba previsto que Jesús hiciera el milagro por intercesión de su madre. En todo caso, ha sido Voluntad de Dios que la Revelación del Nuevo Testamento nos dejara esta enseñanza capital: la Virgen Santísima en tan poderosa en su intercesión que Dios atenderá todas las peticiones por mediación de María. Por eso la piedad cristiana, con precisión teológica, ha llamado a Nuestra Señora omnipotencia suplicante.

"Todavía no ha llegado mi hora": El término “hora" lo utiliza Jesucristo alguna vez para designar el momento de su venida gloriosa (cfr. Jn. 5,28), aunque generalmente se refiere al tiempo de su Pasión, Muerte y Glorificación (cfr. Jn. 7,30; 12,23; 13,1; 17,1).

5. La Virgen María, como buena madre, conoce perfecta mente el valor de la respuesta de su Hijo, que para nosotros podría resultar ambigua (“qué nos va a ti y a mi"), y no duda que Jesús hará algo para resolver el apuro de aquella familia. Por eso indica de modo tan directo a los sirvientes que hagan lo que Jesús les diga. Podemos considerar las palabras de la Virgen como una invitación permanente para cada uno de nosotros; "en eso consiste toda la santidad cristiana: pues la perfecta santidad es obedecer a Cristo en todas las cosas" (Santo Tomás de Aquino, Comentario sobre San Juan).

Con esta misma actitud rezaba el papa Juan Pablo II en el santuario mariano de Knock, al consagrar a la Virgen al pueblo irlandés: "En este momento solemne escuchamos con atención particular tus palabras: Haced lo que os diga mi Hijo". Y deseamos responder a tus palabras con todo el corazón. Que remos hacer lo que nos dice tu Hijo y lo que nos manda; pues tiene palabras de vida eterna. Queremos cumplir y poner por obra todo lo que viene de Él, todo lo que está contenido en la Buena Nueva, como lo hicieron nuestros antepasados durante siglos (…) Por ello hoy (…) confiamos y consagramos a Ti, Madre de Cristo y Madre de la Iglesia, nuestro corazón, con ciencia y obras, a fin de que estén en consonancia con la fe que profesamos. Confiamos y consagramos a Ti a todos y cada uno de los que constituyen el pueblo irlandés y la comunidad del Pueblo de Dios que habita en estas tierras" (Homilía en el Santuario mariano de Knock, 30-IX-79).

6. La metreta correspondía a unos 40 litros. La capacidad de cada uno de estos cántaros era, por tanto, de 80 a 120 litros; en total 480-720 litros de vino de la mejor calidad. San Juan subraya la abundancia del don concedido por el milagro, como hará también cuando la multiplicación de los panes (Jn. 6,12-13). Una de las señales de la llegada del Mesías era la abundancia, por eso en ella ve el Evangelista el cumplimiento de las antiguas profecías: "el mismo Yahvé dará la felicidad y la tierra dará sus frutos", anunciaba el Salmo 84, 13; "las eras se llenarán de buen trigo, los lagares rebosarán de mosto y de aceite puro" (Jn. 2,24; cfr Am. 9,13-15). Esa abundancia de bienes materiales es un símbolo de los dones sobrenaturales que Cristo nos alcanza con la Redención: más adelante, San Juan destacará aquellas palabras del Señor: "Yo vine para que tengan vida y la tengan en abundancia" (Jn. 10,10; cfr. Rom. 5,20).

7. "Hasta arriba": El Evangelista vuelve a subrayar con este detalle la sobreabundancia de los bienes de la Redención y, al mismo tiempo, indica con cuánta exactitud obedecieron los sirvientes, como insinuando la importancia de la docilidad en el cumplimiento de la Voluntad de Dios, aun en los pequeños detalles.

9-10. Jesús hace los milagros sin tacañería, con magnanimidad; por ejemplo, en la multiplicación de los panes y los peces (cfr. Jn. 6,10-13), donde sacia a unos cinco mil hombres y todavía sobran doce canastos. En este milagro de Caná no convirtió el agua en cualquier vino, sino en uno de excelente calidad.

Los Santos Padres han visto en el vino de calidad, reservado para el final de las bodas, y en su abundancia una figura del coronamiento de la Historia de la Salvación: Dios había enviado a los patriarcas y profetas, pero, al llegar la plenitud de los tiempos, envió a su propio Hijo, cuya doctrina lleva a la perfección la Revelación antigua, y cuya gracia excede las esperanzas de los justos del Antiguo Testamento. También han visto en este vino bueno del final el premio y el gozo de la vida eterna, que Dios concede a quienes, queriendo seguir a Cristo, han sufrido las amarguras y contrariedades de esta vida (cfr. San Agustín, Comentario sobre San Juan, in loc.).

11. Antes del milagro los discípulos ya creían que Jesús era el Mesías; pero todavía tenían un concepto excesivamente terreno de su misión salvífica. San Juan atestigua aquí que este milagro fue el comienzo de una nueva dimensión de su fe, que hacía más profunda la que ya tenían. El milagro de Caná constituye un paso decisivo en la formación de la fe de los discípulos.

"María aparece como Virgen orante en Caná, donde, manifestando al Hijo con delicada súplica una necesidad temporal, obtiene también un efecto de gracia: que Jesús, realizando el primero de sus "signos", confirme a los discípulos en la fe en EV (Pablo VI, Exh. Ap. Marialis cultus).

¿Por qué tendrán tanta eficacia los ruegos de María ante Dios? Las oraciones de los santos son oraciones de siervos, en tanto que las de María son oraciones de Madre, de donde procede su eficacia y carácter de autoridad; y como Jesús ama inmensamente a su Madre, no puede rogar sin ser atendida.

Para conocer bien la gran bondad de María recordemos lo que refiere el Evangelio (…) Faltaba el vino, con el consiguiente apuro de los esposos. Nadie pide a la Santísima Virgen que interceda ante su Hijo a favor de los consternados esposos. Con todo, el corazón de María, que no puede menos de compadecer a los desgraciados la impulsó a encargarse por sí misma del oficio de intercesora y pedir al Hijo el milagro, a pesar de que nadie se lo pidiera (…). Si la Señora obró así sin que se lo pidieran, ¿qué hubiera sido si le rogaran?" (San Alfonso María de Ligorio, Sermones Abreviados, Sermón 49: De la confianza en la Madre de Dios).

MARÍA AL PIE DE LA CRUZ

Juan 19, 25-27.

25 Estaban junto a la cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María de Cleofás, y María Magdalena. , Jesús, viendo a su madre y al discípulo a quien amaba que estaba allí, dijo a su madre: Mujer, he ahí a tu hijo. 27 Después dice al discípulo: He ahí a tu madre. Y desde aquel momento el discípulo la recibió en su casa.

*COMENTARIOS

La Iglesia desde siempre ha reconocido la dignidad de la mujer y su importante cometido en la Historia de la Salvación. Basta recordar el culto que, desde los orígenes, el pueblo cristiano ha tributado a la Madre de Cristo, la Mujer por Antonio Masia, y la, criatura más excelsa y más privilegiada que jamás ha salido de las manos de Dios. El último Concilio, dirigiendo un mensaje especial a las mujeres, dice entre otras cosas: "Mujeres que sufrís, que os mantenéis firmes bajo la cruz a imagen de María; vosotras, que tan a menudo, en el curso de la historia, habéis dado a los hombres la fuerza para luchar hasta el fin, para dar testimonio hasta el martirio, ayudadlos una vez más a conservar la audacia de las grandes empresas, al mismo tiempo que la paciencia y el sentido de los comienzos humildes" (Conc. Vaticano II, Mensaje del Concilio a la Humanidad A las mujeres, n.9).

25. Mientras que los Apóstoles, a excepción de San Juan, abandonan a Jesús en esta hora de oprobio, aquellas piadosas mujeres, que le habían seguido durante su vida pública (cfr, Lc, 8,2?3), permanecen ahora junto al Maestro que muere en la Cruz.

26?27. El gesto del Señor, por el que encomienda a su Santísima Madre al cuidado del discípulo, tiene un doble sentido. Por una parte, manifiesta el amor filial de Jesús a la Virgen María. San Agustín considera cómo Jesús nos enseña a cumplir el cuarto mandamiento: »`Es una lección de moral. Hace lo que recomienda hacer, y, como buen Maestro, alecciona a los suyos con su ejemplo, a fin de que los buenos hijos tengan cuidado de sus padres; como si aquel madero que sujetaba sus miembros moribundos fuera también la cátedra del Maestro que enseñaba" (In Ioann. Evang.,119,2).

Por otra parte, las palabras del Señor declaran que Santa María es nuestra Madre: “La Santísima Virgen avanzó también en la peregrinación de la fe, y mantuvo fielmente s unión con el Hijo hasta la Cruz, junto a la cual, no sin designio divino, se mantuvo erguida (In. 19,15), sufriendo profundamente con su Unigénito y asociándose con entrañas d madre a su sacrificio, consintiendo amorosamente en la inmolación de la Víctima que Ella misma había engendrado; y finalmente, fue dada por el mismo Cristo Jesús, agonizante en la Cruz, como madre al discípulo" (Conc. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, n.58).

Todos los cristianos, representados en San Juan, somos hijos de María. Dándonos Cristo a su Madre por Madre nuestra manifiesta el amor a los suyos hasta el fin (cfr. Jn. 13,1). Al aceptar la Virgen al apóstol Juan como hijo suyo muestra su amor de Madre: -"A tí, María, el Hijo de Dios y a la vez Hijo tuyo, desde lo alto de la Cruz indicó a un hombre y dijo: "He ahí a tu hijo. Y en aquel hombre te ha confiado a cada hombre, te ha confiado a todos. Y Tú, que en el momento de la Anunciación, en estas sencillas palabras: "He aquí la sierva del Señor, hágase en mí según tu palabra" (Lc. 1,38), has con centrado todo el programa de tu vida, abrazas a todos, te acercas a todos, buscas maternalmente a todos. De esta manera se cumple lo que el último Concilio ha declarado acerca de tu presencia en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Perseveras de manera admirable en el misterio de Cristo, tu Hijo unigénito, porque estás siempre dondequiera están los hombres sus hermanos, dondequiera está la Iglesia" Juan Pablo II, Homilía Basílica de Guadalupe. 27-1-1979).

"Juan, el discípulo amado de Jesús, recibe a María, la introduce en su casa, en su vida. Los autores espirituales han visto en esas palabras, que relata el Santo Evangelio, una invitación dirigida a todos los cristianos para que pongamos también a María en nuestras vidas. En cierto sentido, resulta casi superflua esa aclaración. María quiere ciertamente que la invoquemos, que nos acerquemos a Ella con confianza, que apelemos a su maternidad, pidiéndole que se manifieste como nuestra Madre" Josemaría Escrivá de Balaguer, Es Cristo que pasa, n.140). Este modo filial de tratar a María es el que sigue constante mente Juan Pablo 11. Así, en su despedida de la Virgen de Czestochowa, oraba con estas palabras: "¡Madre de la Iglesia de Jasna Góra! Una vez más me consagro a Ti en tu materna esclavitud de amor: Totus tuus! ¡Soy todo tuyo! Te consagro la Iglesia entera, en todas partes, hasta los confines de la tierra.

Te consagro la humanidad; te consagro los hombres, mis hermanos. Todos los pueblos y naciones. Te consagro Europa y todos los continentes. Te consagro Roma y Polonia unidas, a través de su siervo, por un nuevo vínculo de amor. Madre, ¡acepta! Madre, ¡no nos abandones! Madre, ¡guíanos Tú!" (Alocución de despedida en el Santuario de Jasna Góra, 6-VI-79).

LA VIRGEN DEL APOCALIPSIS

Apocalipsis 12,1-17.

1 Una gran señal apareció en el cielo: Una mujer vestida de sol, la luna bajo sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. 2 Está encinta grita al sufrir los dolores del parto y los tormentos de dar a luz. Apareció entonces otra señal en el cielo: Un gran dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas. 4 La cola arrastró una tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó a la tierra. El dragón se puso delante de la mujer, que iba a dar a luz, para devorar a su hijo en cuanto naciera. 5 Y dio a luz un hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro. Pero su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono. Entonces la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios, para que allí la alimenten durante mil doscientos sesenta días. Y se entabló un gran combate en el cielo: Miguel y sus ángeles lucharon contra el dragón. También lucharon el dragón y sus ángeles, 8 pero no prevalecieron, ni hubo ya para ellos un lugar en el cielo. 9 Fue arrojado aquel gran dragón, la serpiente antigua, llamado Diablo y Satanás, que seduce a todo el universo. Fue arrojado a la tierra y también fueron arrojados sus ángeles con él. "10 Entonces oí en el cielo una fuerte voz que decía: Ahora ha llegado la salvación, la fuerza, el reino de nuestro Dios, y el poder de su Cristo, pues ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche. 11 Ellos lo vencieron por la sangre del Cordero y por la palabra del testimonio que dieron, pues no amaron su propia vida más que la muerte. Por eso, alegraos, cielos, y cuantos en ellos habitáis. ¡Ay de la tierra y del mar! pues ha descendido hasta vosotros el Diablo, con gran ira, al saber que le queda poco tiempo. 13 Cuando el dragón vio que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al varón. 14 Pero le fueron dadas a la mujer las dos alas del águila grande para que volara al desierto, a su lugar, donde es alimentada durante un tiempo, dos tiempos y medio tiempo, lejos de la serpiente. 5 Entonces la serpiente arrojó de su boca como un río de agua tras la mujer, para arrastrarla con la corriente. 16 Pero la tierra ayudó a la mujer: abrió la tierra su boca y absorbió el río que había echado el dragón de su boca. 17 El dragón se enfureció contra la mujer y se marchó a hacer la guerra al resto de su descendencia, aquellos que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús.

*COMENTARIOS

Comienza la presentación de los contendientes en los combates escatológicos, en los que culminan la acción de Dios y la del adversario, el demonio. El autor describe los personajes y el combate mismo mediante tres signos, que suscitan el interés del lector. El primer signo es la Mujer y su descendencia, incluido el Mesías (12,1-2); el segundo, la serpiente que luego transmite su poder a las bestias (12,3); el tercero, los siete ángeles con las siete copas (15,1).

Se describen sucesivamente tres combates en los que participa la serpiente: lo) contra el Mesías que nace de la Mujer (12,1-6); 2o) contra San Miguel y sus ángeles (12,7-42); 3o) contra la Mujer y el resto de sus hijos (12,13-17). No podemos entender estos combates como en una sucesión cronológica. Son más bien diversos cuadros puestos uno junto a otro, porque tienen una profunda relación entre sí: siempre el mismo enemigo, el diablo, lucha contra los proyectos de Dios y contra aquellos de los que Dios se sirve para realizarlos.

1-2. La misteriosa figura de la Mujer ha sido interpretada desde el tiempo de los Santos Padres como referido al antiguo pueblo de Israel, a la Iglesia de Jesucristo, o a la Santísima Virgen. Cualquiera de estas interpretaciones tiene apoyo en el texto, pero ninguna de ellas es coincidente en todos los detalles.

a) La Mujer representa el pueblo de Israel, puesto que de él procede el Mesías, e Isaías los comparaba a "1a mujer encinta, cuando llega el parto y se retuerce y grita en sus dolores" (Is. 26,17).

b) También puede representar a la Iglesia, cuyos hijos se debaten en lucha contra el mal por dar testimonio de Jesús (cfr. v. 17).

c) Y puede referirse también a la Virgen María, en cuanto que ella dio real e históricamente a luz al Mesías, nuestro Señor Jesucristo (cfr.v. 5).

En efecto, a) San Lucas, al narrar la Anunciación, ve a María como la representación del resto fiel de Israel: a ella le dirige el ángel el saludo dado en Soph. 3,15 a la hija de Sión (cfr. notas de Lc. 1,26-31); b) y San Pablo en Gál. 4,4 ve en una mujer, María la alegoría de la Iglesia que es nuestra madre; c) así, también el texto sagrado del Apocalipsis deja abierto el camino para ver en esa mujer directamente a la Santísima Virgen, cuya maternidad conllevaría el dolor del Calvario (cfr. Lc. 2,35), y había sido ya profetizada como una "señal" en Isaías 7,14 (cfr. Mt. 1,22-23).

Los rasgos con los que aparece la Mujer representan la gloria celeste con que ha sido revestida, así como su triunfo al ser coronada con doce estrellas, símbolo del pueblo de Dios -de los doce patriarcas (cfr. Gén. 37,9) y de los doce apóstoles- De ahí que, prescindiendo de aspectos cronológicos sólo aparentes en el texto, la Iglesia haya visto en esta mujer gloriosa a la Santísima Virgen, "asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial, ensalzada por el Señor como reina universal con el fin de que se asemejase de forma más plena a su Hijo, Señor de señores (cfr. Apoc. 19,16) y vencedor del pecado y de la muerte" (Conc. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, n.59). La Santísima Virgen es ciertamente la gran señal, pues, como escribe San Buenaventura, "Dios no hubiese podido hacerla mayor. Dios hubiese podido hacer un mundo más grande y un cielo mayor; pero no una madre mayor que la misma Madre" (Speculum, cap.8).

3-4. San Juan describe al diablo (cfr. v.9) basándose en rasgos simbólicos, tomados del Antiguo Testamento. La serpiente o dragón proviene de Génesis 3,1-24, pasaje latente desde Apocalipsis 12,3 hasta el final del libro. El color rojo y las siete cabezas con las siete diademas indican que despliega todo su poder para hacer la guerra. Los diez cuernos, en Daniel 7,7, representan a los reyes enemigos del pueblo de Israel; en Daniel se habla además de un cuerno para indicar a Antíoco IV Epifanes, del que también se dice, para resaltar sus victorias, que precipita las estrellas del cielo sobre la tierra (cfr. Dan. 8,10). Satanás ha arrastrado con él a otros ángeles, como se narrará más adelante (Apoc. 12,9). En resumen, con estos símbolos se quiere poner de relieve sobre todo el enorme poder de Satanás.

"Al diablo se le llama serpiente, escribe S. Cipriano, porque arrastrándose sigilosamente y engañando con una imagen de paz, se acerca por senderos sueltos, y es tal su astucia y tan cegadora su falacia ( … ), que quiere hacer pasar la noche por día, el veneno en vez de la medicina. De tal manera que mintiendo con cosas parecidas, echa a perder la verdad con sutileza. Por eso se transfigura en ángel de luz" (De Unitate Ecclesiae, I-III).

Tras la caída de nuestros primeros padres se entabla la guerra entre la serpiente y su linaje contra la mujer y el suyo: "Pondré enemistad -dijo Dios a la serpiente- entre ti y la mujer, entre tu descendencia y su Descendencia. Él te aplastará la cabeza., mientras tú le acecharás en el calcañar" (Gén. 3,15). Jesucristo es el descendiente de la mujer que llevará a cabo la victoria sobre el demonio (cfr. Mc. 1,23-26; Lc. 4,31-37, etc.). De ahí que el poder de] mal centre todas sus fuerzas en destruir a Cristo (cfr. Mt. 2,13-18), o en torcer su misión (cfr. Mt. 4,1-11 y par). La forma en que describe San Juan esa enemistad aludiendo a los orígenes es sumamente expresiva.

5. Con el nacimiento de Jesucristo se cumple el proyecto de Dios anunciado por los profetas (cfr. Is. 66,7) y por los Salmos (cfr. Sal. 2,9), y se inicia la victoria definitiva sobre el demonio. Esta victoria se decide de modo eminente en la vida terrena de Jesús, que culmina con su Pasión, Resurrección y Ascensión al Cielo. San Juan resalta sobre todo el triunfo de Cristo que, como confiesa la Iglesia, Cristo victorioso "está sentado a la derecha del Padre" (Símbolo Niceno-Constantinopolitano).

6. La figura de la Mujer evoca la imagen de la Iglesia, pueblo de Dios. Israel se refugió en el desierto al escapar del Faraón, así también la Iglesia tras la victoria de Cristo. El desierto representa el ámbito de soledad e íntima unión con Dios. Allí Dios cuidaba personalmente de su pueblo, librándole de los enemigos (cfr. Ex. 17,8-16) y alimentándole con las codornices y el maná (cfr. Ex. 16,1-36). Una protección similar tiene ahora la Iglesia, contra la que no podrán los poderes del infierno (cfr. Mt. 16,18), y a la que Cristo alimenta con su Cuerpo y su Palabra, durante el tiempo de su peregrinaje en la historia, que es un tiempo de lucha y aspereza, como el de Israel por el desierto, pero limitado: mil doscientos sesenta días.

Aunque la figura de la Mujer, en este versículo, parece hacer referencia directamente a la Iglesia, sigue estando presentes de alguna forma la imagen individual de la Mujer que, ha dado a luz al Mesías, la Santísima Virgen. Ella ha experimentado, como ninguna otra criatura, la especialísima unión con Dios y su protección de los poderes del mal, incluso de la muerte.

7-9. La lucha entre la serpiente y sus ángeles contra Miguel y los suyos, y la derrota de aquélla, aparecen íntima mente relacionadas con la muerte y glorificación de Cristo 1 (cfr vv. 5,11).

Al mismo tiempo, la mención de Miguel y de la serpiente antigua, así como los efectos de la lucha -el ser arrojados del cielo-, hacen pensar en el origen del demonio. Este, que era una criatura angélica muy excelsa, según algunas tradiciones judías (cfr. Vida latina de Adán y Eva, 12-16) se convirtió en diablo cuando Dios creó al hombre a su imagen y semejanza (cfr. Gén. 1,26; 2,7). El demonio no aceptó la dignidad concedida al hombre. Miguel, en cambio, obedeció, pero el diablo y otros ángeles, al considerar al hombre inferior a ellos, se rebelaron contra Dios. Entonces el diablo y sus seguidores angélicos fueron arrojados al infierno y a la tierra, por lo que no cesan de tentar al hombre para que, pecando, se vea también privado de la gloria de Dios.

A la luz de esta tradición, en el Apocalipsis se pone de relieve que, en efecto, Cristo, nuevo Adán, verdadero Dios y, "Verdadero hombre, al ser glorificado merece y recibe la adoración debida, por lo que el diablo es definitivamente derrotado. El proyecto divino abarca la creación y la redención. Cristo, Imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura, porque en él fueron creadas todas las cosas" (Col. 1,15-16), es el causante de la derrota de] diablo en una batalla que abarca toda la historia, pero que ha tenido su momento definitivo en la Encarnación, Muerte y Glorificación del Señor: "Ahora es el juicio de este mundo -dice Jesús refiriéndose a los acontecimientos pascuales-, ahora el príncipe de este mundo va a ser arrojado fuera. Y yo, cuando sea levanta do de la tierra, atraeré a todos hacia mí" (Jn. 12,31-33). Y, ante la noticia traída por los discípulos de que en su nombre son sometidos los demonios, Jesucristo exclama: "Veía yo a Satanás caer del cielo como un rayo" (Lc. 10,18).

En Dan. 10,13 y 12,1 se dice que el arcángel San Miguel es el que defiende, de parte de Dios, al pueblo elegido. Su nombre significa "¿Quién como Dios?", y su función es velar por los derechos divinos frente a quienes quieren usurparlos, como los tiranos de los pueblos, o el mismo Satán al intentar hacerse con el cuerpo de Moisés según la carta de San Judas (v.9). De ahí que también en el Apocalipsis aparezca San Miguel como el que se enfrenta con Satanás, la serpiente antigua, aunque la victoria y el correspondiente castigo los decide Dios o Cristo. La Iglesia, por ello, invoca a San Miguel como su guardián en las adversidades y contra las asechanzas del demonio (cfr. Liturgia de las Horas, 29 de septiembre, Himno del Oficio de Lecturas).

10-12. Con la Ascensión de Cristo a los Cielos ha quedado inaugurado el Reino de Dios, y, por ello, las criaturas celestiales prorrumpen en un cántico de alegría. El demonio ha sido privado de su poder sobre el hombre, en cuanto que éste, por la obra redentora de Cristo y la fe, puede salir del mundo del pecado. Esta realidad gozosa se expresa diciendo que ya no hay lugar para el acusador, Satán, que como su nombre significa y el Antiguo Testamento enseña, acusaba al hombre ante Dios (cfr. Job 1,6; 3,12,2): frente al proyecto divino de la creación, podía presentar como victoria suya a cualquier hombre .que hubiese desfigurado en sí la imagen y semejanza de Dios por el pecado. Ahora, tras la Redención, se ha acabado ese poder de Satanás, pues como escribe San Juan: "Si alguno peca, tenemos un abogado ante el Padre: Jesucristo, el justo. Él es la víctima de propiciación por nuestros pecados; y no sólo por los nuestros, sino por los de todo el mundo" (1 Jn. 2,1-2). Además, al ascender al cielo, Cristo nos envía al Espíritu Santo como 1ntercesor y abogado, especialmente cuando .el hombre, o la humanidad, se encuentra ante el juicio de condena de aquel "acusador", del que el Apocalipsis dice que acusa a nuestros hermanos día y noche delante de nuestro Dios"" (Dominum et Vivificantem, n.67).

Aunque Satanás ha perdido ese poder de actuar en el mundo, todavía le queda un tiempo, desde la Resurrección del Señor hasta el final de la historia, en el que puede obstaculizar entre los hombres la obra de Cristo. Por ello actúa cada vez con más furor, al ver que se le acaba el tiempo, intentando que cada hombre y la sociedad se alejen de los planes y mandatos de Dios.

Con esta especie de canto entonado desde el Cielo, el autor del Apocalipsis advierte a la Iglesia de las dificultades que se le avecinan a medida que se acerca el final de los tiempos.

13-17. El ataque de la serpiente se contempla ahora desde la situación de la Iglesia que sufre. La Mujer que da a luz un Hijo varón es imagen de la Madre del Mesías, la Virgen, María, y de la Iglesia que, "cumpliendo fielmente la voluntad del Padre, también ella es constituida Madre por la palabra de Dios fielmente recibida" (Conc. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium n.64). Mediante la Iglesia los cristianos se incorporan a Cristo, contribuyendo al crecimiento de su Cuerpo (cfr. Ef. 4,13). En este sentido puede decirse que la Iglesia es la Mujer que engendra a Cristo.

N.B. Todos los textos y los comentarios correspondientes al Nuevo Testamento están tomados de la Sagrada Biblia, EUNSA, Pamplona

Juan Gustavo Ruiz Ruiz

TERESA DE CALCUTA, BEATA



Teresa (Inés) Gonhxa Bojaxhiu

Fundadora

Martirologio Romano: En la ciudad de Calcuta, en la India, beata Teresa (Inés) Gonhxa Bojaxhiu, virgen, que, nacida en Albania, trató de apagar la sed de Cristo clavado en la cruz atendiendo con eximia caridad a los hermanos más pobres, y fundó las congregaciones de Misioneros y Misioneras de la Caridad, para servir a los enfermos y abandonados (1997).

La Madre Teresa fue albanesa de nacimiento y su nombre original es Agnes Gonxha Bojaxhiu. En el año 1948 la Madre Teresa adquirió la ciudadanía hindú. A los 18 años de edad, la Madre Teresa ingresó a la Orden de las Hermanas de Nuestra Señora de Loreto en Irlanda. Recibió su formación religiosa en Dublín, Irlanda y en Dardjiling, India.

En el año 1931, la Madre Teresa tomó el nombre de Teresa en honor a una monja francesa, Thérèse Martin quien fue canonizada en 1927 con el título de Santa Thérèse de Lisieux. En el año 1937 la Madre Teresa tomó los votos religiosos y enseñó por 20 años en el Colegio Santa María en Calcuta, India y en el año 1946, precisamente el 10 de setiembre, recibió otro llamado de Dios, el servicio hacia los más pobres. En el año 1948, el Papa Pio XII le concedió a la Madre Teresa permiso para dejar sus funciones como monja independiente y empezó a compartir su vida en las calles de Calcuta con los más pobres, los enfermos y los hambrientos.

La Madre Teresa fundó una congregación llamada las Misioneras de la Caridad. Su trabajo inicial fue el de enseñar a leer a los niños pobres de la calle. En el año 1950, la Madre Teresa empezó a ayudar a las personas enfermas de lepra. En el año 1965, el Papa Pablo VI colocó a la congregación de las Misioneras de la Caridad bajo el control del Papado y autorizó a la Madre Teresa a expandir la Orden religiosa en otros países. Alrededor de todo el mundo se abrieron centros para atender leprosos, ancianos, ciegos y personas que padecen del SIDA y se fundaron escuelas y orfanatos para los pobres y niños abandonados.

La Madre Teresa merece un lugar especial en esta red gigantesca de comunicación porque su obra es un mensaje de amor. Su trabajo demuestra que una convicción verdadera siempre está acompañada por una acción, que el amor en acción es servicio. Ganó el Premio Nobel de la Paz en el año 1979 contra su voluntad pero que agradeció en nombre de los más pobres entre los pobres.

Beatificación: 19 Octubre, 2003

Una mujer, una verdadera heroína

Sito oficial motherteresacause.info

Autor: Judith Corsino

CUANDO LA RAÍZ ES EL AMOR Y LA FE


Lo que nos mantiene firmes en los momentos difíciles, no son las apariencias, sino lo que está oculto en las raíces, dentro de tu corazón.

El hombre hoy se jacta de su belleza física y gasta dinero e invierte tiempo en mantenerse por fuera en perfecto estado, con una figura esbelta cuidada a base de dietas, pastillitas e idas al gimnasio; son horas tras horas que se dedica a engrandecer su figura, minutos y minutos que detrás de un espejo se contempla airoso y lleno de orgullo y algo de vanidad.

Y para variar, luego lo va exponiendo sin reparos ni pudor.. Para muchos, la vida se ha reducido sólo a ello, pero sabemos que todo no termina aquí, la vida nos enseña que las tormentas se superan cuando la casa se ha edificado sobre roca y no sirve de nada una mansión hermosísima por fuera si no tiene los fundamentos capaces de superar los fuertes vientos y las constantes lluvias. Por eso, antes de mirarte al espejo y verte con tu figura como dios o diosa griega, piensa si tienes los fundamentos que te aseguran la verdadera felicidad. Ama y haz lo que quieras decía San Agustín, es decir, comprométete, sacrifícate, sé fiel, cree en Dios y hunde profundamente tus raíces en el Ser y no en el tener ni el aparecer.

Cerca de un arroyo de aguas frescas, había un pequeño bosque. Los árboles eran muy variados.

Todos gastaban las energías en ser más altos y grandes, con muchas flores y perfumes, pero quedaban débiles y tenían poca fuerza para echar raíz.

En cambio, un laurel dijo:

"Yo, mejor, voy a invertir mi savia en tener una buena raíz: así creceré y podré dar mis hojas a todos los que me necesiten".

Los otros árboles estaban muy orgullosos de ser bellos; ¡en ningún lado había tantos colores y perfumes! Y no dejaban de admirarse y de hablar de los encantos de unos y otros, y así, todo el tiempo, mirándose y riéndose de los demás.

El laurel sufría a cada instante esas burlas.

Se reían de él, señoreando sus flores y perfumes, meneando el abundante follaje.

"¡Laurel!...le decían, - ¿para qué quieres tanta raíz? Mira, a nosotros todos nos alaban porque tenemos poca raíz y mucha belleza. ¡Deja de pensar en los demás! ¡Preocúpate solo de ti!"

Pero el laurel estaba convencido de lo contrario; deseaba amar a los demás y por eso tenía raíces fuertes.

Un buen día vino una gran tormenta, y sacudió, sopló y resopló sobre el bosque.

Los árboles más grandes, que tenían un ramaje inmenso, se vieron tan fuertemente golpeados, que por más que gritaban no pudieron evitar que el viento los volteara.

En cambio, el pequeño laurel, como tenía pocas ramas y mucha raíz, apenas si perdió unas cuantas hojas. Entonces todos comprendieron que:

Lo que nos mantiene firmes en los momentos difíciles, no son las apariencias, sino lo que está oculto en las raíces, dentro de tu corazón... allí... en tu alma... Y ESO SE LLAMA AMOR Y FE.

Autor: P. Dennis Doren L.C.

martes, 4 de septiembre de 2012

JUZGAR LA SITUACIÓN



Un médico entró en el hospital de prisa después de haber sido llamado... a una cirugía urgente.

Él contestó a la llamada lo antes posible, se cambió de ropa y se fue directamente al quirófano de cirugía. Él encontró el padre del niño en un ir y venir en la sala de espera por el médico. Una vez al verlo, el padre gritó:

-"¿Por qué tomaste todo este tiempo por venir? ¿No sabes que la vida de mi hijo está en peligro? ¿No tienes sentido de la responsabilidad?"

El médico sonrió y dijo:

-"Lo siento, yo no estaba en el hospital y me vine lo más rápido que pude después de recibir la llamada... ahora, me gustaría que se calme para que yo pueda hacer mi trabajo"

-"¿Que me calme? ¿Qué pasaría si fuera su hijo el que estuviera en esta habitación, ahora mismo, estarías calmado? ¿Si su hijo se estuviera muriendo ahora qué harías?" - Dijo el padre enojado.

El médico volvió a sonreír y contestó:

-Voy a decir lo que dijo Job en la Biblia: "Del polvo venimos y al polvo volveremos, bendito sea el nombre de Dios". Los médicos no pueden prolongar la vida…. Iré a interceder por su hijo… vamos a hacer todo lo posible por la gracia de Dios.

-"Dar consejos cuando no estamos en cuestión es tan fácil" - murmuró el padre.

La cirugía se llevó a cabo... algunas horas después de que el médico salió feliz:

-"¡Gracias a Dios! ¡Su hijo se ha salvado!"

Y sin esperar la respuesta del padre el doctor muy apurado mira su reloj y sale corriendo.

Mientras se marchaba le dijo:

-"Si usted tiene algunas pregunta, pregúntele a la enfermera"

-"¿Por qué es tan arrogante? ¿No podía esperar algunos minutos más para preguntarle más sobre el estado de mi hijo?" – dijo el padre.

La enfermera respondió, con lágrimas por su rostro:

"El hijo del doctor murió ayer en un accidente de carretera, y el médico estaba en el cementerio cuando usted le llamó para que realizara la cirugía de su hijo. Y ahora que ya le salvó la vida a su hijo, déjelo ir… él se fue corriendo para terminar el entierro de su hijo."

Nunca juzgues a nadie, porque nunca se sabe cómo es su vida en cuanto a lo que está sucediendo o lo que está pasando.

NOVELL PROPONE 9 INICIATIVAS PARA PASAR «DEL DESÁNIMO AL ENTUSIASMO» EN LA EVANGELIZACIÓN



Plan pastoral de Solsona.

El obispo de Solsona propone que en 2020 cada parroquia "sea una comunidad cristiana viva y evangelizadora".

El obispado de Solsona acaba de hacer público el documento ‘Actuemos: Propuesta de Plan Diocesano Pastoral 2012-2020’, una propuesta que contempla un total de nueve puntos cuya finalidad “es un cambio de signo en el clima de nuestras parroquias: del desánimo al entusiasmo, de la recesión al crecimiento”.

El objetivo final de la Nueva Evangelización que propone el obispo de Solsona, Xavier Novell, con su nuevo Plan Pastoral, cuya versión definitiva está previsto que sea presentada el próximo 12 de octubre en una jornada diocesana en el obispado, es “que en el año 2020 cada parroquia de referencia sea una comunidad cristiana viva y evangelizadora”.

Se trata de un ambicioso y modélico plan que sienta las bases para una Nueva Evangelización donde se priorizará el trabajo de las parroquias y las unidades parroquiales.

ESTE ES UN BREVE RESUMEN DE LAS NUEVE INICIATIVAS QUE CONTEMPLA LA PROPUESTA:

1. Equipo parroquial. El rector ha de crear un equipo parroquial sobre la base de los sacerdotes de la parroquia, diáconos, trabajadores apostólicos y los laicos y laicas más comprometidos. Este equipo tendrá una vida interna orante y fraterna, adquirirá el hábito de rezar cada vez que se reúna y facilitará una relación fraternal entre sus miembros.

La propuesta del obispo Novell incluye que este equipo se reúna cada semana y durante al menos cinco meses estructure su reunión con un tiempo de plegaria juntos y una cena sencilla.

El calendario previsto contempla que entre septiembre de 2012 y marzo de 2013 se lleve a cabo la primera reunión parroquial y se consolide el equipo parroquial; y que a partir de marzo de 2013 se inicie el trabajo para llevar a cabo las propuestas del Plan Pastoral.

2. Equipo de evangelización. El rector presidirá el equipo de evangelización, que estará dispuesto a formarse y a aprender a evangelizar. Incluye temporalmente una formación del equipo en clave de evangelización y se reunirá cada semana y durante al menos tres meses. A partir de entonces empezará a organizar un curso de evangelización cada curso pastoral.

El calendario prevé que entre abril y junio de 2013 se cree y forme el equipo; que entre octubre y diciembre del mismo año se prepare el primer curso de evangelización, que se llevará a cabo entre enero y mayo de 2014. Cada enero-mayo habrá un nuevo curso.

3. Grupos de fe. Después de cada curso de evangelización se tratará de crear un grupo de fe con todos aquellos que quieren iniciar de nuevo la vida cristiana. Este grupo se reunirá una vez a la semana y lo dirigirá un catequista del equipo de evangelización.

El grupo seguirá un itinerario en dos fases: la del tiempo de consolidación y maduración de la experiencia de conversión, de unos dos meses; y la del tiempo de formación básica, con una iniciación doctrinal, moral, litúrgica y espiritual de hasta dos años. Acabado el itinerario se podrán incorporar al encuentro dominical mensual de la comunidad.

El calendario va desde mayo de 2014 hasta junio de 2016 y cada mes de mayo se iniciará un nuevo grupo. Cada junio a partir de 2016 de incorporará un nuevo grupo de fe al encuentro mensual dominical.

4. Catequesis de preparación a la primera comunión. Dos cursos de 3º y 4º de primaria. De la mano de los grupos de esplais o agrupaciones, que introducirán gradualmente al oratorio a los niños, se abrirá el proceso de catequesis en el marco del horario de estos grupos.

También se dedicará un pequeño equipo de catequistas, miembros del equipo evangelizador de la parroquia, a preparar para la evangelización de los padres. En el primer curso se propiciará el contacto amable con los padres y en el segundo se les invitará al curso de evangelización parroquial.

El calendario va desde octubre de 2012 a octubre de 2013.

5. Catequesis de preparación a la confirmación. Contempla tres fórmulas. La primera destinada a tres cursos, de 5º de primaria a 1º de ESO; la segunda a dos cursos, 3º y 4º de ESO; y la tercera a un curso de 12 sesiones para adultos a partir de 18 años. Este nuevo sistema se iniciará en octubre de 2012.

En la primera se introducirá gradualmente a la lectura de la Palabra, se abrirá el proceso de catequesis de preparación a la confirmación y se buscará que cada catequista dedique tiempo a la relación con los padres. En la segunda se seguirá buscando ese contacto con los padres y se les invitará al curso anual de evangelización. En la tercera se puede usar como itinerario el curso de evangelización.

6. La celebración de la eucaristía y de los sacramentos. Se pretende ir hacia una única misa dominical parroquial, salvo en el caso de las parroquias de más de 5.000 habitantes. En estos casos perdurará una eucaristía el sábado por la tarde y, en algunos casos, una el domingo por la noche. Serán misas rezadas.

La eucaristía mayor debe ser una misa solemne, festiva y con la participación de toda la comunidad. Una vez al mes debe ser el centro del encuentro matinal de toda la comunidad.

Entre otras cuestiones, en las unidades parroquiales, conviene que, un domingo al mes y las grandes solemnidades, sólo haya eucaristía en la parroquia de referencia o la más grande entre ellas y que se haga coincidir con el encuentro mensual dominical.

Conviene que los miembros de la comunidad parroquial celebren los sacramentos (bautismo, confirmación, 1a comunión, matrimonio) en esta eucaristía, a diferencia de las personas que aún no participan de la vida de la comunidad cristiana.

También es necesario que las grandes parroquias avancen hacia la apertura de la iglesia cada día, creando un espacio acogedor y garantizando una presencia; y se ha de fomentar que los fieles, especialmente los convertidos más recientemente, busquen un acompañamiento personal en este espacio.

7. Encuentro dominical mensual de la comunidad. Es necesario que todos los fieles de la comunidad parroquial se encuentren una vez al mes después de misa para vivir un tiempo de convivencia, si es posible incluyendo un aperitivo o una comida sencilla con lo que cada uno aporte. El calendario prevé que estos encuentros se inicien en septiembre de 2016.

8. Pastoral infantil y juvenil. Pretende crear un espacio o un agrupamiento escolta parroquial sostenido inicialmente por los jóvenes y los padres jóvenes convertidos a través de los cursos de evangelización, con actividades de juegos, talleres, catequesis, oratorios y eucaristía los sábados por la tarde. El calendario va desde octubre de 2018 a octubre de 2019.

Incluir una oferta mensual para los padres que no pertenecen a la comunidad cristiana, que los lleve al curso de evangelización.

En 4º de primaria incluir una preparación específica a la primera comunión; y en primero de ESO una a la confirmación.

9. Acción caritativa. Establecer un proceso de formación en clave de evangelización para todos los profesionales y colaboradores de Cáritas, como curso preparatorio para poder ser colaborador.

Crear instituciones vinculadas a Cáritas, pero independientes, para atender campos específicos como presos, drogadictos, mujeres maltratadas, acogida de mujeres embarazadas, discapacitados, inmigrantes o parados.

El calendario va desde octubre de 2015 a octubre de 2017.

Forum Libertas

MÁS SOBRE EL SABER VER

 

Os dejo aquí dos citas de May Sarton:

"La luz de la tarde, que da un efecto marmóreo a la blanca pared, puede revestir el carácter de una revelación."

"Si se mira cualquier cosa durante un tiempo suficiente, si se mira con plena atención una flor, una piedra, la corteza de un árbol, la hierba, la nieve, una nube, se produce una especie de revelación. Algo se nos "da", y quizá ese algo es siempre una realidad al margen del yo."

Por desgracia pasamos sobre las cosas sin mirarlas, sin verlas... por eso permanecen opacas y vacías para nosotros. Sin embargo, todas, nos hablan de Dios.

Joan Josep Tamburini

JESÚS HABLA



ESTA ES LA RESPONSABILIDAD QUE LES DOY A USTEDES, MIS DISCÍPULOS, CONVERTIR LAS ALMAS DE QUIENES ANHELO MÁS

Lunes, 27 de agosto del 2012, a las 19:20 hrs.

Mi muy querida y amada hija, Mi amor por Mis discípulos, que han respondido a Mis mensajes, ha inflamado Mi Sagrado Corazón a tales proporciones, que éste ahora prorrumpe con abundancia de Gracias.

Mis Gracias se derraman sobre ustedes, Mis amados seguidores, en este momento.

Ellas están siendo dadas a ustedes para fortalecer su propósito de difundir Mi Santa Palabra.

Mis mensajes del Cielo, nutrirán las almas, incluyendo las más ennegrecidas, con el oxígeno que necesitan, para sobrevivir las tinieblas vertidas por Satán sobre el mundo.

Su invisible, pero poderosa influencia, debilita incluso a los más fuertes de Mis creyentes, que empiezan a dudar de su fe.

Cuando Yo les doy estas gracias, lo hago por una razón.

Ustedes, Mis discípulos, son el ancla donde todas las almas que vagan sin rumbo en la confusión, se acercarán. Incluso si ellos no los escuchan al principio, ustedes deben perseverar.

Denles copias de Mis mensajes y de Mi Cruzada de Oración y aléjense silenciosamente.

Ellos serán tocados de alguna manera por Mi Santo Espíritu. Si ellos no los aceptan, encontrarán difícil simplemente el alejarse y tan solo olvidarlos. No, ellos volverán a Mí.

Algunos vendrán de mala gana. La curiosidad conseguirá lo mejor de ellos.

Algunos regresarán con el fin de rechazar estos mensajes y tratarán de convencerlos de hacer lo mismo.

Otros regresarán para discutir con ustedes, burlarse y desafiarlos.

Otros les dirán que estas Palabras no provienen de Mí y esto romperá sus corazones.

Pero entonces habrá los convertidos. Aquellos que vendrán corriendo a ustedes con alegría pura en sus corazones, suplicando por más.

Serán estas almas las que harán que todo valga la pena.

No obstante, son las almas en tinieblas por las que ustedes deben rezar más y es por ellos, que Yo derramaré Mis Gracias sobre ustedes, para que ayuden a salvar sus almas. Porque sin su ayuda no hay esperanza para ellos.

Esta es la responsabilidad que Yo les doy a ustedes Mis Discípulos, convertir las almas por las que Yo anhelo más.

Su Jesús

SI USTEDES ALABAN A FALSOS DIOSES Y PIDEN GRAN ABUNDANCIA, RIQUEZAS Y OTROS REGALOS, ÚNICAMENTE PARA SATISFACER SUS PASIONES, ATRAERÁN AL PRÍNCIPE DE LAS TINIEBLAS

Martes, 28 de agosto del 2012, a las 19:30 hrs.

Mi muy querida y amada hija, el mundo y la gente que vive en él están en negación.

Ellos no creen en el Verdadero Dios, Mi Padre Eterno.

Ellos, en sus miles de millones, corren en confusión y persiguen callejones sin salida, buscando un dios al que puedan dar lealtad.

El problema acerca de los dioses, los falsos dioses que ellos ponen sobre un pedestal, es que estos ídolos son de su propia hechura, su propia creación, hecha para que se adapte a su propia interpretación de quién debería se Dios.

Estos dioses, y Mi hija ellos han creado cientos de ellos, están formados por su pura imaginación.

Estos mismos dioses, solo sirven a un propósito y ese es el de maquillar las expectativas, nacidas del amor propio, de cómo su dios ideal debería ser.

Los dioses que ellos crean son elaborados. Ellos apelan a su sentido del derecho divino de sus almas. Estas almas creen que sus dioses de fabricación propia, promueven sus derechos a cosas maravillosas.

Aquellos de ustedes que no aceptan la Verdad, la Existencia del único y Verdadero Dios, sepan esto:

Solo el Verdadero Creador de la Humanidad puede darles a ustedes el libre albedrío.

Mi Padre, nunca los forzará o les ordenará hacer cualquier cosa, porque esto es imposible.

Cuando ustedes le piden a los dioses falsos que les den riquezas, que les hagan exitosos o cuando busquen favores, ustedes están siendo egoístas.

Solo cuando piden a Dios que les conceda dones, de acuerdo a Su Divina Voluntad, realmente pueden comunicarse con el único Verdadero Dios.

Si ustedes alaban a dioses falsos y les piden gran abundancia, riquezas y otros regalos, únicamente para satisfacer sus pasiones, ustedes atraerán al Príncipe de las Tinieblas. Él está esperando el momento cuando él les conceda esos favores. No abran la puerta al Rey de las Mentiras, porque vendrá a un precio excepcional.

El intercambiará esos regalos mundanos a cambio de sus almas.

Su Jesús

Al copiar los mensajes, por favor, informar a la fuente: www.jesushabla.com

DULCES SUEÑOS


Toma dos aspirinas y llámame en la mañana. ¿En realidad, qué quiere decir el médico al darte tales instrucciones? En cierta forma te está diciendo: Procura descansar esta noche y ya verás que te sientes mejor mañana por la mañana. ¡Es sorprendente lo bien que funciona este consejo! Lo cierto es que a menudo, sí, nos sentimos mejor al amanecer.

La investigación científica apoya esta teoría. En cierto estudio, las ratas de laboratorio, murieron de infecciones en la sangre, después de habérseles privado del sueño por largos períodos de tiempo; posiblemente, porque falló su sistema inmunológico.

¿Has pasado algunas noches en el hospital, en específico en la sala de Cuidados Intensivos? Una de las quejas más comunes de los pacientes bien podría ser: ¿Cómo voy a mejorar, si me siguen despertando a cada rato? Buen punto.

Las frecuentes interrupciones, el ruido y las luces se consideran factores que contribuyen a un nivel de recuperación más lento. De hecho, algunos pacientes terminan sufriendo del síndrome de SCI (Sala de Cuidado Intensivo): alucinaciones, estado de desorientación y depresión, que se manifiestan después de tres días en dicha sala. ¿Y cuál es la causa? En gran medida se debe a la carencia de un buen dormir.

Como seres humanos testarudos, la mayoría de nosotros ignora la orden médica de acostarnos a descansar cuando padecemos de una afección seria, tal como un catarro o la influenza. Ya que nos obligan a estar en casa. ¿Por qué no aprovechar bien el tiempo? Después de todo, no estamos agonizando.

Sin embargo, con mucha frecuencia, una leve enfermedad se convierte en algo más serio. Entonces tenemos que yacer en una cama y por obligación. ¿Cuánto tiempo y problemas nos evitaríamos si tan solo hubiésemos obedecido desde el principio las instrucciones del médico? ¿Qué saludables estaríamos si trabajásemos a favor y no en contra de nuestro sistema inmunológico?

El escritor Aldous Huxley, dijo: La razón por la cual no estamos más enfermos y desquiciados, se debe con certeza a la más bendita bendición de todas las gracias naturales, el sueño.

¡Duerme! ¡Y disfruta cada minuto!

Salmo 127:2

Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, pues a su amado dará Dios el sueño.

Fuente: Al atardecer con Dios

REFLEXIONES DOLOROSAS ANTE LA FIESTA SATÁNICA DE CERVERA



Podría hoy decir que estoy triste, aunque eso sería una forma mitigada de compartir un cabreo monumental.

Aviso que este post va a herir sensibilidades, porque estamos de un delicado últimamente que madre mía…

Allá voy. Vi en el telediario, con horror y estupefacción la noticia de la celebración del Aquelarre de Cervera, una fiesta “tradicional”, con la solera de treinta y cinco años ya, en la que una muchedumbre enfervorizada, 40.000 personas nada menos, jaleaba una imagen gigante de Satanás que, a su vez, les regaba a todos ellos con la espuma que expulsaba desde su pene de metal, en una especia de baño seminal multitudinario.

Lo vi en el telediario, mientras comía, el pasado domingo. Como si nada. Me dio algo más que pena el pensar cuántos de esos chavales y mayores están bautizados, formando parte de la Iglesia. ¡Son tan Iglesia como yo!

Por lo que pude ver, todo lo que rodea a esta singular fiesta está repleto de imágenes satánicas, desde su cartel promocional hasta los vestidos, disfraces, personajes que forman parte de todo un fin de semana de culto satánico público en un pueblo de España. España, la Tierra de María.

Para más inri, el antiguo convento de dominicos de Sant Domenec, en la misma Cervera, fue habilitado por el Ayuntamiento como pub en el que comer y beber durante la fiesta, y fue también el lugar de presentación a los medios de esta celebración anticristiana. En España, tierra de María.

Al mismo tiempo que suceden estas cosas, sigo como de costumbre en los últimos seis años, no solo los mensajes que supuestamente la Virgen María da en Medjugorje a la Humanidad, sino todos los acontecimientos que suceden en la aldea de Bosnia y Herzegovina. La musulmana Bosnia y Herzegovina.

En esos mensajes, la Virgen María no para de pedir que se ore, que se ore mucho, que se ore sin parar. La Virgen lo dice de forma urgente, llamando a la necesidad vital de orar. No es el suyo un llamamiento a la conveniencia de orar, sino a la necesidad.

Al mismo tiempo que sucede todo esto, en Cervera, en Medjugorje, y demás, me llegan comentarios críticos con mi postura informativa referente al Fenómeno de Medjugorje, cuestionamientos tan absurdos como que es imposible que la Virgen María se aparezca todos los días durante 31 años, o que para qué se aparece tanto si siempre dice lo mismo…. Me llegan a decir que yo “promociono” Medjugorje para ganar dinero. He decir que estos comentarios siempre me han dado bastante igual, pero el otro día, después de ver la animalada de Cervera, ya no. Ya no porque he entendido que a la Virgen María no le darán igual. Porque entiendo que estas cosas ocurren ya no tanto por la actividad del mal, como por la pasividad del bien. Hablando en plata, uno al que le salen bastante mal sus intentos de hacer el bien, se empieza a hartar de todos aquellos que cuestionan los buenos frutos de tantos lugares en los que Dios está avisando no de lo mal que hacemos las cosas, sino de lo bien que las podemos hacer… y no las hacemos.

INDICIOS DE QUE ALGO NO VA BIEN

Acaba de morir Luz Amparo Cuevas, vidente de El Escorial. Una mujer que ha sido ejemplar no, lo siguiente, en la vida de reparación por los pecados, en obediencia a la Iglesia, en oración, en sacrifico, en amor. Un amor descomunal, tan grande que no cabrá nunca en la cabeza de nadie. Toda su vida está rodeada de numerosos frutos de los buenos. Si hubiese sido americana, le habrían hecho un monumento en el Capitolio. Si hubiese sido india, se la hubiese dedicado un funeral de Estado. Las residencias de ancianos que han nacido de su inspiración son auténticas obras de amor tangibles para los sentidos, y están ahí, no son espejismos. Sin embargo ella es española, una paleta nacida en Pesebre, provincia de Albacete. Se la enterró hace dos domingos en una especie de funeral a toda prisa, en medio de una polémica absurda sobre si dentro o fuera de la capilla, y en su entierro no hubo representación alguna del obispado. Nadie. De los más de veinte sacerdotes que había, ni siquiera un vicario o un secretario. Con un pequeño gesto de delicadeza, todo habría cambiado. Esta mujer, ejemplo de santidad en vida, parece que sigue siendo “la virginiana”, la vidente, el elemento exótico de la diócesis, y los mensajes que ella dijo recibir de la Virgen María, la rareza con que toda diócesis ha de convivir.

En Garabandal, las cuatro niñas que dijeron ver a la Virgen María, contaron que ella señaló a muchos sacerdotes y obispos como responsables directos de la condenación de muchas almas. Era 1961, en la España franquista, y aquello era San Sebastián de Garabandal, una aldea de paletos miserables e incultos, sin formación, sin educación. Sencillamente eso no podía ser verdad y se machacó a las niñas, hasta el punto de que alguna de ellas se alejó de la Iglesia. Hasta el punto de que todas ellas se marcharon de España, tierra de María. Y hasta el día de hoy, nadie ha explicado con un mínimo de interés ni respeto qué fue lo que pasó allí.

Apenas cuarenta años después, hemos visto espoleados por los medios los horribles pecados de muchos de nuestros curas en tantas partes del mundo. El Papa ha tenido que pasar por el bochorno de ir de país en país pidiendo perdón y empujando a sus hermanos en el sacerdocio a la Justicia, por tan horribles crímenes que no solo les marcaron a ellos, sino a sus víctimas y gentes más cercanas. Pero nadie se acuerda de Garabandal. Sin embargo, los mensajes de Medjugorje no se olvidan de los sacerdotes: “No juzguéis a los sacerdotes, porque mi Hijo les ha elegido. Orad por ellos y callad”.

En Ezkioga, Guipúzcoa, la Virgen María se apareció a casi un centenar de personas, profetizando la Guerra Civil, si no se recuperaba la oración. La Guerra Civil llegó, pero los videntes no la sufrieron, pues ya estaban entonces encerrados en el manicomio de Mondragón, donde han acabado sus vidas, algunos hace bien poco. Locos, enajenados. Eso han sido toda su vida hasta que han muerto abandonados.

En Umbe, la Virgen María pidió oración hace cincuenta años en unas apariciones sucedidas a 8 kilómetros de Bilbao. Me consta que don Mario ve con buenos ojos este asunto y que incluso él mismo se ha acercado a rezar en aquella cuadra que recuerda al pesebre de Belén. Pero ya hace 50 años… ¿Alguien tiene noticias?

En una diócesis española, hace pocas semanas se retiró de su ministerio al único exorcista que había, pero no se ha buscado aún sustituto. Y va para largo. No tengo ni idea de si ha sido una decisión acertada o no. Supongo que sí. Lo que sí que sé es que mientras, sus pacientes, ya no tienen exorcista. Ni si quiera les avisaron de las novedades en lo que se refiere a su cuidado. Se han ido encontrando con la noticia a media que han acudido a él para la próxima cita, y se han marchado a casa con cara de circunstancias. Ahora, ¿que se apañen o algo así? ¿O cómo va esto? Porque si nadie les atiende en la Iglesia, buscarán remedio fuera de ella, complicando más aún su dolorosa situación. Irán a un mago, a un curandero, a un hechicero. Es lo que viene pasando en tantas otras diócesis en las que no hay ningún exorcista. Ellos perderán el cuidado de una Madre y su Madre perderá a un hijo.

Hace muchos años, los mismos videntes de Medjugorje preguntaron a la Virgen María que por qué les pedía tanta oración, y ella les dijo: “Mirad a vuestro alrededor y ved qué grande es el pecado que hay en el mundo”.

Hoy me preguntan a mí por qué este empeño en Medjugorje, y yo les digo: mirad Cervera. Abrid los ojos. Mirad a vuestro alrededor. Cervera está en Lleida, no en Marte. En Lleida, provincia de España, tierra de María.

Mirad Madrid, y sus 70 abortos diarios entre sus calles, tal vez al lado de tu casa. 70 todos los días. 70 cada día. En Madrid, capital de España, tierra de María.

Mirad las audiencias de televisión y los programas que ve el personal –bautizado, católico-, que no pueden estar inspirados por otra voluntad inteligente diferente a la de Satanás. Haz la prueba. Trágate veinte minutos de Sálvame o similar y dime si semejante basura no la ha ideado una mente humana por sí sola, ni tampoco una mente extraterrestre. Es demoniaco.

Mirad a vuestro alrededor, muy cerca de vosotros, en vuestras casas mismamente. Mirad lo que hay, lo que sucede, y explicadle a la Virgen eso de que se pone muy pesada con eso de orar tanto, o coge el rosario y empieza a rezar. Un poco, algo. O mejor, mucho. Rézalo como si te fuese la vida, o dedica un rato cada día a Dios y a ti, solos los dos. Aunque no oigas nada, aunque no veas nada, dale ese tiempo a Dios. Él hará, que para eso es Dios.

COSAS QUE PODEMOS HACER

No sé qué habremos hecho tan mal los cristianos para que una fiesta como la de Cervera se celebre por todo lo alto en España, se publicite en el telediario, se viva con tanta normalidad. No lo sé. Lo que sí que se es lo que se puede hacer para mejorar. La Virgen María lo ha dicho en Medjugorje:

-Orar, todos los días, un rato.

-Ir a Misa no solo los domingos, sino siempre que se pueda.

-Leer la Biblia.

-Confesar una vez al mes, por lo menos.

-Ayunar, hacer pequeños sacrificios, ofrecer cositas…

Sacerdotes, por favor, exponer al Santísimo en vuestras iglesias y parroquias. Darles la oportunidad a los fieles de que se sienten un rato ante Él. Darle a Él la oportunidad de encontrase cara a cara con la gente.

Fieles, ir a ver a vuestros sacerdotes. Saludadles, acompañarles, comer con ellos, que muchos están muy solos. Invitarles a una peregrinación, a un paseo, a charlar, a rezar con vosotros. Ir a rezar a la Iglesia. ¡Ir a Misa!

A mí me asusta el qué habremos hecho tan mal para que los cristianos bautizados necesitemos una Nueva Evangelización, pero me asustan más aquellos que van repartiendo el carné de católico por todas partes, cuestionando no ya a la Virgen María las veces que ella se ha de aparecer o no, sino cuestionando la autenticidad de los frutos que por ejemplo en Medjugorje o en El Escorial se vienen dando. La autenticidad de tantos - ¡tantos! - testimonios de conversión, las confesiones, las vocaciones y todo lo bueno que allí sucede, se aparezca la Virgen o no.

Son reflexiones que he hecho estos días después de haber visto la fiesta popular en el que se da culto a Satán, en un pueblo más de España, tierra de María.

OS DEJO ALGUNA PERLAS DE LA PRENSA NACIONAL QUE HA INFORMADO SOBRE ESTO:

“…llegó el que es, sin duda, el momento más esperado por el público: la invocación del macho cabrío, que hizo su aparición estelar en la plaza de Cal Racó, en medio de un llamativo montaje piromusical. Su corrida final, consistente en lanzar litros de espuma sobre la multitud entregada, puso fin a la apoteósica noche”.

“La fiesta continuó el sábado por la tarde con el Aquelarre, un conjunto de talleres de disfraces, música y demonios que tienen como objetivo educar a los más pequeños en la tradición cultural del Aquelarre”.

Yo no sé si la Virgen María se aparece o no todos los días en Medjugorje. Yo no la he visto. Pero si no se apareciera… me gustaría que lo hiciera. Lo necesitamos mucho.

Jesús García