viernes, 16 de diciembre de 2011

EL ANACORETA Y EL TIEMPO



El joven seguidor llegó a casa malhumorado:
-No hay tiempo para nada. Como más prisa tienes más lentas van las cosas. Todos queremos ser los primeros. Nadie quiere esperar”.

Reía el Anacoreta observando la agitación del joven. Entonces le dijo:
-Siéntate y cálmate, si no serás una nueva víctima del tiempo.

Esperó todavía un poco antes de proseguir:
-Tenemos un falso concepto del tiempo. Lo vivimos como 'chronos', el dios griego que devoraba a sus hijos. Y eso es lo que nos ocurre, que el tiempo nos devora. Consideramos al tiempo como lo que nos queda de vida, como la medición de lo que podemos realizar, y, naturalmente, eso nos lleva a la muerte.

Miró a su joven seguidor que ya estaba más sosegado y prosiguió:
-Los cristianos hemos olvidado que tenemos otro concepto del tiempo: el 'kairós'. Es el tiempo vivido como momento oportuno, como el tiempo favorable, como tiempo de gracia. Para nosotros el tiempo debe ser siempre 'hoy'. Eso no significa que no hemos de pensar en el mañana, pero sí saber que el mañana se prepara viviendo plenamente el hoy.

Y colocando una mano sobre el hombro del joven concluyó:
-Hemos de dar gracias a Dios por cada momento. Hemos de vivir con plenitud cada instante. Sea bueno o sea malo, es el momento oportuno, es el ahora que nos toca vivir. Las angustias, prisas, nervios...no son mas que huidas de la realidad, del presente..."

Joan Josep Tamburini

DAR ES EL NIVEL MÁS ALTO DE VIVIR



Cuando pienso en algunas de las figuras notables de la historia que fueron capaces de ministrar a las necesidades de la gente y llevar a cabo un gran servicio, uno de los primeros que recuerdo es John Wesley, el inglés del siglo dieciocho que fundó el movimiento metodista.

Él fue un líder que sirvió a Dios durante toda su vida con un espíritu generoso. Pero hay alguien en su familia que fue aun más desinteresada que él y que, realmente, alcanzó sus objetivos a través de su servicio.

Esa persona fue la madre de John, Susana Wesley. La última de veinticuatro hijos nacida en 1669 en el seno de una familia londinense acomodada, la muy inteligente Susana fue la mascota de su padre, el clérigo Samuel Annesley. Aunque por lo general en la Inglaterra de aquellos tiempos no se daba a las hijas mujeres una educación formal, Susana recibió una instrucción excelente de su padre, quien le permitía permanecer en su estudio cuando muchos de los hombres famosos de su tiempo se congregaban allí para discutir temas generales y filosofía.

Como resultado, ella era una persona bien informada, y su capacidad intelectual estaba bien afinada.

A los diecinueve años de edad, se casó con Samuel Wesley, un joven clérigo a quien se le llegó a considerar uno de los más finos eruditos de sus días. Formaron su hogar y empezaron juntos sus vidas.

Poco tiempo después, Susana tuvo su primer hijo, al que le siguieron varios más. Desdichadamente sus esperanzas eran más grandes que sus posibilidades de modo que pasaron casi todos sus cincuenta años de vida matrimonial en medio de apuros económicos.

En aquellos días, las mujeres de la clase media no trabajaban fuera de su casa, no obstante, Susana tuvo un trabajo más que de tiempo completo.

Se dedicó por entero al cuidado de su familia. Mantenía la casa, controlaba las finanzas (su marido era un pésimo administrador financiero) y supervisaba sus modestos esfuerzos campesinos. Aun cuando Samuel fue enviado por sus acreedores a prisión donde permaneció durante tres meses, ella no desmayó en su trabajo, el que realizó mientras seguía teniendo hijos, lo cual no era corriente en aquellos días.

En veintiún años, trajo al mundo diecinueve hijos, diez de los cuales lograron sobrevivir.

A pesar de todo el trabajo que Susana Wesley realizaba para su familia, su tarea más importante era educarlos. Cada día, excepto los domingos, durante seis horas se dedicó a la instrucción moral e intelectual de sus tres varones y siete mujeres. Hizo de ese trabajo el objetivo de su vida.

Cuando estaba en los sesenta, su hijo John le pidió que le diera a conocer sus métodos escribiéndolos. Su respuesta fue: No me gusta escribir sobre mi forma de enseñar. Creo que no serviría de mucho que alguien supiera cómo yo, que he vivido una vida de retiro por muchos años, empleé mi tiempo y cuidados en criar a mis hijos. Nadie puede, sin renunciar al mundo, en el sentido más literal, llevar a cabo mi método; y hay muy pocos, si es que hay alguien que pudiera dedicarse por entero durante los mejores veinte años de su vida a salvar el alma de sus hijos, la cual se cree que puede salvarse sin mucha dificultad; por eso fue mi principal preocupación.

Ella había realizado un increíble acto de entrega y, en el proceso, tuvo que dar mucho de sí, como ella misma dice, los mejores veinte años de su vida. Pero los resultados que se pueden ver en sus tres hijos hablan por sí solo. Charles fue un influyente clérigo y se le ha reconocido como uno de los más grandes escritores de himnos de todos los tiempos. Y a John se le atribuye el haber delineado el carácter de Inglaterra más que cualquiera otra persona en su generación. Su impacto en el Protestantismo sigue siendo notable.

Es probable que usted no pueda dar a su familia el tiempo que le dio Susana Wesley a la suya. Pero qué importante es que dé todo cuanto pueda a las personas que son importantes para usted. Y podrá hacer eso solo si aprende a no preocuparse por usted.

Dedique más atención a lo que puede dar en lugar de a lo que puede recibir, ya que dar es realmente el nivel más alto de vivir.

Rebecca Lamar Harmon, Susana: Mother of the Wesleys, Abingdon Press, Nashville, 1968

Maxwell, John C.

Yo te daré a ti y a tu descendencia, para siempre, toda la tierra que abarca tu mirada. Genésis 13:15
Yo la bendeciré, y por medio de ella te daré un hijo. Tanto la bendeciré, que será madre de naciones, y de ella surgirán reyes de pueblos. Genésis 17:16

MARÍA REVELA LA NAVIDAD EN MEDJUGORJE



La presencia diaria de la Virgen María en Medjugorje, desde hace más de 30 años, es la intervención más grande de Dios, después de Pentecostés, en la historia de la humanidad.

Y una vez que sea reconocida la sobrenaturalidad del fenómeno por parte del Magisterio, será el acontecimiento eclesial que más realce dará a la figura de María en la historia. Recordemos que en Medjugorje, la Virgen María les narró durante dieciocho meses su vida a los videntes. A Vicka, le pidió que lo pusiera todo por escrito, la cual llegó a escribir tres cuadernos y espera la indicación de la Virgen para que esta vida sea publicada. Según Vicka, la Virgen le narró su vida desde su nacimiento hasta su Asunción a los cielos. Esta narración terminó en Pentecostés de 1983.

Otro dato interesante es que los videntes afirman que la Virgen les dijo, en el año 1984, que el día del Bimilenario de su nacimiento era el 5 de agosto. Aquel mismo año, una de las videntes, Jelena, tuvo una visión de la Navidad, el 25 de diciembre.

Esta visión aparece en el libro Oren Juntos con el Corazón Alegre”, del Padre Slalvko, quien fuera Padre Espiritual de los videntes:
-La Virgen me había prometido el 22 de diciembre, que el 25 me iba a mostrar cómo vivió la Navidad; y tuve la siguiente visión: Al principio vi un ángel que luego desapareció. De inmediato todo se volvió oscuridad y de la oscuridad, poco a poco, apareció un cielo estrellado. En el horizonte vi a alguien que se acercaba. Era San José con un bastón en la mano. Caminaba sobre una calle empedrada y en el fondo, hacia donde se dirigía, vi varias casitas iluminadas. A su lado vi un mulo y, sobre él, vi a la Virgen muy triste, mientras le decía a José: Estoy muy cansada. Desearía que alguien nos hospedara esta noche. José contestó: Allí hay casas. Preguntaremos allí. Al acercarse a la primera casa, José llamó a la puerta, alguien le abrió, pero en cuanto vio a José y a María, cerró inmediatamente. Esta escena se repitió varias veces. Y en alguna ocasión, para que María y José no llamaran a las puertas, mientras se dirigían hacia sus casas, llegaron a apagar las luces interiores. Ambos estaban muy tristes y, especialmente, José estaba muy apenado, confundido y turbado por todos estos rechazos. María, en medio de su tristeza, lo animó diciéndole: “¡José: conserva la paz! ¡El día de la alegría ha llegado! De todas formas, ahora deseo rezar contigo porque hay mucha gente que no permite nacer a Jesús.

Después de haber orado, María dijo: “¡José, mira, allá abajo hay un establo! Parece que allí no duerme nadie. Seguramente está abandonado. Y de esta manera se dirigieron hacia allí. Dentro hay un mulo y también el suyo delante del pesebre. Entonces, José recoge un poco de leña para encender el fuego. Luego coloca un poco de paja pero el fuego se apaga inmediatamente, porque tanto la leña como la paja están sumamente húmedas. Mientras tanto, María busca cómo calentarse cerca de los mulos.

Sucesivamente, se me presentó una segunda escena: El establo, que hasta ahora estaba poco iluminado, de pronto se iluminó como si fuera de día. Y en un primer momento, cerca de María, vi al Niño Jesús recién nacido, mover las manitas y los piececitos. Tiene un rostro sumamente dulce, parece que ya sonríe. El cielo, por otra parte, se llena de muchas estrellas luminosas. Sobre el establo vi dos ángeles que llevaban en la mano algo parecido a una bandera grande, sobre la cual estaba escrito “¡Te glorificamos, oh Señor!”. Sobre estos dos ángeles, había un enorme ejército celestial que cantaba y glorificaba a Dios. Luego, algo distante del establo, vi a un grupo de pastores que cuidaba su rebaño. Estaban cansados y algunos ya dormían. Y he aquí que un ángel se les acerca y les dice: Pastores escuchad la buena nueva: ¡Hoy Dios ha nacido en medio de vosotros! Lo encontrareis recostado en el pesebre de aquel establo. Sabed que lo que os digo es cierto. Inmediatamente los pastores se dirigieron hacia el establo y, habiendo encontrado a Jesús, se arrodillaron y le ofrecieron sencillos dones. María se lo agradeció con dulzura, añadiendo: Os lo agradezco todo, sin embargo, ahora quisiera orar con vosotros porque muchos no quisieron acoger a Jesús cuando iba a nacer.

Después de esto, desapareció instantáneamente esta segunda escena y apareció la tercera: Vi en Jerusalén a los Magos que preguntaban por Jesús, pero nadie sabía darles información al respecto hasta que vieron levantarse de nuevo la estrella cometa que los guiaba hasta el establo de Belén. Extasiados y conmovidos, observan al Niño Jesús, se inclinan rostro en tierra para adorarlo profundamente y luego le ofrecen dones preciosos. María se lo agradece y les dice:Ahora deseo orar con vosotros porque muchos hombres no quisieron adorar a Jesús.

Hasta aquí la narración de la Navidad según Jelena. Añadimos que ese mismo año, el 15 de diciembre, la Virgen sugirió los siguientes temas de meditación para los días de la Novena de la Navidad:
1. Abrid vuestros corazones porque Jesús quiere habitar en ellos después de Navidad.
2. Acoged la Navidad con alegría.
3. Purificaos para la Navidad.
4. De ahora en adelante, permitid que Jesús ocupe el primer lugar en vuestros corazones.
5. Permitid que sólo Jesús os colme de alegría.
6. Permitid que el amor esté presente en cada una de vuestras palabras.
7. Nace el Hombre – Dios que desea el mundo unido.
8. Vivid en Jesús.
9. No os apartéis de la Navidad.

A continuación, algunos mensajes de aquel mismo año sobre la Navidad.
16 de diciembre: “¡Queridos hijos: procurad que de la iglesia emane la fragancia de la Navidad! ¡Y que la Navidad esté ya en los peldaños de vuestra casa! Purificad vuestros corazones de manera que estén listos para recibir a Jesús en Navidad. ¡No permitáis que las cosas materiales estén por delante de la Navidad de Jesús! Queridos hijos, Jesús nace: ¡recibidlo con un corazón alegre!”.
18 de diciembre: Queridos hijos: deseo que cada uno de vosotros prepare en vuestro corazón el pesebre para Jesús.
21 de diciembre: Queridos hijos: deseo que vosotros seáis como una flor que florece en Navidad para Jesús; una flor que no se marchitará y que nunca cesará de florecer aún cuando la Navidad haya pasado. Deseo que vuestros corazones sean como los pastores de Belén delante del pesebre de Jesús.
25 de diciembre: “¡Deseo que esta sea para vosotros una Navidad luminosa!”.

Padre Francisco A. Verar
12 de diciembre de 2011
Fuente:
www.centromedjugorje.org

La Navidad está ya muy cerca, pero hay que seguir preparándola para que su "espíritu" no pase de largo por nuestras vidas, por tener las puerta del corazón cerradas.


Juan García Inza

LA SILLA DEL AMIGO



Es esta una historia más de las que llegan a mis manos.

En esta historia como en todas ellas, y como en todo lo que sucede a nuestro alrededor, hay siempre una llamada a nuestras almas que el Señor nos hace. Él tiene siempre muchas formas de hablarnos y así continuamente lo hace, pero el problema radica, en que estamos tan atareados en la vida de este mundo, que raramente nos paramos a escuchar lo que el Señor nos dice, por medio de los hechos y circunstancias que rodean nuestra vida.

Esta historia hace referencia a una persona que quería orar y no sabía que había que hacer, cosa que aunque parezca mentira le suele ocurrir mucho a personas que se han pasado muchos años alejados del Señor, y de pronto sienten la necesidad de acercarse a Él, pero se dan cuanta que han olvidado de cómo se reza un Padrenuestro y creen que tienen que aprender a orar, sin caer en la cuenta de que orar es hablarle a Dios, y para ello no es necesario acordarse de la letra del Padrenuestro.

Orar, es simplemente contactar con Dios, cualquiera que sea la forma o el procedimiento. Es algo muy simple y fácil de alcanzar, pues la oración es una parte fundamental de la vida espiritual de una persona, y como todo lo que pertenece al mundo de nuestra alma, nada hay que aprender ni comprar, solo basta con desear: el que desea orar, ya está orando; el que desea amar, ya está amando; el que desea entregarse al Señor, ya se está entregando al Señor; el que desea tener fe, tiene ya el principio del don de la fe, y todo funciona así. El deseo en el mundo de nuestro cuerpo y por consiguiente en el de la materia, no es nunca inmediatamente ejecutivo. Se desea pero hay que ejercitar la voluntad trabajando para adquirir, el objeto del deseo. En el mundo de nuestra alma, el deseo es siempre inmediatamente ejecutivo, se desea y se adquiere de inmediato el bien espiritual, que sea objeto del deseo, aunque solo sea de una forma incipiente y pequeña, pero ya crecerá. Y esto funciona así, porque el Señor está siempre ansioso de que le amemos y de derramar sobre nosotros su amor y sus dones.

La historia dice así:
La hija de un hombre le pidió al sacerdote que fuera a su casa a hacer una oración para su anciano padre que estaba muy enfermo. Cuando el sacerdote llegó a la habitación, encontró a este pobre hombre en su cama con la cabeza alzada por un par de almohadas. Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote pensó que el hombre sabía que vendría a verlo.

-“¿Supongo que me estaba esperando?” -, le dijo.
-No, ¿quién es usted?” -, dijo el hombre enfermo.
-Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted; cuando entré y note la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabía que yo vendría a visitarlo”.
-Ah sí, la silla - respondió en anciano enfermo y le dijo al sacerdote - ¿Le importa cerrar la puerta?”

El sacerdote sorprendido cerró la puerta. Entonces el anciano enfermo le dijo al sacerdote:
-Nunca le he dicho esto a nadie, pero toda mi vida le he pasado sin saber cómo orar. Cuando he estado en la Iglesia he escuchado siempre con respecto a la oración, cómo se debe orar y los beneficios que la oración trae... pero siempre esto de las oraciones; ¡noo, no sé...! Me entra por un oído y me sale por el otro. De todos modos no tenía idea de cómo hacerlo. Entonces... Hace mucho tiempo abandoné por completo la oración. Esto ha sido así en mí, hasta hace unos cuatro años, cuando conversando con mi mejor amigo me dijo: José, esto de la oración es simplemente tener una conversación con Jesús, así es como te sugiero que lo hagas:... Te sientas en una silla y colocas otra silla vacía enfrente tuya, luego con fe miras a Jesús sentado delante de ti. No es algo alocado el hacerlo pues Él nos dijo: ‘Yo estaré siempre con vosotros. Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás haciendo ahora conmigo. Es así que lo hice una vez y me gustó, de forma que lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces. Siempre tengo mucho cuidado que no me vaya a ver mi hija... Pues me internaría de inmediato en el manicomio.

El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era algo muy bueno lo que venía haciendo, y que no dejara de seguir haciéndolo nunca. Luego hizo una oración con él. Le dio su bendición y se fue a su parroquia.

Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido. El sacerdote le preguntó:
-“¿Falleció en Paz?”.
-Sí, cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde me llamó y fui a verlo a su cama. Me dijo que me quería mucho y me dio un beso. Cuando regresé de hacer unas compras una hora más tarde ya lo encontré muerto. Pero hay algo extraño con respecto a su muerte, pues aparentemente justo antes de morir se acercó a la silla que estaba al lado de su cama y recostó su cabeza en ella, pues así lo encontré. ¿Qué cree usted que pueda significar esto?”

El sacerdote profundamente estremecido, se secó unas lágrimas de emoción que se le saltaron y le respondió:
-Ojalá que todos nos pudiésemos ir de esa manera.

Después de leer esta historia, yo me pregunto: ¿Tenemos conciencia de que en todo momento Dios está con nosotros? Y me viene a la mente esos bonitos versos hispanos que nos dicen: Mira que te mira Dios, mira que te está mirando, mira que vas a morir, mira que no sabes cuándo.

La constante presencia de Dios en nuestras vidas es indudable. Antes de abandonar definitivamente este mundo nos dejó dicho: Yo estaré con vosotros siempre hasta la consumación del mundo. (Mt 28,20). Pero nosotros miramos a nuestro alrededor con los ojos de nuestra cara y no lo vemos, y no lo vemos porque no usamos los ojos de nuestra alma. Hay una norma cierta, y es la de que Él siempre se nos manifiesta, manifiesta si presencia ante nosotros en la misma medida, de nuestro amor a Él. Puede ser que te creas que no sabes rezar, pero si lo amas, Él se sentará en tu silla al dado de tu cama y cuando abandones este mundo, podrás tener la dicha como San Juan evangelista de apoyar tu cabeza en su pecho y así abandonar este mundo, para entrar triunfante por la puerta grande en su reino de amor.

Mi más cordial saludo lector y el deseo de que Dios te bendiga.

Juan del Carmelo

LA COMBINACIÓN DE MATRIMONIO GAY Y DIVORCIO EXPRÉS DISMINUYE EL CAPITAL SOCIAL Y HUMANO



Conferencia de Josep Miró i Ardèvol.

El capital social y humano de nuestro país tiene en el binomio que forman el matrimonio homosexual y el denominado divorcio exprés a uno de los principales factores de debilitamiento. La combinación de ambas medidas legislativas repercute en la indefinición de la institución del matrimonio y cuando una institución deja de tener un papel definido, deja de actuar como le es propio, ha señalado el presidente de E-cristians y director del Instituto del Capital Social de la Universitat Abat Oliba CEU, Josep Miró i Ardèvol, en la sesión de apertura del Seminario Permanente sobre la Familia del Instituto CEU de Estudios de la Familia.

La familia es la única instancia capaz de generar primariamente capital humano y social. No hay otra fuente, había establecido previamente Miró. Y dado que el matrimonio es la médula de la institución familiar, se entiende la gravedad que el ponente confiere a todo aquello que lo pueda desvirtuar.

La situación española es, a su juicio, muy preocupante. Lo desalentador del panorama radica en que converge una economía poco productiva con unas medidas legislativas que van en la dirección de mermar a la institución generadora de capital humano y social. Este es el motivo que ha llevado a Miró a decir que España ha entrado en todas las vías de colapso. Sobre este particular, una moderada nota de optimismo la puede aportar el hecho de que ahora en el partido que entrará a gobernar haya gente que entiende este problema y lo quiere ver, aunque también haya otra que no.

En su explicación de qué es el capital social y cómo es aportado primariamente en el entorno familiar, Miró ha cifrado la composición de este capital en tres elementos: confianza, red social y sistema de valores compartidos”. A partir de la consolidación de los mismos en el seno de la familia, el capital social revierte “a través de la productividad y del progreso técnico.

Por tanto, la promoción de un concepto de familia en el que estén comprendidos los conceptos de matrimonio, descendencia y parentesco se revela fundamental en un país como España que tiene al envejecimiento y la baja productividad como principales problemas a largo plazo para el sistema público de pensiones.
Asimismo, Miró ha insistido en la conveniencia de recuperar la idea de dinastía por el hecho de que ello lleva aparejado una consideración de las futuras generaciones. Hoy, por el contrario, nuestras familias pierden en términos de largo plazo. Algo peligroso, pues si sólo se piensa en el corto plazo, difícilmente se invertirá en cosas como la investigación, ha apuntado.

ReL

UNA INVITACIÓN... DE JESÚS



Entre las postales o los mensajes que me lleguen durante estos días, el más importante viene del Corazón de Cristo.

Llega la Navidad. Para algunos, un tiempo de descanso. Para otros, momentos de inquietud: salen a la luz tensiones y problemas que uno, a veces, puede ocultar gracias al trabajo. Para los cristianos, un momento de fiesta: ¡nace el Salvador!

Para Dios, ¿qué es la Navidad? Dios no tiene tiempo, lo sabemos. Pero entró en el tiempo. Jesús sigue siendo Hombre en el cielo: cada Navidad recuerda que es su cumpleaños.

Ese día (lo hace todos los días, pero también en Navidad) mirará al mundo con cariño inmenso. Buscará, como hace más de 2000 años, a la oveja perdida. Pensará en su pueblo, en su raza, en quienes viven en Tierra Santa entre odios tristes, angustias profundas, lágrimas por los fallecidos y los ausentes.

Mirará el corazón de cada hombre, de cada mujer, para mendigar algo de cariño. Más aún, para ofrecer su Amor, para derramar bálsamos de ternura, para vendar heridas profundas, para animar buenos deseos que no acaban de hacerse realidad.

Me mirará también a mí, con mi historia, con mis penas, con mis esperanzas, con mis angustias, con mi generosidad. Querrá decirme que sintió frío porque quería calentar mi corazón egoísta, que pasó sed porque venía a darme agua viva, que conocerá el hambre porque se convertirá en el Pan que se inmola por el mundo.

Entre las postales o los mensajes que me lleguen durante estos días, el más importante viene del Corazón de Cristo. Me invita a abrir el Evangelio, a descubrir que los pobres son llamados al banquete, a recordar que el pecador no es condenado, a vivir en la alegría profunda del perdón divino. Me buscará, aunque tenga que pasar entre abrojos, para tomarme sobre sus hombros, para llevarme nuevamente a casa, para sentarme en un banquete eterno.

Llega la Navidad. La invitación de Dios descansa sobre mi mesa de trabajo o en lo más profundo de mi espíritu hambriento de esperanzas. Es una invitación sencilla y perfumada, amable y sugestiva, bondadosa y humilde. Como todo lo que viene de Dios, que abraza a los que se hacen como niños, a los que viven con la sencillez propia de quienes se sienten muy amados.

Autor: P Fernando Pascual LC

JESUCRISTO ¿DIOS Y HOMBRE?



La médula del cristianismo es la persona Jesucristo con sus dos naturalezas verdaderas: Dios y hombre.

La pregunta sobre la persona de Jesucristo es, sin duda, el tema más tratado en la historia del mundo. Esto muestra desde el primer momento la importancia de la pregunta. La médula del cristianismo es la persona de Jesucristo con sus dos naturalezas verdaderas: Dios y hombre.

Jesús vino al mundo como hombre, un hombre de verdad. Jesús vio con ojos de hombre, oyó con oídos de hombre, trabajó con manos de hombre, sintió con sentimientos de hombre, lloró con lágrimas de hombre, amó con amor de hombre.
Pero ver a Jesucristo sólo como hombre, es verlo a medias, incompleto, parcial. Es ver poquísimo de Jesucristo, su personalidad, sus enseñanzas, su voluntad, su inteligencia, su trato, etc., desde un simple plano humano. Ver a Jesucristo sólo como hombre, es perderse de lo mejor de Él.

Tenemos varias pruebas de que Jesucristo era realmente Dios, en los Evangelios y en la historia:
· En primer lugar, Jesucristo mismo se presentó como Dios. Toda su vida nos lo muestra con gestos propiamente divinos: los milagros. Los realiza con la única ayuda de su palabra: cura a la suegra de Pedro, calma el viento y las olas, resucita a Lázaro cuando ya olía mal, multiplica los panes y los peces, cura a enfermos y endemoniados, devuelve la vista a los ciegos... ¿será algún hombre capaz de realizar esos actos?
· Una segunda prueba de la divinidad de Cristo, son los miles de mártires que han derramado su sangre confesándolo como verdadero Dios y verdadero hombre. Ningún hombre entrega su vida por un hombre muerto en una cruz hace siglos.
· La tercera prueba es la Iglesia Católica que ha sufrido tantas persecuciones a lo largo de la historia, pero sigue existiendo como la institución más antigua en la historia de la humanidad. ¿Por qué tantas persecuciones, tantos emperadores ambiciosos, tantas calumnias no la han acabado? Y hoy la vemos más floreciente que nunca en un mundo que trata de vivir en contra del Evangelio: sin obediencia, sin sacrificio, sin cruz, sin humildad, sin perdón. Todo esto muestra que la verdadera Iglesia de Cristo tiene un soporte divino.

En definitiva, quien dice apreciar a Cristo sólo como hombre, es porque no lo conoce bien.

Autor: Pedro García

jueves, 15 de diciembre de 2011

JESÚS HABLA



No soporto pensar en esas almas arrastradas por Satán al Infierno.

Martes, 13 de diciembre del 2011, a las 20:15 hrs.

Mi muy querida y amada hija, los preparativos son importantes para todos Mis seguidores mientras el GRAN AVISO se acerca.

Todos los creyentes deben rezar mucho por el perdón de sus pecados, con el fin de evitar el sufrimiento del Purgatorio, que mucha gente en el mundo experimentará, inmediatamente después del GRAN AVISO, por un corto tiempo.

Reza, reza por todos aquellos que estarán traumatizados, cuando vean la condición de sus almas, cuando sus pecados sean revelados a ellos durante el GRAN AVISO.

Deben entender que sus pecados deben ser revelados a ellos, antes de que puedan ser limpiados de todo pecado, para que así puedan entrar a Mi Nuevo Paraíso en la Tierra, la Nueva Era de Paz, Amor y Felicidad, que cada uno de Mis hijos deben heredar.

Mi corazón está lleno de gozo, porque traigo este gran regalo a la Humanidad. Sin embargo Mi tristeza persiste, por aquellos que simplemente rechazarán la oportunidad de esta Nueva Vida.

Necesito muchísimas oraciones, hijos, para que Satán sea detenido del robo de sus almas. El continuará haciendo esto hasta el último minuto.

No puedo soportar pensar en esas almas que serán tiradas de Mí, gritando y pateando en protesta mientras él y sus secuaces les arrastran a las profundidades del infierno.

¡Ayúdenme, hijos a prevenir esto a través de sus oraciones!

Hijos, estas almas deben rechazar a Satán y sus caminos totalmente ahora, si quieren entrar al Nuevo Paraíso. Deben también volverse a Mí, voluntariamente o no.

Tienen dos opciones: el Nuevo Paraíso en la Tierra o las profundidades de la condenación eterna, en compañía de Satán.

Nunca jamás duden de la existencia del Infierno, hijos. Tengan en cuenta que cada las ennegrecidas almas, después de la muerte, es arrastrada por los demonios de Satán, al Infierno y atormentadas por la eternidad. Por todas sus promesas, Satán a creado un horrible estado de tortura para tales almas.

Por este odio por la Humanidad, estas almas, sufrirán más allá de su lo que pueden soportar. Sin embargo, ellos tienen que soporta por toda la eternidad.

¿Estas almas no saben lo que las promesas de Satán conllevan? ¿No saben que las riquezas, la fama y el materialismo seductor, crearán un claro sendero directo a los brazos del Maligno?

¡Despierten todos ustedes mientras puedan! Sálvense y salven a esos pobres y equivocados pecadores, de este terrible final de su existencia. ¡No tienen mucho tiempo!
Que la oración por estas almas comience hoy.

Su Salvador, Jesucristo
www.jesushabla.com

¿QUÉ CADA UNO SE CASE CON QUIEN QUIERA?



Rubalcaba dixit

¿Qué significa que cada uno se case con quien quiera? Hasta ahora cada uno se ha casado con quien ha querido, pero se refería Rubalcaba, sin duda, a que lo mismo daba casarse un hombre con una mujer, o casarse dos hombres, o casarse dos mujeres, o casarse grupo con grupo. Naturalmente que cada uno puede hacer lo que quiera y es libre para hacerlo, pero que esas uniones se llamen matrimonios exactamente igual que un matrimonio normal y corriente es decir de un hombre con una mujer, es algo muy distinto.

Hace poco decía yo en una nota que envíe, que si podían casarse hombre con hombre o mujer con mujer, ¿por qué no podrían casarse dos grupos de hombres o dos grupos de mujeres y formar un matrimonio entre todos? ¿por qué el matrimonio ha de ser individualizado? Si uno o una se quieren casar con quien quieran, ¿por qué no pueden casarse grupo con grupo?

Una cosa es ser libre para hacer lo que uno quiera, y otra muy distinta, que se llame matrimonio a cualquier unión entre hombre y mujer, o entre varios hombres, o entre varias mujeres. ¿Por qué no? ¿Por qué ha de ser sólo matrimonio la unión de uno con una o con uno, y no varios con varias o varios? Me da la impresión de que, tanto en campaña electoral como fuera, lo que hace falta es un poco, aunque sea sólo un poquito, de sentido común; esto supondría la desaparición de la familia como tal.

Aparte de que no se trata sólo de que cada uno se case con quien quiera, sino que, además, está la cuestión de los hijos adoptados. Si hay una libertad para casarse uno a uno o en grupo, podrán adoptar a niños ¿no? ¿Y creen ustedes que eso es lógico? ¿A quién de nosotros le hubiese gustado ser adoptados por unos homosexuales? No sé si a Uds. les hubiese gustado. Desde luego, a mí, no, con todo el respeto a los homosexuales. ¿No es un absurdo que se les pueda permitir adoptar niños habiendo tantos matrimonios normales que desean adoptar un niño?

Que los adultos vivan como quieran; allá cada cual con su conciencia. Pero la legislación debe estar en función del bien común. ¿Piensan los legisladores que esta equiparación de las uniones homosexuales con el matrimonio es un bien para la sociedad? No hay libertades absolutas. Hay que conjugarlas con los derechos; de lo contrario se ofuscan valores fundamentales que pertenecen al patrimonio común de la humanidad".

Decía una nota del episcopado español: Fabricar moneda falsa es devaluar la moneda verdadera y poner en peligro todo el sistema económico. En otras palabras, equiparar estas uniones al matrimonio equivale a destruir el matrimonio, que es unión de un hombre con una mujer. O se cambia el significado de la palabra matrimonio, o la unión homosexual no puede llamarse matrimonio.
En cuanto a las adopciones de niños, los derechos que deben prevalecer ¿no deben ser los del niño? Dicen algunos que lo importante es querer mucho al niño. Si no hubiese nadie que lo quisiera y sólo ellos lo quisiesen, bien; pero ¿es que no hay ningún matrimonio hombre-mujer que no lo puedan querer? Y, habiendo cantidad de matrimonios que quieren adoptar niños, y todo son dificultades, ¿por qué han de poder ser adoptados por dos homosexuales pudiendo tener padre y madre, que es lo natural, en vez de dos padres o dos madres? Pero tampoco le importa eso al Sr. Rubalcaba; se suprime el nombre de padrey de madrey en paz. Se cambian por progenitor primero y progenitor segundo o cosa parecida, y todos contentos. A partir de ahora, buenos días, progenitor primero o segundo y nada de buenos días, papá o mamá”.

Adelante, Sr. Rubalcaba, que nadie nos quite el primer puesto en la insensatez y en la falta de cordura.

José Gea

FASCINANTE MISTERIO DEL CUERPO



Hace unos días la liturgia del Adviento nos recordaba que: Toda carne es hierba y su belleza como flor campestre… (Is 40, 1-11).

Fascinante misterio el del cuerpo humano. Afirmar que el cuerpo es una de las fuerzas más poderosas que posee el ser humano me parece que no es exagerar. Evidentemente no me refiero a su fuerza física, sino a la fascinante y gigantesca fuerza que difunde con solo ser mostrado. Hay en él un brillo poderosísimo que evoca su origen modelado por el mismo Dios…

Toda carne es hierba y su belleza como flor campestre… (Is 40, 1-11).
Fascinante misterio el del cuerpo. Y es que desde la caída original la hermosura de esta obra de Dios resulta con frecuencia deslumbradora y violenta para los demás. Por eso el pudor, que está mucho más inscrito en nuestra naturaleza de lo que pensamos, resulta la forma más eficaz de proteger a los demás del brillo de nuestro cuerpo. Porque del mismo modo que un automóvil me deslumbraría e impediría conducir si me enfocase con la luz larga de sus poderosos faros, así cuando una persona hermosa exhibe su cuerpo con la intención de deslumbrarme, violenta mi libertad de tal modo que no me deja otra opción que cubrirme o ser devorado por una luz que yo no he elegido; porque ya no puedo seguir adelante como si tal cosa.

Toda carne es hierba y su belleza como flor campestre
Fascinante misterio el del cuerpo. En él descubrimos también la fealdad del pecado. Efectivamente, en su decadencia el cuerpo resulta algo lastimoso; con el paso de los años, las enfermedades, los excesos… La obra que Dios mismo modeló pasa a ser decrepitud, de tal intensidad a veces, que nos hace huir horrorizados y gritar desde nuestro interior que eso no debía ocurrir, nos revelamos ante ese horror… Y con frecuencia renace una especie de pudor tardío que intenta esconder la fealdad del cuerpo y la realidad de la muerte…

Toda carne es hierba y su belleza como flor campestre
Fascinante misterio el del cuerpo. Caímos. La serpiente destruyó la belleza serena del paraíso eterno y la vergüenza cubrió el horror de un pecado que nos arrojó a las encrespadas aguas del tiempo… Un tiempo que nos despeña hacia los abismos de muerte cada vez más rápido.

Toda carne es hierba y su belleza como flor campestre
Fascinante misterio el del cuerpo. Caímos. Y por eso el cuerpo está gritando que necesita también urgentemente un salvador. La Navidad en cuanto que significa la Encarnación de Dios me llena de alegría y de esperanza, porque entiendo que todo un Dios viendo nuestros cuerpos encadenados al yugo de la muerte y del pecado, vino gozoso hasta nosotros en la forma de un Cuerpo Santo para liberarnostambién en el cuerpo. Por eso quiero que rece también mi cuerpo en este Adviento: ¡Ven, Señor Jesús! No tardes

Publicado por Wilson

EL ANACORETA Y EL MISTERIO DEL OTRO



Llegaron a oídos del Anacoreta y de su joven seguidor unos hechos, que hicieron exclamar al joven:
-“¡Nunca habría pensado esto de esa persona!”
Sonrió el anciano y dijo:
-Nunca acabamos de reconocer que el otro es un misterio. Creemos conocerlo y no es cierto. Es más, es imposible conocer totalmente al otro. Por eso siempre nos sorprenden las reacciones de los demás. Creemos conocer perfectamente al otro, porque creemos que lo dominamos, pero no es cierto
Miró por la ventana y siguió diciendo:
-Es más creo que el secreto de una buena relación es el saber respetar los límites del secreto del otro. Dejarle esa intimidad, ese rincón de privacidad en el que sólo él puede entrar y es el amo y señor... Precisamente es ahí donde se le manifiesta Dios..., pero esa es otra cuestión de la que hemos de hablar un día...”

El Rincón del Anacoreta

SER MÍSTICO HOY



Javier Melloni es un jesuíta especialista en "interioridad", que imparte sus cursos y realiza su apostolado en la Cueva de Manresa.

Aquí os dejo este artículo suyo en el que expresa lo que significa ser místico hoy.

"Hoy, como en todos los tiempos, un místico es alguien tan necesario como inútil para su generación. Es inútil porque no produce nada y lo que ofrece no se puede comprar ni vender. No tiene precio en el mercado. Se escapa a quien lo quiere prender y confunde a quien lo quiere comprender. Por ello hay que apartarlo, porque se interpone entre la inmediatez de lo que hay que lograr y producir. El místico dice: lo que verdaderamente es, ya existe. Sólo hay que aprender a percibirlo. Molesta también a la institución, porque la relativiza y le recuerda que el cielo que ha pintado en el interior de sus bóvedas no es el cielo abierto auténtico.

Pero, a la vez, su presencia es indispensable porque señala un modo de existencia que anhelan todos los seres y las mismas instituciones. Ha nacido para alentar la llama sagrada que arde en todos y en todo. El fuego del místico es diferente al del profeta. Éste señala y grita lo que falta, mientras que el místico indica lo que ya es. El profeta habla del todavía no, mientras que el místico habla del ya sí. Ambas cosas son necesarias.

Parafraseando a Raimon Panikkar, el místico no es el que tiene esperanza del futuro sino de lo Invisible.

El místico no es ingenuo, sino inocente. La ingenuidad es una inmadurez que hace ciegas y torpes a las personas, porque les impide confrontarse con los elementos oscuros de la realidad y de sí mismos, mientras que el inocente lo ve todo, lo percibe todo y, sin echarse atrás, se entrega.

Otra de las cosas propias del místico es su capacidad de conjugar paradojas. Por un lado, es alguien exquisitamente cercano a las personas y a sus situaciones, pero también resulta inalcanzable, retirado en una extraña lejanía. Estando plenamente presente, está también ausente. Se halla en otro Lugar, y cuando está en otro lugar, se percibe su presencia. Su hablar es silente y con su callar, habla. Las palabras son sagradas para él - o ella -; por eso no las malgasta. Y por ello también sabe escuchar, y entiende lo que los demás no entendemos. Habla, mira, comprende desde un lugar diferente; a veces, tan diferente, que parece locura. Pero su locura no es más que el choque que produce en nosotros su anticipación de Realidad.

Ama cada objeto, cada planta, cada pétalo, y queda fascinado por ellos, pero, a la vez, puede prescindir de ello. Todo él es ternura, pero también vigor, como dice Leonardo Boff sobre Francisco de Asís. Es frágil y fuerte a la vez. No puede soportar el dolor de los pequeños. Ve desde ellos y para ellos, y su oración es siempre por ellos.

Es concreto, arraigado en su tiempo y en su lugar, capaz de un hablar sencillo y de poner ejemplos que los más pequeños comprenden, y a la vez, es universal, porque percibe lo que atañe a la condición común de los humanos. Ve la parte en el todo y el todo en la parte. Podríamos decir que tiene un instinto fractal, que es tal como hoy los científicos comprenden que está constituido el entramado de la realidad.

Es de una libertad soberana pero, a la vez, está al servicio de todos, porque percibe la irrepetibilidad de cada persona y de cada cosa, y ello le hace caminar por tierra sagrada. Acoge a cada ser como una epifanía y, estremecido, se somete libremente porque sabe que su yo no le pertenece, sino que es sólo receptáculo y testigo de las existencias ajenas.

Ama su tradición, aquella que le ha nutrido y le ha guiado, pero no hace un absoluto de ella. Sabe que ser original es retornar a los orígenes (Gaudí), no para repetirlos sino para recrearlos. Y el origen de cada tradición está más allá de ella misma, antes de que surgiera. Conoce el camino de la Fuente, aunque es de noche. Su fe es transconfesional, porque sabe que la existencia está atravesada de Presencia y ello es lo que celebran todas las tradiciones. Se alegra con ellas, por su diversidad y su riqueza.

Como un compás, con un pie está arraigado en su propio centro, y con el otro recorre los círculos de la alteridad. Este centro no es sólo el de la tradición a la que pertenece, sino que es un Centro más hondo que, descentrándole, le recentra.

Todo él está vacío. Su existencia es un pasaje por el que otros transitan para descubrirse a sí mismos. Como un icono, su sola presencia ayuda a los que le rodean a descubrir la hondura que les habita. Él sólo calla y ve. Y su alegría, tanto como su nostalgia, son inmensas". Javier Melloni

Joan Josep Tamburini