domingo, 4 de enero de 2009

EL BAMBÚ JAPONÉS


No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego. También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita seas!

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes: Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30 metros! ¿Tardó sólo seis semanas crecer? No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.

Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

Reflexión: Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.

Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.

De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante.

En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que en tanto no bajemos los brazos, ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos, si está sucediendo algo dentro de nosotros: estamos creciendo, madurando.

Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.

El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación. Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros. Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

Tiempo... Cómo nos cuestan las esperas, qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos...

Apuramos a nuestros hijos en su crecimiento, apuramos al chofer del taxi... nosotros mismos hacemos las cosas apurados, no se sabe bien por qué...

Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés... ¿Para qué?

Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación. Si no consigues lo que anhelas, no desesperes... quizá solo estés echando raíces.

DEJAR DE SER CIEGO


Hace tiempo vivió un hombre cuya ambición era poseer oro.

Un día – el hombre de nuestro cuento – se levantó al rayar el alba, se vistió, se puso el gorro y se dirigió al mercado. Al llegar ante un puesto de venta de oro, se apoderó de éste y escapó.

Fue detenido:
§ “¿Cómo se te ha ocurrido coger el oro en presencia de tanta gente?” – dijo el policía.
§ Cuando he cogido el oro no veía a la gente sólo veía el oro – respondió.
Sigue la confesión:
Soy ciego, no veo más que lo que mis pasiones me hacen ver. Veo oro en vez de joyas, clientes en vez de personas, cuerpos en vez de belleza. No veo lo que debía ver, no veo ni la plaza, ni el mercado, ni la gente, ni las tiendas, ni los policías que vigilan los puestos de venta. ¡No veo nada! No veo ni paisajes, ni árboles, ni pájaros, ni flores. No veo ni la naturaleza, ni las nubes. No veo los rostros, ni miradas ni sonrisas… sólo veo placer y ambición, locura y orgullo. Sólo veo el reflejo amarillo del pérfido metal, y me lanzo a agarrarlo olvidando todo, y pago con ello mi libertad.

Reflexión: Soy ciego, no me entero, no me doy cuenta, no hago contacto. Paso la vida sin saber por dónde pasó; ando sin reconocer el camino… vivo sin vivir. Cuando voy por las calles no veo a nadie; cuando escucho palabras no las entiendo… no sé ni lo que como. Siempre de prisa, siempre de paso, siempre aturdido, siempre corriendo a hacer algo que, una vez que lo hago, veo que no valía la pena y me lanzo a hacer otra cosa, o quizá la misma repetida otra vez locamente, con la misma intensidad y la misma ceguera. He perdido el sentido de la proporción de la vida, el horizonte, la perspectiva, la distancia, el sentido de la totalidad, de la majestad de la vida, de la eternidad del tiempo.

En la plaza del mercado el pedazo de oro no es más que un tenue reflejo, insignificante entre las mercancías y escaparates, vendedores y guardias. Si yo tuviera la serenidad de verlo y abarcarlo todo con conciencia ecuánime, el oro no robaría mi atención y no me haría perder la cabeza.

Conclusión: El equilibrio en la vida viene de la mirada entera, imparcial, universal. Verlo todo, sentirlo todo, sopesarlo todo. Las cosas vuelven a su sitio, el paisaje se ordena, la vida recobra su sentido. Saber mirar es saber vivir. La pregunta es: ¿Sabes mirar? ¿Hacia dónde diriges tu atención y tus dones?

Viene la bella paradoja que alegra y contagia la vida. Al liberar mi mirada puedo ver la joya de oro como tal y disfrutar con su esplendor sin arder en mi concupiscencia. La mirada apaciguada y serena descubre destellos, revela ángulos, valora quilates. Puede ver la profundidad, porque ve con calma.

El ver la joya con espíritu de avaricia, se convierte sólo en un objeto inerte del que hay que apoderarse y meterlo en el bolsillo. El goce estético se revela cuando el alma se libera. Para disfrutar de las cosas hay que purificar los sentidos. La posesión ahoga el goce. Disfruto de las puestas de sol, porque son mías. El desprendimiento interno realza el arte. La belleza se descubre a los limpios de corazón. La vida es de quienes no la ambicionan.

Para poder pasearse con alegría por el mercado de la vida, hay que recobrar el equilibrio armónico de la mirada clara, descubriendo en cada ser y persona ese Don Divino que brilla más que todas las riquezas juntas, haciéndolo único, personal y amado de Dios. ¡Ahora ya puedo contemplar la joya!

Un pequeño testimonio:
Se me acerca en la calle un señor más o menos sesentón y el dialogo que tuvimos fue más o menos así:
§ Hermano José, necesito hablar con usted ¿podríamos?”
§ Por supuesto… ¿por qué no?”
§ Hermano, tengo un problema. Cada vez que pasa una chica bonita cerca a mí, se me van los ojos y me siento perturbado
§ El problema, amigo, es que tú al mirar "deseas" en vez de "admirar"… Que te llamen la atención las chicas y les digas algo bonito cuando pasen junto a ti, es lo normal. Vuelve a hablar conmigo cuando ya no te llamen la atención las chicas eso si sería para preocuparse
§ “¡Gracias hermano creo que ya entendí!”

Cuantas chicas se toman un buen tiempo arreglándose para salir a la calle, salen, y nadie les dice nada… ¡que frustrante! Si se toman su tiempo para salir bonitas es por que esperan ser admiradas y piropeadas… por supuesto que decentemente. Admirar es lo normal para poder gozar de la obra de Dios.

Si el esposo y la esposa compartieran su admiración por alguien o por algo cuando salen juntos a la calle, en vez de estar mirando hipócritamente de reojo, otra cosa sería la vida…. se acabarían los celos.

No sé hasta ahora, por qué la mayoría quiere convertir en pecado, las cosas más simples de la vida. ¡Te reto a admirar en vez de desear! Vas a ver cómo cambia tu vida y la vida de los que te rodean…. y, de repente, bajarán notablemente tus pecados en el confesionario.

Como concluye el cuento anterior: Para poder pasearse con alegría por el mercado de la vida, hay que recobrar el equilibrio armónico de la mirada clara, descubriendo en cada ser y persona ese Don Divino que brilla más que todas las riquezas juntas, haciéndolo único, personal y amado de Dios.

José Miguel Pajares Clausen

CUATRO EXORCISTAS DE HOY HABLAN


Cuatro reconocidos exorcistas de hoy hablan del enfrentamiento con el Príncipe de este mundo. Los laicos no pueden realizar exorcismos.Color del texto

Dice el padre Pedro Mendoza Pantoja, exorcista de la arquidiócesis de México, que el encargado de realizar exorcismos debe ser «un obispo o un sacerdote designado por éste, que, por mandato de Jesucristo y en el nombre de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, hace una oración en la que, de forma imperativa, en caso de posesión diabólica, ordena a Satanás salga y deje en total libertad al poseso». También se puede orar para que sea «liberada una persona, lugar, casa o cosa de toda influencia demoníaca, ya sea infestación, obsesión u opresión».

«De acuerdo con el Evangelio, Cristo enriqueció a sus apóstoles con dones carismáticos cuando los envió a evangelizar» y «les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos». Por lo mismo, «corresponde a los obispos, sucesores de los apóstoles, ejercer este ministerio de expulsar a los demonios. Pero todo presbítero, por su ordenación, participa del sacerdocio ministerial de Cristo y es exorcista. Los laicos no pueden ser exorcistas».

Ahora bien, los «auxiliares de liberación son: los sacerdotes que no tienen el carácter de exorcista oficial, médicos, psiquiatras, religiosos y laicos que ayudan al sacerdote exorcista en el discernimiento o auxiliándole en el ejercicio de su ministerio, bien con su oración de intercesión o en diversas eventualidades. Los sacerdotes auxilian con oración de liberación y los laicos con oración de intercesión». «El sacerdote no exorcista oficial puede hacer el exorcismo menor, llamado también oración de liberación».Color del texto

La psiquiatría suele mostrarse renuente a creer, pero...
El padre José Antonio Fortea, conocido exorcista español, afirma que «cualquier cristiano, por el mero hecho de creer en la Sagrada Escritura, tiene que creer que existe el demonio, que existe la posesión y que Cristo entregó un poder a los apóstoles para exorcizar». Yo entiendoColor del texto que algunos psiquiatras se muestren renuentes a creer en esto. Sin embargo, «cuando uno se encuentra un caso es cuando las cosas empiezan a replantearse». Tuve un caso, hace años, en el que le pregunté a la madre, después de mucho tiempo:
- ¿Por qué, cuando empezaron a darse los gritos de su hija, a ponerse en trance, usted no fue donde un psiquiatra?.
- Me dijo: Mire, padre, yo estaba un día rezando el Rosario en mi casa y al comenzar, mi hija entró en trance y de pronto el butacón pesado que hay en el salón comenzó a elevarse en el aire.
- Entonces le dije: Bueno, no tiene que explicarme más.
Además, algunos psiquiatras me han llamado y me han dicho:
- Padre, llevo este caso desde hace dos años y cada vez me convenzo mas de que esto no tiene nada que ver con la psiquiatría, que es un caso para la religión porque está el demonio de por medio.

No existen las casas embrujadas, sino infestadas.
El padre José de Jesús Moreno, exorcista de la diócesis de Durango, explica que en un lapso de 30 años ha visto en Durango de diez a doce casos de posesión diabólica, plenamente documentados como tales. En julio de 2004 exorcizó a un hombre que, después de haber vivido en el satanismo, se convirtió al cristianismo.
Los casos de posesión diabólica son raros, pero «Satanás está siempre activo. Es el tentador desde el principio. Hace de todo para que el hombre peque y cada vez que se realiza el mal, él está detrás, dejando en claro que es el hombre quien decide libremente sus actos. Pero también existe una acción extraordinaria del maligno: y ésta es la posesión diabólica».

- La opresión es una perturbación maligna a una persona en forma pasajera; puede ser externa a la persona como ruidos, olores fétidos, ver sombras, escuchar voces.
- La obsesión es una perturbación mental, de tipo psicológico que se manifiesta en odios, deseos de suicidio, angustias, ansiedades, depresiones profundas, miedos, obsesiones morbosas. En algunos casos una persona puede experimentar daños espirituales como el rechazo a la Palabra de Dios».
- El caso de la infestación es un fenómeno por el cual un demonio posee un lugar. Puede mover cosas a voluntad o provocar ruidos u olores. La infestación nunca provoca la posesión de ninguna de las personas que viven en el lugar. La causa de la infestación puede ser que en el lugar se hayan practicado con frecuencia ritos de hechicería, satánicos, magia negra - precisó el sacerdote.

Acudir con "brujos" puede acabar en posesión.
Comenta: Muchas personas son poseídas sólo con disturbios diabólicos, sobre todo si han recibido maleficios comiendo o bebiendo cosas maléficas. Vomitan objetos que se materializan en el instante que sale de la boca, pero en realidad no están en el estómago. Por lo tanto, si uno realiza análisis de estómago, no hay nada allí. Por ejemplo: clavos es el objeto más común que se vomita, pilas, llaves, muñecos de plástico. Yo he tocado con la mano los objetos y se materializan en el instante que salen de la boca.
Son cuatro las razones por las cuales una persona puede ser poseída por el Demonio o maleficios.
1) Iniciativa del Demonio: esta rara causa le sucede solamente a los santos.
2) La causa más común es cuando uno recibe un maleficio.
3) Toda forma de ocultismo abre la puerta a la posibilidad de que el Demonio intervenga, dando disturbios o bien verdaderas posesiones maléficas.
4) Cuarta causa, rarísima, es donde hay un complejo de pecados graves, en los que uno se obstina.
Estos casos pueden determinar la intervención del Demonio». afirma el Padre Gabriel Amorth de la Diócesis de Roma.

La oración a san Miguel del Papa con carismas León XIII
El 13 de octubre de 1884 el papa León XIII experimentó una visión horrible después de celebrar la Eucaristía, cuando estaba consultando algo con sus cardenales. Le preguntaron si se sentía mal. Él respondió: «¡Oh, que imágenes tan terribles se me han permitido ver y escuchar, y se encerró en su oficina.

¿Qué vio León XIII? «Vi demonios y oí sus crujidos, sus blasfemias, sus burlas. Oí la espeluznante voz de Satanás desafiando a Dios, diciendo que él podía destruir la Iglesia y llevar a todo el mundo al infierno si se le daba suficiente tiempo y poder. Satanás pidió permiso a Dios de tener cien años para poder influenciar al mundo como nunca antes había podido hacerlo». También León XIII vio a san Miguel Arcángel aparecer y lanzar a Satanás con sus legiones en el abismo del infierno. Después de media hora llamó al secretario para la Congregación de Ritos y le entregó una oración que acababa de escribir para que la enviara a todos los obispos del mundo con el mandato de ser recitada después de cada Misa:
«San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y las asechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la milicia celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para perdición de las almas. Amén».
Católico Digital

Nota: Dios ha conferido a ciertos Laicos comprometidos o consagrados, el poder hacer exorcismo en el Nombre de Jesucristo. Estos, casi siempre nacen con ese don y son personas de carácter fuerte y libre de temores y miedos. Con el bautismo todos se convierten en Sacerdotes, Profetas y Reyes, pero no todos son investidos con el don de exorcisar. El miedo es la puerta más grande por donde el maligno ingresa a posesionarse de personas, casi siempre débiles, sugestionables, donde su miedo abre puertas.

No existen brujos blancos que hacen el bien; toda brujería está infestada de demonios. Losbrujos vienen a ser los sacerdotes del demonio. Más fuerza tendrá el brujo que sirva a demonios más fuertes. Y… ¿cómo se logra ser un brujo fuerte?, pues éste tiene que ofrecer sacrificios, desde animales hasta seres humanos, y si son familiares o niños, mucho mejor para el brujo… y sobre todo, venderle su alma al demonio.

El demonio también tiene poder para sanar, pero ¿a cambio de qué?, del alma. Lo que hace un brujo fuerte es simplemente cambiarle de demonio al embrujado. El embrujado, según su situación económica, volverá a sentirse mal cada cierto tiempo y tendrá que regresar con platita en mano, para otro periodo de tranquilidad mientras viva, porque después, a la hora de su muerte tendrá que pagar la factura final que es la más cara.

La mayoría de los brujos que aparecen en los periódicos o avisos de todo tipo, son falsos… sólo están por el dinero de los incautos. Estos cometen pecado mortal y pueden influenciar para que las personas que a ellos acuden, realmente puedan quedar posesas.
José Miguel Pajares Clausen

AZUCAR


Un día preguntó la profesora a los niños quién podía explicar quién es Dios.

Uno de os niños levantó la mano y dijo:
§ Dios es nuestro Padre. Él hizo la Tierra, el mar y todo lo que está en ella nos hizo hijos de Él

La profesora, buscando más respuestas, fue más lejos:
§ “¿Cómo saben que Dios existe si nunca lo vieron?”

Todo el salón quedó en silencio…Pedro, un niño muy tímido, levantó su manito y dijo:
§ Mi madre, dice que Dios es como el azúcar en mi leche que me hace todos las mañanas; yo no veo el azúcar que está dentro la taza mezclada con la leche, mas si no la tuviera no tendría sabor Dios existe, Él está siempre en medio de nosotros, sólo que no lo vemos, pero sí Él se fuera, nuestra vida quedaría sin sabor

La profesora sonrió y dijo:
§ Muy bien, Pedro, yo les enseñé muchas cosas a ustedes, más hoy tú me enseñaste. Les digo más, ahora sé que Dios es nuestro azúcar y que está todos los días endulzando nuestra vida
Le dio un beso y salió sorprendida por la replica de aquel niño.

Reflexión: La sabiduría, Don de Dios, no está en el conocimiento, sino en la vivencia de Dios en nuestras vidas. Teorías existen muchas, pero dulces como la de Dios, aun no existe... ni en los mejores azucares.

EL HOMBRE QUE VENDIÓ SU ALMA AL DEMONIO


Es famosa la historia de Teófilo, escrita por Eutichiano, patriarca de Constantinopla, el cual fue testigo ocular del hecho que se refiere aquí, y se halla confirmado por San Pedro Domiano, San Bernardo, San Buenaventura, San Antonio, y otros, según el Padre Crasset.

Aquel era arcediano de la Iglesia de Adanas, ciudad de Sicilia, y tan apreciado, que el pueblo lo quería por su Obispo, más él por su humildad lo rehusó.

Pero habiendo sido después acusado por algunos malévolos, y habiendo sido depuesto de su dignidad (título), fue tal su pesar que, cegado de pasión, acudió a un hebreo hechicero, el cual lo puso en relación con Satanás para que le ayudase en aquella desgracia suya. El demonio le respondió que si quería obtener ayuda, renunciase a Jesús y a María su Madre, y le entregase un acta de renuncia escrita de su propia mano, y Teófilo extendió tan abominable documento.

Al día siguiente, habiendo conocido el Obispo la injusticia que le había hecho, le pidió perdón y le restituyó al ejercicio de su dignidad. Sintiéndose entonces Teófilo despedazado por los remordimientos, al considerar el enorme pecado que había cometido, no hacía más que llorar. ¿Qué hace en tal conflicto? Entra en una Iglesia, postrándose allí a los pies de una imagen de María llorando le dice:
§ “¡Oh Madre de Dios! No me quiero desesperar si te tengo a Ti, que eres tan piadosa y me puedes ayudar

Permaneció así llorando y rogando por espacio de cuarenta días a la Virgen Santísima, cuando, he aquí, que la Madre de misericordia se le aparece una noche y le dice:
§ “¡Oh Teófilo! ¿Qué has hecho? Has renunciado a mi amistad y a la de mi Hijo; y ¿por quién?, por el enemigo tuyo y mío
§ Señora – respondió Teófilo – Tú has de perdonarme y hacerme perdonar por tu Hijo
Entonces, viendo María aquella confianza suya, le dijo:
§ Consuélate, que quiero rogar a Dios por ti

Animado con esto, Teófilo redobló las lágrimas, penitencias y oraciones, sin separarse de la presencia de aquella imagen. Y he aquí que se le aparece otra vez María, y con semblante risueño le dijo:
§ Regocíjate, Teófilo. He presentado tus lágrimas y oraciones a Dios, y Él las ha recibido, y ya te ha perdonado. Más, de hoy en adelante le serás agradecido y fiel
§ “Señora – replicó Teófilo – esto aún no me basta para consolarme del todo; el enemigo tiene todavía en su poder aquella impía escritura, en la cual renuncié entonces a Ti y a tu querido Hijo, y Tú puedes hacer que me la devuelva

He aquí que pasados tres días, se despierta una noche Teófilo, y encuentra sobre su pecho la escritura. El día siguiente, estando el Obispo en la Iglesia, fue Teófilo a echarse a sus pies, en presencia de una gran multitud; le refirió todo el suceso llorando amargamente, y le entregó la infame escritura, la que el Obispo hizo luego quemar delante de toda la gente, que no hacía sino llorar de alegría, exaltando la bondad de Dios y la misericordia que María había usado con aquel miserable pecador; el cual, volviendo a la Iglesia de la Virgen, murió allí lleno de júbilo luego de tres días, dando gracias a Jesús y a su Santa madre.
Fuente: Las Glorias de María
San Alfonso María de Ligorio

¿PARA QUÉ SIRVE UN MINUTO?


Un minuto sirve para sonreír. Sonreír para el otro, para ti y para la vida.
Un minuto sirve para ver el camino, admirar una flor, sentir el perfume de la flor, sentir el césped mojado, percibir la transparencia del agua. Se requiere apenas de un minuto para evaluar la inmensidad del infinito, aunque sin poder entenderlo.
Un minuto apenas para escuchar el canto de los pájaros.
Un minuto sirve para oír el silencio, o comenzar una canción.
Es en un minuto en que uno dice el "sí" o el "no" que cambiará toda su vida.
Un minuto para un apretón de mano y conquistar un nuevo amigo.
Un minuto para sentir la responsabilidad pesar en los hombros, la tristeza de la derrota, la amargura de la incertidumbre, el hielo de la soledad, la ansiedad de la espera, la marca de la decepción, la alegría de la victoria.
En un minuto se puede amar, buscar, compartir, perdonar, esperar, crecer, vencer y ser.
En un simple minuto se puede salvar una vida.
Tan sólo un minuto para incentivar a alguien o desanimarlo.
Un minuto para comenzar la reconstrucción de un hogar o de una vida.
Basta un minuto de atención para hacer feliz a un hijo, un padre, un amigo, un alumno, un profesor, un semejante.
Solo un minuto para entender que la eternidad está hecha de minutos. De todos los minutos bien vividos.
Un minuto... Cuántas veces los dejamos pasar sin darnos cuenta... pero también cuántas veces traemos a nuestras vidas los recuerdos de los minutos vividos llenos de felicidad, de alegría y también de tristezas.
Decimos "un minuto" y nos parece nada. Pero cómo se aprecia ese minuto al levantar la mano y saludar a un amigo que se va para siempre, cómo se valora ese minuto que hace que lleguemos tarde a nuestros trabajos, cómo se espera ese minuto que nos lleva a reunirnos con los que amamos, cómo nos llena de emoción ese minuto en que nos entregan a nuestro hijo al nacer, y cómo también deseamos que la vida le otorgue más minutos a quien la muerte separará físicamente de nosotros y no veremos más.
Un minuto... parece increíble... parece tan poquito y sin embargo puede dejar una huella tan profunda en nuestra vida. Lo importante es no vivir la vida porque sí, dejando pasar el tiempo.

Alguien alguna vez dijo: "Vive cada minuto como si fuera el último". Si todos recordáramos esa frase a diario aprenderíamos a vivir la vida intensamente.

Aprenderíamos a no posponer las emociones más lindas de la vida pensando que "si no es hoy será mañana".

Tu tiempo es ahora... el futuro es incierto...Vive cada minuto intensamente. La vida es Hoy... Que el reloj de tu vida marque cada minuto al compás de los latidos de tu corazón.

CURA ILUMINADO


El cura del pueblo era un santo varón al que acudía la gente cuando se veía en algún aprieto. Entonces solía retirarse a un determinado lugar del bosque, donde recitaba una oración especial. Dios escuchaba siempre su oración, y el pueblo recibía la ayuda deseada.

Murió el cura, y la gente se veía en apuros, seguía acudiendo a su sucesor, el cual no era ningún santo, pero conocía el secreto del lugar concreto del bosque y la oración especial. Entonces iba allá y decía:
§ SeñorTú sabes que no soy un santo, pero estoy seguro que no vas hacer que mi gente pague las consecuencias de modo que escucha mi oración y ven en nuestra ayuda
Y Dios escuchaba su oración y el pueblo recibía la ayuda.

Pero también este cura murió, y también la gente, cuando se veía en dificultades, seguía acudiendo a su sucesor, el cual conocía la oración especial, pero no el lugar del bosque. De manera que decía:
§ “¿Qué más te da a Ti, Señor, un lugar u otro? Escucha, pues, mi oración y ven en nuestra ayuda
Y una vez más, Dios escuchaba su oración, y el pueblo recibía la ayuda solicitada.

Pero también este cura murió, y la gente, cuando tenía problemas, seguía acudiendo a su sucesor, el cual no conocía ni la oración especial ni el lugar del bosque. Y entonces decía:
§ Señor, yo sé que no son las formulas lo que Tú aprecias, sino el clamor del corazón angustiado. De modo que escucha mi corazón y ven en nuestra ayuda
Y también entonces escuchaba Dios su oración, y el pueblo recibía la ayuda deseada.

Después que este otro cura había muerto, la gente seguía acudiendo a su sucesor cuando tenía necesidad. Pero este nuevo cura, era más aficionado al dinero que a la oración. De manera que solía limitarse a decirle a Dios:
§ “¿Qué clase de Dios eres Tú, que aún siendo perfectamente capaz de resolver problemas que Tú mismo has originado, todavía te niegas a mover un dedo mientras no nos veas amedrentados, mendigando tu ayuda suplicándote? ¡Está bien puedes hacer con la gente lo que quieras!”
Y, una vez más, Dios escuchaba su oración, y el pueblo recibía la ayuda suplicada.

Moraleja: Si seguimos a alguien, quedémonos con la formula; hay que ser iluminado no seguir a los iluminados.

sábado, 3 de enero de 2009

JUGAR CON FUEGO


Con cada fósforo que encendían, mayor era la exaltación. El pequeño chisporroteo inicial, y luego la llamita amarillenta, hacían brillar los ojos. Para los cuatro niños era un juego apasionante.

A fin de aumentar el efecto, los niños se metieron en el guardarropa grande del dormitorio de los padres. La oscuridad hacía brillar más la luz de los fósforos, y allí encendieron los cerillos.

En muy poco tiempo ocurrió lo inevitable. El fuego pasó a la ropa colgada y pronto todo estuvo envuelto en llamas.Fue tan intenso y rápido el incendio que no hubo tiempo para escapar.

Unos vecinos advirtieron el humo que salía por debajo de las puertas. Pero Josué, de cuatro años; Jesse, de tres; José, de dos; y Jeremías, de uno; más el tío de los niños, José Arriola, de veintiún años, murieron en el incendio. ¿Por qué tuvieron que sufrir esta horrible tragedia? Por jugar con fuego.

Jugar con fuego. La frase se ha hecho proverbial. ¿Cuántas personas no juegan con fuego? Y aunque por algún tiempo escapan a las consecuencias, a la larga el desastre siempre se produce.

El elegante y próspero hombre de negocios, de gran prestigio social, que se propone conquistar a su secretaria, juega con fuego. El incendio está a la mano y el desastre es inminente. Matrimonio, hogar e hijos tarde o temprano quedan destruidos.

La mujer joven y bella, madre con varios hijos, que se deja cortejar por un hombre guapo, también juega con fuego. En poco tiempo se queman ella y toda su familia. Bien lo dice el refrán: "El hombre es fuego, la mujer estopa; viene el diablo, y sopla"

La gran verdad es que nunca se debe jugar con fuego. El incendio siempre anda cerca de la persona que ha puesto a un lado sus convicciones. Esa persona, sea quien sea, por jugar con fuego, se quema.Por eso dice el sabio Salomón: ¿Puede alguien echarse brasas en el pecho sin quemarse la ropa? ¿Puede alguien caminar sobre las brasas sin quemarse los pies?

Pues tampoco quien se acuesta con la mujer ajena puede tocarla y quedar impune. (Proverbios 6:27-29). Sólo Jesucristo nos da la fuerza moral y la firmeza de voluntad para huir de todo fuego sensual. Sólo Él nos dota de una moral firme y sólida, capaz de resistir las tentaciones de nuestra naturaleza pecaminosa. Cristo es nuestra única seguridad.

UNA SONRISA TRAS LA TAPIA


Visitando una leprosería en una isla del Pacífico me sorprendió que, entre tantos rostros muertos y apagados, hubiera alguien que había conservado unos ojos claros y luminosos que aún sabían sonreír y que siempre decía «gracias» cuando le ofrecían algo. Entre tantos «cadáveres» ambulantes, sólo aquel hombre se conservaba humano.

Cuando pregunté qué era lo que mantenía a este pobre leproso tan unido a la vida, me dijeron lo observara por las mañanas. Y vi que, apenas amanecía, aquel hombre acudía al patio que rodeaba la leprosería y se sentaba enfrente del alto muro de cemento que la rodeaba.

Y allí esperaba... esperaba... hasta que, a media mañana, tras el muro, aparecía durante unos cuantos segundos otro rostro, una bella mujer que se paraba al frente y le sonreía con una hermosa y amplia sonrisa.

Entonces el hombre comulgaba con esa sonrisa y sonreía él también. Luego la mujer desaparecía y el hombre, iluminado, tenía ya alimento para seguir soportando una nueva jornada y para esperar a que, al día siguiente, regresara el rostro sonriente. Era su mujer.

Cuando lo arrancaron de su pueblo y lo trasladaron a la leprosería, la mujer lo siguió, y se instaló a vivir en el pueblo más cercano a la leprosería. Y todos los días acudía para continuar expresándole su amor.
§ Al verla cada día - me dijo el enfermo - sé que todavía vivo

Reflexión: Muchos viven gracias a tu sonrisa, a tus palabras, a tu esperanza, a las migas de cariño que les puedas dar. No bajes los brazos. No dejes de sonreír y de tratar bien a los demás.

HIJO PRÓDIGO - ADICTO SEXUAL


Los aspectos prácticos de volverse libre de la adicción sexual deben ser precedidos de una nueva perspectiva.

Yo nunca he aconsejado a un hombre profundamente arraigado en el barro de la adicción sexual que no tenga una opinión distorsionada de Dios el Padre.

Podemos hacer todas las cosas correctas para ser libres, pero no funcionará porque nuestros corazones tienen que agarrar el Evangelio o las Buenas Nuevas, o la vergüenza permanecerá. Ahora, nuestras cabezas pueden comprender las bondades de Dios, pero las áreas escondidas de nuestros corazones tienen que ser tocadas por la gracia de Dios. De la misma manera que el hijo pródigo, nuestras adicciones nos han avergonzado y manchado. Así que, pongamos en orden algunas cosas antes de tratar con los pasos del como hacerlo.

PRIMERO, ¡¡TU ERES BIENVENIDO A CASA!! Cuando el hijo pródigo se fue de casa, trató a su padre como si estaba muerto. Déme mi herencia La única manera que podía tener lugar eso era si el hijo consideraba al padre muerto. Él esencialmente insinuó, No quiero nada de lo que usted es solo quiero lo que usted tiene

Yo he tratado a Dios de ese modo muchas veces, ¿usted no? He suplicado por el arreglo rápido”, que siempre es la llamada de trompeta de las adicciones. He exigido que Dios me saque de apuros, me cuadre todo, y se mueva con poder a nombre mío. Señor sólo soluciona este problema. No quiero esperar. Lo necesito ahora Lo que realmente estoy diciendo es, No quiero el dolor de tener Su carácter que trabaje en mí Pero he aquí la parte hermosa: no importa cuántos chiqueros personales he creado por mis propias elecciones, Él siempre me ha dado la bienvenida a casa.

A través de los años, he aconsejado a varias personas que se habían atormentado por sus adicciones destructoras, y nunca se habían escapado del grito repetitivo de su adolescencia, Si usted camina afuera de esa puerta, nunca vuelva a esta casa otra vez. Ésa es una de las razones por las cuales ellos se han ido de chiquero en chiquero. Pero he aquí las gloriosas noticias: USTED TIENE UN PADRE CELESTIAL QUIEN SIEMPRE LE DA LA BIENVENIDA A CASA. ¡PUNTO!

SEGUNDO, USTED TIENE UN PADRE QUE ESPERA PACIENTEMENTE. La parábola del hijo pródigo insinúa que el padre estaba constantemente explorando el horizonte buscando al hijo descarriado. El padre no fue y arrastró al hijo afuera del chiquero, y Dios el padre tampoco hará eso con usted. Ésa es la razón por la cual sus pasos pequeños de obediencia en los días venideros son tan críticos.

¿Por qué el padre no fue por del hijo? Porque Él lo amo así profundamente que quería que el hijo tuviera la dignidad de elección. La única cosa que el hijo había dejado era la libertad de elección, y el padre no le quitaría eso de él. Muchas personas en la mitad de las adicciones piden a Dios que venga y los saque de apuros. Ellos quieren que el Espíritu Santo venga y los saque afuera de un problema. El no hará eso porque el propósito de Dios en su vida es sanarlo, no permitirle a usted hacer algo.

Sí, el poder del Espíritu Santo es crítico cuando usted está tratando de arreglárselas con los poderes completamente demoníacos de las adicciones sexuales. Sin embargo, el Espíritu Santo no vino sobre la iglesia primitiva indiscriminadamente, No se alejen de Jerusalén, sino esperen la promesa del Padre Hechos 1: 4. Todos los discípulos salieron de los chiqueros de sus miedos y volvieron a casa a la habitación superior.

Tu padre celestial espera pacientemente que tú vuelvas a casa, dejando atrás la negación, el engaño y la culpa. Y nunca hay un momento en que el Dios del Universo no te tenga a ti en su mente. Él esperará pacientemente que tú hagas la elección de volver a casa. ¿Tú sabe eso? No me importa lo que tú hayas hecho, lo que tú esté haciendo, lo que tú seas, donde tú estés. No importa que tan rápido te estés deslizando la bajada, o qué tan bajo tú puedas haberte hundido. Tienes un Padre que nunca deja de pensar en ti y espera que hagas un movimiento hacia Él.

TERCERO, SU PADRE CELESTIAL LE RESPONDE EN SACRIFICIO A USTED. Siempre disfruto de la escena del padre que corre hacia el hijo cuando inicialmente lo ve en Lucas 15, pero recientemente, estando de pie en las afueras de un pueblo en Israel, me di cuenta cómo nunca antes del poder completo de esa escena. Yo antes había descrito al hijo subiendo por una larga calzada a la inmensa granja del padre, de la misma manera que usted podría ver las plantaciones en el sur. Luego me di cuenta de que la escritura reflejó el contexto cultural de Palestina. La casa del padre habría sido parte de un pueblo, y cuando el hijo caminó a través de los campos de los agricultores circundantes, la noticia se habría extendido. El pueblo completo habría estado observando.

El padre tenía un par de opciones. Podría permitir que el hijo hiciera la larga caminata llena de vergüenza, o podría en sacrificio acudir a su hijo que regresaba. Había más que sólo emoción involucrada en la respuesta del padre.

Tu Padre celestial nunca te pide que vengas arrastrándote ante Él debido a lo que has hecho. Nunca te expone a la vergüenza pública. Pero te pedirá que te estés afuera del chiquero y te dirijas a la casa, admitiendo que tú estabas en un chiquero y ahora necesitas Su ayuda. Jesús fue clavado en la cruz así que nosotros no tendríamos que ser atravesados por la agonía de nuestras adicciones. Él fue públicamente humillado y avergonzado con el propósito de que nosotros podamos estar libres de nuestra vergüenza. Ése es el punto principal del Cristianismo y la respuesta a cada adicción que sacude las almas de los hombres.

RESOLVIENDO CREENCIAS BÁSICAS DESTRUCTORAS. El Dr. Carnes, en su sobresaliente investigación clínica sobre la adicción sexual, ha identificado las cuatro creencias principales encontradas en las mentes de aquellos que han experimentado la vergüenza y la desesperación que viene de la impotencia y el no manejo de la adicción sexual. Todos de las respuestas se cristalizan alrededor del problema de la falta de mérito.
1. Soy básicamente una persona mala e indigna.
2. Nadie me amaría como yo soy.
3. Mis necesidades nunca van a ser cubiertas si tengo que depender de otros.
4. Las Relaciones sexuales son mi necesidad más importante.

La respuesta para la primera creencia principal viene de aprender cómo verse usted mismo como su Padre Celestial lo hace - un ser humano imperfecto salvado por la gracia de Dios, pero todavía en construcción. Pero esa verdad no va a tener efecto en su vida a menos que usted tome el próximo paso y trate con la mentira declarada en la segunda creencia principal, Nadie me amaría como yo soyAquí es donde nosotros tenemos que aprender a cómo caminar en la gracia y dejar el espejismo de ser perfectos o estar en control.

Dios es quien tiene todo bajo control y necesitamos ponernos bajo su Señorío.
Dr. Ted Roberts.

AMAR A DIOS


Amar a Dios no es obstáculos para amar incondicional, tierna y apasionadamente a los amigos.

§ Soldado. Mi amigo no ha regresado del campo de batalla mi capitán. Solicito permiso para ir a buscarlo
§ Capitán. Permiso denegado no quiero que te arriesgues seguro que está muerto
El soldado, haciendo caso omiso salió y una hora después regresaba mortalmente herido transportando el cadáver de su amigo.
§ Capitán: “¿Merecía la pena salir allá, traer un cadáver, y regresar tú casi muriéndote?”
§ Soldado: “¡Claro que sí mi capitán! Cuando lo encontré todavía estaba vivo y pudo decirme: Juan estaba seguro de que vendrías

EL PESCADOR


Un banquero inversionista americano, estaba en el muelle de un pueblito caribeño, cuando llegó un bote con un sólo pescador.

Dentro del bote había varios atunes amarillos de gran tamaño. El americano elogió al pescador por la calidad del pescado y entre ellos se suscitó el siguiente diálogo:
§ Americano: “¿Cuánto tiempo le ha tomado pescarlos?”
§ Pescador: Sólo poco tiempo
§ Americano: Y… ¿por qué no permaneció más tiempo y sacaba más pescados?”
§ Pescador: Porque tengo lo suficiente para satisfacer las necesidades inmediatas de mi familia
§ Americano: Pero… ¿qué hace usted el resto del tiempo?”
§ Pescador: Después de pescar, descanso un poco, juego con mis hijos, hago siesta con mi mujer María. Voy al pueblo por las noches donde tomo vino y toco guitarra con mis amigos. ¡Tengo una vida placentera y ocupada
§ Americano: Soy un MBA de Harvard y podría ayudarlo. Debería gastar más tiempo en la pesca y con los ingresos comprar un bote más grande, después con las ganancias podría comprar varios botes, y eventualmente tendría una flota de botes pesqueros. En vez de vender el pescado a un intermediario, lo podría hacer directamente a un procesador, y eventualmente abrir su propia procesadora. Podría así mismo controlar la producción, el procesamiento y la distribución. Debería salir de este pequeño pueblito e irse a La Capital, donde manejaría su empresa en expansión
§ Pescador: Pero… ¿cuánto tiempo tarda todo eso?”
§ Americano: Entre 15 y 20 años
§ Pescador: Y… ¿luego qué?”

El americano se rió y dijo que esa era la mejor parte:
§ Cuando llegue la hora debería anunciar un IPO (Oferta Inicial de Acciones) y vender las acciones de su empresa al público. Se volvería rico tendría millones
§ Pescador: Millones… ¿y luego qué?”
§ Americano: Luego se puedes retirar. Se mueve a un pueblito en la costa donde puede dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con sus hijos, hacer siesta con su mujer, caer todas las noches al pueblo, tomar vino y tocar guitarra con sus amigos
§ Pescador: “¿Acaso eso no es lo que tengo ya?”

Moraleja: Cuantas vidas desperdiciadas buscando lograr esa felicidad que ya se tiene pero que muchas veces no vemos. La felicidad consiste en amar lo que tenemos.

Si lloras por haber perdido el Sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas

¡LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO NO UN DESTINO!