Por
el alza del precio de los alimentos y la escasez de gasolina
Se han
registrado saqueos en comercios en diferentes estados venezolanos como Monagas,
Mérida, Barinas, Portuguesa, Trujillo y Sucre, una situación de crisis que se
ha exacerbado por la pandemia.
(ACI Prensa) El Arzobispo de Ciudad Bolívar
(Venezuela), Mons. Ulises Gutiérrez, expresó su preocupación por
los saqueos y protestas ocurridos
este jueves 23 de abril por el alza del precio de los alimentos y la escasez de
gasolina en Upata, Estado de Bolívar, en medio de la cuarentena establecida por el régimen de Nicolás Maduro ante el avance del COVID-19.
[#EnFotos] Varios comercios fueron vandalizados
este jueves en Upata, estado Bolívar en medio de la falta de gasolina y el
aumento de precios en los productos https://t.co/0ll97pksgc pic.twitter.com/rH89L0u7hh
— NTN24
Venezuela (@NTN24ve) April 23, 2020
Durante esta semana también se han registrado saqueos en comercios en diferentes estados
venezolanos como Monagas, Mérida, Barinas, Portuguesa, Trujillo y
Sucre, una situación de crisis que se ha exacerbado por la pandemia que ya suma
298 contagiados y 10 fallecidos en el país, según el último reporte del
Gobierno.
En medio de los saqueos de
este jueves en Upata se han reportado varios heridos y al menos un muerto tras
la represión de los agentes del régimen.
«La situación de
la ciudad de Upata, al sur del estado Bolívar, es el reflejo de la realidad de
pobreza y hambre que vive Venezuela. Hoy fue Upata acá en Bolívar y
Punta de Mata en el Estado Monagas, hace dos días fue en la Península de Araya
en el Estado Sucre, donde los pescadores protestaron violentamente por falta de
gasolina para pescar, ayer fue en Cumanacoa, Municipio Montes del Estado
Sucre», contó Mons.
Gutiérrez en una entrevista concedida a ACI Prensa este jueves 23 de abril.
El Prelado asegura que «el común denominador de todas esas protestas
es el hambre».
«En Upata la
población salió a protestar en el centro de la ciudad por falta de alimentos,
la protesta generó violencia y represión por parte de los cuerpos de seguridad,
con saldo de un fallecido por impacto de bala y muchos heridos», describió Mons. Gutiérrez
sobre lo ocurrido este jueves.
Fuerzas de
seguridad no pueden controlar el saqueo en Upata , estado Bolívar #23Abril pic.twitter.com/t90bj10ydi
— punto de vista
(@punt0devista) April 23, 2020
En este contexto, explica que
el «hambre no razona ni conoce reglas» y
hoy, en Venezuela, éste «se convierte en un
combustible más peligroso que la gasolina».
No obstante, exhortó a rechazar «los saqueos y la violencia», porque «además de que se comete un robo, saciar el hambre al
corto plazo solo genera la destrucción del comercio formal».
Mons. Gutiérrez cree que «la cuarentena a la que se nos ha obligado a acatar para
evitar contagios, al ser implantada sin tomar medidas de protección a la
población más vulnerable o que viven del día a día», solamente está «agravando la situación del venezolano de a pie, que es
la gran mayoría».
En ese sentido, el arzobispo lamentó que las familias venezolanas no puedan acceder a la gasolina, y que además padezcan «muy mal servicio de agua, electricidad y gas doméstico».
«Una economía
totalmente destruida en la que los productores agropecuarios no pueden sacar
sus productos porque no se les suministra gasolina o tienen que adquirirla en
el mercado negro a 2 y 3 dólares el litro. La devaluación de nuestra moneda es
alarmante, hoy sobrepasó los 200.000 bolívares por un dólar norteamericano, con
un sueldo mínimo de 350.000 bolívares (menos de 2 dólares mensuales), la
hiperinflación se pierde de vista», comentó.
El Arzobispo de Ciudad Bolívar
asegura que «hoy hay más hambre, más desnutrición,
más enfermedades» y una «pandemia que
nos amenaza y nos sorprende con unos hospitales sin insumos y abandonados, con escasos médicos porque muchos han debido emigrar
debido a la crisis».
«En fin, el panorama es muy oscuro», relató.
Ante esta realidad, Mons.
Gutiérrez indica que la situación solo puede empeorar al tener «un régimen sancionado y cuestionado internacionalmente,
con alto rechazo interno, sin recursos para enfrentar la crisis».
«Muy dura,
difícil y delicada la situación que vivimos. La comparación que más se le puede
aproximar es la olla de presión, que nos puede llevar a un estallido social sin
precedentes, que nadie desea, y que traería consigo más hambre y mayor
sufrimiento para el pueblo», agregó.
Finalmente, en la entrevista,
Mons. Gutiérrez relató el motivo de su esperanza: «Nuestra confianza
en Dios y en su providencia, nos mantiene en pie, animando y acompañando a nuestro
pueblo, asistiéndolo con nuestros programas sociales de Cáritas».
«Contamos con
ollas comunitarias de alimentación, banco de medicinas, asistencia médica en
ambulatorios, programas de nutrición infantil y madres lactantes, etc., que
aunque es imposible llegar a todos, es un signo del amor de Dios a través de la
Iglesia», concluyó.
También en una entrevista
concedida a ACI Prensa, el Obispo de Ciudad Guayana (sufragánea de la
Arquidiócesis de Ciudad Bolívar), Mons. Helizandro Terán, hizo un llamado a la
calma.
«El llamado que como
pastores hacemos es a mantener la calma; la violencia no va a conducir a nada y
menos en esta terrible pandemia. Pongámonos en las manos del Señor, que es
nuestro auxilio y nuestra fortaleza. Pedimos a las autoridades la ayuda y el
apoyo a las personas más pobres y vulnerables en medio de esta crisis», concluyó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario