jueves, 14 de julio de 2016

¿QUÉ PENSARÍAS SI ESTAS EN MEDJUGORJE ORANDO CON UNAS MONJAS Y DE REPENTE SE ESFUMAN?


Impactante testimonio de un evento que convirtió a un ateo.

En Medjugorje se han experimentado muchos milagros: conversiones, curaciones, prodigios en la naturaleza y en las cosas, muchos de los cuales lo pueden atestiguar peregrinos comunes. Son tantos que no los hemos seguido; hemos escrito un artículo con unos pocos milagros que puedes ver aquí.

Algo relativamente común en el comentario de los peregrinos es que han sido testigos del milagro del sol semejante al de Fátima.

Pero también se han registrado:

La palabra MIR (PAZ) apareció dos veces en el cielo en letras luminosas.
El 28 de octubre de 1981, una gran llamarada, ardió durante diez minutos en el monte de las apariciones. No se halló rastro de fuego o ceniza, pero sí se encontró, de rodillas, orando, al policía enviado por las autoridades comunistas para impedir el acceso a la colina de las apariciones.
En numerosas ocasiones la cruz de cemento sobre el monte Krizevac se esfumó y desapareció; en su lugar se delineó una silueta femenina luminosa, con los brazos abiertos.
El 23 de septiembre de 1985, el rostro de Jesús de la Divina Misericordia, colocado en la cumbre del monte Cmica, se desfiguró y sangró. Luego aparecieron en su mejilla derecha unas marcas parecidas a tres dedos, como una bofetada. Estas señales tienen el propósito de despertar la fe, ha dicho la Virgen María: “ya han recibido muchas señales para creer; ahora los cristianos deben ser un signo para la conversión de los ateos”.

En este artículo queremos relatar el testimonio de un hecho sobrenatural que terminó convirtiendo a un ateo empedernido que minutos antes había sido echado de la casa de la vidente Mirjana por su soberbia ateísta.

Randall Sullivan era un agnóstico y luego ateo, editor colaborador de la revista Rolling Stone durante más de veinte años.

Es autor de varios libros, entre ellos The Miracle Detective: An Investigative Reporter Sets Out to Examine How the Catholic Church Investigates Holy Visions, libro que inspiró un reportaje de Oprah Winfrey.

Lo que relatamos es una visión inexplicable que tuvo en el Monte Krizevac o de la Cruz en Medjugorje que cambió su vida, y que hasta el día de hoy lo tiene convencido que fue un milagro.

La “visión” se refiere a la experiencia que tuvo lugar durante la primera subida a la Montaña de la Cruz o Monte Kricevac después de entrevistar a la vidente Mirjana. La entrevista había terminado en un poco más que una “disputa” donde ella básicamente le echó de su casa.

Fue cuando se dirigió a la cruz de la montaña. Era un día de calor sofocante, al punto que nadie estaba lo suficientemente loco como para subir a la montaña por la tarde, por lo que estaba solo.

En el camino a la montaña quedó envuelto por la tormenta más extraña que haya visto u oído hablar alguna vez. La luminosidad de los rayos era tan intensa y cercana que podía sentir el calor de los rayos y pensó “bien si hay un Dios, supongo que esto es mi tiempo”.

Curiosamente, mientras la tormenta rugía oyó un sonido de voces que cantaban en francés y continuó subiendo la montaña dirigido por la hermosa canción.

Entonces se encontró con un grupo de monjas de rodillas en el barro en una estación de la cruz.

Con las monjas arrodilladas, los truenos y los relámpagos continuaron en cascada rodeándolos a todos. Y entonces, de repente se sintió obligado a ponerse de rodillas y rezar por primera vez en su vida.

Después de unos momentos de oración continuó hasta la montaña con las monjas, parando con ellas para orar en cada estación de la cruz.

Y luego en la cima de la montaña se sintió reconfortado por una mujer joven. No está seguro de que fuera una de las monjas. La joven puso un paño sobre los hombros de Randall y un sombrero sobre su cabeza. La joven tenía una gracia especial y le dio una inmensa sensación de paz. Imprevistamente él se encontró riendo en un alivio glorioso.

Todo el episodio: la tormenta, el canto de las monjas, sus primeras oraciones, fue abrumador.

Cerró los ojos para orar por un momento y después, al abrir los ojos de nuevo, descubrió que había salido el sol, el cielo se había despejado, y las monjas y la joven no estaban por ningún lado. No podía creer que se hubieran ido sin que lo notara.

Bajó corriendo de la montaña y luego hacia arriba otra vez y hacia todos los costados en busca de las monjas y no fue capaz de encontrarlas.

Fue a la ciudad y preguntó a todos los que pudo, a personas en los cafés y en la parte inferior de la montaña si habían visto a algún grupo de monjas en la montaña ese día. Nadie había visto a las monjas.

Pensó que podría haber alucinado pero rápidamente llegó a la conclusión que había visto lo que había visto y que negarlo sería alejarse de la mano de Dios.

En esta entrevista con Oprah Winfrey, Randall narra este milagro.

Puedes leer más aquí:


Foros de la Virgen María

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