Con ocasión de la celebración de la Virgen María Madre de la Iglesia, en el lunes posterior a la Solemnidad de Pentecostés, el Papa Francisco dijo que “María es el camino que nos lleva al Corazón de Cristo, que dio su vida por amor a nosotros”.
“María es la Madre que nos da a su Hijo Jesús.
María es el camino que nos lleva al Corazón de Cristo, que dio su vida por amor
a nosotros. Por eso la amamos y veneramos”, escribió
el Papa Francisco en italiano, a través de su cuenta oficial de Twitter
@Pontifex.
Maria è la Madre che ci dona il Figlio Gesù. Maria
è la strada che ci introduce nel Cuore di Cristo, che ha dato la vita per amore
nostro. Per questo la amiamo e la veneriamo. #MadredellaChiesa
— Papa Francesco
(@Pontifex_it) June 6, 2022
El 11 de febrero de 2018, el Papa Francisco estableció la memoria de la “Virgen María, Madre de la Iglesia” a través de un decreto
de la Congregación para el Culto Divino, que determinó que la Iglesia Católica
celebre esta fecha cada año en el lunes después de la Solemnidad de
Pentecostés.
“El Sumo Pontífice Francisco, considerando
atentamente que la promoción de esta devoción puede incrementar el sentido
materno de la Iglesia en los pastores, en los religiosos y en los fieles, así
como la genuina piedad mariana, ha establecido que la memoria de la
bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia, sea inscrita en el Calendario
Romano el lunes después de Pentecostés y sea celebrada cada año”, se lee en el decreto.
En el texto vaticano también se señala que esta celebración “ayudará a recordar que el crecimiento de la vida
cristiana debe fundamentarse en el misterio de la Cruz, en la ofrenda de Cristo
en el banquete eucarístico, y en la Virgen oferente, Madre del Redentor y de
los redimidos”.
Por último, el decreto describió que en donde la celebración de la
bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia, ya se celebra en un día
diverso con un grado litúrgico más elevado, según el derecho particular
aprobado, puede seguir celebrándose en el futuro del mismo modo.
Por su parte, San Pablo VI, dirigiéndose a los padres del Concilio
Vaticano II el 21 de noviembre de 1964, declaró que la Virgen María es “Mater Ecclesiae” (Madre de la Iglesia) y
San Juan Pablo II colocó una imagen de esta advocación mariana en la Plaza de
San Pedro, que se puede apreciar a la derecha de la fachada de la basílica
vaticana.
En la parte inferior del mosaico está el escudo pontificio de San Juan
Pablo II con el lema de su pontificado: “Totus
tuus” (Todo tuyo), que muestra la gran devoción mariana que el Papa
polaco tuvo, y que confió su ministerio petrino en las manos de la Virgen
María.
POR MERCEDES DE LA
TORRE | ACI Prensa
No hay comentarios.:
Publicar un comentario