La Guía Bioética de Asignación de Recursos de
Medicina Crítica, publicada recientemente por el Consejo de Salubridad General
(CSG) del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, ha sido duramente criticada
y calificada como un protocolo “perverso” y “asesino”, por priorizar la
atención a los jóvenes sobre los ancianos con coronavirus COVID-19.
En diálogo con ACI Prensa, el P. José Manuel Suazo Reyes, director de la
Oficina de Comunicación Social de la Arquidiócesis de Xalapa, señaló que “nos parece que se trata de un protocolo muy
perverso, asesino, discriminatorio,
que atenta contra los derechos humanos de los enfermos”.
El P. Suazo Reyes subrayó que la Iglesia Católica defiende que “toda vida es digna. No puede haber vida de primera o de
segunda o hacer una distinción entre los jóvenes y las personas mayores. Toda
persona es digna de recibir las atenciones médicas que se requiere”.
En los últimos días se hizo pública la Guía Bioética de
Asignación de Recursos de Medicina Crítica. En su sección
“Cómo resolver empates”, el documento del
Gobierno de López Obrador indica que “en un primer
momento se deberá de recurrir al principio vida-completa. Ello quiere decir que
pacientes
más jóvenes han de recibir atención de cuidados intensivos sobre pacientes de
mayor edad”.
En otra sección, el documento establece que “es
importante notar que no se le debe de dar prioridad a todo el personal de
salud, sino únicamente al personal que se enfrenta a la emergencia de
COVID-19”.
“Por ejemplo, un dermatólogo que no está haciendo
frente a la epidemia de COVID-19 no debe de recibir atención prioritaria. Un
profesional de enfermería que está haciendo frente a la epidemia de COVID-19”, indica la guía gubernamental.
Para el P. Suazo Reyes, “esto revela qué
sistema político tenemos: un sistema que discrimina, un sistema que ahora se da
el lujo a través de esta guía de decidir quién vive y quién no, qué vidas valen
la pena”.
Este 14 de abril, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se distanció
de la guía pues, contra lo previsto en la Ley General de Salud y en
el Reglamento Interior del CSG, “ni la UNAM ni su
rector, doctor Enrique Graue Wiechers, han sido convocados a sesión plenaria
alguna para el análisis, discusión y eventual aprobación de dicha Guía”.
Por esto, señaló el centro de estudios, “la
Universidad Nacional se deslinda de los términos y del contenido del referido
documento”.
Por su parte, en una reflexión compartida con ACI Prensa, el P. José
Guillermo Gutiérrez Fernández, doctor en Teología Moral que ha sido miembro de
la Pontificia Academia para la Vida y oficial de estudio de la Santa Sede,
señaló que si bien “era necesario un documento guía
de bioética, para el personal médico y sanitario que se encuentra luchando en
primera línea contra la pandemia provocada por el coronavirus COVID-19”,
consideró que “el documento no me parece muy bueno”.
Entre otros puntos críticos, para el P. Gutiérrez Fernández, actualmente
director del Centro de Estudios de Familia, Bioética y Sociedad de la
Universidad Pontificia de México (UPM), el concepto de “vidas
por completarse” que usa la guía del Gobierno mexicano es “bastante discutible y debería tratarse persona a
persona, pues la edad puede no ser tan determinante. Podría existir, por
ejemplo, un joven con esclerosis y un anciano sano”.
“Se podría llegar al absurdo de negar la
atención a personas mayores de 80 años”, advirtió.
Para el P. Suazo Reyes, la guía del CSG “es
muy utilitarista y obviamente perversa. No es un asunto solamente de creencia,
es un asunto ético”.
Además, señaló, “atenta contra la
libertad de conciencia de los médicos,
que han hecho un juramento para aplicar sus conocimientos y su ciencia en la
defensa de una vida humana, en la defensa de la salud de un paciente”.
“La vida y la salud de los mexicanos es una
prioridad”, dijo, para alentar luego al
régimen de López Obrador a “reencausar los
programas sociales que tiene para atender la prioridad que es la salud en este
momento de los mexicanos”.
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