El Papa Francisco señaló que ante la pandemia de
coronavirus COVID-19 que ha obligado a someter a aislamiento a países como
Italia o España “estamos invitados a redescubrir y profundizar el valor de la
comunión que nos une a todos los miembros de la Iglesia”.
El Santo Padre subrayó, al finalizar el rezo del Ángelus este Tercer
Domingo de Cuaresma desde la Biblioteca del Palacio Apostólico del Vaticano,
que “unidos a Cristo jamás estamos solos, sino que
formamos un único cuerpo del cuál Él es cabeza”.
Millones hoy no
podremos recibir el Cuerpo de Cristo, pero podemos hacer una comunión
espiritual mientras vemos la Misa por TV, YouTube o redes sociales. En el
momento de comulgar recita esta oración con los tuyos y recibe a Jesús en tu
corazón. #coronavirus
#COVIDー19 pic.twitter.com/m3GKavZ9vP
— ACI Prensa (@aciprensa) March 15, 2020
“Es una unión que se alimenta con la oración, y
también con la comunión espiritual a la Eucaristía, una práctica muy recomendada cuando
no es posible recibir el Sacramento. Esto lo digo para todos,
especialmente para las personas que viven solas”.
El Pontífice quiso renovar su “cercanía a
todos los enfermos y a aquellos que se han curado. Así como a tantos
trabajadores y voluntarios que ayudan a las personas que no pueden salir de
casa, y a cuantos acuden al encuentro con los necesitados, de los más pobres y
de los sintecho”.
After praying
the Angelus from his library in the Vatican’s apostolic palace, #PopeFrancis blessed an empty St. Peter’s
square and the city of Rome from his window. The faithful can’t gather in Rome
due to measures put to contain the spread of #coronavirus. 📷Vatican Media
pic.twitter.com/fmb9nSyQUd
Al igual que hizo en pasado domingo durante el rezo del Ángelus a puerta
cerrada, al finalizar el Papa Francisco se asomó a la ventana de los
apartamentos pontificios y, ante la plaza vacía de San Pedro, impartió su
bendición a la ciudad de Roma.
La Diócesis de Roma decidió el 9 de marzo la cancelación de todas las
misas públicas de la Diócesis. De ese modo las iglesias parroquiales permanecen
abiertas únicamente para la oración personal y, en casos concretos, la
adoración eucarística y la administración del sacramento de la Confesión.
El 12 de marzo, la diócesis
aprobó una nueva disposición por la que se cerraban las parroquias e iglesias
de Roma, pero al día siguiente, se rectificó esa medida.
Redacción ACI Prensa
No hay comentarios:
Publicar un comentario