Este miércoles 12 de febrero se presentó en el
Vaticano la esperada exhortación apostólica postsinodal del Papa Francisco
titulada “Querida Amazonía” que concluye con una hermosa oración a la Virgen
María.
En la parte final del texto, el Papa afirma que “después
de compartir algunos sueños, aliento a todos a avanzar en caminos concretos que
permitan transformar la realidad de la Amazonia y liberarla de los males que la
aquejan. Ahora levantemos la mirada a María”.
“La Madre que Cristo nos dejó, aunque es la única
Madre de todos, se manifiesta en la Amazonia de distintas maneras. Sabemos que
‘los indígenas se encuentran vitalmente con Jesucristo por muchas vías; pero el
camino mariano ha contribuido más a este encuentro’”.
“Ante la maravilla de la Amazonia, que hemos
descubierto cada vez mejor en la preparación y en el desarrollo del Sínodo,
creo que lo mejor es culminar esta Exhortación dirigiéndonos a ella”, resalta el Santo Padre.
A CONTINUACIÓN LA ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO A LA
VIRGEN MARÍA POR LA AMAZONÍA:
Madre de la vida, en tu seno materno se fue
formando Jesús, que es el Señor de todo lo que existe. Resucitado, Él te
transformó con su luz y te hizo reina de toda la creación. Por
eso te pedimos que reines, María, en el corazón palpitante de
la Amazonia. Muéstrate como madre de todas las creaturas, en la
belleza de las flores, de los ríos, del gran río que la
atraviesa y de todo lo que vibra en sus selvas. Cuida con tu cariño esa explosión de hermosura. Pide a Jesús que derrame todo
su amor en los hombres y en las mujeres que allí
habitan, para que sepan admirarla y cuidarla. Haz nacer a tu hijo en
sus corazones para que Él brille en la Amazonia, en sus pueblos y en sus
culturas, con la luz de su Palabra, con el consuelo de su
amor, con su mensaje de fraternidad y de justicia. Que en cada
Eucaristía se eleve también tanta maravilla para la gloria del
Padre. Madre, mira a los pobres de la Amazonia, porque su hogar está
siendo destruido por intereses mezquinos.¡Cuánto dolor y
cuánta miseria, cuánto abandono y cuánto atropello en esta tierra bendita, desbordante de vida! Toca la sensibilidad de los poderosos porque aunque
sentimos que ya es tarde nos llamas a salvar lo que todavía
vive. Madre del corazón traspasado que sufres en tus hijos
ultrajados y en la naturaleza herida, reina tú en la
Amazonia junto con tu hijo. Reina para que nadie más se
sienta dueño de la obra de Dios. En ti confiamos, Madre de la vida, no
nos abandones en esta hora oscura.
Amén.
Amén.
Redacción ACI Prensa
No hay comentarios:
Publicar un comentario