martes, 11 de junio de 2013

CONFESIONES DEL INFIERNO AL MUNDO CONTEMPORÁNEO


Advertencia del más allá.

ESTE DOCUMENTO SERÁ PUBLICADO EN 10 PARTES – UNA DIARIA.

SEXTA PARTE

EL TRAJE ECLESIÁSTICO

J – Sería bueno que los Sacerdotes vuelvan a usar sotana negra. Nosotros estamos obligados a decírselo, las almas dañadas ya se lo dijeron (*). Cuando un Padre se presenta a la paisana, en camisa con corbata despampanante (no es preciso serlo) ninguno sabe si es el reportero o... (ríe irónico).

E – Di la verdad de parte de la Santísima Virgen, ¡solamente la verdad!

J –...Un diplomático... un director (ríe a carcajadas) o un conferencista que...

E – ¡Di la verdad, solo la verdad de parte de la Santísima Virgen!

J... que... (ríe sarcástico).

E – ¡Di la verdad de parte de la Santísima Virgen, termina ya con la risa, déjate de gracias! ¡Habla ahora, sobre las órdenes de la Santísima Virgen!

J –... o cualquier otro “burro” a la pesca de bombas eróticas.

E – ¡Di la verdad y solo aquello que es de la voluntad de la Sanísima Virgen!

J – Todo está relacionado, ¡todo está relacionado! (continúa riendo con actitud malvada).

E – Di la verdad sobre las órdenes de la Santísima Virgen, ¡di lo que Ella quiere transmitirnos, judas Iscariote!

J – ¡Es precisamente esto...! (rezonga).

E – ¡Habla en nombre de Jesús!

J – ¡No quiero!

E – ¡Tienes que decir la verdad! ¡Habla Judas Iscariote!

J – Fue lo que yo hice.

E – Tienes que hablar, ¡sobre las órdenes de la Santísima Virgen!

J – Cuando un Padre se presenta en camisa deportiva, bien elegante, el resultado es que cualquier “gallina presumida” puede pensar que él la desea. ¿Será este el ejemplo digno de un Padre? ¿Qué ejemplo es el que da un Padre en estas condiciones? ¿Cuántos errores se verifican en los últimos años por causa de esto, cuanto mal se podría haber evitado si los Padres todavía se presentaran vestidos con su verdadero, primitivo, antiguo, bueno y tradicional...(rezonga).

E – ¡Di la verdad en nombre de a Santísima Virgen, di lo que tienes que decir! ¡Habla!

J –...No apenas bueno... (gime).

E – ¡Di la verdad! ¡Habla! ¡Que la verdad total salga para afuera! Judas Iscariote, en nombre (...).

J –...Más el conveniente traje, yo...

E – ¡Continúa en nombre (...)! ¡Lucifer, tú no tienes derecho de atormentarlo!

J –... En su sotana (**) sacerdotal, en su traje... yo no sé cómo decirlo. Tomemos por ejemplo a los Benedictinos. A muchos Padres les quedaría mucho mejor el hábito de San Benito, que vestido de civil, desarreglado, que jamás podrá representar lo que debe. Miremos el hábito de San Francisco con su capa. A cuántos laicos, a simple vista de este hábito, aunque sea de lejos ¡no sugeriría pensamientos mejores! Ni era preciso estar junto a él. ¡Cuántas veces no se jugó en un instante de estos la salvación de un alma! Se ha dado el caso también de personas que piensan que, si todavía hay Padres, a pesar de todo, Dios tiene que existir, pues de lo contrario, esos hombres no usarían hábitos.

E – Continúa diciendo la verdad de parte de la Santísima Virgen, di lo que tienes que decir y que es de la voluntad de la Santísima Virgen, ¡solamente la verdad!

J – Y la persona piensa para sí: Si es verdad que Dios existe, algo tiene que cambiar en mí. ¿Qué debo hacer? Y toda la noche ese pensamiento va ganando fuerza en su alma; por fin, esa persona se decide por el camino que la conducirá a un religioso de hábito, aun hombre de sotana negra, o a un Padre de hábito Benedictino... será como sea que ellos se llamen esto solo le traería beneficios, a ustedes y al mundo entero. Sería sumamente ventajoso para las almas. Solo por esto millares de almas serían salvadas. Que en los encuentros, en los lugares públicos en todas las partes, donde se encuentre un Padre así, cuántas mujeres, cuantas personas, no se comportarían mejor, menos negligentemente, o sea, de otra manera (se interrumpe)

E – ¡Di la verdad, Judas Iscariote! Di lo que la Santísima Virgen quieres que digas, solamente la verdad, en nombre (...).

J – Cuantos rayos saludables no penetrarían, entonces, las almas de esas personas, con este pensamiento: “él es el Padre y representa la Bendición Divina, el Santísimo Sacramento, tiene todo el poder. Dios es su sustento; nosotros ya nada podemos hacer, todos tenemos que morir...” Las cosas podrían muy bien acontecer así, como les termino de contar. Repítelo una vez más todavía, porque...

E – Di la verdad judas Iscariote, di lo que la Santísima Virgen te encarga de decir. Lucifer, tú no puedes impedir a Judas Iscariote de hablar, ni siquiera perturbarlo, ¡en nombre (...)!

J –...Porque es horrible cuando una mujer en pollera corta se sienta en frente de un Padre y la paisana, sin saber que él es el Padre. De hecho, ella verifica, que por su mirar, que por su comportamiento, que él es algo más elevado. Ella se lo siente de cierta manera y eso hace que se quiera acercar todavía más a él, nada de eso acontecería si él usase el hábito o el traje religioso. Casos como estos, llevan a muchos Padres a desviarse del buen camino y se casan y consecuentemente, claudican de sus funciones Sacerdotales. La Iglesia Católica está en una situación difícil. Volvió al punto cero.

E – Di la verdad Judas Iscariote! Lucifer tú no tienes derecho de impedir a Judas Iscariote hablar, ¡no puedes perturbarlo! Judas Iscariote, ¡di lo que la Santísima Virgen te encargo de transmitir!

J – (Solo se perciben sonidos guturales indefinibles y una sensación de estrangulamiento).

E - ¡Habla, Judas Iscariote, en nombre (...)! ¡Lucifer, tú no tienes el derecho de perturbar; vete, en nombre (...)!

(*) Ningún Exorcismo anterior, que no se halla publicado hasta ahora.

(**) Todo indica que sotana perturba terriblemente al Diablo. De ahí la gran resistencia en decir el valor del traje.

SOLO LA INTERVENCIÓN DE DIOS

J – Solo la intervención del propio Dios, de aquel de allá arriba (apunta para arriba), puede todavía salvar a la Iglesia. La tenemos totalmente presa en nuestras redes. Corre el peligro de perecer. La situación es crítica. Está acorralada por los modernismos, por las ideas de los profesores, de los doctores, de los Padres que se creen más inteligentes que los otros. Solo la oración y la penitencia la pueden todavía juntar, mas son bien pocos los que la practican (respira profundamente y con dificultad).

E – Di la verdad Judas Iscariote. Lucifer, tú no tienes nada que hacer e incomodar. ¡Vete! ¡Deja a Judas Iscariote hablar, en nombre (...)!

EL INFIERNO Y TODO SU HORROR

J – ¡Es una gran victoria para nosotros que somos ya muy pocos! ¡Padres hablen del infierno! El infierno en todo su horror, debería pintarse en las paredes. Lo mismo que así lo hicieran, lo mismo que lo hicieran no llegarían a tener una pálida idea de su horror. ¿A dónde es que encontramos todavía un Padre que hable sobre el infierno, la muerte, el purgatorio o sobre cualquier otro asunto del género? ¡Solo muy pocos lo hacen! Y estos no llegan para el ejército, para la multitud de personas, que se encuentran en el camino de la perdición.

E - ¡Continúa, Judas Iscariote! Lucifer, tú no puedes impedir ni perturbar, Judas Iscariote, cuando él habla. Él dice lo que la Santísima Virgen le encarga decir, ¡en nombre (...)!

J – Es también uno de los motivos principales...

E – Continúa diciendo la verdad, lo que la Santísima Virgen quiere que digas, ¡Judas Iscariote!

J –...Un soporte al que no podemos agarrarnos. El caso es que ya no se predica sobre el infierno, en toda su extensión. Y eso no bastaría todavía, ya lo dice aquí: “El infierno es mucho más horrible de aquello que comúnmente se piensa” (suspira y llora)

MISIONES POPULARES Y VERDADERA RENOVACIÓN

J – Si al menos se predicasen estas cosas y se volvieran a organizar misiones populares, muchas personas, millares de ellas, volverían a aproximarse a la Confesión. Ahora, no lo hacen, Nosotros ya tuvimos la ocasión de decir que las ceremonias penitenciales no pueden de modo alguno sustituir a la Confesión. Nosotros tememos a las misiones populares como la peste, pues ya han contribuido a la salvación de muchas almas. Los predicadores de las misiones populares hablaban sobre todo del infierno, del Purgatorio, de la conversión y de la muerte. Esto llevaba a la luz a muchas almas: era como una mecha que los Sacerdotes colocaban juntos a las personas que en ella se apoyaban, pues nadie ama a la muerte, nadie ama al diablo. Todos recusaban asustados y cada cual pensaba para sí: “Si las cosas ocurren así, tengo que retomar el camino del bien. Él tiene razón”. Cuando un Padre sigue la buena y verdadera tradición, como Ellos allá arriba (apunta para arriba), cuando todavía se celebra convenientemente la Santa Misa, cuando es guiado por el Espíritu Santo, cuando es muy piadoso, entonces sus bendiciones y sus influencia son mucho mayores. Lo mismo se puede decir de sus sermones. Las predicaciones de muchos Padres son muy superficiales. Sus Misas ya no son fuente de bendiciones abundantes, tal vez de muy pocas; de cualquier modo, de menos bendiciones de lo que en el caso de un Padre piadoso. Y eso es lógico. El Cielo permite que un Sacerdote que quiere realmente el bien, que se deja guiar por el Espíritu Santo, que se entrega totalmente a Dios y que solo hace lo que Él quiere (apunta para arriba) posea una eficacia mucho mayor y ejerza una influencia también mayor sobre las personas que frecuentan la Iglesia. Lo mismo ocurre con la lectura del Evangelio y con otras lecturas, del principio al fin de la Misa: El poder de tal Sacerdote es mucho mayor, mucho más extenso, que el de un Sacerdote vulgar, tibio, un apóstata. Esos ya no se interesan, son demasiados cobardes para celebrar la Misa y para hacer el bien como debería ser, según la voluntad del Cielo... No quiero hablar... no quiero continuar hablando.

E – Judas Iscariote. Di la verdad, ¡di lo que tienes que decir sobre las órdenes de la Santísima Virgen! Lucifer, tú no puedes perturbar a Judas Iscariote, tienes que irte para el infierno, ¡allá es tu lugar! Judas Iscariote, continúa diciendo lo que la Santísima Virgen quiere, di toda la verdad y solo la verdad, ¡di todo lo que tienes que revelar!

J – (Judas gime).

E – ¡Vete Lucifer! ¡Tú no puedes incomodar, ni impedir a Judas Iscariote de hablar! ¡Judas Iscariote, continúa en nombre (...)!

J – Es preciso que aparezcan jóvenes corajosos, naturalmente, era mejor que fuesen los propios Obispos a manifestarse contra los abusos de la Iglesia. Las personas deberían reunirse. Es preciso que se vuelva a decir en las pláticas, que fuese gritado de los altos de los tejados, debería gritarse desde lo alto de los Púlpitos, todo lo que yo, Judas, acabo de decirles. Pienso de un modo especial, en el Aspergesme en la Bendición del fin de la Misa, ¡durante la cual se debe hacer de rodillas! la bendición de pie, atrae menos benditos, pues no agrada a Dios. Quedar de pie, de brazos caídos, tal vez sin rezar, durante la bendición final, es ofensivo para Dios. Y horrible. Nosotros, en el infierno, nos revolcaríamos, si pudiésemos, mas evidentemente, eso nos agrada, eso hasta nos agrada.

E – Habla más ahora, sobre las órdenes de la Santísima Virgen, di apenas lo que Ella nos quiere transmitir.

LA ANTIGUA MISA ENCIERRA GRACIAS INFINITAS

J – Si las treinta y tres Señales de la Cruz volvieran, ¡Que están tan relacionadas con la vida de Jesús! Todo fue previsto, fue Jesús quién preparó todo a así, por intermedio del Espíritu Santo. Si todo eso fue establecido desde la “Aspersión” hasta la oración de San Miguel Arcángel, y si se volviera a celebrar la Misa como Cristo quiso, entonces...No quiero decir nada.

E – ¡Di la verdad, Judas Iscariote! Tienes que decirla, ¡Sobre la orden de la Santísima Virgen!

J -... Entonces, millares de almas que se pierden, que sufren a la condenación eterna, ¡serian salvas! El error está en la Misa, principalmente en la Misa. Un torrente infinito de gracias brotaba de la Misa, cuando todavía era convenientemente celebrada. La Misa es el factor principal. La Misa y La Comunión, es lo más grande para ustedes, católicos, Todos los místicos, todas las apariciones de la Santísima Virgen, tienen que apagarse durante esta realidad. La Santa Misa tiene un valor infinito, incalculable. Y es el propio Cristo que sube al Altar con toda su plenitud de gracias, que nosotros tanto odiamos. En una Misa debidamente celebrada somos obligados a huir. Huimos luego del Aspergesme. Sirviéndonos de una imagen, podemos decir que nos limitamos a espiar recelosos por una grieta. Por el contrario, en la Misa Moderna, podemos danzar tranquilos, hasta... nadie quiere decirlo

¿ESTARÁ CRISTO TODAVÍA PRESENTE EN TODOS LOS SAGRARIOS?

E – Di la verdad, Di lo que la Santísima Virgen quiere transmitir ¡Solo la verdad!

J -...Hasta en la casilla mortuoria, lo mismo enfrente del Sagrario. Pues ya no es en todos los Sagrarios que... no quiero decir esto, no quiero decirlo (rozna con violencia).

E – ¡Di la verdad, tienes que decirla Judas Iscariote, sobre las órdenes de la Santísima Virgen! ¡Lucifer tú no puedes perturbarlo!

J – Ellos, en el Cielo, lamentan que la Hostia Consagrada ya no se encuentra en todos los Sagrarios.

E – ¿Cómo? ¡Di la verdad, en nombre (...)!

J – Si al Celebrar la Misa, el Sacerdote ya no cree en las palabras de la Consagración y no tiene la intención de Consagrar, entonces no Consagrara, entonces la Hostia no está Consagrada. Es apenas un poco de pan, como dicen los protestantes y las sectas. La mayoría de los Sacerdotes “Se miraban”, y sólo hacen lo que el pueblo ordena. Quieren ser elogiados en su modernismo y en su presunción, que casi les salta por la cabeza (rezonga).

E – Di la verdad y sólo la verdad, di todo lo que tengas que decir, sobre las órdenes de la Santísima Virgen, ¡Judas Iscariote!

J – Mas lamentablemente, para ellos allá arriba (apunta para arriba), las personas piensan que reciben a Cristo en la Hostia... cuando es apenas pan. Efectivamente, ya no es Cristo. Eso representa una enorme pérdida de gracias y así, se desvían más fácilmente del camino. ¡Hasta los propios Sacerdotes son engañados!

E – ¡Di la verdad, Judas Iscariote, en nombre (...)!

J – Tengo también que agregar que a Ellos, a los de arriba, no les gusta que usen Hostias castañas. Solo son toleradas en caso de extrema necesidad. Normalmente se le debe dar preferencia al pan blanco, porque es Jesús y la Inocencia personificada (respira con dificultad).

E - ¡Continúa, Judas Iscariote, di todo lo que tengas que decir de parte de la Santísima Virgen! Lucifer no puede incomodarte. Él tiene que partir para el infierno, adonde es su lugar. ¡Judas Iscariote, continúa hablando, en nombre (...)!

J – Si, cuando el Papa aparece en la baranda, donde tiene la costumbre de hablar, pudiese decir todo lo que debería y quería decir, sin influencias extrañas, entonces los hombres se encaminarían. Habría todavía tiempo, mas es precisamente de eso de lo que está impedido. Si el al menos pudiera salir, una vez que fuera, y decir lo que quisiera...más antes será... (rozna)

E - ¡De parte de la Virgen Santísima!, ¡Di la verdad (...)!

J - ...Callado, si hablara libremente. Él bien sabe que no puede dar un paso en falso. Preferiría morir a soportar esta situación, más por otro lado, tiene conciencia de que tiene que llevar la Cruz del Calvario. Tiene que vivir la Pasión hasta el fin, aunque no quiera. El Papa tiene que pasar por la prensa como Cristo pasó. No en la misma medida, más tiene que pasar.

E – ¡Continúa Judas Iscariote, di apenas lo que la Santísima Virgen quiere que digas! ¡Lucifer no te puede perturbar, tiene que dejarte hablar, en nombre (...)!

J – No se puede creer lo que el Cielo anuncia por intermedio de las almas privilegiadas, lo que Ella (apunta para arriba) encarga a las almas privilegiadas anunciar, en nombre de Jesús Cristo. También ya no se puede creer en los Apóstoles del propio Cristo. Jesús y Su Madre ya afirmaron bastantes veces, tal como ahora, que en la Iglesia, todo está podrido, más los Obispos también no lo creen. Los lugares de las apariciones, no los anteriores, sino los más recientes no quieren ser reconocidos. En Lourdes o en Fátima se cree todavía, pero de un modo superficial, mas también ahí hay gracias ya no corren tan abundantes, pues los propios Sacerdotes ya no celebran la buena Misa. Ha... (se interrumpe).

E – ¡Di la verdad, Judas Iscariote, en nombre (...)!

J – Hay ciertos Sacerdotes, igual en esos lugares, que les gustaría celebrar una Misa de su invención, podría decirse que la intención es sobrepasar a los otros. En este aspecto, Fátima ocupará en breve el primer lugar en Lourdes...

E – ¡Di la verdad, sobre las órdenes de la Madre de Dios! ¡Lucifer no tiene el derecho de perturbarte, ni de impedirte que hables!

J –... ¡Y Lourdes no quedará atrás durante mucho tiempo! Hay muchos Católicos que ya no van a Lourdes porque encuentran que es anticuado honrar a la Santísima Virgen e ir en peregrinación.

E – ¡Sobre las Ordenes de la Santísima Virgen, continúa diciendo la verdad, di todo lo que tengas que decir, lo que la Santísima Virgen quieres que transmitas!

ERRORES EN LA CONDUCTA DE LA IGLESIA

J – Si todos los Padres, sin excepción, en un rasgo de inteligencia, reconocen como está la Iglesia y cuál es su situación, se quedarían terriblemente apaborados. Ciertamente modificarían su conducta, por lo menos un gran número de ellos, pues es precisamente ese rasgo de inteligencia es el que les hace falta, a ellos que creen que la Iglesia es guiada por el Espíritu Santo.

E – ¡Di la verdad de parte de la Santísima Virgen y solo la verdad! J – Estos Padres se concentran sobre la nueva Iglesia. Al final de cuentas, la Iglesia son ellos, y pueden cambiar todo los que les agrada. Pues el espíritu Santo también reside en ellos. De este modo, no se dan cuenta que están desobedeciendo al Papa, el jefe de la Iglesia, y que todo eso no viene de él. Es que la acción del Espíritu Santo se ejerce por intermedio del Papa y no de una palabra que ellos quieren cambiar y recambiar de acuerdo a su voluntad. (rezonga)

E - ¡Continua Judas Iscariote, de parte de la Santísima Virgen, di lo que Ella nos quiere transmitir, en nombre (...)!

J – Naturalmente, todo lo que nosotros divulgamos por medio de los Cardenales, no viene de modo alguno del Espíritu Santo. (Notable síntesis que desmitifica la validez de la actual vida Eclesiástica al más alto grado).

E – Judas Iscariote, di la verdad, di lo que la Santísima Virgen te encargó de decir; ¡Continúa, en nombre (...)!

J – Algunos de ellos serán exterminados como la hierba dañina – como dice y está en el exorcismo – mas eso no le acontecerá a todos. Algunos comprenderán todavía...Cuando los Obispos, eso también quiere que se les diga, los Obispos...

E – ¡Di lo que tienes que decir, de parte de la Virgen Santísima!

J – Yo también fui Obispo. Si yo pudiese volver atrás, cumpliría mejor con mis deberes, mil veces mejor. Los Obispos...

E – ¡Continúa de parte de la Virgen Santísima!

J – Muchos Obispos, ¡más valdría que nunca hubieran sido!, mejor hubiera sido los más ínfimos de los laicos, en vez de tener la Palabra y la Cruz, porque para ellos todo eso solo es un camuflaje...

E - Di la verdad, en nombre (...) ¡Di lo que tengas que decir de su parte!

J - ...Se ponen la máscara del bien, mas por abajo solo hay gusanos y pudrición, hasta para nosotros es...

E – Di la verdad, sobre las órdenes de la Santísima Virgen, todo lo que Ella quiere transmitirnos por tu intermedio, ¡Judas Iscariote, en nombre (...)!

J – No quiero continuar hablando, ¡no quiero!

E - ¡Tienes que hablar de parte de la Santísima Virgen, Lucifer no puede impedirte de decir la verdad!

J – Ya hablé bastante... (rezonga).

E - ¡Habla! ¡Habla de parte de la Virgen Santísima! ¡Tienes que decirnos todo lo que Ella nos quiere transmitir por tu intermedio!

EL CASO DE ECÔNE

J – ¡Ya hablé bastante, ya hable bastante! Lo que yo dije fue lo principal. Las personas deberían agruparse y a pesar de todas las persecuciones, Ecône ha de triunfar. ¡Ese maldito triunfará! (rezonga).

E – En nombre de Jesús, ¡Deja eso! ¡Di la verdad! ¡Di lo que la Santísima Virgen quiere que digas!

J – ¡A pesar de todo, triunfará! ¿Qué es lo que piensan? ¿De dónde es que vienen tantos adeptos? ¿Quizá de alguna parte del infierno? Esos adeptos ven nítidamente dónde está el bien y como se debe caminar. Sienten claramente que la imitación de Cristo es el verdadero sacerdocio residen únicamente en la renuncia, en el sacrificio en el camino de la Cruz. Ellos bien lo saben, es por eso que tienen tantos candidatos al sacerdocio. Tienen mucho más que los otros, que todavía les gustaría vanagloriarse de lo que tienen... más que en breve perderán la bazofia...

E – ¡Continua! ¡Di lo que tienes que decir de parte de la Santísima Virgen!

J – Los modernistas saben bien que su juego está en el fin y que Ecône es superior, es por eso mismo que lo combaten (gime).

E – ¡Deja la estola en paz! ¡Tú no puedes hacernos mal! ¡Continúa en nombre de Jesús!

J – En el fondo, somos nosotros los que estamos en aquellos que lo combaten a Ecône. Ellos mismos nos ayudan como buenos instrumentos. Son buenas herramientas, buenas y útiles, que no nos gustaría tirar afuera. Sus teorías nos son muy útiles en el Infierno.

E – ¡Continúa diciéndonos la verdad, sobre las órdenes de la Santísima Virgen, y no aquello que es de vuestro agrado!

J – Nosotros también tenemos que decir estas cosas. Teníamos que referirnos a esto para que se viera una visión del conjunto. Es preciso señalar bien el encadenamiento de las cosas, para que todos puedan comprender... ¡Mas ahora no quiero, no quiero hablar más!

E – Lucifer no puede incomodarte. ¡Continúa diciéndonos lo que la Santísima Virgen te encarga decirnos, en el nombre (...)!

EL CELIBATO ECLESIÁSTICO

J – En cuanto a la confesión...y al celibato, ¡también hay para decir! Cuando un sacerdote vive en celibato, tanto las mujeres como los hombres tienen más confianza en él, sobre todo en lo relativo a la confesión. Si fuese casado podría suceder que una de esas brujas (ríe) le pregunte lo que al marido le dice la fulana de tal confesión. Podría sentirse terriblemente curiosa en saber lo que dijo éste de aquel, sobre todo si tuviera interés para su modo de pensar. Mas si el Sacerdote vive y persevera en el celibato, estaría imitando la vida virginal de Cristo, entonces hasta el mismo “burro” comprenderá que cualquiera puede pensar: “Aquí puedo ir. Aquí puedo decir todo. Nada pasará aquí, todo quedará entre nosotros. Si ellos consiguen guardar el celibato, también son capaces de callarse”. Mas ya no piensan así en relación a los que son casados. Por el contrario, su opinión es bien diferente: “Si este se casó, no puede guardar el celibato, ¿cómo podría... (ríe con maldad) cómo podría callarse la boca ya que ni siquiera es dueño de su cuerpo”?

E - ¡Di la verdad y solo la verdad de parte de la Santísima Virgen!

J – Cristo quiere el celibato. No se puede sacarle ni un ápice. Lo que se casaron, deben volver atrás, arrepentirse de su error... Sería mejor que esos repasen el camino, reconozcan sus errores..., más justamente...

E – Continúa, di la verdad, di lo que la Santísima Virgen te encarga decir, Lucifer no puede perturbarte. ¡Continúa hablando! Di lo que tienes que decir, sobre las órdenes de la Santísima Virgen, ¡solo la verdad!

DISPONIBILIDAD PARA CONFESAR

J – Lo mismo que las personas quieran confesarse, tienen muy pocas ocasiones para hacerlo. El tiempo destinado para las confesiones es lo máximo una hora, y solo vienen algunos viejos (ríe irónico).

E – ¡Continúa, diciendo la verdad, di lo que tengas que decir, de parte de la Santísima Virgen!

J – Así el confesor siente desánimo y se interroga: “¿Tan pocos y solo los viejos? En poco tiempo valdrá la pena desistir de confesar: ¿será que también nosotros tendremos que encaminar las ceremonias penitenciales?” Es entonces, cuando los viejos terminan de rezar, el Padre sale del confesionario y seguramente, algunos, que todavía aguardan, pensaran que ya no podrán ser atendidos y se precipitaran para el confesionario. Así no se pueden... (da carcajadas).

E – ¡Termina con la risa y di la verdad de parte de la Santísima Virgen!

J –... No pueden, con miedo de que el confesor se escape, no pueden preparase debidamente, como seguramente lo hubieran hecho si las condiciones fueran otras (ríe a carcajadas).

E – De parte de la Santísima Virgen, ¡di la verdad!

J – No quiero continuar hablando, ¡no quiero!

E – ¡Tienes que continuar, tienes hablar, tienes que decir lo que la Santísima Virgen quiere! ¡Tienes que transmitirnos todo lo que Ella quiere y nada más!

J – Si los Padres confesasen horas seguidas, si en los Viernes Santos hablasen de la Muerte de Cristo, podrían en esta altura aprovechar para hablar de la muerte del hombre. Podrían recordar que todos tienen que morir y que deben preparar su alma. De este modo, millares de almas podrían ser arrancadas del infierno (gime como un miserable).

E – ¡Suéltame! ¡Tú no puedes arrancarme la estola, en nombre de (...)!

J – Nosotros no queríamos hacerlo, mas somos obligados por Belcebú y Lucifer, que quieren que los perturbemos.

E – Belcebú y Lucifer ¡tienen que desaparecer! Judas Iscariote, tú y solamente tú, habla de parte de la Santísima Virgen, ¡en nombre (...)!

J – Nosotros sembramos la confusión por todas partes. Desde que Belcebú aquí se encuentra, tenemos un gran poder. Él se mueve por todas las direcciones y desparrama la confusión por donde puede.

5

EXORCISMO DEL 12 DE ENERO DE 1.976

(Contra Veroba, demonio del coro de las Potestades)

E – Te encomendamos Veroba, en nombre (...) que digas la verdad, todo lo que quiera la Santísima Virgen.

V – ¡Los mismos buenos combaten a los buenos! ¡Antiguamente no era así! ¡Antiguamente los buenos estaban unidos! ¡Comenzó la locura que va a alcanzar lo máximo! Más todo se tornará peor.

E – ¡Continúa, en nombre (...)!

V – Actualmente, los hombres ya no se inclinan sobre las Sagradas Escrituras, además que en todas partes se presentan de unos modos diferentes, o sea, deformados, organizados de otra forma, hechos para agradar a cada uno. Sólo se debería defender la Sagrada Escritura no falsificada, la antigua, la buena, el resto proviene de combinaciones y puede decirse que están envenenando.

E – ¡Continúa diciendo la verdad (...)!

V – La gran Señora quiere salvar a todos lo que pueda. El mundo es tan pervertido, que Ella ya no puede salvar a las almas en masa. En tanto Ella todavía quiere hacer todo lo puede. Ella ama a sus Hijos, los ama más de lo que se merecen muchos de ellos.

E – ¡Continúa diciéndonos la verdad, en nombre (...)!

V – ¡Si nosotros todavía pudiésemos ser amados por un décimo de ese amor (gime horriblemente)! Ella ama a sus hijos como solo una madre los puede amar. Esta es la razón del porqué es preciso de que muchos hombres buenos, legos, justos, tomen conciencia de que es necesario rezar y también sufrir por la salvación de las almas, que de otro modo se perderían o se ahondarían todavía más en los caminos de la perdición. La confusión es entonces terrible, mas todavía podría ser peor. ¡En tanto deben hacer lo que Ella quiere!

E – ¿Qué es lo que la Santísima Virgen quiere? ¡Habla, en nombre (...)!

V – Quiere que perseveren en éste camino y no se desvíen de él un milímetro siquiera, así mismo que el diablo ataque con todo su poder.

E – ¡Di la verdad, di lo que tengas que decir de parte de la Santísima Virgen y en nombre de la Santísima Virgen!

V – Consuélense con el Papa, él sufre todavía más que ustedes. Hace mucho que el desea que todo llegue al fin. En tanto tendrá que continuar rezando y haciendo sacrificios. Ustedes deben darle su apoyo. Los laicos tienen que colaborar también. En este momento es absolutamente necesario un mayor discernimiento para examinar todas las ideas, así mismo las mejores, pues cada un que juzgue la mejor idea, lo mismo cuando es falsa.

E – ¡Continúa diciendo loa verdad Veroba, di lo que la Santísima Virgen te encargó decir... Tú no tienes el derecho de mentir!

V – Si Ella no estuviera en el Cielo y se podría mover. Hace mucho que estaría cruzada de brazos, más Ella es paciente, infinitamente más paciente que todos los hombres juntos... Oh, si Ella todavía pudiese ejercer ésta paciencia conmigo (gime horriblemente). Nosotros los del infierno dejamos de tener esperanza, la única cosa que nos resta ahora es hacer revelaciones para ustedes. ¡Ha! como es de horrible lo que tenemos que revelar ahora, lo que no desearíamos.

E – ¡Continúa diciendo lo que tienes que decir en nombre de la Madre de Dios!

V – En breve Jesús Cristo ya no estará presente en todas las Misas. Lo mismo ahora, Él ya no está presente en todas. Hay muchos Sacerdotes que ya no creen en la presencia Sacramental de Cristo por la Consagración. ¡Es lamentable! La Misa deja de ser fuente de Gracia y cuando todavía lo es, ¡es en muy pocas ocasiones! Si todos aquellos que se dicen Padres, celebrasen convenientemente la Misa - La Misa de Pio V- El mundo cambiaria de un modo extraordinario. Infelizmente, no es ese el caso. Por eso, continuamos insistiendo junto a los Cardenales, los Obispos, los Sacerdotes, y por fin los laicos, por lo menos para nosotros.

E – ¡Veroba!, ¡Continúa! ¡Di lo que tengas que decir de parte de la Santísima virgen, en nombre (...)!

V – Si Ella, La Poderosa, si todavía pudiera llorar, - Ella puede en sus apariciones – Si Ella todavía pudiera llorar en el Cielo, la tierra entera quedaría inundada con sus lágrimas. Ella todavía tiene piedad de éstos miserables gusanos de la tierra. Ella tiene compasión de ellos y vuelve a llamarlos, intenta retenerlos, más los hombres ya no La quieren oír. Como ciegos, se dejan enredar en los hilos de esas marionetas, que apenas son nuestros carteles publicitarios... más las personas no se convencen de eso. Es esa nuestra gran ventaja.

E – ¡Continúa diciendo la verdad Veroba!, en nombre (...)!

V – El mismo Judas, con su traición odiosa, no fue tan malo como muchos sacerdotes actuales. Judas no actuó ocultamente. El sentía que Jesús estaba enterado de su pecado. Entonces arrepentido tiró las treinta monedas para el templo “Entregué Sangre Inocente”. ¿Habrá un Sacerdote de nuestra época que proceda así? Los Sacerdotes de hoy son muchos peor, ninguno se arrepiente del mal que comete. Es como una enfermedad contagiosa. Están infectados hasta la médula, más se ayudan unos a los otros para que todo permanezca oculto. ¿Durante cuánto tiempo todavía? En el día en que la verdad venidera de arriba, la ventaja es de la Iglesia y no nuestra. El papel representado por la Iglesia hasta nuestros días, ¡no puede ser dejado de lado afuera como un par de zapatos viejos y usados, o un vestido viejo que tiene que ser remendado!

E – ¡Continúa diciendo la verdad, en nombre de la Santísima Trinidad!

V – Es triste para la Poderosa y para el Cielo, ver que tantas almas buenas y que Ella ama, que no estaban bien con el Cielo, estén ahora paralizadas. Muchos ya no saben en medio de tanta confusión. Surge a sí mismo el peligro de, insensiblemente, vayan por el camino errado. Es por eso que yo, Veroba, tengo que decir lo siguiente: “Deben rezarle mucho al Espíritu Santo. Nunca es demasiado rezarle al Espíritu Santo”.

E – ¡Continúa diciendo la verdad Veroba! ¡Di todo lo que tengas que decir de parte de la Santísima Virgen!

V – ¡No lo quería decir! ¡Ya no quiero decir nada más!

E – ¡Tienes que revelar todo, de parte de la Santísima Virgen y en nombre de la Santísima Trinidad!

V – Ella manda a decir: “No desesperen, aunque los justos erren por sus culpas”. Jesús siempre dice: “Vendrán tiempos, en que aquellos que ustedes mataron, pensaran rendir culto a Dios”. Esos tiempos llegarán. No serán muertos ahora, muchos ya fueron, más ustedes no. Es preciso que soporten algunas persecuciones. Mas ahora todavía vendrán tiempos peores. Esta situación tal vez ya no dure más de diez años. Nosotros mismos no lo sabemos. Solo sabemos que ya no falta mucho. El propio Cristo dice: “Ustedes no saben ni el día ni la hora en que vendrá el Hijo del Hombre”, ¡estas palabras no valen solo para el fin del mundo, como todavía para los castigos. Refiriéndose todavía a los castigos y también a la muerte de cada hombre en particular. En el Aviso está incluido el castigo. No será nada ligero. Con el Aviso comenzara el castigo, será, por así decir, la primera parte del castigo.

E – ¡Di la verdad, Veroba, di lo que tengas que decir, más solo la verdad!

V – Esta situación ya no durará más de diez años, según nuestras cuentas es bien posible que el aviso..., mas como lo dije antes, nosotros, en el infierno, no lo sabemos con certeza *(gruñe horriblemente). Las muchas oraciones de fieles, han evitado el Castigo. De hecho, es paradojal continuar rezando, pues con el retardamiento del Aviso y del Castigo, la confusión aumentará. A pesar de eso tienen que rezar mucho. La Virgen así lo quiere, porque así hay muchas almas que todavía se pueden salvar (grita horriblemente).

Efectivamente, solo Dios conoce el futuro, los demonios y almas condenadas, sólo pueden hacer predicciones más o menos fundamentadas sobre los acontecimientos futuros.

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